CAPITULO 8 la fiesta de disfraces

A la mañana siguiente Elsa para distraerse le ayudo a Anna con los últimos preparativos de la fiesta, recibió el pastel, decoro el lugar con hermosas esculturas y columnas de hielo y después le ayudo a Kristoff a pintar una pancarta de bienvenida para los invitados.

Una vez que termino se dio cuenta de que no tenía disfraz así que fue a pedirle a Anna alguna sugerencia.

-¡Te dije que buscaras tu disfraz!-

-Lo sé, es solo que estuve tan ocupada con Jack, Eder y Niel que no tuve tiempo-

-Está bien vayamos a arreglarnos, tengo una idea para tu disfraz-

Ambas hermanas comenzaron a vestirse con sus disfraces, en el caso de Elsa ella creo el suyo.

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Jack se colocó el sobrero decorado con una pluma roja y se miró en el espejo, su disfraz de pirata constaba de un abrigo y botas que combinaban con el color de su cabello; su chaleco, pantalones y sombrero era marrón oscuro, llevaba una camiseta holgada color beige y una faja roja.

Tomo un respiro hondo y bajo al salón de baile, el lugar estaba repleto de personas el jamás había estado en un lugar con tantas personas, Anna sí que sabe organizar fiestas.

-¡Princesa!- Jack le grito a Kristoff cuando por fin lo encontró entre toda esa multitud.

-¿Qué tal muñeco de nieve?- Jack y Kristoff se hicieron amigos desde que Jack se vistió con su ropa.

Flashback:

Jack corrió por los pasillos del palacio cuando de repente encontró a Kristoff en la cocina

-¡Kristoff!, quítate la ropa- su reacción fue épica

-¿Qué?, ¿Por qué?-

-Elsa esta con otro príncipe- dijo desesperado –tengo que evitar que la vuelvan a lastimar-

-Oh, es verdad, Anna me conto lo del matrimonio arreglado, ¿pero por qué dices que la lastimara?-

-Vi como la miraba- dijo con rabia

-¿Acaso estas celoso?, ¿te gusta Elsa?- dijo Kristoff riendo

-… Ella, ella es mi amiga, no quiero que nadie le haga daño- dijo

Kristoff asintió, se quitó el chaleco y se lo extendió -¿En serio?- dijo Jack sonriéndole.

-Elsa es prácticamente mi hermana y al escucharte decir eso me doy cuenta de que no eres tan malo como pensaba- Jack tomo la prenda que le ofrecía

-Gracias y lamento haber tratado de salir con tu novia-

-Sin rencores- Kristoff se sacudió con la mano derecha el hombro izquierdo -¿amigos?- Kristoff le extendió la mano a Jack y este la estrecho con fuerza.

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-¿Dónde están las chicas?- Kristoff estaba vestido como un lobo.

-Sí una mujer dice que tardara cinco minutos en arreglarse significa que tardara una hora- Kristoff

-No hables tan rápido- Anna apareció detrás de ellos con su disfraz de caperucita roja, un hermoso vestido, de falda y corsé negro con bordados, blusa blanca y por supuesto una capa roja con lindos bordados.

-Jack, Elsa te está buscando-

-¿En serio?, iré con ella ahora mismo- dijo sonriendo y alejándose

-¿Piensas lo mismo que yo?- Kristoff le dijo a Anna mirándola con complicidad

-Claro, lo supe desde el primer instante-

-Por eso te amo tanto- dijo Kristoff

-Dime, ¿Por qué tienes esos dientes tan grandes?- dijo Anna jugueteando con el pelaje del disfraz de el

-Para comerte mejor- Kristoff dijo gruñendo.

Mientras Jack caminaba por el lugar buscando sin parar a Elsa, no dejaba de pensar en la noche anterior, Elsa había tratado de besarlo, él lo sabía, no era tonto. Había una razón por la que él la había detenido, estaba confundido, demasiado, por un lado su mente no lo dejaba en paz repitiéndole una y otra vez que jamás entendería el amor y que lo que sentía por Elsa era solo amistad pero por otro lado desde que la conocio había empezado a experimentar sentimientos que nunca había tenido, todo esto lo tenía vuelto loco y como ya dije muy confundido.

Pero antes de que pudiera seguir pensando vio a Elsa observando a la multitud bailar, él se encontraba del otro lado de la pista de baile así que lo mejor que se le pudo ocurrir fue atravesar el lugar evitando a los bailarines, no salió tan bien como esperaba ya que se llevó un par de pisotones, alguno que otro golpe y por supuesto el también accidentalmente golpeo a una persona pero finalmente llego a donde quería.

-Hola- Él la miro sonriendo

-Hola- su tono de voz era diferente

-Lindo disfraz, ¿eres una sirena, verdad?- Elsa se veía preciosa en su disfraz, un vestido corte de sirena celeste con ornamentos de perlas, conchas marinas, estrellas de mar, brillos y listones; su cabello estaba suelto, ondulado y adornado con una corona.

-Gracias, tú también te ves muy bien, ¿Eres un pirata, verdad?-

-Si- ambos se miraron asintiendo con comprensión.

-Anna- dijeron ambos al mismo tiempo

"Muy bien Jack, puedes hacer esto" se dijo a si mismo Jack –Oye, ayer…- No pudo continuar porque se dio cuenta de que Elsa no estaba prestando atención, ella veía a la gente bailar -¿Te gusta el baile?- dijo él

-¿Uh?, solo verlo en realidad no se bailar- dije ella de forma tímida

Jack la miro -… ¿Quieres bailar conmigo?- Elsa volteo a verlo sorprendida.

-¿Bailar?, ¿contigo?-

-Si-

-…Claro- él extendió su mano y cuando ella estaba a punto de tomarla sintió como alguien ponía una mano sobre su hombro izquierdo.

-¡Elsa!, te ves hermosa- Era Niel, vestido de cascanueces y con un brazo enyesado

-¿Niel?, ¿Qué haces aquí?, deberías estar reposando-

-Lo sé pero moría de ganas por volverte a ver-

-Eres muy dulce- Elsa le sonrió, "soy un idiota" pensó Jack.

-Lo lamento Jack pero no te dejare bailar con ella por ahora, no hasta que yo lo haga- Jack lo miro como si fuera a golpearlo pero después se tranquilizó.

-Niel, por favor danos un minuto a solas- Él después de tomarse un momento se dio vuelta –Solo dame un minuto, bailare contigo después- dijo Elsa.

-Está bien pero promételo-

-Lo prometo- dijo dándole la primera sonrisa desde que empezaron a hablar. Elsa se dio media vuelta y se reunió con Niel.

Ambos charlaron y comieron bocadillos por un rato –Escucha, ahora vuelvo- dijo sonriendo y Elsa asintió.

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Jack siguió con la vista a Niel, vio como tomaba una bebida de la mesa e iniciaba una conversación con una chica bastante bonita, después de un par de chistes, él la miraba con rostro seductor –¿Alguna vez alguien te ha dicho lo hermosa que eres?- dijo colocando sus manos en la cintura de ella, ella lo veía un poco asustada, Niel de repente la beso, cuando se separaron él sonrió y la dejo, Jack lo siguió y cuando tuvo oportunidad lo empujo contra un rincón oculto.

-¿Tu?, suéltame loco-

Jack a pesar de sentir que sus poderes se habían debilitado piso el suelo con fuerza creando un gran carámbano de hielo que salía del suelo y la punta estaba a tan solo unos milímetros de Niel.

-¿Tú también tienes poderes como Elsa?, ¿fuiste tú el que me arrojo del segundo piso?-

Jack se limitó a no responder-¡Vi lo que hiciste!-

-No sé a lo que te refieres- dijo con miedo

-Claro que sabes a que me refiero, ¡tú besaste a otra mujer!-

-¿Y qué te importa a ti?-

-Me importa por Elsa, no la mereces pero le agradas así que si vuelvo a ver haciendo algo incorrecto no dudare en atravesar este hielo por tu garganta-

-¡Esta bien!- Jack retiro el filoso hielo y se fue.

Niel se acomodó la ropa y el cabello y volvió con Elsa -¿Dónde habías estado?- ella se veía preocupada.

-Lo siento, tenía que arreglar unos asuntos, ¿Qué tal si bailamos ya?- Elsa asintió y tomo la mano que le ofrecía el.

Una vez en la pista, él le mostro los movimientos simples y comenzaron a bailar pero para Elsa eso no fue como se imaginó que seria, él cada vez la apretaba más contra su cuerpo y eso la hacía sentir un poco enferma; hubo un momento en el que sus manos comenzaron a deslizarse más debajo de sus caderas –Alto, por favor- susurro Elsa.

-¿Por qué dulzura?- Elsa trato de apartarse pero no pudo librarse de su agarre

-Detente, no me gusta- él sonrió y tomo su rostro para besarla, Jack que estaba del otro lado viendo la escena se preparó para atacar pero Elsa se puso firme y lo aparto con una bofetada en el rostro -¡Dije que no!- Ella lo aparto y se fue corriendo hacia donde estaba Jack, lo abrazo fuertemente –Lo siento, tenías razón- Él la abrazo también, Niel humillado salió huyendo de ahí.

-… ¿Y qué tal si me concedes el baile que me prometiste?- Dijo sonriendo.

-Si- Él la tomo de la cintura y después juntaron sus manos y comenzaron a bailar, Jack se llevó un par de pisotones -¡Lo siento!, soy terrible- Jack hizo una mueca de dolor pero con una tierna sonrisa en su rostro –Esta bien, solo es cuestión de practica- él aminoro el ritmo para que ella pudiera seguirlo, fue perfecto para Elsa y para ella la decepción que ayer le había causado Jack había quedado olvidada, de alguna forma el siempre hallaba el modo de recuperar puntos a su favor.

Una vez que Elsa se cansó, ambos se sentaron un rato y en seguida Anna apareció, ella se puso en la tarima y alzo la voz para que todos pudieran escuchar –Disculpen- pocas personas voltearon a ver -¡Oigan!- grito con fuerza provocando que todos pusieran atención esta vez –Sé que esto puede sonar algo infantil pero el ritmo de la fiesta está decayendo así que juguemos un juego- Los invitados comenzaron a murmurar entre ellos y algunos gritaban en aprobación –Bien, juguemos a las escondidas.

A Anna le gusta combinar los disfraces