Capítulo 11
"El beso y la despedida"
Él se encontraba en la sala de la casa de ella, le llamo la atención un piano que estaba allí, se acercó a el, tocando dos teclas, hasta que siguió tocando componiendo su propia canción, mientras empezó a tocar se empezó a acordar que era el momento para decirle, ¿Cómo se lo diría?, cerro sus ojos y una voz lo saco de sus pensamientos, solo dirigió la mirada hacia donde se encontraba el dueño y efectivamente era ella.
Bulma: Que lindo tocas Vegeta.
Vegeta: Ehmm Bulma tengo que hablar contigo-contestando como siempre de una manera seria-.
Bulma: Ahh si pues de que quieres hablarme.
Vegeta: Pues yo…..
Fueron interrumpidos por una de las señoras de servicio.
X: Señorita puede venir un momento.
Bulma: Claro Grettel, enseguida voy.
Gretel: Como usted diga, por cierto quien es él-dirigiendo una mirada hacia Vegeta de una manera desconocida.
Bulma: Es hijo de uno de los amigos de mi padre.
Gretel: Esta bien, pues la espero.
Bulma: Si en un momento iré.
La señora se retira de la sala.
Bulma: Me lo cuentas en otro momento.
Vegeta: Hmm- desviando su mirada hacia otro lado.
Bulma: No tardare mucho.
Ella se dirige hacia la salida.
El solamente se fue a sentar en uno de los sillones que se encontraban en la casa, recargando su cabeza su cabeza en su mano observando atentamente al reloj, como se movían cada manecilla, de alguna forma se podría decir que era una especie de entretenimiento quedándose con la vista pegada a el.
Después de unos cinco minutos que se quedó observando, regreso Bulma.
Bulma: De nuevo tengo que salir, al parecer me entregaron algo, volveré.
Vegeta: Esta bien yo te espero.
De nuevo ella se retiró del lugar, miro de reojo un libro que le llamo mucho la atención que se encontraba situado en la mesa, se acercó y lo tomo, no le intereso por el hecho de ver la portada, sino que era lo que contenía, abrió el libro, empezando e leer el prólogo, de ahí siguió hasta ir donde ya comenzaba la introducción de la historia, comenzó a leer dos páginas hasta que esa historia lo atrapo, se veía interesante no era precisamente una historia de amor sino que era de misterio, estuvo por horas leyendo el libro no se dio cuenta que empezó a oscurecer, cuánto tiempo se quedo leyéndolo, no le importaba eso sino que si ya había vuelto Bulma, dejo el libro donde estaba desde un principio y fue a buscarla, después de ir a cada habitación no la vio y fue mejor a buscarla en el lugar que no había empezado desde un principio, su alcoba subió los escalones de la casa, su mano la acerco en la perilla de la puerta girándolo lentamente, fue caminando hacia dentro de la habitación.
Abrió las cortinas y efectivamente tal como lo pensó se encontraba ahí, quiso aprovechar ese momento para decirle, ya no había más distracciones, por el momento, eso era lo que pensaba él. Camino hasta estar cerca de ella, situándose junto a ella, mirándola de reojo unos segundos su vista enfocada hacia el cielo como si quisiera descubrir algo de él, que oculta, que es lo que siempre le llama la atención para que este tan interesada en ver esas pequeñas perlas pegadas en el cielo, y la luna.
Bulma se dio cuenta de su presencia, ya sabia muy bien que él la buscaría, ella igual lo miro de reojo, como si hubiesen intercambiado los papeles, ahora era el quien enfoco su vista al cielo, y ahora fueron los dos quien estaban mirando la hermosa noche, y Vegeta fue quien rompió el silencio.
Vegeta: Ahora que ya no hay más distracciones-con su clásico tono de voz seria.
Bulma: Asi, que era lo que tenias que decirme.
Vegeta:-sin mirarla, dio un pequeño suspiro-Bulma creo que será mejor que ya no nos veamos nunca más.
Bulma: Que estás diciendo.
Vegeta: Tú sabes muy bien lo que soy yo.
Bulma: Lo se perfectamente pe..pe…pero a medida que han pasado los días me has mostrado ser alguien más.
Vegeta: -se giró hacia ella, la tomó de la barbilla, acercando su mirada con la de ella- Créeme, yo también me eh dado cuenta también de ello Bulma.
Bulma:-solamente lo miraba fijamente a los ojos-.
Vegeta: Y otra cosa muy importante- susurrando-yo también te amo Bulma.
Bulma: -arqueo una ceja confundida-.
Hasta que él acerco sus labios a los suyos, plantándole un beso, demasiado tierno y a la vez dulce, ella lo respondió, retirando su mano de su barbilla para rodearla de la cintura, la joven con sus brazos rodeo su cuello, nadie sabía cuánto tiempo estuvieron besándose, varios minutos se podría decirse, hasta que él aparto sus labios de los de ella, mirándola fijamente a esos grandes ojos azules, con un poco de decepción dijo.
Vegeta: Adiós Bulma.
