Hola shavoos, acá vengo con un nuevo capítulo, este será contado desde la perspectiva de Grimmy espero les guste y me dejen sus reviews :3
Agradezco a lau-litost por su comentario y sin más que decir comencemos (^.^)
Capítulo 4: El jefe
Un nuevo día, una nueva mañana, otra larga jornada de trabajo esperando, el despertador de su smartphone sonó a todo volumen pero con solo pronunciar una palabra este se apagó, muy útil pues se encontraba bastante lejos de él como para levantarse y apagarlo manualmente. En una habitación tan amplia, sobre una cama también amplia, demasiado como para una sola persona, aquel joven observaba el techo de su habitación detenidamente, meditando por varios minutos antes de decidir levantarse, recorriendo la vista por aquel lugar se divisaban de derecha a izquierda un mueble con una lámpara, luego las cortinas que tapaban la luz que intentaba colarse detrás de la ventana que conducía a un balcón muy grande también, de frente un televisor que casi parecía una pantalla de cine sostenido en la pared y debajo de este otro mueble más grande con tres filas de cajones, del otro lado el armario que ocupaba toda la pared, en seguida la puerta que daba salida a la habitación y un poco más al fondo un pequeño pasillo que conducía a otra puerta, la del baño.
Sacó fuerzas de no sé dónde, se puso de pie, descalzo, sin camisa y solo con una pantaloneta puesta fue directo al baño para darse una fría ducha, este lugar también era bastante amplio casi como otra habitación, las gotas de agua comenzaban a recorrer su fuerte cuerpo, quería ver si así se deshacía del mal sueño que tuvo la noche anterior y le había dejado una amarga sensación, al salir del baño con la toalla puesta sintió tropezar con algo, dirigió su vista al suelo y se dio cuenta que era una prenda que al parecer no pertenecía a él, la recogió del suelo para verla mejor, se trataba de un sostén rosa con encajes, giró su rostro hacia donde se encontraba la cama pero no había nadie ahí ¿de quién rayos sería esto?, no le dio mucha importancia pues estaba acostumbrado a ver este tipo de cosas ya que sus amantes de una noche gustaban de dejarle "recuerditos", más tarde se desharía de eso. Se vistió rápidamente de traje oscuro y corbata, zapatos negros muy bien lustrados, y claro no podía faltar su colonia favorita "Lacoste", justo al abrir la puerta se encontró con una… extraña sorpresa.
-Buenos días dormilón, ya estaba a punto de ir a despertarte pues tu chef ya preparó el desayuno, estaba considerando si traértelo o no a la cama pero sé que te gusta comer en la mesa.- Le dijo una linda chica rubia, de cabellos cortos hasta el hombro con un particular corte, ojos azules y que traía puesta solo una camisa de botones perteneciente al joven.
- Creí que ya te habías ido.- Dijo indiferente sin responder al saludo.
- Vaya… parece que amanecimos de mal humor… ¿acaso no dicen que el buen sexo sube los ánimos?- Dijo la chica con expresión pícara.
- Deberías ponerte algo antes de desayunar.- Le respondió evadiendo el tema.
- Por mi iría desnuda, pero me daría vergüenza con tus sirvientes.- Le dijo mientras le guiñaba un ojo.- Pero bueno, como tu digas, me iré a cambiar.
-...- El joven no volvió a articular palabra. Si bien al levantarse de la cama no recordaba nada, ahora su mente comenzaba a despejarse, esa chica era una conocida de la alta sociedad con quien frecuentaba en fiestas y reuniones, se conocían desde hace un par de años atrás y siempre se le había insinuado al igual que el 98% de mujeres que conocía pues el otro 2% o eran niñas o eran ancianas. La noche anterior fue de fiesta, trago, música, señoritas, así que no le sorprendía en lo absoluto haber terminado con ella en la cama, ya habían estado en ocasiones anteriores y aunque no tenían una relación seria podía considerarla como su "amante oficial", no le desagradaba la idea pues la tía tenía lo suyo, alta, delgada, bien proporcionada, de rostro bello, mejor dicho, con sólo decir que trabajaba de modelo lo resumía todo y le gustaba que su relación fuera "libre", ella podía meterse con los tipos que quisiera al igual que él podía estar con las chicas que quisiera y nunca discutían por ello, hasta la fecha sus casuales encuentros sólo se basaban en sexo, es decir que nunca había salido con ella en algún plan diferente. A él le gustaban todo tipo de mujeres, claramente la cuenta de con cuantas había estado ya la tenía perdida hace mucho pues a sus plenos 25 se consideraba experto en el tema, si le preguntaban que cómo le gustaban las chicas en cuanto a su personalidad él simplemente respondía "de espíritu libre y mente abierta" pues nunca se preocupaba por si las prefería tímidas o de carácter fuerte, sumisas, mandonas, etc., básicamente se fijaba en lo que su instinto primitivo le dictaba "buen cuerpo, bonita cara, fin".
- Buen día señor.- Le dijo su mayordomo al hacer presencia el joven en la mesa.
- Buen día Giriko.- Le respondió mientras tomaba asiento.
- ¿Desea que le sirva señor? ¿O prefiere esperar a la mujer?
- Sírveme, no tengo tiempo que perder.
- En seguida señor.- Y diciendo esto le llevó a la mesa el plato con un omelet relleno de queso ricotta, jamón de cerdo, tomate, cebolla picada y la salsa especial del chef, un jugo de naranja recién exprimido y pan integral de cereal. Justo empezaba a comer cuando apareció su acompañante.
- Oye, que mal educado, creí que ibas a esperarme.
- Sabes que debo llegar temprano al trabajo.
- Bueno, pero dos minutos de espera no le hacen daño a nadie. Mayordomo ¿podría servirme mi desayuno?
- En seguida señorita Saya.- Así lo hizo, le sirvió lo mismo que a su amo y se retiró.
- Oye Grimm.- Dijo la chica después de unos minutos de incómodo silencio.
- ...- El chico no respondió pero le levantó la vista en señal de saber que la estaba escuchando.
- Hace un buen tiempo que llevamos haciendo esto y... sé que no te gusta que toque el tema pero, ¿no crees que deberíamos formalizar nuestra relación?
- Pfff- Pronunció ese ruido en sus labios tratando de ahogar una risa pues su boca estaba llena de comida.- Saya, sabes bien cuales son mis condiciones.- Dijo tratando de volver a su semblante serio.
- Claro que lo sé, sé que no te gustan las relaciones serias y...
- Sabes que eso de los "sentimientos" no va conmigo.-Continuó interrumpiéndola.
- Pero conmigo si y he estado empezando a sentir cosas por ti.
-...- El joven se levantó en seco de la mesa tras haber terminado.- Que mal por ti, porque yo no. Y no te ofendas pero me gustas solo para pasarla bien, no niego que me atraes pero en mi mundo no hay cabida para perder tiempo con cursilerías como eso que llaman "amor".- Dejando aclarado el asunto se retiró.
- ¿Cuál es su problema?- Dijo mirando al mayordomo en tono de reclamo, quien hace unos segundos había hecho presencia para recoger los platos de la mesa y que por supuesto no respondió la pregunta aunque supiera la respuesta.
- Buen día señor.- Dijo un celador.
- Buen día.- Respondió el aludido mientras entraba a su Jaguar Land Rover negro al llegar al sótano del edificio ya que había comprado uno de los penhouse más lujosos de la ciudad hacia unos cuantos meses atrás, el reloj marcaba las 7:30 a.m. mientras se dirigía a recoger a su asistente y amigo. Llegando a la entrada de una colonia de casas allí lo esperaba un chico moreno de ojos amarillos.
- Que tal Grimmjow.- Dijo estando ya con el cinturón puesto dentro del automóvil.
- Vega, espero que me tengas buenas noticias.- Dijo en un sentido de mando pero al mismo tiempo sarcástico.
- Jefe, viendo como está la situación debería mandarme a unas largas vacaciones a Hawai en compañía de lindas chicas y cerveza.
- Sólo si me pones de buen humor con el reporte.
- Ohhh esto sí que es una novedad, ¿acaso la chica rubia con la que te fuiste anoche te dejó mal humorado?
- No, pero creo que le he estado dando muchas alas.
- Claro, olvidaba que estaba tratando con el mismísimo don Juan de Marco.- Dijo sarcásticamente.- ¿Y eso qué tiene de malo? Te vendría bien tener una relación estable con alguien y esa chica es muy guapa.
- Pues entonces te la regalo.
- Aceptaría con todo gusto, claro, de no ser porque ella anda tirando la baba por ti desde que te conoció en aquel club.
- Vega, sabes que mis relaciones con las mujeres no se basan en nada sentimental. Simplemente obtengo de ellas lo mismo que quieren obtener de mi y todos felices.
- Wow pero que profundo ¿y entonces cómo sabes que ninguna de todas ellas se ha enamorado verdaderamente de ti?
- Pfff por favor ¿es en serio? Vega, lo único que buscan en mi es mi dinero y reconocimiento, no creas que soy tan idiota como para caer en las redes de alguna arribista.
- Pero justamente por eso te relacionas con chicas de tu mismo círculo social y no con pobres empleadas ¿cuál es tu excusa ahora eh?
- Mi "excusa" sigue siendo la misma, o entonces también crees que me buscarían si no tuviese un centavo y fuese gordo o con alguna discapacidad física.
- Quizás no...
- Este, nuestro mundo querido amigo, es sólo de apariencias, estar alejado de los problemas y escándalos es más llevadero cuando eres libre, ya ves cómo le inventan chismes a nuestros compañeros comprometidos y se riega como la pólvora. Y ya me estoy aburriendo del tema así que mejor dime la agenda para hoy.
- Claro, bueno pues hoy tenemos programadas varias entrevistas de trabajo, para elegir a las que ocupen los tres puestos de secretarias que necesitamos.
- Aaaagh, que flojera me dan esas entrevistas, todas siempre hablan de lo mismo.
- La buena noticia señor, es que hoy el dolar subió así que el precio de nuestras acciones vale un 0,3% más.
- Al fin algo bueno ¿y todo lo demás?
- Como siempre, estable.
Al llegar al edificio "Jagger Company" su acompañante se bajó del auto al frente de la entrada pues debía adelantarse y tener todo listo para cuando el jefe subiera. El de cabellos azules se dirigió a la entrada del sótano para guardar el carro, se distrajo por unos segundos cuando vio pasar a una linda y elegante mujer, de grandes atributos y traje rojo vino tinto, al volver su mirada a la carretera sus reflejos lo obligaron a frenar en seco pues por poco atropella a alguien.
-¡OIGA! ¿QUÉ LE PASA IMBÉCIL? ¿PIENSA MATARME O QUÉ?- Dijo en tono altanero. El aludido se sorprendió al ver que esas palabrotas salían de la boca de una linda chica pues por esos lados siempre frecuentaba gente muy fina y educada, no groseras como esa. Dispuesto a querer seguir su camino y no armar un alboroto por algo de lo cual evidentemente él tenía la culpa solo se limitó a pitarle con la bocina de su carro para que aquella loca se hiciese a un lado, gracias al cielo así lo hizo.
Al estacionarse un celador lo recibió con amabilidad dándole paso hacia el ascensor el cual lo dejó en el primer piso, el de la recepción, todos los trabajadores que lo veían pasar lo saludaban cordialmente, a veces se preguntaba si no fuese quien es ¿cuántas personas lo tratarían con la misma cortesía? Sólo lo respetaban por ser el dueño de sus sueldos y por el poder que tenía, "puras apariencias" pensaba él, llamó al ascensor y al estar dentro marcó el piso al cual debía dirigirse, observó su reloj, 8:40 a.m, el tiempo se le había pasado volando quizá por el tráfico de la mañana, la buena noticia es que no habían reuniones pendientes así que no tenía prisa. Al sonar la campanita que anunciaba su llegada salió del ascensor y dando vuelta a la derecha se topó con la mirada de unas 20 chicas o más, no le sorprendía pues cada que iban a hacer entrevistas siempre se presentaba mucha gente, no les prestó demasiada atención ya que sin necesidad de mirarles al rostro sabía que todas estaban nerviosas, algunas sonrojadas, otras susurraban entre ellas, pero como es un tipo muy educado no les negaría el saludo.
- Buen día señoritas, en unos minutos comenzaremos con las entrevistas.- Dicho esto desapareció tras cruzar la puerta de su oficina. "Viste, te dije que era guapo", "es más sexy en persona que en las fotos", "ese puesto tiene que ser mio", era lo que las chicas susurraban entre ellas.
- El señor Jaggerjack por fin hace acto de presencia.- Dijo un hombre de tes trigueña.
- Stark, espero estés preparado para lo que viene.
- Por supuesto señor, no hay nada que me emocione más que entrevistar chicas guapas.
- Vega, ¿cuál va a ser la dinámica?
- Bueno señores, haré pasar una por una en orden de llegada, les haremos las preguntas básicas y si se nos ocurre alguna otra en el transcurso pues la haremos, luego les diremos que esperen hasta entrevistarlas a todas para finalmente escoger a las que mejor nos parezca.
- Jajajajajajaja, es curioso no crees Vega.- Le dijo el mayor del lugar.- El asistente necesitando de una asistente, yo creo que lo haces sólo para ponerle todo el trabajo y que tú no tengas que hacer nada.
- Stark, el propósito de estas entrevistas como bien sabes es elegir a tres secretarias, una para cada uno de nosotros y que nos asistan en nuestros deberes.
- Oye Grimmjow, no sabía que necesitaras de secretaria personal, no que para eso tienes a tu asistente (?)
- Stark, está claro que tu con lo flojo que eres y teniendo un cargo importante en esta empresa necesitas de alguien para que haga todo por ti.
- Eso es evidente querido jefe, pero eso quiere decir que tu necesitas de un asistente más, o sea que requieres de más ayuda que yo.
- Vega requiere de una secretaria que lo ayude con su trabajo porque necesito que maneje los asuntos de las otras sucursales y en su ausencia solicito de alguien que lo reemplace. ¿Alguna otra pregunta tonta?
- Bueno bueno, no sé ustedes pero yo estoy ansioso de ver a las señoritas.
- Vega, por favor ve haciéndolas pasar. - Le ordenó su jefe, mientras él y Stark se acomodaban tras el escritorio. Así hizo el joven, abrió la puerta y se dirigió ante las chicas.
- Buen día señoritas. Sus entrevistas comenzarán en seguida, irán pasando en orden de llegada.- Todo el salón en silencio.- Bueno entonces la primera en llegar fue…(¿?)
- Emm fui yo señor.- Dijo una guapa chica que se ubicaba muy cerca de él, sentada en un sillón de la pequeña sala de estar.
- Ok, siga por acá por favor.
Diciendo esto, ambos desaparecieron de vista tras cerrar la puerta a su paso. El joven se sentó junto a sus colegas mientras la primera entrevistada se sentaba frente a ellos, empezó el mismo chico con las preguntas básicas como para qué quería el trabajo, cual era su experiencia laboral en el tema, qué puesto ocupaba, y de vez en cuando hablaba el más mayor, terminada la entrevista le dijeron que esperara afuera para luego de terminar dar anuncio a quienes serían las afortunadas de ocupar los puestos. Las horas pasaban, cuando se trataba de una tía guapa la demoraban más de lo necesario pues le hacían preguntas un tanto más personales, el peli azul muy pocas veces pronunciaba palabra, en esas pocas veces cuestionaba sus habilidades en la profesión o en algunos casos trabajaban para la competencia y él desconfiaba pues podían ser espías. La tarde avanzaba, los hombres ya querían tomar un descanso e ir a comer sus almuerzos.
- Bueno, no sé ustedes pero yo ya estoy cansado y con mucha hambre.- Dijo el castaño mientras bostezaba con fuerza.
- Podríamos dar por terminadas las entrevistas, ya hemos cuestionado a la mayoría de chicas, sólo es que usted de la orden señor.
- ¿Cuantas faltan?
- Un par no más.
- Hazlas pasar, no quiero que se queden con una mala imagen de mi Compañia, no nos conviene que digan chismes o armen escándalos ahora.
- En seguida señor.- Y así hizo pasar a la penúltima chica. Al entrar al lugar el peli azul reconoció a la mujer rubia de traje vino tinto, le dio un buen vistazo de arriba a abajo y de abajo hacía arriba, el señor a su lado también quedó maravillado ante su presencia.
- Buen día señores.- Dijo la rubia mientras se sentaba frente a ellos.- Mi nombre es Rangiku Matsumoto.
- Buen día señorita.- Le dijo uno de ellos poniéndose de pie y extendiéndole la mano.- Yo soy Coyote Stark, o solo Stark para ti.- Le dijo mientras le plasmaba un delicado beso en la mano.
- Mucho gusto señor Stark.- Le respondió sin una pizca de nerviosismo, lo hizo con toda naturalidad, segura de sí misma, ni siquiera se notó un leve sonrojo en sus mejillas, ya estaba acostumbrada a que los hombres la admiraran. Ambos volvieron a sus asientos.
- Ehh, bueno señorita Rangiku, comenzaremos con las preguntas.- Dijo el joven de ojos amarillos.
- Saben, me gustaría que en estos lugares hubiese más ventilación, allá afuera con todas las chicas reunidas en un sólo lugar el calor es insoportable.- Dijo mientras se quitaba el bléiser y desabotonaba su blusa a considerable altura afirmando tener mucha calor. Los hombres al presenciar esto tragaron saliva, al parecer ellos estaban más nerviosos que la misma mujer.
- Esto... por supuesto, lo tomaremos en cuenta.
- Bueno, dejando eso de lado, cuéntanos linda, ¿qué te trae por aquí?- Dijo el trigueño muy interesado.
- A lo que se refiere el señor, es que queremos saber para qué viene a buscar empleo en este lugar.- Dijo Vega antes de que la chica pudiese responderle.
- Bueno, sé lo importante que es esta compañía y estoy segura de que puedo contribuir a que siga siendo de las mejores.
- ¿Cuál era su anterior empleo?- Preguntó el de ojos miel.
- Trabajaba de secretaria para una empresa que estoy segura ustedes conocen, "Sousuke Corporation".
- ¡JA! ¿Y por qué crees que contrataríamos a alguien que viene de la competencia?- Dijo Vega.
- Bueno, la verdad no espero que me contraten porque venga de la competencia, puedo demostrarles que estoy a la altura y... quizás tenga información que pueda interesarles.- Los tres la miraban y escuchaban muy atentamente, sus semblantes se tornaban serios.
- Aparte de bella, misteriosa. Cuéntanos más de ti.- Dijo embelesado el Coyote.
- Bueno pues vivo relativamente cerca de aquí en un barrio de clase media, llevo unos tres años trabajando como secretaria, estoy soltera...- Dijo esto último guiñándole el ojo a quien le había hecho la pregunta.- Estoy acostumbrada a trabajar d de la tarde...
- Bueno bueno, muchas gracias por venir señorita, puede retirarse.
- Huy, está bien, aunque nuestra conversación ya se estaba poniendo interesante.- Dijo mientras se ponía de pie y volvía a vestir su bléiser.
- Por favor, haga pasar a la última señorita.- Dijo Ggio mientras le abría la puerta para que saliera.
- Como ordenes guapo.- Le dijo de forma coqueta. Vio que la mujer se dirigía al fondo de la sala y detenía el paso de una muchacha de cabellos verdes.
- Señorita, la estamos esperando.- Dijo con la esperanza de agilizar el paso de la indecisa, pues las tripas le gruñían de hambre.
-Emmm, si, voy.- Dijo la aludida mientras avanzaba, antes de entrar el joven vio que se sujetaba el cabello con una goma. Los otros dos dentro de la oficina esperaban ansiosos pues deseaban que esto acabara de una vez por todas ya que las tripas se les retorcían y esto empezaba a malhumorarlos. Al escuchar los pasos de los tacones vieron a la chica atravesar la puerta, ella recorría el lugar con la vista, parecía estar asombrada como si fuese la primera vez que entraba a un lugar de esas dimensiones, tenía ambas manos cogidas una con la otra mientras jugaba con los pulgares en señal de nerviosismo. Ella le dedicó una rápida mirada a sus anfitriones, primero al "joven" Stark y luego al dueño del lugar, el peli azul pudo admirar sus grandes ojos color oliva por unos instantes luego de que ella mirase hacia otro lado, seguramente se había intimidado, muy diferente era el comportamiento de esta chica comparado con la que acababa de salir, ella simplemente les hizo una reverencia a modo de saludo y tomó asiento sin pronunciar palabra. Tenía un rostro bello debía admitirlo pero estaba un poco desarreglada, con una coleta mal hecha, sin aparente maquillaje, la blusa que parecía ahogarla de tan abotonada que la tenía hasta el cuello, la falda discretamente larga que cubría hasta sobre sus rodillas, nada interesante pensó el de cabellos azules, ni siquiera su mujeriego colega había mostrado signos de interés, supuso que sería una entrevista más, aburrida como el resto, escuchó que Vega comenzaba con las preguntas pero a él no le interesaba prestarle atención, dirigió su vista hacia la ventana, mirando el firmamento, tratando de llevar su mente a otro lugar que no fuese ese tratando de no explotar de estrés, aburrimiento y hambre por supuesto, de no ser porque las palabras de la mujer hicieron que su atención volviera a ella prestándole cierta curiosidad a lo que decía.
- Yo sé que esta prestigiosa empresa necesita de mi.- Y no sólo el peli azul se sorprendió ante esto pues notó también la reacción de sus compañeros.- Yo necesito esto tanto como ustedes, pero escogí este lugar porque estoy segura de mis conocimientos y habilidades en el tema de la financiación y administración, no me asusta en lo más mínimo el esfuerzo que implique trabajar aquí, demostraré desde el primer momento que soy digna de estar ocupando el puesto que sea el que deba ocupar y al mismo tiempo que ustedes no se arrepientan de haberme elegido, hasta les puedo asegurar que ustedes no querrán que me vaya de aquí.- Terminó, Vega y Coyote se dedicaron una mirada sorprendidos de lo que acababan de oír pues ninguna otra había mostrando esa seguridad en sí misma desde el comienzo, y también porque la primera impresión que dio fue la de una chica tímida y apenada, mientras tanto Grimmjow la seguía observando en silencio.
- Bueno, gracias por haber venido, puedes retirarte.- Dijo el castaño. La mujer se levantó y se marchó, antes de salir Vega le abrió la puerta y le pidió que esperase junto con las demás. Cerró la puerta y volvió a su puesto junto a sus colegas.
- Hagamos esto pronto que ya es tarde y quiero ir a comer.- Ordenó el peli azul.
- Bueno compañeros pues yo ya tengo a mi ganadora y creo que ustedes saben a quien me refiero.- Respondió el trigueño.
- ¿La rubia que viene de la competencia?- Le preguntó el joven.
- Obvio.
- Stark, como ya me imaginaba que esa iba a ser tu elección quiero que la mantengas vigilada y espero le saques información.
- Por supuesto jefe, nadie se resiste a mis encantos así que ese no será un reto para mí.- Respondió con aire de orgullo.
- Ja, no te confíes de a mucho, esa mujer no me dio buena espina y por lo visto es bastante hábil con la lengua.
- Espero que sea igual de hábil con el resto del cuerpo...
- Agh, si si ya entendimos Stark, puedes quedártela, yo por mi parte ya tengo a alguien que me pareció cumple con los requisitos. La señorita Mila Rose.
- OOOOOH, a Vega le gustan las morenas, no conocía esos particulares gustos tuyos.- Le dijo en tono de burla el castaño.
- A diferencia tuya Stark, yo no elijo por su apariencia sino por que cumplan con el perfil establecido...
- Si si, blah blah blah, escucho puras excusas. Pero falta que el jefe decida.
- Yo confío en las decisiones de mi asistente Stark.- Dijo defendiendo la decisión de su amigo.
- Como sea, a ver Grimmjow, ¿a quién escoges tu?
- Les recuerdo que este no es un concurso de belleza señores, ni tampoco un burlesque en el cual podamos elegir a la que nos plazca.
- Aquí vamos de nuevo... Ya Grimmjow déjate de formalidades y dinos quién será tu víctima.- Dijo de manera divertida.
- A mi me parece que la última chica estuvo bastante bien, digo no es muy atractiva que digamos pero parecía sincera y muy segura de sí misma.- Le aconsejó su asistente.
- Weeeh, a ver a ver, hagamos una pausa aquí. Pareciera que no conoces a tu jefe Ggio, así que diré yo de quién estoy casi seguro ronda por la mente de nuestro compañero.- Dijo éste bastante seguro.- Y... es ésta chica.- Reveló finalmente mostrando la carpeta de su hoja de vida que Grimmjow recibió. Al ver la foto recordó a esa mujer, era alta, elegante, de cabellos negros, lisos, piel blanca, de la cual su hoja de vida hablaba muy bien y en la entrevista le fue de igual manera, su nombre era Yumiko Igarashi.
- Bueno, efectivamente estaba pensando en ella.
- WOOOOH, punto para mi, en tu cara asistente.- Dijo muy divertido al saber que había acertado.
- Como sea... ¿Quiere que las anuncie de una vez señor?
- Adelante.- Le dio el permiso para proseguir. En seguida el joven salió a la puerta y todas las mujeres esperaban ansiosas a lo que diría a continuación.
- Bueno, ahora mismo anunciaremos a las que elegimos para que laboren en esta empresa.- Todas estaban muy atentas a las palabras que pronunciaría a continuación.- La señorita Mila Rose.- "YES", dijo sonoramente la chica dueña de ese nombre.- La señorita Yumiko Igarashi y por último…- Todas cruzaban los dedos.- Rangiku Matsumoto.
-YAAAAAAAAAAAY!- Se escuchó un sonoro grito.
- Por favor, las chicas mencionadas entren al despacho.- Así lo hicieron. Dentro las tres ansiosas por firmar contrato esperaban de pie las instrucciones que se les daría.
- El motivo por el cual fueron convocadas ustedes y las demás fue para elegir tres secretarias que puedan asistirnos a cada uno de nosotros.- Dijo el peli azul sentado aún en su escritorio, la emoción de las chicas que lo escuchaban era notoria pues por fin les dirigía la palabra, mas encima estaban a punto de saber quien sería la afortunada de trabajar con él.- Quiero que les quede claro antes que nada las normas de este lugar entre las cuales les destaco su puntualidad en el horario establecido y la eficiencia que tengan para cumplir con el trabajo que se les asigne el día a día.- Continuó con su semblante serio, el ceño fruncido para mostrarse intimidante y claro que tenía efecto pues las chicas se notaban tensas, y eso que seguía sentado.- Ahora mi asistente les entregará un manual de normas que se deben cumplir a pie de letra y espero esté totalmente leído para mañana.- Efectivamente Vega fue entregando los cuadernillos.- Mila Rose trabajará para Ggio Vega, Stark quien es mi mano derecha trabajará con Matsumoto y Yumiko trabajará para mi. Que tengan buena tarde.- Dijo dándoles a entender que debían marcharse.
- Disculpe señor pero, ¿no debemos firmar algún contrato?- Le preguntó la rubia.
- El contrato se firmará mañana.- Dicho esto las chicas se dirigieron a la salida al igual que sus colegas, excepto claro a quien había designado como su propia secretaria.
- Señor, quisiera tratar un asunto en privado con usted.- Dijo la chica después de haber asegurado la puerta. El aludido sólo se limitó a mirarle. La mujer se le acercaba a donde estaba sentado.- Que le parece si ya que soy su secretaria nos conozcamos mejor.- Dijo mientras se sentaba frente a él sobre el escritorio, con las piernas cruzadas. Obviamente a estas alturas Grimmjow ya sabía para dónde iba el asunto, se puso de pie.
- No me interesa conocerte.- Dijo sin titubear.
- Yo estoy segura de que si y de que le va gustar conocerme.- Le dijo mientras iba desabotonando su propia blusa.
- Tsk, lo que me faltaba.- Se dijo para sí mismo pero lo suficientemente alto como para que la mujer alcanzase a escucharlo.
- No se resista señor, créame que podemos pasarla muy bien.- Le dijo mientras se le acercaba seductoramente y con sus manos rozaba su fuerte torso.
- Si no desiste de la idea puede ir despidiéndose de este lugar.- Le respondió un poco alterado ya y sujetándole las manos, aunque no podía negar que la tía estaba como para el pecado, sus principios le prohibían meterse con cualquier empleada, por normas de la misma compañía y por vocación propia ya que involucrarse con esas resbalosas solo daba para futuros chantajes y habladurías, cosa que claramente él no iba a permitir.
- ¿A qué le teme señor? Aún no soy oficialmente su empleada así que no veo por qué no nos podamos divertir un rato.- Dijo acercándosele más a tal punto que sentía su pecho sobre el de él.
- En ese caso no tendría por qué venir mañana.- Dijo haciéndole entender que si seguía insistiendo perdería el puesto que estaba a punto de ocupar.
- Podríamos llegar a un acuerdo.
- No lo creo.- Dijo sonriendo pues con esas palabras entendió que la tipa no iba a decidirse ni por uno ni por lo otro, ella venía por el todo.- Así que gracias por haber venido y no se moleste en volver a este lugar.- Dijo finalmente soltándose de su agarre y dirigiéndose hacia la puerta. La mujer quedó sorprendida por el evidente rechazo, el joven abrió la puerta indicándole que saliera a lo que ella de mala gana terminó por obedecer, se fue sin pronunciar palabra. Cerró y se dirigió nuevamente a su escritorio, miró la hora, seis en punto, el día había pasado volando pero este último evento hizo que su salida se retrasara aún más. Volvió a sentarse en el escritorio y repasó detenidamente cada una de las carpetas con las hojas de vida de las demás chicas que vinieron por el puesto, le parecen desagradables ese tipo de mujeres que se venden por querer obtener un ascenso, un puesto más importante o como en ese caso, para tratar de obtener el puesto y relacionarse con el dueño del lugar, que se le acercaran sólo con las intenciones de obtener provecho de su posición, así que elegir nuevamente a alguna le parecía una pérdida de tiempo pues suponía que todas vendrían con las mismas intenciones, se detuvo al toparse con la carpeta de cierta peli verde y recordó aquella mirada que le dedicó por un segundo, ese brillo en sus ojos, no era como las miradas de las otras mujeres en las cuales se reflejaba el deseo, la lujuria, la ambición que representaba su sola presencia, pero esa chica era curiosa, como si de una niña en un parque de diversiones se tratara, veía maravillada el lugar en el cual se encontraba, recordó también que su asistente se la había sugerido pero acto seguido un flashback le susurró mentalmente haber visto ya a esa mujer ¿sería la misma que casi atropella en la mañana? de ser así no se iba a sentir cómodo ya que ella fue la que lo mandó al demonio y casi arma un escándalo al frente de su edificio pero no estaba seguro, prefirió confiar en la decisión de su amigo pues las sugerencias de él siempre eran acertadas así que una vez más daría crédito a sus palabras.
Afortunadamente al salir de la oficina se encontró con el susodicho.
- Vega, necesito un favor.
- Claro, ¿qué sería?
- Quiero que hagas una carta confirmándole a esta persona que tiene el puesto para secretaria y se la hagas llegar hoy mismo.- Dijo entregándole una carpeta.
- Vaya...- Dijo mirando la hoja de vida de la afortunada.- ¿Por qué ese cambio tan repentino?
- La acabé de despedir.
- Entiendo...- Dijo el joven imaginándose lo que había ocurrido, pues conocía bien a su jefe.- Lo haré en seguida.
Fiiiiin :3
Bueno para esta ocasión voy a aclarar un par de cosas con el propósito de que ustedes tengan presente la imagen de estos personajes.
- Giriko es, para los que no se vieron la saga de los fullbringer, un personaje perteneciente a ese grupo. Acá les dejo una imagen para que se guíen: . /_cb20111115162042/bleach/en/images/a/a6/Giriko's_
- Saya es un personaje "inventado", no pertenece a bleach pero el físico del personaje tampoco es de mi autoría, pueden tener como ejemplo esta imagen perteneciente al personaje de Aya Brea del juego Parasite eve (esto no es un crossover, es solo que no encontraba a un personaje femenino que estuviese a la altura de Grimmy considero yo :V): hphotos-ak-xat1/v/t1.0-9/941009_10208241857826747_3440512133431552788_ ?oh=fe5fac67b40bf069ca0d1c6c5563d69b&oe=573EA495&_gda_=1464132170_3ab0ba083a973fba2c58af8380dcdd38
Los esperaré para el próximo cap :D
