CAPITULO 11 Como va la vida y un nuevo comienzo

Retomemos nuestra historia en donde nos quedamos, Jack y Elsa si tuvieron una cita, después otra, luego otra y otra y otras diez más; estuvieron saliendo por un par de meses, en ese transcurso de tiempo Jack jamás se volvió a animar a besar de nuevo a Elsa por más que esta le insinuara e insistiera pero cuando Jack finalmente se decidió a pedirle a Elsa que fuera su novia pudo compensar todo con un increíble largo beso y esto solo le costó el cambio de color total de su cabello pero con el tiempo fue controlando esto.

Al año siguiente, en el verano, Anna y Kristoff se casaron, fue una boda ENORME con cientos de invitados y montones de comida, el evento del año.

Un año después, cuando Elsa tenía 23, Jack tomo una decisión y se le propuso a Elsa, ella obviamente acepto encantada, su boda fue pequeña y muy íntima tan íntima que Jack ni siquiera invito a los guardianes, a decir verdad la última vez que los vio fue cuando Elsa visito su mundo, en fin ambos fueron muy felices ese día.

El desastre comenzó cuando Elsa cumplió 28 años:

En esa fría mañana de 21 de diciembre Jack se escabullo por los jardines merodeando por aquí y por allá en busca de su amada esposa finalmente la encontró cerca del lago sentada bajo un árbol con capa blanca afelpada leyendo un libro, él aterrizo en silencio en una rama que estaba justo arriba de Elsa y se dejó caer colgando de cabeza mientras se sostenía con sus piernas quedando frente a frente con ella –boo- dijo con fuerza pero Elsa no se inmuto para nada

-Hola- dijo con suma calma

-¿En serio no te asuste ni un poco?-

-Te conozco desde hace siete años Jack, reconozco tu olor a metros de distancia-

-¿eh?, ¿Mi olor?, eso es raro- dijo balanceándose atrás y al frente

-Pino y un poco a tierra húmeda- dijo jalando la capucha del abrigo de Jack cubriendo sus ojos.

Jack se balanceo hacia atrás dando un giro y aterrizando a la perfección –Feliz cumpleaños- él se dio media vuelta y de su abrigo saco una caja envuelta que ocultaba en su fajín y se la extendió a ella.

-Aww, eres muy dulce por poco y pensé que te habías olvidado- Elsa tomo la caja y con mucho cuidado la desenvolvió.

-¿Cómo podría olvidar el cumpleaños de mi esposa?- él le dio un pequeño beso en la mejilla, antes Jack era unos centímetros más alto que Elsa pero eso había cambiado, ahora ella era la que rebasaba a Jack por un par de centímetros y esto lo avergonzaba en secreto.

-¡Jack!, esto es… ¿Qué es?- Elsa saco de la caja un pequeño artefacto cuadrado con una cuerda rara-

-Es un reproductor de música, mira- él tomo los audífonos y se los coloco con cuidado a Elsa –No te asustes- tomo el aparato, lo encendió y este comenzó a emitir música.

-Es impresionante- dijo Elsa gritando, ocasionando la risa de Jack –Elegí algunas canciones que pensé que te gustarían- dijo quitándole uno de los auriculares

-Gracias, me encanta- ella seguía gritando con una sonrisa en el rostro. Después ambos se sentaron a conversar y a escuchar música hasta que se agotó la batería

-¿Qué sucedió?-

-Se acabó la batería pero descuida con esto puedes cargarlo- Jack saco de la caja un cargador portátil y conecto el dispositivo –tienes que esperar un par de horas para que termine-

-Jack, he estado pensando desde hace mucho y creo que es hora de encontrar la manera de solucionar nuestro problema-

-Bien, me parece bien no quiero perderte jamás- dijo él

-Bueno para eso he estado pensando en mi prima, Rapunzel-

-¿Qué hay con ella?-

-Creo que nunca te conté de sus poderes, ella tiene la habilidad de curar a las personas, también da juventud y salva de la muerte, ella podría ayudarnos-

-Podría ser, ¿entonces a donde tenemos que ir a verla?-

-Corona-

-Perfecto, volaremos allá y regresaremos para mañana en la tarde-

-No es tan simple Jack, Corona queda lejos y no quiero que te canses llevándome todo el tiempo, además hay que cruzar mucho océano y tendríamos que llevar provisiones para mí-

-Tienes razón, ¿entonces Copo de Nieve, cual es la mejor manera de llegar a Corona?-

-En barco, es un viaje de casi una semana, de ida y vuelta-

-El mundo estará bien sin mí por un par de días- Jack viajaba entre las dimensiones para poder cumplir su trabajo en la tierra y poder estar con Elsa

-Y supongo que a Anna y Kristoff no les molestara cuidar el reino unos días-

-¿Saldremos mañana por la mañana?- Elsa asintió poniéndose de pie y acomodando su esponjosa capa

-Iré a contarle a Anna, ¿dormirás aquí o…?-

-Creo que volveré, si voy a irme un tiempo tengo que dejar una fuerte nevada para compensar los días, hasta mañana y feliz cumpleaños otra vez- Jack le dio un tierno beso a modo de despedida y después saco el globo de nieve que Norte le había regalado y entro en el portal.

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-¿Entonces tú y Jacky viajaran hasta Corona?, ¿y quieres que YO me quede a cargo?- dijo Anna con voz seria -¡Pero claro que sí!, no tienes ni que pedirlo, espero que tú y Jack puedan encontrar ayuda de nuestra prima- Anna abrazo con fuerza a Elsa

-Oh, ten cuidado Anna, sentí que algo se movió ahí adentro- dijo Elsa separándose un poco del abrazo y acariciando con una mano el vientre de embarazo de Anna

-Sí, es normal a estas alturas-

-Sí, siete meses, ¿Cómo te sientes?-

-Aterrada, no quiero que salga de ahí nunca- Las hermanas rieron felizmente, desde que Anna le había dado la noticia a Elsa de que estaba embarazada ella no hacía más que cuidar muy bien de ella, inclusive le tejía un montón de ropa al bebe, muy pronto nacería y él o ella sería el heredero al trono.

-Ten cuidado- Anna la miro con preocupación.

-El barco no se hundirá, todo estará bien y Jack estará ahí así que estaré bien cuidada-

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A la mañana siguiente, muy temprano Elsa y Jack abordaron con esperanzas de poder encontrar alguna forma de estar juntos por siempre.