CHICOOOS he vuelto con un nuevo cap. como pueden darse cuenta, lo hice con mucho amorst pensando en todos los que siguen mi historia, shoro de felicidad (TuT)

*Sección de agradecimientos*

Agradezco a SuwabeKoto-chan y lau-litost por ser fieles seguidores (o seguidoras) de mi fict, a karin-chan150301, anime love y Al Shinomori por unirse y animarse a comentar, créanme que me sirven de mucho sus reviews y sobre todo cuando tienen críticas constructivas, si hay algo que no se entienda en la trama o en la manera en que narro la historia háganme saberlo :D

Y sin más que comentar, QUE COMIENCEN LOS JUEGOS DE FICTS (7w7)

Capítulo 7: Dudas

Era un día rutinario como cualquier otro, cielo despejado, tráfico congestionado, gente corriendo de un lado a otro a toda prisa para llegar a sus destinos, en fin, todo parecía marchar a la normalidad, cierto hombre de buen vestir, elegante pero con su típico toque rebelde llegaba temprano su edificio en el cual trabajaba, los mismos empleados saludándole, los mismos celadores, la misma recepcionista, aunque todo era tan predecible en su mundo ordenado y perfectamente calculado prefería que se quedara de ese modo puesto que el desorden implicaba más trabajo, más atención, dedicación, en fin, cosas de las cuales molestaba encargase, dentro del ascensor el cual lo llevaba piso por piso hasta llegar al último esperaba con ansias que su rutina ordenada siguiera su ritmo de siempre, llegando a su destino pudo divisar a un par de figuras masculinas con sus respectivos pares femeninos, saludó como de costumbre pero en seguida notó que había una pieza que no encajaba en la escena, un escritorio vacío y precisamente de los más importantes y necesarios para él, se dispuso a preguntar lo obvio.

- ¿Dónde está mi secretaria?- "Mi", curiosa manera de resaltar la posesión de alguien como objeto de su propiedad.

- Aún no ha llegado señor.- Le respondió amablemente una de las mujeres, la rubia para ser más exactos.

-…- No dijo nada pero con una mueca de fastidio fue suficiente para demostrar su inconformidad con la situación.- Cuando llegue díganle que la espero en mi oficina.- Dichas estas palabras, con su típico semblante serio entró al lugar desapareciendo tras la puerta.

- Huuuy, creo que alguien está en problemas…

- Rangiku, ponte a trabajar en vez de hacer comentarios de ese tipo.- Le ordenó su compañera morena.

- Bueno pero es que ahora ya ni se puede hablar…- Dijo con un gesto de puchero tomando finalmente asiento.

"Toc toc", el muchacho de ojos amarillos tocaba la puerta de su jefe para poder entrar, recibió finalmente respuesta afirmativa del otro lado.

- Señor, vengo a informarle de los balances económicos de la última semana.

- Espero que sean buenas noticias.

- Al parecer hay ciertos elementos que no encajan, pero hoy mismo averiguaré de que se trata…- Mientras le hablaba al susodicho parecía que este no le estaba prestando la atención necesaria como de costumbre, lo conocía bien y sabía que algo lo tenía inquietado, pasando de modo "empleado" a modo "amigo" el joven se dirigió hacia su escritorio y se sentó en frente para indagar acerca de sus propias sospechas.- Hey Grimmjow, ¿todo bien?- Aunque hubiese la suficiente confianza entre ambos como para dejar de tratarse formalmente el chico trataba de no parecer grosero pues al fin y al cabo, en ese lugar era una relación más profesional que personal.

- Mmmm?- Pudo pronunciar el joven sin mover los labios.

- Parece que hay algo que te tiene inquietado.

- La secretaria nueva, Neliel.- Respondió con seriedad.

- Aaaaah ya veo… se trata de una conquista en la mira ¿no es así?- Los ojos del peli azul blanquecieron y cambiaron a una expresión enojada pero divertida.

- ¡No idiota!- Dijo mientras le propiciaba un fuerte golpe en la cabeza que le dejó un visible chichón, aunque le dolió mucho esto para Vega era una buena señal que le indicaba que podían seguir la conversación como amigos y no como personas desconocidas así como cuando debían aparentar frente a los demás, en otras palabras entraron en un ambiente de confianza.

- Aaauch, entonces ¿por qué la menciona?- Le preguntó mientras que con una mano se sobaba la cabeza y una lagrimita amenazaba con salir de su ojo izquierdo.

- Es sospechosa.

- ¿En qué sentido?- Dijo volviendo a su semblante serio pues sabía que su amigo tenía un buen ojo para detectar extrañezas en las demás personas sobre todo si se trata de sus empleados.

- Sus actitudes, parece estar siempre nerviosa, como si temiera de que la descubrieran por algo.

- Aaah, ¿no será más bien que como el resto de las mujeres quedan intimidadas ante vuestra presencia?- Otro golpe en el mismo lugar que le propició el peli azul en la cabeza quedando ahora un chichón encima del otro.

- Concéntrate Vega, no estoy en juego.

- Vale vale…- Dijo esta vez con ambas gotas de lágrimas amenazando salir de sus párpados.

- Ayer se quedó hasta tarde en la noche haciendo supuestamente trabajos.

- Supongo que esperaste a que saliera…

- Si, y cada que le dirigía la palabra saltaba del susto.

- Bueno debo decir que eso si es extraño, nunca ninguna empleada se ha quedado hasta tan tarde trabajando y sobre todo… que muestre estar nerviosa.

- Y ahora se digna a llegar tarde ¿Qué se cree? ¿Que puede hacer lo que se le venga en gana?

- Si me permites darte un consejo, creo que es prudente esperar un poco más para ver qué sigue sucediendo con ella.

- Sólo necesito que me dé un motivo para despedirla, no permitiré que algo así vuelva a suceder en mi empresa.- Dijo recordando hechos del pasado que lógicamente su amigo también conocía.

- Podría ponerla a prueba sin que se dé cuenta.- Le aconsejó.- No sé quizás algo que esté más relacionado con el dinero directamente…

- Puede ser… si resulta lo que me estoy imaginando no podrá resistir la tentación.- Dijo bastante convencido de lo que el otro joven le acababa de aconsejar.- Resuelve lo que tengas pendiente Vega, yo me encargaré del resto…- Así lo hizo el joven.

Parecía ser paranoico, pero sus razones de peso tenía, aquella vez con cuya mujer no quisiera recordar casi hace que uno de los negocios más importantes se viniera cuesta abajo, todo por descuidos que ahora le parecían tontos y de los cuales estaba más alerta que nunca, no permitiría que algo así volviese a suceder y esa mujer le tenía notoriamente preocupado, si llegaba a distinguir siquiera un leve descuido no dudaría un segundo en hacerle pagar, no solo despidiéndola sino tomando medidas judiciales. El llamado a la puerta lo sacó de sus pensamientos, dio respuesta afirmativa para que entrara quien fuese se encontrara del otro lado.

- Buen día señor.- Entró la chica peli verde de la cual hablaban hace un rato.

- Casi buenas noches ¿no?- Le contestó a modo de reproche, tenía todas las intenciones de decirle de una vez por todas y de frente lo que pensaba de ella, pero a consejo de su amigo debía ser paciente y esperar, agarrarla con las manos en la masa.

- Si, este… me disculpo por eso señor, había mucho tráfico pero no tengo excusa por mi llegada tarde.- Fue un buen argumento debía admitirlo.

- Lo pasaré por alto solo en esta ocasión ya que decidió quedarse horas extra en la noche de ayer.- Le dijo tratando de parecer amable y que aquella mujer pensara que había bajado la guardia.

- Sí señor. – Sin una pizca de titubeo.

- Necesito que revise estos informes.- Le dijo mostrándole una carpeta, la chica se dirigió hacia él para tomarla.- Es de los movimientos bancarios de este mes, quiero que se asegure de que todos los datos coincidan con los del banco, entre los mismos papeles encontrará el número para comunicarse con ellos para confirmar las cuentas y espero esté listo para hoy mismo junto con un informe escrito suyo especificando todo el proceso.- Hora de poner su plan en marcha.

- Como ordene.- Le respondió ella muy formal mientras miraba los papeles, luego levantó sus ojos para encontrarse con los del joven, de un lindo tono oliva que no había detallado lo suficiente pues siempre le bajaba la vista rápidamente rompiendo el contacto visual, de nuevo como ya era costumbre le retiró la mirada y se marchó del lugar. Ahora solo era cuestión de tiempo para ver qué sucedía, si sus sospechas eran acertadas lo más probable era que los valores de dicho documento fuesen modificados, lo que ella no sabía era que aquellos papeles ya estaban debidamente revisados y archivados, estaba en la prueba de fuego.

Llegando así la hora del almuerzo, el joven peli azul tenía planeado quedarse en el edificio pues a veces gustaba de salir a comprar un buen almuerzo y otras optaba por quedarse en su penthouse a relajarse un rato, pedir a Stark que le llevase algo de comer, en fin, un plan que no implicara salir del edificio y tener que molestarse en la calle por los paparazzi o la prensa queriendo averiguar el estado financiero de su Compañía, etc… En fin, se dirigió hacia la puerta de la esquina de su oficina, subir las escaleras y llegar a su gran y cómoda suit.

- Mau.- Un peludo y blanco felino recibió con gusto su llegada.

- Michiru, ¿te acabas de levantar como siempre?- Le dijo mientras acariciaba su lomo, el gato se limitó a ronronear.- Ven, te daré tu comida.- Y así fue a buscar la lata de atún que tanto le gustaba, curiosamente a los dos, y se la sirvió en su plato, no le agradaba comprar las bolitas de concentrado pues le parecía una pérdida de dinero innecesaria si podía comer cosas más naturales y baratas, el gato al igual que su dueño disfrutaba de todas las comodidades pues aparte de poder recostarse donde quisiera tenía su propia sala de juego, con trampas, laberintos, escondites, bolas de estambre, etc… vida de reyes para los dos. Justo sacó su Smartphone para contactar con Stark cuando una llamada entró.

-Hola. - ¿Vas a venir ahora?- Bueno, tengo tiempo pero si traes algo de comer.- Un intercambio más de palabras para finalmente colgar la llamada. Ya tenía lo del almuerzo resuelto así que ¿por qué no hacer un rato ejercicio?, aparte del gimnasio el hombre también gustaba de sus rutinas de natación y como todo lo que quiere lo puede obtener por supuesto que aquel sitio contaba con su propia piscina privada totalmente a su gusto, de unos diez metros de largo y una profundidad de metro noventa más o menos, rápidamente salió al balcón y cerró la puerta a su paso para que Michiru no pasara pues temía que de lo curioso pudiese caer ochenta pisos abajo, se despojó de sus prendas quedando únicamente en bóxer, y de un chapuzón entró a la fría pero relajante agua lo cual era perfecto en días calurosos como ese, comenzó a hacer rutinas de brazadas de un lado a otro, luego sumergiéndose, era capaz de hacer diez idas y vueltas sin detenerse ni cansarse pues venía mucho tiempo haciéndolo. Cansado ya, optó por practicar respiración, así que de un soplo botó afuera todo el aire de sus pulmones y se sumergió al fondo de la piscina, normalmente podía durar poco más de un minuto bajo el agua y con la constante práctica este tiempo se iba alargando más y más, a veces cerraba los ojos para no pensar que estaba bajo el agua y otras miraba hacia arriba de él contemplando los rayos de sol reflejados sobre el agua, decidido por la segunda opción alzó la cabeza mirando hacia la superficie, en su mente contabilizó treinta segundos cuando de repente vio una sombra atravesando rápidamente el lugar de un extremo al otro, imaginó que se trataba de su visita así que sin prisa alguna volvió a la superficie, tratando de hacer el menor ruido posible volvió a llenar sus pulmones de oxígeno pero menuda sorpresa se llevó al ver quien era su visitante, una mujer de cabellos verdes que distinguiría a kilómetros con la ligera pero evidente diferencia de su repentino cambio de ropa pues desde donde estaba casi le podía ver las bragas bajo la corta y apretada falda que llevaba puesta. Quería sorprenderla para atraparla en el acto criminal que estaba cometiendo, lentamente y sin hacer ruido salió del agua gracias a unas escaleritas que se encontraban a uno de los bordes de la misma, se posicionó finalmente tras de ella, con postura y expresión seria, admitía que le divertía verla sobresaltarse y con la oportunidad servida no la iría a desaprovechar, duró unos cuantos segundos en aquella posición hasta que la mujer se dignó a dar media vuelta y evidentemente se llevó una gran sorpresa. Pudo verle el rostro, las pupilas se le encogieron de la sorpresa, le levantó la mirada para encontrarse con la de él, sus mejillas se iban tiñendo de un leve rosado que rápidamente pasó a un rojo intenso al darse cuenta la mujer de que aquel hombre estaba casi desnudo.

- ¡S-señor! Esto… ¡P-puedo explicarlo…!- Le dijo la chica mientras que con la carpeta que llevaba en manos se cubría el rostro de la vergüenza.

- Espero que exista una muy buena excusa para que irrumpa en mi zona privada señorita Oderschvank.- Dijo de brazos cruzados, con el ceño fruncido y un tono de molestia en su voz.

- E-esto… cl- ¡Claro que la hay!- Y con ambas manos sujetando los papeles que llevaba estiró sus brazos para mostrarle la carpeta, ella seguía roja como un tomate y con los ojos cerrados, tan apretados que le quedaban chinitos.

- ¿Qué sucede con esto?- Le preguntó el joven sin entender aún la razón de su presencia en aquel lugar. La chica se había dado media vuelta para no tener que verle mientras le explicaba lo sucedido pues debía tranquilizarse para argumentarle.

- Emmm, lo que sucede es que… bueno… no había nadie más a quien pudiera preguntarle porque estaba sola en el piso las demás secretarias se habían marchado con sus jefes y estaba sola entonces se me ocurrió que podría buscarle para aclarar mis dudas pero como no lo encontré en la oficina me propuse en venir a buscarlo aquí señor…- Le respondió a su pregunta sin tomar un respiro.

- Podría darse vuelta y decirme cuál es el problema.- Joder, joder, joder, si se daba vuelta tenía dos opciones, una mirarle a esos intensos ojos azules directamente para no tener que verle el cuerpo y que pensara que era una pervertida pero sabía de antemano que no podía sostenerle la mirada por mucho tiempo sin que se sintiera nerviosa e intimidada, o la segunda opción era definitivamente no mirarle a la cara sino a su torso desnudo, reuniría todas sus fuerzas para recobrar la compostura y deshacerse de sus nervios de una buena vez por todas. La chica se dio vuelta tímidamente, sin querer queriendo pudo regalarse un par de segundos más para contemplar lo que tenía en frente, maldita sea, Rangiku tenía absolutamente toda la razón cuando decía que este sujeto era de los más deseados en todo Japón, nunca antes había visto un cuerpo tan... perfecto, sí, esa era la palabra adecuada para describirlo, evidentemente muy bien formado, con todos los músculos marcados desde su grueso y largo cuello, pasando por los amplios hombros, los pectorales, los bíceps, los abdominales, hasta las piernas hacían juego pues conocía hombres súper musculosos pero con piernas delgaditas como de bailarina de ballet, estas eran todo lo contrario, gruesas y tonificadas, no se imaginaba como sería la parte trasera… Antes de irse a desmayar por el intenso calor del sol más la vergüenza que estaba viviendo en esos momentos decidió finalmente mirarle a la cara, él seguía con el ceño fruncido esperando respuesta por parte de ella.

El joven por su parte pudo darse cuenta del cambio de look de su secretaria, era evidente que lo que estaba usando ahora no se comparaba con los trapos viejos de antes, un traje negro bien ajustado que marcaba sus curvas generosamente, la corta falda que dejaba al descubierto sus largas y tonificadas piernas, una blusa semi abierta que… bueno, daba una pista de lo bien dotada que era, detalles que con su otro vestido no se notaban ni por más cerca que estuviese, no lo negaba, era bastante atractiva, pero difícilmente una mujer podía sorprenderle pues con su vasta experiencia en el tema creía ya haberlo visto todo, no permitiría que los encantos femeninos y una cara bonita lo engañaran nuevamente, la mujer por fin se dignó a contestar su pregunta.

-Señor, lo que pasa es que los valores que están ahí no coinciden con los datos que me dio el banco, no quisiera sacar conclusiones precipitadas pero pareciera como si alguien hubiese alterado las cifras…- Aquel hombre quien revisaba los papeles mientras la chica le hablaba no podía creer lo que escuchaba, ¿acaso era una broma de mal gusto?¿o le estaba tomando del pelo esa mujer? ¿se habría dado cuenta de su estrategia y estaba tratando de ponerlo a prueba para ver qué le respondía? Porque era totalmente imposible que dichos valores cambiaran de un momento a otro puesto que él mismo fue quien se encargó de ese asunto en su tiempo y conocía de memoria los valores exactos, pudo algún tercero haberlos modificado pero lo más probable era que ella misma lo hubiese hecho, no tenía otra explicación lógica y este asunto ya empezaba a colmarle la paciencia pero sin pruebas no podía dar nada por hecho.

- Revisaré esto yo mismo, y espero por su bien que estas cifras no estén alteradas.- Le dijo finalmente para quitarse de encima ese problema, más tarde lo consultaría con Vega para indagar a fondo el asunto.

- No estará insinuando que yo pude haberle hecho algo a los documentos…- Ese tipo de actitudes eran las que le molestaban, que pasara de fingir ser una chica tímida a comportarse como una mujer seria y directa con lo que quería dar a entender, definitivamente era la primera persona que conocía así, aunque era muy buena actriz para fingir estar asustada en todo momento.

- No tengo pruebas para afirmarlo, pero si llega a ser el caso le diré de antemano que puede meterse en problemas.- Decidido a desenmascararla trató de conservar la compostura pues si se trataba de una mujer peligrosa lo mejor era esperar el momento ideal.

- Pues le aseguro que no tengo nada que ver con eso y como ya no tengo más que decir me retiro, con permiso señor.- Era sorprendente la rapidez con la cual era capaz de cambiar su semblante, ahora tenía una expresión seria casi enojada e indignada por lo que el peli azul le había insinuado, siguió derecho atravesando la puerta de cristal, el joven tomó una toalla que tenía cerca para secarse las pocas gotas de agua del cuerpo y del cabello mientras seguía los pasos de la mujer, justo cuando ella abrió la puerta para salir de aquel sitio, nuevamente se topa cara a cara con alguien que estaba a punto de entrar.

- Vaya, no sabía que tenías visitas amor.- Una linda rubia fue quien ahora hizo acto de presencia, antes de pronunciar esas palabras miró de arriba abajo a la peli verde, con gesto de desaprobación.

- No, yo ya me iba, con permiso.- Dijo la chica aludida abriéndose paso por un costado de la rubia. Ella la miraba con desprecio luego de cerrar la puerta a su paso.

- ¿Amor?- Cuestionó el joven.

- ¿Y tú qué hacías con esa secretaria semi desnudo acá, eh? ¿Es tu amante de turno o qué?

- Saya, las escenitas de celos guárdalas para alguien más, no tengo por qué darte explicaciones.

- Aaah ya veo, con que así serán las cosas. Bueno si no me quieres contestar se lo preguntaré a ella personalmente.- Dicho esto dio media vuelta rápidamente para abrir la puerta pero una mano la detuvo y se lo impidió.

- No voy a permitir que armes una escena en mi edificio.

- Perfecto, entonces dime tu qué hacía esa mujer acá contigo.

- Tsk…- Chasqueó los dientes expresando lo molesto que era para él dar explicaciones de lo que hacía pero conociéndola no descansaría hasta obtener respuesta.- Es mi secretaria personal, vino para hacerme unas preguntas acerca de un trabajo que le asigné.

- Ya veo, parece que tiene mucha confiancita viniendo a tu zona privada ¿no lo crees?

- Yo no le dije que viniera, ella sola lo hizo.

- Bueno pues entonces me encargaré de decirle que no tiene ningún derecho en venir a este lugar y me aseguraré de que le quede bien claro.- Nuevamente dispuesta a cumplir con lo que decía, se dirigió a la puerta para salir pero el joven se lo volvió a impedir. Él admitía que le gustaban las chicas rebeldes, que intentaran ponerse en su contra pero que a la final resultaran sumisas a su voluntad, la cogió de la mano y la atrajo hacia él.

- ¿Por qué mas bien no olvidamos el asunto y nos divertimos un rato?- Le dijo con voz seductora al oído mientras con la otra mano la sujetaba de la cintura.

- ¿Ah sí? ¿Y qué propones entonces?

- Vamos a una de las habitaciones, ¿o prefieres la piscina?

- Me gusta la idea de la piscina.- Diciendo esto último estando frente a frente, a punto de unir sus labios la seductora chica los retiró antes de que pudiera rozarlos tratando de provocarlo, mientras ella se dirigía en dirección a la piscina se iba deshaciendo de sus prendas una por una, durante el trayecto se encontró con el pequeño acompañante.- Hola Michiru, que lindo gatito.- Ella intentó acariciarle pero este al darse cuenta de la acción que iba a cometer la mujer se retiró rápidamente.- Ja, se parece mucho a su dueño, orgulloso y difícil de consentir.

- A mí me gusta que me consientan de otras maneras…- Le dijo agarrándola por la parte de atrás.

- Hey, calmado tigre, vamos con paciencia.

- ¿Paciencia? No conozco esa palabra.- Y diciendo esto último el joven alzó a la chica sujetándola de las piernas y con lo que traía aún puesto la lanzó al agua.

- ¡Grimmjow! Era mi blusa favorita.- Dijo notoriamente molesta por el acto del joven después de tomar una bocanada de aire.

- Luego te compras otra.- Le aconsejó estando ya dentro del agua con ella, despojándose ambos de las prendas que les quedaba.- Espero que hayas traído de comer porque te aseguro que nos dará mucha hambre después de esto.- Luego se besaron con desenfreno, a Grimmjow le gustaban las chicas atrevidas pues siendo así no tenía que esforzarse ni un poco en el trabajo de tener que conquistarlas, si sólo quería pasar un buen rato no perdería tiempo en alguien con detalles, citas románticas y toda esa basura que hacen las personas que dicen llegar a estar "enamoradas", la verdad es que él estaba seguro que nunca en su vida había experimentado dicho supuesto sentimiento, hasta dudaba que en realidad existiera, si nunca nadie había sentido "amor" por él entonces ¿por qué razón habría él de sentirlo por alguien? Solo era una pérdida de tiempo. Finalizado ya el acto con aquella mujer después de una hora ambos se dirigieron al interior del penthouse, lógicamente hambrientos, la chica había traído en cajas desechables la comida que constaba de sushi, pollo agridulce, arroz, verduras, fideos, de uno de los restaurantes preferidos de ella, ambos cogieron su parte y empezaron a consumirlo.

- ¿Quién dijo que yo era tu "amor"?- Le cuestionó el chico recordando las palabras de la rubia unas horas atrás.

- Nadie, lo dije por mí misma porque es la verdad, quisiera que formalizáramos nuestra relación Grimmjow, yo de verdad siento cariño por ti. Y sí, ya sé que tú no sientes eso mismo pero ¿qué te cuesta siquiera intentarlo?

- Saya, tener una relación implica muchas cosas de las cuales no tengo ningún interés ni tiempo de ocuparme de ellas.

- Pero no importa, no tienes por qué hacerlo, si te molesta entonces no te exigiré nada.

- … - Se tomó unos momentos para encontrar las palabras adecuadas sin ir a lastimar sus "sentimientos", precisamente era por esa razón que sus amantes eran de una noche y nada más porque como sucedió con esa chica tienden a acostumbrarse y a rogar por un poco de cariño, cariño que claramente no estaba dispuesto a dar.- No voy a darle alas a una relación que no tendría futuro, estoy siendo sincero contigo porque no mereces que te ilusione con algo que no puede suceder, si fuera otro ya te hubiese tomado del pelo desde el principio.

- Entonces si me voy y no vuelvo ¿no te importaría siquiera un poco mi ausencia?

- ¿De verdad quieres que responda a eso?

- Aish, olvídalo, ya veré qué hacer para conquistarte.- Ante estas palabras el joven esbozó una leve sonrisa pues no era la primera vez que una chica le decía eso pero lógicamente sin éxito de cumplir esos propósitos.

Después de cruzar unas cuantas palabras más y terminar sus almuerzos, la chica tomó su propio rumbo, el joven peli azul se vistió adecuadamente, miró su reloj que marcaba ya las cinco de la tarde, recordó que debía hablar con Vega para arreglar el asunto de cierta mujer, dejó todo en orden para bajar a su oficina y estando ya ahí agarró el teléfono esperando respuesta de su secretaria del otro lado, pero no hubo dicha respuesta, a lo mejor ya se había ido, "que poco le duró su empeño de trabajar hasta tarde" pensó, así que no le quedó más remedio que buscarlo por él mismo, marcó a su número por el celular y para su suerte le contestó, le dijo claramente que debían hablar de un asunto importante así que quedaron en verse al salir del edifico.


Siendo ya las siete de la noche una agotada mujer llegaba a su departamento, encendió la luz, suspiró recordando todo lo ocurrido en el día ¿por qué con apenas dos días trabajando allí ya tenía tantos problemas encima? Esperaba que ese empleo durase lo suficiente al menos para pagar sus deudas y ayudar a su amiga también, dejó las llaves sobre la mesa, se dirigió a la cocina para servirse un vaso con limonada.

-¡HOLA NELL!

- ¡Ahhh! Rukia, me asustaste, creí que estaba sola, ¿qué haces aquí tan temprano?

- ¿Te desagrada verme?- Le preguntó pronunciando un puchero con su labio inferior.

- Claro que no amiga, pero entonces ¿de qué me perdí?

- Te perdiste de que hoy es mi día libre.

- Eso no me lo habías mencionado.

- Quizás pero bueno… ¿cómo estuvo tu día? ¿y el día de ayer? Vaya, me siento rara sin hablar contigo por un par de días.

- Opino lo mismo, normalmente siempre nos contamos todo lo que nos pasa en el día.

- Bueno, tu primero. ¿Qué novedades hay?

- Es más fácil preguntar qué novedades no hay, jejejeje, bueno ayer me quedé hasta tarde en la noche trabajando, mi jefe por alguna razón que desconozco sospecha que yo me traigo algo entre manos y que me voy a robar algo de la empresa o quien sabe que.

- Que loco, ni te conoce ¿y ya cree lo peor de ti?

- Exacto, no sé por qué la trae contra mi.

- ¿Y está guapo?

- Este… pues…- Recordó el episodio de esa tarde en el penthouse del susodicho, inevitablemente las mejillas se le tiñeron de rojo.

- HAAAAAY NEEEL, pillina, ya te descubrí, claro que sí, y te gusta eeeh.

- ¡Por supuesto que no Rukia! ¿Cómo crees? Si apenas lo acabo de conocer.

- Pudo haber sido un amor a primera vista… uno nunca sabe…

- Claro que no, pues si es guapo, ¡Pero no me gusta!

- Jajajajaja es difícil creerte con la cara sonrojada, lo siento Nel.- Dijo mientras reía a gusto.

- Bueno, ya que vas a seguir riéndote por el resto de la noche más bien cuéntame qué hiciste ayer.- La sonrisa en el rostro de la chica se borró casi al instante.

- Ishida me invitó a almorzar y no creerás la coincidencia tan desagradable que me llevé de sorpresa. Uryu es amigo del doctor presumido ese del que te hablé la otra vez.

- ¿En serio? Guao, que pequeño es el mundo…

- Fuimos a almorzar a un restaurante de comida mexicana, creo que era en el que ibas a entrar a trabajar, el caso es que justo comíamos plácidamente cuando se aparece aquel sujeto de la nada, insinuando que Uryu ya le había comentado sobre mí, que mala suerte tengo.

- Y luego ¿qué pasó?

- Salí del lugar y se ofreció a llevarme al trabajo en su auto, el muy tonto presumiéndome sus propiedades. Pero no acepté y me fui en taxi. Lo que más me molestó fue cuando llegué a hablar con la doctora Unohana y me dijo que me había recomendado con el dichoso doctor para que trabajara con él en su hospital. Pfff, ni en mis más locos sueños me vería trabajando para ese.

- Rukia, quizás sí sea conveniente que le aceptes su oferta…

- ¿QUÉ?

- Piénsalo bien, si aquel hombre está tras tus pasos y se vuelve a aparecer en el ancianato y te encuentra ¿qué vas a hacer?

- Enfrentarlo claro está…

- Rukia, sé que ese asunto te preocupa tanto como a mí, no sé la verdad es que sería una escapatoria oportuna el irte con aquel médico, quizás solo mientras las aguas se calman, por una corta temporada.

- Créeme que lo consideré pero… no sé…

- No me digas nada aún, consúltalo con la almohada, yo creo que sería una buena opción, hasta creo que podrían pagarte más y de pronto tengan horarios flexibles.- La peli negra quedó pensativa por un momento, sabía que su amiga tenía toda la razón, y no era sólo porque aquel sujeto le cayera mal sino que tenía un presentimiento, su intuición femenina le susurraba mentalmente que algo no encajaba.

- Lo haré… y dime ¿ya hiciste amigos allá?

- Sí, tengo una compañera que es súper loca y divertida, algún día la traeré para que se conozcan.- La conversación continuó, siguieron hablando sobre sus pequeñas aventuras, Rukia le dijo lo bien que le quedaba su traje nuevo, Nell estuvo dispuesta a contarle lo que pasó con su jefe pero pensándolo bien no sería discreto, al fin y al cabo ella había cometido una infracción de la cual le convendría no andar divulgando por ahí, ni siquiera a la misma Rangiku se lo comentó, los únicos que tenían conocimiento del incidente eran ella, Grimmjow y esa otra chica, ¿Quién podría ser? Tal vez se trataba de su novia pues recordó que lo llamó "amor", su rostro le era familiar y era innegablemente bella, con el estatus social de su jefe no era de extrañarse que esa chica fuese una modelo o algo por el estilo ¿cómo le haría para llevársela con alguien tan serio?, en todo caso ese no era asunto suyo…


- Entonces, ¿qué piensas de eso?

- Bueno sinceramente es muy extraño que ella misma hubiese cambiado los valores y te advirtiera de ello, puede ser que lo hiciese para ganar confianza.

- Es lista, parece ser que aparte de actuar puede prever mis movimientos y salir bien librada.

- Si va a robar no lo irá a hacer con los papeles que le dé directamente su jefe.

- Habrá que pensar en alguna mejor estrategia.

- Mañana tenemos reunión con los demás accionistas de la Compañía para tratar el asunto del negocio que quiere hacer el dueño de la cadena de hoteles "Las Noches", no sé, quizá ahí podamos ponerla a prueba de algo.

- Je, ya creo tener una idea de qué hacer…- Dijo con una semi sonrisa en sus labios, luego tomó un trago del wisky que tenía en la mano.


- Chicas, parece ser que nuestro plan no funcionó.- Expresó una jovencita de coletas violetas.

- Tu estúpido plan no funcionó Menoly, ¿cómo creías que unos simples papelitos con cifras diferentes cambiarían algo?

- Pues no veo que se te haya ocurrido algo a ti Loly.

- Bueno bueno ya dejen de pelear las dos, les conviene escuchar lo que les voy a decir.

- A ver pues habla Cirucci.

- Me enteré de que mañana va a haber una importante reunión de ejecutivos y accionistas.

- ¿Y qué con eso?

- Tengo un plan que de seguro no va a fallar chicas, va a ser tan vergonzoso para la arpía esa que no le quedará de otra más que renunciar a menos de que la despidan antes.


Fiiin :D

La verdad no me pareció tan largo el cap. ahora por lo que entré a estudiar tengo que escribir muy brevemente mis ideas para sacar esto lo mas pronto posible para ustedes :3

Les aseguro que el siguiente capítulo estará explosivo (no sé de qué otra manera describirlo para no spoilearlos xD) estoy segura de que habrá algo que los dejará INPAKTADOZ xD

Hasta el próximo capítulo shavooos :D