Los personajes de Sailor Moon. No me pertenecen, son propiedad exclusiva de la grandiosa Naoko Takechi. Los demás personajes que aparezcan en esta historia, (Esos sí son invenciones mías.)

"-cursiva- "Lo que piensa un personaje.

SAILOR MOON: El FUTURO DEL SIGLO XXX

¿EL DESPERTAR DE UN SENTIMIENTO?

DISTRITO DE JUBANGAI

Serena y sus amigas se encontraban formadas en el recinto donde Three Light había dado su último concierto.

- Darien es muy amable en esperarnos hasta que termine el evento -. Comentó Amy

- Lo que no entiendo, es quien pudo enviarnos estas entradas -, Meditó Rei frunciendo el ceño y mirando fijamente el boleto que traía en su mano - son muy buenos lugares.

- Vamos Rei, - sonrió Mina colocando una mano en su hombro - puede que tengamos admiradores secretos. Además ya lo dice el refrán a caballo regalado solo agradécele quien te lo dona. - Apareciendo en la cabeza de las chicas una enorme gota en sus cabezas. Y Mina volteando a ver a Serena agrega - Aunque eso puede ocasionarle problemas a Serena.

- Es cierto - Asintió Lita - ¿Darien no se molestó que alguien te haya enviado eso Serena?

-No- Respondió Serena - Cuando se lo dije, no hizo ningún comentario sobre eso - dio un largo suspiró - parecía indiferente… como si no le afectara en lo más mínimo.- A veces aquellas aptitudes de Darien la molestaban, porque sentía como si la relación se estuviera extinguiendo. Pero él la amaba ¿verdad?

- Bueno tal vez estaba celoso - Argumentó Mina.

- Lo dudo.- Replicó tristemente ella mirando hacia lo lejos - Solo se ofreció a llevarnos mientras seguía leyendo su libro de texto.

- Recuerda que está en la Universidad y la carrera de medicina es muy difícil. - Explicó Amy

- Además, sabes que Darien no es muy expresivo - Explicó Rei - yo creo que esa es su forma de demostrarlo.

- Tal vez- Habló Serena en un susurro Pero si estaba celoso realmente lo disimuló muy bien. Pensó dolida. Dirigiéndose a sus lugares, mientras que atrás de los escenarios el grupo Three Light caminaba por uno de los pasillos.

- ¿Entregaste los boletos restantes Seiya? - Le preguntó Yaten.

- Claro, aunque también hubiera podido entregárselos a Mina y Amy - Respondió Seiya y esbozando una sonrisa traviesa en su rostro añadió - no tenían que sacrificarse ustedes. - Apareciendo un rubor en los rostros de Yaten y Taiki.

- ¿También a Darien Chiba?- Lo interrogó Taiki incrédulo que lo hubiera hecho.

- Oigan... no pongan esa cara. Ya entendí que es el novio del bombón. No puede venir uno sin el otro. cambiando de tema - La voz de Seiya se endureció - quisiera saber a que nos estaremos enfrentando.

- No seas impaciente… pronto lo sabremos. - Sugirió Taiki - Ahora lo importante es reunirnos con las chicas.

- Si Sailor Galaxia volvió a enviar a la pequeña - respiró profundamente Yaten - es posible que nuevamente nos enfrentemos al Caos.

- Y hablando de ella ¿donde está?- Preguntó Seiya mirando por todos lados, sin ver rastro alguno de ChibiChibi.

- ¡Hay no, la volvimos a perder! - Exclamó Yaten pasando una mano por su cabello. - No puedo creer que sé tan difícil cuidar a una niña de 2 años.

- Ustedes adelántense, Yo voy a buscarla.- Ellos asintieron con la cabeza y Seiya se fue a buscar a ChibiChibi.

Esa pequeña se parece mucho a ella... hasta podría llegar a ser su hija Pensaba Seiya mientras recorría uno de los pasillos - bombón…se veía ayer tan hermosa, como una diosa. - Y entrecerrando los ojos con una sonrisa picara agregó - Incluso estuve tentado a entrar por su balcón. A velar su sueño… Pero… - masculló entre dientes tal vez me hubiera confundido con su novio.- Cambiando su semblante, apretando los puños fuertemente. Aún no podía olvidarla y dudaba que alguna vez se esfumaran los sentimientos que albergaba su corazón hacia Serena Tsukino.

Y sacando un boleto de la bolsa de su saco lo mira exclamando - ¡Ooops! - y se rió suavemente - me olvide de entregarle su boleto a Darien. - Apareciendo en su rostro una sonrisa en sus labios - Bueno ya nada se puede hacer - rompiendo el boleto. - Ahora¿Donde podrá estar esa pequeña? - y de pronto logra ver a una pequeña niña con dos chongitos en forma de corazón hablando con una joven, quien estaba arrodillada ante ella.

- Pequeña, es muy peligroso que estés deambulando por los pasillos, dime ¿Cómo te llamas? - Preguntó la joven.

- Te llamas - Respondió ChibiChibi.

- Así que aquí estabas ChibiChibi. - Acercándose Seiya a ellas. - Gracias por encontrarla, he estado buscándola por todas partes.

- Conque te llamas ChibiChibi. ¡Que tierno!- Exclamó la joven. - Disculpa mi descortesía, me llamo Yoko Erídano.

- Yo soy Seiya Kou - estrechando su mano, pero entonces Yoko sintió una extraña descarga.

- ¿No sabía que tuvieras una hermana tan adorable, Seiya?

- Bueno a decir verdad... es la hermana de una amiga. - Le explicó Seiya - Estoy a cargo de ella por el día de hoy.

- ¡Chibi! - Dijo ChibiChibi sonriendo.

- Entiendo, bueno debo irme - Murmuró Yoko - No tardo en salir. - Y acariciando el cabello de ChibiChibi agregó - Nos vemos ChibiChibi. - Y mirando a Seiya sonrió - no me cabe duda que serás un gran padre, solo tienes que encontrar a la chica indicada. - Dirigiéndose a su camerino.

- Te equivocas Yoko, ya la encontré... - habló él en un susurro - aunque demasiado tarde. Solo me queda mirarla de lejos y soñar con lo que pudo ser... y no será.

- ¿Chibi?

- Ese será nuestro secreto ChibiChibi. - Dijo Seiya - Ahora vamos los chicos deben estar preocupados

- ¿Pados?

- Si, - Respondió él - además en el camerino tenemos un rico pastel. Dime ¿no quieres un pedazo de pastel de chocolate?

- Sí Quero.

- Entonces vamos - colocando sobre sus hombros a una sonriente ChibiChibi. Dirigiéndose a donde estaban Yaten y Taiki, Mientras que por el pasillo un joven rubio, quien traía unos lentes de sol negros, ocultando sus ojos caminaba en dirección opuesta a ellos. Al cruzarse el chico con Seiya, rápidamente volteo a verlo, quitándose los lentes. Por un momento sentí la energía de una gema estrella... pero colocándose nuevamente sus anteojos Murmuró - Debió haber sido mi imaginación, además es imposible que él tenga una -continuando con su camino.

Por otro lado Darien se encuentra sentado en una silla esperando a las chicas, cuando escucha - entonces te veo aquí Sunmi. - Comentó una joven de unos 13 o 14 años, su cabello era café y venía con una enorme sonrisa en el rostro, se le veía muy alegre - Gracias por traerme, no quería perderme este concierto, por nada del mundo. Dicen que estará el guapísimo de Yuen Lee.

- Que bien informada estas Sora - Musitó Sunmi - Pero anda o te perderás a tu ídolo - apareciendo en su rostro una sonrisa, al ver como la joven se apresuró de inmediato a la entrada del recinto.

- Bueno ahora a esperarla. - Y mirando hacia un lado encontró un puesto de hot-dog exclamando - ¡Vaya un puesto de comida, justo lo que necesito! Muero de hambre.

- ¿Hablando sola Sunmi? - Preguntó una voz a su espalda. Espantándola y cuando se volteo vió a Darien, poniendo una mano en su pecho respondió - Me asustaste, por poco me provocas un paro cardiaco, Chiba.

- Darien

- ¿Cómo? Preguntó desconcertada Sunmi

- Que me digas Darien, - Contestó él con una mirada alegre - Es que Chiba suena como si fuera la cría de una cabra. ¿O es el apodo que me has puesto? Sonriendo suavemente, Sunmi al escuchar eso no pudo evitar el reír alegremente.

Darien la contemplaba y no podía creer que la joven enfrente de él fuera la misma chica de mirada fría. Aquella que todos creen de hielo y sin corazón. ¿Quién eres realmente Sunmi¿A quien ocultas dentro de tu interior?

- Que ocurrencias las tuyas Chi- perdón Darien. Aunque tienes toda la razón uno puede llegar a confundirse - aceptó con una risita.

- ¡Oye! - Protestó él, intentando parecer enojado pero sin lograrlo. No sabía porque pero se sentía a gusto con ella.

- Pero ya en serio ¿Vienes al concierto?

- No, traje algunas amigas. Y las estoy esperando. Por cierto dijiste que tenías hambre, porque no vamos a comer algo mientras esperamos - Le sugirió a Sunmi. Ella afirmó con la cabeza y se dirigieron a una pequeña cafetería que estaba enfrente del lugar.

Y mientras ellos se dirigían a la cafetería la puerta del camerino de Yuen Lee se abre entrando el joven que se topo con Seiya.

- Deberías estar buscando a la Princesa…no estar jugando a la estrellita. - Habló molesto el joven, cerrando la puerta de golpe.

- Claro a mí también me da gusto verte Schneider. - Dijo Yuen Lee parándose del sillón donde se encontraba - Además no estoy jugando, esta es una oportunidad de oro, es posible que la Princesa se encuentre entre la multitud que asistió al concierto.

- Lo dudo - Gruño Schneider.

- Yo no estaría tan seguro… - Replicó Yuen Lee y enseñándole su medallón continuó - Como puedes ver nuestros medallones están brillando. - Guardando nuevamente aquel objeto debajo de su camisa - Eso quiere decir que se encuentra cerca de este lugar. Por cierto ¿Dónde está Lance?

- Lance fue hablar con Andrew. Aunque no estoy de acuerdo, - siseó enojado Schneider - él y su hermana no merecen ser más guerreros solares - anunció rudamente - solamente deshonran las armaduras que les otorgó la Princesa.

- Te entiendo Schneider. - Asintió Yuen Lee - Pero por el momento, los necesitamos. Una vez que la Princesa esté con nosotros…podemos prescindir de ellos - Le Explicó Yuen Lee - no los necesitamos para conseguir la espada solar, en cuanto a sus rubíes se los entregaremos a verdaderos caballeros.

- ¿A quien tienes en mente? - Preguntó Curioso Schneider - No olvides que Keith y Kyo son los caballeros más leales y poderosos que tiene el reino - Esbozando una arrogante sonrisa agregó - Claro aparte de nosotros seis.

- Y supongo que vienen contigo... - Comentó Yuen Lee, afirmando Schneider con la cabeza - En ese caso si los hermanos no demuestran ser merecedores de sus rubíes. Keith y Kyo pueden convertirse en los nuevos guerreros solares. - Cuando escuchan unos gritos y una fuerte explosión.

- Creo que mi participación tendrá que esperar - Suspiró Yuen Lee - Al parecer la oscuridad ha elegido su blanco.

- Vamos no perdamos tiempo - Ordenó Schneider. - Si esa persona es la Princesa no debemos permitir que se apoderen de ella. - Saliendo de ahí rápidamente. Ni Yuen Lee ni Schneider estaban equivocados, un droido había aparecido en el escenario, y esta vez su objetivo era Sora, arrinconándola y cuando se disponía a atacarla, aparecieron las Sailor Scout.

Mientras tanto en la cafetería, Darien y Sunmi se encuentra bebiendo un café, - ¡Mira cuantas estrellas se pueden ver en el cielo! - Exclamó sonriente - sino fuera porque me encanta la medicina. - Y clavando su mirada en el cielo nocturno agregó - ¿Te imaginas que tamaño es el universo?

- Sunmi, mírame a mí también o creo que será la primera vez que sienta celos de las estrellas. - Dijo Darien, provocando que Sunmi se sonrojara y soltara una risita con aquel comentario. - Eres muy simpático Darien. - Al escuchar aquello Darien no pudo evitar una pequeña sonrisa - a pesar de que te conozco muy poco, Realmente me agradas mucho.

- Y dime Sunmi¿no estoy en problemas? - Guiñándole un ojo

- ¡Como! - Ella lo miró boquiabierta.

- Bueno si tu novio, te ve conmigo¿no querrá matarme? Porque si es el caso, realmente desearía al menos terminar la semana. - Ante ese comentario Una sonrisa se dibujó lentamente en los labios de Sunmi. - O ¿me vas a decir que no tienes novio?

- ¿Quién dice que no lo tengo? - Dice muy seria, luego volteo su mirada hacia la ventana y suspiró tristemente - Yo hace tiempo que dejé de creer en el amor, después de todo... quien puede enamorarse de la chica de hielo. - Y dejó escapar una risita burlona.

- Porque insistes en...

- Bueno será mejor irnos, - interrumpiéndolo - el concierto no creo que tarde en acabar, - pidiendo la cuenta y cuando Darien va a sacar dinero de su cartera, ella lo impide - No déjalo, esta vez yo invito. - Sacando el dinero de su billetera cuando una foto cae a los pies de Darien quien la toma y la observa detenidamente.

- Es él, no es así. - Sus dientes se apretaron en un gesto de furia tratando de contener ese sentimiento que de pronto lo había invadido.

- Eso ya no importa, - susurró con voz apenas audible - esto hace mucho que debió estar en la basura, - rompiéndola en pedazos, y se paró a pagar la cuenta. Fui una ilusa al creer que Jean-Pierre me amaba... Sinceramente Sunmi, que te hizo creer que alguien se enamoraría de una persona como tu. Pensaba ella mientras pagaba la cuenta, tan ensimismada estaba en sus pensamientos que no se percató de que Darien había recogió los pedazos de la fotografía y los había guardado en su bolsillo.

Ignorando que las Sailor Scout se encontraban enfrentando al droido que envió el enemigo - ¡Sailor Venus¡Beso de amor y Belleza de Venus! - Provocando una fuerte explosión.

Sunmi y Darien caminaban nuevamente hacia el recinto cuando vieron que la gente salía con mucha rapidez y escucharon un gran estruendo. Sunmi se apresuró a ir hacia haya, Darien fue tras ella.

- ¡Sunmi, espera! - agarrándola por un brazo.

- ¡Suéltame Darien! - Replicó ella. El frunció el ceño pero no la soltó, ella se volvió y lo miró echando chispas por los ojos. - ¡Que no te das cuenta de que Sora podría estar en peligro! - pero él no se apartó de su lado.

- Es muy peligroso que vayas. - Alegó él - Podría pasarte algo. - Poniendo sus manos en los hombros de ella - Yo iré por Sora.

- Pero…

- no te preocupes, estoy seguro que ella está bien - se apresuró a decir, tratando de tranquilizarla - Tú espérame aquí. - Y se dirigió rápidamente al recinto.

Mientras adentro, nuestras heroínas luchan contra el droido Melodía, quien le había arrebatando a Sora su estrella del alma, y se disponía a tomarla cuando una rosa roja se lo impide.

- No permitiré que sigas causando más disturbios - Dijo Tuxedo Mask uniéndose a la batalla.

- Eso es lo que tú crees. Me encargaré de todos ustedes malditos estorbos. ¡Réquiem infernal! - Impidiéndoles moverse - Ahora me llevare esta estrella del alma, y cuando iba a tomarla un fuerte impacto la arrojó hacia la pared, cayendo entre escombros. Apareciendo dos jóvenes vestidos con extrañas armaduras uno de ellos era de color dorada y la otra de color rojo. Tomando la estrella del alma de Sora.

- Nos volvemos a ver... Guerreras de la Luna - Sonrío sarcásticamente el joven de armadura roja - ¿Es ella¿Es su estrella Retsu?

- No lo es, - Respondió él - solamente es una estrella sin valor. - Soltando la estrella devolviéndosela al cuerpo de Sora - se han equivocado.

- Vaya, nuevamente se han confundido - Agregó su compañero.

- Vámonos Belenger, no tenemos nada más que hacer aquí. - Y cuando se disponían a irse Sailor Júpiter exclamó - ¡No pueden irse, el enemigo aun no ha sido derrotado!

- ¿Acaso piensan que venimos para rescatarlas? - Retsu se volvió, arqueando una ceja declaró - No confundan las cosas, Sailor Scout. - Su voz era cortante y fría. - No venimos para ayudarlas.

- Mi compañero tiene razón, no es nuestra batalla. - Manifestó Retsu y con una sonrisa burlona en el rostro agregó - Así que háganse cargo ustedes del enviado de la oscuridad…claro, si pueden - y dando un salto desaparecieron.

Y entonces el droido se liberó, y se disponía atacar a Sailor Moon, pero Tuxedo Mask, usando su bastón trató de detenerlo, pero no pudo hacerlo por mucho tiempo, siendo arrojado hacia una de las butacas - ¡Tuxedo Mask! - Exclamó Sailor Moon preocupada.

Entonces el droido saltó, arrojándole a Tuxedo Mask unas cuerdas, aprisionándolo y dirigiéndose a las Sailor Scout que comentó molesta - le llevaré a mi amo sus estrellas del alma, así me perdonará por mi fracaso. - Lanzando un rayo hacia Sailor Moon. - Hasta nunca...

- ¡Sailor Moon! - Gritó Tuxedo Mask tratando de zafarse de las cuerdas que le impedían moverse, aunque sin ningún éxito.

Cuando un rayo destruye el ataque del droido y se escucha una voz - No permitiré que le pongas un dedo encima.

- ¡¿Quién osa interferir?! - Exclamó el droido melodía bastante molesta, dirigiendo su vista a de donde provino el ataque.

- Será posible... - Susurró Sailor Moon.

- Pasamos por la oscuridad de la noche... Y también por la atmósfera de este planeta, Somos tres estrellas fugaces… - Apareciendo en escena las Starlights.

- SAILOR STAR FIGHTER

- SAILOR STAR MAKER

- SAILOR STAR HEALER…

- ¡Las Sailor StarLight, han llegado, ha!

- Me encargaré primero de ustedes... malditas intrusas. - Y las atacó, pero las Starlights esquivaron sus ataques con gran agilidad - Es mi turno... pagarás por lo que hiciste ¡Láser de Estrella Fugaz! - Destruyendo al droido. Y en un lugar apartado el naipe que traía Loki en sus manos se desintegró. - Maldita Melodía... fallaste. La próxima vez me encargaré de esas entrometidas.

- Vaya parece que tienes problemas Loki - Apareciendo ante el holograma de una mujer. - Acaso no puedes contra las Sailors de este sector.

- Que quieres Némesis - Replicó molesto Loki.

- Solo recordarte que al Emperador no le gustan los fracasados... por tu bien encuentra a esa guerrera... O atenté a las consecuencias - Desapareciéndose.

- Maldita arpía... me apoderaré de esa Sailor. Y con ella en mi poder... me encargaré del Emperador personalmente...convirtiéndome en el gobernante absoluto de todo el cosmos - Apareciendo una sonrisa malévola en su rostro. - Todos se inclinarán ante mí ¡Ja, Ja, Ja!

Regresando con nuestros héroes, después de haber destruido al droido, las Sailor Scout fueron liberadas, y cuando se acercó Tuxedo Mask a ellos, Sailor Fighter le grito - Te dije que la protegieras, y así es como lo haces. ¡Vaya manera de cuidarla! - Cuando la mano de Sailor Maker la detuvo de continuar.

Tuxedo Mask no hizo ningún comentario al respecto, solamente apretó fuertemente los puños, sintiéndose impotente, porque sabía que si no hubieran aparecido las Starlights, el desenlace hubiera sido muy distinto.

Al ver la tensión que se sentía en el lugar Sailor Mercury pregunto - ¿Es coincidencia que hayan aparecido? O ¿es por el nuevo enemigo?

- No te equivocas Sailor Mercury. Respondió Sailor Maker - Pero esta vez venimos a ayudarlas. - Apareciendo en el rostro de Sailor Moon una sonrisa de felicidad dijo - Entonces esta vez todas estamos en el mismo bando.

- Así es, Sailor Moon. - Asintió Sailor Fighter - Además alguien vino con nosotras. Está muy alegre de poder verlas. - Dando una leve sonrisa.

- Las vemos en una hora en la azotea de la escuela... tenemos mucho de que hablar - Agregó Sailor Maker - y traigan a la Sailor del Tiempo con ustedes. - Finalizo Sailor Healer. Para después desaparecer de ahí.

- Porque querrán ver a Setsuna. - Se preguntaba Sailor Venus. Mientras Sailor Moon un extraño sentimiento brotaba de su corazón. Cuando Fighter mencionó que alguien vino con ellas, lo dijo tan sonriente que por un momento sintió como si alguien le hubiera dado un pequeño piquete ¿acaso eran celos?

- Lo sabremos a su debido momento, ustedes adelántense. - Comenta Tuxedo Mask cargando a Sora quien seguía desmayada - Yo llevaré a esta joven con sus familiares... deben estar preocupados.

- No quieres que te acompañe, Tuxedo Mask. - Sugirió Serena - Puedo ayudarte a encontrarlos.

- No hace falta - Replicó molesto - al menos en esto no necesito la ayuda de nadie.

- Lo siento... - Agachando la cabeza cabizbaja - yo solo quería...

- Discúlpame Sailor Moon - Susurró Darien acariciando su mejilla con su mano - pero me siento muy mal de no haberte ayudado en nada. Si no hubiera sido por esa Sailor...

- Tuxedo Mask...

- Descuida, solo necesito un momento a solas. Las veo en la escuela - Y dándole un tierno beso en la frente se alejó de ahí.

- No te preocupes, Serena. - Sugirió Sailor Mars - debe ser muy duro para él que no te haya podido proteger. - Y ella solamente asintió, dirigiéndose a encontrarse con las Starlights.

Sin imaginar que Yoko se encontraba detrás del escenario - las estrellas fugaces han regresado, provocando que la rueca del destino comience a girar. - Alejándose de ahí.

Mientras que Darien con una Sora inconsciente en los brazos, busca a Sunmi con la mirada, encontrándola recargada en el barandal con los ojos perdidos, observando fijamente el firmamento. Cuando sintió una mano sobre su hombro.

- ¡Que¡Darien, como esta Sora¿Le sucedió algo? - Preguntó preocupada.

- Esta bien, no te preocupes, - le informó y mirando hacia donde estaba ella - se encuentra en aquella banca. Aunque no he podido hacerla reaccionar, sigue inconsciente.

- Eso es porque no tratas con adolescentes, Darien. - Anunció con una voz traviesa y alegre - Observa y aprende.

Y cuando estuvo cerca de Sora exclamó - ¡Vaya! Una chica va a besar a Yuen Lee.

- Sobre mi cadáver - Grito Sora mirando en todas direcciones buscando a su ídolo. Provocando una risa entre Sunmi.

- No le veo la gracia, Sunmi. - Protestó ella - ¿Pero que pasó? Lo último que recuerdo es un monstruo que me estaba atacando. Después aparecieron las Sailor Scout...

- Un monstruo... Sailor Scout... debes haberlo soñado Sora. - Dijo Sunmi con una sonrisa - Porque no vas a comprarte un souvenir… supongo que quieres uno - Ella asintió con la cabeza y fue a un puesto donde vendían todo tipo de artículos de aquel concierto. - ¡Que imaginación tiene los adolescentes¡Aun creen en los cuentos de hadas!

- Y tu Sunmi¿no buscabas el país de Nunca Jamás? - Dijo con tono divertido - Según recuerdo es la segunda estrella a la derecha. Arrancando una risa suave departe de Sunmi.

- No te burles Darien. - Sonrió ella - Es que aparecieron Tres estrellas fugaces - mirando nuevamente hacia el cielo. - Es extraño... podría jurar que son las mismas que vi en Francia hace tiempo. - Murmuró pensativa - Aunque parecía que su resplandor fuera más grande. Sobretodo la estrella roja que alcance a vislumbrar.

- Recuerda que una estrella fugaz no puede regresar al mismo sitio. - Replico Darien Apretando los dientes y los puños, tratando de contener ese sentimiento que nuevamente lo invadía… ¿Qué era, de donde había salido¡No tenía idea! Y frunciendo las cejas agregó - No creo que la vuelvas a ver.

- Tienes razón, - Afirmó ella mirándole extrañado - Además, solamente traen calamidades. Bueno será mejor irme, debo llevar a Sora a su casa. - dándole un rápido beso en la mejilla, musitó - Hasta mañana - pero entonces como si algo la hubiera hecho reaccionar se alejó de ahí rápidamente, sin mirar atrás.

Sunmi... ¿Quién eres realmente? Pareciera que al tratar de salir a flote, algo te vuelve a encerrar en esa coraza... ¿Qué secretos guardas? Y sin saber porque Darien quería ser la persona que los descubriera. Dirigiéndose a donde lo estarían esperando Serena y las demás.

AZOTEA PREPARATORIA JUUBAN

- Maldito Darien - murmuró entre dientes - Vaya manera de proteger al bombón.

- No tenias por que ser tan rudo con él, Seiya. - Le Reclamó Taiki.

- Y que querías que hiciera, que le aplaudiera, - Respondió con ironía Seiya - Sino hubiéramos regresado…Sailor Moon hubiera salido lastimada.

- Esa es la razón por la que estamos nuevamente en este planeta, - Comentó Yaten - para ayudarlas en lo que podamos.

- Además no debes menospreciarlo, - Agregó Taiki tratando de calmar a su compañero, que parecía una fiera enjaulada - no sabemos el poder que tiene.

- Y porque no lo usó para defender al bombón, - Cerró su puño y soltó un golpe contra la pared furioso. Lastimándose la mano - Se supone que ella es la mujer que ama.

- Seiya, se encontraba atado en ese momento, - intervino Taiki tratando de tranquilizarlo - le era imposible ayudarla.

- Esas cuerdas eran las mismas con las que nos amarró Sailor Aluminum Siren ¡Porqué no logró romperlas¡Acaso no es ella lo más importante para él! - Demandó con firmeza, sentía una gran rabia contra el príncipe de la Tierra - ¡Cómo puede quedarse sin hacer nada, mientras la persona que juró proteger va a ser atacada!

Pero antes de que pudieran hablar sus compañeros, añadió tajantemente - Cuando ves a la persona que amas en peligro, lo único que piensas es en protegerla.

- Es mejor que no te involucres más de la cuenta, - Habló Yaten con dureza. - A pesar de lo que digas él es su novio.

- Pues no me importa, si el no puede protegerla lo haré yo…- en sus ojos mostraba su decisión - aunque me cueste la vida.- Entonces las chicas llegaron, pero cuando Serena vio la mano de Seiya un poco ensangrentada corrió a su lado - Seiya... estás herido y sacó un pañuelo de su bolsillo.

- No es nada bombón, solo es un raspón. - Dijo Seiya

- Claro, que no si no lo atendemos debidamente se puede infectar - y le hizo un improvisado vendaje con el pañuelo y al levantar la vista, se topó con los ojos de Seiya que no dejaban de mirarla con adoración, provocando que Serena se sonrojara levemente.

- Te preocupas demasiado bombón - murmuró Seiya, besándola en la frente. - Pero gracias. - Dando una leve sonrisa inclinándose para susurrarle al oído - pase lo que pase... yo siempre te protegeré, mi dulce bombón. - Aquello hizo que ella se estremeciera, sintiendo como una corriente eléctrica le recorría el cuerpo. Pero Serena no había sido la única, las chicas estaban en shock por lo repentino que pasó y dando gracias de que no lo había visto Darien. Mientras que Yaten se volteó molesto Torpe...

Luego de unos momentos, que parecían eternos, llegó Darien, con las manos en los bolsillos, se veía algo molesto, en su cabeza recordaba las palabras de Sunmi, no le había gustado la manera tan elocuente de cómo se había expresado de esas Estrellas Fugaces y sobre todo de aquel resplandor rojo, que él sabía a quien pertenecía. Ninguno de los dos extendió la mano y se saludaron con un gesto de la cabeza.

Se puso al lado de Serena, poniendo sus manos alrededor de su hombro en un abrazo que a Serena no le transmitía nada, ninguna calidez, era como si la hubiera abrazado solo por costumbre, porque era lo que se esperaba que hiciera.

- Ahora que ya estamos todos ¿Qué saben sobre el enemigo? - Preguntó después de un rato con un tono frío como el hielo. - Porque me imagino que por eso han regresado a la Tierra.

Las chicas no se esperaban esa reacción por parte de Darien, incluso se preguntaban si había visto lo que sucedió hace unos momentos y por eso su actitud. Debe haber visto a Seiya dándole un beso a Serena... Pensó Rei Serena debe tener cuidado, no debe olvidar que tiene novio.

- Darien... - Susurró imperceptiblemente Serena pero fue Taiki quien le contestó al príncipe de ese planeta. - En parte tienes razón, hemos regresado a causa del nuevo enemigo, pero aún no estamos todos.

- Taiki tiene razón, - Asintió Yaten con la cabeza - no vino con ustedes la Sailor del tiempo. Tenemos un mensaje muy importante para ella.

- Bueno- ella- co-como decirlo - Tartamudeo Mina. De pronto una voz sonó a sus espaldas - aquí estoy.

Notas de Autora

Bueno antes que nada, mil disculpas por la tardanza, pero ustedes saben el trabajo…además con las vacaciones, olvidé llevarme el capitulo a mi casa para poder terminarlo. Buaaaaaaaaaaaaaaa así que tuve que esperar hasta regresar, pero bueno fuimos de poquito en poquito…así que aunque es un poco tarde les deseo que hayan tenido una excelente Navidad y que Este año nuevo este lleno de sorpresa, alegría y felicidad.

Kaoru Hatake.- Que bueno que te sigue gustando la historia, y es verdad tus imágenes quedan súper bien pero mejor tu manera de dibujar, en cuanto al video de Darien bueno andamos en producción. Espero que este capitulo te haya gustado y gracias por continuar con esta historia.

3rill Cullen.- Bueno perdón por tardar tanto, espero que al menos haya valido la pena. Y gracias por continuar leyendo esta loca idea.

karenina hansen.- Bueno el video de cuando llega Seiya a Tokio de Cristal ya esta disponible tanto en mi blog como en youtube. Espero que sean de tu agrado y como puedes ver Seiya y Serena se han reencontrado y al parecer Seiya no se lleva muy bien con Darien.

Marina Acero.- Que bueno tenerte de nueva cuenta por estos lugares y como puedes ver hay ciertas asperezas entre esos dos, espero que este capítulo sea de tu agrado.

sakurita souma .- Lamento la tardanza, como puedes ver las Sailor Starlights se han reencontrado con nuestras protagonistas, y me agrada que te gusten nuestras historias, sin su apoyo, bueno pues esto no tendría sentido.

Así que solo me resta decir muchas gracias a todos por sus reviews que tan amablemente nos han dejado. Así que no se despeguen y nos vemos en el siguiente capitulo…