Hola chiquillos! ¿cómo están? Yo repleta de trabajos pero bueno, qué se le va a hacer... Disculpen por demorarme en actualizar, estas semanas han sido de locos xD La historia de "Gato y medio" la actualizaré después, no sé cuando pero prometo seguirla, por ahora me interesa seguir fiel con esta historia, todavía tengo infinidad de ideas que plasmar xD

*Sección de agradecimientos*

karin-chan150301: Todavía falta un poquito, pero ya casi vienen las cosillas pervertidas xD Gracias por comentar.

aly36: jejeje, gracias por tu review y que bueno que te haya gustado el final xD

Igtm: Si, peo si los encontraban entonces se abriría una historia paralela a la que estoy haciendo jejeje, gracias por el review.

Aika Yami: Jijiji, que bueno que ya te tengo enganchada con el fict, y gracias por tus reviews xD

marian78: Gracias por tu comentario, aunque la historia no está tan enfocada en Rukia e Ichigo si iré mostrando cómo se desarrolla su romance, pero va a ser más lento xP

SuwabeKoto-chan: Gracias por tu review hermosa :3 Si, cada vez más acercamientos, lo del besito, pues ya casi ya casi, toca que te aguantes un tantito más xD

Kawai world: Gracias por animarte a comentar y espero que lo sigas haciendo :D

anime love: Que bueno que te haya gustado xD Gracias por tu review y espero el siguiente en este cap xD

Y sin más que decir ¡Disfruten del cap! (*-*)/

Capítulo 14: ¿Son celos?

La noche había llegado sin previo aviso, las luces de las calles alumbraban cada rincón y todos los trabajadores regresaban agotados a sus hogares, hasta cierta peli verde que dentro de un taxi rumbo a su destino iba pensativa recordando todo lo sucedido ese día. "Un día de locos" pensaba, quien iba a imaginarse que acontecería aquella incómoda situación dentro del baño, que por poco le cuesta su puesto de trabajo porque ella no iba a ser el centro de chismes de la empresa, de haber sido necesario ese mismo día renuncia, y luego lo ocurrido con la hija de Stark, que coincidencia ¿no? Parecía que el destino quisiese ponerla junto a ese hombre cada vez más y más cerca, por una u otra razón se veían enlazados en situaciones que ninguno de los dos tenía planeado que sucedieran, lo del baño fue bastante inesperado ¿qué le importaba a ese hombre saber acerca de su estado de ánimo? Y que luego entrara a consolarla pero más extraño aún fue su reacción de querer ir a golpear a quien fuese que le hubiese hecho lo que le hizo, recordando aquella conversación que tuvo con Yoruichi, sin quererlo estaba comprobando que lo que decía era verdad hasta cierto punto, ese hombre no era tan malo como parecía, probablemente no le gustaba demostrarle a los demás su lado amable, lado que quedó en evidencia gracias a la pequeña Lilinette, confesaba que sentía una enorme curiosidad por conocer más a fondo aquel "lado amable" de su jefe, no pregunten por qué, ni ella misma sabe la razón pero, se sentía bien, se sentía conforme, era como si estuviese viendo no a un jefe testarudo y gruñón sino por el contrario como si fuese un amigo o por lo menos el potencial intento de "amigo", pero bueno, así como dice el dicho "si la montaña no va a Mahoma, Mahoma irá a la montaña", quiere decir que si él no está dispuesto a cambiar, a mostrarse como realmente es, entonces ella intentaría ser un tanto más amable con él para descubrirlo, claro que sin permitirle pasar por alto alguna grosería.

Llegando finalmente a su destino entró al departamento donde su pequeña amiga se encontraba esperándola.

- Bueno bueno, señorita Nelliel, ahora sí me vas a explicar qué fue todo lo que sucedió esta tarde.

- Hay Rukia, pues lo que ya sabes, ¿o acaso estás celosa, aaaah?- Le lanzó una mirada pícara.

- JA, por supuesto que no, ¿Quién podría sentir celos de ese tipejo? No, en lo absoluto.

- Jajajajajaja, era una broma, tampoco me lo tomes a mal.

- Como sea… pero ¿estás segura de que es el mismo?

- Por supuesto que sí, hasta él me reconoció, que coincidencia que el mismo doctor que te cae mal es el que a mí me gustaba.

- ¿Gustaba? O sea, pasado.

- Pues…

- Neeeel…

- No lo sé, jejejeje, me sigue pareciendo guapo, atractivo, y al parecer su personalidad no ha cambiado, sigue siendo el mismo, claro que yo en aquellos tiempos era una adolescente, ahora creo que veo todo de manera distinta.

- ¿En qué sentido?

- En que cuando creces pues te das cuenta de que ciertas fantasías eran eso, solo fantasías.

- Mmmmm bueno, o… no será que te gusta alguien más y por eso ya no sientes lo mismo por Kurosaki.

- Claro que no amiga.

- Porque déjame decirte que tu jefe está, uff, como quiere.

- ¿Qué? ¿Te refieres a Grimmjow?

- Claro, a quién no le gustaría ese hombre. Millonario, guapo, determinado…

- Mujeriego, grosero, mal educado, testarudo…- Continuó la peli verde.

- Jajajajaja ¿tanto lo odias?

- No lo odio, odio sus actitudes déspotas y groseras.

- Te repito la misma frase que me dijiste hace unos días: "Del odio al amor hay un solo paso"- Esto último tratando de imitar la voz de su amiga.

- No, por favor, para que eso sucediera debería acabarse el mundo, o como mínimo que cambiase todas sus malas actitudes, pero es más probable que acabe el mundo primero.

- En todo caso, no se puede negar que es un muy buen partido.

- Ichigo también lo es…

- Ash, aja, lo que digas… Cambiando de tema, ¿lograste encontrar a alguien que nos pueda dar posada? Estuve hablando con varias de las enfermeras pero todas ellas o viven aún con sus familias, o ya formaron una, o también viven en arriendo como nosotras.

- Si, de hecho si, una amiga de la oficina, se llama Matsumoto, es muy amable, me dijo que con gusto nos daba posada a las dos, mañana te la presento.

- Genial, ya me estaba preocupando, solo tenemos que ir empacando nuestras pertenencias.

- Si, aunque aún no sé dónde vive pero espero que no sea un lugar pequeño dónde vayamos a incomodar.

- Si, ojalá… Oye Nel, ahora que me doy cuenta ¿por qué estás tan sucia? Parece que te hubiesen echado talco encima.

- Aaaah si, esto… Pues resulta que hoy conocí a la hija de uno de mis jefes, y salí con ella a jugar y pues, he aquí el resultado…- Quiso omitir a toda costa mencionar que también había salido con su jefe.

- Que bien, al menos te distraes un poco. Iré a preparar unos sándwiches.- Después de la cena y una amena conversación ambas chicas se dirigieron a sus camas temprano para despertar enérgicas.

Al día siguiente, en la mañana calurosa y despejada, el chico de cabellos azules se levantaba de la cama totalmente descansado y listo para ir a trabajar. Como rutina de todos los días se fue a bañar, desayunó y partió rumbo a casa de su amigo para recogerle, Vega sabía manejar un auto pero nunca había tenido uno propio, ya saben, como típico nerd ecologista decía que prefería cuidar el medio ambiente y el aire contaminado y todas esas cosas que a su compañero le parecían absurdas, pero bueno, ese era problema suyo.

- Buen día Grimmjow.

- ¿Cuándo piensas comprarte tu propio carro? No esperarás que esté todos los días disponible para servirte de chofer.

- Y como siempre, muy gratos sus saludos señor.

- Si, como sea…

- Hay que cuidar el medio ambiente Grimmjow, no usar auto disminuye los índices de contaminación en un 5% más…

- Lo que me gustaría saber en estos momentos es el índice de ingresos y gastos que hemos tenido en la semana Vega.

- Bueno, bueno, ingresos aumentaron en un 3% y gastos los de siempre, bueno, solo un pequeño gasto adicional porque tuvieron que reemplazar la tapa de uno de los inodoros del baño de mujeres perteneciente al último piso, el de nosotros. ¿Quién habrá podido ser tan pesada como para desfondar esa tapa?

- Eeeeh… Sí, que raro… Bueno, cambiando de tema, ¿Cómo va el asunto con los coreanos?

- Jumm, las cosas se están complicando un poco, porque al parecer estas personas no quieren hacerse cargo de los daños ocasionados, dicen que es responsabilidad de nuestra empresa y que nosotros debemos asumir ese cargo.

- JA, ¿y quién nos obliga? No hay ningún contrato ni cláusula de por medio que sostenga lo que ellos afirman.

- Si, pero de todas maneras están tratando de generar una demanda y que llegue a los tribunales, cosa que no deberíamos permitir.

- No creo que se atrevan, saben que por las cifras que eso representa y el riesgo que corren a que los dejemos sin suministros de nuestros servicios están en juego.

- Pues, yo también espero que no pase a mayores…- Finalmente llegaron a su destino, como de costumbre subieron al último piso donde se encontraban sus oficinas. Como era casi que frecuente, el puesto de su secretaría peli verde se encontraba vacío, llegar después que sus compañeras se le estaba volviendo una mala costumbre.

- Señorita Matsumoto, ¿hay alguna novedad?

- Sí señor, llegó esta carta a su nombre.- Le entregó un sobre.

- Bien, ¿algo más?

- No señor, de resto todo en orden.

- Gracias. Ah, dígale por favor a la señorita Neliel que la quiero en mi oficina apenas llegue.- La rubia asintió mientras llevaba la taza de café a su boca, el peli azul se devolvió a su oficina, se sentó frente al escritorio y abrió la carta. Justo como lo había dicho su amigo, la carta era una notificación donde le informaban que había una demanda a nombre de su empresa y por supuesto los demandantes eran nada más ni nada menos que los coreanos, menuda suerte, no quería que el asunto llegase a esos extremos, pero no había de otra, tenía que ceder a la petición antes de que se formase un escándalo judicial, cosa que le daría muy mala imagen a su empresa y no era conveniente. La puerta sonó y el joven contestó afirmativamente para dar paso.

- Buenos días.- Entró la peli verde, y nuevamente, como si el día de ayer volviera a repetirse pero con otro atuendo, se veía espectacular, llevaba puesto un vestido enterizo, de un azul oscuro mate, con mangas largas hasta un poco más debajo de sus codos, el largo de la falda que le llegaba hasta unos perfectos diez centímetros por encima de la rodilla y nuevamente ese escote en forma de corazón que tanto le gustaba pues sus redondas amigas quedaban en evidencia, el rostro como siempre con un sutil maquillaje y el cabello recogido en una alta y elegante cola de caballo, permitiendo dejar caer unos cuantos mechones sobre su rostro. Joder, él creía que lo sucedido el día de ayer se iba a calmar con un par de buenos polvos que tuvo esa misma noche, lo típico, un par de gemelas rubias que conoció en un bar y le dieron una ejercitante noche, creía con toda fe que eso calmaría sus ganas pero desafortunadamente no fue así, esa mujer tenía algo que lo ponía mal, que le hacía desearla, que le excitaba, tal vez muy probablemente la razón más lógica a todo esto era porque se trataba de "un polvo prohibido", una chica que por más deseable que esté no puedes tocarle un pelo porque varios factores de peso se lo impiden, las normas de la empresa, la promesa que se hizo a sí mismo, las habladurías de los medios, pero también estaba el detalle de saber o más bien no saber si esa mujer estaba interesada en lo mismo, no sabía cómo iría a reaccionar si se atreviera a hacer algo indebido, o quizás… sí tenía una ligera idea por lo acontecido en el baño que ella le retiró la cara, como de antemano conocía el temperamento de esa mujer no dudaba que al hacerlo le dejase plantada una buena cachetada junto con una de las dos bolas o las dos hechas tortillas, una total cajita de sorpresas.

- Veo que se le está haciendo costumbre llegar después que sus compañeras.

- Buenos días jefe, ¿cómo amaneció hoy? – Volvió a repetirle lo mismo pero en tono más elevado, sabía que si se ponía a pelear con él como de costumbre no lograría nada porque siempre le respondía a la defensiva y ella estaba con todas sus buenas intenciones tratando de llevarse bien con él.

- ¿Escuchó lo que le dije?

- No escuché ningún saludo de su parte, no puedo comenzar una conversación con alguien que no me devuelve el saludo, es como si no estuviese.- Okay, hay que mantener la calma.

- Tsk.- Chasqueó los dientes.- En primer lugar se dice "buen día" no "buenos días" y en segundo, no creo que le interese saber cómo amanecí.- La chica seguía de pies pero ahora se sentaba en el cómodo sofá cerca de ella, intentando mantener la calma.

- Bueno, si se trata de amanecer con alguna mujer en la cama entonces tiene toda la razón, no me interesa saber eso.

- ¿Por qué se sienta allá?

- Ammm solo estoy esperando a recibir un saludo.- Se recostó sobre el espaldar y cruzó una pierna sobre la otra, maldita sea, si se tratara de cualquier otra no dudaría un segundo en pensar que aquella mujer venía a seducirlo, pero siendo ella lo más probable era que no se hubiese dado cuenta de que él estaba teniendo una magnífica vista de sus piernas pues era lógico que la falda se le subía un poco, evidentemente era bastante distraída respecto a esos detalles, ¿lo haría con frecuencia? Porque de solo pensar que cualquier otro podía darse ese lujo se le enervaba la sangre, él quería ser el único que pudiese disfrutar aquello, egoísta como un niño con sus juguetes, entonces más bien cedería ante su petición antes de que alguien entrara por la puerta y se percatara de aquella reveladora pose.

- Si, si, buen día ¿Podría por favor venir y sentarse frente al escritorio?- La mujer lo miró de re ojo y consecuente accedió ante su petición.

- Sabe, debería premiarlo con una galleta cada vez que corrige sus palabras…

- "Más bien me deberías premiar con ese par de melones…"- Se decía en la mente.- ¿Premiar? ¿Es que acaso cree que soy un jodido perro, gato o algo por el estilo?- La chica soltó una pequeña risa ante el comentario ya que a su mente habían venido imágenes de su jefe vistiendo un traje enterizo con orejas de perro y otro con las de gato, aunque las de felino le sentaban mejor.

- Quizás, digo, sin ofender.

- Ja, agradezca que es eficiente en lo que hace porque de otro modo ya la hubiese despedido por faltarle el respeto a sus superiores…

- Jajajaja, pero si fue usted mismo quien se dijo perro y gato, yo en ningún momento mencioné nada de eso, que se le hayan venido a la mente no es culpa mía.

- Aja, claro, siga excusándose… Bueno, a lo que vinimos…- Comenzó a buscar una carpeta entre todo el arrume sobre su escritorio.- Quiero que revise estos documentos, se trata del caso con los coreanos, necesito las cifras exactas de cada uno de los movimientos que han hecho desde el comienzo de la obra hasta el último día.

- ¿No se ha solucionado ese asunto aún?

- Hoy precisamente llegó una carta con una notificación de demanda, por eso necesito de todos los valores exactos para redactar un documento en nuestra defensa.

- Okay… ¿Algo más?

- No, puede retirarse.- Bueno, de hecho las palabras que le cruzaban por la mente en esos momentos tenían que ver más con que se quedara un rato haciéndole un streeptess privado, pero soñar no cuesta nada. La mujer salió de la oficina con la mirada en los documentos sin notar que se estrellaría con alguien ahí.

- Disculpe, no lo vi…

- Auch, Nell, deberías fijarte mejor por donde caminas…

- ¡Rukia! Qué bueno verte por acá, pensé que llegarías más tarde.

- Yo también, pero mi jefe nos ordenó que viniésemos temprano para comenzar lo más pronto posible con los chequeos.

- ¿Y en dónde serán?

- Tu jefe nos asignó una sala especial para atenderlos.

- La de juntas supongo.

- Tal vez.

- Ven Rukis, te presentaré a mi amiga, la que nos va a dar posada en su casa.- La tomó de la mano hasta llevarla al escritorio de la rubia.

- Raaan, mira, te presento a Rukia, es la amiga con la que te conté que vivo.

- Hola Ruks, mucho gusto, Rangiku Matsumoto para servirte.

- El placer es mío.- Respondió.- ¿Ruks?

- Jajajajajaja, así es Ran, cuando alguien le cae bien le va poniendo apodo de una vez.

- Oye, muchas gracias por darnos posada en tu casa.

- No hay nada que agradecer, así como le dije a Nel, lo hago con todo el gusto, la compañía de ustedes me hará muy bien.

- ¿Dónde vives?

- Casi a las afueras, en un barrio de casas, sé que les va a gustar. ¿Cuándo piensan mudarse?

- Pues, lo ideal sería mañana porque precisamente mañana viernes nos echan de ahí. Pero no es gran cosa, Nell y yo tenemos solo un par de maletines grandes, los muebles no nos pertenecen.

- Bueno, entonces a la salida iremos a recoger sus cosas y las llevo a mi casa.

- Gracias nuevamente. Si gustas podemos pasar de una vez a hacerte el chequeo médico.

- ¡Claro!- La rubia y la morena desaparecieron tras una de las puertas que conducía hacia otra habitación.

- ¿A ti no te han checado Mila Rose?

- Si, el doctor de pelo naranja lo hizo hace un rato, creo que debe estar por ahí…- Otra puerta se abrió.

- Hola Nell.

- ¡Ichigo!- Se le formó una sonrisa en el rostro de oreja a oreja.

- ¿Cómo estás? ¿Ya te hicieron el chequeo médico?

- No, de hecho eso era lo que estaba preguntando hace un rato…

- Si quieres pasa conmigo, yo te lo haré.- Los pómulos se le sonrosaron un poco.

- Eeeh, claro.- Entraron en el dichoso sitio y el doctor cerró la puerta a su paso.

- Dime Nell, ¿qué tal han estado las cosas desde que te graduaste? No había vuelto a saber nada de ti desde ese tiempo ¿Hace cuánto fue? ¿Como tres años?

- Si, ya casi cuatro de hecho.

- ¿Has podido encontrar trabajo como enfermera? ¿Qué haces trabajando en un lugar como este?

- Resulta que no me era fácil conseguir dinero como enfermera, no me admitían en los hospitales y aceptaba pequeños trabajos de turno, entonces decidí probar suerte estudiando cursos de contabilidad y… heme aquí.- Le sonrió.

-Si gustas puedo darte empleo en el hospital, estoy seguro que mi padre te recibirá sin ningún problema.

- Gracias Ichigo, que amable pero por ahora no…- Joder, si esa propuesta le hubiese llegado una semana antes no dudaría ni por un instante aceptarla, pero ahora el panorama había cambiado, no era por el contrato que firmó ni por el dinero sino que ya se sentía parte de ese lugar, los amigos que ya había hecho y hasta las enemigas, pero imaginarse no verle la cara a su testarudo jefe nunca más hizo que se le formara un hueco en el estómago, como una sensación de nostalgia inexplicable para ella.

- Bien, pero cualquier cosa recuerda que la oferta sigue en pie.

- Gracias Ichigo, tu siempre tan atento.- Le volvió a sonreír.- Por cierto ¿Dónde está tu padre?

- Ah, el viejo se fue con la otra enfermera a checar a los empleados del siguiente piso.

- Me gustaría saludarlo.

- Claro, en la hora del almuerzo nos puedes acompañar. Bueno, ahora sí comencemos…

- Señorita Rose, ¿sabe usted si Vega se encuentra por estos lares?

- Si señor Jaegerjaquez, hace poco lo vi entrar a su oficina.

- Gracias…- El peli azul se dirigió en dirección hacia el mencionado lugar cuando…

- JAJAJAJAJAJA NOOO, ¡Por favor! ¡Me haces cosquillaaaas!

- ¿Qué demon…? ¿Quién está gritando?

- Aaah, debe ser la señorita Nell, hace un momento entró en la sala de juntas acompañada del doctor Kurosaki.

- ¿QUÉ? ¿Me está diciendo que se encuentran solos dentro de una sala?

- Este… pues sí señor, la misma sala que usted les asignó para hacer los chequeos médicos.

- AAAGH – Ahora sonaban gemidos.- ¡Eso duele!- Como el hombre piensa que todo mundo tiene su mismo nivel de perversión mental lo primero que se imaginó fue ver al tipejo naranja ese tocando de manera indevida a su secretaria, oooh pero por supuesto que eso no lo iba a permitir, nadie la puede tocar a ella, es su presa, y nadie se entromete entre el cazador y su víctima.

- ¡¿Me pueden explicar qué son todos esos gritos?!- Entró de golpe el peli azul, sin siquiera llamar a la puerta, la escena con la que se encontró fue ver a su secretaria sentada en la mesa y al doctor frente a ella, agachado, sosteniéndole una de las piernas con una mano y con la otra sujetaba un pequeño martillo.

- Pues… ¿qué no ve que estoy en mi chequeo médico?- Respondió la peli verde.

- Oiga, no puede entrar así como así cuando estamos en una revisión privada.- Contestó también el peli naranja después de la chica.

- Mire… doctorcito de cuarta, resulta que usted se encuentra en mi edificio, por lo tanto yo puedo estar por donde me plazca en este lugar.- Le dijo a la defensiva.

- Pues muy amablemente le pido el favor de que se retire porque debo seguir con mi trabajo.

- Por supuesto que continuará con lo que sea que esté haciendo, pero será con otro paciente. Señorita Nell, venga conmigo.

- La señorita Nell no puede irse porque no ha terminado con su examen.

- La señorita Nell vendrá conmigo porque es una orden y debe acatarla ahora mismo.

- Le recuerdo que estamos en revisión general, si se incumple la norma me veré en la tarea de…

- ¿De qué?- Le desafió el peli azul, su paciencia se estaba agotando. El peli naranja ya no se encontraba arrodillado, sino que estaba de pies y con cada línea de discusión se iba acercando más y más hacia el hombre que tenía en frente, como demostrando que no le temía.

- De demandarlo por su negligencia a cumplir con las normas.

- JA, ¿ustedes, demandándome? No me haga reír, quisiera ver eso.

- No dude que somos bastante capaces de hacerlo.

- Inténtelo.- Se miraban fijamente a los ojos, con los ceños fruncidos y los puños y las mandíbulas apretadas, estaban listos para comenzar con los golpes y los insultos.

- Hey, hey, ya, cálmense. No te preocupes Ichigo, en un rato le pediré a Rukia que me haga el chequeo, si me necesitan pues no hay de otra…- Dijo tratando de calmar la situación, Ichigo le lanzó una última mirada desafiante al peli azul quien lo observaba con un gesto de triunfo y satisfacción antes de darse media vuelta.

- Bueno, como digas Nell. Solo no se te vaya a olvidar…- La chica asintió y salió del lugar junto con su jefe.

- ¿Qué fue todo eso?- Le cuestionó la chica, bastante seria, y estando en uno de los pasillos donde nadie pudiese escucharlos hablar.

- Le advertí que no quería acercamientos suyos con ese doctor.

- ¿Acercamientos? Pero si solo me estaba revisando, como cualquier otro médico lo haría.

- ¿Como cualquier otro médico que la hace reír y gritar?

- Ash, pues es que me estaba golpeando la rodilla con el martillo y… Agh, igual no sé por qué le estoy dando explicaciones, no le veo el problema, a Mila Rose también la atendió él y usted no puso problema alguno. ¿Por qué conmigo si?

- Ya le dije, porque usted y ese se conocen de antes ¿o me equivoco? Así que no quiero confiancitas ni nada por el estilo.

- Aish, ya le dije que entre él y yo no hay nada, pero bueno como siempre crea lo que quiera creer…- La mujer comenzaba a alterarse, así que antes de iniciar otra discusión decidió retirarse de ahí.- Si no lo conociera diría que está celoso.- Y desapareció tras dar la vuelta por una esquina. ¿Celos? Claro que no, no puede tener celos por alguien que no siente nada, solo es un buen trasero con el que quiere pasar el rato, nada más, nada de sentimentalismos tontos ni nada por el estilo, pero se sentía más tranquilo de haberla apartado del lado de ese imbécil. Nuevamente fue a buscar a su amigo quien se encontraba efectivamente en la oficina.

- Vega, tenías la razón, esos idiotas se atrevieron a demandarnos.

- Aaaaah, te lo dije te lo dije.

- Si, si ya, pareces una mujer con tus presentimientos y tus reproches ¿seguro que no te equivocaste de cuerpo?

- Resulta, señor, que yo soy un tanto más analítico con las cosas, si veo algo que no encaja pues simplemente puedo llegar a la conclusión de que no va a funcionar o van a hacer problemas.

- Ves, intuición femenina.

- Bueno, como quiera llamarle. Entonces ¿qué haremos?

- Necesito que me acompañes al juzgado, para llevar la carta en respuesta a la demanda, y bueno ya que eres abogado puedes entenderte mejor con ellos…

- Y aquí vamos de nuevo, yo limpiando tus desastres…

- ¿Quién dijo que sería una buena idea hacer negocios con los coreanos?

- Bueno, vámonos.- Le respondió el Vega sin contestar a la pregunta de la cual ya se sabía su obvia respuesta.

- Aish, pero cuál es su problema… nada de lo que hago le parece bien…- Iba refunfuñando la peli verde en voz baja, enojada, con la cabeza agachada y de brazos cruzados, caminaba en dirección hacia el ascensor, pero por segunda vez en ese día, chocó de improvisto con alguien.

- Ay, disculpe, no lo vi…

- Que grata sorpresa, señorita Neliel.

- Señor Raidon, que pena, disculpe iba distraída…

- No hay por qué disculparse, y lo de "señor" ya lo habíamos hablado, me siento viejo cuando me dicen así… Por cierto ¿en qué venias pensando que te tenía tan distraída?

- Nada, pues, discutí con mi jefe, no es novedad…

- Jajajaja ya veo… ¿y por qué discutieron?

- Ush, es que me da coraje de solo recordar… estaba teniendo mi revisión médica con el doctor y él sin pena ni vergüenza entra ahí, sin avisar, a sacarme porque supuestamente "me necesitaba", pero apenas salimos no me dijo nada, solo fue una excusa para sacarme…

- Y después de esto ¿todavía no me crees?

- ¿Qué cosa?

- Que Grimmjow está celoso.

- No… Bueno, quizás se me cruzó la idea por la mente, pero no, no es lógico, no tiene por qué estarlo.

- Por favor, hasta yo sentiría celos de ti.- La chica logró sonrojarse ante el comentario.- Wow, wow, si quieres podemos comprobarlo ahora mismo.

- ¿Qué?

- Ahí viene tu jefe con su asistente, tu solo sígueme la corriente ¿vale?

- Eeeeh…- Los dos mencionados hombres venían efectivamente en dirección a ellos, quizás para tomar el elevador, unos metros más cerca se percataron de la presencia de ambos.

- Primooo, que gusto verte hoy.- Mientras ellos se acercaban, Raidon pasó uno de sus brazos por detrás de las caderas de Nel, sujetándola ahí mismo con la mano.

- ¿Qué haces aquí si tu no trabajas?- Le respondió, y justo después se percató de aquella mano ubicada sobre su secretaria en un lugar poco debido. La venita de la sien empezaba a brotarse.- Señorita Nell, ¿no debería estar en su escritorio haciendo la tarea que le puse?

- Pues…

- Lo que pasa querido primo es que la señorita…- La haló un poco más hacia él.- Es tan amable que va a hacerme el favor de acompañarme a recoger unos papeles del área de administración ¿verdad?- Le lanzó una mirada de complicidad.

- Eeeh, si claro, eso mismo.- Le confirmó ella.

- Pero ¿no se supone que debería estar haciendo lo del caso de…- Continuó el Vega, pero fue interrumpido por la mirada y los gestos que la hacía discretamente Raidon, como queriendo decirle que se callara, y que se diera cuenta de las intenciones de él, como el muchacho es buen entendedor, solo le bastó con lanzarle una mirada a la peliverde quien tenía una expresión con el ceño fruncido mirando a su jefe, y luego observar a Grimmjow quien tenía la típica expresión de odio hacia su primo pero esta vez más intenso, claro, percatándose también de la mano que abrazaba por la cintura a la peli verde, todo encajó a la perfección, el Vega entendía cuáles eran las intenciones del otro peli azul, y como desde hace rato él también tenía sus sospechas, decidió seguirles el juego. - Claaaaro ¿A qué piso van?- Cuestionó siguiéndoles la idea.

- Mmmmm, al 40, pero con esta mujer, a cualquier piso me voy.

- jejejeje, qué cosas dice…- Logró entrarle la risa nerviosa.

- No recuerdo haberle dado permiso de ayudarle en nada a este vago.- Replicó el peli azul.

- No creo que necesite de permisos para ayudar a alguien que lo necesite, señor.

- Yo creo que está bien, igual eso no le tomará mucho tiempo.- Dijo el Vega, con la evidente intención de no ayudar a su compañero.

- Vega, nadie te pidió tu opinión.- La misma mirada de odio ahora se la lanzó a su asistente, con esto comprobaba todavía más su teoría.

- ¿Qué tiene de malo? Solo van a ir a recoger unos documentos.

- Lo que tiene de malo, Vega, es que ella debe cumplir con el trabajo que le pongo porque es para mí que trabaja, no para este vago.

- "Tin"- Sonaron las campanitas que anunciaban la llegada del ascensor.

- Bueno pues, nosotros nos vamos.- El primo testarudo agarró a la chica de la mano y se la llevó con él dentro del ascensor, Grimmjow y Vega les siguieron.

- Entonces, ¿hoy también almorzamos juntos preciosa?- Estando ya dentro del elevador y mientras bajaba piso por piso, el joven ahora tenía abrazada a la chica pasando uno de sus brazos por detrás de su espalda y sujetándola con la mano del brazo.

- Emm, si claro, ¿por qué no?

- Vaaaaya, no sabía que estaban saliendo juntos Raidon.- Dijo el asistente.

- Así es pequeño Vega, desde ayer, ya le propuse que fueramos novios pero nada que me acepta…

- Les recuerdo que en esta empresa no se permiten noviazgos entre empleados.- Interrumpió el peli azul.

- Pero yo no soy un empleado, soy un accionista que es diferente.

- Pues te recuerdo que las normas cambiaron, pero como siempre andas de vacaciones…

- Ah, mira que coincidencia que las normas siempre se acomoden a tu conveniencia ¿no?

- Las normas siempre han sido así.

- Bueno pues en ese caso la señorita puede renunciar a su puesto y así los dos viviremos felices nuestro amor.

- Ja, si claro, sobre todo tu "enamorado". Te enamoras cada semana.- El ascensor ya casi llegaba al piso de destino.

- ¿No me crees primito? Te lo puedo comprobar.

- Nunca podrías demostrar algo que no…- Sus palabras quedaron cortadas, frenadas en seco al ver que ese hombre agarraba a la peli verde por detrás de la cabeza, atrayendo sus rostros frente a frente, a escasos centímetros uno del otro, el hombre logró plasmarle un delicado beso a la chica en los labios o al menos en la mitad de ellos, como esos que llaman "besos esquineros", pero fue algo muy rápido, sólo un leve roce de labios, nada más profundo que eso. La chica abrió los ojos como platos ante el sorpresivo acto.

- ¡¿Qué demonios te pasa imbécil?!- Explotó el de cabellos celestes, agarrando a su primo por el cuello de la camisa separándolo de la secretaria.

- Hey, ¿cuál es tu problema Grimmjow?

- Oigan, cálmense los dos.- Dijo preocupado el asistente, pues ya sabía cómo eran, podían agarrarse a golpes en cualquier momento, la peli verde quedó como en shock, observando el espectáculo.

- Vuelves a tocarle un pelo y te aseguro que no vivirás para los siguientes cinco segundos.

- ¿Estás celoso?

- Estoy bastante enojado, más aún cuando me desafías y desobedeces las normas, pero si dudas puedo confimártelo ahora mismo...- Decía mientras con la otra mano tenía un puño listo para plasmárselo en su cara. Afortunadamente el ascensor abrió sus puertas.

- Bueno, bueno…- Se soltó del agarre.- Yo me bajo aquí…- Salió del ascensor y la peli verde tubo la intención de seguirle pero la voz de su jefe la detuvo.

- Señorita Odershvanck, usted viene con nosotros.- Se detuvo y obedeció, callada, sin pronunciar palabra alguna, su cara sonrojada lo decía todo.- Le advertí que ese tipo era un patán, pero claro, como a mí nadie me cree…

- Bueno, la verdad yo creo que…

- Tú te callas Vega, no tienes derecho a opinar desde que me traicionaste pasándote al lado de ese inútil.

- Bueno, está bien, ya me callo…- La mujer seguía sin pronunciar palabra, no sabía quién de los dos estaba más loco, si Raidon o su jefe, porque uno quería usarla para fastidiar a su primo, y el otro no permitía que nadie se le acercara, ¿Será posible? ¿Será que lo que le estaba diciendo Raidon era verdad? ¿Qué razones podría tener su jefe para estar celoso? Porque entre ellos dos no había nada, ningún sentimiento de por medio, al menos no por parte de ella. Continuaron en silencio hasta llegar al último piso.

- Vega, ve por mi carro, nosotros esperaremos afuera.- Le entregó las llaves, el chico se fue en dirección al sótano y los dos se dirigieron a la salida, a esperar en la calle como había dicho.

- ¿Y bien?

- ¿Bien qué?

- ¿No va a decir nada al respecto?

- No tengo nada que decir…

- Parece como si se lo hubiese tomado muy en calma.

- Si, no sé por qué usted no se lo toma con calma también ¿Qué necesidad había de formar alboroto? ¿O es que nunca en su vida había visto a dos personas besarse?- Estaba llena de curiosidad por ver la reacción que tendría, la espinita que le había dejado Raidon no podía sacársela de la mente, quería comprobar por sí misma los hipotéticos "celos" de su jefe.

- Ja, por favor, lo dice porque no lo conoce bien, ese mujeriego tiene una cita nueva cada semana ¿o acaso pretende usted formar parte de su larga lista?

- Claro que no, no pretendo formar parte de la lista de nadie.- Huy, golpe bajo, sí había quedado tranquilo con saber que a ella no le interesaba su primo, pero por lo que acababa de decir aparentemente tampoco le interesaba tener una relación con nadie más, incluyéndolo a él.

- Créame, es una buena decisión…

- Pero, en todo caso… ¿qué le importa a usted si me meto con él o con quien sea?

- Tch, no se sienta tan importante, no es que me interese, solo hago que las normas se cumplan en mi empresa.

- Claro, ¿incluyendo al doctor?

- Pues…- Afortunadamente el carro llegó antes de que pudiese responder a eso, el chofer quien era Vega cambió su puesto al del copiloto para que Grimmjow pudiese manejar, la chica se fue en la parte de atrás.

- ¿Puedo saber para qué me trajo con ustedes señor Jeaggerjaques?

- Para asegurarme de que está haciendo algo útil y no perdiendo el tiempo con Raidon.

- No le hagas caso Nell, está celoso pero no quiere admitirlo.

- Vega, si te pagara por decir estupideces mi empresa ya estaría en banca rota.

- ¿Qué tiene de malo? La señorita Nell es una chica muy guapa, no tendría nada de malo que te gustase.- El Vega volteó la cabeza hacia atrás para hacer contacto visual con la pasajera y le guiñó un ojo, como acto de complicidad, para que le siguiera el juego.

- ¿Vas a seguir con eso? Porque espero que hayas traído dinero para pagar tu pasaje de regreso.

- ¿Y tú qué dices Nell? ¿No te gusta mi querido amigo y jefe?

- Digamos que, mis gustos son diferentes, prefiero hombres íntegros, educados, amables y sobre todo respetuosos…

- Son gustos aburridos, ese tipo de hombres solo existen en las novelas.- Contestó el peli azul en defensa ante la aparente indirecta que le dio. Llegaron finalmente a los juzgados, tomaron turno, y Vega sería quien se encargase de todo el proceso legal pues con sus conocimientos en derecho y su título de abogado era bastante fácil para él llevar este tipo de casos. Al llegar su turno no tardó mucho en presentar la contestación a la demanda, dio unos papeles, algunas firmas, y listo, solo quedaba esperar que el juez dictaminara el proceso más adecuado a seguir.

- Bueno, entonces ya es hora de ir a almorzar.- Dijo el hambriento asistente.

- Joder, sí, me comería una vaca entera… ¿Qué tal si vamos a la hamburguesería que queda cerca a la empresa?

- De una, aaah pero no sé si la señorita Nell quiera…

- Si claro, está bien, no se preocupen por mí.- Estando todos de acuerdo, ahora irían rumbo al restaurante, tenía pinta callejera, es decir, no era para nada fino, hasta había gente comiendo de pie en la calle frente al negocio, el hombre que cocinaba en la parrilla saludó a los recién llegados.

- Mis clientes estrella, Vega y Grimmjow ¿Cómo están? Hace rato que no pasan por acá.- Los saludó un hombre panzón, de más o menos unos cuarenta de edad, con el típico traje de chef puesto.

- Viejo Steve, espero que nos tengas las hamburguesas más grandes de todas hombre.- Hablaba el peli azul con toda naturalidad, como si tratara con un amigo de hace años.

- Por supuesto, doble carne tres cuartos para los dos, con queso extra y pepinillos.

- Ya nos conoces.

- Claro, y… ¿la chica viene con ustedes?

- Si…- Respondió un tanto tímida.

- Vaya vaya… ¿Es tu novia Vega? ¿O la de Grimmjow?

- Es algo así como la potencial novia de mi amigo.

- Aish, claro que no, no soy novia de ninguno de los dos, solo una secretaria.

- Bueno, señorita secretaria, en mi menú no hay muchas cosas que sirvan para cuidar su figura en realidad… ¿Qué le gustaría comer?

- Una hamburguesa sencilla por favor.

- Bueno, aunque la más sencilla que tengo es de carne tres cuartos con queso y vegetales.

- Si, si, esa por favor.- Los hombres presentes se miraron extrañados, pues no es común para ellos ver que una chica pida alimentos altos en calorías y grasas como una hamburguesa, en menos de cinco minutos el pedido estaba listo, tomaron asiento en la barra.

- ¡Buen provecho!- Dijo Vega y dio el primer mordisco. – Mmmmm, hombre, como siempre está fantástica.- Pronunció mientras masticaba, luego le siguió el peli azul que sin ningún escrúpulo también dio una gran bocanada a su hamburguesa. Nel veía extrañada, en sus manos tenía una hamburguesa que no sabía si le cabría entera en su pequeña boquita, los hombres presentes la observaban mientras masticaban, solo para ver si era capaz de dar el primer mordisco, hasta que finalmente el hambre ganó y ella abrió la boca lo que más pudo, ante presenciar este acto ya se podrían imaginar lo que cruzaba por la mente del peli azul, "mmmm ¿será que así también abre la boca para mamar…?".

- ¡MMMMM! Está deliciosa…- Dijo la chica en tono alto para que el chef pudiese escuchar sus halagos.

- Si, esta es de las mejores hamburguesas en todo Japón.- Dijo el asistente.

- El viejo Steve sabe lo que hace…- Confirmó el otro hombre, quién seguía atento de ver comiendo a la mujer, claro, de no ser porque alguien que cruzó por su costado le llamó la atención, hizo una expresión divertida, como que era su oportunidad para vengarse y no la iba a dejar pasar por ningún motivo.- ¡Soi Fong! ¡Qué bueno es verte por acá!

- ¿Ah? ¿Grimmjow? ¡Hola! No te había visto…- La aludida dio media vuelta dirigiéndose hacia los susodichos, el Vega al escuchar esa voz se puso tenso.

- ¿Cómo va todo? ¿Has vuelto a verte con Yoruichi?

- Si, hemos estado hablando en estos días ¿Qué haces por acá? ¿Vienes solo?

- No, de hecho aquí mi amigo Vega tenía muchas ganas de verte ¿no es así?- El joven estaba calladito, como que no quería que aquella chica notase su presencia.

- Este… Ho-Hola Soi-fong…- Le dio la cara finalmente, un tanto nervioso.

- Ggio, hace rato que no te veía.

- Créeme, él te recuerda todos los días.

- ¡Cállate! No es verdad. Es decir. No. Pero si…- Estaba totalmente nervioso, no sabía qué responder. Grimmjow no podía evitar sonreír al percatarse de la reacción de su amigo.

- Pues yo si los recuerdo mucho, a los dos. ¿Cuándo saldremos nuevamente a divertirnos? Ya saben, como en los viejos tiempos.

- Huy, pues en ese caso Soi, tendrías que salir solo con Vega porque yo últimamente he tenido muuuchas cosas que hacer…

- Claro, no hay problema, con cualquiera de los dos me divertiría mucho.

- Pero yo también tengo bastante trabajo, el asunto con los coreanos…

- No importa, yo podría hacer una excepción y dejarte el día libre amigo.

- Mira qué generoso es Grimmjow, yo estaría de acuerdo.

- Eeeeeh, pero… es que…

- No tienes más excusas que dar querido amigo, es más, si quieren charlen a gusto acá un rato, yo puedo adelantarme a la oficina, no hay problema.

- ¡Genial! Podríamos entonces hablar de muchas cosas que me han pasado y de una vez almuerzo.

- Je je je je… claro, claro, si quieres te invito…

- Bueno, entonces los dejaré a gusto.- Se levantó de la silla el peli azul.

- Si, después hablaremos Grimmjow…- Vega le lanzó una mirada de odio inmenso a su jefe, este le respondió con una risa de satisfacción, y con miradas que le querían decir "Buena suerte Romeo", también le hizo una seña a Nel para que se fuese junto con él, y así ella obedeció, pagaron la cuenta y se marcharon.

- Aaaaay, que dulce es la venganza.

- ¿Qué fue todo eso?

- Eso, fue el destino, el karma.

- ¿Quién era la chica?

- Soi-Fong, es amiga de Yoruichi, la conocemos desde hace varios años atrás y a Vega le gusta, pero nunca ha tenido el valor de declarársele.

- ¿En serio? ¿Y por qué?

- Porque es un idiota, pero bueno, no lo culpo, no todos tienen los mismos dotes que yo.- Dijo presumido.

- ¿Dotes? ¿Cuáles dotes?

- Pues son muchos en realidad, no me alcanzaría el día para decírtelos todos, pero cuando estoy desnudo son más evidentes mis "dotes". – Con esto último le lanzó una mirada pervertida a su acompañante, a lo cual por supuesto ella se dio cuenta.

- ¡Que asco! No me interesa saber nada de eso, en lo absoluto…

- Aaaah, entonces ¿para qué pregunta si no quiere saber?

- Ish, es que no puede ser más burdo…- El hombre simplemente sonrió ante esto, le encantaba verla reaccionar de ese modo, que se ponga molesta pero que al mismo tiempo se le sonrojen las mejillas. Estando nuevamente en el edificio tomaron el ascensor en donde estaban solos los dos, en esas circunstancias y si se tratase de otra persona no dudaría ni por un instante en frenar el elevador y tener sexo a lo loco, pero sabía que con ella algo así solo sería posible en sus sueños. Iban apenas cruzando por el tercer piso cuando el ascensor frenó, las puertas se abrieron dejando entrar a alguien más.

- ¡Griiim! ¿Dónde te habías metido? Te buscaba por todo el edificio.- La rubia modelo entró campante al verlo ahí, después se percató de que venía acompañado.- Aaaah, ya veo, ¿estabas con esta mujer?- Dijo en tono despectivo, la peli verde al ver todo ese acto simplemente se cruzó de brazos y volteó la mirada hacia el lado contrario, sin decir nada.

- ¿Se puede saber qué haces aquí Saya?

- Pues vine a ver si querías que saliéramos a almorzar juntos, pero pues veo que ya lo hiciste con alguien más…

- ¿Te molesta?

- Claro que no, yo sé que una… secretaria no está a mi nivel.

- Se referirá al nivel intelectual…- Dijo la peli verde entre dientes.

- Disculpa ¿dijiste algo? No te alcancé a escuchar bien.

- No, no, nada.- Le lanzó una sonrisa hipócrita a la rubia.

- Como sea… Entonces… ¿Qué quieres que hagamos esta noche Grimm?

- Tengo trabajo pendiente.

- Ash ¿y no puedes sacar un tiempito chiquitito para mí?

- La verdad, no.

- Es que este fin de semana me voy de viaje, tengo una sesión de fotos en Europa y pues, no quería irme sin una despedida…- Se fue acercando lentamente hacia el hombre, quería hacer contacto boca a boca con él.

- Saya, no soy tu novio ni nada por el estilo como para que me estés diciendo que quieres una despedida.

- Pero tú sabes lo que yo siento, si alguien aquí no ha querido formalizar la relación ese eres tú.

- Exacto, precisamente por eso no tengo por qué darte explicaciones, ni por qué sacar de mi tiempo para estar contigo cuando tú quieres.

- Claro, pero para tu secretaria si tienes todo el tiempo ¿no?

- Joder, no vas a empezar con una escenita de celos acá.

- Aaah entonces quieres decir que sí debería tener razones para estar celosa… - La peli verde no pudo evitar sonreír ante las estupideces que salían de boca de esa mujer, si supiera las cosas que han pasado entre ella y su jefe…- ¿Y tú de qué te ríes criada?

- No, de nada, cosas graciosas de las que me acuerdo…

- No me provoques porque no estoy de humor empleaducha.

- No trato de provocarla, en lo más mínimo.

- ¿Qué te traes entre manos niña? ¿Crees estar a mí mismo nivel? Por favor, alguien como MI Grimm no se fijaría nunca en alguien tan poca cosa como tú.

- Yo no estaría tan segura…- La peli verde seguía de pies, contra la pared y con los brazos cruzados, pero si seguía provocándola no dudaría en cachetearla ahí mismo, frente a su jefe si fuese necesario.

- ¿Qué insinúas mosquita muerta?- El hombre estaba atento a esa respuesta también.

- Pues, insinúo que estar entre los brazos de "tu" Grimm no es algo que demuestre "no estar interesado en mi".- Dijo recordando la escena en la que se abrazaron en el baño.

- ¡Eres una per…! – Levantó la mano al aire, lista para darle una cachetada pero fue detenida por el peli azul.

- ¡Ya basta! Es la última vez que tolero este tipo de situación.- Frenó el ascensor en uno de los pisos, el 50 para ser exactos.- Vete.

- ¿Qué? ¿Es en serio? ¿Estás defendiendo a esa tipa?

- Sal ahora mismo, si no quieres que le diga a seguridad que te saque.

- Grimmjow, si cruzo por esa puerta te olvidas de mí para siempre.

- Ya te estás tardando.

- Bien.- Se le aguaron los ojos a la chica, se fue con una expresión enojada pero a la vez triste, la peli verde no pudo evitar sentirse mal por ella. Las puertas se cerraron y continuaron con su rumbo.

- Tal vez… No debió ser tan rudo…

- Debería empezar a dejar de ser tan sensible, o sino esas mujeres se aprovecharán de ello.- Refiriéndose también a Loly y compañía.

- Bueno, pero igual me siento culpable…

- ¿En verdad cree que estoy interesado en usted?

- No, solo lo dije para defenderme.

- Entonces estaba celosa.

- ¿Celosa yo? Ja, claro que no, ¿de dónde saca eso?

- De que se molestó cuando Saya dijo que nunca podría fijarme en alguien como usted.- Logró sonrojarse un poco, no había caído en cuenta en ese momento pero ahora que lo reflexionaba ¿por qué se ofendió cuando esa mujer le hizo aquel comentario? ¿Tanto le afectaba el imaginar ser rechazada por ese hombre luego de haberlo sentido tan cerca aquella vez?

- N-No, claro que no, fue instinto, lo dije por defensa propia…

- Aja…- Él no estaba tan convencido. Llegaron finalmente al último piso, ya eran cerca de las tres de la tarde, quedaban pocas horas para seguir laborando, el peli azul se sentó en la silla de su amplio escritorio, con las manos en la nuca y pensativo, ¿Qué podría hacer para darle celos a su secretaria? Coño, por más que pensaba no se le venía nada creativo a la mente, nunca ha tenido una relación así que poco sabe del tema, sobre todo sentimental. Llamaron a la puerta.

- Siga.

- Con permiso señor, solo vengo a recoger el bote de basura.- Decía la señora del aseo.

- Oye Yuriko ¿Qué harías si quieres darle celos a una persona?

- Aaaah pues es muy fácil joven Grimmjow, primero debe hacer sentir especial a esa persona, que crea que es a la única con la que es diferente, y luego empieza a ser así con los demás, así sentirá que ya no es la única, o único… Disculpe si me entrometo pero ¿para qué me pregunta eso? ¿Se trata de una chica?

- Algo así…

- ¡GRIMMJOW!- Un alterado asistente entraba de golpe por la puerta.

- Querido amigo, ¿cómo te fue? ¿Ya te le declaraste?

- Yo me retiro…- Dijo la empleada.

- ¿Qué demonios te pasa? ¿Cómo fuiste capaz…?

- Hay no seas llorón, antes agradece que te di un empujón.

- Eres un traidor.

- Deja de hacer drama de novela y más bien cuéntame ¿cómo les fue?

- Pues… Nada, comimos y hablamos un rato y ya.

- ¿Cuándo vas a dejar de ser cobarde y decirle que te gusta?

- ¿Cuándo vas tú a admitir que te gusta la señorita Nel?

- Hey, no mezcles las cosas, estamos hablando de ti, no de mí.

- Ja, entonces tampoco lo niegas.

- Pues, es atractiva, pero nada más…

- Ahh, mira nada más, ya sé cómo me vengaré de esta…

- Vega, tu siempre resultas cayendo en tus propias trampas, de verdad, no me asustan tus amenazas. – El muchacho estuvo a punto de responder a eso cuando el teléfono sonó.

- Bueno.- Contestó el peli azul.

- "Señor, tiene una llamada del juzgado, ¿se la paso?".- Dijo la voz de la peli verde al otro lado.

- Si, por favor. Buena tarde señor juez. Si, aja, efectivamente ese es nuestro caso. Oh, ya veo… ¿Qué solución propone? Bien, si no hay de otra así se hará entonces. Bueno, gracias, estaremos en contacto.- Colgó.

- ¿Quién era?

- El juez, dijo que ya habían visto nuestro caso y hay una única solución a todo esto.

- ¿Cuál?

- Vega, tienes que viajar a Corea a solucionar el asunto personalmente.

- ¿Qué? ¿Por qué?

- Porque el juez dijo que la demanda la está llevando a cabo un juzgado en corea, entonces quiere decir que el caso toca seguirlo allá.

- Agh, genial, lo que nos faltaba…

- Tendrías que partir mañana mismo, antes de que se convierta en un problema más grande.

- ¿No vendrás conmigo?

- No, todavía está pendiente el negocio con Aizen.

- Sí, es cierto, entonces llevaré a Mila Rose conmigo.

- Me parece bien.

- Pero entonces… ¿Quién me reemplazará en mi ausencia?

- No te preocupes Vega, ya lo estaba considerando y la señorita Nel puede hacerse cargo, ella podrá ser mi asistente personal.- Eso significaba tener a la mujer de tiempo completo, solo para él, y ya empezaban a surgirle ideas bastante interesantes en su cabeza.


¿Qué cosas perversas tendrá planeadas nuestro gatito? :V

Espero que les haya gustado, a mi se me hizo un tanto corto, pero bueno, cuando esté en vacaciones prometo dedicarle más tiempo a esto xD

Dejen sus reviews y nos veremos en el próximo cap. ! (n.n)/