Capítulo 23

"El día por fin ha llegado"

Bulma: Mira yo no te lo voy a ocultar Vegeta-suspirando tranquila-estoy embarazada.

Vegeta quedo en un estado de shock no pudiéndose creer con lo que le acaba de decir Bulma.

Bulma: Y bien que piensas-juntando sus manos apretándolas de los nervios-.

Vegeta empezó a salirse de ese estado un poco confundido.

Vegeta: Q…que dijiste Bulma.

Bulma: Tu y yo vamos a hacer padres! -con una gran emoción grito-.

Vegeta: Es imposible.

Bulma: Como que imposible-con un tono incrédula lo dijo-.

En ese momento el salió de la habitación, dejando a una Bulma un poco confundida y algo dolida.

Bulma:-en su mente decía-Le habrá molestado esta noticia pero ¿Por qué debería de estarlo?-arqueando una ceja-Debería estar orgulloso que ese hijo es suyo.

Se levantó de su cama, poniéndose un abrigo ya que el horrible frío que estaba haciendo, camino por todo el pasillo, mirando de reojo cualquier habitación para ver si no se encontraba por ahí, hasta que se detuvo al ver su silueta parada en frente del enorme ventanal, con valor.

Bulma: Veo que no te agrado la noticia-con la mirada baja-.

Vegeta: -la miro de reojo-No es eso.

Bulma: Y porque te saliste de repente.

Vegeta: -su mirada de repente se veía como si estuviese pensando-Sólo que no me veo a mi mismo siendo padre.

Bulma: -tomando su mano y mirándolo a los ojos-Yo sé muy bien que serás un buen padre.

Vegeta:-colocando su mano encima de la suya-Aun siendo lo que soy.

Bulma tomó su rostro con sus dos manos dándole un beso.

Bulma:-separándose de sus labios aun con sus manos en su rostro-Aun siendo lo que eres, haz sido alguien especial para mí y sé que serás un excelente padre-dándole un fuerte abrazo-.

Vegeta:-respondiéndole el abrazo-.

Bulma: Aunque lo que me preocupa mucho es por mañana.

Vegeta: -deshaciendo el abrazo, pero uno de sus brazos rodeando su cintura y la otra colocando un dedo en su mentón para que lo mirara-Ya te lo había dicho ese insecto no es nada, pero lo que si te pediré que hagas lo hagas no salgas de aquí.

Bulma: No quisiera estar pensando sobre esto.

Vegeta: Mejor tranquilízate y nos vamos a dormir.

Bulma: Si está bien-inclinando su cabeza hacia otro lado un poco dudosa-.

Vegeta la cargo llevándosela a la habitación. Aun siendo noche ella no podía conciliar bien el sueño, no podría imaginarse la ciudad donde había nacido sea destruida por ese cazador, hombres, mujeres hasta niños morir en manos de él. Bulma giró su cabeza para mirarlo en su mente solo venían esas palabras que lo primero se le vinieron a la mente que como es que era posible que este tan relajado en esta situación, sabía muy bien su fuerza ella obviamente reconoce que es un vampiro demasiado fuerte como esa vez que la salvo de esos bastardos, etc.

Lo único que debía de hacer era confiar en él más de lo que ya le tiene, acerco su mano a su mejilla, acariciándola con su dedo pulgar de un lado a otro sonriéndole.

Bulma:-en su mente dijo-Sé que podrás.

Quitando su mano de su rostro, cerró sus ojos pudiendo dormir tranquilamente.

Al día siguiente

El día estaba totalmente nublado, mientras en la ciudad sin saber de lo que ocurría estaban tranquilos cada bando estaba preparándose, el primero alistando sus armas en los vehículos y el otro bebiendo la sangre necesaria que necesitarán para esta guerra y otros entrenando.

Por otro lado

Vegeta se estaba poniéndose su traje de batalla obvio el no usaría el que siempre se traía, usando una armadura negra, con una capa roja (si alguna vez vieron el anime Hellsing pero las ovas donde Alucard uso la armadura me entenderán y si no vean el anime xD).

Saliendo de la habitación, bajo hasta la entrada donde estaba su amada vestida de blanco esperándolo en la puerta.

Bulma:-abrazándolo-Te deseo mucha suerte, prométeme que regresaras muy pronto.

Vegeta: -respondiéndole el abrazo, susurrándole al oído-Te lo prometo.

Bulma: -mirándolo a los ojos-Yo sé que podrás-sonriéndole-.

Vegeta: -regresándole la sonrisa, acariciando su cabello, acerco sus labios en los suyos-.

Terminaron de besarse y ya fue la hora, el salió de la casa dónde estaban ahí esperándolo sus hombres.

Zarbon: Ya estamos todos listos.

Vegeta: Bien, vámonos.