Si ya saben que no cumplo mis promesas ¿pa' qué me creen? :V

Jajajaja lo siento mis queridos lectores, sé que dije que subiría esta segunda parte el fin de semana pasado pero inesperadamente me tuvieron ocupada y más encima mi hermano se la pasó ocupando el computador todos los días así que... bueno, hasta ahora les llego con el episodio (-_-)

Empecemos con la sección de agradecimientos...

aly36: Gracias nuevamente por tu review xD ¿cómo te imaginas el primer beso entre Grimm y Nell? Me gustaría conocer tu versión xD

karin-chan150301: Gracias por tu comentario querdia :D Tranquila que lo de las parejas se irá desarrollando poco a poco conforme avanza la historia xP

SuwabeKoto-chan: Vida de mi corazón, gracias nuevamente por dejar tu review. Que bueno que les gusten los caps largos jejejeje si, nuestra niña Nell es bastante inocente, que bueno que el experto en esos temas la proteja ≧◡≦

Aika Yami: Hola querida, gracias por tu review, y que bueno que les gusten los caps largos, a veces siento que escribo mucho 7u7

Igtm: Gracias por tu bello comentario querida, si, yo creía que les aburrían los capítulos largos pero veo que no es así xD para tu suerte actualicé hoy así que espero que te guste este cap también :3

Y antes de dejar que comiencen a leer, les iba a informar que en esta semana (espero que si, igual no crean mucho de lo que les diga... :V) actualizaré mi otro fict de "Gato y medio", sé que subo como un capítulo por mes pero es que es difícil concentrarse en dos historias al tiempo, no creo que haya sido buena idea jejeje y eso que ya tengo como otros seis ficts grimmnel en mente... pero primero he de terminar estos dos.

Y finalizando con los anuncios parroquiales, comiencen con el cap. (^O^)/

Capítulo 17: El viaje II

El reloj marcaba las ocho en punto de la noche, el elegante y exclusivo restaurante estaba recibiendo a toda clase de invitados distinguidos quienes se reportaban con sus nombres antes de ingresar, empresarios, políticos, gobernadores, gente de la alta sociedad asistían a tan importante reunión. El sitio era un salón enorme ubicado cerca de un acantilado lo que suponía una magnífica vista al mar a través de grandes ventanales que cubrían las paredes de un extremo a otro, del techo colgaban enormes lámparas de cristal, hacia uno de los rincones un pianista interpretaba una suave melodía junto con otros músicos que tocaban el saxofón, un contrabajo y la guitarra para conformar así una banda de jazz, el centro estaba vacío por lo que suponía ser una pista de baile y alrededor de ella estaban ubicadas las mesas redondas de madera, cubiertas por manteles blanco y rojo con una vela en el centro, y de vez en cuando se intercalaban barras de aperitivos.

A medida que iban ingresando un camarero los guiaba hasta la mesa que tenían reservada y les ofrecía vino para comenzar la velada.

- Château Latour vino rojo del 90 o Cloudy Bay vino blanco del 96.

- Château Latour para los dos por favor.- En un perfecto francés.

- Excelente elección.- Y sirvió ambas copas.- En seguida les traigo la carta.

- Que nombre tan raro.

- ¿De qué?

- El vino, nunca había escuchado palabras como esa, ¿cómo fue qué lo pronunció? ¿Yatú la tún?

- Es porque es francés, y se pronuncia "Chatú Latug"

- Bueno, eso… ¿Sabes hablar francés?

- Si, también inglés y algo de coreano.

- Que genial, yo apenas si sé unas cuantas palabras en inglés…

- También sé algunas palabras en portugués, por Yoruichi.

- O sea que ¿ella es de Portugal?

- No, ella nació aquí pero sus padres son de Brasil.

- Oooh bueno, ahora tiene mucho sentido…

- ¡Grimmjow Jeaggerjack! mona mi, je suis ravi de te voir. (Amigo mío, que gusto verte).- Le saludó un hombre de avanzada edad evidentemente de nacionalidad francesa.

- Hey, vieux Tony, combien de temps sans te voir. (Hey, viejo Tony, cuanto tiempo sin verte).- El aludido se pudo de pies.

- Assez de temps, comment va ton père? (Bastante tiempo, ¿cómo está tu padre?).

- Bien bien et vous? (Bien, bien ¿y usted?)

- De merveille, notre table de l'autre côté si vous voulez nous rejoindre, il y a quelqu'un qui veut vous voir dans un certain temps. (De maravilla, nuestra mesa está del otro lado si gustas acompañarnos, hay alguien que quiere verte desde hace tiempo).

- Bien sûr, dans un momento. (Claro, en un rato voy).- Y aquel viejo de cabeza blanca le dio unas palmadas en la espalda cariñosamente y se retiró, el aludido volvió a sentarse, la peli verde le miraba con una mano apoyada en un cachete con el codo sobre la mesa y una sonrisa en su rostro.- ¿Qué?

- Que bonito hablas el francés, siempre me ha gustado oír esas lenguas románticas, aunque no entienda nada.

- ¿Lo tomo como un halago?

- Sí.- Su expresión era como de quinceañera enamorada.- ¿Y quién era él?

- Ah, el viejo Tony, Tony Baraggan, es amigo de mi padre desde que eran jóvenes, es dueño de una cadena hotelera cinco estrellas en Francia.

- Que casualidad, ¿y qué te dijo? Si se puede saber…

- Que si los acompañaba un rato, quizás más tarde paso a saludar.

- Ash, que mal... y yo que no entiendo francés… ¡Ya sé!, podrías enseñarme unas palabras.

- ¿Cómo qué?

- Mmmmm, ¿cómo dices hola?

- Bonjour.

- ¿Fonchu?

- "Von yug"- Le indicaba la pronunciación sílaba por sílaba.

- "Fvong youg"

- Así, pero no tan exagerado.

- ¡YUJU! Mi primera palabra en francés.- Expresó contenta aplaudiendo con las palmas.- Ahora ¿cómo dices adiós?

- Au revoir.

- Ugegua ¿Qué?

- Necesitas por lo menos cuatro años de estudio para poder pronunciar las palabras correctamente, claro que yo lo hice en menos tiempo…- Dijo presumido.

- Sí, gracias por la indirecta…- Le miró rayado.

- Señores ¿puedo tomar su orden?

- A mí deme por favor un Gravad lax.- Dijo el hombre mientras miraba la sección de "platos típicos suecos", el cual consistía en un filete de salmón adobado en crudo con sal y eneldo.

- ¿Y la señorita?

- Este…- Ella ojeaba la sección de comida italiana.- ¿Qué es esto de pene?

- Pfff…- Su acompañante casi escupe el vino de la boca tratando de contener una risa al escuchar a la mujer decir eso.- ¿Que QUÉ?

- Ash, pues, es lo que dice acá, pero no sé qué es…

- Son una clase de pasta italiana señorita, con carne en salsa boloñesa.

- Aaaah bueno, entonces deme un penne por favor.

- En seguida les traigo su pedido.- Y se retiró. El peli azul tenía una mano en la frente y se seguía riendo discretamente.

- ¿Qué es tan divertido?

- Si querías "penne" solo me hubieras dicho, acá tengo a panterita a tu servicio.

- ¡SUCIO!- Le lanzó una servilleta en la cara.- Sabe que no me refería a eso…- Hizo pucheros.

- Ajaaa claro, eres bastante despistada sabías…- Nunca antes lo había visto reír así, porque no era una risa burlona ni despectiva, era una risa normal, como de cualquier persona que la está pasando bien.

- Búrlese lo que quiera, luego tomaré venganza…

- Buenas noches mis invitados favoritos. ¿La están pasando bien?

- Buenas noches señor Aizen.- Dijo la chica sonriente.- Claro que sí, su hotel está muy bonito y lujoso.

- Por supuesto, mi cadena hotelera es de las mejores en el país. Grimmjow, por acá hay unos invitados que son amigos de mi confianza así que no dudes en preguntarme si quieres que te presente alguno, ya sabes, para agrandar tu círculo social.

- Si, gracias, lo tomaré en cuenta.

- Bueno, sigan disfrutando de la hermosa velada.- Y se retiró. Aquel hombre siempre vestía elegante, pero esa noche en particular traía puesto un traje totalmente blanco, el pantalón, el bléiser y la camisa de botones, lo único que resaltaba era una pañoleta vino tinto que llevaba debajo sujetada por el cuello. La chica se le quedó observando mientras se alejaba.

- Tsk ¿qué tanto le ves?

- ¿Ah? No nada… - Tomó un trago de vino.- Sólo me parece apuesto, nada más…

- Pfff, ¿ese? Por favor, no me llega ni a los talones…

- Jajajajajaja ¿qué? ¿De qué habla? ¿Quién lo está comparando?

- ¿Vas a decirme que ese flacuchento sin gracia ni chiste tiene mejor pinta que yo?

- Jajajajaja, claro que no… es decir, son distintos, diría que cada uno tiene lo suyo pero… no te voy a agrandar más el ego o sino no cabrá en este salón…

- Buena noche.- Llegó de nuevo el camarero.- Salmón para el señor.- Le puso el plato.- Y pasta para la señorita.- Hizo lo mismo con ella.- Buen provecho.

- Gracias.- Dijeron al unísono y el camarero se retiró. Ambos comenzaron a comer, la chica le seguía en algunos pasos a su acompañante para coger los cubiertos de manera correcta y esas cosas raras de protocolo y etiqueta que hacen los de "la alta sociedad".

- ¿Está rico el "penne" Nell?

- Mmmmm, delicioso…- Dijo con un simulado gemido siguiéndole la idea, esta vez no caería en sus juegos de palabras.

- El mío también está rico y grande ¿quieres probarlo?

- Pfff- Esta vez fue la chica quien casi escupe la comida de su boca ante el sucio comentario, hasta por poco se atora, pero no estaba enojada, al contrario no podía de la risa y ya se estaba poniendo morada. - ¡Grimmjow! ¡Sucio, cochino, pervertido! Jajajajajaja.- No podía controlarse y ahora reía un poco más fuerte, él por su parte la miraba divertido, la verdad estaba esperando a que le llegara una servilleta a la cara o que le tirara la copa de vino encima, cosa que no sucedió.

- Ah no, la sucia y pervertida eres tú ¿de qué creías que estaba hablando? Yo me refería a mi plato de comida.

- Si si claro, finja demencia…

- Tú eres la que piensa cosas que no son.

- Tú eres el que dice cosas de doble sentido…

- Vaya vaya…- Dijo mientras observaba algo a lo lejos.- Te dejaré un momento a solas, voy a conversar con unos tipos que conozco, los que están por allá en la barra de aperitivos…- Dijo señalando el lugar.- He querido convencerlos hace rato que se asocien con mi empresa y creo que esta es la oportunidad perfecta.

- Como guste "señor de negocios", tiene mi permiso.- Y el hombre se puso de pies dirigiéndose hacia aquellos sujetos. Ella aún no terminaba con su comida así que continuó con la cena, el ambiente en el lugar era acogedor, jamás nunca imaginó llegar a pisar un sitio como ese en su vida, todo parecía ser tan fantasioso, como si de un sueño se tratase, del cual no quisiera despertar nunca, unos cuantos minutos después hizo acto de presencia otro hombre sacando a la chica de sus fantasías.

- Que descortés dejar a una dama sola durante una velada.

- …- La aludida levantó la mirada para encontrarse con unos ojos marrones.- Señor Aizen…

- Me parece muy grosero que tu acompañante te deje sola.

- Eh, no, no es lo que piensa, él solo fue a hacer plática con unos señores…

- Eso me doy cuenta, pero yo no voy a desaprovechar tu presencia. ¿Me concedes esta pieza?- Le estiró la mano, con su peculiar estilo caballeroso y educado, complementándolo con su sonrisa pícara, el hombre tenía algo que le atraía por más que ella no quisiese otra parte de sí la obligó a ceder.

- Claro.- Y le dio la mano. La llevó hasta el centro de la pista de baile donde otras parejas más bailaban al son de un suave jazz.

- No sé muy bien como bailar este tipo de música.

- Sólo siga mis pasos y déjese llevar señorita Odershvanck.- Ella posicionó su mano izquierda sobre el hombro del sujeto mientras él la sostenía de la cintura, se estremeció al sentir el contacto de los dedos sobre la piel desnuda de su espalda, y la mano derecha de la mujer era sostenida por la otra mano del hombre, daban suaves pasos hacia un lado y otro, con movimientos leves de cadera hacia la derecha e izquierda, la mirada de su pareja era escalofriante y seductora al mismo tiempo, no creía poder sostenérsela por mucho.

- Claro. Emmm. Su hotel es magnífico, muy grande y la atención también es excelente…

- Que bueno que la esté pasando bien señorita. Y dígame ¿Qué tal va la relación con su jefe?

- Bien, bien, creo que cada día nos entendemos mejor…

- Vaya, es una lástima.

- ¿El qué?

- El que él se pierda de esto, de estar así…- Acercó un poco el rostro al cuello de ella, aspirando su aroma.- De sentir su esencia, dulce como el jazmín...

- Se-señor Aizen…- La estaba poniendo incómoda. Del otro lado del salón el peli azul charlaba con los dichosos empresarios, casualmente volteó la cara para donde estaba su mesa y no la vio ahí, a ella, así que con la mirada la buscó por todo el salón, no debía ser muy difícil encontrar a una chica de rojo entre tanto negro, finalmente la halló junto al dañado de Aizen y la tenía entre sus brazos, observó como una de sus manos bajaban peligrosamente por la cadera de ella mientras que con la otra le sostenía el mentón y se miraban fijamente, ese hijo de puta, de todas las culi sueltas que había en ese lugar tenía que escoger a la menos indicada, a SU presa.

- ¿Ya le habían dicho que tiene el par de ojos más bellos de todos? Señorita Nell…

- E-Este…

- Ejem…- Carraspeó un poco la garganta. Los aludidos voltearon a ver.- ¿Me permites, Aizen?

- Grimmjow, claro, adelante.- Soltó el agarre de ella para entregarle su pareja.- Me retiro, fue todo un placer señorita Odershvanck.- Hizo una venia y salió de la pista sin molestarse.

- ¿Qué crees que hacías con ese imbécil?- La agarró con algo de brusquedad por la cadera y le tomó la mano.

- Nada, solo me invitó a bailar una pieza…

- Aja, y se nota que nunca antes habías bailado así con un hombre.

- ¿Cómo sabes? ¿Tan mal me muevo?- Le hizo un puchero.

- No es eso, es porque no sabes cómo coger a tu pareja.

- ¿Ah?

- A ver…- Rodó los ojos un tanto molesto por la evidente inexperiencia de la chica.-…te explico. El hombre siempre debe posicionar su mano derecha…- Se la mostró.- En las caderas de su pareja, ni más abajo, ni más arriba, algunos prefieren ponerla en la espalda pero se cansa más rápido por lo alto.- Mientras le explicaba iba poniendo su mano en dicho lugar.- Y tú debes poner tu mano izquierda…- Se la cogió igualmente.- Sobre el hombro de tu pareja ¿sabes por qué?- La chica negó con la cabeza.- Para que tú decidas a qué distancia quieres estar de esa persona, como te sientas más cómoda. Y tu mano derecha y la mía izquierda…- Ambos miraron hacia esa dirección mientras el hombre explicaba con los brazos de los dos elevados.- Se entrelazan así…- Él con los dedos juntos, la palma extendida y el pulgar hacia arriba y ella posicionó su mano en el espacio que hay entre el pulgar y el índice.- Y ambos brazos deben estar a la altura de los hombros de la mujer. Ni muy estirados, ni muy encogidos, en un punto medio. Y ahora los pasos van de acuerdo al ritmo de la música, en este caso, lentos. Solo sígame el ritmo…- Y ahora se balanceaban de un lado a otro, en perfecta coordinación.

- Vaya… Debería dar clases de baile señor Jeaggerjaques.

- Neh, sólo sé algunas cosas, Yoruichi fue quien me enseñó uno que otro paso.

- ¿Qué te enseñó? ¿A bailar lambada?

- No, tampoco, solo los de la especie de ella saben mover el trasero para ese tipo de música.- Era notable la diferencia de bailar con Aizen a bailar con su jefe, que en esos momentos no era ni tan "jefe", ahora se sentía más cómoda, más segura, a su mente llegaron pequeños flashbacks de las películas que veía de pequeña, películas en que las princesas bailaban con largos vestidos junto a su príncipe azul, y ¿Qué tal si Grimmjow era su "príncipe azul"? después de todo es heredero de una gran fortuna como los príncipes de verdad y para completar también es literalmente azul, por su cabello y sus ojos, ¿qué tonterías se le venían a la mente? Pero bueno fantasear por una noche no le hacía daño a nadie, lo único que le faltaba era el corcel, ante todos estos locos pensamientos una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro pero agachó la mirada para que su pareja no lo notase.

- ¿De qué te ríes?

- De nada, cosas que se me vienen a la mente…- Él tenía la mirada fija en ella, no despegaba sus ojos ni un instante de su rostro, podría pasarse horas admirando su belleza y no cansarse, ¿qué tenía ella que tanto le gustaba? ¿Qué tenía que las otras no? Tantas preguntas sin respuesta le estaban jodiendo la cabeza…- Y… ¿pudiste convencer a los señores de trabajar contigo?

- No, esos tipos son muy amarrados, no les gusta probar nuevas estrategias y prefieren seguir con los métodos tradicionales, que están casi obsoletos, nada de lo que les ofrezco logra convencerlos.

- Quizás…- Ella miraba en dirección a donde estaban los sujetos.- Quizás pueda ayudarte…

- ¿Qué? ¿Cómo…?

- Tú solo observa…- La chica detuvo el baile con su pareja y se separó de él, en los hombros traía puesto un elegante chal del mismo color del vestido el cual se retiró y se lo dio en manos al joven.- Sostenme esto…- Lo recibió, y luego ella se movió discretamente los tirantes para acomodar sus senos y que quedaran más a la vista, luego empezó a caminar hacia los susodichos de una manera sensual, moviendo las caderas de un lado a otro y dando pasos lentos pero largos, el peli azul solo se quedó estático, mirando sus nalgas moverse de un lado a otro en un hipnotizante baile.

- Buena noche caballeros.- Dijo con una voz muy suave y sensual a los hombres mayores que se encontraban dialogando hacia un momento, eran dos para ser exactos, no aparentaban tener más de cuarenta, un tanto robustos y físicamente eran de rasgos asiáticos lo que le daba el indicio de que podían ser chinos quizás, o con suerte japoneses como ella.

- Buenas noches bella dama.- Le contestó uno de ellos.

- ¿En qué podemos servir a tan agradable presencia?

- ¿No me van a ofrecer algo de tomar?

- ¡Camarero!- Dijeron los hombres al unísono llamando a uno de los meseros que se encontraba cerca llevando una bandeja con copas de champagne, este se acercó y uno de ellos tomó la copa para dársela a la mujer.

- Gracias.

- ¿Te conocemos de algún lado linda? Estoy seguro de que un rostro tan bello lo reconocería donde fuera.- La aludida antes de responder a esa pregunta se dirigió hacia la barra de aperitivos que estaba a un par de pasos no más, cogió un bocado el cual consistía en un pincho con trocitos de jamón, queso y aceituna incrustado, lo atrapó con delicadeza entre sus dedos, dio media vuelta para dar la cara a los hombres mientras apoyaba el trasero sobre la mesa, no sentada sino recostada y acto seguido cruzó la pierna que tenía el corte de la falda sobre la otra, dejando más de su piel a la vista.

- Quizás ustedes a mí no pero puedo apostar a que son buenos conocedores de los negocios ¿no es así?

- Por supuesto, entre mi socio y yo manejamos una empresa de construcción e inmobiliaria.

- Entonces es mi día de suerte…- Se llevó el aperitivo a la boca para comer pedacito por pedacito empezando por la aceituna, y claro, haciéndolo de manera sensual y provocativa.- Seguramente hombres tan conocedores del tema como lo son ustedes podrían darme un buen consejo, de negocios…

- Claro que sí, ¿cuál sería esa inquietud bella dama?

- He querido hacer negocios con mi empresa, junto con una compañía bastante prestigiosa y reconocida a nivel nacional, creo que han escuchado hablar de ella, se llama "Jagger Company"…

- Oh, sí, hemos oído hablar de ella, pero no creo que le convenga negociar con esa empresa…

- Es cierto, apoyo lo que dice mi socio, sus métodos son muy diferentes a los que conocemos y eso en realidad da desconfianza…

- Ay, no me digan, pues yo había oído todo lo contrario, sobre todo por los precios que ofrece, son bastante acomodados a los valores de las empresas estadounidenses más importantes en comparación…- Ahora se llevaba la copa de champagne a la boca.

- Pues… nosotros preferimos seguir con los métodos tradicionales y de mayor confianza.

- Mmmmm, en ese caso…- Ahora se llevaba nuevamente el pincho a la boca agarrando con los labios lo que sobraba de este.- …ustedes no son los indicados para aconsejarme.

- ¿Qué? ¿Pero…?

- Si, lo siento, creí que estaba tratando con gente de negocios, gente arriesgada que no le teme a los cambios ni a las nuevas opciones del mercado, pero bueno, seguiré buscando a alguien que sí sepa del tema…- Ahora se dispuso a retirarse, con la cabeza en alto y con orgullo.

- E-Espere señorita…- La detuvieron las palabras de uno de ellos.- ¿Qué más sabe usted acerca de esa compañía?

- ¿Para qué quiere que le diga? Acaba de decir que no están en lo absoluto interesados por hacer negocios con ellos…

- Un buen empresario y negociante sabe cuándo debe cambiar de opinión.- Trató de disculparse.

- Sé algunas cosas, como que quienes se asocian tienen un porcentaje de beneficios por tiempo prolongado y contratos de años de duración. En todo caso, alguien que trabajara allá podría darles mejor información de eso…- Les miró a los dos, uno después del otro.- Fue un placer caballeros.- Y se retiró finalmente. Los hombres se quedaron dialogando entre ellos.- Listo, es tú turno.- Dijo la chica llegando nuevamente donde el peli azul.- Son todos tuyos.

- ¿Qué fue todo eso? ¿Qué carajos les dijiste?

- Básicamente, que son unos perdedores por no querer hacer negocios con tu empresa. ¿Por qué no vuelves y hablas con ellos a ver si ya cambiaron de opinión? Estoy segura que ahora no podrán rechazarte…- El hombre le entregó el chal a la mujer nuevamente y recibió la copa de champagne en su mano.

- Y bien señores… ¿ya consideraron lo que les propuse?

- Señor Jeaggerjaques, si, estuvimos discutiéndolo un rato y nos interesa, quisiéramos hablar de cifras…- Aquellos hombres finalmente cedieron, unas cuantas palabras más, un fuerte apretón de manos por parte de los dos y el negocio estaba cerrado.

- ¿Cómo lo hiciste?- Cuestionó el peli azul volviendo nuevamente junto a su acompañante.

- ¿Qué cosa?

- ¿Qué hiciste para convencerlos?

- Aaah, eso se llaman "encantos femeninos" señor Jeaggerjaques, siempre funcionan.

- Después de todo resultaste siendo hábil para los negocios…

- Si, quizás, hasta yo misma me sorprendí la verdad.- Le sonrió.- ¿Y ahora…?

- Podemos volver a la pista si quieres…

- A mis clases de baile, ¡claro!- Y lo cogió de gancho.

- ¡Grimmjow! salut mon amour… (Hola amor mío)- Una mujer de considerable estatura, cabellos castaños y ojos de igual tonalidad, piel pálida y contextura delgada se le acercó al peli azul por uno de los costados para saludarle desprevenidamente, lo besó en ambas mejillas como es costumbre de los franceses y luego le abrazó haciendo que soltase el agarre con la otra mujer la cual se quedó viendo sorprendida.

- Anastasia… un saludarte goût… aussi… (Un gusto saludarte también…)- Dijo con cierto tono de fastidio en su voz.

- Mejor… esperaré en la mesa.- La peli verde se iba a retirar para dejarlos hablar a gusto pues aunque no entendía lo que se dijeron estaba segura de que evidentemente se tenían bastante confianza, pero un agarre en su brazo la detuvo.

- Ella es mi asistente personal y de mayor confianza, Neliel.

- Ehhh, hola, mucho gusto.- Le dijo la peli verde, la castaña le dio un vistazo de arriba hacia abajo y viceversa.

- Hola, un gusto conocerte…- Le respondió en el idioma que entendía pero con su particular acento francés, y su rostro no reflejaba que estuviese muy "a gusto".- Ven Grimm, mi padre quiere que conozcas a unos amigos para que hablen de negocios.- Le sonrió a él.

- Este… ahorita no puedo, quizás mañana nos podemos encontrar en algún lado.

- Tú sabes que este tipo de ocasiones son excelentes para hacer relaciones de negocios…

- Al igual que las comidas…

- Bueno, entonces si gustas mañana podemos ir a almorzar… o cenar, como quieras.

- Si, si, cualquiera de las dos me parece bien.

- ¿Quieres que bailemos una pieza Grimm? Hay muchas cosas de las que quisiera hablarte y quizás recordar viejos tiempos…

- De hecho él ya me había invitado primero, así que un gusto y con permiso…- Dijo la peli verde arrastrándose consigo a su acompañante lejos de la presencia de esa mujer.

- Entonces… ¿ella es…?- Le cuestionó estando ya en la pista continuado con el ritmo del suave jazz.

- Es la hija de Tony, Anastasia.

- Parece que se conocen de hace mucho.

- Si, nos presentaron cuando éramos adolescentes, y mi padre y el señor Baraggan siempre quisieron que ella y yo nos casáramos, para unir nuestros poderes económicos.

- Cosa que no sucedió…

- Exacto, pero Ana siempre quiso que nosotros fuésemos pareja, joder, por eso no quería ir a saludarlos…

- Ah entonces ya me debe dos señor Jeaggerjaques, lo he rescatado de dos problemas esta noche.- Le dijo con una sonrisa de orgullo.

- Al menos resultaste más efectiva en esto que Vega, él me hubiese dejado a mi suerte, pero igual no puedo ser grosero con ella pues corro el riesgo de que la amistad que se ha forjado entre nuestras familias durante años se pierda por un berrinche de su parte.

- Bueno, entonces ahora podría también nombrarme su guarda espaldas oficial ¿no cree?

- Con que ya estás cogiendo confiancita eh…

- Disculpen, que pena interrumpirlos… Grimm, mi padre me mandó a decirte que quiere presentarte a unas amistades ¿vienes?- Los volvió a interrumpir la francesa.

- Este…

- El señor Jeaggerjaques está algo cansado, quizás mañana puedan presentarle a sus "amistades".

- No te pregunté a ti, impoli… (grosera), vamos Grimm, estoy segura de que te conviene.

- Ana… si pudiésemos dejarlo para mañana…

- No se puede porque ellos se van mañana, vaaamos acompáñame ¿si? – Lo forcejeó de un brazo.

- El señor quiere ir a descansar…- Dijo la de verde halándolo del otro brazo.

- Niña, tu deja de entrometerte…

- Me entrometo cuando es necesario.

- Lástima, porque Grimm vendrá conmigo…- Y volvió a halarlo del brazo, empezaban a tratarle como un muñeco de trapo.

- El señor decide con quién ir y esta noche no tiene ánimos de hacer "relaciones amistosas"- Ahora fue la peli verde quién lo haló con más fuerza hacia ella, pero como la castaña también lo tenía agarrado del otro brazo se fue de para adelante y aprovechando el acto hizo que la copa de vino que traía en mano se le regara encima del vestido rojo a la mujer.

- Ay, qué pena, lo siento mucho…- Ante esto la peli verde soltó el agarre que tenía con el hombre por reflejo ya que el tacto del líquido frío la sobresaltó un poco.

- Bueno, ya, mañana nos veremos, dale saludos de mi parte a tu padre.- El peli azul tomó la iniciativa antes de que se armara una pelea de mechoneos entre mujeres en plena pista de baile frente a toda la gente importante y distinguida que se encontraba ahí, cogió a la de rojo por la mano y se la llevó consigo.

- Que tipa tan odiosa… Mira como me dejó el vestido, y ni siquiera es mío…

- Ya, no importa, si quieres te compro otro y caso solucionado.- Se encontraban en la salida de ese sitio, a la intemperie, rodeados de vegetación pues el edificio de las habitaciones se encontraba un tanto retirado de ahí.

- Espera…- Le dijo la mujer para que el hombre detuviese el paso y girara su cabeza hacia atrás para ver qué era lo que quería.- ¿Hace cuánto no haces una travesura?

- Como desde los 12… ¿Por qué la pregunta?- La chica sonrió maliciosamente, y rápidamente fue a agarrarle la mano para llevarlo con ella.

- Ven, tengo una idea…- Se dirigieron a una zona cerca de ahí llena de arbustos, la chica se agachó para buscar algo entre ellos.

- ¿Qué hacemos aquí?

- Solo… espera un momento…- La vio escarbando la tierra hasta que finalmente se puso de pies.- Listo, lo encontré…

- ¿Qué, qué es eso?- Le cuestionó con cara de asco.

- Un amiguito que nos va a ayudar en nuestra venganza, jejejejeje.- Un pequeño cucarrón pataleaba entre el agarre de los dedos de la mujer.

- Nell… ¿Qué tienes pensado hacer?

- Venga…- Con la mano que tenía libre volvió a agarrarlo para llevarlo junto con ella, caminaban a paso apresurado y un poco agachados, como temiendo de que alguien los viera. Llegaron a un sitio donde la pared tenía una ventana abierta y ella se asomó con cautela para observar hacia adentro.

- ¿Qué estamos haciendo?

- Shhh, haga silencio o se darán cuenta…- Volvió a asomarse y se percató de que la mesa de aperitivos se encontraba cerca, y como si un regalo de los cielos fuese encontró a la francesita cerca de ahí, la vio dejar su copa de vino sobre la mesa.- Necesito que me sostenga de las piernas.

- ¿Qué?

- Sólo hágalo.- Cautelosamente se asomó por la ventana, estiró el brazo lo más que pudo cuidándose de que nadie la viera, su acompañante desde afuera la sostenía para que no se fuese a caer, ella rápidamente colocó el cucarrón dentro del vino de la mujer y tan pronto lo hizo se devolvió.

- ¿Qué fue lo que hizo?

- Espera, espera…- Le indicaba con el dedo índice, ambos se quedaron en silencio por unos cuatro o cinco segundos cuando escucharon un grito de terror.

- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! ¡QUÉ ASCO!

- Jijijijijiji- Se reía la peli verde con la mano en la boca para contener la carcajada que amenazaba con delatar su presencia ahí.

- ¿DE DÓNDE SALIÓ ESE BICHO? ¡QUE ASCOOO!- Y vieron la copa salir volando por la ventana.

- ¡Vámonos!- Le dijo a su compañero peli azul, la chica se quitó los tacones para poder correr más rápido por el pasto y ella lo llevaba halando de una mano para no perderlo, corrieron hasta que llegaron a la puerta del edificio de habitaciones, la mujer se recostó sobre la pared de espaldas descansando del largo trayecto.

- ¿Qué fue todo eso?- Cuestionó el hombre agitado.

- Eso… se llama divertirse.

- Jajajajajaja, joder, hubiese dado lo que fuera por haberle visto la cara…- Ahora el hombre podía reír a todo pulmón después de recuperar el aliento.- Hace mucho no hacía algo como esto… no sabía que tenías un lado travieso.

- Jejejeje, pues ya ves que sí, tomar venganza es lo más divertido que puede haber…

- No recuerdo cuando fue la última vez que hice una cosa de estas… quizás fue cuando Raidon, Yoruichi y yo aún estábamos en secundaria…

- Bueno, recordar viejos tiempos no le hace daño a nadie.

- Aún es temprano…- Miraba su reloj, el cual marcaba apenas las nueve en punto.

- Mmmmmm ¡Ya sé! Tengo una idea, vamos a la habitación…

- Wow, ¿y qué quieres que hagamos en la habitación, ah?- Le miró con perversión.

- Ya verás… - Dijo ignorando el obvio mensaje que le quiso dar con esa expresión en su rostro. Llegaron al ascensor y subieron hasta su destino, entraron a la habitación.- Espérame un momento…- Le dijo ella entrando a la parte de su habitación y cerrando la puerta a su paso, el hombre por su lado se sintió expectante, ¿será que por fin podría cogerse esas nalgas durante toda la noche? El solo hecho de pensar en eso le hacía estremecerse y que se le erizara la piel. Se quitó el traje quedando apenas en un esqueleto blanco y una pantaloneta azul oscura, se recostó sobre su amplia cama boca arriba con los brazos en la nuca esperando a que la mujer hiciese acto de presencia. Escuchó la puerta abrirse.

- ¡Listo!- Ahora estaba con el cabello suelto y totalmente desmaquillada, vestía un esqueleto blanco al igual que él y unos shorts rosados con florecitas estampadas.


- ¿Cómo crees que la esté pasando nuestra amiga?

- Con algo de suerte ya hasta habrán tenido sexo salvaje, ¿o no lo crees Rukis?- Le cuestionaba la rubia a su compañera mientras ambas cenaban en el comedor.

- Pues, quien sabe, aunque yo de ella lo hacía con todo gusto.

- Jajajaja yo también. Es que hay que ser ciego para no darse cuenta del hombre que tiene por jefe, es como un sueño hecho realidad.

- Si, opino lo mismo, Nell es bastante afortunada.

- Oye Rukis, cambiando de tema un poco, ¿tienes un número celular? Ya sabes, para comunicarnos por cualquier cosa…

- Si, lo compré hace una semana y todavía no me sé el número, espera lo traigo y te lo digo.- La chica se puso de pies, fue hasta su habitación donde se encontraba su bolso y buscó el dichoso aparato.- Genial, cinco llamadas perdidas de Momo, ¿qué querrá a estas horas de la noche?- Marcó para devolverle la llamada.

- "¿A-Aló? ¿Ru-Rukia?"- Dijo la débil voz de la chica al otro lado.

- Si Momo, soy yo, ¿te sientes bien? ¿Pasa algo malo?

- "Rukia, tienes… tienes que venir acá, al hospital, es el viejo Yamamoto, se puso muy mal y creemos que de esta noche no pasa…"- Le comentó entre sollozos.

- ¿Q-Qué? ¿Dónde están? ¿En qué hospital?

- "En el hospital central. Ven rápido amiga, no hay mucho tiempo…"

- Ahora mismo salgo para allá.- Tan pronto dijo eso la morena colgó el teléfono, agarró el primer abrigo que encontró y bajó las escaleras corriendo lo más rápido que pudo.- ¡Rangiku! Me tengo que ir al hospital, alguien que conozco se está muriendo y debo ir a verlo.- Dijo agitada, nerviosa, a juzgar por el tono de su voz podía jurar que estaba a punto de llorar.

- ¡Hey amiga! Cálmate, respira. Espera llamo un taxi, a estas horas de la noche es peligroso que salgas así como así…

- ¡No hay tiempo Rangiku! Debo irme ya…

- Okay, entonces espera, yo te acompaño…- La rubia también agarró el primer abrigo que encontró por ahí y ambas salieron con toda prisa a la calle, debían caminar hasta la avenida principal para coger un taxi pues por ese barrio no transitaban carros, no más que los carros de los que eran dueños de cada casa. Pasados cinco minutos de correr y correr, por fin llegaron a la calle por la cual el tráfico era bastante, con la mano arriba pidieron el primer taxi que apareció y se fueron rumbo al hospital.

- Rukia, no quisiera entrometerme pero… ¿Quién está en el hospital?

- Es el viejo Yamamoto, un señor de avanzada edad que conocí en el ancianato desde hace tiempo atrás, lo quiero como a un abuelo, es… muy importante para mí… y no quisiera que nada le pasara…- Agachó la cabeza para que los mechones le cubriesen los ojos, le daba vergüenza que la viesen llorar, luego sintió cómo unos brazos pasaron por entre sus hombros y la sostenían en un cálido y fuerte abrazo.

- Ya querida, llora si quieres, deja salir todo tu dolor…

- Gracias Ran…- Le correspondió el abrazo. Aunque hasta ahora se estaban conociendo ella podía sentir la calidez y el sincero cariño con que la abrazaba, como cuando una madre abraza a su hija indefensa. Finalmente después de diez minutos de recorrido y de pura angustia llegaron al lugar, la peli negra simplemente agradeció y tan rápido como sus cortas piernas se lo permitieron salió corriendo a buscar dentro del hospital a su querido anciano, Rangiku por su parte le pagó al chofer y siguió los pasos de la joven.

- Señorita, buena noche, por favor necesito que me diga urgente la habitación donde tienen internado al señor Yamamoto, Genryūsai Yamamoto…

- En seguida, ¿quién lo busca?

- Por favor señorita, no hay tiempo, tengo que ir a verlo ahora mismo…

- ¡RUKIA!- La voz de una jovencita la llamaba.

- ¡MOMO! ¿Dónde es?

- Vamos, es por acá.- Y ambas fueron a paso apresurado por los pasillos, esquivando enfermeros y doctores, tenían que alcanzar a llegar lo más pronto posible, la rubia apenas entró las vio cruzar por uno de los pasillos y dar vuelta a la derecha, agitada tomó un poco de aliento y las siguió rápidamente.

- Es acá amiga…- Estaban frente a la puerta número 115, la peli negra aunque estaba bastante angustiada y quería ver de una vez por todas al anciano justo al momento de poner su mano en el pomo de la puerta se detuvo, las dudas empezaron a invadir su nublada mente, ¿de verdad quería verlo en ese estado? ¿Qué tal si estaba inconsciente y no podía hablar con ella? ¿O qué tal si de plano no la reconocía? No había tenido tiempo de visitarlo desde que tomó el empleo del hospital, era su culpa, culpa de ella por no haber estado ahí cuando más la necesitaba, culpa de ella por haberlo abandonado.- Rukia, ¿estás bien?

- Yo… yo… no creo que pueda hacerlo Momo…

- ¿Qué? Claro que puedes, el señor Yamamoto te quiere mucho…

- Y lo abandoné, no merezco estar ahí…- Retiró la mano de la puerta arrepintiéndose de estar ahí, pero justo antes de darse vuelta sintió una mano en su hombro, volteó para ver de quién se trataba.

- Rukia, el señor ha estado preguntando por ti desde que llegó, quiere verte y no le puedes negar el último deseo a un moribundo.- Le dijo un doctor de cabellos naranjas.

- I-Ichigo…

- Vamos, si quieres podemos entrar juntos.- La chica aún lo dudaba, no quería verlo si estaba en muy mal estado porque de seguro rompería a llorar ahí mismo, respiró hondo, sacó fuerzas de donde pudo y abrió la puerta, el doctor también entró con ella. La escena era tétrica, al menos para sus ojos, la habitación era como cualquier otra de ese hospital, con su camilla, unas sillas y sofás para los visitantes, aparatos electrónicos para medir pulsaciones, y ahí estaba, justo frente a ella el anciano en su lecho, conectado a todos los aparatos para poder respirar y ser monitoreado, hasta un suero conectado vía intravenosa por su brazo. La chica tragó saliva, y a paso lento fue acerándose a la camilla, dudosa aún, pero con la compañía del otro hombre se sentía un tanto más fuerte, se sentó finalmente en una silla que se encontraba cerca y le tomó una mano al anciano para que se percatara de que ella estaba ahí.

- Rukia ¿eres tú?

- Señor Yamamoto, sí, soy yo.

- Lo sabía, esa pequeña y delicada mano no podía confundirla con ninguna otra.

- ¿Cómo se siente?

- Mucho mejor ahora que estás aquí, no podía irme sin despedirme…

- No, usted no se va a ir, lo voy a cuidar yo misma día y noche si es necesario…

- Rukia, chiquilla, necesito que te calmes y me prestes atención…- Le decía con dificultad.- Tu sabes que mi familia me abandonó, que no tengo a nadie más que a ti ¿verdad?- Ella respondió con un leve sonido afirmando.- Por eso tu presencia aquí es muy importante para mí, Rukia, abandonar a tu familia es el peor crimen que alguien puede cometer, te lo digo por experiencia, quiero que, quiero que antes de irme me prometas que dejarás todos los rencores del pasado atrás, dejarás el orgullo y trataras de arreglar las cosas con ellos, con tu familia.

- Ellos no son mi familia…

- Ahora lo son, lo han sido desde esa vez y debes, debes… - Ahora empezaba a toser.

- Por favor abuelo, no se esfuerce más, le hace daño…

- Escucha los consejos de este viejo moribundo, a lo último, en los últimos instantes de la vida lo único que te queda es la familia, son el único apoyo que te queda al final… - El hombre fue cerrando sus ojos poco a poco, lentamente, y el agarre que tenía se fue soltando de a poco mientras un último suspiro salía de su boca.

-¿Ya-Yamamoto…? ¿Abuelo?... ¡Abuelo! Por favor, despierte… - Agitaba su brazo con un tanto de brusquedad para moverlo de un lado a otro, intentando despertarlo. – Abuelo… por favor, no me deje, no me deje sola… - Colocó su rostro sobre el regazo del viejo, llorando descontroladamente, una de las pocas personas a las cuales podía llamar "familia" se había ido, había dejado este mundo. El hombre que la acompañaba en silencio se posicionó detrás de ella, puso las manos sobre sus hombros para darle consuelo.- Ichigo… Tienes que hacer algo, él no se puede ir, no se puede morir, por favor, no puede… -Decía con desespero mirando al hombre con angustia y lágrimas en sus ojos.

- Rukia… no hay nada que pueda hacer, él, él ya se fue…- Ella agachó su cabeza y seguía llorando ahí sentada, su compañero la tomo por detrás de la cabeza para que se apoyara sobre su pecho mientras la abrazaba y con dulzura le acariciaba la cabeza.

- Hey, no pasa nada, yo estoy aquí… tus amigas también están aquí, no estás sola Rukia…- Ella seguía sollozando sobre su pecho, con un poco de más calma, también lo abrazaba, sentía cómo el calor de su cuerpo invadía cada parte de ella, pero no era un calor físico solamente, sino un calor que sentía en el corazón, el cariño de alguien más, el calor de ese sentimiento y le gustaba, era como si poco a poco ese vacío se llenara y la angustia desapareciera. Las otras chicas entraron a la habitación y contemplaron la escena, supieron entonces que el anciano había dejado ya este mundo, ellas al igual que el hombre se unieron al abrazo.


- ¿Qué es eso?

- Es una baraja de cartas. – Dijo abriendo la caja que las contenía y sentándose al extremo contrario de la cama, en posición de loto.- Son naipes, vamos a jugar un rato.

- Te advierto que soy muy bueno para esto del póker.

- Yo también lo soy.- Le sacó la lengua.- Jugaremos… blackjack.

- Perfecto ¿lista para perder?

- La pregunta acá es si tú estás listo para perder…- El hombre dibujó una media sonrisa en su rostro al llegarle un recuerdo a su mente, de aquella vez cuando su amigo Vega le había preguntado si en vez de haber tenido sexo con ella se la habían pasado jugando naipes, pues bueno eso era lo que estaba sucediendo en ese instante, esa mujer siempre lo sorprendía de alguna manera, era impredecible, incapaz de poder compararla con cualquier otra que haya conocido en el pasado, hacía cosas que nunca se le hubiesen pasado por la mente.

- Bien, entonces hagámoslo más interesante, quien gane tendrá derecho a preguntarle lo que quiera al perdedor y este deberá responder con la verdad.- Le propuso el hombre.

- Okay, me parece, entonces iré preparando muchas preguntas.

- Yo soy el que va a preparar una enorme lista.

- Bueno señor, empecemos...- La peli verde comenzó repartiendo la baraja, dos cartas para cada uno boca abajo y el mazo lo dejó en el centro para que pudiesen coger cartas a voluntad.

- Las damas primero…- Le cedió el turno. La chica miró lo que tenía en mano, un seis y un cinco, lo cual le sumaba once, necesitaba de un diez para ganar, cogió otra carta del mazo pero le salió un ocho, ahora era turno del hombre que por la expresión que hizo su compañera pudo deducir que no había sido un buen juego, él tenía un cuatro y un diez lo cual indicaba que necesitaba de un siete para sumar veintiuno, retiró una carta del mazo pero le salió un tres, ahora volvía a ser turno de la mujer, debía deshacerse de una de las cartas que tenía en mano para tomar otra así que iba a optar por la opción de esperar a que le saliera ese dichoso diez, botó el ocho al lado del mazo y tomó otra carta, le salió un cuatro.

- Aaaagh, no puede ser…

- ¿Problemas señorita Odershvanck?

- Ninguno señor Jeaggerjaques.- Ahora era el turno de él, por lo que veía tenía dos opciones, dejar el cuatro y el diez para esperar nuevamente un siete o dejar el diez y el tres para esperar un ocho, por su experiencia con estos juegos sabía que era igual de probable que le saliera un siete a un ocho, así que decidió ir por el número de la suerte, el siete, entonces tiró el tres y cogió otra carta del mazo, le salió un cinco.

- ¡Jodeeer!

- Jajajajaja ¿tiene problemas señor?

- Ninguno, ya verás que te gano en esto…

- No cante victoria tan pronto…- Ahora era el turno de ella, podía seguir esperando a que le saliera el diez o dejar en mano el seis y el cuatro y esperar a que le saliera un as el cual le sumaba once, ella optó por apostarle nuevamente al diez, botó el cuatro y tomó otra carta del maso.- ¡GANE! ¡GANE, GANE GANE! YUJU.- Celebraba con los brazos en alto.

- ¿Qué? No pudo haber ganado tan rápido…

- ¿Envida? Jajajajaja, solo me faltaba un diez para ganar…- Puso sus cartas sobre el colchón para que él viese el resultado, efectivamente el cinco, seis y diez le sumaban veintiuno.

- Tch, solo fue suerte de principiante…

- Claro que no, yo no soy principiante en este juego.

- Bueno, como sea… a ver, pregunta entonces.

- Mmmmmm qué podría ser…- La chica meditó por unos instantes, no se le vino nada interesante a la mente así que preguntó.- ¿Cuál es tu color favorito?

- ¿Ah? ¿Qué clase de pregunta es esa?

- Una pregunta, nada más.

- Pff, que manera de desperdiciar tu única oportunidad, bueno, mi color favorito es el azul rey.

- ¡Lo sabía! Bueno, la verdad no, si creía que era el azul pero no de ese tono… jejejeje

- Espera a que gane la siguiente ronda y pondremos esto interesante.

- Claro, eso si te dejo ganar.- Volvieron a empezar otra partida, no duró más de cuatro turnos consecutivos cuando el hombre dijo en voz alta.

- ¡JA! ¡GANÉ!

- De seguro hizo trampa…

- Nada de eso, mira…- Puso sus cartas sobre el colchón para que también pudiese ver el resultado, efectivamente sumaban 21.

- Ash, bueno, y tú pregunta es…(?)

- Mmmmm…- La verdad era que de tantas ideas que tenía en mente no sabía cuál hacerle primero, quería saber muchas cosas, cuál era su pose favorita para tener sexo, que si le gustaban los juguetes sexuales, si hacía sexo oral, si sus senos eran operados… ¿con qué podría empezar? Quizás con algo no tan fuerte porque conociéndola seguro le tiraba las cartas en la cara y se iría a dormir.- ¿A qué edad tuviste tu primer novio?

- Eeeemm… a los 16

- Pff, ¿tan tarde?

- Yo por lo menos si he tenido novio…

- ¿Quién dice que yo no?

- Vega, Yoruichi, Raidon, Stark…

- Bueno, sí, ya… Sigamos con el juego…- Volvieron a las cartas, ahora el hombre revolvía el mazo y demostraba ser bastante hábil con las manos, como si del dueño de algún casino se tratase. Repartió y unas cinco jugadas después la chica volvió a ganar.

- ¡Gane! Wooooooo – Le hacía bulla burlona a su contrincante.

- A ver, estoy listo para cualquier pregunta.

- Mmmmmm ¿Alguna vez te has enamorado?

- Eeeeh…- Knockout, de toda la infinidad de preguntas que podían existir se le ocurría esa precisamente, empecemos por lo básico para responder a eso: ¿qué coño es eso de "amor"?, podía decir que conocía el amor de madre, el amor fraternal o de amigos, hasta el amor hacia una mascota pero ¿amor? ¿Amor hacia una pareja? ¿Ese sentimiento por una mujer a la que se follaba una noche y al día siguiente no recordaba su nombre? ¿Cómo carajo definía eso? Pues amaba el sexo eso estaba claro, amaba los culos redondos, las caderas estrechas y los senos protuberantes ¿eso contaba con "estar enamorado"? mierda, ahora sentía como si hubiese vuelto a la primaria, donde el profesor hacía una pregunta abierta frente a todo el salón de un tema que jamás había explicado (o entendido) y quedaba en blanco, ¿qué respondería a eso?...- Pues… ¿cómo a qué tipo de "amor" te refieres? Yo amo hacer muchas cosas, como mi trabajo, o tocar senos grandes…- Eso último lo dijo en voz baja.

- Ash, pues de haberte enamorado de una mujer, o bueno si eres gay entonces de un hombre…

- ¡¿QUÉ?! ¿Y QUIÉN DIJO QUE ERA GAY?

- Jajajajaja, perdón, era solo una fugaz suposición nada más, bueno entonces tu respuesta es…(?)

- Nunca me he enamorado, de mujeres y sí que menos de hombres…

- ¿Por qué?

- Una pregunta a la vez.

- Bueeeeno, entonces tendré que ganar de nuevo…

- Eso si yo lo permito.- Ahora la chica era quien revolvía el mazo y repartía las cartas. Jugaron nuevamente pero ahora era el turno del peli azul de ganar.

- Bien, emmm ¿tendrías sexo ocasional con algún extraño?- Ya empezaba con las preguntas fuertes.

- ¿Qué clase de pregunta es esa?

- Sólo eso, una pregunta.

- No, claro que no, ¿cómo podría hacerlo con alguien que no conozco? Quién sabe cuántas infecciones tendría, guacala.

- Jajajajaja pues para eso existen los condones… ¿y si no tuviese "infecciones"?

- Una pregunta a la vez.- Le sacó la lengua repitiendo lo mismo que le había dicho él en una anterior ocasión.

- Bien, entonces no me queda de otra que ganar la siguiente ronda para preguntar…- Nuevamente se repartieron cartas y para infortunio de la chica el hombre volvió a ganar.

- Ash, bueno, ¿cuál es tu pregunta?

- Ya sabes cuál.

- Agh, pues claro que no, ni porque fuera el pipí más limpio y sano del mundo, no tendría sexo ocasional con nadie…- Ahora la palabra "NADIE" hacía eco por sus oídos, es decir que… ¿también lo incluía ahí? ¿Dentro de los "nadie"? Joder, que mujer tan complicada…

- ¿Por qué?

- Porque no, eso es algo que se hace con la persona que quieres no con cualquier desconocido…- Bueno, ahora su teoría de "todas las mujeres son fáciles conquistas" se estaba yendo por un tubo, no iba a poder abrir esas tonificadas piernitas si ella no "sentía" algo por él, debía averiguarlo entonces.

- ¿Ni siquiera con alguien conocido?

- Oiga, deje de hacer preguntas y sigamos jugando, está infringiendo las normas del juego…

- Bueno, bueno, como quieras…- Ahora era su turno de repartir las cartas, esta vez fue una partida larga ya que ninguno de los dos encontraba la cifra exacta para sumar veintiuno, finalmente después de quince turnos la chica ganó.

- ¡Yuju! ¡Gané!

- A ver, suéltalo…

- ¿Qué tipo de música te gusta? - ¿Por qué desperdiciaba preguntas de esa manera? ¿Por qué no aprovechar y preguntarle cosas más íntimas y pervertidas? Parecía como si le leyera el pensamiento pues todo lo que creía que ella iba a hacer resultaba siendo todo lo opuesto, como si se mofara de él siguiéndole la contraria.

- El rock.

- ¿En serio? ¡El mío también!

- ¿Qué? No pareces tener cara de rockera…

- No se necesita tener "cara de rockera" para que te guste el rock, son estereotipos…

- Yo te veía más como… no sé… fanática del k-pop y esas cursilerías…

- Jajajajaja claro que no, pues no es que me desagrade, pero mi apariencia no tiene nada que ver en eso.

- Ajaaaa, pero sigo sin creer que seas tan "fanática" como dices serlo…

- ¿Ah no? Apuesto a que conozco más canciones de rock que tú.

- Pfff, eso es imposible…- La chica rápidamente cogió el control del televisor que estaba sobre una de las mesitas de noche, lo tomó con ambas manos y empezó a cantar…

- "Take me down to the paradise city where the grass is green and the girls are pretty …"

- "Oh, won't you please take me home"- Le respondió el hombre ahora con su Smartphone en mano imitando a la chica.

- "This is how you remind me, of what I really am…"- Continuó ella cambiando de canción.

- "It's not like you to say sorry, I was waiting on a different story…"

- "Wherever you are… I always make you smile…"- Volvió a cambiar de tema.

- "Wherever you are I'm always by your side…"- Le siguió la letra igual, la chica infló los cachetes e hizo un puchero.- Vamos Nell, dame algo que no conozca.- Bueno, entonces empezaría con bandas de música alternativa a ver si las conocía.

- "I'll be there, far away, I'm floating above it all…"

- "Be there, I'll be there far away, I'll be there for you"- Joder ¿es que acaso tenía una rockola en su cerebro o qué demonios? Pero no se dejaría vencer tan fácil.

- "In your house… i long to be…"

- "room by room patiently"

- "I'll wait for you there, like a Stone"

- "I'll wait for you there, like a Stone"- Ahora cantaron los dos al tiempo.

- ¡No puede ser que conozcas todas las canciones!

- Yo la verdad no creía que conocieras tantas…

- "I tried so hard, and got so far, but in the end…"

- "It doesn't even matter…"

- "I had to fall, To lose it all…"

- "But in the end It doesn't even matter…"- Cantaron al mismo tiempo.

- "tirurururu"- Sonó el citófono de la habitación interrumpiéndolos, el cual se ubicaba cerca a la puerta.

- ¿Aló?- Contestó el peli azul.

- Buenas noches, es que nos han dicho de las habitaciones vecinas a la suya que no los dejan dormir con el ruido que están haciendo, entonces por favor mantengan el silencio…

- Ajá, si como no…- Y le colgó sin despedirse.

- ¿Qué querían?

- Que supuestamente estábamos haciendo mucho ruido y que no "dejábamos dormir a los vecinos"…

- Pff, que quejetas… no saben lo que es ruido de verdad…

- ¿Estás pensando lo que yo?

- ¡Siii! Pero yo escojo la canción.- El peli azul conectó su celular vía bluethoot a un equipo de sonido que estaba frente a su cama y la chica lo tomó para buscar la canción, subió el volumen lo máximo que se lo permitía y le dio "play". Empezaron a sonar unos tonos de piano, que tan solo con las primeras notas el peli azul sabía de qué canción se trataba, de hecho era bastante conocida, quien sabe si para toda la población japonesa pero para ellos dos sí lo era, la chica volvió a tomar el control remoto en manos y empezó a cantar la letra al tiempo de la pista.

- "How can you see into my eyes, like open doors…"- Señalaba a su compañero con el dedo índice.- "Leading you down into my core, where I've become so numb…"- Empezaba a entrar el sonido de las guitarras.- "without a soul, my spirit's sleeping somewhere cold, until you find it there and lead it back home…"- Silencio de la música.

- "¡Wake me up!"- Empezó a cantar el hombre el coro, ahora tenía en manos una botella que usó a manera de micrófono, la chica le seguía al ritmo.

- "Wake me up inside"

- "I can't wake up"

- "Wake me up inside"

-"¡Save me!"- Ahora era él quien la señalaba.

- "Call my name and save me from the dark…"- Ella por su parte tenía los ojos cerrados y con la cabeza en alto.

- "¡Wake me up!"

- "Bid my blood to run…"- Como si de un concierto se tratase, ahora se miraban a los ojos mientras cantaban.

- "I can't wake up"

- "Before I come undone"

- "¡Save me!"

- "Save me from the nothing I've become…"- Con cada parte que cantaban daban un paso al frente acercándose más el uno al otro. La mirada de él era intensa, como la de cualquier rockero que poco a poco iba llegando al éxtasis con cada palabra cantada. Ella se sintió intimidada, así que decidió pasar del suelo a la cama. - "Now that I know what I'm without, you can't just leave me…"- Movía las caderas de un lado a otro, lento, al son de la melodía. - "Breathe into me and make me real, bring me to life"

- "¡Wake me up!"- Ahora él también se había subido a la cama, acercándose peligrosamente hacia la chica.

- "wake me up inside…"- Ella daba pasos hacia atrás gradualmente.

- "¡I can't wake up!"- Él seguía con la mirada fija en ella.

- "Wake me up inside"

- "¡save me!"

- "Call my name and save me from the dark"

- "¡wake me up!"

- "Bid my blood to run"

- "I can't wake up"

- "Before I come undone"

- "¡save me!"

- "Save me from the nothing I've become"- Ahora ella se encontraba acorralada contra la pared, de espaldas.

- "Bring me to life…"

- "I've been living a lie, there's nothing inside…"- Él apoyó la mano que tenía libre sobre la pared, acortando cada vez más la distancia entre los dos.

- "Bring me to life…"- Por el espacio vacío que quedaba ella logró escabullirse y librarse del acorralamiento del hombre, pero seguía sobre la cama.

- "All this time, I can't believe I couldn't see, kept in the dark, but you were there in front of me…"- No se iba a escapar, él volvió a seguirle los pasos.

- "I've been sleeping a thousand years it seems, I've got to open my eyes to everything"- Ella retrocedía, paso a paso.

- "Without a thought, without a voice, without a soul, don't let me die here, there must be something wrong."- Nuevamente se encontraban frente a frente, justo en el borde de la cama.

- "Bring me to life…"- Intentó dar un paso más atrás pero no había más cama tras de ella, estuvo a punto de perder el equilibrio y caer, pero su compañero la sujetó a tiempo de la espalda.

- "¡Wake me up!"

- "Wake me up inside"- Volvía a empezar el coro, ahora con más intensidad pues ambos estaban tan cerca el uno del otro como la vez del baño, solo que en esta ocasión se miraban a los ojos mientras cantaban, como si estuviesen compartiendo micrófono.- "Bring me to life…"- Finalizó la canción y la chica le dio un fuerte empujón a su compañero quien cayó de espaldas sobre el colchón.

- Aún no me has dado una canción que no conozca Neliel…

- Si, si, ya me quedó claro que las conoces todas señor experto.- El citófono sonó nuevamente, ahora fue la chica a contestarlo.- Bueno. Sí, es que mi compañero es bastante ruidoso, en seguida le digo que apague esa música…- Y colgó.

- Mentirosa.

- Jajajajaja, no sea berrinchudo…- Apagó el equipo de sonido.- No imaginaba que tuviese buena voz para cantar señor Jeaggerjaques…

- Cuando estudiábamos en la universidad, Raidon, otro par de amigos y yo teníamos una banda de rock.

- Naaah ¿en serio? Jajajajaja, no lo puedo creer, no me los imagino así con las caras pintadas y luciendo como "chicos malos" jajajajaja, que sorpresas tan raras tienes…- Ahora que lo reflexionaba, Yoruichi era la única mujer que sabía de la creación de dicha banda, nunca jamás se lo había contado a otra chica pues no veía necesario que se enteraran de detalles tan íntimos de su vida, acaso… ¿ella le inspiraba esa confianza? ¿Más allá que la confianza relacionada con el trabajo?- Entonces tú eras el vocalista…

- Si, también sé tocar la guitarra.

- Deberías enseñarme algún día.

- No es algo que se aprenda de la noche a la mañana.

- Pues tomaré el tiempo que sea necesario entonces.- Le hizo una mueca.- ¿Vamos a seguir jugando?

- Neh, es más emocionante si preguntamos así abiertamente.

- Bien, entonces es tu turno.

- ¿Qué te gusta de mí?- Directo al grano, necesitaba saber ya si ella sentía algo por él, así fuese atracción física no más, con eso le era suficiente, con que le dijera no más eso le daba el "pase" para darle duro esa misma noche.

- Ooooh, bueno, eso está difícil…- Que preguntas tan raras le hacía, ¿quería saber lo que pensaba antes o lo que pensaba ahora? Porque en los últimos días la perspectiva había cambiado bastante.- Pues… Antes no me gustaba nada para ser sincera. Creía que eras uno más de esos "niños ricos" que pasan por encima de todo mundo sin consideración alguna, pero últimamente he visto que no es así… - El hombre la miraba atento y curioso desde donde se encontraba recostado.- Es decir… Me gusta que no eres como esos tipos que se las dan de muy "buenotes" y quieren acostarse con toda la que se le aparezca en frente, me has demostrado ser diferente y eso es lo que me gusta.- Le dijo con una linda sonrisa. Maldita sea, si ella supiera que desde que la vio sexy se la quería coger de seguro saldría corriendo al aeropuerto y tomar el primer vuelo de regreso a Tokio, ¿por qué, por qué, por qué?¿Por qué cojones ella era así? Es como si estuviese hablando con un ser de otro planeta, con una raza desconocida para él, ¿por qué tenía que ser tan complicado? ¿Por qué tenía que ser tan diferente? ¿Por qué aun así seguía obsesionado con ella?

- Bueno, ahora tú dime qué te gusta de mí…

- Nada, mira que ser tan pelietas te quita lo poco bonita que eres…

- ¡Idiota!- Le lanzó un cojín en la cara, el hombre lo agarró rápidamente y también se lo lanzó a ella, pero como no era el único fue agarrando cada cojín que encontraba sobre la cama, como una ráfaga de almohadazos sobre la chica.- Jajajajajaja ¡basta!- Ella logró atrapar el más grande y lo golpeó con él.

- Ya verás Neliel…

- Mentira, mentira… ¡Aaaaaaaah!- Salió corriendo hacia su habitación y antes de que lograra cerrar la puerta el hombre la detuvo y la golpeó con otro cojín, cayendo boca arriba sobre su cama, y él al tiempo sobre ella.

- ¿Ahora cómo te piensas defender, eh?

- Quítate de encima…

- ¿O qué?

- O… Señor Totoro se pondrá enojado…- Dijo agarrando al muñeco y poniéndolo en medio de sus caras.

- Entonces "señor Totoro" tendrá que dar un paseo.- Se lo rapó de las manos con fuerza y lo lanzó lejos, cayendo en alguna parte de la habitación.

- Pues… Ahora Chappy se enojará porque lanzaste a su amigo lejos…- Imitó el mismo gesto que con el anterior muñeco.

- Pues si lo extraña tanto que se vaya con él.- Lo agarró y también lo lanzó lejos.

- El señor Chumpi no permitirá que maltrates a sus amigos.- Dijo ahora con el corderito en manos.

- Ya veremos quién gana entre el "señor Chumpi" y yo…

- Huy, algo está sonando.- Le puso el peluche en la cara y lo empujó con fuerza para quitárselo de encima, el sonido provenía de su celular, Rangiku le estaba marcando.- Fue un agradable rato pero ya hay que irnos a dormir…- Le decía mientras lo empujaba por la espalda.- ¡Hasta mañana Grimm!- Y le cerró la puerta en la cara antes de que pudiera hacerle cualquier reclamo.

- Bien, te escapaste esta noche, pero mañana no te va a ser tan fácil…

- Hola Ran, que pena no haberlas llamado estuve todo el día ocupada y…

- "Amiga, es que te quería decir que Rukia se puso mal."

- ¡QUE! ¿Cómo así? ¿Qué le pasó?

- "Un conocido de ella acaba de fallecer, no sé si sepas de quien se trata, es un viejito que dice conocía en un ancianito donde trabajaba."

- Si, si sé quién es. Agh, que mal no poder estar con Rukia en estos momentos, dile que le mando todo mi apoyo y cuídala bien Rangiku, para pasado mañana ya estaré de vuelta así que… no dejes que haga alguna tontería…

- "Claro amiga, puedes quedarte tranquila."

- Gracias Ran, que descanses.

- "Igualmente."- Y finalizaron la llamada, a la peli verde le preocupaba el estado emocional de su amiga, en el pasado había sufrido mucho y a veces tenía depresiones severas, a tal punto que llegaba a hacerse daño físicamente, solo rezaba para que no hiciera ninguna tontería en lo que ella estaba de regreso.

La mañana había llegado nuevamente, si el calor en Tokio era sofocante, en esa isla lo era el doble, a ratos la brisa proveniente del mar refrescaba un poco a sus habitantes pero no era suficiente, envidiaban a los peces que se la pasaban frescos dentro del agua siempre, si fuese por la peli verde estaría todo el día metida en la piscina, pero no, no podía, tenían que ir con Aizen a revisar el terreno donde se haría la construcción del hotel el cual quedaba al otro lado de la isla, por suerte viajaron en el yate privado del susodicho, así por lo menos el viento les refrescaba de vez en cuando.

- Guau, que barco tan grande. ¿Y es solo para usted señor Aizen?

- Así es, exclusivo para viajar a mi antojo a donde quiera y cuando quiera.

- Está muy bonito.- La chica lo recorría por todos los extremos, mirando cada detalle, cada lujoso detalle, en la proa la baranda tenía un pequeño espacio con escaleras, seguramente para lanzarse al mar desde ahí, la popa tenía suelo en madera y quedaba casi justo al nivel del agua, quizás ahí podrían pescar o bucear, y en la cubierta había como un pequeño departamentito, con su cocina, una sala con sofás, una mesa de billar, el baño y un bar.

- Tu secretaria es bastante curiosa.

- See, no acostumbra a ver este tipo de cosas… Entonces ¿qué tan grande es el terreno que veremos?

- Tiene unos 400 metros cuadrados.

- Bastante amplio.

- Así es. Estos son los planos de las residencias que construiremos.- Le pasó en mano unos documentos con diagramas, y como era costumbre de Aizen por supuesto que eran bastante grandes y lujosos también.- ¿Les ofrezco algo de tomar?

- Para mí una piña colada.- Le respondió el peli azul.

- Yo… Un refresco.- Dijo la chica.

- En seguida se los traigo.- Y el hombre se dirigió dentro de la cubierta mientras sus invitados esperaban afuera.

- ¿No te parece muy lindo todo esto? Ya quisiera ver delfines y pececitos…

- A menos de que sepas bucear con vestido a unos diez metros bajo el agua entonces no habría problema.- La peli verde traía puesto un bonito vestido blanco bordado de encajes junto con el sombrero de paja que compró con sus amigas en aquella tiendita y el cabello sujetado en una trenza, Grimmjow por su parte también llevaba un conjunto de bermudas y camisa blanca, su anfitrión se dirigió al bar donde otro de sus empleados atendía cualquier necesidad que tuvieran.

- Una piña colada y un refresco por favor Gin.

- En seguida señor Aizen. Sabe, sus invitados son un tanto curiosos, en especial la chica de cabellos verdes.

- Es una chiquilla inofensiva, ignora muchas cosas de nuestro mundo así que no hay por qué tenerle cuidado.

- ¿A qué se refiere con eso, señor?

- Esa niña es amiga de Rangiku, Rangiku Matsumoto.

- Que casualidad.

- Una buena casualidad, podríamos obtener mucha información a través de ella.

- ¿Qué quiere que haga señor?

- Por ahora nada, yo te indicaré cuando puede ser el momento justo para actuar.

Finalmente llegaron a aquella parte de la isla, era un terreno cercano a la playa por supuesto, pero también comprendía una zona boscosa, el suelo mostraba tener ciertos alti bajos, zonas planas y zonas rocosas, altos y llanos, lo que seguro iba a dificultar ciertos aspectos de la construcción.

- Es un suelo bastante cambiante, eso implicaría más maquinaria para remover las zonas que nos estorban.- Hablaba el peli azul.

- Lo importante es aprovechar al máximo el terreno, vamos a empezar con la construcción de unas seis residencias por ahora.

- Pero la distribución de estas no sería como me lo mostraste en los planos, viendo cómo está el lugar tendría que organizarlas todas en la zona llana cerca a la playa o en la parte alta sobre las rocas.

- No pueden quedar tan cerca unas de las otras, se supone que son residencias privadas.

- ¿Y por qué no organizan unas sobre la parte alta y otras sobre la baja? Podrían conectarse por medio de caminos o senderos y así habría más variedad en cuanto a lo que ofrecería cada propiedad y podría variar en costos.- Aportó la secretaria.

- No es mala idea, quizás así podríamos ahorrarnos costos de maquinaria, ¿tú qué piensas Grimmjow?

- Si estás de acuerdo entonces se hará así.

- Bien, parece que tienes habilidades para los negocios señorita Neliel, en un futuro me interesaría incluirte en algunos proyectos que tengo planeados con mi empresa, claro si quieres.

- Emmm, lo tomaré en cuenta señor Aizen, muchas gracias…

- Para ti solo "Aizen" querida.

- Sí señor. Digo… Aizen.

- Bueno si ya no es más podemos volver al hotel.- Les interrumpió el peli azul.

- Claro, en el camino de regreso podemos ir viendo los asuntos de la constructora, los obreros y ciertos contratos para firmar.- Se les había ido toda la mañana y parte de la tarde en ese recorrido, se esclarecieron algunos asuntos más del contrato y ya todo estaba listo para dar inicio a la obra, ese era el último día que permanecían en la isla pues el vuelo de regreso lo tenían programado a las nueve de la mañana del día siguiente.

- Nell, ¿vamos a ir a comer?

- Si, espera que estoy alistando mi maleta…- Ya estaban de nuevo en sus habitaciones.

- Apúrate que tengo hambre.

- Pues entonces adelántese y yo lo alcanzo después.

- Bien, estaré en el restaurante bufete, allá te espero.

- De acuerdo…- El reloj marcaban las seis y un poco más de la tarde, lástima que el viaje hubiese durado tan poco, ella había quedado ansiosa por conocer mucho más de la isla, pero estaba consciente de que era un viaje de negocios nada más, quizás sería en otra ocasión, con dinero ahorrado para llevarse consigo a Rukia y ¿por qué no? A Rangiku también. Finalizando con su labor la chica dispuso a tomar el ascensor para bajar y encontrarse con su compañero, si, "compañero" sonaba extraño para ella tratándose de su jefe pero ese acercamiento durante la estadía en la isla había sido extraño, inusual, pero agradecía poder haberlo conocido más a fondo, convencerse a sí misma que era alguien muy distinto de lo que pensaba y de lo que los rumores y chismes decían de él, es un ser humano después de todo, con sentimientos. Una sonrisa se le escapó de los labios inconscientemente, ¿por qué? Quizás se sentía feliz de tenerlo ahí a su lado, quizás se sentía afortunada de poder compartir el viaje con él, ahora su mente empezaba a crear fantasías e historias locas, sería muy lindo, como de telenovela que él se enamorara de ella, y que en esa isla paradisiaca le declarara su amor bajo la luz de la luna llena, que montón de locuras, pero al fin y al cabo eran solo eso, fantasías.

- Buena noche señor ¿desea algo de beber?

- Agua por ahora.

- En seguida.- Y el camarero le sirvió en el vaso, ya tenía lista su comida, carne en salsa, con arroz, papas guisadas, plátano dulce y ensalada, solo esperaba a que su compañera llegara para no ser grosero y empezar sin ella.

- ¡Grimmjow! Amore mío, que bueno que te encuentro por acá de nuevo.

- ¿Ana?

- Oye te has vuelto muy descortés, te fuiste sin despedirte de la fiesta de anoche.- La francesa tomó asiento junto al hombre.

- Hubo una emergencia y nos tuvimos que ir rápido.

- Ahh ya veo…- Apoyó su codo sobre la mesa.- Dime ¿Dónde está tu acompañante? La chica de cabellos verdes.

- No debe tardar en llegar.

- Mmmm, pero, no debería dejarte solo…- Ahora con el dedo índice de su mano iba dibujando un recorrido por el fornido brazo del hombre el cual estaba apoyado sobre la mesa.- Porque… podríamos escaparnos y recordar viejos tiempos… ¿qué dices? Mi recámara está sola en estos momentos.

- Ana, sabes que no podemos…

- Shhh…- Ahora le colocó el dedo índice en los labios.- Tu no digas nada, mi papá no se dará cuenta, así como cuando lo hacíamos a escondidas de jóvenes ¿recuerdas?- Mientras le decía eso iba acercándose poco a poco, peligrosamente hacia los labios del hombre.

- Anastasia…- El hombre se percató de ello pero quedó estático, no sabía qué hacer, no quería tener nada que ver con ella pues ya le parecía aburrido de tantas veces que lo habían hecho en el pasado, pero tampoco podía rechazarla o ser grosero por la amistad que tenía con el padre de ella, y ahora ¿qué mierda haría? Los ojos del hombre cambiaron de enfoque, ahora veían a una chica peli verde que los observaba de lejos desde la puerta y por la expresión de su rostro podría deducir que estaba enojada y un tanto decepcionada, la vio salir corriendo de ahí apenas ella se dio cuenta de que él la estaba mirando.- ¡Espera, Nell!- Dijo poniéndose de pies tan rápido como sus reflejos se lo permitieron.

- ¿Qué pasó Grimm?

- Nos veremos en otra ocasión.- Y dejando a la mujer ahí sentada salió corriendo tras la peli verde pero al llegar a la puerta no la vio, ni a su derecha ni a la izquierda.- Disculpe, señor, ¿no acaba de ver a una chica de cabellos verdes pasar por aquí?- Los aludidos negaron.- Joder…- Siguió el camino que creyó más obvio, el que se dirigía hacia el hotel, ya estaba bastante oscuro así que era más difícil poder reconocerla. Maldita sea, ¿por qué? ¿Por qué se tenía que arruinar la noche de esa manera? Menuda suerte la suya de encontrarse con aquella mujer y más encima que Nell los viera a punto de besarse, ¿dónde coño se habría metido?

- Soy una idiota…- Se dijo a sí misma la peli verde deteniendo su trote por los senderos y la vegetación del sitio.- Soy una perfecta idiota ¿por qué hice eso? Ni que sintiera celos o algo por el estilo…- Se dijo a sí misma, salió corriendo por simple instinto, solo había sido "instinto" ¿verdad? No se explicaba por qué sintió el estómago contraérsele al ver a su jefe con la francesa, era imposible tener celos si ella no sentía nada por él… o al menos eso le decía su razón. Continuó caminando hasta llegar a la playa, no muy cerca a la orilla pero si lo suficiente como para haberse alejado de la luz artificial y mirar el cielo.

- Maldita sea, bien hecho Grimmjow, bien hecho, la última noche y la desperdiciaste olímpicamente, bien hecho…- Hablaba consigo mismo el peli azul, estando ya resignado de encontrar a su compañera, caminó un poco más hasta toparse con una baranda de madera, sacó un cigarro de su bolsillo, lo encendió y empezó a fumar, al menos eso lo relajaría por un rato. Apoyó los brazos sobre dicha baranda y observó el horizonte a lo lejos, era una noche despejada, podía observarse a lo lejos la luna menguante, el mar tranquilo, la playa sola… o bueno, no tan sola, su secretaria estaba ahí, observando las estrellas, mejor suerte no pudo tener. Bajó por el mismo sendero hasta llegar a pisar la arena, en ese punto no sabía qué le iba a decir, porque aunque no fuese su culpa, se sentía culpable de todas formas.

- Nunca antes había visto un cielo tan estrellado…- Habló la chica primero al notar la presencia de su acompañante tras ella, mientras observaba el firmamento sentada sobre la arena.

- Es difícil apreciar un cielo así en la ciudad con toda la iluminación artificial.- Botó el cerillo por ahí y lo pisó.

- Si…yo siempre quise tener un telescopio.- Ahora el hombre se sentó al lado y se recostó para tener una mejor panorámica.

- Mi madre tenía uno, y de pequeño me enseñaba las estrellas y constelaciones.

- ¿De verdad?- Se recostó al lado de él también.- ¿Cómo cuáles?- Con la mano derecha, él joven agarró la izquierda de la mujer, alzando los brazos en la misma dirección apuntando ambos con el dedo índice hacia el infinito.

- ¿Ves esas tres grandes estrellas en grupo que forman un triángulo isósceles?- Le conducía la mano para señalarle a cuales se refería.

- Si, las veo.

- Ese grupo junto con las tres enanas en línea de un lado y las otras dos conforman la constelación de libra.

- Wow, ya las veo, de verdad parece una balanza…

- Esas de por allá…- Le llevó igualmente el dedo hasta donde indicaba.- Las tres brillantes en línea con una igual de brillante sobre ellas que forman un trapezoide…- Hizo la imitación de la forma, como dibujando en el cielo.- Más esas tres pequeñas que van en punta, conforman la constelación de leo.

- ¡OH! Ya la vi…

- Es la mejor de todas.

- ¿Por qué?

- Porque ese es mi signo zodiacal.

- Ñaaah, ni siquiera parece un león, tiene más pinta como de ratón, jajajajajaja.

- Muy graciosa.

- Oye ¿cómo es que sabes tantas cosas? Eres negociante, sabes bailar, sabes hablar varios idiomas, sabes tocar un instrumento, sabes cantar, conoces las constelaciones… ¿qué otras cosas más sabes hacer, eh?

- Porque en mi mundo te exigen aprender mucho desde temprana edad y… si quieres te puedo enseñar otras cosas que sé hacer, pero en la habitación…

- ¡Grimmjow! Nunca faltan tus comentarios fuera de lugar…- Se sentó.

- Yo no sé en qué estabas pensando tú…

- Si si, aja, écheme la culpa ahora…- Se colocó finalmente de pies, el hombre le siguió los pasos.

- ¿A dónde vas?

- Al hotel, ya me está entrando el sueño…- Eran pasadas las nueve de la noche, pero como ese día había tocado madrugar para el encuentro con Aizen era normal que se sintiera cansada, entraron, subieron por el ascensor hasta llegar finalmente a la habitación. - Ayyy, bueno, este es el último día…

- Si, que mal que se acabara tan rápido, la estábamos pasando bien…

- Si, estuvo divertido… Creo que fue bueno haber sido el reemplazo de Vega por un tiempo.

- Pues si quieres lo despido y te hago mi asistente permanente…

- Noooo gracias, así como estoy de secretaria me gusta más.

- Bueno, entonces…- Se le acercó peligrosamente acorralándola contra la pared.- Deberías disfrutar de este último día como "asistente".- Pasó de mirarle los ojos a mirarle los labios.

- ¿Sabes cuál sería la mejor manera de "disfrutarlos"?

- ¿Cuál?

- Yéndome a dormir porque ya estoy muy cansada.- Tenía el pomo de su puerta en mano, así que antes de que algo más pudiese suceder lo giró y la abrió.- Hasta mañana señor.- Y entró lo más rápido que pudo cerrándole la puerta en la cara antes de que él pudiese hacer algo.

- Nell, es-pera… Diablos…- Se dio un golpe a sí mismo con la frente en la puerta.- Agh… joder…- Caminó hasta su cama y se lanzó sobre ella boca abajo, con el rostro sobre una almohada.- No puede ser… maldición ¿por qué me pasa esto a mí? ¿Por qué con ella no puedo ser como lo soy con las demás? Me siento como un miserable principiante…- En esas duró, echando maldiciones al aire como por diez minutos seguidos, hasta que escuchó la puerta abrirse nuevamente, extrañado volteó a ver de qué se trataba.

- Oye… Grimm…- Había salido la peli verde de su habitación.

- ¿Qué pas…?- Madre santa, ¿acaso esa era la pijama que usaba siempre? Porque lo único que traía puesto encima eran unos pequeñísimos shorts y una ombliguera, de tela delgada y bastante reveladora, oh mi Dios, tragó saliva, "panterita" ya estaba lista para la acción no más de ver eso.- ¿Pa-pasa… algo?- Ella no respondió nada, simplemente se fue acercando a paso lento hacia él, el peli azul se puso de pies al instante, sintió el corazón en la garganta, ¿qué carajo estaba pasando?- Ne-Nell… te... ¿Te sientes bien?

- ¿Te sientes bien tu Grimmjow?

- Pues… este…yo…- No dejó que le respondiera a eso, la chica se le abalanzó encima a besarlo, contacto labios con labios, boca con boca, lengua con lengua, por fin, finalmente la tenía ahí en sus brazos, ahí entregada a su voluntad, era demasiado bueno para ser real, así que con sus manos le recorrió el cuerpo, las caderas, la espalda, los hombros, pudo sentirla, sentir el roce de su suave y tersa piel en la yema de sus dedos, era real, estaba sucediendo, la estaba besando a ella, iba a tener sexo con ella ahí y ahora, se besaban desenfrenadamente, como con ira y a la vez con pasión, ahora él pasaba de sus labios al cuello y escuchó un leve gemido salir de su boca.

- Nell, no tienes idea… no tienes una jodida idea de cuánto esperé por esto.

- G-Grimm… no deberíamos…

- Claro que debemos, nos deseamos el uno al otro, nos queremos sentir el uno al otro…- Daba suaves pero desesperados mordiscos por toda su mandíbula, haciendo un camino por el cuello, sus respiraciones eran agitadas, fuertes, profundas, todos los sentidos que despertaba en él eran inexplicables, tenía la cabeza nublada, totalmente en negro, no quería que terminara nunca pero quería terminar ya, estaba tan malditamente excitado que sentía que se le romperían los pantalones ahí mismo, parecía un animal salvaje al que no le daban de comer hace mucho, mucho tiempo, esa noche, esa jodida y maldita noche la haría suya, ahí mismo, en el piso si era necesario, iba a dejarla agotada y adolorida, tanto, pero tanto que recordaría esa noche por el resto de sus días, la llevaría a las estrellas, a la jodida constelación que quisiera, no importaba, nada le quitaría esa oportunidad, la devoraría hasta por lugares que ni ella misma sabía que se podían desvirginizar, iba a dejar marcado cada centímetro de su ser, y suplicaría por más debajo de él, esa noche, esa noche era de los dos y de nadie más. Estaba tan impaciente que sus manos no sabían por dónde empezar, por el trasero, por las caderas, por los senos, por la entrepierna… se estaba enloqueciendo, esa mujer le hacía perder la razón, le descontrolaba todos sus sentidos, lo volvía loco, literalmente loco, finalmente decidió por lanzarla a la cama, debajo de él, así tendría más control de la situación, sus labios estaban igual o peor de descontrolados que sus manos, no sabía por dónde empezar a lamer y mordisquear, lo que si sabía es que algo estaba haciendo bien pues la chica no paraba de suspirar con cada movimiento que él hacía sobre su piel, ella también lo deseaba y por supuesto que él lo sabía.

- Ahh… Grimm…

- Voy a hacer que grites mi nombre durante toda la noche… Neliel…

- Mmmmm…- El magnífico cuerpo de ella se retorcía del placer con cada leve roce, ella estaba tan o igual de excitada que él, joder, quería hacerla suya ya ¿por dónde empezar? quizás arrancándole primero esa camisetita para jugar un rato con sus grandes amigas, o podría quitarle las bragas de una buena vez por todas para calmar el desespero, no sabía, la miraba al rostro y no podía leer en ella lo que quería, como que cualquier cosa le daba igual, bueno, en ese caso empezaría entonces de arriba hacia abajo. Un sonido empezó a retumbar por toda la habitación.- Grimm… Tu… tu celular… te… ah… te están llamando…

- Que se jodan, estoy en algo mucho más importante.

- De-deberías… contestar, que tal que sea urgente…

- ¿Más urgente que esto?, no lo creo…

- Grimm…

- Mmmmm…?

- Grimmjow…

- ¿Qué?

- Despierta, está sonando tu celular…

- What? QUÉ?- Levantó su cabeza de la almohada, los rayos del sol de la mañana entraban fuertes por la ventana, se sentó en la cama lo más rápido que pudo, pero que… ¿pero qué carajos acababa de pasar? ¿Cómo es posible que…? Ooooh fuck, no puede ser cierto, no por favor, no en esta vida, no ahora, acaso… ¿acaso todo lo que pasó fue solo un sueño?


:V

Me siento como una fucking troll, jajajajajaja, no me maten pls 7u7

Bueno, aquí finaliza un cap más, espero sus reviews llenos de amor y comprensión (=゚ω゚)ノ

Pero antes que nada varias cosas:

1. Me puse de curiosa a buscar la voz de Grimmy en el doblaje francés de la serie, solo para ver qué tal sonaba, Dios, que voz, QUE VOOOZ xD ajajajja lo siento, me emocioné un poco... si quieren oírlo busquen en youtube "Bleach Vostfr Ep 117"

2. Para la parte donde bailan me puse a escuchar música jazz mientras me inspiraba (*3*) escuché específicamente un video titulado "Slow Blues Mix - Magic Slim" por si gustan oirlo.

3. ¿Sabían que Grimm canta un par de canciones? O bueno, por lo menos el seiyu de Grimm, busquen en youtube "six feelings" o "break" de Grimmjow y les aparecen las canciones, joder tiene una voz tan... asahdajdaha (~ ̄▽ ̄)~

4. Quería hacerles un par de preguntas también:

¿Qué edad tienen? Ya saben, para ir sabiendo qué tan explícita puedo ser en algunas partes... ( ಠ◡ಠ ) jejejeje, yo tengo 20.

¿Qué tanto les gustaría que profundizara en la historia de otras parejas y cuales? (a excepción de la IchiRuki)

5. Yo creo que ustedes conocen todos los temas que cantaron pero igual se los dejo escritos en orden de aparición y por obvios derechos de autor:

* Paradise city - Guns and roses

* How You Remind Me - Nickelback

* Wherever You Are - ONE OK ROCK

* Point & Click - Tomahawk

* Like a Stone - Audioslave

* In the end - Linkin park

* Bring Me To Life - Evanescence

6. Si quieren leer un poquito de lemmon para calmar las ganas con las que las dejé os invito a leer mi fict de "Asesina" por si no lo han leído aún xD jejejejeje

7. Recuerden que los amo, espero sus lindísimos reviews y nos veremos en un siguiente cap! (n.n)/