Despues de la reunion las outers se van y haruka dice espera setsuna no creo que le hayas dichot todo a cabeza de bobmbon que ocultas

Los personajes de Sailor Moon. No me pertenecen, son propiedad exclusiva de la grandiosa Naoko Takechi. Los demás personajes que aparezcan en esta historia, (Esos sí son invenciones mías.)

"-cursiva- "Lo que piensa un personaje.

SAILOR MOON: El FUTURO DEL SIGLO XXX

EL DESTINO DEL SOL

-Vamos, las llevaré de regreso a su casa- Dijo Darien, -Bueno, nosotros también nos vamos.- Comentó Taiki retirándose de ahí. Pero cuando se iban a ir Sailor Uranus y Neptune, quienes se habían convertido nuevamente en Haruka y Michiru –Esperen- musitó Sailor Plut -Quiero preguntarles algo. ¿Que están dispuestas hacer por proteger la paz del universo y del futuro?

-Cualquier cosa -Respondió Haruka. -Si con ello protegemos al Universo.-

-Y el bienestar de nuestra princesa- agregó Michiru.

-Incluso si eso significara tener que extinguir el brillo de una Sailor.- Mirándolas fijamente Sailor Plut.

Por otro lado en el Aeropuerto Internacional de Tokio un extraño pasajero desciende del avión.

Así que la Princesa está en Tokio…por tu bien, es mejor que no te entrometas en nuestro camino… Sailor V esbozando una sonrisa irónica O créeme que lo lamentarás… Mina Aino. Dirigiéndose a la salida del aeropuerto donde se encontraría con sus compañeros.

Mientras que en la azotea de la Preparatoria Juuban, las Sailor exteriores aún se encuentran ahí

-Acabar con una Sailor…- Dijo Michiru, Sailor Plut no respondió, solo asintió con la cabeza y después de un momento Haruka murmuró -¿Te refieres a las Starlights? Haciéndose un incómodo silencio.

Sailor Plut negó levemente con la cabeza -el brillo que debe ser extinguido es el del Sol.

-¡Qué! -Exclamó Haruka incrédula -Pero si acabas de decirnos que...

-Debemos encontrar a Sailor Sun… -la interrumpió Sailor Plut -Y así es, pero tal como lo indica la Profecía el brillo del Sol debe perecer- Tras un breve silencio Sailor Plut continuó -Hace unos minutos, omití una parte porque sabía que la Princesa no estaría de acuerdo.- Apareciendo con su cetro de gránate un pergamino.

Haruka lo tomó en sus manos y leyó…"Selenitascuando el Sol renazca nuevamente... deberán extinguir su brillo; porque su ocaso… traerá consigo el nacimiento de una era de paz y armonía".

-¿Es la única opción?- Le Preguntó dubitativamente Michiru.

-Si- aseguró Sailor Plut -La Reina Serenity le encomendó a una Sailor esta tarea… y por el mensaje que envió Sailor Galaxia, fue a ella a quien le asignaron acabar con Sailor Sun…cuando volviera a renacer- miró hacia la Luna y dando un leve suspiro agregó -Pero ahora sin ella, somos las únicas que quedan.

-¿Cómo puede la muerte de una Sailor traer una nueva era?- Habló Michiru en un susurro. -Acaso este es el acontecimiento que…

-Si…-Asintió Sailor Plut -Sin el brillo del Sol el planeta se congelará y se sumergirá en un profundo sueño…lo demás, ustedes ya lo saben.

-¿Tú sabes quien es ella?- Preguntó Haruka.

-Lo ignoro, en ese entonces yo me encontraba en la Puerta del Tiempo. Pero ahora alguien está tratando de cambiar el presente…debemos evitarlo. Es triste, pero el destino de esa sailor no es otro que la muerte.

-¿Qué hay de las Starlights?- Murmuró Haruka -Me preocupa que esa estrella confunda a cabeza de bombón, sus sentimientos por ella no parecen haber cambiado.

-Descuida Uranus, ellas no serán un problema, después de todo, las Starlights también tienen su destino trazado.- Pensó con tristeza.

Y hablando de ellas, en estos momentos Yaten y Taiki están teniendo una gran aventura, tratando de cuidar a una traviesa pequeña.

-ChibiChibi, no hagas eso.- La detuvo Yaten al ver que intentaba jalar el mantel de la mesa, con todo y florero. La tomó en brazos y le dijo -Es muy peligroso, podrías haberte… ¡Ah! - No pudo terminar porque Chibichibi había encontrado que jalarle el cabello a Yaten, era mucho más entretenido que un simple mantel.

-¡Chibichibi! ¡Basta!- La pequeña se quedó mirándolo y comenzó a llorar.

-Mira lo que hiciste Yaten, No llores, pequeña. - Le pedía Taiki quien trataba de calmarla -te compramos el cereal que viste en la TV. Y un hermoso conejito. - La pequeña soltó un grito de alegría aplaudiendo emocionada con sus manitas - ¡Chibi!

-Además, Yaten te hará caballito mientras yo preparo tu cena.- Aseguró Taiki.

-¡Que!

-Solo hazlo- Ordenó Taiki dirigiéndose a la cocina.

- ¡Que remedio! - Suspiró resignado Yaten Al menos mañana estará nuevamente con Sailormoon. ¿Dónde diablos se metió Seiya? Si nuestras admiradoras vieran esto…

- Chibichibi Caballito… Chibichibi

El día ha terminado y con el la caída de la noche que señala el fin de las actividades, pero mientras los habitantes de la ciudad descansan, algunos meditan sobre lo que tendrán que enfrentar en el presente para que exista el futuro que conocen y una de esas personas es Serena Tsukino, quien se encontraba viendo a través de su ventana, la hermosa Luna que resplandecía en el firmamento. - Tokio de Cristal esta muy cerca... eso quiere decir que Darien y yo muy pronto nos casaremos... después de todo era nuestro destino... pero no entiendo, debería estar alegre, sin embargo me siento intranquila y triste. No lo sé... tal vez estoy cansada. - Apagando la luz de su habitación. Sin sospechar que ella no era la única en meditar sobre su futuro.

Seiya Kou integrante del grupo Three Lights caminaba sumido en sus pensamientos. Pensando con amargura en las palabras de Sailor Plut. Tokio de Cristal…El futuro de la Tierra, donde Sailor Moon y Darien serán los gobernantes. Serán conocidos como la Neo Reina Serenity y el Rey Endymion. Padres de una hija. - Tal vez eso quiere decir que debo mantenerme al margen aunque…Bombón... cuando vi esa preocupación en tus ojos... por un momento pensé.- Bajó la mirada y continuó hablando con voz apenas audible - Pero tu tienes al mequetrefe de Darien... a veces el destino no es justo - de pronto se detiene y se da cuenta hacia donde lo había llevado la ventura o tal vez ¿el destino?, En esos momentos se encontraba enfrente de la casa de Serena Tsukino soltando un suspiro resignado - Bien dicen que no hay nada más doloroso que estar al lado de la persona amada... y saber que nunca la podrás tener

Tal vez es mejor así. Pensó con cierta amargura Su futuro es a lado de él ¿pero porqué? ¿Es posible oponerse a los designios del destino? ¿O simplemente me esta diciendo que debo tratar de olvidarte, mi princesa? - Pero como hacerlo cuando yo te amo tanto, ¿es posible arrancarse estos sentimientos?

Mirando hacia su ventana musitó - Bombón, porqué el destino se ensañó conmigo... si no podía tenerte, porque me hizo enamorarme de ti ¿qué debo hacer? ¡Que diablos de hacer! - Sintiendo que sus ojos se nublaban por las lágrimas que involuntariamente trataba de contener dando una última mirada a donde descansa la dueña de su corazón - Descansa... mi amor. - Cayendo de sus ojos algunas lágrimas, alejándose de ahí.

Repentinamente Serena despertó y un nombre salió de sus labios –Seiya- jalando rápidamente la cortina, pero la calle estaba desierta, solo el viento frío de la noche se escuchaba -juraría haber escuchado su voz.

-Serena, será mejor que te vayas a dormir... no olvides que mañana tienes escuela y después se reunirán en el Templo Hikawa. ¿Serena?

-Si Luna... ya te oí- Regresando a su cama tal vez solo lo soñé, pero se escuchaba tan triste, que sentí que mi corazón se desangraba.

Seiya, ha regresado a su casa, colgó su chaqueta y se sentó en un sillón. -¿Dónde andabas Seiya?- Comentó Molesto Yaten quien se quitaba el cereal y la papilla que le había lanzado ChibiChibi en la cara y en la camisa cuando estaba cenando.

- Solo fui a caminar, no tienes porque ponerte así. - Acariciando suavemente la cabeza de chibichibi quien se encontraba sentada en la alfombra abrazando a un lindo conejito blanco - Veo que te divertiste mucho con los chicos, pequeña.

- Chibi…Chibi

-Bueno creo que es hora de ir a la cama,- la levantó en brazos y la llevó acostar. Cuando regresó, habló Taiki quien se encontraba en ese momento secando un plato -Espero que no hayas ido a verla. - Al ver que no contestaba, Yaten arrojó el trapo con el que se estaba limpiando y dijo en tono amenazador -Porqué no te lo metes en la cabeza Seiya, para ella eres solo un amigo…A-MI-GO.

-Seiya…no queremos verte sufrir.- Murmuró Taiki -Lo más doloroso que hay en el amor es querer a alguien con locura y que te nieguen su amor.

-Ya escuchaste cual será su futuro y en el…Tú no estas incluido. - Rugió furioso Yaten- ¡Entiéndelo de una buena vez!

-No me importa que nunca esté a mi lado…-le informó Seiya -pero los sentimientos que tengo hacia ella…nadie ¡Podrá destruirlos!

-Chicos, será mejor calmarnos o vamos a despertar a la pequeña- intervino Taiki tratando de calmarlos -Seiya, ya te lo había dicho si te involucras mas de la cuenta, el único afectado serás tú. No olvides que cuando todo termine regresaremos a nuestro planeta y ellas continuarán con su vida…construyendo el tal Tokio de Cristal que dijo esa Sailor. Y tú Yaten,- mirándolo fijamente y con voz seria agregó -deberías tratar de entenderlo, la noticia sobre ese reino nos cayó de sorpresa a todos. No olviden que somos un equipo. -Ellos asintieron con la cabeza

-Será mejor irnos, mañana hay muchas cosas que tenemos que tratar con las chicas - Comentó Yaten yéndose cada uno a su habitación. Sin embargo, Seiya permaneció en la sala, -Bombón... Como yo te amo, nadie te amará... nadie, porque... Yo te amo con la fuerza de los mares, con el ímpetu del viento, en la distancia y en el tiempo.- Recargando su frente en el ventanal Yo te amo con mi alma y con mi carne, como el niño a su mañana, como el hombre a su recuerdo. (Fragmento de la canción Como Yo te amo.- Raphael).

-No me importa que el destino haya escrito que lo nuestro esta prohibido- se giró hacia atrás y vio a… -¡ChibiChibi! ¿Qué sucede? ¿No puedes dormir? ¿Te hiciste en la cama?- Pero ella solamente fue a su lado y se abrazó a su pierna - Seya tiste.

-Descuida, Chibichibi, vamos a dormir.- Cargándola y dándole un tierno beso en la mejilla, la acomodó en su hombro -Mañana te llevaré con el bombón. - al bajar la mirada vió que la pequeña se había quedado dormida, acurrucándose contra él, le acarició la cabecilla y se fue a su habitación no importa lo que me depare el futuro, siempre voy a estar a tu lado y siempre te voy amar... Serena Tsukino.

Preparatoria Juuban

Nuestras heroínas se encuentran en el patio de su preparatoria con Taiki y Yaten, quienes han regresado a la escuela causando un gran alboroto entre sus admiradoras, que coreaban sin parar el nombre del grupo.

-¿¡Qué!?- Exclamaron Mina, Amy y Lita al unísono - ¡Seiya se quedó a cuidar a alguien!

-Es que no podíamos dejarla sola, - contestó Taiki encogiéndose de hombros - podría pasarle algo a ella…o al departamento. Y como se encariñó mucho con Seiya… bueno él se ofreció a cuidarla.

-Era de suponerlo, si incluso duerme con él.- Suspiró Yaten- Insisto en que la consentimos demasiado.

-No puedo creerlo- Musito Lita sorprendida, sin embargo Amy y Mina sentían como si su corazón lo estuvieran oprimiendo.

-Yaten, No digas eso… es muy tierna.

-Dirás muy problemática,- Replicó él, -se nos ha perdido como 4 veces y que me dices del alboroto que causó el día de ayer.

-Bueno... no decías eso cuando la cambiabas esta mañana.- Esbozando Taiki una sonrisa traviesa.

-¡Qué hiciste, qué! -Gritó Mina

-¡No es lo que ustedes piensan!- Trató de explicar Yaten, quien veía la cara de Mina, con los ojos llenos de furia -Se ensució de harina al ayudar a Taiki hacer unas galletas, Y el infame de Seiya se desapareció, él es quien de por sí la cambia.- Ocasionando que todas las chicas se sonrojaran levemente.

Sin sospechar que en esos momentos Serena quien se había rezagado ha escuchado aquella conversación. Rompiendo el papel que traía en las manos, alejándose de ahí inmediatamente, preguntándose porque tenia una angustia tan penetrante que hacia que su pecho le doliera.

-Vamos Mina, ellos tienen todo el derecho de llevar a quien quieran a su departamento.- La voz de Amy sonaba seria y un poco molesta.

-Oye Amy…- tembló perceptiblemente Taiki al ver la cara de la guerrera del agua, su mirada estaba ausente -no crees que estas exagerando.

Ella lo negó con la cabeza y suspiró levemente -solo estoy decepcionada. No pensé que fueran de ese tipo de personas.

-No es para tanto,- Dijo Taiki defensivamente -Chibichibi está muy chiquita como para dejarla sola…algo podría pasarle a ella.

-o a nuestras cosas.- Añadió Yaten con una sonrisa burlona -Además dudo que pueda vestirse sola.

-¡Que! ¡Chibichibi Está aquí! -Exclamaron las chicas sorprendidas.

Afirmó Taiki con la cabeza -antes de que nos separáramos, Sailor Galaxia nos pidió que la cuidáramos, podría ayudarnos. Hoy Seiya la va a llevar nuevamente a donde se quedaba con anterioridad.

-Era Chibichibi la persona que ha estado con ustedes en su departamento. -Comentó Lita.

-Claro, -Asintió Yaten -y ha sido la misión más difícil que hemos tenido. ¿Pues de quien creían que estábamos hablando? -Apareciendo en las cabezas de las chicas una gran gota.

Y mientras aquel malentendido se ha aclarado. En la universidad Darien y Sunmi están caminando por los pasillos dirigiéndose a la cafetería a tomar un refresco, después del examen que han tenido.

-No pensé que el examen fuera tan difícil, al menos el profesor nos dio oportunidad que fuera a cuaderno abierto sino…

-Hiciste mal -Darien la interrumpió.

-No comparto tu opinión- le refutó Sunmi.

-Sabes que tengo razón…No debiste confirmarle al profesor que efectivamente habló del Sistema Nervioso Parasimpático.

-Y que querías que hiciera…mentir- contesta con ironía -además él nos lo advirtió…sabes Darien te aconsejo que a partir de hoy comiences a…

-Afectaste a los demás…-le reclamó -debiste interceder por el grupo y no quedarte al margen. Como si no te importara.

Sunmi suspiró -Bueno, no es mi culpa que ellos no tengan sus apuntes completos. Pero de que te quejas Darien,- frunció su ceño -te pasé la respuesta… ¿cual es el problema?

-No puedes estar indiferente- Replicó Darien mirándola con reproche -Somos un grupo, debemos apoyarnos entre nosotros.

-Ya acabaste de darme consejos. -Dijo ella en tono hiriente.

-Sunmi…

-No ahora escúchame tú… -Lo miró con rudeza -fueron ellos quienes me excluyeron del grupo… Pues bien…Ahora que se atengan a las consecuencias. - Bramó molesta - Para ellos no existo… perfecto, porque el sentimiento es mutuo.

-Como puedes decirlo así tan fríamente, acaso no…

-Anda dilo,- Le respondió molesta -no tengo sentimientos ¡sorpresa Chiba!…- Clavando sus ojos en el rostro Darien -soy Sunmi, la chica de hielo… la mujer sin corazón. Ahora sabes como soy.

-Tú y yo sabemos que no es verdad,- alargo la mano y apartó el pelo de la frente de Sunmi. Quien retiró su rostro rápidamente.

-Quédate con tu dichoso grupo -sonrió cínicamente Sunmi -creen que me hieren imponiéndome la soledad... ignoran que ella siempre ha sido mi única amiga.

-No lo hagas... -Sujetándola por los brazo -No te encierres en esa coraza…al menos no conmigo. Yo te protegeré.

-No necesito tu lastima….- Terminó ella zafándose de su agarre -ahora si me disculpa tengo cosas que hacer, joven.- Caminando a toda prisa sin mirar atrás. Con ese simple gesto Darien comprendió que ella le cerraba la puerta que apenas comenzaba a abrirle.

-Te equivocas- musitó él -en verdad quiero ser tu amigo.- La había llamado pidiendo que esperara pero no lo había logrado. Simplemente parecía que no lo conocía.

-Parece que le tiene cariño a esa señorita.- Habló una voz a su espalda, era Yoko Sibila y dirigiendo su mirada en dirección a donde se había ido Sunmi agregó -Esa joven es muy especial. Puede parecer dura, pero como usted le ha dicho, no es más que una fachada. En realidad es muy vulnerable... es como una ave herida.- Sus palabras despertaron de inmediato la curiosidad de Darien.

-¿Conoce a Sunmi, es familiar suyo?

Yoko lo negó con la cabeza nos conocimos... susurró -hace mucho tiempo. Y no ha cambiado, es como el astro que alumbra el firmamento... fuerte pero solitario.- Darien se volvió hacia donde se había ido Sunmi.

-¿Entonces es su amiga? -Se giró pero Yoko ya no estaba solo encontró un papel que decía "No permitas que la oscuridad absorba al Sol ni que la Luna lo oculte" lo guardó en el bolsillo de su camisa Quien era esa chica y que diablos significa esto y con aquel pensamiento salió del plantel sin sospechar que desde la azotea ella lo veía caminar -dudo que pueda llamarme su amiga. -Por mi culpa... tiene ese destino...

Mientras que Sunmi se disponía a irse a su casa, después de haber estado un buen rato sentada en los escalones de la biblioteca. Cuando levantó la vista se quedó boquiabierta, su ex novio le cerraba el paso con su carro y saliendo de él con un ramo de rosas en una mano.

Ella intentó marcharse pero él se lo impidió arrinconándola para después ponerle el ramo de rosas sobre sus manos. -Esto es para ti, Sunmi.

- Jean-Pierre ¿qué demonios estás haciendo aquí? -Preguntó ella mientras miraba las flores, sin entender que estaba pasando.

-ma chérie Quería darte una sorpresa cuando llegaras a tu casa, pero no sabía tu dirección...- comentó encogiéndose de hombros -luego se me ocurrió que sería más divertido venir a buscarte a la Universidad y después llevarte a algún restaurante romántico.

-Por cierto, estás más guapa que nunca- comentó al tiempo que le robaba un beso de los labios. Sin imaginar que Darien los había escuchado y tenía los puños totalmente apretados mientras que su mente inconscientemente deseaba darle un buen puñetazo a ese tipo por haberla besado.

-Jean-Pierre , Esto no tiene ningún sentido.- Respondió defensivamente.

-Entonces ma chérie que te parece si lo buscamos... pero en un lugar más privado- sugirió seductoramente.

-Podemos hablar aquí. Lo que tengo que decirte no tardará ni 5 minutos no quiero volver a verte... llévate tus flores- arrojándolas al suelo -búscate a otra tonta que crea en tus promesas. No hay sitio para ti en mi vida.

Jean-Pierre se acercó a ella y le tomó las manos. -Vamos, mon amour ¿No podemos hacer las paces? Cometí un error, eso es todo. Pero te compensaré por ello. Creéme, he aprendido mi lección- la miró a los ojos; -Escucha, jamás te habría abandonado de esa manera... Pero Shirley bueno... tú la conoces Me engañó para que te dejara. Todo fue culpa suya.

-¡Me estuviste engañando con ella, todo el tiempo! - Exclamo indignada -Solo té divertiste conmigo... ¿Quieres que también me olvide de eso?- Lanzándole una mirada de desprecio, llena de odio.

-He aprendido la lección, me quedaré con lo que conozco y sé que funciona.

-¡Vaya! Gracias, por el cumplido, eso fue muy lindo- dijo ella con ironía. -Ahora lárgate de mi vista, no quiero perder más mí tiempo con basura.- Se disponía a irse pero él la tomó por la cintura y la acercó hacia sí aprisionándola entre sus brazos manteniéndola inmóvil en contra de su voluntad. -Ya no te quiero he conseguido reorganizar mi vida y no hay sitio para ti.

-¿Por qué no puedes darme otra oportunidad mon amour?

-¡No me llames así!- Exclamó ella clavándole una mirada de odio. -Ahora déjame ir.

La miró silencioso unos segundos antes de sonreír. - No Hasta que haya realizado lo que me he propuesto Ahora vámonos, regresaremos a París hoy mismo.

-Yo no voy contigo ni siquiera a la esquina ¡Suéltame! - Gritó ella.

Jean-Pierre se echó a reír. - No me digas ¿Estás saliendo con alguien?

-no es asunto tuyo. -Sunmi cerró los ojos deseando que todo fuera una pesadilla.

- ma chérie eso es una buena broma. Ningún hombre se interesaría en la reina de hielo... excepto yo. Soy tu única opción.

Darien no aguantó estar más en silencio - Será mejor que suelte a la señorita... Ella no va a irse a ningún sitio. - Replicó con aparente tranquilidad.

Jean-Pierre se volvió a mirarlo - Perdone, pero esto es una conversación privada.- Cuando Sunmi observó a Darien tuvo la sensación de que quería hacer algo, estaba muy tenso.

- Lo siento, pero no puedo quedarme de brazos cruzados cuando estas lastimando a una joven que es muy especial para mí. - Dijo Darien a punto de perder la paciencia- Será mejor que te marches, pero esta vez para siempre.

- Darien tiene razón- intervino ella - vete Jean-Pierre . Tú y yo no tenemos nada más de que hablar.

- Ya veo... De seguro mientras estuviste conmigo me engañabas con él. ¿Te acuestas con tu... amigo? - Sunmi iba a responder pero Darien se le adelantó.

- Y que si lo hacemos - Comentó Darien enfurecido. - No quiero volver a verte cerca de Sunmi. Ella es mi novia. - Al escuchar aquello el corazón de Sunmi dio un vuelco dentro de su pecho.

- Darien...

-Así que, hazme caso cuanto te digo- continuó Darien empujando a Jean-Pierre hacia su automóvil -que te alejes de Sunmi. ¿Entendido?- Y Jean-Pierre se fue de ahí bastante molesto.

-Gracias por tu ayuda- Dijo Sunmi sonriendo y sin poder dejar de mirarlo a los ojos, donde encontró un maravilloso mensaje de tranquilidad -No creo que Jean-Pierre se aparezca más por aquí.

-Será lo más sensato que haga si sabe lo que le conviene. Vamos te llevaré a tu casa.- Ella asintió con la cabeza y cuando se iban a ir escucharon

-Interrumpo.- Ellos se voltearon y vieron a Seiya con la pequeña ChibiChibi sobre sus hombros quien abrazaba un lindo conejito de peluche.

-¿Que haces aquí?- gruñó Darien.

- Digamos que es una coincidencia que me encuentre aquí. Pero ya que se dio la oportunidad quisiera hablar contigo... en privado.- Bajando a ChibiChibi de sus hombros -No es nada personal señorita.

- Descuide... Darien, si tienes algo que hacer yo puedo...

-No tardaré mucho,- la interrumpió -mejor lleva a la pequeña a la cafetería. - Ella asintió con la cabeza -vamos nena,- pero ChibiChibi volteó hacia Seiya quien le regaló una sonrisa -ve con la señorita ChibiChibi. Digamos que esto es entre adultos- guiñándole el ojo.

ChibiChibi y Sunmi se retiraron. -Y bien... de que quieres hablar.

-No juegues con fuego Darien. -Respondió categóricamente dirigiéndole una mirada fulminante -No sé que te propones con esa joven... pero Serena es tu novia. Ella te ama, y serías un verdadero imbécil si dejas a...

-¡Escúchame! - Darien lo interrumpió con cierta brusquedad -Sunmi es mi amiga, además Con quien yo decida platicar o conversar no es asunto tuyo. Si Serena tiene sus amigos, creo que yo estoy en todo mi derecho. mi vida personal es eso personal.

-Ya una vez lo había dicho pero ahora tengo la oportunidad de decírtelo en tu cara... mas vale que no la hagas llorar, o créeme que lo lamentarás. Te quedó claro. -Y se fue a buscar a ChibiChibi quien comía una paleta de hielo.

-Lamento haber sido rudo hace rato. Por lo general no soy así.

-No hay cuidado.- Cargando Seiya nuevamente a ChibiChibi en sus hombros -Gracias por cuidarla.- Ella solo asintió con la cabeza viendo como se alejaban Vaya chico pero de pronto como si fuera un sueño. Vio a una mujer vestida de negro reír malignamente, lanzando unos extraños rayos hacia la silueta de unas jóvenes, que no distinguía. Luego pudo ver que aquella joven tenía en sus manos 3 gemas de color rojo, amarillo y blanco, destruyéndolas completamente. Cuando se volteó la joven distinguió su rostro... era ella. Provocando que se sobresaltara. Súbitamente sentía una jaqueca terrible.

-Sunmi ¿te encuentras bien?- Le preguntó con un claro gesto de preocupación - te dijo algo ese tipo.

Ella negó con la cabeza, se puso de pie. -Solo estoy cansada, ha sido un día muy duro para mí. - Sacudió la cabeza -Así que si tu oferta sigue en pie.

-Vamos, -le palmeó la espalda -no quiero que te enfermes.

-Darien -susurró Sunmi -te agradezco todo lo que haces por mí, en serio.

-¡Ni lo menciones! - Esbozando una sonrisa Y ambos caminaron hacia el estacionamiento totalmente absorto en sus meditaciones.

Por otro lado en la Preparatoria Juuban las clases han terminado por el día de hoy, y todas se dirigen a sus casas, luego irían al Templo Hikagua para ver como comenzarían la búsqueda de la ultima Sailor.

-Serena ¿vienes con nosotras?- Preguntó Amy preocupada, desde el descanso Serena había estado muy ausente.

-En un rato las alcanzo, Darien quedó que me recogería para ir al templo. - miró su reloj -No creo que tarde.- Ellas asintieron con la cabeza y se fueron junto con Taiki y Yaten.

Y mientras Serena caminaba a donde había quedado con Darien que la recogería. -No puedo creer que Seiya ya tenga novia, incluso vive con ellos... es muy afortunada- murmuró, con una mirada triste limpiándose las lágrimas y agradeciendo que ninguna de sus amigas la vieran así -debería alegrarme por el pero... cuando pienso en eso, me duele profundamente el pecho- Serena sentía un gran vacío en el corazón, se dio cuenta de que no quería saber las verdaderas razones que la hacían sentirse tan mal.

-Si sigues caminando así puedes chocar con un árbol, bombón- al levantar la vista serena puede observar a Seiya quien se encuentra recargado en un árbol.

-No creo que te importe lo que me pase…Seiya- frunció su ceño molesta lanzando un suspiro resignado -después de todo parece que últimamente estas muy ocupado.

-Créeme que quería ir bombón, -dando un leve suspiro -pero bueno... ella no se podía quedar sola.

-¡Vaya! que considerado eres Seiya. - El la recorrió con la mirada y sonrió con picardía.

-¿De que te ríes? -Le Preguntó confundida.

-¡Me alegra verte así!...Estas celosa.

-No,- balbuceó ella -de donde sacas eso.

-Yo solo digo lo que veo -la observo con gracia, sintiéndose inmensamente feliz y acercándose a su oído dijo -Pero no tienes porque estarlo… yo aún tengo en mente raptarte…bombón.- Provocando que ella se sonrojara completamente.

-No creo que sea correcto que digas esas cosas -Se apartó un poco de él y giró su cabeza para que no notara su nerviosismo -no cuando ella…

-Bombón…-la interrumpió cogiéndola por la barbilla y girando la cara de ella para que lo mirara a los ojos -no tienes que tener celos, al menos…no de ella.

-¡Ya te dije que no estoy celosa! Solo que…no esperaba que alguien más estuviera viviendo conti…digo con ustedes.

-En realidad era solo temporal, -aclaró Seiya -prometimos cuidarla, pero creemos que estará mejor contigo…además ella está muy contenta con la idea. Exactamente por eso me dirigía a verte a tu casa.

Solo por eso Pensó ella con tristeza, bajando la cabeza -¿Quieres que viva conmigo?- Y Su voz se había quebrado. Como si el pronunciar aquellas palabras le hubiera producido un gran dolor.

Seiya asintió levemente con la cabeza -no creo que tengas problemas, además Chibichibi esta muy entusiasmada con volver a estar contigo, dudo que Yaten quiera seguir cuidándola.

-¡Que… Chibichibi!- Exclamó Serena pero en ese momento apareció la dulce Chibichibi detrás de Seiya y al verla su carita se llenó de alegría y corrió rápidamente hacia Serena quien la cargó y le preguntó -¿Tu has estado con los chicos todo este tiempo Chibichibi?

-¡Chibi!- Respondió ella alegremente -Yaten…caballito

-Como vez… estuvimos muy ocupados tratando de cuidarla, ves porque no tenías que estar celosa -aquellas palabras salieron de sus labios casi en un susurro.

-Ya te dije- pero él la interrumpió colocándole un dedo en los labios -déjame soñar por un rato bombón, creer que tus sonrisas, tus besos, y la mirada que das con esos hermosos ojos azules son solo para mi… -susurro observándola extasiado sintiendo ella un escalofrió a su espalda provocando que bajara la mirada sonrojada. -Permíteme tocar la Luna por unos instantes…

-Seiya…yo…

-Hay un parque cerca de tu casa ¿verdad bombón?- sonrió traviesamente dejando totalmente perpleja a Serena por el repentino cambio. -Es que pasamos hace rato por uno y le prometí que la llevaría en cuanto habláramos contigo. Bueno ¿que me dices… nos acompañas?

-No puedo Seiya,- respondió con tristeza -quede de verme con Darien y de seguro me estará esperando.

Lo dudo pensó enojado, no le gustaba que ella tuviera una fe ciega en Darien, sintiendo hervir su sangre habló lo más calmado que pudo -Comprendo, no quieres seguir perdiendo tu tiempo platicando conmigo.

Serena no dijo nada, pero sintió la tristeza que había en las palabras de Seiya. -Sabes bombón…me encontré con tu novio en el camino…y parecía muy ocupado. Así que porque no lo llamas y te aseguras que sigue en pie su cita.- Serena no estaba muy convencida en hacerlo, habían quedado ir a comer y después reunirse con las chicas. Sacando el comunicador que Luna les había dado, lo llamó, porque lo hizo, ni ella misma lo supo en ese momento.

Su comunicador comenzó a parpadear y escuchó la voz de Darien -Serena ¿Sucede algo malo?

-No... solo quería saber si te veo- comenzó a hablar Serena, pero Darien la detuvo -No podré ir... me surgió un imprevisto. Te llamo luego. Adiós. Cortando la comunicación.

-Claro… -Serena cerró los ojos e inhaló lentamente, pero sin poder evitar que se le escapara un suspiro frustrado, el cual no pasó desapercibido para Seiya.

-Vamos bombón quita esa cara, -Dijo Seiya quien se acercó a ella y la abrazó por la espalda. Provocando que Serena se tensara levemente con aquel contacto, no recordaba cuando fue la última vez que Darien la hubiera abrazado de esa manera. Son tan distintos Pensó ella, relajándose en los brazos de aquella estrella fugaz que comenzaba a confundirla. -Te la pasaras mejor con nosotros. Además tendrás la oportunidad de estar con el ídolo de millones de chicas. -Comentó con una sonrisa arrogante -No cualquiera tiene ese privilegio- guiñándole el ojo.

-Legio -Sonrío Chibichibi.

-Vaya parece que no se te ha quitado lo arrogante Seiya.- termino de decirle mientras reía juguetonamente luego de separarse muy a su pesar de aquel abrazo.

-Por fin sonreíste... no quiero verte triste bombón. Debes saber que tu tristeza es lo que más me puede atormentar en este mundo.- Cuando Serena escuchó aquellas palabras no sabía que decir ante aquello.

-Que te parece si nos vamos los 3 al parque, luego llevamos a Chibichibi a tu casa. Y si quieres, te llevo al templo después de todo también estoy en esto.

-Sí... paque- Exclamaba Chibichibi contenta con la idea. Agitando su muñeco de peluche.

Ella asintió -sabes Seiya, me da gusto verte nuevamente y ver que no has cambiado... sigues siendo el mismo chico que conocí- al escuchar eso Seiya se sonroja y carraspeo un poco. Mientras que Chibichibi solamente volteaba a verlos mientras se dirigían al parque.

Serena abrazando al conejito de peluche de Chibichibi mientras que Seiya la tomaba de la manita y la pequeña cogía la punta del cabello de Serena, con una tierna sonrisa en el rostro.

Sin sospechar que mientras ellos se dirigían al parque, en una pequeña casa las Sailor Exteriores se encuentran meditando con respecto a lo dicho por Sailor Plut.

-Se como se sienten Haruka, Michiru- Hablaba Setsuna recostada en su cama -pero por el bien del cosmos. Dicho acontecimiento debe suceder -aunque esta vez seamos nosotras las causantes de la tristeza de sus majestades.

Y en la sala, sentada frente a una ventana se puede encontrar a la guerrera del viento sumida en sus pensamientos.

-Haruka... ¿Qué opinas de todo eso?- Pronunció Michiru, quien acababa de bañarse -Sé que prometimos que siempre velaríamos por el universo entero sin importar el precio, pero...

-No creo que tengamos alternativa, - respondió pensativa -después de todo, nosotras aceptamos proteger la paz del infinito... y sobre todo el futuro. Pero no por eso deja de ser terrible la nueva misión que nos han encomendadoMiró su mano Estas manos se llenaran de sangre... pero si con eso traemos la paz absoluta... habrá valido la pena.

Michiru tomó las manos de Haruka -Lo haremos juntas... nunca te dejaré, no me importa las consecuencias... mientras esté contigo, podré resistir lo que sea. Incluso el infierno.- Sin importar el método que utilicemos, debemos acabar con Sailor Sun.

Ignorando que en otra parte de la ciudad una reunión se está llevando a cabo para decidir como ellas acerca de la guardiana del Sol. Y dentro de esas personas se encuentran Andrew y Unazuki quienes están con 6 jóvenes los cuales vestían unas extrañas armaduras en el penthouse de un elegante departamento.

-Esta ciudad esta impregnada con una mezcla de energías.- Comentó Schneider. -La Princesa hizo bien en venir aquí, es un buen escondite.

-Será sencillo encontrarla ahora que estamos nuevamente reunidos los 8 guerreros solares del Stellar System.- Agregó Yuen Lee. -Los guardianes del Sol.

-No hables tan a la ligera... Acaso han olvidado la visión del oráculo... -Dijo Lance seriamente cruzándose de brazos -Si no queremos que se cumpla aquello... Debemos Impedir que la Princesa caiga en manos de la Luna. Esa es nuestra verdadera misión.

Por otra parte en el reino de la oscuridad también tienen sus planes para la Princesa del Sol. Apolo se encuentra en su habitación observando fijamente el fuego de la chimenea.

-He esperado tanto tiempo por este momento, muy pronto nos volveremos a ver... Princesa del Sol. - Murmuró con una sonrisa Volverás a ser mi princesa... La mujer de quien me enamoré. -Y esta vez... me aseguraré que nadie te aparte de mi lado.

-Fuiste una ilusa al creer que no la buscaría sacerdotisa- masculló entre dientes Sacando de una pequeña caja una vieja fotografía, donde se podía ver a un chico junto con una pequeña de cabello rosado sonriendo -Ella nunca podría escapar de mí. Besando suavemente la foto. Incluso antes de que me enterara que Sunny no era mi hermana... Sabía que su destino era estar conmigo.- Volviéndola a guardar, colocándose su capa y saliendo de su habitación con una sonrisa siniestra en los labios. -Muy pronto volveremos a estar juntos... después de todo siempre obtengo lo que quiero. Te obtendré a ti también…Sunny.