Yo sé que a lo mejor algunos tienen ganas de matarme xD dije que subiría capítulos más seguido y ya ven... hasta ahora me digno a subir otro... Esto me está saliendo bastante largo chavos así que se dividirá en dos partes, ahora la sección de agradecimientos:

aly36: Gracias por tu comentario chiquilla, si ya sabes que nuestro Grimm le gusta ser un tanto troll a veces xD por fis no sean impacientes con lo del besito, a mi me gusta que las cosas se den despacio, así la emoción del momento dura más xD

karin-chan150301: Hola linda, gracias por tu comentario pues... la verdad las parejas se me van ocurriendo a medida que avanzo en la historia xD no sabría decirte por ahora cuales más irán a aparecer pero ten por seguro que saldrán mas :D

Igtm: Gracias por tu comentario chica :D si ya se´que tardé un poco (mucho) en actualizar, pero acá sigo :D Que bueno que te haya gustado el cap y espero que este te guste también :3

Aika Yami: Gracias por tu review chiquilla, si ya sabes que a nuestro Grimm le gusta montársela a los demás cada que ve la oportunidad xD espero este cap también sea de su agrado :D

Y terminando con los agradecimientos, comiencen con el capítulo (n.n)/

Capítulo 16: El viaje

Eran las nueve de la mañana de sábado, la resaca del día anterior impedía que ciertas chicas se pudiesen levantar de los lugares donde se encontraban hace un rato durmiendo, todas claro excepto cierta rubia que parecía ser inmune ante este tipo de situaciones, era como si no hubiese bebido una sola gota de alcohol y que hubiese dormido diez horas seguidas pues ni ojeras traía.

- ¡Bueno, bueno! A levantarse pequeñas ternuritas, es tarde para desayunar.

- Ay… Ran, podrías por favor no hablar tan fuerte… Tengo la cabeza hecha un desastre…- Le respondió la peli verde.

- Nada de quejarse, les preparé un té para que se les pase la resaca y está delicioso, vengan a probarlo chicas.

- La cabeza me da vueltas…- Decía la menuda mujer.- Creo… Creo que voy a…- Y salió corriendo al baño que encontró más cerca para vomitar en la taza.

- A mí me duele mucho la cabeza… y ¿cómo terminamos en los sofás?

- Pues yo recuerdo que tu querido jefecito fue quien nos trajo sanas y salvas acá. ¿No lo recuerdas?- Cuestionó la rubia.

- Grimm… Digo ¿El señor Jeaggerjaques?

- El mismo.

- ¿Y cómo supo dónde vivíamos?

- Yo se lo dije.

- Vaya… Para haber estado ebria eras muy consciente de lo que decías.

- Si, ya estoy acostumbrada.

- Bueno, por lo menos vomitar me calmó los mareos.- Dijo la pelinegra volviendo al comedor donde ambas chicas ya se encontraban sentadas consumiendo sus desayunos.

- Cielos, que noche tan loca. Hace mucho que no teníamos una salida como esa.

- Si, recuerdo que la última vez fue en nuestro grado. ¿Te acuerdas Nell?

- Claro, pero no tomamos tanto como en esta ocasión.

- Si, estuvo divertido. Oye Ran ¿Y qué se hizo tu amiga la cumpleañera?

- La vi salir temprano, creo que iban a festejar a solas con su novio.

- Jajajaja bueno, al parecer ellos si terminaron bien la noche.- Dijo la peli negra.

- Oye Ran y tu ¿no tienes novio?- Cuestionó la verde.

- No… Hace un tiempo que no…- Dijo con tono triste.- Pero lo bueno gracias a la soltería es que puedo hacer lo que me venga en gana a cualquier hora, ¿o no lo creen así chicas?- Cambió su semblante a una amplia sonrisa.

- Pues… quizás.

- Pero a mis grandes y entrenados ojos detectores de parejas no los engaña nadie.- Miró con picardía a la de verde.- Sé que te gusta nuestro jefe amiga, y no lo niegues porque en tus ojos se veía claramente.

- Claro que no, a cualquiera le da vergüenza que le obliguen a darse un beso con quien no quiere.

- Cariño, estos bellos ojos que ves acá…- Dijo señalándose a sí misma.- Han visto lo suficiente como para distinguir miradas de una clase, y miradas de otra clase…

- ¿De qué hablas?

- Te pusiste roja como tomate, te dio risa nerviosa, no podías dejar de sonreír y hasta apuesto a que sentías maripositas en el estómago ¿o no es así?

- Pues sí pero…

- JA ¿lo ves? Yo siempre tengo la razón.

- Es porque estaba nerviosa, además a Rukia le pasó lo mismo y tú no le dices nada…

- Es porque es obvio que a mí no me gusta ese tipo y es más que evidente.- Dijo orgullosa la peli negra.

- Ah, no, no, no, tú no te escapas mi querida Rukia, también me fijé en lo nerviosa que te ponías cuando te asignaron el reto.

- FUE PORQUE T-TENÍA VERGÜENZA. A nadie le gusta besar en público a un tipo que no le gusta.- Se cruzó de brazos y las mejillas ya se le estaban tornando rosadas.

- Vergüenza… ¿de qué descubrieran tus verdaderos sentimientos?

- Claro que no. Vergüenza de que me vieran dándole un beso a un tipo tan…- Se quedó unos segundos meditando como continuar la oración.

- Tan… ¿Guapo? ¿Atractivo? ¿Sexy? ¿Simpático? ¿Amigable? ¿Amable?- Fue recalcándole cada una de las cualidades la rubia.

- Wow, para ser la primera vez que lo viste lo pudiste describir muy bien amiga.- Dijo sonriente la peli verde.

- ¿Cierto que si? Nell sí me entiende. Y ves que a ella tampoco le cuesta aceptarlo.

- Porque ella admite que le gusta Ichigo.- Continuó Rukia.- Lo mismo puedo yo decir de Grimmjow, es guapo, sexy, de personalidad fuerte, rostro perfecto, orgulloso…

- ¡VEN! A eso es a lo que me refiero. No les cuesta aceptar las cualidades del otro porque simplemente no les da pena admitirlo ya que no sienten algo por esa persona, pero cuando se trata del que les gusta lo intentan ocultar mostrando defectos que a lo mejor ni tienen. Es como una barrera psicológica para evitar ser tan obvias y que termine en rechazo.

- Wow, eso se sintió como una sesión en el psicólogo.- Dijo sorprendida la peli negra por las habilidades analíticas de la rubia.

- Sigo teniendo la misma opinión, no me gusta y no me gusta.- Dijo renegada la peli verde.

- Yo opino lo mismo.- Dijo al igual su pequeña compañera.

- Bueno, no me crean, en todo caso el tiempo me dará la razón y verán que no me equivoco chicas.- Se estiró hacia atrás con las manos sobre la nuca en señal de relajación.

- "Tiriririri turururu"

- ¿Qué es ese ruido?

- Viene de arriba, parece un teléfono.

- ¡Mierda! ¡Debe ser mi celular!- Dijo la de verde reaccionando casi al instante, corrió escaleras arriba tan rápido como sus piernas se lo permitieron pero no alcanzó a contestar la llamada.- Genial…- Ya volvía bajando al primer piso directo al comedor.

- ¿Quién era amiga?- Cuestionó la rubia.

- Tengo diez llamadas perdidas de mi jefe. Me va a matar.

- Awww que lindo, seguramente es para preguntarte cómo amaneciste.

- ¿Qué? Claro que no Ran, tampoco exageres.

- ¿Por qué no le devuelves la llamada?

- Porque no tengo minutos.

- Bueno, entonces toca esperar a que te vuelva a marcar.

- Eso si no me mata antes…

- Bueno Nell, quiero preguntarte algo pero me responderás con toda sinceridad.

- Dime Rukia.

- Si se presentara la remota oportunidad, si digamos que tu jefe sintiera algo por ti y se te declarara ¿qué harías?

- ¿Qué? Claro que no, él es un mujeriego y…

- Por eso te digo, en la remota posibilidad, o bueno no exclusivamente de él sino de cualquier otro hombre, ¿crees que podrías aceptarlo? Ya sabes, después de…

- No, no, no quiero tener nada con nadie, no después de… Es decir, primero tengo que tener todo lo que quiero, un trabajo estable con buena paga, un apartamento cómodo para mí, y quizás después sí le preste atención a ese tipo de cosas.- La rubia las miraba con desconcierto, estaban hablando como con palabras clave que sólo entre ellas mismas entendían, ¿qué era "eso" que le impedía enamorarse o tener una relación con alguien? Le causaba curiosidad pero no iba a ser imprudente preguntado cosas de las que quizás no querían hablar.

- Bueno chicas, permítanme recojo sus platos.- Dijo amable la rubia.

- Yo te ayudo.- Le contestó la morena que muy cordialmente ayudó a la rubia a llevar los trastes al fregadero y ayudarle a limpiar los platos.

- "TIRIRIRIRI TURURURURU"- Volvió a sonar ese característico timbre de celular.

- ¿A-Aló?- Contestó un tanto insegura la peli verde pues temía que su jefe la fuese a acribillar por no haberle contestado en diez ocasiones anteriores.

- "Al fin contesta. El oficio de un asistente es estar siempre pendiente de las llamadas de su jefe, señorita Odershvanck."

- ¿Cómo amaneció jefe? Espere, pero se supone que los sábados no trabajo…

- "Un asistente debe asistir a su jefe todos los días de la semana, las 24 horas, ¿qué no le había quedado claro?".

- Ash, bueno, está bien… ¿Qué necesita jefe?- Era bastante temprano como para ponerse a discutir.

- "Necesito que empaque sus maletas, nos vamos de viaje."

- Claro señor en seguida… ¡¿QUÉ?! E-ESPERE… ¿Cómo así? ¿De viaje? ¿A dónde?- Las amigas al escuchar esto voltearon a ver a la peli verde desde el lavaplatos.

- "Así es. Aizen ya tiene todo listo y nos está esperando en Okinawa para dar inicio a la construcción de su hotel."

- P-Pero, ¿cómo así? ¿Por qué? ¿Por qué yo? ¿Por qué ahora?

- "Porque le recuerdo que Vega está de viaje también y necesito de mi asistente para este tipo de casos. Así que la espero a medio día acá en la empresa, lista con sus maletas. Hasta entonces."- Y colgó, sin darle la oportunidad de decir o reclamarle algo más.

- Colgó…- Se quedó mirando el teléfono, aún pasmada por lo que le acababa de decir.

- ¡Nell!

- ¡Amiga!- Se lanzaron inmediatamente las dos chicas de nuevo al comedor casi encima de la peli verde.- ¿Acaso escuchamos bien?- Dijo la de negro.

- ¿Te vas a ir con el señor Jeaggerjaques de viaje a alguna de las paradisiacas playas de Japón?- Continuó la rubia.

- E-Este… yo… este…- Aún tenía la lengua trabada.- Pues… eso parece…

- ¡WAAAAA! ¡QUE ROMÁNTICO Y EMOCIONANTE!- Dijo feliz la oji azul.

- Que suerte tienes amiga.- Le guiñó la morena.

- ¿Pero de qué están hablando? Es simplemente un viaje de negocios nada más…

- Ajam, como no… Yo creo que ese viajecito tiene una doble intención sabes…

- O-Obviamente no Ran…

- No te angusties querida, yo sé todo sobre ese tipo de viajes así que te diré lo que vas a empacar.- Dijo emocionada Rangiku, como si este tipo de cosas las hubiese hecho varias veces antes.

- Ran…

- Y yo también ayudaré, te tienes que ver fabulosa Nell.

- P-Pero Rukia…

- Nada de peros, ven vamos arriba, de seguro tengo vestidos que te servirán.- Sin dejar que la chica hiciese un reclamo más, ambas la tomaron de los brazos y se la llevaron escaleras arriba, justo a la habitación de la rubia.- Mira este lindo traje rojo de coctel, de seguro si a mí me queda espectacular…- Dio un giro sobre sí misma.- A ti también te va a quedar, no tan espectacular como a mí claro está, pero si te debe quedar a la medida.

- Ran, muchas gracias pero de verdad no creo que vaya a necesitar de todo esto…

- Claro que sí lo necesitas, créeme, tú solo déjate aconsejar. Bueno qué más tenemos por acá…- Seguía buscando entre sus cosas.

- ¡Un vestido de baño!- Aconsejó la peli negra.

- ¿No tienes bikini Nell?

- Pues, no, la última vez que me metí a una piscina tenía quince años, ese traje ya no me debe servir.

- No se diga más. Iremos a comprarte uno.

- Ran, de verdad no creo que nos vayamos a meter a la piscina.

- ¡Claro que sí lo harán! ¿Vas a decirme que desperdiciarán la estadía en uno de los hoteles más lujosos de Japón en una de las islas más hermosas como la Okinawa? No señorita, harás lo que te digamos.

- Okay…- No estaba muy segura de sí se iba a meter a nadar semi en pelota con su jefe, de solo pensarlo se ponía nerviosa y sentía el rostro arder. Las tres amigas salieron a pie hacia uno de los almacenes más cercanos de donde vivían, una modesta tiendita de ropa pero bien variada. Entre todas las opciones que habían compraron un sombrero elegante de fique, shorts de todos los colores y eso sí, bien pequeños y reveladores, esqueletos, ombligueras, pantalones pesqueros, un vestido blanco de playa, zapatillas especiales para la arena hasta finalmente llegar a la sección de trajes de baño.

- Mira Neeell, cuánta variedad hay acá, ni siquiera sé por dónde empezar…- Decía emocionada la rubia.

- Ran, no creo que sea necesario…

- Ya sé ¿qué talla eres?

- No recuerdo bien pero…

- Ash, eres bastante lenta amiga, deberías adquirir más práctica en esto de las compras…- Se le acercó a la de verde por detrás y pasó sus brazos alrededor de su espalda hasta cruzarlos por el frente, acto seguido hizo ligeros movimientos hacia arriba y hacia abajo provocando que las bubis de la chica se movieran.

- ¡RAN! ¿PERO QUÉ ESTÁS HACIENDO?- Dijo sonrojada.

- Es mi forma de medir las bubis. Tranquila lo hago con todo mundo y siempre funciona. Mira de seguro eres una talla 34-C.- Finalizó el acto y se fue a buscar la sección de trajes de baño con esa medida.- Mira Nell, según mis cálculos estos son los trajes que te quedarían bien.- Ante ella una fila de incontables modelos y colores de trajes de baño, bikinis de dos piezas, otros enterizos, otros con pantaloneta, con tirantes, sin tirantes, de gran variedad. Ella se tomó su tiempo mientras miraba cada modelo con detenimiento y en su mente meditaba "No creo que realmente nos vayamos a meter a la piscina, es solo un viaje de negocios, si, exacto, no hay tiempo para relajarse", mientras una voz secundaria la interrumpió diciendo: "Hey Neeell, mira qué lindo, sexy y pequeño-revelador bikini tienes en manos, seguro que el jefe quedará muerto con esa tanga negra y a lo mejor nos sube el salario…", "Eeeeh…" nuevamente la interrumpió otra voz diferente, "No la escuches Nell, es la voz de la maldad, escúchame a mí, la voz del bien, creo que ese otro traje de baño, el enterizo de allá arriba te va a quedar mucho mejor, no necesitamos de trajes reveladores para que nos suban el sueldo, somos mujeres dignas…".- Si, creo que la voz del bien tiene la razón.- Dijo en tono alto.- "No la escuches Nell, esa no sabe lo que es bueno, mira esos cacheteros rojos de por allá, WAAAA son geniales, apuesto a que el sexy jefe no se resistirá a darnos un par de nalgadas si nos ve con eso puesto, jejejejeje.", "¿Q-Qué te pasa voz del mal? No queremos que nadie nos dé nalgadas, ¿verdad que no voz del bien?", "Pues, hablarás solo por ti porque a mí también me gustaría que me…"

- ¡ASH YA CÁLLENSE LAS DOS!

- Aaaah, Nel… ¿con quién estás hablando?- Le cuestionó la peli negra.

- Ejejejeje esteeee… con nadie Rukia, es una canción que me acordé, JE JE JE JE…

- Aaaah okay… si quieres te podemos dejar un rato a solas mientras que Rukia y yo vamos a ver unas cositas más por allá ¿de acuerdo?- Continuó la rubia.

- Claro, claro, como gusten amigas.- Y las dos se fueron a ver ropa por otros pasillos dejando a la peli verde sola contra los trajes de baño.

- Muy bien, podemos hacer esto, es tan simple como elegir el adecuado, ni muy revelador, ni muy tapado…- "Vamos Nell, deja de ser tan mojigata y compra el que te quede más chiquito" le decía su voz malvada de la conciencia, "Nell no la escuches, escoge con lo que te sientas más cómoda, aunque no nos vendría nada mal probar con una lencería de encajes sexys sabes…" le confirmaba su supuesta voz del bien, "chicas, me están confundiendo, voy a terminar por no comprar nada y esa será mi excusa para no meterme a la piscina..", "Querida, el que no muestra no vende, tienes que hacer que el señor Jeaggerjaques tenga solo ojos para nosotras, ten en cuenta que allá deben haber muuuchas putas asechando a nuestro hombre y no debemos permitir eso",- "¿Nuestro hombre? ¡Pero qué carajos dices!",- "Escúchala Nell, la voz de la maldad a veces no dice cosas taaan malas sabes… a mí tampoco me gustaría que mientras tú te la pasas tapada otras estarían dispuestas a convertir el lugar en una playa nudista…" - "Hey, voz del bien, ¿no te gustaría ver las nalguitas y el poderoso frente de nuestro hombre?", - "OOOOOHH cállate voz de la maldad, no me vas a tentar con eso, no, no, no y no… Tenemos que llevar a nuestra niña Nell por el camino correcto", - "De acuerdo, y el camino correcto es… ¡No llevar traje de baño! Así tendrás que ir desnuda a la piscina, ¿qué te parece eh?".

- Me parece que ustedes dos ya están bastante locas, déjenme elegir EN PAZ.- Dijo la peli verde en tono alto, una pareja de señores mayores que se encontraban cerca la miraron raro.- Ejejejeje, conflictos con migo misma, no me presten atención… Bien hecho, ya quedé en ridículo público por culpa de estas dos…- Refiriéndose a las voces de su conciencia.- Bueno, ya, lo que sea…- Agarró el primer bikini que vio y lo guardó en la bolsa.- Listo chicas.- Dijo a sus dos amigas quienes se encontraban en la sección de ropa casual, como pantalones, faldas, blusas y todas esas cosas.

- Al fin, te demoras más que yo amiga.- Recalcaba la rubia.

- Bueno y ¿qué elegiste?- Cuestionó la morena.

- Este.- Mostró la bolsa.- Pero con tantos modelos diferentes creo que estaba enloqueciendo así que fue lo que me pareció más adecuado.

- Okaaay… Bueno, vamos a pagar esto que ya se te está haciendo tarde para tu cita…

- Ran, no es una cita.

- Eso es lo que él te quiere hacer creer querida, pero bueno, ya verás que tengo razón.

- Si, como no…

- Mira Nell…- Decía la rubia ya estando en la barra de la registradora.- ¿Quieres llevar una caja de condones? Creo que te serán muy útiles para estos días.

- ¡RAN! ¡Cállate! ¿Pero qué cojones te pasa eh? No puedes andar diciendo eso así como así y gritarlo en público…

- Jajajajajaja, debiste ver tu cara amiga, tranquila solo era una broma…

- Aja…

- Porque de seguro el jefe llevará los suyos así que no hay necesidad de comprar más…

- ¡RAN!

- Jajajajajajajajajaja, buena esa Rangiku…- Le aplaudía la peli negra también.

- Rukia, eres una traidora, no la deberías estar apoyando a ella…

- Dios, es que fue muy chistoso, lo siento Nell…

- Sí, sí, claro, todos contra Nell…- Pagaron y finalmente salieron de aquel encerrado y caluroso sitio, volvieron a casa de Rangiku para seguir alistando maletas.

- Bueno amiga, te presto mi super ultra original maleta de viaje de último modelo, si le llega a pasar algo, te pasará algo a ti también. ¿Entiendes la metodología de esto verdad?

- Si Ran, no te preocupes, la cuidaré bien…- Una maleta de esas rectangulares con rueditas de viaje color fucsia fosforescente y florecitas estampadas de la famosa diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada era lo que le había dado, bastante… infantil si se quiere, pero bueno, qué podía esperar de ella.

- Mira amiga, aquí va todo, maquillaje, plancha para el cabello, tu ropa formal, tu ropa de playa, zapatos, tacones, bronceador porque de verdad pareces una hoja de papel, cepillo de dientes, cepillo del cabello, un peluche de Totoro para que me recuerdes…

- Y un peluche de Chappie para que me recuerdes a mí.- Dijo la sonriente peli negra sosteniendo lo que parecía ser una almohada en forma de conejo.

- Este… gracias chicas pero tampoco voy a viajar una semana entera, no creo que necesite…

- Y falta lo más importante.- La interrumpió Rukia.- Tu peluche de cabrito.

- ¡MI PEQUEÑO CHUMPI! ¿Cómo te había olvidado? Claro que no bebé, tú no puedes quedarte por fuera, vendrás con mamá…- Le decía a un peluche de tamaño mediano en forma de corderito, bastante acolchonado y esponjoso por la lana.- Y con tus amiguitos Chappie y Totoro, se van todos tres de viaje.

- AAAAAW- Suspiraron las tres chicas al tiempo.

- Bueno, ahora sí está todo listo chicas.- Decía la feliz peli verde.- Deséenme suerte.- Dijo estando ya en la puerta de la casa donde un taxi que había llamado la estaba esperando, el chofer le ayudó a guardar la maleta.

- ¡Suerte amiga! ¡Tienes que tomar muchas fotos y enviárnoslas!- Le decía su feliz amiga peli negra.

- ¡Si! ¡Y no olvides también usar condón para cuando vayas a tener relaciones!- Le decía su amiga rubia.

- ¡MATSUMOTO RANGIKU! ¡DEJA DE DECIR IDIOTECES O TU TOTORO PODRÍA PERDERSE EN ALTA MAR!

- Jajajajaja mentira, mentira. Nell si le llega a pasar algo a mi Totoro…

- Si, si, ya sé. Estaremos en contacto chicas, las quiero.- Y finalmente entró dentro del taxi.- Señor, al edificio "Jagger Comppany" por favor.- Y en seguida tomaron rumbo para allá.


Mientras tanto, fuera de dicho edificio estaba ya listo el impaciente hombre esperando a que su secretaria-asistente llegara, miraba el reloj con desespero y rogaba para que estuviese a tiempo pues el vuelo ya se había programado y sabía que a veces a ella se le daba por ser impuntual, ya todo estaba listo, las maletas, el chofer y el auto que los llevaría hasta el aeropuerto, faltaban cinco minutos para el medio día justo cuando vio llegar un taxi.

- Muchas gracias señor, aquí tiene su pago, que tenga bonito día.- Decía la peli verde mientras se despedía del conductor y bajaba la maleta del baúl.

- Vaya, milagrosamente hoy llega justo a tiempo.

- Buen día señor Jeaggerjaques, un gusto verlo por acá, un sábado…

- Si, si, buen día… ¡Giriko!

- Sí señor.- Salió el hombre el auto.

- Sube las maletas y vámonos.

- Por supuesto, como ordene.

- Hola Giriko.- Saludó sonriente la peli verde.

- Señorita Neliel, un gusto volver a saludarla.

- No se moleste, no está tan pesada.- Dijo la chica al ver que el hombre intentaba ayudarla con su equipaje.

- Por favor, permítame ser cortés.

- Bueno, bueno, está bien, pero para la próxima YO SI PUEDO CARGAR SOLA MI MALETA.- Diciendo esto último en voz alta para que su jefe la pudiese escuchar como a manera de burla. Entraron los tres al auto y se dirigieron rumbo al aeropuerto. No hubo mucha conversación durante el camino, la chica sin embargo se encontraba en la parte trasera del auto junto con su jefe, pudo apreciar la vestimenta que traía puesta, elegante pero sencilla, con su camisa de botones negra de manga corta y un pantalón de tela blanco, zapatos negros bien embolados, mientras ella vestía más casual, con un jean ajustado, tennis y una camisa verde de escote amplio, de esas que van de hombro a hombro.

- ¿Trajo los documentos?

- Claro.

- ¿Alguna vez ha viajado fuera del país?

- Jajajaja, ni siquiera he viajado fuera de la ciudad, bueno, quizás sí, en algunas excursiones de la escuela, pero nada más.

- Entonces nunca ha ido al mar.

- Nope.

- Ni tampoco ha viajado en avión.

- No señor.

- Bueno, entonces casualmente esta es la oportunidad para que lo conozca.

- Si… pero, no hay tiburones ¿verdad?

- Claro que no, ellos no nadan cerca de la costa.

- Que bueno, porque siempre le tuve miedo por esas películas gringas donde se comen a los humanos…- Ante ese comentario el hombre solo esbozó una pequeña sonrisa, ¿estaba hablando en serio? No podía creer que esa chica fuese tan… inocente, desconocida del tema. Llegaron finalmente, el mayordomo ayudó con las maletas, cada uno cogió la suya y emprendieron camino.

- Bueno, sígame, iremos por acá…- Entraron a una aerolínea que aparentaba ser bastante exclusiva, había una fila para pasajeros ordinarios y otra donde atendían clientes VIP la cual estaba vacía así que los atendieron de una vez.

- Tiquetes por favor.- Decía la recepcionista. Puso sellos en los papeles y demás, les recibió las maletas y pudieron continuar con su camino.- Sigan por favor por el pasillo a la derecha, allá les pondrán sus respectivas vacunas y podrán ingresar a la sala de espera.

- Espere, dijo… ¿Vacunas?

- Si, es algo que hacen obligatoriamente para quienes viajarán a lugares exóticos donde pueden haber mosquitos con enfermedades. Pero si ya tiene la vacuna no es necesario que se la vuelvan a poner, como yo que ya la tengo.

- Este… JEJEJE si si claro, obviamente yo también tengo la vacuna, me la pusieron el año pasado de hecho.

- Bueno, entonces no hay de qué preocuparse…- Siguieron caminando hasta su destino, un lugar donde antes de abordar debían pasar por detectores de metales.

- Disculpen, señores.- Una amable señorita se les acercó.- Por favor permítanme el documento de sus vacunas.

- Claro, aquí tiene.- Dijo tranquilo el peli azul.

- Yo… Yo debo tenerlo por acá…- Hizo como si estuviese buscando algo en el bolso que llevaba en mano.- Bueno, creo que olvidé el documento en casa, ni modo, buen día señorita…

- Espere, entonces debe decirme su número de cédula, acá en el sistema me aparecerá su historial de vacunas.

- Joder, claro, claro, que bueno que siempre tienen un plan b…- Dijo con sarcasmo y notoria molestia en su voz. Le dictó el número a la señorita y en el sistema aparecía la lista de vacunas de la chica excepto claro una que era para la malaria.

- Siga por acá señorita, le pondremos la vacuna de inmediato.- Le dijo la enfermera a lo cual la chica se quedó inmóvil, como pasmada, evidentemente no quería tener nada que ver con las agujas y esta no sería la excepción.

- S-Señorita, dígame ¿no podemos solucionar esto de otra manera? Es decir, prometo que me cuidaré bien, traje repelente de mosquitos, no me va a pasar nada…

- Es un protocolo que debemos seguir, por favor venga…

- Puedo darle algo de dinero, tengo mucho, y nadie se dará cuenta si me deja pasar sin la vacuna…

- Señorita, por favor, entienda que este es mi trabajo y por ética profesional no puedo dejar que usted se vaya sin la inyección.

- Pero…

- "Pasajeros con destino a las islas de Okinawa favor pasar a las salas de espera, en cinco minutos se dará inicio al abordaje"- Decía una voz femenina por los alto parlantes.

- Joder Nell, se va a ir nuestro vuelo, ve y déjate poner la pinche vacuna ¿Cuál es tu problema con eso?

- Es que… es que, le tengo pánico a las agujas…

- ¿Qué? No me vengas con eso ahora.

- ¡Es verdad!

- No se preocupe señorita, yo soy muy delicada con eso le aseguro que no le va a doler.- Trataba de tranquilizarla la enfermera.

- No, no, no, me niego, no dejaré que me toquen con una de esas infernales cosas…- Ante este comentario el peli azul y la enfermera se miraron con cara de… "¿es en serio?", acto seguido ninguno de los dos dijo nada, sabían que tratar de razonar con la mujer iba a ser imposible, así que mientras que la enfermera entraba en la pequeña habitación para preparar la jeringa, el joven tomó a la chica por el brazo y literalmente la arrastró hasta dentro del lugar.

- No quiero, no quiero, ¡no quiero!- Pataleaba cual niña chiquita de tres años y negaba con la cabeza de un lado a otro.

- Nell, no hay tiempo que perder, o te dejas poner la jodida vacuna por tu propia voluntad o te obligaremos a ponértela.

- No, no y no, no quiero ponerme ninguna vacuna…

- Dios, a veces me cuesta creer que eres mi secretaria y asistente…

- Bueno, ya está lista, solo sentirás un pequeño pinchazo, nada más que eso, lo prometo.- En cuanto vio la aguja acercársele saltó de la silla donde estaba sentada y trató de huir, pero Grimmjow se lo impidió pues la sujetaba del brazo, la haló para que volviera a sentarse donde estaba.

- No no no no no… Por favor… No quiero…- Ahora lo decía en un tono de voz casi llorando.

- No mires y no te dolerá.- Le decía el peli azul.

- A la cuenta de tres.- La enfermera le sostenía el brazo, debía ponerle la inyección en el hombro.- Uno…- La peli verde simplemente giró su rostro del lado contrario y apoyó su cabeza en el brazo del hombre.- Dos…- Ya estaba inyectando el líquido, la chica apretujaba los ojos lo más que podía y arrugaba la nariz.- Y tres… Listo, no fue tan difícil ¿ves?- La peli verde levantó el rostro y se miró el hombro donde ya tenía puesta una curita.

- Como odio esto…- Decía mientras que con la mano se limpiaba unas prominentes lagrimitas de los ojos.

- ¿Van de luna de miel?- Cuestionó la enfermera.

- Eh, no, vamos de negocios de trabajo.

- Bueno, en todo caso, que les vaya muy bien.- Y salieron de aquel sitio, la chica aún con expresión malhumorada.

- Jajajaja no puedo creer que le tenga miedo a una simple agujita.

- No se burle, no es algo que pueda controlar…- Pasaron por los detectores de metales y se dirigieron a la sala de espera, donde inmediatamente los hicieron abordar en el avión, y por supuesto irían en la parte de "clase alta o ejecutiva" donde las sillas eran mucho más amplias y tendrían un trato especial, fueron los primeros en ingresar por protocolo.- Vaaya, es muy grande…- Decía la inexperta y sorprendida chica, se sentaron en primera fila, un par de amplios sofás exclusivos para ellos dos no más, uno en frente del otro. La peli verde miraba la pista por la ventana.- ¿No tiene usted un jet privado?

- Si, pero Vega se fue en ese para Corea.

- Buenos días. ¿Desean tomar algo? Les ofrezco vino blanco, vino rojo, cocteles, agua, café…- Decía una muy guapa azafata, con pinta de esas famosas coreanas cantantes de k-pop, flaca, de piernas largas y tonificadas pero no tan "bien dotada".

- Yo quiero café por favor.- Dijo la chica.

- A mí deme una copa de vino blanco.- Contestó el señor. Mientras la chica servía los pedidos en el carrito fue tratando de hacer conversación con ellos.- Y… ¿Es una luna de miel?

- ¿Por qué todos preguntan eso?- Dijo un poco molesta la peli verde.

- No.- Respondió secamente el hombre.

- Mmmm ya veo…- Le entregó a cada uno su respectiva bebida.- Entonces si necesitan algo, cualquier cosa…- Miraba únicamente al peli azul.- Lo que sea… Pueden encontrarme en la parte de atrás, en la cabina exclusiva para azafatas.- Y le guiñó un ojo. La peli verde la miraba seria.

- Si, gracias.- Dijo el peli azul y la señorita se retiró, con un estilo muy peculiar para caminar.- ¿Qué?- Dijo en cuanto vio que su acompañante lo miraba mal.

- Nada…- Y volteó su rostro hacia la ventana. "Que molesto, ¿ahora me tendré que aguantar durante todo el viaje tipas como esa…?",- "Ves, te lo dije, te lo advertí, pero claaaro nadie escucha a la voz de la conciencia",- "Es porque tú eres la voz de la conciencia mala" replicó la buena,- "bueno ya, no vayan a comenzar de nuevo", las mandó callar la peli verde. Por el momento, mientras los demás pasajeros ingresaban y se acomodaban en sus respectivos sitios, el ambiente se estaba tornando un tanto incómodo pues ninguno de los dos pronunciaba palabra alguna, la peli verde seguía con la mirada sobre los trabajadores de la pista, unos conduciendo carritos llenos de maletas, otros haciendo señas con unas varas de peculiar color naranja fosforescente, todo eso era totalmente nuevo para ella, a decir verdad se sentía como una niña en un parque de diversiones y si así era en el avión entonces quien sabe cómo sería cuando estuviese en el hotel. El capitán hizo el saludo por los alto parlantes e indicándole a los pasajeros que siguiesen las instrucciones de las azafatas, lo de siempre, abrocharse el cinturón correctamente, las salidas de emergencia, los chalecos salvavidas, pero con la casual diferencia de que en la parte donde se ubicaban los de la "zona ejecutiva" habían ciertas diferencias en cuanto a la ubicación de los elementos mencionados, entonces la misma azafata que los había atendido hace unos momentos volvió para darles instrucciones exclusivas.

- Hola nuevamente.- Dijo con una sonrisa coqueta que no fue perceptible para el hombre pues no le estaba prestando atención pero si para la de verde.- Vengo a indicarles que en esta parte…- Señalando unas cavidades del techo.- …se encuentran las máscaras de oxígeno que se desprenderán de ser necesario, en esta parte bajo sus asientos… - Se agachó para sacar uno de los elementos pero no discretamente sino con el propósito de que se le notara aún más el escote.- … se encuentran sus chalecos salvavidas, solo halan de estas cuerdas para inflarlo o soplan por esta boquilla. – Todo lo anterior trataba de hacerlo con movimientos un tanto sugestivos.- OH y casi lo olvidaba, las ventanas siempre tienen que estar abiertas durante el despegue y aterrizaje…- Y como casualmente la ventana del peli azul estaba cerrada la chica sin pizca de vergüenza se le pasó por encima para abrirla, el hombre simplemente alzó una ceja y disfrutó de la breve vista que le daba de su parte trasera.- Y eso sería todo, que tengan un feliz vuelo.- Sonrío con toda naturalidad, como si nada de "eso" hubiese pasado y se retiró.

- …- La peli verde miraba con el ceño fruncido. "¿Pero quién demonios se cree esa pelada? ¿Cree que puede exhibirse así como así frente a nuestro hombre?" Decía una muy enojada voz de la conciencia.- "Ya, cálmate, no es para tanto." Trató de razonar la voz del bien. - "¿Cómo esperas que me calme? Tu viste cómo se le lanzó encima, y aparte de todo él se la pasó de maravilla observándole su inexistente culo." La dueña de las voces no decía nada aún. "¿Y TU? Por Dios Nell, di algo, no te quedes callada como una idiota mirando lo que le hacen a nuestro hombre."- ¿Cuál es su problema?- Habló finalmente la mujer, pero al parecer eso no quería decirlo en voz alta, sino mentalmente.

- ¿Ah? Pues a mí me parece un buen servicio.

- Si, pues a mí me parece que se equivocó de trabajo…- Repitió las mismas palabras de su conciencia "mala".

- ¿Por qué?- Cuestionó el hombre estirando una media sonrisa en su rostro, claro que sabía el por qué pero quería escucharlo de sus propias palabras.

- Porque…- No alcanzó a responder a eso pues fue interrumpida nuevamente por la voz del capitán.

- "Señores pasajeros, por favor abrochen sus cinturones, en breve iniciaremos con el despegue. Gracias por viajar con Japan Airlines."- El avión se comenzó a mover.

- Okay, okay, esta cosa se está moviendo y ya me puse nerviosa… ¿Seguro que no se cae este aparatejo?- Decía un tanto nerviosa la chica.

- No, las probabilidades de que eso suceda son bastante bajas.

- ¡Que emocionante!- Decía aun mirando por la ventana, en su regazo tenía una pequeña maleta la cual abrazó con fuerza por los nervios. El avión estaba tomando pista hasta finalmente llegar al punto máximo de la carretera para tomar el impulso, aceleró tan fuertemente que la chica quedó pegada al asiento y no podía mover su cuerpo hacia adelante, también cuando finalmente despegó sentía más esa fuerza, no fue sino hasta unos minutos después que alcanzó altura máxima y se estabilizó, las luces que indicaban que mantuviese abrochado su cinturón se apagaron y así quedó libre del asiento para poder contemplar mejor la vista de afuera, era sorprendentemente hermoso, el cielo completamente azul y por debajo de ellos las blancas y esponjosas nubes sobre las cuales daba ganas de lanzarse y rebotar como en una cómoda cama de plumas.

- Wooooow, es hermoso…- En ciertas partes lograba ver el suelo pero contemplaba apenas montañas y praderas verdes, los árboles ni se diferenciaban a menos de que estuviesen muchos de ellos acumulados.- ¿No quiere venir a ver jefe? No sabe de lo que se pierde…- Volteó a verlo y él se encontraba leyendo una revista del avión y con unos audífonos puestos, seguramente escuchando música así que evidentemente no se percató de lo que dijo.- Ñeh, como sea…- Ella siguió contemplando el paisaje. A decir verdad, si las cosas continuaban así el viaje se iba a tornar muy aburrido, en una de esas hasta de pronto la dejaba sola, a su suerte por ahí en cualquier parte del hotel. "Oh no, eso no lo vamos a permitir, nos hizo venir, nos tiene que aguantar", - "pero si él no quiere no podemos hacer nada", - "ya chicas, no vayan a pelear otra vez, a demás ¿por qué se dignan a aparecer justo ahora? ¿Qué no tienen algo mejor que hacer?" cuestionó la dueña de las voces, - "cariño, lo mejor que sabemos hacer es guiarte por el camino del bien siempre y cuando nos necesites", - "pero yo no las llamé…", - "o claro que si lo hiciste, fue cuando tus sentimientos entraron en conflicto con tu razonamiento, así que nosotras estamos aquí para ayudarte en este dilema", - "sigo sin entender a qué se refieren…", - "déjame yo le explico las cosas como son voz del bien, nosotras estamos aquí para que por fin te decidas en aceptar lo que sientes por el suculento hombre que tienes al lado, sabes de lo que estamos hablando y hasta te cuesta admitirlo pero es la verdad", - "agh, por Dios, ¿ustedes también? Ya me tienen harta con ese tema", - "es que es más que evidente querida, nosotras siempre aparecemos cuando tienes conflictos internos, solo estamos para ayudarte y créeme que lo lograremos". Si, no lo digan, nuestra pequeña Nell estaba enloqueciendo, hasta tenía conversaciones mentales consigo misma. Las tres horas de vuelo pasaron rápidamente, la peli verde se había quedado dormida un rato pues seguía cansada de la resaca del día anterior. Pero mientras tanto, cierto peli azul también empezaba a tener conflictos consigo mismo.

- En esta revista hay buenos datos de negocios que…- Volteó a ver a la peli verde pero esta dormía con la cabeza apoyada sobre la ventana.- "Vaya, vaya, mira nada más, una buena vista de ese redondo traserito, falta muy poco para verlo en tangas…", - "cállate pedazo de mierda, deja de tentarme a hacer cosas que no…", - "que los dos queremos obviamente, mira hace mucho que asesiné a la voz del bien así que solo te queda por escuchar mis sabios consejos y el primero es… ¡que te la cojas ya! En el baño del avión si es necesario", - "joder, ¿acaso estás demente?", - "si, en ese caso estamos dementes los dos pues tú hablas con una voz imaginaria en tu propia mente, eso sí que es estar loco…", - "cállate idiota, si fueras alguien a quien pudiese estrangular en estos momentos serías historia", - "aja, como sea… bueno entonces mejor cojámonos a la azafata, esa si que está buscando que alguien le dé duro…", - "neeh, está muy plana, mejor nos esperamos al hotel que allá sí hay carne fresca, y de la buena…", - "ya me empieza a agradar, pero bueno, te referirás más bien a silicona de la buena". El avión estaba a pocos minutos de aterrizar y la señal de abrocharse el cinturón se encendió de nuevo, la peli verde no se despertaba para ponerse el suyo.

- Neliel… oye, despierta…- Le empujaba el hombro con suavidad pero ella no reaccionaba. "Si serás idiota, déjala dormir, que descanse, nosotros muy amablemente le colocaremos el cinturón" Dijo su pervertida voz de la conciencia. - "¿Ah?", - "¿Cómo que "ah"? Deja de decir incoherencias y ya abróchale el cinturón…", ni corto ni perezoso hizo caso a la única voz de la conciencia que le quedaba, pasó sus brazos por detrás de las caderas de la joven buscando el broche y por fin lo encontró, al estirar ambas correas hacia el frente por encima de su vientre casi, no casi no, en realidad logró rozarle una de sus redondas amigas causando escalofríos por toda su espalda, "joder, joder, ¿cómo es que logra erizarme de esa forma con un simple roce?", después desvió su vista hacia el rostro apaciguado de la mujer, calmada y hermosa como siempre, ahora si, con ese estremecimiento no pudo resistirse más, acercó sus labios a los de ella, a escasos centímetros uno del otro.

- ¡SE CAE!- A todo grito la peli verde saltó asustada propiciándole un fuerte golpe en la nariz a su acompañante con la cabeza, a lo que él se echó para atrás del dolor.- ¿Le pasa algo jefe?

- Jo-joder… Casi me dejas sin naríz…- Aún con la mano sobre el puente del lugar afectado.

- Ups, perdón, no fue mi intención… pero espere… ¿qué hacía tan cerca de mi como para haberle dado un cabezazo?

- Le ayudaba con el cinturón porque no se despertaba…- La chica se miró abajo y efectivamente traía la cuerda esa abrochada.

- Ohh, ya veo… gracias, supongo.

- Si, dígaselo a mi nariz…- Se miraba la palma de la mano para saber si estaba sangrando, pero a ella parece no haberle dolido ni un poco, ¿es que tenía cabeza de acero o qué coño? Finalmente el cacharro ese como le llamaba la peli verde había aterrizado. Bajaron del avión no sin antes recibir un "que tengan un bonito día" de la azafata cachonda, como le llamaba la voz "mala" de la conciencia de Nell. Llegaron hasta la banda eléctrica y recogieron sus maletas, y luego camino a donde se encontraban los taxis, estuvieron a punto de tomar uno cuando una voz les llamó la atención.

- Disculpen ¿el señor Jeaggerjaques?

- Si.

- Por acá por favor, el señor Aizen mandó que lo llevase al hotel.- Siguieron al hombre de piel negra y rastas, el cual vestía como de mayor domo.- Kaname Tousen a su servicio. – Les recibió el equipaje y lo guardó en la parte trasera de la limusina.

- Wooow, que carro tan largo, ¿llevan a muchas personas ahí adentro?- Cuestionó sorprendida la peli verde.

- Es una limusina señorita…- Dijo algo extrañado el moreno por la rara pregunta, ¿Qué nunca en su vida había visto una? ¿Ni siquiera en televisión?

- Como sea, vámonos, no hay que hacer esperar a Aizen…- Dijo el peli azul tratando de no darle importancia al comentario de la mujer, entraron a la parte trasera del auto y wow… ahora sí comprendía por qué era tan largo.

- Waaaah ¿qué? Este espacio es muuuuy grande.- Naturalmente el amplio auto tenía largos sofás en todas sus extremidades, parlantes para la música, vidrios oscuros para evitar la molesta luz del sol y una luz entre violeta y fucsia que le ponía ambiente de discoteca.- ¿Habías visto antes algo parecido?

- Si, y ya deja de decir eso que parece que vivieras en una jungla…

- Ash, pero es verdad, me sorprende la cantidad de lujos que se pueden dar.

- Solo, intente ser más discreta…

- WOOOOOOW ¿Vio eso?- Ignorando lo que le acababa de decir la chica se percató de como una "plancha" se desprendía de una de las paredes con un par de copas de champagne listas para beber.- Que genial.

- Cortesía de la casa.- Dijo el conductor.

- Como sea…- El peli azul rodó los ojos y simplemente agarró las copas para que ambos bebieran de ellas, definitivamente no iba a poder disimular que uno de los hombres más importantes en el mundo de los negocios de todo Japón tuviese de asistente a una chiquilla que apenas estaba descubriendo el mundo, solo esperaba que no fuese tan ingenua de ir a caer en algún problema. Llegaron finalmente al hotel, ahora el calor era más notorio pues se encontraban cerca a la playa, el hombre moreno les ayudó a bajar las maletas y antes de retirarse les dijo que Aizen los estaría esperando dentro. La chica como siempre maravillada ante lo que sus ojos veían, era efectivamente un edificio enorme, quizás de unos cincuenta pisos, cada uno con su respectivo balcón y vidrios azules, la fachada era totalmente blanca, ya era suficiente de admiración así que entraron a la recepción, no se tuvieron ni que anunciar cuando el anfitrión hizo acto de presencia.

- Señor Jeaggerjaques, que gusto tenerlo por aquí de nuevo.

- Aizen.- Solo dijo eso a manera de saludo.

- Vaya, veo que trajiste a tu secretaria, buenos días señorita.- Le agarró la mano plasmándole un delicado beso en los nudillos, como todo un caballero.- Creí que vendrías con Vega.

- Él se está ocupando de otros asuntos.

- Ya veo, pero sigan por favor, siéntanse como en casa. ¡Hey tú!- Llamó a uno de los empleados del hotel.

- Sí señor.

- Encárguese de las maletas.- Indicando el equipaje de los recién llegados.

- En seguida señor.- Y se retiró.

- Por favor, siéntense. – Dijo señalando unas sillas de la sala de espera, bastante rústicas pero muy cómodas.

- Entonces hablemos de lo que los trae acá.

- ¿Dónde queda ubicado el sitio de construcción?

- Al otro lado de la isla. Hoy mismo iremos para que vea el terreno, por lo pronto acomódense, descansen del agotador viaje, almuercen y nos veremos aquí a las… - Miraba su reloj.- Vaya, ya es bastante tarde… Bueno, no importa, si gustan pueden tomarse este día, son mis invitados de honor.- Efectivamente eran las ya pasadas tres de la tarde y en lo que comían algo y se acomodaban se oscurecería antes de poder ir a ver el dichoso terreno.- Ah, por cierto, esta noche hay una cena especial en el restaurante de comidas internacionales, Grimmjow ya sabe cuál es, allí habrán invitados especiales que de seguro te van a interesar conocer.- Dirigiéndose al peli azul.- Bueno, los dejo en su casa.- Y se retiró.

- Este lugar, ¡es hermoso!- Decía la entusiasta de verde.- Mire nada más…- Y se puso de pies dando una vuelta sobre sí misma observado los 360° del sitio, luego se fue caminando hacia unos grandes ventanales que daban vista a la playa.

- Aja, no se vaya a perder, iré a pedir habitación.- La chica ignoró aquello y se dispuso a curiosear por ahí.

- Buena tarde.- Saludó a la recepcionista.

- Buenas tardes señor, ¿en qué le puedo colaborar?

- El señor Aizen dijo que reservó una suit para mi.

- ¿A nombre de?

- Grimmjow Jeaggerjaques.

- Oh, por supuesto señor, acá está la reserva, es solo que hay un inconveniente.

- ¿Cuál?

- Hoy en la mañana hubo una fuga de agua y están reparando las tuberías, si gusta puedo darle otra habitación igual de cómoda en lo que arreglan el problema.

- Genial, lo que faltaba. ¿Y qué otras tiene disponibles?- A él no le agradaba la idea de compartir piso con más gente pues ciertamente a veces habían vecinos bastante escandalosos.

- Bueno, la de siguiente categoría es una habitación doble, con cocina, dos baños, balcón…

- ¿Cómo viene distribuida?

- Pues, no es tan amplia como la suit pero consta de dos habitaciones, una con cama doble y otra con un par de camas sencillas, las separa una puerta en el medio la cual se abre sólo de un lado y…

- Bien, deme esa.

- Si señor.- Mientras la mujer hacía el registro el hombre volteó a ver a la peli verde, seguía contemplando el paisaje cual niña chiquita, pensándolo bien no era tan mala idea estar con ella, en el mismo espacio, reducido para su gusto pero bueno, entre más cerca pudiese tenerla mejor para él.- Acá tiene sus llaves señor.- Se las entregó, decían 4508 que seguramente pertenecían al piso 45.- Ya le digo al botones que les lleve el equipaje.

- Gracias.- Y se retiró en dirección a la mujer.- Ya está.

- ¿No le parece hermoso?- Dijo mientras señalaba el océano.

- Si, lo era cuando lo conocí a la edad de cinco, vámonos.

- Sí señor.- Y lo siguió alegre al ascensor donde los esperaba el empleado.

- ¿A qué piso van?

- Cuarenta y cinco.- Y lo marcó.

- Wow, vamos entonces a tener una vista genial.- Dijo feliz.- ¿O no lo cree así señor?

- Aja, pero… ya que no estamos en la empresa podría solo llamarme por mi nombre, es molesto recordar hasta en un viaje el trabajo.

- ¿Cómo cree?, usted es mi jefe y debo tratarle como tal.

- A lo que me refiero es que no es necesario que me trate de "jefe" aquí.

- Pero suena un tanto raro llamarle por su nombre…

- Ayer en el bar no parecía importarle.

- Pues, estaba ebria y no sabía lo que decía…- Se detuvo el ascensor justo en el piso 44 para dar paso a un par de muchachas bien dotadas en traje de baño que se cubrían apenas las caderas con una tela semi transparentosa, y claro que al entrar no dudaron en echarle un ojo de arriba abajo al hombre de cabellos celestes.

- ¿Bajan?- Dijo una de ellas.

- No señorita, vamos subiendo.- Respondió el botones.

- Bueno, no importa, esperaremos entonces.- Al parecer se dirigían a la playa, entraron lanzándole miradas coquetas al hombre y despectivas a la peli verde, y se daban comentarios al oído, que molesto pero lo bueno era que ellos dos estaban no más a un piso de su destino, la campanita anunció finalmente la llegada a su piso.

- Sigan por favor.- Dijo el botones justo después de abrirse las puertas, era un pasillo largo, de paredes beige al igual que las puertas, ocasionalmente había uno que otro espejo o sino un cuadro de la pintura de algún paisaje, el piso era de alfombra roja y del techo colgaban elegantes lámparas doradas, finalmente llegaron a su habitación que se encontraba a mitad del pasillo. El peli azul utilizó la llave para ingresar, el empleado les dejó las maletas en la puerta y se retiró.- Que tengan buena tarde.- Cerró la puerta.

- Es… bastante espacioso…- Decía un tanto confundida la mujer.- Pero creí que iba a pedir una suit presidencial o algo así…

- Vaya, ya se está volviendo de gustos finos entonces.

- No, esto es demasiado lujo para mí pero…- Avanzó un poco más al fondo donde pudo divisar una única cama doble.- Eeeeh ¿esta es la única cama que hay?- Dijo con preocupación pues no pensaba compartir cama con ese hombre ni en sueños.

- Podemos compartirla.- Dijo con risa socarrona.

- ¿Qué? Claro que no, para eso mejor duermo en el sofá o en la hamaca del balcón…- Respondió con nerviosismo.

- Tu habitación…- Ahora la tuteaba.- Es esta…- Abrió una puerta que se encontraba en medio de la pared la cual conducía a otro espacio igual de amplio al anterior solo que este tenía un par de camas sencillas.

- Aaaah bueno, eso sí…- Dijo con alivio, dicho espacio tenía su propio baño, televisor, armario…- Bueno, traeré mi maleta.- Ahora su semblante era más alegre. "Ash, que lástima, yo que quería arruncharme al lado del guapo", "Yo también", decían ambas voces de la conciencia, "Están locas si pensaban que me acostaría en la misma cama que ese hombre", "eres una aguafiestas". La chica acomodó sus cosas en el lugar, en el baño puso sus elementos de aseo y luego en la cama organizó los tres peluches, Chappie, Totoro y Chumpi.- ¿Qué les parece este lugar? Es bastante lindo ¿no creen?

- ¿Con quién habla?

- Con mis peluches.

- ¿Qué?

- Si, mira, te los presento.- Fue hasta la cama y agarró a los tres al tiempo en un abrazo.- Este es Chappie, es el conejito preferido de Rukia, "Holaaa"- Hizo una voz infantil y sostuvo el bracito del muñeco a modo de saludo.

- Aaaaah… ¿Qué?

- Este de acá es Totoro, es famoso por una película aunque no creo que la haya visto y es el muñeco preferido de Rangiku. "Hoooolaa amigo"- Volvió a hacer el mismo gesto pero con voz un tanto más gruesa pero infantil igual.- Y este de acá es mi preferido, se llama Chumpi, saluda al señor Jeaggerjaques Chumpi. "Holaaa mucho gusto señor".- Y nuevamente hizo lo mismo con este.

- ¿Se siente bien? ¿O el calor ya le afectó la cordura?

- Ash, que amargado, ¿por qué simplemente no sigue el juego y ya?- Se dio media vuelta para volver a acomodar a los peluches en la cama.

- Pues en ese caso, yo también tengo un peluche, se llama pantera ¿quiere saludarlo?- La mujer volteó la vista extrañada por lo que acababa de escuchar y vio al hombre desabrochándose el cinturón a lo que por supuesto de inmediato entendió a qué se refería.

- ¡QUÉ COCHINO!- Y le lanzó una almohada a la cara.- No quiero conocer nada de eso.- El hombre simplemente soltó una risa, para la edad que tenía la mujer era bastante inocente e infantil, quizá podría divertirse con eso un rato.

- Bueno, el caso. ¿Quiere ir a almorzar?

- Primero vamos a la piscina.- Dijo dando brinquitos.- Si, si, pooorfis, está haciendo mucho calor…

- Bueno, como guste entonces. La espero afuera.- Y la dejó sola para que se cambiara. El hombre simplemente se quitó la camisa, el pantalón y las medias quedando solo en bóxers, luego se puso encima una pantaloneta de playa larga de color naranja, una camisa de botones abierta con estampados de hojas de palma, amarilla y unas chanclas negras. Se sentó en uno de los sofás a esperar a que la mujer saliera, con la experiencia que tenía sabía que a lo mejor tardaba una media hora como todas, hasta que se daban una ducha, se lavaran los dientes, se maquillaran, y quien sabe qué otras cosas innecesarias más, ¿quién coño se maquilla para entrar al agua? Pasaron cerca de diez minutos cuando escuchó la puerta abrirse.

- ¡Lista!- Joder, ¿cómo carajos le hacía para verse tan bien en tan poco tiempo?, traía puesta una salida de baño, un pequeñito vestido de tirantes con flores estampadas de color fucsia, unas chanclas altas que le otorgaban elegancia, en el brazo traía cargando un morral, seguro con algunos elementos personales, y el cabello sujetado en una coleta alta, el vestidito aunque era un tanto revelador pues dejaba a la vista sus largas y tonificadas piernas no era lo suficiente que él quería ver, pero bueno quizás más adelante podía contemplar otras cosas en ella.

- Eso fue rápido… Bueno, vamos entonces.- Salieron de la habitación y tomaron el ascensor, ya en el primer piso la peli verde dejó que el hombre la guiara pues no conocía el lugar. Todas las tipas que pasaban por el lado se le quedaban viendo, y susurraban cosas entre sí, al parecer él ya estaba acostumbrado pues ni atención les prestó, llegaron finalmente a la dichosa piscina, que en realidad parecían ser tres piscinas olímpicas juntas, era más bien como un parque acuático, en un extremo había un gran chorro saliendo de un tubo a manera de fuente, en otro habían toboganes, al otro lado había un mini bar, bastante lujoso, encontraron finalmente unas sillas en las cuales se acomodaron.- ¿Y bien? ¿Vino aquí a observar?

- Este…- La verdad era que la chica se sentía un tanto insegura, eso definitivamente parecía una piscina de las que muestran en las películas gringas de adolescentes, donde solo se ven cuerpos perfectos, músculos bien trabajados y en otros operaciones quirúrgicas bien hechas, se sentía fea entre tanta "perfección".- Quizás, me quede un rato aquí a tomar un refresco…

- Bueno, como guste.- El hombre se levantó de la silla, se retiró la camisa y caminó hacia el borde de la piscina, no se lanzó como ella creía que lo iba a hacer, solo se sentó sumergiendo las piernas un poco.

- Que vergüenza, no quiero que empiece a compararme con todos los cuerpos perfectos que hay por ahí…

- Hola guapo.- Se le acercó una bastante operada mujer con un mini traje de baño, dentro del agua y empezaba a hacerle conversación. "JODER, sí que eres estúpida Nell, ¿te das cuenta de lo que dije? Esas zorras operadas nos quieren quitar a nuestro hombre pero no lo vamos a permitir", - "Agh ¿otra vez ustedes? Por qué no se van y me dejan en paz?", - "No te angusties querida, la voz del bien está durmiendo por allá, lejos donde no nos estorbe su presencia, ahora vas a mover ese culo de ahí, te quitarás ese patético vestido y te meterás al agua a ahuyentar a todas esas lobas de nuestro hombre", - "Él no es "nuestro hombre", - "Nell te juro que si no haces algo al respecto en los próximos tres segundos te voy a…". Ahora la mujer esa había salido del agua y se sentó en el borde junto a su jefe, también tenía unas grandes pompas, la gota que derramó el vaso definitivamente fue cuando la vio tocarle la pierna, eso sí que no. Nell se puso de pies, se sacó el vestido que traía puesto y lo dejó por ahí en algún lugar de la silla, varios hombres que estaban cerca se quedaron mirándole embobados, era un modesto traje de baño de dos piezas, de verde fosforescente, el sujetador se amarraba por la espalda y por detrás del cuello ya que sus niñas que eran un tanto pesadas necesitaban de un buen ajuste, y el panti era normal, ni muy revelador ni muy modesto, ambas piezas estaban decoradas con argollas, el brasier con una en medio de las bubis y el panti con dos a los extremos, caminó hasta donde estaban ellos dos, ignorando la presencia de la tipa, ella le habló a su jefe.

- Jefe, entonces ahora no es necesario tratarnos con formalidad ¿verdad?

- No, pero como quiera llamarme, no la voy a obligar a…

- Bien.- La peli verde con una risa traviesa en su rostro puso un pie en la espalda del hombre y le dio un fuerte empujón para que cayera de cara contra el agua, lo cual resultó a la perfección. La mujer que estaba al lado la miraba extrañada.

- Jajajajajajaja- Se reía a carcajadas la peli verde.

- ¡NELIEL!- La llamó por su nombre completo, como un padre enojado, justo después de sacar la cara del agua y tomar una buena bocanada de aire, la peli verde al verlo se rio aún más fuerte por ver el peinado que le había quedado, como de honguito, aplastado por el agua, la chica tuvo que acurrucarse un poco pues ya le dolía el estómago de tanto reir.

- Aaaaay ¿qué pasó Grimm? ¿No te gustó el refrescante chapuzón de agua?- Okay, se sentía rara llamándolo por un pseudónimo, pero sí de eso necesitaba para ahuyentar a la tipa lo haría sin pena alguna. Se siguió riendo.

- ¿Con que muy graciosita eh? Ya verás cuando te atrape…- Y en menos de lo que se dio cuenta el hombre había apoyado sus manos sobre el borde de la piscina y de un solo empujón se sacó fuera del agua, apenas puso una rodilla en el asfalto la peli verde notó el peligro que corría, ahora el hombre tenía una mirada fiera, no enojado, pero si como la de un cazador, genial, era correr o morir.

- No no no no, espere… ¡Aaaaah!- Y la mujer salió corriendo tan rápido como sus piernas se lo permitieron, esquivando personas, esquivando empleados, casi choca contra un hombre que llevaba una bandeja llena de bebidas y cocteles, saltó varios obstáculos, esquivó niños y juguetes, entró a un espacio que conducía a la cocina de uno de los restaurantes, salió por el otro lado, llegó hasta una ancha columna fuera del hotel y se escondió ahí para descansar un poco, cautelosa se asomó para ver si aún la seguía pero a lo lejos no divisó nada, después de todo era fácil reconocer una cabeza azul.- Bien, creo que lo perdí…

- Yo no estaría tan seguro.

- ¿¡QUÉ!? ¡AAAAAAAH!- Lanzó un grito cuando sintió que el dueño de la voz la cogió por detrás, la alzó y se la cargó al hombro como costal de papas.- ¡¿Qué hace?! ¡SUÉLTEME!- El hombre a paso apresurado se dirigió hacia la playa, la cual estaba apenas ahí, la mujer seguía pataleando y dándole puños en la espalda.- ¡Bájeme!

- Por supuesto que te voy a bajar…- Entró al agua, y unos tres pasos más hacia adelante ya le llegaba al nivel de la cintura hasta que con los pies en el fondo sentía un desnivel, lo que indicaba que un paso más allá el mar era más profundo.- Bien…- Soltó el agarre y la lanzó con fuerza hacia el agua sumergiéndose hasta la cabeza.

- ¡AAAAH!- Tomó una bocanada de aire apenas pudo sacar la cabeza fuera del agua.

- Jajajajaja ¿quién se ríe ahora, eh?

- Jo-joder.- Volvió a sumergirse.- N-No, no toco el suelo…- Casi no podía hablar pues las olas hacían que le entrara agua a la boca.

- ¿Ah? Disculpa ¿qué dices? No puedo oírte bien con el agua en la boca.

- ¡Que no sé nadar!- Y gracias a una ola un tanto más fuerte que las anteriores la empujó más cerca del hombre así ella se pudo agarrar de su cuello pues temía que en una de esas una ola se la llevara mar adentro.

- ¿Cómo que no sabe nadar?

- ¡NO! Nunca me enseñaron, como no todos tenemos una suit con piscina privada en el balcón, casi me ahogo por su culpa.

- Deje de lloriquear, quien casi se ahoga fui yo cuando me lanzó de cara al agua.

- Ah bueno, por lo menos sabe cómo me sentí entonces.

- Pues ya que estamos aquí, podría aprender…- Y con unas suaves brazadas el hombre nadaba un poco más lejos de la orilla.

- No no no, ¿Qué cree que hace? ¡Grimmjow!- Ya estaban en un punto en el cual solo era flotar, ninguno de los dos tocaba el suelo, y ella se aferraba más con fuerza a él por temor a hundirse y ahogarse.

- Huy, me llamó por mi nombre, ¿debería considerarlo un avance? ¿O un reproche por parte tuya?

- Devuélveme a la orilla.

- ¿Y si no quiero? Puedo estarme aquí todo el día si se me da la gana.- Le decía con una sonrisa burlona, parecía que disfrutaba mucho hacerla sufrir, y también el hecho de que estuviesen tan cerca uno del otro, como aquella vez en el baño, con la diferencia de que ella muy discretamente mantenía su cuerpo alejado del de él, que lo único que hacía contacto eran los brazos sobre sus hombros.

- Pues… me voy a enojar mucho si no lo haces.

- Bueno, enójate entonces.

- Uish, eres insoportable…

- Debiste haber pensado en eso antes de tirarme a la piscina.

- Yaaaa, por favor… ¿Qué puedo hacer para que me lleves a la orilla?

- Mmmmm pues, no hay muchas cosas que se puedan hacer aquí, flotando casi en la nada…- Ahora la miraba fijamente a los ojos, quería ir de nuevo por esos tiernos y carnosos labios, pero justo antes un objeto se puso en medio de los dos interrumpiendo el acto. - ¿Qué demonios?- Una pelota de voleibol había caído en medio de ellos.

- ¡Hey! ¡Disculpen, par de enamorados! ¡Podrían pasarnos la pelota por favor!- Gritaba un apuesto hombre desde la orilla.

- ¿Quién se cree ese imbécil? Ya verá que le meteré su pelota por entre…

- ¡Si claro, ya te la pasamos!- Dijo la amable peli verde.

- ¿Qué? No le voy a pasar la pelota a ese idiota.

- Tu no, pero yo si.- Le dio un guiño con el ojo y tomó la pelota en manos, claro está soltándose del agarre primero, y la pudo usar a manera de flotador para nadar hasta la orilla.

- Gracias preciosa.- Le dijo un apuesto, alto y corpulento rubio de acento particular. - ¿Quieres jugar con nosotros?- Él y otro hombre estaban jugando en la maya a unos cuantos pasos de ahí.

- ¡Claro! Será divertido, pero nos falta un jugador para quedar completos. ¡Hey Grimm! ¿Quieres venir a jugar?

- Aaah, ¿tu novio el de mala cara?

- No es mi novio, pero ¿si puede jugar?

- Pues, bueno, como quieras linda.- Ese hombre parecía sacado de película gringa, demasiado apuesto para ser real.

- Tch, ya verán, les haré comer arena…- Decía un muy molesto peli azul.

- Ya, no peleemos y divirtámonos un rato…- La chica no esperó a que su acompañante le diera otra queja más y caminó hacia el lugar de juego, antes no había podido notarlo pues con la persecución y la bañada en el mar no tuvo tiempo de admirar ese perfecto y redondo trasero, madre santa, ¿cómo coño le hacía para verse tan bien? Eran del mejor par de nalgas que había visto en su vida, firmes y apretadas, redondas y de piel tersa y lisa, sin rastro alguno de estrías o celulitis, perfectas, el abdomen plano y fornido, y ni qué decir de sus amigas delanteras, eran demasiado redondas para ser reales, tenían que ser operadas porque no hallaba una explicación más lógica, la única manera de comprobarlo era tocándolas pero es claro que no se lo dejaría hacer así como así, esa mujer despertaba los instintos más primitivos en él.

- Bueno entonces el primer equipo en llegar a los 25 puntos gana.- Decía uno de los rubios.

- Comienzan las damas.- Dijo el otro pasándole el balón a la peli verde.

- Hace mucho que no jugaba pero aquí vamos…- Lanzó el balón al aire y con un golpe seco de su muñeca se dio inicio a la partida. El balón pasaba de un lado a otro, el peli azul daba golpes rápidos y fuertes para intentar anotar punto pero los "gringos" eran bastante hábiles también. Punto para los rubios finalmente.

- ¡GOOD!- Se chocaron las palmas.

- Nell…- El peli azul se le acercó para decirle algo al oído.- Ubícate cerca a la maya y cuando pueda te paso el balón para que anotes cerca, así no tendrán tiempo de interceptarla.

- OK, ¿siempre tienes una estrategia para todo?

- Claro, soy un hombre de negocios.- Dijo presumido, la chica solo le sonrió. Comenzaron de nuevo la partida, el balón pasaba de un lado a otro, varias veces y ninguno lo dejaba caer, hasta que el peli azul pudo cogerlo en el punto exacto para pasárselo con un suave golpe a su compañera, los gringos estaban lejos de la maya esperando a que el peli azul hiciese de sus tan acostumbrados pases largos, lo cual no sucedió y la peli verde pudo anotar punto.

- ¡YUJU! Punto para nosotros.- Daba brincos. La estrategia funcionó pero los contrincantes no eran tontos para volver a caer en lo mismo, en esas pasaron cerca de una hora hasta que quedaron en empate, 24-24 y la última era la partida definitiva. Nuevamente comenzaron los rubios, y sus rivales respondieron bien, ambos equipos estaban agotados y querían ya dar fin a la partida, derecha, izquierda, arriba, abajo, parecía que ninguno quería dejar caer el balón hasta que con un engañoso movimiento golpearon el balón para que cayera muy cerca a la línea de división a lo cual el peli azul pudo reaccionar a tiempo y se lanzó sobre la arena para recibir el balón, pero uno de los hombres pudo dar el golpe final, tan alto llegó el balón que la chica ni por más alto que saltó pudo recibirlo, ganaron ellos.

- ¡BIEN BIEN!- Se chocaron las palmas ambos.- Fue un buen partido debo admitirlo.

- Si, fue divertido, gracias.- Dijo la chica sonriente con el balón en manos para entregárselo a uno de ellos, mientras en peli azul aún se limpiaba la arena de la ropa.

- Oye linda, si quieres puedes venir con nosotros a tomar un trago ¿qué te parece?

- Claro, ¿por qué no?

- Neliel y yo ya nos tenemos que ir.- Interrumpió un molesto peli azul.

- Hey amigo, no te pregunté a ti, sino a la señorita.

- Hay que aprender a perder compañero…

- Quien va a perder aquí algo más que el juego serás tú si no dejas de fastidiarla.

- Hey bueno ya, cálmense. Vámonos Grimm.- Lo tomó de la mano y se lo llevó con ella.- Bye chicos.- Se despidió de los rubios.- ¿Es que tiene armar una pelea a todo lado dónde va?

- Por favor, no iba a permitir que esos idiotas te cogieran de juguete.

- ¿De qué hablas?

- Ay Nell, definitivamente te hace falta aprender mucho, y más de gente como esa.

- Pero… no me hicieron nada malo.

- No aún. ¿No te pareció demasiada casualidad que el balón cayera justo en medio de los dos estando tan lejos de la orilla?

- Pues… no.

- Son los típicos cazadores de niñas ingenuas. ¿Sabes por qué te llamaban "linda"? Porque les importaba una mierda saber tu nombre si de todas formas al día siguiente de haberte cogido hasta por los oídos no lo recordarían.

- ¿Por qué supones que son malas personas?

- Porque he convivido con gente de su clase, invitan a las chicas a tomarse un trago, le ponen droga a sus bebidas, hacen lo que quieran con ellas durante toda la noche y al día siguiente han desaparecido rumbo al país de donde vengan. Bienvenida al mundo real.- Decía un tanto molesto.

- Wow, en ese caso, gracias por cuidarme.- Le sonrió con sinceridad.

- Tsk, como sea, ya es tarde y tenemos que asistir a la cena de Aizen.

- ¡Claro! Lo había olvidado por completo…- Ya eran las seis y un poco más de la tarde, debían ir con prisa al hotel para cambiarse y estar a las ocho en punto en el lugar acordado, con todo lo que pasó ese día ni se acordaron de almorzar por lo que estaban molidos y cansados. Llegando cada uno a su habitación con sus respectivos baños, se dieron una ducha rápida, el peli azul como siempre estuvo listo primero que su acompañante, con un elegante smoking de corbatín negro, el cabello bien peinado y una colonia Lacoste en el cuello, zapatos de cuero brillantes, ahora solo faltaba esperar a que Nell saliera para irse, curiosamente tardó bastante más de lo que él había calculado pero definitivamente valió la pena.

- Listo, ya podemos irnos.- Dijo la chica saliendo finalmente de su habitación, el hombre se tomó su tiempo para contemplarla, definitivamente todo lo que se ponía le quedaba perfecto, era un vestido rojo de tirantes, abierto hasta la mitad del muslo por uno de los lados dejando a la vista su pierna izquierda, escote generoso, tacones rojos que hacían juego, y jodida vida, también tenía escote en la parte de la espalda el cual caía en unos elegantes pliegues sobre el trasero, que era notorio pues el cabello lo tenía recogido en un elaborado retoque, con trenzas surcándole la cabeza de un lado a otro, y el rostro, hermosa como de costumbre, no de hecho más que de costumbre, traía los ojos un tanto más delineados al igual que las pestañas, rubor rosa en sus mejillas y los labios de rosa, sutil pero llamativo. El hombre solo se arregló el cuello con un dedo al verla, como nervioso, ¿Cuándo fue la última vez que una mujer le hizo hacer ese gesto? Hasta donde recordaba era él quien provocaba esa sensación en las mujeres, no al contrario.

- Se ve… Muy bien señorita Odershvanck.

- Gracias señor Jeaggerjaques.

- ¿Vamos?- Y él hizo su brazo a modo de gancho para que lo cogiera de ahí, salieron directo al ascensor para cumplir con la cita.


Chicos quería preguntarles si los capítulos les parecen muy largos o muy cortos, es que a veces me da pánico pensar que se los estoy haciendo muy largos y que se cansen de leer en algún punto, les agradecería su sincera opinión :3

Y para el fin de semana estaré subiendo la segunda parte, no se angustien xD

Espero sus reviews y nos veremos en una siguiente ocasión ;D