Los personajes de Sailor Moon. No me pertenecen, son propiedad exclusiva de la grandiosa Naoko Takechi. Los demás personajes que aparezcan en esta historia, (Esos sí son invenciones mías.)

"-cursiva- "Lo que piensa un personaje y "negrita" es lo que dice un personaje

SAILOR MOON: El FUTURO DEL SIGLO XXX

LAMENTOS DE LA LUNA

-Las tinieblas no podrán contra su luz- le aseguró ella mostrando sus ojos la determinación y confianza que tenía en aquella Sailor. - Ella detendrá tus malévolos planes... aunque no creas en mis palabras.

-Cierra la boca- Ordenó Apolo, al momento que le arrojaba una esfera de energía, lastimando seriamente a Sailor Galaxia, alejándose de ahí bastante enojado. Sin lograr escuchar el débil susurro de su prisionera antes de que se desmayara.

-Tú puedes... Sailor… Moon…

Mientras Apolo caminaba furioso por los pasillos Es imposible que exista una Sailor con ese poder, pero entonces, quien acabó esta vez con Beryl. Incluso Neherenia y la sombra que controlaba a Galaxia fueron derrotadas.

- Hmp, debieron haber tenido suerte, ninguna Sailor por si sola puede salir victoriosa contra la oscuridad... ni siquiera ella pudo.- Hablaba en un susurro -Aquella vez no me percaté de su presencia, -suspiró levemente -hasta que fue demasiado tarde.

-Se suponía que el brebaje la enfermaría y así permanecería en Aroi… donde estaría a salvo. Nunca creí que a pesar de todo vendría ayudar al reino de la Luna.- Musitó deteniéndose en una habitación -Pero esta vez será diferente, eliminaré a su alter- ego…Sailor Sun no despertará...- puedo asegurarlo. Abrió la puerta y entró en aquel cuarto, se dirigió a un estante, y de uno de los cajones sacó un extraño medallón de color negro. ¿Cuántas veces había observado aquel medallón, recordando su pasado Ni siquiera él lo sabía.

De pie enfrente de su medallón negro, concentró su energía y dejó volar sus pensa­mientos sobre el inmenso cosmos, hacia cierta persona -No sabes cuánto he soñado volver a verte... Princesa protegida por el Sol... responde a mi voz.- Sus ojos dieron un fuerte brilló en la oscuridad. Pero de repente una descarga cruzó por su mente impidiéndole continuar y la energía se desapareció.

-¡Maldita sea,- Tronó Apolo echando chispas por los ojos -Todavía lo siento, esa energía me esta desafiando¿Quién puede ser, - tratando de concentrarse sin embargo nuevamente fue repelida, pero alcanzó a distinguir una silueta -esa figura era... ya veo con que fue ella quien me interrumpió- Apareciendo una sonrisa maliciosa combinaba con la mirada gélida que adornaba su rostro. -No creí que hubiera reencarnado.

-Pudiste detenerme hoy, pero no podrás siempre sacerdotisa -guardando nuevamente el medallón - si osas interferir... te mataré nuevamente. Nadie impedirá que cumpla mi objetivo, ni siquiera tú... Sibila. Los días de Sailor Sun... están contados.

-¿Esta bien, señorita?- Preguntó un hombre poniendo una mano en el hom­bro de una joven, quien no era otra que Yoko.

-Si, aunque He estado en mejores condiciones- respondió ella mientras se incorporaba y sacudía la cabeza en un intentó porque el dolor desapareciera. Y agradeciendo al hombre entró a su departamento. -Lo detuve, pero volverá... sabe que ella se esconde en este planeta. ¡Demonios! Debió haber detectado el resplandor de su alter ego- Cuándo de repente sus ojos se tornaron como si estuviera en un trance y saliendo al balcón tomando su medallón de color blanco entre sus manos musitó -Puedo sentirlo... La Sailor del cambio ha regresado... trayendo consigo, un ocaso para el Sol, la Tierra y la Luna.- Despertando del trance mirando que el medallón esta brillando fuertemente ¡No permitiré que la profecía se cumpla!Sailor PlutAlzando los ojos. La Luna no resurgirá a costa del brillo del Sol Saliendo de su departamento.

Pero mientras eso sucedía, nuestras heroínas están por descubrir una verdad, un secreto que se creía enterrado junto con las ruinas del Milenio de Plata.

-¿dónde Estamos? -Preguntó Serena. -¡Pero si es... la reina Serenity!

-Así es, estamos en la época del Milenio de Plata junto con mis recuerdos y la gema lunar que usaba el antiguo rey de la Luna, sabrán la verdad, -Comentó Sailor Plut y se puede ver a la Reina Serenity caminando por los pasillos, cuando un hombre de cabello dorado se encuentra recargado en uno de los pilares con los brazos cruzados al pasar la reina la toma en brazos y empezó a besarla, pero la Reina Serenity retrocedió -¿Qué te pasa Soma? - Exclamó ella.

-No es claro-. Respondió él. -Simplemente deseo besarte Serenity, no me ha dado un beso en todo el día, alteza.

-Ah, es cierto- replicó ella -Es uno de mis deberes, lo olvidé. Dándole un frío beso en los labios.

-No quiero que lo hagas porque sea tu deber -dijo el -Quiero que lo hagas porque me amas.

-Pero yo te amo.- Pero a Soma le sonaba poco convincente. -Tienes un modo muy bonito de demostrarlo- comentó él después de unos momentos de silencio.

-Soma entiende, No debes empezar a ponerte meloso. No es éste el lugar ni el momento -le recordó ella -Además tengo muchas cosas que debo hacer. -Repuso acariciando su mejilla -comprende, estoy cansada, acaba de terminar la reunión planetaria Y dando un leve suspiro agregó -Mejor ve a distraerte. Tengo todavía muchas responsabilidades que atender.

Soma frunció el entrecejo irritado y dijo con brusquedad -Creí que habíamos acordado que estaría presente en dicha reunión.- Estaba realmente molesto, fui un tonto al haberle echo caso a Endo, (Endo era general de las tropas solares y viejo amigo del rey Soma), fue él quien lo convenció de intentar salvar su matrimonio pero nuevamente su esposa anteponía su reino y sus subditos, haciendolo a un lado.

-Lo siento querido, pero conoces las leyes. -Murmuró ella -Como soberana de este reino, debo guiar a mi pueblo para que siga próspero y feliz. Lo entiendes ¿verdad?

-Por supuesto- le aseguró Soma, esforzándose por no mostrar su descontento -Entonces me voy, no quiero que pierdas mas tu valioso tiempo.- Murmuró él en un tono áspero. Y se alejó de ahí bastante molesto olvidé que en el glorioso Milenio de Plata, yo solamente soy un simple adorno de decoración. apretó los dientes hasta que le dolieran y con una cosa en mente, se dirigió al jardín, donde sabía que ahí encontraría a su amigo.

-Como pudieron ver, El matrimonio de los reyes no pasaba por buen momento.- Comentó Sailor Plut quien había congelado la escena.

-Poco tiempo después, nuestra reina dio a luz.- Apareciendo las imágenes ante ellos -Todo el reino estaba emocionado en conocer a la nueva heredera del Milenio de Plata.- Y con tristeza en la voz dijo -Pero por desgracia... nació un varón.

-¿Y eso que tiene ver? -Preguntó Lita desconcertada.

-Los varones no pueden regir en el Milenio de Plata,- Contestó Sailor Plut con melancolía -solamente una mujer puede suceder al trono.- Y dando un leve suspiró agregó aunque esta vez su voz parecía solo un susurro -Por eso la reina con profundo pesar y aunque aquello le partiera el alma, entregó al bebé a quien lo arrojaría al abismo de hielo.

-cegar la vida de un bebe solo porque era varón -Exclamó molesta Serena- ¡Eso es absurdo!

-En tiempos del Milenio de Plata, los hombres ocupaban un papel secundario.- Dijo Sailor Neptune -¿No es así Sailor Plut?

-Estoy segura que Incluso el Rey no tenía gran autoridad.- Agregó Sailor Uranus. -No creo que hayan pensado que nacería un varón.

Sailor Plut asintió -por lo general cada descendiente real da a luz a una niña.- Y agregó con cierta amargura -Se le informó al rey y al pueblo, que el bebé había muerto. Solo Sailor Galaxia, la antigua Sailor del planeta Kinmoku y yo sabíamos la verdad.

-Con la supuesta muerte del bebe, las cosas en el reino siguieron igual aunque el matrimonio de los monarcas se fracturaba más y más, al grado de que el rey engañara a nuestra reina con otra mujer -Dejando a todas con la mente en blanco por esa revelación.

Despúes se ve al palacio engalanado, se celebraba una fiesta, donde hermosas mujeres bailaban alegremente con sus parejas, todo era felicidad, la reina Serenity se encontraba conversando con unas damas, Y se puede ver como el rey abandona el lugar discretamente.

Atravesó el salón sin detenerse y con el corazón acelerado, se detuvo en la puerta y sonrió todavía más, y sin más preámbulo entró directamente en una habitación, al parecer la biblioteca, ahí se encontraba la diplomática del Sol, mirando por una ventana, sumida en sus pensamientos, su cabello era color aguamarina, su vestido de color rojo y sus aretes con la forma del Sol. Él la necesitaba y cuanto más estaba con ella, peor se hacía su dependencia hacia esa joven. Rapidamente Soma cerró la puerta, sacando a la joven de sus reflexiones.

-Sabía que estarías aquí -murmuró él tomándola por la cintura.

-¡Soma, pero como... creí, -Exclamó Sorprendida la joven.

-Ámame, Sigel.- Cogiéndola bruscamente por los hom­bros.

-Pero creí que... -pero Sigel no tuvo tiempo de pronunciar otra palabra porque el rey del Milenio de Plata había capturado sus labios, sintiendo como le rodeaba la espalda con el brazo, apretándola con fuerza contra él, aumen­tando la presión de sus labios obligándola a abrir la boca. No tardó mucho en que Sigel respondiera de la misma manera a sus besos. Sigel estaba abrumada por la pasión en los besos del Rey Soma. Cada uno parecía ser aún más posesivo que el anterior.

-Me quitas la respiración- murmuró Soma dentro de aquella boca ardiente. Y volvió a besarla apasionadamente hasta que Sigel se separó de él. -Creía que habíamos quedado en que no volveríamos a hacer esto -murmuró Sigel.

-¿Qué pasa, mi vida? -Él murmuró contra sus labios.

-Esto no esta bien -Protestó ella débilmente.

-No es muy convincente, cariño. Tú me amas- aseguró Soma, acercando su aliento al rostro de la muchacha, -tienes tantos deseos de dejarme como yo de dejarte a ti. Sólo tengo que mirar tus ojos para darme cuenta de que tú tampoco quieres hacerlo.

-Acordamos que tratarías de salvar tu matrimonio.

-Y fui un estúpido por permitir que me convencieras, -replicó él escondiendo su rostro en el cuello de Sigel -cuando sé que mi matrimonio... hace tiempo que dejó de funcionar - Atrayéndola hacia sí; -nada me ata a Serenity. Tú y tu bebita son ahora mi razón de ser.

-Además...- Susurró en su oído -no sé por qué tenemos que seguir luchando contra la atracción que ha habido entre nosotros desde que nos conocimos. -Deslizando una mano por sus muslos. Sigel se mordió el labio inferior y le empujó el pecho para apartarlo.

-Soma, sólo quiero hacer lo correcto.

-¿Y qué es lo correcto¿Seguir ocultando lo que hay entre nosotros? -Le preguntó con voz sensual -¿fingir que no nos sentimos atraídos el uno por el otro?

-Soma, dijimos que no volveríamos a hacer esto. Fue un error desde el principio no...- Comenzó, pero se le quebró la voz y tuvo que tragar saliva para poder seguir hablando -debimos dejarnos llevar.

-¿Te arrepientes?- Preguntó él, acariciando la frágil curva de su mandíbula -Porque yo no.

-Dime que no sientes nada por mí, -deslizando sus dedos por la mejilla de Sigel bajando a su cuello hasta alcanzar la parte superior de sus pechos -que las veces que pasamos juntos fue sólo sexo y te prometo que aunque se me parta el corazón, jamás volveré acercarme a ti.

Alzo los ojos y al verlo, sintió que estallaba en llamas -No, no puedo decir eso.

-Yo te he deseado desde que caíste en mis brazos aquél día.- Habló él, sensualmente acariciándole el rostro con su aliento -Y luego, cuando te vi en aquella reunión- provocándola con su boca ardiente agregó, -supe que estaba perdido.

-Pero es que, -Susurró ella -tú eres un hombre casado.

-Cariño, no te preocupes. Ya verás como todo sale bien murmuró abrazándola Te he dado mi palabra de que cuidaré de ti y de tu bebé mientras viva. Yo las protegeré- Dándole un beso en la frente -además me he encariñado mucho con tu hija.- Ella sonrió, levantó la mano y la apretó contra su mejilla.- Te quiero en mi vida, Sigel.

-¿Por cuánto tiempo, Soma¿Hasta que uno de nosotros decida terminar?

-Te equivocas, Quiero compartir el resto de mi vida a tu lado - dijo suavemente, -Deseo ser el padre de tu hija y de los hijos que seamos capaces de tener... Sigel… quiero envejecer junto a ti.

-No hablas en serio.

-Hablo muy en serio, Sigel... Tú eres el amor que pensé que nunca encontraría- declaró con suavidad. -Te quiero, te necesito Para el resto de mi vida.- Por el momento ella no parecía capaz de articular una palabra.

-Sigel... Nunca te haré daño- murmuró él al verla sorprendida por lo repentina de su declaración. -Mírame, Puedes sentir como mi cuerpo se deleita en el tuyo.

El corazón de Sigel palpitaba con fuerza viendo el deseo en el rostro del Rey del Milenio de Plata, el esposo de Serenity, aquel a quien ella orilló a buscar el amor en otro lado. Y lo encontró en sus brazos, convirtiéndose en su amante. Haciéndola sentir cosas que nunca creyó que pudiera sentir.

-O es porque, no te gusta cómo te toco; -Inquirió Soma bajando levemente por el escote de su vestido, lamiendo su pecho.

-Sabes que eso no es verdad -musitó ella.

-Entonces¿no te gusta cómo te beso? -Le preguntó, posando sus labios sobre los de ella y besándola con una pasión devastadora que incluso la dejó sin aliento.

-O tal vez... No te gusta cómo te hago el amor ¿Es eso, Sigel? -Murmuró él contra sus labios mientras comenzaba a desabrocharle el vestido. -Dios, te deseo tanto, amor...

-Y Yo a ti -Le aseguró Sigel con la respiración entrecortada. -Pero ahora tengo que regresar al baile.

-Es pronto- le susurró junto a la boca, y lamió sus labios -Quédate conmigo y Déjame hacerte el amor, Sigel. Déjame entrar en ti. -Pidió él con voz ronca, mientras sus labios recorrían desde su lóbulo hasta su cuellohacién­dola sentir como si estuviera quemandose por dentro. -Necesito que sepas cómo me enloqueces de pasión, que ahora eres tú la única que ocupa mis pensamientos -mi­rándola a los ojos.

Luego la besó con una pasión que la dejo temblando. -No puedes negar lo que hay entre nosotros, Sigel.- Besándola suavemente en los labios -Nunca he deseado a una mujer como te deseo a ti. -Acariciándole el cabello -Estás en mi sangre, no puedo pensar en nada más que en ti.- Loco de deseo la sentó en el escritorio.

-¿Pero qué estás haciendo?- Dijo Sigel pasmada.

-Es un poco tarde para preocuparse de los mirones¿no te parece?- Sigel seguía agarrándolo por los hombros, para que no se acercara a ella. -¡Soma!

-Me gusta oír mi nombre en tus labios.

-¡No podemos hacerlo aquí! -Sintiendo la mano de su amante comenzar a bajar la cremallera de su vestido -puede venir alguien -musitó, ruborizada.

-Nadie vendrá -le aseguró Soma, -no te preocupes Te va a gustar, amor la provocó. Y a mí también. - Él tomó su barbilla en su mano y la miró fijamente, En ese momento, ella supo que él iba a tomarla. Tomarla en un modo en que ella nunca había sido tomada antes. Dándole una mirada que respondía todos sus miedos... Soma no estaba jugando con ella como lo había hecho el padre de su hija. El realmente la amaba.

-Descuida, preciosa - susurró él, enterrando la cara en la cálida curva de su cuello -tenemos toda la noche.

Sigel le revolvía el cabello, le levantó la cara, y lo besó como si no existiera nadie salvo ellos. -Sigel -dijo Soma, casi sin aliento, -no sabes cuántos largos años de soledad he tenido que esperar por ti.

Regresando a la fiesta, la Reina Serenity se dio cuenta que no estaba su marido, frunció el ceño molesta, -¿Donde está Soma, Esta es una fiesta diplomática.- Sé que no puede opinar en los asuntos del reino, pero al menos debe cumplir con su papel. Así que salió del salón, diciendo que iba a tomar un poco de aire. Y se dirigió a buscar junto a Sailor Plut a su marido, caminando por uno de los pasillos escuchó unos ruidos extraños procedentes de la habitación contigua.

-Me encontraba buscando al Rey -Habló Sailor Plut -cuando vi a la Reina abrir una puerta Y Cerrarla de golpe -La voz sonaba triste y melancólica, -después me ordenó regresar al salón.

-Eso quiere decir... -Musitó Mina

-Así es,- Asintió Sailor Plut con tristeza -la reina descubrió la infidelidad del Rey Soma.

Y en efecto así era, lo que encontró la reina Serenity dentro de esa habitación, le partió el corazón en mil pedazos. No podía creer lo que estaba viendo. Su esposo estaba besando profundamente a otra mujer, con una mano en su cabello y la apretaba tanto contra él que parecían un solo cuerpo.

-Veo que estas teniendo tu propia fiesta. -Rápidamente al escuchar aquella voz, los amantes se separaron, Sigel se puso de pie y se compuso el vestido. -No sabía que estuviera tan desesperada como para estar de ofrecida, embajadora Sigel.

-¡SERENITY!- Exclamó Soma molesto. -Hoy voy a hablar por primera y última vez, La obra terminó, la dirigiste bien, Me diste el peor papel, de hombre infiel y tú de víctima. . . -Y dándole un rápido beso en los labios a Sigel murmuró- Ve por tus cosas y nos vemos en el jardín. No tardaré mucho.- Ella asintió con la cabeza y pasó al lado de la Reina Serenity quien susurró -A eso veniste, para quitármelo mosquita muerta.

-Te equivocas Serenity, no soy la culpable que se interpone entre ustedes dos-. Asevero decidida -fuiste tú quien lo arrojó a mis brazos -Saliendo de la habitación, cerrando la puerta.

-Descarada- Mascullo con ira. Y dirigiendo su mirada de odio a su esposo le gritó -Y bien, que excusa me darás,- golpeando el escritorio con sus manos-CONTÉSTAME.

-Yo... -Trató de decir Soma pero lo interrumpió- No espera, ya sé lo que vas a decirme. Que esto no es lo parece, que ella te provocó, que tú no querías. -Rugió aspirando aire. -Que solo fue una aventura. Que soy yo tu gran amor -agregó con rudeza. - Que puede tener ella que no tenga yo, que puede darte ella... dímelo.-

- ¡Silencio, que ahora soy yo el que hablo, -Gritó Soma, quien parecía sumamente enojado - Ahora me toca a mí gritar que fuiste una gran mentira, -tomándola fuertemente del brazo -Ahora me toca a mí, no te importó más que tu propia vida, Ahora me toca a mí, tú siempre ausente, fría, indiferente¿Y qué esperabas¡Sí te engañe, -Soltándola con brusquedad -pero tú lo buscabas.

-Así que, no puedo pedir perdón de algo que no lamento- Recibiendo una bofetada por parte de la Reina Serenity- ¡Cínico! Pensé que significaba algo para ti nuestro matrimonio, pero veo que no.

-Matrimonio...- Musito con sarcasmo, -a mi punto de vista yo soy solo un objeto más del Palacio Lunar, una tercera almohada en tu cama.

-¿De qué estás hablando¿Que disparate estas diciendo? -Cuestionó ella, irritada -nosotros somos una pareja.

-Estar delegado en segundo lugar, ser tu sombra... estoy harto de vivir así -Bramó Soma -Yo deseo tener alguien que me ame, me escuche... una verdadera compañera- Repuso triste -nosotros somos solo dos extraños.

-¡Y por eso corriste a sus brazos!- Exclamó molesta -Acaso era en ella en quien pensabas cuando estabas conmigo.

-No responderé eso -Dijo serio dirigiéndose a la ventana -solo que fue ella quien me proporcionó todo el amor que no encontré contigo.

-Por si lo olvidas tiene una hija de quien sabe de quien. O ¿Acaso ella es tú bastarda?

-No lo es, aunque me gustaría haberlo sido -Esbozando el rey una sonrisa comentó -no me importa quien haya sido su padre... me encariñé con su hija y si Sigel me lo permite, quisiera ser el papá de esa bebita.

-¡Que desfachatez la tuya!-Le respondió con dureza

-ya me cansé de ser siempre el culpable, -Espetó Soma -Ahora me toca a mí, gritar que tú también te equivocaste - volvió a vociferar señalándola con el dedo, -no me dejaste más que un camino, Robar en la calle todo ese amor que no tuve contigo. . .

-Ya estoy aburrida de todo este cuento, A nadie convences con tus argumentos. - Replicó ella levantando un poco la voz. -Fuiste tú quien me engañó y quieres echarme a mí la culpa de tus errores.

-No voy a seguir discutiendo contigo, no tiene caso después de todo Aquí se termina esta historia, no hay nada más que hablar, -Habló enérgicamente Soma -Hoy fue la última noche de nuestra función, Sin maquillaje al fin, se va el payaso aquel, Que simuló reír, muriéndose entre tus brazos.

Dirigiéndose a la puerta agregó- no importa que le gente piense que soy el verdugo y tú la inocente. . . ahora al menos podré ser feliz con una mujer que en verdad me demuestra que le importo.

-¡Pues si piensas que la amas, márchate!

Soma tomó la perilla de la puerta y susurró -Solo una cosa, Serenity. ¿Cómo pudiste Entregar a Nuestro hijo solo por haber sido varón?

¡Cómo se enteró! Pensó la reina sorprendida, sin saber en realidad como contestar. desviando su mirada, tratando de que sus ojos no la traicionaran.

-No tienes que responderme, tu cara te delata. Como me enteré…eso no tiene importancia. Solo espero que los dioses te perdonen…porque yo no podré hacerlo Repuso triste adiós para siempre Serenity. -Dejó su corona en el suelo y salió de la habitación rumbo al jardín, donde lo esperaba Sigel.

-¡Amor mío, no te vayas! No me dejes. -Pero fueron inútiles las suplicas de la reina, Soma se marchaba sin mirar atrás. No nos abandones

-Ese día el Rey Soma abandonó el Milenio de Plata y jamás regresó -musitó Sailor Plut -comenzó una nueva vida al lado de la embajadora Sigel y su bebita -apareciendo en el rostro de Sailor Plut un velo de tristeza- Ignorando que nuestra reina estaba nuevamente embarazada.

-Las cosas parecían ir de mal en peor, -Suspiró profundamente -a los pocos días que el Rey Soma abandonó la Luna, el Consejo del Stellar System rompió las negociaciones con nosotros de manera inexplicable.

-¿Stellar System?- Preguntó Amy intrigada

-Algunas estrellas crearon una alianza entre ellas, y formaron el grupo conocido como Stellar System, -les explicó Sailor Plut -la Reina Serenity deseaba que se unieran a nosotras.- Se lamentó tristemente y bajó la cabeza agregó -Pero por desgracia eso no fue posible.

-Así que no volvimos a tener contacto con el Sol ni con el Stellar System. -Continuando con su relato -Poco tiempo después la Reina Serenity dio a luz a una hermosa bebita... Lo demás, ustedes ya lo conocen.- Regresando nuevamente a la azotea de la escuela.

-¿Dónde estuvo todo este tiempo, ese bebé?- Preguntó Serena

-Lo Desconozco... No sabía que estuviera con vida.- Respondió ella -Pero por lo visto, ahora desea vengarse envolviendo al Sistema Solar en la oscuridad.

-¡No se lo permitiremos!- Declaró rudamente Sailor Uranus -Es una pena lo que le pasó, pero si piensa que se apoderará del Sistema Solar y que lastimará a nuestra princesa está muy equivocado.

-Así es, no dejaremos que lastimen a Serena -Continuó Lita. -Tendrá que matarnos antes de permitirlo. ¿Cierto? -Y todas ellas afirmaron con la cabeza.

Chicas Pensó Serena conmovida al escuchar a sus amigas.

-Nosotras también les ayudaremos -Agregó Taiki

-Fue por eso que regresamos... para proteger al bombón -Dijo Seiya -Esta vez Pelearemos a lado de ustedes.- Provocando que tanto Sailor Uranus como Neptune le lanzaran una mirada de advertencia.

-No tienen porque hacerlo, esto solamente involucra al Sistema Solar- les informó Sailor Neptune

-Además con nosotras es más que suficiente para proteger a la Princesa... -habló enérgicamente Sailor Uranus y acercándose a él murmuró -Ella ama a su novio … tú solo eres un amigo…nada más. -Enviándole una mirada fría y cortante.

-Tal vez… pero entre un hombre y una mujer, la amistad es tan sólo una pasarela que conduce al amor (1) no lo olvides... Uranus.- Respondió en un susurro para que solo ella lo escuchara. Ocasionando que de los ojos de la guerrera del viento sacaran chispas.

-¿Quién es la Sailor que busca el enemigo?- Preguntó Mina tratando de poner fin aquella discusión que podría acabar mal.

-Sailor Sun... la guerrera del sol.

-Pero dijiste que se rompieron las relaciones con el Sol -Interpeló Darien -y así fue, dijo Sailor Plut -pero un día... el símbolo del Sol que hasta ese momento estaba en la oscuridad... dio un fuerte brillo. Fue cuando comprendimos que Sailor Sun había nacido.- Y dirigiendo su mirada a la Luna que se veía en el cielo continuó -A los pocos días una joven con una mascara cubriéndole el rostro apareció en el castillo. Aunque algo pasó... ocasionando que estuviera muy esporádicamente por el reino.

-¿Por qué Luna o Artemis no la buscaron?- Cuestionó Rei. -Si es una inners, debieron haberla despertado para proteger a Serena del Negaverso.

-Porque ella no debía resurgir hasta el momento indicado -les respondió Sailor Plut -cuando esa Sailor despierte, habrá un cambio, como lo predijo la profecía.

-¿Profecía?- Musitó intrigado Darien.

-Antes de que fuera destruido el Milenio de Plata... los sabios hicieron esta Profecía "Selenitascuando el Sol renazca nuevamente... traerá consigo el nacimiento de una era de paz y armonía".

-¿Eso quiere decir?- Murmuró suavemente Amy

-Que Tokio de Cristal esta por surgir. -Respondió Rei. Mientras que Sailor Plut solo asintió con la cabeza

-¿Tokio de Cristal? -Indagó Seiya.

-El futuro de la Tierra, donde Sailor Moon y Darien serán los gobernantes.- Les explicó Sailor Plut tajantemente -serán conocidos como la Neo Reina Serenity y el Rey Endymion. Y padres de una hija.

-Ya veo…así que tu vida ya esta decidida…bombón -sonriendo lastimeramente, apartándose un mechón de su cabello que había caído sobre su frente. Serena solamente agachó la cabeza, por alguna razón, no le gustó que Seiya supiera de lo que le deparaba el destino. Escucharlo decir esas palabras, le produjo una gran tristeza en su interior.

Tokio de Cristal pensó amargamente Serena Debería estar feliz, me casaré con mi querido Darien, está Rini...pero a la vez me siento intranquila ¿Que me pasa¿No era eso acaso, lo que he estado soñado durante tanto tiempo?

Y no solo Serena le había afectado aquellas palabras, Darien, sin quererlo no pudo evitar que sus pensamientos se fueran a cierta joven.

Después de un momento Sailor Uranus murmuró -Así que el futuro depende de que encontremos a Sailor Sun, antes que el enemigo.

Sailor Plut afirmó con la cabeza -¿Qué hay de esos guerreros misteriosos? -Preguntó Serena -Al parecer ellos también buscan a una persona, tal vez sean amigos.

-No podemos confiar en ellos, mientras no sepamos sus intenciones…ellos también son enemigos -Dijo Sailor Neptune.- Debemos estar alerta.- Todos los ahí presentes asintieron.

-Creo que eso es todo, así que lo mejor será irnos a nuestras casas…mañana tenemos que asistir a la escuela. -Declaró Amy

-Seiya… ¿Vendrán mañana a clases? -Preguntó esperanzada Serena.

-Claro y espero que me asignen nuevamente a tu grupo bombón.- Ocasionando que Uranus, Neptune resoplaran molestas. Mientras que Darien parecía que su mente estaba en otro lado ¿Por qué siento que conocí a esa Sailor?

-Vamos, las llevaré de regreso a su casa- Dijo Darien, -Bueno, nosotros también nos vamos.- Comentó Taiki retirándose todos de ahí. Pero cuando se iban a ir Sailor Uranus y Neptune, quienes se habían convertido nuevamente en Haruka y Michiru –Esperen- musitó Sailor Plut -Quiero preguntarles algo. ¿Que están dispuestas hacer por proteger la paz del universo y del futuro?

-Cualquier cosa- Respondió Haruka. -Si con ello protegemos al Universo.

-Y el bienestar de nuestra princesa -agregó Michiru.

-Incluso si eso significara tener que extinguir el brillo de una Sailor. - Mirándolas fijamente Sailor Plut.

Por otro lado en el Aeropuerto Internacional de Tokio un joven de cabellera y ojos azules desciende del avión.

Así que la Princesa está en Tokio…por tu bien, es mejor que no te entrometas en nuestro camino… Sailor V esbozando una sonrisa irónica O créeme que lo lamentarás… Mina Aino. Dirigiéndose a la salida del aeropuerto donde se encontraría con sus compañeros.

Notas de Autora

1.-Jules Renard(1864-1910) Escritor y dramaturgo francés

Fragmentos de la Cancón Ahora me toca a mi.- Interprete Pimpinela.

Hola a todos que decían esta ya andaba perdida, pues no andaba de parranda y como verán en mi pagina de youtube bueno he estado en la producción de varios videos musicales.

Pero no me olvido de mis historias, ahora si pasemos a contestar los reviews de las personas que no se han olvidado de mi.

KaoruHatake.- Gracias por continuar leyendo esta historia y espero que las dudas se dispersen poco a poco ¿o se harán mas? (Espero que no) Cuídate y nos seguiremos escribiendo.

sakuritasouma.- Que alegría tenerte por aquí, que bueno que te gustaron los capitulo...espero que este haya quedado también bien.