Hola pequeñuelos y pequeñuelas (*-*)/ ¿Cómo han estado? Yo mal, de verdad que esta semana fue una caca, hubo un trabajo en el que me esforcé mucho y gasté también mucho dinero en hacerlo para que no obtuviera la nota que esperaba u.u estuve depre, y hasta el viernes comencé a escribir el cap para ustedes, chicos no les miento cuando les digo que sus reviews me suben mucho el ánimo, es en serio, me hace pensar que lo estoy haciendo bien y estoy alegrando sus días con mi fict, me sube el autoestima xD me reconforta leer sus palabras de ánimo :3
*sección de agradecimientos*
karin-chan150301: Por supuesto que si cariño xD Al Grimm todavía le falta para conseguir lo que quiere, créeme que la Nell no se lo va a dejar tan fácil xD Gracias por tu review.
Igtm: Gracias por tu review y por recalcar que "no te lo esperabas", eso quiere decir que no está siendo tan predecible mi historia xD Ya vendrán muchas sorpresas más y espero sigas comentando :)
anime love: Gracias por comentar :3 Créeme que lo de los celos se va a intensificar un poquito más xD Me da gusto saber que "no te lo esperabas" porque eso me da a entender que la historia no es tan predecible y creo que fuiste la única que se dio cuenta de la reacción que tuvo Ran frente a Aizen, si revisas el capítulo donde les hacen las entrevistas creo que tus dudas podrán despejarse un poco ;)
marian78: Gracias por tu review pequeña :D me alegra que te haya gustado, creo que en este capítulo se aclararán varias de tus dudas ;)
SuwabeKoto-chan: Gracias por tu review nuevamente querida xD Si, si, ya sé que odias con tu vida a Saya, pero es necesaria para despertar los celos en Nel "if you know what I mean" :V Siento haberte hecho esperar ese "beso" porque creo que te va a tocar esperar mucho más para que se den su primer beso :3
lau-litost: Gracias por comentar querida, algunas de tus dudas se aclararán en este cap y espero que te guste ;)
Aika Yami: ¡Me encanta tener gente nueva comentando! *-* Gracias por el review querida, espero que sigas comentando y sigas enganchada a la historia, créeme te todavía va para largo xD
aly36: ¡Hola pequeña! Me encanta que te hayas animado a comentar, si, el fict de "Gato y medio" lo actualizaré luego, primero quería concentrarme en hacer este xD Gracias por tu review y espero sigas comentando, ¡Me da muchos ánimos de seguir! *-*
Y sin más que decir por ahora, ¡DISFRUTEN DEL CAP! n-n
Capítulo 13: Un lado diferente
- Ya le dije que no fue por eso… es solo que hoy…- Mientras la chica hablaba la vista del hombre pasó de fijarse en sus ojos a fijarse en su boca, ¿qué decía? Ni puta idea, lo único que quería hacer en esos momentos era atrapar los labios de ella con los suyos, saborearlos al igual que cada rincón de aquella cavidad. Estuvo a punto de terminar con la corta distancia que los separaba y callarla de una buena vez, de verdad, no le interesaba ninguna de las palabras que salían de ella en esos momentos, si, estaba decidido pero…
- Sí, sí, yo te devuelvo la llamada…- Alguien se acercaba.
- Mierda, ¡Esa es la voz de Rangiku!- Dijo asustada la mujer ahora con su atención fija en la perilla de la puerta que giraba lentamente para dar paso a la rubia, ambos personajes se miraron asustados, si los llegaban a ver en esas ¿qué excusa darían? ¿Qué el hombre se "confundió" de baño? ¿Qué estaban haciendo un trabajo? ¿Qué él la estaba ayudando a maquillarse? Joder, todas y cada una de las excusas que se venían a la mente del peli azul sonaban ilógicas y ridículas, ya estaban fritos, era momento de afrontar la situación, quizás con un tanto de dinero podría decirle que callara pero esa mujer es de lengua floja y oídos como antenas que todo lo escuchan, para el día de mañana el chisme ya se habría regado por toda la empresa y para pasado mañana a todo Japón. La peli verde reaccionó casi de inmediato mientras aquel estupefacto hombre seguía de pies tratando de hallar una solución, lo cogió de la maño rápidamente y lo llevó junto con ella dentro de uno de los compartimentos con inodoro, cerró la puerta y ella subió los pies sobre el borde de la taza, con una seña le indicó a su acompañante que hiciera lo mismo para que no les vieran los pies por debajo, el espacio dentro de esas paredes era bastante reducido, solo con decir que estaban más cerca el uno del otro que cuando se encontraban abrazados hace unos momentos, la chica en tacones temía perder el equilibrio así que posicionó una mano en la pared detrás de ella y la otra en el hombro del joven, este por su parte se sostenía igualmente de una pared y al notar el desequilibrio de ella con la otra mano la agarró por detrás en la cintura, carajo, estaban tan cerca el uno del otro que los pechos de ella hacían presión contra el torso de él y tenía una magnífica vista de su pronunciado escote, mal momento para que su mente empezara a hacer de las suyas imaginando todas las divertidas poses que podrían recrear dentro de ese reducido espacio y que por consiguiente su amigo de abajo se despertara, definitivamente si estuviesen solos no dudaría un segundo más en poseerla ahí mismo, la chica por su parte no parecía estar atenta a todo el acto casi erótico que estaba sucediendo ella simplemente tenía la mirada fija en la puerta rogando que la rubia no se atreviera a entrar porque al menos afuera tenían la posibilidad de excusarse de mil maneras pero ahí dentro ¿cómo? Estaban más comprometidos que antes, encerrados los dos, ¿qué podrían decir?
- Vale, vale, yo te llamo para arreglar el asunto después, es que estoy que me orino.- Seguía la mujer hablando por teléfono. Ambos callados, se miraron finalmente a los ojos, como queriéndose decir "mierda, va a entrar a uno de los baños", ella al notar que el peli azul tenía mejor equilibrio pasó la mano que estaba en la pared a su otro hombro y sostenerse mejor pero quedando aún más juntos, "joder, Nell, si sigues acercándote más haré que se haga realidad todo lo que pueda pensar esa mujer si nos ve acá, a los dos, solos…"
- La la la la, jummm, na na na…- Ahora estaba tarareando alguna canción después de colgar la llamada.- ¡Joder! ¿Es en serio? ¿En qué momento me salió este horrible grano?- Se miraba al espejo.- Ash, y no traje conmigo el maquillaje, tendré que salir por él…- "¡SI! Vete por favor, ¡VETE!" se decía la peli verde mentalmente, el hombre por su parte estaba considerando que la situación no era realmente tan incómoda, tenía la vista bien entretenida y la mano que se posicionaba en la cintura de la mujer iba bajando de a poco con la intención de encontrarse con sus nalgas, entre más tiempo permanecieran así mucho mejor, al menos para él.
- Pero primero haré chichi.- Al escuchar los pasos de la mujer acercándose la asustada chica apretó el agarre de sus manos sobre los hombros del joven, cerró fuertemente los ojos y escondió su cabeza en el pecho de él, como cual niña pequeña que cree que ocultando su rostro no van a notar su presencia, "Con esa fuerza podrías sostenerte fácilmente en el aire mientras te cojo por… Agh, joder…no es momento para pensar en eso." Claramente sus estados emocionales en esos momentos eran muy diferentes, afortunadamente la rubia ingresó a uno de los baños contiguos, más exactamente a dos puertas de diferencia, hacia el lado del hombre, la chica relajó el agarre y levantó la mirada al darse cuenta de que había entrado a otro de los compartimentos, lo miró a los ojos como queriendo decirle "deberíamos salir ya", pero él es hombre y no entiende de eso, jamás ha sido bueno para interpretar gestos y miradas, la chica lentamente fue posicionando un pie sobre el suelo pero aquel joven se percató de su acto y la frenó en seco, acercó sus labios al oído de ella y a manera de susurro le dijo.- ¿Qué cree que está haciendo?¿Quiere que nos descubran o qué?- Un escalofrío le recorrió el cuerpo, desde la coronilla de su cabeza hasta el dedo pulgar del pie al sentir el roce de su aliento sobre la piel, retorció un poco la espalda y encogió el hombro del mismo lado del oído, acto seguido lo miró a los ojos, con el ceño fruncido "¿Qué acaso no entendió lo que le había querido decir?" se dijo en la mente. Ella lo haló del cuello hacia abajo para cometer el mismo acto y decirle al oído.
- Esta es nuestra oportunidad para salir.- Juuum, que delicioso susurro ¿cómo se escucharía si gimiera su nombre? Definitivamente esa situación lo estaba poniendo mal, muy mal, ella volvió a intentar hacer lo mismo, posicionar un pie suavemente sobre el suelo pero aquel hombre hizo que se devolviera nuevamente.
- ¿Y si sale cuando estemos afuera?
- JODER, deje de perder el tiempo y salgamos.- Le respondió ya alterada.
- PRRRRRRR…- Un sonoro estruendo se escuchó por todo el lugar.- Chanfle, creo que los fríjoles de hoy no me sentaron nada bien…- Dijo en voz alta la oji azul.
Los dos se quedaron en silencio, mirándose a los ojos, a la chica se le inflaron los cachetes con una carcajada amenazando salir, pero la expresión de sus ojos decían "no, no, no, por favor no te rías", apretó los ojos lo más fuerte que pudo y un par de gotitas lagrimales se asomaron por sus párpados, se llevó una mano a la boca para ver si así podía reprimir la risa, el hombre por su parte simplemente hizo una expresión de asco y se mordió el labio inferior como en señal de querer reprimir una risa también y al notar el sufrimiento de su acompañante en un arduo esfuerzo por tratar de no hacer ningún ruido, con la mano que ya estaba casi sobre sus firmes nalgas la agarró por detrás de la cabeza haciendo que esta se presionara fuertemente sobre su pecho, así podría ahogar cualquier ruido que proviniese de su boca, afortunadamente para ellos la decisión que tomó tuvo efecto, pues la mujer pudo reírse sin expresar sonido alguno, sus hombros subían y bajaban rápidamente con fuerza en señal de que se estaba desahogando de todo eso reprimido, levantó el rostro al terminar, tenía los ojos aguados y las mejillas sonrosadas, con una de las manos aún sobre sus labios, se veía hermosa ¿sería esa la expresión que tendría al final de una apasionante noche de placer y muchos orgasmos?, el hombre solo esbozó una leve y rápida sonrisa en reacción de verla en ese estado, tan breve que la chica no alcanzó a notarlo, su mano volvió a posicionarse en la cintura de ella no sin antes hacer una expresión con su dedo índice sobre los labios en señal de "silencio", la chica asintió. Se escuchó el agua correr por las tuberías, el inodoro había sido descargado.
-Bien, eso era lo que necesitaba.- La rubia salió de su compartimento en dirección al espejo, siguió tarareando aquella canción de hace un momento, pudieron escuchar el agua correr por el lavamanos, luego el fuerte soplo del secador de manos, joder, parecía eterno, aquella mujer no se dignaba a salir de una buena vez por todas, las piernas de la peli verde comenzaban a temblar a causa del gran esfuerzo que estaba haciendo por sostenerse en el borde de la taza, estaba rogando mentalmente poder aguantar lo suficiente, su acompañante en cambio mantenía la vista fija en ella, nunca habían estado tanto tiempo cerca el uno del otro, así que pudo detallar cada centímetro de sus finas facciones, desde siempre la consideró de rostro bello pero ahora que había dedicado más de su atención le parecía simplemente perfecto, la adecuada combinación entre el rostro tierno e inocente de una adolescente contrastado con el voluptuoso y bien tonificado cuerpo de una mujer, los pómulos marcados y sonrojados, los huesos de su mandíbula definidos a tal punto que lograba tensar su blanca piel, hay cosas en las que los hombres no suelen fijarse en el rostro de una mujer pero su piel no poseía imperfección alguna, ni brillo, ni granos, ni poros abiertos, ni espinillas, ni manchas, ni bellos faciales, nada, parecía una porcelana, excepto claro por aquel salvaje rasguño del cual se encargaría después, sus pestañas oscuras, pobladas, largas y rizadas que resaltaban el oliva puro de sus ojos, el puente de su delicada y fina nariz que conducía un camino directo a sus carnosos y rosados labios, definidos como si se los delineara siempre con lápiz, la pequeña pero pronunciada "m" que se formaba en su labio superior más el sobresaliente labio inferior que pedía a gritos ser aprisionado y mordisqueado sin piedad, y finalmente el olor, a pesar de estar dentro de un baño el aroma que ella desprendía de su piel y sus cabellos era intenso, era algo que jamás había catado, ni el más costoso y fino frasco de Chanel N°5 o de Dior, o de cualquier otra marca se comparaban con este, era un olor simple, delicado, no más de un par de combinaciones de esencias, parecía ser de vainilla y coco quizá con algún toque floral desconocido para él, siendo algo tan sencillo pero que lograba embelesarlo como las sirenas que con su canto hipnotizaban a los marineros, él con cada inhalación quedaba más y más atrapado en su aroma, mierda, mierda, no creía poder resistirse más, esos labios tenía que poseerlos sí o sí, ya o nunca, era la oportunidad perfecta pues no podían hacer ruido alguno si no querían ser descubiertos, pero hasta eso se le había olvidado ya. Retiró la mano que estaba en la cintura de ella y la posicionó sobre su rostro, la mejilla derecha para ser más exactos, queriendo con esto captar su atención que evidentemente tuvo efecto, se miraron a los ojos, ella estaba distraída así que no lograba comprender la reacción de aquel hombre ¿quizás quería decirle algo?¿tendría algún plan para finalmente salir de ese estrecho e incómodo lugar? Para descubrirlo debía obligarse a sí misma de mirarle fijamente, todo ese tiempo estuvo tratando de evitar hacer contacto visual porque la hacía sentir incómoda, nerviosa, como si esa tensa y fuerte expresión de sus ojos viesen a través de su alma, no sabía cómo explicarlo pero más o menos así se sentía, ella se quedó ahí, expectante, tratando de adivinar lo que le quería decir pero no conseguía descifrar el código, el joven por su parte bajó la mirada a los labios de la mujer y lentamente fue acercando su rostro al de ella, con cada centímetro menos la duda empezaba a invadir su mente ¿Pero qué demonios estaba intentando hacer ese hombre? Y al percatarse de ello echó su cabeza hacia atrás para evitar el contacto, pero por la rapidez de este acto logró perder el equilibrio y un tacón se posicionó con fuerza sobre el suelo baldosinado haciendo sonar un fuerte y seco golpe por todo el lugar.
- ¿Eh? ¿Hay alguien ahí?- Pronunció en voz alta la rubia quien estaba concentrada en la extirpación de su grano al oír el ruido proveniente de uno de los baños. Al escuchar esto la peli verde y el peli azul se miraron, ella con la expresión de odio más grande que en su vida había hecho, quería matarlo en ese mismo instante, estrangularlo con sus propias manos hasta verle el rostro teñirse de violeta, el joven por su parte le lanzó una mirada de "bien hecho, gracias por hacer que nos descubrieran" ignorando el hecho de que la culpa había sido de él.
- ¿Hola?- Se fue acercando a paso lento hasta llegar a la puerta que trató de abrir pero se encontraba asegurada del otro lado.- "TOK TOK"- Hizo un llamado con el puño.- ¿Hay alguien ahí? Nell ¿eres tú?- Joder, joder, joder, todo el esfuerzo que habían hecho por no ser descubiertos se fue directo al inodoro donde hace un momento estaban parados los dos, no había de otra, tenían que salir y enfrentar el problema.
Mientras tanto al otro lado de la ciudad dentro del atareado hospital central las enfermeras se la pasaban corriendo de un lugar a otro atendiendo cada caso de pacientes con problemas leves, uno que otro con dolor de estómago, algunos con cortadas y lesiones superficiales, nada que una enfermera no pudiese atender, especialmente la nueva.
- Bueno, con esto tu bracito quedará como nuevo, solo intenta no moverlo bruscamente y vuelve en una semana para que quitemos el vendaje ¿de acuerdo?
- Si señorita enfermera, muchas gracias.- El niño se despidió y salió del pabellón junto con su madre.
- Eres buena para atender niños, yo en cambio no los soporto.
- Solamente hay que tratarlos con suavidad Riruka, yo no les veo nada de malo sabes.
- Definitivamente no sería pediatra.
- Jajajaja, en cambio a mi es la rama que más me gusta, he estado intentando ahorrar para pagarme la carrera pero siempre surge algo que se lleva el dinero.
- ¿Y no tienes familiares que te ayuden?
- … - La pelinegra se quedó en silencio, con una expresión seria pero a la vez triste.
- Lo siento, creo que no debí preguntar…
- No, tranquila es solo que no me gusta hablar del tema.
- Está bien…
- ¡Enfermera! ¡Necesitamos una enfermera!- Los gritos despavoridos de un hombre se escucharon por todo el lugar a lo cual las chicas que se encontraban más cerca prestaron atención y acto seguido fueron a ver qué pasaba.
- ¿Qué sucede?- Indagó la morena.
- Mi hijo, mi hijo está teniendo convulsiones muy graves y no sé por qué, no sé qué hacer, ayúdeme por favor.
- Llamaré al doctor Kurosaki.- La chica de coletas rosa fue en busca del susodicho mientras la otra enfermera trataba de ayudar al paciente.
- Por favor despejen el área.- Ordenó la oji violeta mientras recostaba al infante sobre el suelo.
- Enfermera, debemos subirlo pronto a la camilla.- Le dijo uno de sus compañeros.
- No, es peligroso que se caiga mientras convulsiona, enfermero tráigame por favor toallas húmedas para bajar la fiebre y veinte miligramos de paracetamol en jeringa ¡Rápido!
- Si señorita.
- Doctora, dígame por favor qué es lo que tiene mi hijo.
- Señor por favor sostenga aquí la cabeza del niño para que no se golpee contra el suelo, está sufriendo fuertes convulsiones a causa de una elevada fiebre, en cuanto le bajemos la temperatura volverá a la normalidad. ¡Dónde está el enfermero con las toallas!- Dijo a grito entero.
- A-acá están señorita.- Las tomó y colocó una sobre la frente del paciente y otra sobre su estómago, finalmente recibió la jeringa con la dosis del medicamento y se la inyectó. Unos seis segundos después el pequeño dejó de retorcerse para quedar inconsciente sobre el suelo.
- Doctora ¿qué le pasó a mi hijo?
- Ya se encuentra estable, solo tenemos que cuidar que no le vuelva a subir la temperatura, y soy enfermera por cierto…
- Muchas gracias señorita, no sé qué hubiese hecho yo solo…
- No se preocupe, lo trajo a tiempo y eso es lo que importa.- Le sonrió. El infante fue puesto en una camilla y se lo llevaron para atenderlo mientras tanto.
- ¡Rukia! Ya traje al doctor ¿dónde está el paciente?
- Ya se encuentra estable, se lo llevaron en una camilla, por allá…- Señaló con el índice el camino.
- ¿Lograste controlar la situación tú sola?
- Si, no fue tan difícil.
- Vaya, debo decir que estoy impresionado.
- Doctor Kuroskaki, buenas tardes.
- Definitivamente mi hijo no se equivocó al traerte a trabajar aquí, veo que eres muy capaz de llevar este trabajo.
- Muchas gracias doctor, pero no es para tanto. Qué curioso, creí que te referías al doctor cabeza de zanahoria Riruka.
- Sí, lo fui a buscar a él pero justo me encontré con el director primero y lo traje aquí.
- ¿Ya almorzaron señoritas?
- No señor.- Respondieron al unísono.
- Bien, entonces acompáñenme, hay algo que debo hablar con ustedes.- Y así se dirigieron hacia la modesta cafetería del lugar, Riruka sacó su propio recipiente con la comida al igual que Rukia, mientras que el director pedía algo a la mesera, parecería una mala idea pero siendo el director del hospital por supuesto que le prepararían el mejor de los almuerzos, con ingredientes frescos y de buena calidad, las enfermeras simplemente se miraron como "ojalá también nos dieran comida así".
- ¿Qué es eso tan importante de lo que nos quería hablar doctor?- Cuestionó la de cabellos cortos.
- Sé paciente, estoy esperando a que Ichigo se haga presente para enterarlos al tiempo.
- Buena tarde señoritas, Riruka, pequeña enfermera…
- Y hablando del rey de Roma…
- ¡Ichigo! Querido primogénito ¿dónde os habíais metido eh? Ya nos estabas preocupando…- Y el viejo se le lanzó encima para darle lo que parecía ser un fuerte y cariñoso abrazo el cual sin pensarlo el peli naranja detuvo con una patada en la cara.
- ¿Puedes evitar hacer ese tipo de ridiculeces en público?
- Ho- hola. ¿Que tal su día doctor?- Respondió la peli rosada.
- Buena tarde doctor zanahoria.
- ¿Cuándo empezarás a llamarme por mi nombre chiquilla?
- Cuando usted deje de decirme "chiquilla" "pequeña" "menuda" "enana"…
- Pero si eso es lo que eres…
- Ah, lo mismo para usted señor zanahoria.
- Bueno, ya que todos estamos reunidos acá…- El mayor de los presentes se había levantado del suelo con extrema rapidez y sin reprocharle a su hijo el acto violento, como si de una rutina de saludo común se hubiera tratado.- He de comentarles la misión para la semana.- El peli naranja tomó asiento, mirando con atención a su padre.- Como saben, este por ser uno de los hospitales más importantes de la ciudad se da a la tarea de cumplir también con servicios sociales, ya saben, ofrecer nuestros servicios obligatorios a personas que lo requieren.
- ¿Vamos a ir a una fundación o algo por el estilo?- Cuestionó la peli negra.
- Mmmmm, si lo quieres ver de ese modo pues es algo similar, ya sabes que la nueva ley del control de sanidad impuesto hace algunos años en el país nos obliga a hacerle chequeos anuales a los empleados de empresas y negocios, para saber que aquellas personas no están siendo expuestas a trabajos que atenten contra su salud física, porque de la mental se encargan los psicólogos claro está.
- Entonces eso quiere decir que el motivo de esta reunión es para…
- ¡Exacto Riruka! Nosotros cuatro seremos el equipo de doctor-enfermeras maravilla ¿Qué tal les parece eh?
- ¿Y cuando empezamos?
- Hoy mismo.
-¿Nel? ¿Eres tú? Por favor contéstame, hace un rato te vi entrar al baño…- Es oficial, estaban jodidos.- Si no sales seré yo la que entre.- Bueno, era ahora o nunca, el momento de enfrentarlo, la peli verde sabía que lo que Rangiku se proponía lo cumplía, así que era mejor no obligarla a hacerlo, tomó la palanca de la puerta para abrirla justo cuando un rayo, un resplandor, una posible salvación al problema se cruzó por su mente, el hombre que seguía de pies sobre el inodoro estuvo a punto de bajarse para afrontar las consecuencias cuando la mujer le hizo una seña con la mano indicándole que se detuviera, el aludido hizo un gesto de duda ¿acaso no se había dado cuenta de que era inútil seguir aparentando no estar ahí? Igual bajó de ahí pero la chica con la mano sobre el pecho de él detuvo sus pasos, y con señas le indicó que se quedara ahí, arrinconado a la pared contraria y en silencio, no comprendía qué clase de plan podía tener a esas alturas pero si no le hacía caso nunca lo sabría así que optó por obedecer, la chica tomó aire, lo contuvo por largos segundos, abrió la puerta y…
- ¡Rangiku! ¡Amiga!- Se le lanzó encima, proporcionándole un fuerte abrazo y empujándola hacia atrás para que no viera que había alguien más adentro.
- Nell, pequeña… ¿Qué te sucedió?¿Por qué lloras?
- Hay Raaan, tú no sabes, no sabes…- Fingía lanzar sollozos de dolor, bastante fuertes.
- ¿Qué es lo que no sé? Cuéntame ¿Ese hombre con el que fuiste a comer te hizo algo?
- Hiiip hiiip…- Sonaba cada vez que inhalaba aire.- Ven, vamos, afuera te contaré…
- No, si los demás te ven así ¿qué van a pensar? Sobre todo tu jefe que ya sabes lo insensible que es…
- Si, tienes razón… hip… Es el tipo más orgulloso, insensible y sobre todo patán y grosero que he conocido…- Esto último lo dijo en voz alta.
- Shhh, baja la voz, qué tal que esté pasando por ahí y te escuche…- "Pues eso es lo que quiero, que se vaya enterando de una vez…" Pensó la peli verde.
- Pero es mejor que salgamos de aquí… hip…
- NO, mira que aquí tenemos todo el papel higiénico que queramos para limpiarte esos mocos y lágrimas, además está el lavamanos…- Mierda, esta mujer por ningún motivo parecía querer irse del lugar, debía idearse algo para que ese hombre pudiera salir antes de que alguien más entrara.
- ¡HAY RAAAN!- La abrazó por el cuello fuertemente haciendo que la cabeza de la rubia quedase apoyada en uno de los hombros de la chica, quedando entonces la peli verde mirando hacia la puerta del baño, y la otra de espaldas con la cabeza en dirección a la pared, sin poder visualizar el espejo.- ¡YA quisiera SALIR de todo esto…!- Pronunció en voz alta tratando de que el hombre escuchara y entendiera sus palabras clave, él por su parte estaba atento al show, observando por la pequeña ranura que hay entre la puerta y la pared, captando el plan de la mujer y esperando el momento oportuno para salir. Al ver esto y los gestos de la mujer abrió lentamente lo que quedaba de la puerta y de puntitas a paso largo se dirigió a la salida del baño.- ¡Aaaaaay Rangiku!- Dijo a grito entero para que no pudiese escuchar la puerta al cerrarse.
- Amiga, de verdad que estás muy rara.- Dijo levantando finalmente su rostro y mirándola a los ojos.- ¿Ya me vas a decir qué te sucede?
- Son muchas cosas que hoy no han salido bien, pero por sobre todo está el desalojo de mi departamento, nos van a echar, y mi amiga y yo no tenemos a dónde ir a vivir y…
- Ahhh pero me hubieses dicho antes, si gustan pueden ir a vivir con migo, en mi casa.
- …- La llorona mujer quedó en silencio por unos instantes.- ¿Qué? ¿En serio? ¿No estás bromeando amiga?
- Por supuesto que no, sabes que puedes contar conmigo para lo que sea querida. – Le guiño el ojo.
- Joder… eso estuvo cerca...- Dijo el peli azul caminando de regreso a su oficina pero con la vista hacia atrás, observando a sus alrededores para confirmar que nadie lo había visto salir del baño de mujeres.
- ¿Qué es lo que estuvo cerca?
- Tsk, joder, Vega, me asustaste…- Si este hombre hubiese sido gato en esos momentos estaría pegado del techo.- ¿Qué es eso de andar por ahí como un fantasma eh?
- Jummm, ¿de dónde vienes…?
- De ningún lugar, ya ¿qué es lo que quieres?
- Este… te estaba buscando porque tienes visita.
- ¿Visita? ¿De quién?
- En tu oficina te están esperando…
- Bien, bien, ya voy…
- Listo pequeña, ya quedaste como nueva.- Le dijo la rubia al terminar de arreglar a su amiga por la pelea salvaje y las lágrimas que derramó.- Ya verás que cuando me encuentre con esa tipeja haré que desee nunca haberte hecho todo lo que te ha hecho hasta ahora.
- No Ran… Gracias de verdad pero es mejor evitar peleas...
- Claro ¿y lo que ella y tu hicieron no fue acaso una pelea?
- Pues sí, pero ya pasó, ya no tiene importancia.
- Bueno, no te prometo nada porque yo sé que no me controlaré…- Salieron del baño finalmente en dirección hacia sus puestos de trabajo.
- Iré a hablar con mi jefe de seguro debe estar taaan preocupado de que no me ha visto desde el almuerzo y ya pasaron dos horas después de eso…
- Si, de hecho hace un rato estuvo preguntando por ti pero ahora que lo mencionas no lo he vuelto a ver…
- Debe estar en su oficina…
(Mientras tanto dentro de aquella oficina)
- Entonces… ¿Cuánto durará el proceso?
- Depende de la cantidad de empleados que tenga.
- Tsk, solo espero que no les hagan perder mucho tiempo…
- "TOK TOK"- Sonó el llamado a la puerta.
- Siga.- Pronunció el jefe.
- Señor, necesito hablar con usted acerca de…- Todos los presentes se quedaron observándola.
- ¿Nell?
- ¿Rukia? ¡Rukia! Amiga.- Corrieron una a la otra y se unieron en un fuerte y amistoso abrazo, la peli verde podía elevar del suelo a su amiga.- ¿Cómo estás?¿Qué haces aquí?
- No recordaba que esta era la empresa en la que trabajabas, mira qué grande es, estoy orgullosa de ti.- Puso los ojos cristalinos.- Rutina de trabajo querida.- El resto de los presentes seguían observando el inesperado encuentro.
- ¿Trabajo? ¿Aquí?
- Sip, debemos hacerle un breve chequeo a todos y cada uno de los empleados de este lugar, para certificar que todo ande en orden conforme a la ley.
- Que genial, que bueno tenerte aquí, este sitio a veces parece un infierno…
- Ya me imagino. Mira, te presento a mis compañeros, Riruka Dokugamine, el director del hospital y su hijo, el cabeza de zanahoria…- La chica y el último doctor mencionado se miraron con extrañeza por unos segundos hasta que…
- ¿Ichigo?
- ¿Neliel? ¿Eres la misma Nell…?
- ¡Ichigooo!- Salió corriendo despavorida en dirección al susodicho, extendió los brazos y se lanzó sobre él proporcionándole un fuerte abrazo que casi lo deja sin respiración, todos observaban asombrados la escena, Isshin simplemente se rascaba la nuca con una gotita asomada en su frente, la de coletas rosas observaba seria, y el jefe, sentado aún tras su escritorio sintió el hígado retorcérsele y una venita latía con fuerza sobre su sien, ¿quién cojones era ese doctorcito de cuarta para ponerle las manos encima a SU secretaria? La pelinegra se quedó ahí, impactada por la escena que observaba.
- Amiga, no me digas que este era el doctor insoportable y gruñón del que tanto me has hablado.
- Este… sí, es él, el "cabeza de zanahoria"…
- Noooo, no te creo, pero si Ichigo es la persona más tierna y amable del mundo.
- ¿Qué demon…?¿De qué hablas?¿De dónde lo conoces?
- Con Ichigo hice mis prácticas de enfermera para graduarme ¿recuerdas que te conté?
- Este…
- Hay Rukia, vamos, haz memoria…
- No, por favor, no me digas que él es…- La peli verde volvió a donde estaba su menuda amiga, para decirle al oído.
- Si, es él, del que te contaba que me gustaba…- Lo dijo en un leve susurro, que no fue audible para nadie más excepto claro para la peli negra, pero el de cabellos azules estaba tan atento que pudo leer las palabras "me gustaba" de sus labios, la gota que derramó el vaso, esos cuatro no volverían a poner un solo pie en su edificio.
- Doctor Kurosaki.- Dirigiéndose al director.- Gracias pero acá no necesitamos de sus servicios.
- Señor, si es por el show que acabamos de presenciar le aseguro que no volverá a suceder, somos lo suficientemente profesionales como para manejar la situación con toda la seriedad que requiere. ¿Verdad?- Esta pregunta la hizo mientras miraba a Rukia e Ichigo, cambiando su expresión a una mirada macabra, con fuego en los ojos, como si quisiera asesinarlos a los dos ahí mismo.
- ¡Sí señor!- Contestaron al unísono.
- No tiene por qué preocuparse, yo sé cómo manejar a estos jovencitos…- Joder, por un lado debía acceder a cumplir con la norma esa de "sanidad" que requería su empresa para no ganarse una demanda o algo por el estilo, pero por el otro sentía que la sangre le hervía cada que recordaba la escena en la que la peli verde fue a abrazar al cabeza de zanahoria, definitivamente no lo quería ver ahí, ni un minuto más, pero pensándolo bien, a veces eso que dicen de "al amigo hay que tenerlo cerca, pero al enemigo mucho más cerca aún" hacía eco por su cabeza, ese tipejo no le iba a ganar la partida y con todo gusto lo derrotaría frente a frente, cara a cara.
- Bien, pero espero tan pronto terminen con eso se vayan de una vez.
- Si, por supuesto, si gusta podemos empezar ahora mismo.
- Claro, adelante…- Dijo en tono serio, con la mirada amenazante, los cuatro médicos se dirigieron en dirección a la salida al igual que aquella feliz peli verde.
- Espere señorita Neliel, con usted debo hablar un momento.- La chica simplemente hizo una mueca de fastidio, cerró la puerta y se dirigió en dirección al escritorio del peli azul.
- ¿Qué quiere?
- ¿Cómo que qué quiero? ¿Ya se le olvidó lo que pasó hace un rato en el baño?
- Oooh claro, eso, debería agradecerme que no nos descubrieran porque si fuera por usted ahí seguiríamos escondidos.
- Si fuera por mi…- "Estaríamos haciendo cosas mucho más interesantes en ese pequeño espacio…" Se dijo mentalmente.- Hubiésemos enfrentado el problema desde el principio.
- No me diga ¿y qué magnífica y brillante excusa tenía en mente, ah?
- Una excusa en la que yo saldría libre de toda culpa.
- Claro, como siempre pensando en su beneficio propio…
- Yo no tengo problema alguno en decir las cosas de frente, a diferencia suya…
- ¿De qué habla?
- Aja, con que soy un orgulloso, insensible, patán y grosero… Ah, y que este lugar es un "infierno".
- Así es, que bueno que escuchó bien y tiene buena memoria.
- Entonces afirma que anda por ahí hablando mal de sus superiores.
- Solo sostengo lo que dije, y si no tiene nada más que decir, me retiro…
- Aún no he dicho que puede retirarse.
- ¿Ve lo que le digo? No puede si quiera ser más educado a la hora de dar una orden, o pedir un favor…
- Tsk…- Estuvo a punto de responderle a la defensiva, ya saben, lo típico, que "él veía cómo trataba a sus empleados", "las órdenes que daba se debían cumplir", etc… Pero si quería ganarse su confianza al menos por ella, dejaría de lado su lista de frases narcisistas y de superioridad.- Puede POR FAVOR sentarse y dejarme terminar…- La chica lo siguió viendo seria pero relajó el ceño fruncido, y consecuentemente obedeció.
- Ve que bien se oye cuando pide el favor, claro que sería mejor sin alguien que se lo tuviese que recordar.
- Solo espero que cualquiera que sea su relación con el doctorcito ese de pelo naranja no vaya a afectar su rendimiento en el trabajo o me veré en la tarea de echarlo de aquí.
- No creo que sea asunto suyo la relación que tengamos, pero si queda más tranquilo con saberlo él y yo solo somos amigos.
- Espero que así sea…
- No se preocupe, a diferencia suya yo sí sé que la oficina es para trabajar, no para cometer actos obscenos…- Recalcando lo que había sucedido temprano en la mañana.
- Pues entonces…- Estuvo a nada de explotar, esa mujer lograba sacarlo de sus casillas, es fuerte y determinada, sin pelos en la lengua para hablar, a él le gustaban los retos pero este "pequeño" reto ya lo estaba sacando de quicio, le gustaba que sus empleados, todos sin excepción alguna le obedecieran sin discutir, pero a ella le gustaba ponérselo difícil.
- ¡Holaaa!- Alguien entró por la puerta sin dar aviso, iba dando brincos y salticos hasta llegar al puesto del jefe, la peli verde solo observaba extrañada.- ¡Tío Grimmjow!- La pequeña se le lanzó para darle un abrazo.
- Aaah, la señorita hiperactiva, ya se me hacía raro que no venías a visitar.- La alzó del suelo sosteniéndola con un brazo por debajo de las piernas mientras que ella se sostenía de su nuca con un brazo.
- Si, es que esta es la semana que me quedo con mi papá y quiso que viniera a saludar…- La chiquilla volteó su rostro hacia donde estaba la peli verde.- ¡Hola!- La saludó también.
- Hola pequeña, mucho gusto, soy Neliel.- Le extendió la mano.
- Yo soy Lilynette.- Le extendió la mano también para corresponderle el saludo.- ¿Es tu novia tío Grimmjow? Está muy guapa.
- Ehh…- Iba a responder la mujer cuando el peli azul la interrumpió.
- ¿Y por qué crees que lo somos?
- Porque ella me cayó bien, en cambio Saya no, ella no me gusta.- La de ojos oliva se rio, pero con una mano sobre la boca y volteando la vista hacia otro lado, "es que hasta una niña se da cuenta de la clase de arpía que tiene por amante…" Pensó.
- No me digas… Bueno, en un par de horas salimos y te gasto un helado ¿te parece?
- Siiii, pero de tres bolas de helado, una de chocolate, otra de fresa y otra de chicle, aaah y con salsa de mora y chispitas dulces encima.
- Claro que sí, pero debe ser a escondidas sin que tu padre se dé cuenta o sino nos cuelga a los dos.
- Si, será nuestro secreto.
- Bueno, entonces…- La dejó en el suelo.- Ve con tu padre y pídele permiso.
- Claro que si.- Se fue corriendo pero antes de salir…- ¿Y podemos ir con la señorita Nel?
- No lo sé, pregúntaselo.
- ¿Puedes, puedes, pueeedes? ¿Si? Por fis, mira que seré generosa y te compartiré de mi helado.
- Bueno… si mi jefe me da permiso…
- ¡Claro que sí! El tío Grimmjow te da permiso, ven…- La tomó de una mano.- Ayúdame a convencer a mi papá.
- Si, si, ahí voy…- Y la haló hasta llevarla fuera de la oficina.
- Es que a mi papá no le gusta que salga sola con tío Grimmjow, dice que es una mala influencia porque me gasta todo lo que yo quiero.
- Entonces seré como tu guardaespaldas…
- Si, pero tú me caes bien, así que puedes ser no solo mi guardaespaldas sino mi amiga ¿qué te parece?
- Me parece genial.
- Vamos, te presentaré a mi papá…- Entraron en otra oficina.- ¡Papaaa! Mira, ella es mi nueva amiga, se llama Nel.
- ¿Stark? ¿El señor Stark es tu papá?
- Así que ya te conociste con mi hija, espero que no hayas hecho alguna imprudencia Lilynette.
- Claro que no pa…
- No, por supuesto que no, ella es una niña muy alegre y educada.
- Por favor toma asiento.- Así lo hizo la secretaria.
- Papi, es que venía a pedirte un favor.
- A ver, ¿de qué se trata?- La sentó sobre sus piernas.
- ¿Puedo salir con Nel y tío Grimmjow a comer helado?
- Ahhh, con Grimmjow… Sabes que no me gusta que te consienta tanto…
- Por favooor papi, nos vamos a portar bien, mira que su novia viene con nosotros…
- ¿Su novia? ¿Saya?
- Nooo, esa no, ella…- Dijo señalando a la secretaria que tenía en frente.
- Aaaah… déjame un momento a solas con ella Lilynette…
- Entonces ¿sí puedo ir?
- Ya veremos… por lo pronto hazme caso.
- Bueno…- Hizo un puchero y salió de la oficina.
- Así que… novia de Grimmjow…?
- No, no, esas son solo suposiciones de la pequeña, entre mi jefe y yo no hay nada…
- Hay, que lástima, las ocurrencias de mi hija…
- No sabía que tenía hijos señor Stark.
- Si, es que soy divorciado, y a la pequeña Lilynette puedo verla una semana cada mes.
- Ya veo…
- Entonces dime tú, ¿Qué es lo que se traen entre manos Grimmjow y mi hija?
- Nada, solo quiere llevarla a comer un helado.
- Juuum, créeme que cuando ese par se juntan no hay poder humano que los detenga, digamos que se entienden bien.
- Si gusta puedo acompañarlos para que esté más tranquilo.
- Por supuesto que los acompañarás. Verás… la madre de mi hija es un tanto-muy estricta con los cuidados que tiene sobre ella así que cuando puede "liberarse" de sus normas hace una que otra travesura.
- Solo travesuras de niños.
- Bueno, te dejaré responsable entonces señorita Nel. Dile a Lilynette que la quiero de vuelta en una hora.
- Por supuesto.- Se levantó de la silla en dirección a la salida, volvió a entrar en la oficina de su jefe.- Lilynette, tu padre dijo que te daba permiso…
- ¡Yupi!
- Con la condición de que estuvieses de vuelta en una hora y que yo te acompañara.
- Gracias, te mostraré mis lugares favoritos, podemos ir a cine, a la feria, al parque de diversiones…
- Lily, sabes que podremos ir a todos esos lugares en una hora…
- Pero tío Grimmjow…
- Escoge uno no más.
- Mmmmm… ¡Ya sé! ¿Qué te parece el "Candy, Candy palace"?
- Bueno, entonces ahí iremos.
- Es de mis lugares favoritos Nell, estoy segura que también te va a gustar.
- Bien, entonces vamos.- Los tres salieron y tomaron el elevador, la peli verde llevaba puesto su elegante y corto bléiser pues eran las cinco de la tarde y estaba a punto de anochecer, la infante se sostenía de la mano de ella, contándole historias de sus travesuras en el colegio, de las anteriores salidas con Grimmjow, de sus muñecas, etc… Llegaron al carro del peli azul y emprendieron camino, la peli verde se hizo atrás con la niña mientras que el hombre conducía. Unas calles más adelante y llegaron finalmente a su destino.
- Mira Nell, este es el lugar del que te hablaba "Candy, Candy palace".- Un enorme establecimiento de dos pisos, que desde la fachada bastante llamativa podía darse una idea de lo que se encontraba adentro, era evidentemente un lugar para niños, hasta habían hombres disfrazados de helados y dulces en la puerta dándole la bienvenida a todos los que iban entrando, colores de arco iris por doquier, figuritas de caramelos, ponys, princesas y demás.
- Wow, no tenía ni idea de que esto existía…- Dijo con asombro la peli verde. Entraron al sitio, todo estaba decorado con temática para niños, mesas en forma de galleta al igual que las sillas, el piso era de recuadros de colores, del techo colgaban muñecos en icopor de series animadas infantiles populares, los empleados vestían curiosos trajes igualmente coloridos.
- Bienvenidos a Candy Cnady palace. ¿Qué desean ordenar?
- A mí deme por favor un cono de helado de tres pisos, uno de chocolate, otro de fresa y otro de chicle con salsa de mora y muchas chispitas dulces.- La mesera iba anotando.
- ¿Para la señorita?
- No gracias, no voy a ordenar nada…
- ¿Y el señor?
- Una malteada de chocolate y brownie por favor.
- Bien, en seguida les traigo su orden.
- Lilynette, ¿segura que vas a poder con todo lo que pediste?
- Claro que sí, entre tío Grimmjow y yo podemos con todo el helado del mundo si es necesario.
- Bueno… yo solo digo, espero que tu padre no se enoje porque consumas tanta azúcar.
- No te preocupes, mi papá no se enoja por eso, hasta él mismo me ha traído a este lugar.
- Bueno, confiaré en tu palabra…
- Tío Grimmjow, ¿puedo ir a jugar mientras me traen el helado?
- Claro, ya sabes las condiciones.
- Si señor.- Y salió corriendo hacia uno de los juegos, una estructura de toboganes, piscinas de pelotas, laberintos y más.
- No se parece en nada a Stark… Digo, por lo blanca y rubia…
- Es más parecida a su madre.
- ¿Cuántos años tiene?
- Siete.
- ¿Y desde hace cuánto la conoces?
- Desde que Stark comenzó a trabajar en mi empresa, hace un par de años.
- Bueno, debo admitir que estoy sorprendida, nunca imaginé que a usted le gustasen los niños.
- Digamos que Lilynette siempre fue muy diferente, por eso creo que nos entendemos bien.
- Buena tarde señores, un helado de cono de tres pisos…- Lo recibió Grimmjow.- Y una malteada de chocolate con brownie para…
- Para la señorita.- Le respondió el mismo.
- Este… gracias… pero yo no pedí la malteada…
- Considérelo un obsequio en agradecimiento por habernos acompañado.
- Vaya, que formal de su pare señor Jeaggerjaques.- Lo dijo en tono burlón, cosa que al joven ni lo inmutó.
- ¡Lily! ¡Ya trajeron tu helado!- Gritó el joven para que donde quiera que estuviese la chiquilla lo pudiese escuchar.
- ¿Y usted no va a comer nada?
- Sí, yo sé que Lillynette va a dejar esto por la mitad.- Refiriéndose al helado.
- Mmmmmmm, Dios, está delicioso.- Pronunció la peli verde al dar el primer bocado.
- Acá preparan de las mejores malteadas…
- Si puedo darme cuenta…
- ¡Ya llegué!- y le dio a la niña su torre de helado.
- Lily, come despacio que se te va a congelar el cerebro.
- Es que me encanta el helado de acá. ¿Qué tal está tu malteada Nel?
- Mmmmm, está muy buena.
- ¿Y no la compartes con tío Grimmjow? Así como en las películas románticas que ambos toman con pitillo del mismo vaso.
- Es que ella es envidiosa Lilynette.
- ¡Claro que no!- Y la peli verde le tiró una servilleta a la cara.- Tu tío Grimmjow y yo no somos novios.
- Aaaash, pero yo creo que harían una linda pareja.- Los susodichos se miraron de reojo, la chica apartó la mirada pero logró sonrojarse levemente, el hombre no hizo expresión alguna pero ya podrán imaginar lo que pasaba por su mente.- ¿Pero puedo decirte "tía Nell"?
- Yo creo que "amiga" es mejor.- Dijo tratando de evitar herir los sentimientos de la pequeña porque no quería que la relacionase de ningún modo con su "tío Grimmjow".
- Mmmm, bueno, ¿qué les parece si jugamos algo mientras tanto?
- Bueno, ¿qué quieres jugar?- Le dijo la peli verde.
- Adivinanzas.
- Oh no, Lilynette sabes que ese juego es para después de comer.- Dijo el peli azul.
- ¡Entonces acabemos rápido con esto!- Lanzó un gran mordisco al helado que hizo que se le destemplaran los dientes y le doliera la cabeza.- Auuush…
- Bueno, yo te ayudo…- Y en menos de cinco minutos entre la niña y el hombre se habían acabado la torre de tres pisos.
- ¡Listo! ¿Ya podemos jugar?
- Si.- Le respondió el "tío".
- Vamos, acá hay un lugar especial donde se puede jugar…- Y se llevó a la mujer de la mano a una sala de juegos que no tenía buena pinta, es decir, estaba vuelta un desastre, quien sabe qué plan malévolo se traería en mente la niña.- Siéntense los dos acá…- Dijo señalando un espacio en el suelo acolchonado de colores.- Yo ya vengo, traeré lo que es necesario para empezar…
- ¿Qué clase de juego es?
- Ya verás…- Respondió el peli azul, con una leve sonrisa en su rostro, de esas que no demuestran felicidad sino más bien picardía. La pequeña llegó con un gran tazón de plástico lleno de una espuma blanca, que al parecer era comestible, se sentó junto a ellos en círculo y colocó el recipiente en el suelo en medio de los tres.
- Bueno, tío Grimmjow ya conoce el juego así que te explicaré a ti de qué se trata… Este tazón es nuestra arma, la idea es que entre dos de nosotros se pongan de acuerdo en un objeto a adivinar para retar al participante restante, si en tres oportunidades el jugador no logra adivinar el objeto entonces será atacado con bolas de espuma.
- Bueno… eso suena un tanto salvaje…
- Es divertido, ya verás… Entonces comenzaremos las dos.
- Me parece bien.- La chiquilla se levantó y se llevó de la mano a Nel lejos donde el hombre no pudiese escucharlas ni leerles los labios.
- Bueno, entonces ¿qué se te ocurre que podamos hacerle adivinar a Grimmjow?- Cuestionó la mujer.
- Jummm, él es bastante bueno para esto, debe ser algo súper complejo…
- ¿Cuántas pistas le podemos dar?
- Tres.
- Bien, ya tengo una idea.- Se le acercó al oído para susurrarle, la pequeña sonrió y asintió. Volvieron a sus puestos.
- Bueno tío Grimm, vamos a comenzar.
- Es alto.- Comenzó Nel.
- Tiene cuatro patas.- Siguió la niña.
- Y no es un animal.
- Mmmmm, ¿un árbol?
- No…
- ¿La torre eiffel?
- No…- Ambas chicas iban alistando en sus puños manotadas de la espuma, para estar listas y lanzárselas al hombre.
- Mmmmm, una grúa.
- N… Si.
- JA, soy bueno en esto.- Dijo orgulloso.
- Eres aburrido tío Grimm.
- Bueno, ahora nos toca a los dos.- El peli azul y la de verde se fueron a planear su adivinanza.
- Bien, una adivinanza que tenga que ver con sexo, eso nunca se le pasaría por la mente.
- ¡OIGA! Es una niña ¿Qué le pasa?
- Bien, bien. Entonces… algo que tenga que ver con automóviles, jamás podría adivinarlo.
- Ash, por qué no más bien algo con alimentos o animales.
- Mmmmm, un león con cabeza de águila y cola de serpiente.
- No… me refería más bien a…- Le susurró unas cuantas palabras.
- ¡Bien!- Volvieron a sus lugares.
- A ver pequeña hiperactiva, ¿qué es cursi?
- Te puede cargar.- Continuó la mujer.
- Y no existe.
- Eeeemmm, ¿Un pony?
- No…
- ¿Una nave espacial rosada con flores y conejillos?
- No…- Los dos adultos estaban preparando sus ataques…
- Ya sé, ya sé, un unicornio.
- Seee…- Con un tono decepción pues querían iniciar una guerra de espuma.
- Yupi, bueno, es el turno de tío Grimmjow y mío.- Repitieron el mismo procedimiento y volvieron a sus sitios.
- Bueno Nel, ¿qué es comestible?
- Tiene muuuuchos ojos.- Continuó la niña.
- Pero no puede ver.
- Este… Un pez mutante.
- No…
- Una tarántula…
- No, qué asco…- Pronunció la niña. Nuevamente alistaron sus ataques.
- Esteee.. AH ¡ya sé! La piña.
- Si…- Dijo la infante pero al mismo tiempo el peli azul la contradijo diciendo…
- NO.- Y le lanzó la manotada de espuma a la cara.
- Qué… pero si Lilynette dijo que estaba bien…
- Pues yo digo que está mal.
- ¿Ah sí? ¿Con que las reglas del juego se pueden romper en cualquier momento eh…?- Mientras decía esto fue disimuladamente cogiendo espuma del tazón.- ¡Pues entonces es guerra!- Y le lanzó la manotada al peli azul justo en la cara también.
- Wiiiiiii ¡Se declara la guerra!- Dijo emocionada la niña, agarrando su propia munición en las manos para atacar a ambos adultos a los cuales les arrojó de aquello sin piedad.
- Aaaah, ¿ahora estás en nuestra contra?- El hombre con la mano se recogió toda la espuma del traje y de la cara para que de un solo movimiento se la esparciera por toda la cara a la niña.
- ¡Aaaaah, noooo!- Gritaba la chiquilla entre risas.- ¡Ahora todos contra Nel!- Dijo cuándo su atacante había terminado con ella.
- ¡No, no, esperen!- Salió corriendo hacia otro lado de la sala, pero sus rivales la persiguieron para arrinconarla en una esquina y sin piedad derramar toda la espuma que pudieron sobre ella. Más o menos en esas duraron unos diez minutos, corriendo de un lado a otro lanzándose la espuma, usando objetos para defenderse, formando equipos de dos contra uno, hasta caer rendidos sobre el suelo y reír sin parar, sin previo aviso la chiquilla se quedó en silencio, estaba durmiendo ya.
- ¡Joder! Mira la hora que es, nos pasamos dos horas en esto, el señor Stark me va a regañar…
- No te va a decir nada, él ya sabe que cuando venimos acá es para jugar un rato.
- ¿Lo hacen seguido?
- Mmmm, de vez en cuando…- El peli azul cargó a la rendida rubia en sus brazos, se limpiaron un poco las ropas, pagaron la cuenta y salieron del establecimiento, llegaron finalmente al edificio a eso de las siete de la noche, un preocupado padre esperaba afuera.
- Señor Stark, lamento la demora, el tiempo se fue volando y no nos dimos cuenta…
- ¿El juego de las adivinanzas?
- Si…- Contestaron los responsables al unísono.
- Ya me lo imaginaba, bueno, no hay problema, sé lo inquieta que es mi hija cuando se trata de jugar y veo que todos quedaron sucios de pies a cabeza…- Los trajes de ambos adultos y de la niña estaban completamente blancos, a pesar de haberse retirado el exceso quedaron unas manchas visibles.- Bueno, me iré a casa.- Dijo con su hija ya en brazos, le ayudaron a subirla en el carro y acto seguido emprendió su rumbo.
- Que día… No pensé que jugar con una niña me dejaría tan agotada.
- Es normal, sobre todo con niñas llenas de energía como ella.
- Jamás creí que tuviese un lado divertido señor Jeaggerjaques.
- Ja, solo tuvo suerte de verme con ella, porque es con la única que hago este tipo de cosas… en fin, supongo que usted se irá a casa, yo iré de nuevo al edificio para asegurarme de que todo esté en orden. Hasta mañana.- Se dio vuelta.
- Espere…- Le detuvo el paso y él la miró extrañado.- Es que… quisiera agradecerle… por lo de hoy.
- ¿Por el helado?
- No… por lo otro… por lo que pasó en el baño.
- ¿Lo de escondernos?
- Nooo…
- ¿Entonces? Yo sólo recuerdo eso y la parte donde me insultó.
- Aish… pues me refiero a lo del…- Bajó el tono de voz para ser discreta.- A lo del abrazo…
- Pfff, eso ¿qué tanto misterio tiene?
- Pues, solo quería agradecérselo, por el apoyo del momento…
- Ja, si como sea… Solo espero que no vuelva a meterse en problemas.
- Respecto a eso, ¿todavía tiene pensado despedir a esa mujer?
- Por supuesto que sí.
- Pero me prometió que no lo haría…
- Eso fue en el pasado, ahora es distinto.
- Por favooor, dele otra oportunidad, le prometo que no volveré a dejarme provocar, no ocurrirán más peleas, se lo prometo…- Le hizo una mirada de borreguito degollado a lo cual el hombre no pudo resistirse.
- Ash, está bien, como guste, total, yo no soy el afectado…
- ¡Gracias!- Sin que él se diera cuenta, la mujer, por instinto y quizás por dejarse llevar de la emoción se le abalanzó encima para abrazarlo, a lo que el hombre quedó atónito, fue algo que ni en mil años se hubiese imaginado que hiciese la mujer, fue totalmente sorpresivo, de momento.
- Sabe…- Se separó de él dando por finalizado el acto.- Cuando se lo propone puede llegar a ser muy amigable.- Dio unos pasos en dirección opuesta.- Hasta mañana jefe.- Y se fue. El joven quedó ahí, de pies, observando aún el camino por donde la mujer había tomado el taxi para irse, quizás… quizás después de todo no era una mala idea tener un tanto más de amabilidad con ella, al parecer así podría seguir intentando acercársele, claro, con el único objetivo de acostarse con ella o… quizás ¿habría otra intención más que desconocía?
Fiiiiin!
¿Qué tal les pareció chicos? :D
Nuestra pequeña Nel va descubriendo de a poco el "otro lado" de su jefe ¿Qué otras cosas seguirán pasando? Jummm, les aseguro que tengo muchas ideas más plasmadas en mi libreta xD
El fict de "gato y medio" lo estaré actualizando pronto, primero quería publicar este para complaceros xD
Espero que les haya gustado, no olviden comentar y nos veremos en el próximo capítulo (*u*)/
