Los personajes de Sailor Moon

Los personajes de Sailor Moon. No me pertenecen, son propiedad exclusiva de la grandiosa Naoko Takechi. Los demás personajes que aparezcan en esta historia, (Esos sí son invenciones mías.)

"-cursiva- "Lo que piensa un personaje.

SAILOR MOON: El FUTURO DEL SIGLO XXX

RECUERDOS DE UNA BATALLA: LOS 8 GUERREROS SE HAN REUNIDO

Por otra parte en el reino de la oscuridad también tienen sus planes para la Princesa del Sol. Apolo se encuentra en su habitación observando fijamente el fuego de la chimenea.

-He esperado tanto tiempo por este momento, muy pronto nos volveremos a ver... Princesa del Sol. -Murmuró con una sonrisa Volverás a ser mi princesa... La mujer de quien me enamoré. -Y esta vez... me aseguraré que nadie te aparte de mi lado.

-Fuiste una ilusa al creer que no la buscaría sacerdotisa- masculló entre dientes Sacando de una pequeña caja una vieja fotografía, en ella había un chico junto a una pequeña de cabello rosado sonriendo -Ella nunca podría escapar de mí.- Besando suavemente la foto. -Incluso antes de que el general Endo me dijera que Sunny no era mi hermana... yo sabía que su destino era estar conmigo.- Volviéndola a guardar en la caja, se colocó su capa y salió de su habitación con una sonrisa siniestra en los labios. -Muy pronto volveremos a estar juntos... después de todo, siempre obtengo lo que quiero. Te obtendré a ti también Sunny. ¡Ya sea de manera lícita o no!

-¡Maldita Sibila, por su culpa he tenido que esperar este momento por más de 18 años!- Bramó molesto mientras caminaba hacia el salón de su trono recordando el día en que llevó a cabo su plan y cuyo objetivo solo era uno... destruir el Milenio de Plata. Regresando a su memoria la noche del baile de disfraces que tuvo lugar en el reino lunar.

En un majestuoso salón Luna y Artemis entraban impetuosamente informando a los invitados la llegada del enemigo -Estamos en problemas, en graves problemas- Gritó Luna.

-Las personas de la Tierra nos atacan. -Añadió Artemis.

Y en efecto, en el firmamento se podía ver a un enorme monstruo acompañado por las personas de la Tierra a quienes se les había llenado de ideas contra la gente de la Luna.

Mientras que en el salón, los invitados se asustaban al no saber lo que sucedería.

-Nadie debe salir del Salón de Baile -Habló Luna al ver que algunas jóvenes comenzaban a salir del lugar.

-Luna…no podemos quedarnos aquí y no hacer algo, somos Sailor Scout. -Dijo una joven de cabellera azul.

-Estoy contigo Mercury -Agregó una joven de cabello negro -además Sailor Mars nunca huye de una batalla.- Quitándose el antifaz que llevaba puesto -¿Qué hay de ti Júpiter?

-Si unimos nuestra fuerza podremos ganar.- Afirmó Sailor Júpiter. -Estoy segura que nuestros poderes podrán derrotar al enemigo. -Y sin más Salieron rápidamente del salón a cumplir con su deber... defender al reino de la Luna.

-Venus aguarda. -Comentó Artemis al ver que una joven de vestido color anaranjado y cabellera amarilla también se disponía abandonar el lugar.

-Nuestro deber es proteger a la princesa y al reino lunar.- Respondió Sailor Venus saliendo del salón para alcanzar a sus compañeras.

-Debemos esperar a la reina Serenity -Replicó Luna. pero fue inútil, todas las guardianas del reino habían salido. lo que aquellas personas ignoraban era que uno de los invitados, oculto entre los pilares disfrutaba de la noticia que había escuchado.

-Perfecto... todo está saliendo como lo planee, Sunny al fin podrá ser libre... dejará de ser una Sailor.- Esbozando una sonrisa maligna -la caída de la Luna... es inminente- Y sus ojos brillaron con un destello maligno.

Se escabulló del salón para admirar aquel espectáculo devastador. -En estos momentos Sunny está en cama muy enferma... El agua que bebió en la mañana debió haber hecho efecto ya... Cuando haya acabado aquí, regresaré para llevarle el antídoto e informarle del ataque repentino que sufrió la Luna. - De pronto, escuchó las voces de las guardianas de aquel reino.

-! BURBUJAS DE MERCURIO... ESTALLEN ¡

-¡FUEGO DE MARTE...ENCIENDETE!

-¡TRUENO DE JUPITER... RESUENA!

-¡RAYO CRECIENTE DE VENUS... FULMINA!

Las Sailor Scout habían lanzado sus poderes contra la Negafuerza pero había sido en vano.

-Son unas ilusas- Pensó Apolo -sus raquíticos poderes no pueden hacerle nada a Metalia, la energía maligna que hace tiempo intento destruir el reino de Aroi.- Pero ahora las cosas son muy distintas... le prometí liberarla de su prisión a cambio de la destrucción del Milenio de Plata.

-¡No puede ser! ¡No le hicimos nada!- Exclamaron sorprendidas las Sailor Scout al ver que sus poderes combinados no habían afectado al enemigo.

-Vamos Metalia, no pierdas el tiempo -Bramo bruscamente Apolo -elimínalas de una buena vez.- Y como si hubiera escuchado sus palabras lanzó su ataque hacia las Sailor Scouts matándolas en un instante.

-Todo está saliendo a pedir de boca...- musitó complacido dirigiendo la mirada hacia otra parte del castillo que era invadido por los soldados del reino de la Tierra. Pero antes de desaparecer de aquel lugar, vió a Beryl dirigir el ataque y a los soldados acabar con todo a su paso

-¡jajajaja! De hoy en adelante yo seré la soberana de la Tierra y de la Luna.- Proclamó Beryl. -los que osen desafiarme lo pagaran caro.

-Bien amada Negafuerza el día de hoy acaba de nacer nuestro grandioso Negaverso ¡jajajaja!- Gritó Beryl levantando su báculo, el cual resplandeció destruyendo aun más el castillo del Milenio de Plata.

Estúpida... ignora que no es más que un peón en mi juego... fue sencillo manipularla, después de todo, su amor por Endymion la ciega. Pensó Apolo. Cuando ya no las ocupe acabare con ellas. Volteó la cabeza y descubrió que en uno de los palcos se encontraba su hermana Serenity. -Creo que es tiempo de hacerle una visita a Serenity... después de todo no hemos tenido nunca una reunión familiar.- Pero en el momento que se dirigía a encontrarse con su hermana sintió un leve energía.

-¡Maldición! … que hace ella aquí- Tele transportándose rápidamente al lugar donde sentía aquella energía.

Al llegar, lo que descubrió lo dejó congelado, no podía dar crédito a lo que miraban sus ojos, Sailor Sun había ido a la Luna y no solo eso al parecer había peleado con el enemigo porque se encontraba tendida en el suelo gravemente lastimada siendo sostenida de los hombros por Endymion, su más grande temor se había hecho presente, Corrió sin dudar a donde ellos estaban apartándola de los brazos del príncipe del planeta azul

-Sunny contéstame…contéstame.- Ella abrió sus ojos, lo miró y sonrío levemente -Apolo… estas a salvo…que alegría.

-¿¡Mejor dime que estas haciendo tú aquí?!- Exclamó molesto mientras Tocaba su frente -¡demonios! Acaso estas loca…estas hirviendo en fiebre. ¡Porqué viniste!

-La Negafuerza se liberó- habló con voz lenta, desviando la vista de Endymion -Y... Su objetivo era esta vez… la Luna.

-Maldita sea Sunny… para eso viniste…. -Reclamó Apolo furioso. -Debiste quedarte al margen.

-No digas eso…- Dijo ella con una sonrisa amarga -soy una Sailor…era mi deber.

-No hagas esfuerzos.- Comentó Endymion. Ella le hizo un débil gesto con la cabeza a lo que el asintió -Apolo te la encargo. Espero verlos después de que todo esto termine. -Y se fue corriendo en dirección al castillo.

-Ayúdale a Endymion… debemos proteger a Serena… pero Creo...- Tosió y sangre salió de su boca que no saldré de esta. Comenzando a cerrar lentamente sus ojos.

-Claro que lo harás… -besándola en el cabello -Tú no me vas a dejar, no te lo voy a permitir. Regresaremos a Aroi y Yo te voy a cuidar como cuando eras pequeña ¿Recuerdas?- pero ella no le respondió, la miró y con dolor descubrió que tenía los ojos completamente cerrados.

-Sunny abre los ojos… No puedes morir…no puedes morir- ¿Por qué no te quedaste en Aroi? la movió pero no había ninguna reacción -¡Noooooooooo! -entonces una furia incontrolable se apodero de él, se levantó apretando los dientes, sus ojos reflejaban el odio que sentía en aquel momento.

-Metalia, Acaba completamente con el Milenio de Plata…que no quede edificio en pie.

-Así que fuiste tú quien liberó a Metalia. -Apareciendo ante el una joven que lo miraba bastante molesta - ¡Acaso has perdido el juicio! Sabes que…

-Hice lo que era necesario Sibila… El destino de Sunny no era convertirse en Sailor… y tú lo sabes -gritó completamente fuera de sí cerrando fuertemente los puños. -La única manera de liberarla es aniquilando este miserable reino.

-Muchas personas inocentes morirán a causa de eso. -Espetó Sibila, al descubrir atrás de Apolo el cuerpo sin vida de Sailor Sun recostada en unas ruinas, sumida en un profundo sueño del cual no despertaría- ¡Que hiciste! ¡Princesa Sunny!

-No quería que esto pasara…- Objetó Apolo frunciendo el ceño mientras levantaba el cuerpo inerte de Sailor Sun en sus brazos - Ella debería estar en Aroi enferma a causa de la fiebre Q.

-Ningún medico supo lo que tenía la princesa…- Contradijo Sibila levantando la voz -como es que tú lo sabes Apolo. - Mirándolo con resentimiento -Fuiste tú verdad… tú pusiste algo en sus alimentos ¡Esto es imperdonable!,- sintiendo como la ira comenzaba a acumularse dentro de ella -Vete de aquí y no vuelvas nunca más... Ahora tú perteneces a la oscuridad donde las sombras viven... no puedes permanecer en la luz.

-No voy a irme sin ella.- Le advirtió depositando el cuerpo de Sailor Sun suavemente en el suelo, acariciando con su mano su mejilla -Si no te apartas de aquí... no dudaré en hacerte daño.

-¡No ves todo el daño que has provocado! -Exclamó Sibila enojada -¡Por tus absurdos planes... nuestra princesa está muerta y nada de lo que hagas cambiará eso!

-Cierra la boca. -Ordenó Apolo iracundo -Con la ayuda del poder oscuro puedo traerla de vuelta a la vida y no solo eso, conquistaré todo el Universo así el reino de Aroi y sobre todo ella vivirán tranquilamente.

-¡¿Qué?! -Preguntó incrédula -no puedes estar hablando en serio.

-Claro que sí... -acercándose hacia ella - me aseguraré que nadie la aparte de mi lado...- Entornando los ojos amenazadoramente -y que siempre este a salvo y para eso me convertiré en el dueño absoluto del Universo entero con la ayuda del Caos... y ella estará conmigo como mi reina. -En ese momento apareció Beryl, -Señor Apolo, las tropas de la Luna están siendo completamente aniquiladas, la batalla es nuestra.

-Magnifico…-Se dio vuelta enseguida y la miro a los ojos con furia -Beryl encárgate de eliminar a la joven que se encuentra en aquel balcón. -Ordenó Apolo. -Ella es la Princesa Serenity.- Al escuchar aquel nombre el corazón de Beryl se llenó de odio y celos que no pasó desapercibido para Apolo -Mátala…y el corazón de Endymion será tuyo. Ella asintió y se desapareció de ahí.

-Vida por vida…no te parece Sibila - Musitó Apolo Mientras la Negafuerza destruía cada vez mas el Reino Lunar, los pilares de lo que fue alguna vez un hermoso palacio se colapsaban uno tras otro.

-Apolo...

-No quieras detenerme o lo lamentarás. Lo mejor es que te unas a mí. -Ofreciéndole la mano.

-El mal te ha corrompido completamente Apolo. -Sibila retrocedió un poco al notar que la mirada de aquel joven era muy distinta. En nada se parecía al hombre de quien se enamoró. -En cuanto a tu ofrecimiento... mi respuesta es esta, -arrojándole una bola de energía que el esquivó fácilmente -No voy a permitir que la Princesa Sunny caiga en manos tan malignas como las tuyas.- contestó poniéndose en posición de combate.

-En ese caso... Te aniquilare.- Anunció Apolo sonriendo maliciosamente cuando escuchó a lo lejos la voz de Beryl hablar con ironía -¿Así qué tú eres la princesa Serena, no?- Perfecto... Beryl se encargará de Serenity -Que tonta fuiste -susurró Apolo dirigiéndole una mirada fría.

-Ya lo veremos- Lanzándole uno de sus ataques el cual que fue repelido con facilidad y no solo eso, Apolo había desaparecido momentáneamente. Donde esta. Pensó ella mirando por todas direcciones hasta que escuchó una voz en su espalda. -Primera regla del combate sacerdotisa... siempre cuida tu retaguardia- lanzándole un rayo que la lastimó seriamente.

-No eres rival para mí... Sibila.- Mencionó Apolo al verla completamente lastimada -Pero tu así lo has querido. Hoy al fin se cumplirá mi gran sueño... Vengarme de la Luna.- De pronto llegó una Sailor de cabello dorado, trayendo una hermosa espada en sus manos. -Sabía que tú estarías involucrado en todo esto.- Amenazándolo con su arma. Detén a Metalia y te perdonaré la vida. -

-Ha pasado mucho tiempo no es así... Sailor Galaxia.- Comentó Apolo en tono frió haciendo que aquella guerrera diera un ligero respingo -para tu desgracia no morí en el abismo de hielo.- Comenzando a emanar de su cuerpo un aura maligna.

-No puede ser que tú seas...- Exclamó Sailor Galaxia incrédula al ver surgir de la frente de aquel joven el símbolo de la Luna.

-Sorprendida.- Dijo con voz dura mirándola con una furia contenida. -Como puedes ver no morí.

Dando el símbolo de su frente un fuerte resplandor que cegó momentáneamente a Sailor Galaxia. Al ver la oportunidad perfecta se dispuso a lanzar su ataque, pero la energía se esfumó ¿Qué sucede? al mirar de soslayo vió a la Reina Serenity acercarse a ellos, en sus manos traía un cetro rosado con el legendario Cristal de Plata en el centro de la media luna que adornaba en la punta.

-¿Es tanto tu odio hacia mí, hijo? -Preguntó apesadumbrada la Reina Serenity.

-Y que esperabas... -Le Respondió con ironía -acaso un abrazo, madre.

-Debe irse majestad... la princesa corre un grave peligro.- Le habló telepáticamente Sibila, la Reina Serenity asintió alejándose de ahí con el corazón destrozado.

-No creerás que permitiré que te vayas. Resurgiste a Sailor Sun... ¡QUITANDOME LO QUE MÁS QUERÍA!- De pronto los ojos de Apolo brillaron con furia asesina Y por eso morirás. Lanzándole su más fuerte ataque.

-¡Reina Serenity cuidado!- Interponiéndose Sailor Galaxia para que fuera ella quien recibiera de lleno el ataque, muriendo inmediatamente. -Sailor Galaxia- musitó la reina al sentir como el resplandor de su guerrera desaparecía. Aunque quería regresar sabía que nada podía hacer además la vida de su hija estaba en peligro así que cruzó rápidamente lo que alguna vez fueron unos hermosos jardines sin embargo ahora todo era muerte y desolación.

-Te salvaste porque se interpuso tu Sailor...- Gritó Apolo- Pero no siempre tendrás la misma suerte.- De pronto, escuchó la voz del Príncipe de la Tierra gritar SEREEEEENAAAAAAAAAAAAA -al subir la mirada descubrió al príncipe Endymion siendo arrastrado por el aire debido al remolino que había provocado Metalia así como a su hermana tratar de llegar a él.

-Vaya tonta... arrojarse al aire solamente para alcanzar a Endymion. -Susurró para sí mismo -No tengo nada en contra de él... pero a veces los sacrificios son necesarios.

-Metalia... Mata a la princesa de la luna- Ordenó Apolo con voz potente. Observando con beneplácito la muerte de su hermana y de Endymion al ser alcanzados por el disparo del monstruo.

-Muerte por muerte... madre-. Murmuró complacido mientras veía flotar por los aires los cuerpos sin vida de Serenity y Endymion –Bien, creo que Beryl y Metalia pueden encargarse del resto. Ahora si nos disculpas sacerdotisa, Sunny y yo tenemos que retirarnos.

-Aun no has ganado, -Dijo Sibila poniéndose a duras penas de pie -Aum grinih suryaya namah- Apolo, al escuchar esas palabras dirigió su mirada hacia donde estaba Sailor Sun, descubriendo que una hermosa luz roja anaranjada comenzaba a rodearla convirtiéndola al instante en un haz de fuego -no creerías que iba a permitir que te llevaras a la Princesa. -Murmuró Sibila mientras veía como el haz partía rápidamente de la Luna desapareciendo en un instante al salir de la atmósfera lunar. -Nunca la encontrarás... la envié alguna parte del cosmos... en donde estará a salvo de ti.

-¡Miserable!- Lanzándole un ataque que la estrelló contra un pilar en ruinas. Convirtiéndose el también en una esfera de energía y saliendo lo más rápido posible del territorio lunar.

-Maldita Sibila, todo este tiempo me hizo creer que la envió a alguna parte del cosmos y siempre estuvo en el insignificante planeta de Endymion... -Golpeando con fuerza la pared -pero al fin la he localizado…-apareciendo una sonrisa en sus labios -y esta vez no me la quitarán.- Dirigiéndose hacia el salón de su trono -Acabaré con lo que me propuse hacer… hace mucho tiempo.

Sin percatarse que Némesis ha escuchado aquello -No lo permitiré.- Frunciendo el ceño molesta -Ninguna zorra me quitara el corazón de mi señor...

Regresando a la Tierra, Andrew y Unazuki están caminando luego de haberse reunido con las personas que en otros tiempos llamaron compañeros... ahora no estaban tan seguros de que ellos los siguieran considerando sus camaradas.

-Si alguien puede persuadirlos de evitar hacer esa tontería... ese es Lance. -Sonrió radiantemente Unazuki -Menos mal que está de nuestro lado.

-Quisiera estar seguro. -Murmuró casi para sí Andrew. Recordando la reunión que hace unos minutos tuvieron con sus antiguos compañeros de batalla y cuya plática lo había dejado preocupado.

-Esta ciudad esta impregnada con una mezcla de energías. -Comentó Schneider. -La Princesa hizo bien en venir aquí, es un buen escondite.

-Será sencillo hallarla ahora que estamos nuevamente reunidos los 8 guerreros solares del Stellar System. -Agregó Yuen Lee. -Los guardianes del Sol.

-No hables tan a la ligera... Acaso han olvidado la visión del oráculo... -Dijo Lance seriamente cruzándose de brazos -Si no queremos que se cumpla aquello... Debemos Impedir que la Princesa caiga en manos de la Luna. Esa es nuestra verdadera misión.

-Es una pena que no la hayamos encontrado antes. -Habló un joven de cabellera azul y ojos azul cielo. -Nos hubiéramos evitado muchos problemas.

-No es momento de lamentarnos Armand. -Dijo con voz seria un joven de cabellera verde. -¿Estas seguro que era ella Lance? ¿Traía el medallón con el Escudo de Helios…el emblema del reino de Aroi?

-Si Steven, esa chica traía el medallón del Sol. -Respondió Lance. - Por desgracia- encogiéndose de hombros -no somos los únicos que la buscamos…las fuerzas del mal están tratando de encontrarla- desviando la vista a su medallón -deben de querer usar el poder de la gema que está en su diadema.

-Dudo que sea eso Lance,- Intervino Schneider mirándolo a los ojos -no pienso que busquen a la Princesa solo por la gema, más bien lo que ellos quieren es su poder.

-Eso es absurdo Schneider -Replicó un joven cuyo color de pelo y ojos eran parecidos a los de Armand - los habitantes de Aroi no tienen grandes poderes.

-Jing Yun tiene razón.- Opinó Armand -Por eso se creo el Stellar System…para proteger al Sol de cualquier enemigo.

-El enemigo no quiere el poder de la Princesa Sunny- Explicó Schneider. -Sino el de Sailor Sun.

-En ese caso debemos apurarnos a localizarla. -Anunció Lance -Debemos encontrarla antes que ellos, con nosotros estará segura. -Los demás asintieron con la cabeza.

-¿Que vamos hacer cuando la encontremos? -quiso saber Andrew -Si le decimos que ella es la princesa del reino de Aroi, la soberana del Sol, nos tomará de a locos y nos evitará.

-Andrew tiene razón- entrando Unazuki a la conversación -no olviden que la princesa renació como una joven de la Tierra, no recuerda nada sobre Aroi ni los guerreros solares.

-Descuida Unazuki,- abrazándola Jing Yun por detrás -tenemos ese asunto resuelto.

-Una vez que encontremos a la joven que es nuestra princesa, le devolveremos su pasado con la ayuda de nuestras gemas y del cristal del recuerdo que tienes Andrew. -Le explicó Yuen Lee.

-NO VOY A PERMITIR QUE LO HAGAN- grito Andrew.

-¿¡Que dijiste!? Acaso te has convertido en un traidor.- Exclamó molesto armand tomándolo violentamente del cuello de la camisa. -Ya olvidaste lo que juraste cuando te entregaron tu armadura y te convertiste en un guerrero solar.

-Armand, déjalo- le ordenó Lance y este lo Soltó bruscamente.

-No lo he hecho, -Respondió Andrew desafiante -mi deber es protegerla y eso haré, pero no esta bien lo que intentan hacer.

-Opino igual que Andrew, estoy deacuerdo que la encontremos para protegerla -Suspiró pesadamente Unazuki -pero no creo que sea correcto utilizar el cristal ya que -pero al ver la mirada reprobatoria de su hermano guardó silencio.

-¿Qué ibas a decir Unazuki?- Preguntó Jing Yun.

-Bueno que no deberíamos devolverle su memoria... después de todo, La princesa ahora vive como cualquier terrestre.

-Una vida que no le corresponde porque ella NO es terrestre.- Sentenció Yuen Lee -Es tiempo que esa joven sepa quien es en realidad, Ella es la princesa Sunny... soberana del Sol y regente de las Estrellas.

-Que nosotros despertáramos con nuestros recuerdos no quiere decir que debamos hacer lo mismo con ella. -Replicó molesto Andrew. -Todo lo que vivimos con ella está en el pasado y debe quedar ahí.

-Como puedes decir eso- Gruño Steven con rabia -Eres un...

-¡Suficiente! -Espetó indignado Schneider. -No llegaremos a ningún lado si peleamos entre nosotros.

-Así es -Dijo Lance endureciendo el rostro -Por otro lado creo que Andrew y Unazuki tienen razón.

-Pero Lance.- Protestó Jing Yun, se notaba muy molesto y desconcertado. Los demás jóvenes iban a replicar pero cuando Lance les lanzó una mirada de advertencia guardaron silencio.

-Quiero que me contesten ambos algo,- Murmuró Lance- ¿nos ayudarían a verificar que ella es la Princesa?

-¿No dijiste que era Sunny?- Le cuestionó Andrew.

-Si, pero no esta de más cerciorarse y la única forma es reuniendo los 8 medallones. -Dijo Lance con calma mientras caminaba hacia el ventanal -Juntándolos todos, el de la joven debe resplandecer y si lo hace, entonces la protegeremos desde las sombras. -Se dio media vuelta encarando a los hermanos Furuhata -¿Están de acuerdo? -Andrew y Unazuki asintieron.

-Bueno ahora que hemos concordado, porque no van ustedes a investigar la zona 3.- Agregó Lance -Steven detectó una extraña energía, posiblemente sean esas entrometidas guerreras de la Luna.

-Yo creo que deberíamos unirnos a ellas, así seria más sencillo encontrarla.- Declaró Andrew.

-¡Te has vuelto loco! unirnos con esas malditas guerreras -Gritó Yuen Lee indignado encarándolo con una mirada asesina -acaso no sabes lo que le sucederá a la princesa sí...

-Ellas no la lastimarán, -aseguró con firmeza Andrew -durante el tiempo que estuvimos investigando en Tokio pudimos constatar como se preocupan y tratan de proteger a las personas de este planeta.

Eso es cierto, Afirmó Unazuki a Andrew y a mí nos llegaron a salvar del enemigo. Podemos confiar en ellas muchachos. Posando sus ojos en Jing Yun quien se había separado de ella lentamente Sobre todo en Sailor Moon.

-¿Sailor Moon? -Preguntó extrañado Steven, es extraño, no recuerdo que existiera dicha Sailor en tiempos del Milenio de Plata.

-Si, la guerrera que lucha por el amor y la justicia.- Le explicó Unazuki -Ella nunca dañaría a la Princesa Sunny.

- Incluso nos puedan llevar ante la Princesa Serenity para pedirle que la libere de ser una Sailor.- Finalizó Andrew.

-Por el momento actuaremos nosotros solos,- La voz de Lance rompió el silencio que surgió en la habitación -ya veremos si podemos confiar en las guerreras de la luna. Ahora lo primordial es investigar esa energía, vayan a ver mientras yo convenzo a los demás. -Ellos asintieron y se fueron de ahí a revisar la zona donde posiblemente encontrarían a la persona por la cuál los había reunido, después de tanto tiempo.

Ellos no entienden, si usamos el cristal la Princesa no solo recuperará todos sus recuerdos sino que también recordará al Príncipe de la Tierra y eso solo le traerá dolor Meditaba Andrew mientras caminaba al lugar indicado Tal vez deba esconder el cristal... por si acaso Lo que nosabeAndrew es que tiene razón en temer, porque sus compañeros tienen otros planes en mente.

-¡Con un demonio! -Estallo Yuen lee mirándolo con molestia - No decías que no eran de fiar y ahora los apoyas ¡qué rayos té pasa lance!

-Cierto, Andrew y Unazuki no son mas que unos traidores,- Secundó Armand Frunciendo levemente el ceño -mira que decir semejante disparate... unirnos a la Luna, la causante de todo esto.

-Debimos acabarlos en ese momento.- Comentó contundentemente Schneider.

-Cálmense y piensen con la cabeza.- Dijo Lance con tono autoritario - Kyo, keith salgan de ahí, esto también les concierne a ustedes. -Saliendo dos jóvenes de una habitación y reuniéndose con ellos.

-Esos 2 han demostrado ser indignos de seguir siendo un guerrero solar,- les informó -pero aunque no me agrade, los necesitamos... al menos por ahora.

-¡No requerimos su ayuda para encontrar a la Princesa del reino de Aroi!- Exclamó Steven enfadado -Con nosotros es más que suficiente.

-Pero si queremos devolverle su memoria necesitamos la legendaria diadema de Sunna... la cual esta encerrada en el medallón de la Princesa ¿O me equivoco Schneider?

Él negó con la cabeza -Para que aparezca nuevamente, deben estar reunidos los 8 medallones que cada guerrero solar tiene.

-¿Porque no se los robamos?- Preguntó Jing Yun. -Yo puedo conseguir el de Unazuki.

-Por desgracia, los medallones solamente funcionan estando reunidos los 8 guerreros solares. -Respondió Lance sentándose en el sofá Descuiden... esbozando una sonrisa -Una vez que la princesa Sunny recupere su diadema... no los necesitamos más.

-¿Que hay de sus rubíes?- Cuestionó Armand.

-Se los quitaremos, -Contestó categóricamente Lance -después de todo... ya no son merecedores de ellas. Kyo, Keith -Dirigiendo su mirada hacia ellos -les entregaremos los rubíes de esas 2 estrellas traidoras. Dejaran de ser solamente caballeros estrella... se convertirán en los nuevos guerreros solares de las estrellas Ross.

-Pero no olvides que si queremos que la Princesa regrese completamente necesitaremos el cristal del recuerdo que tiene en sus manos Andrew.- Comentó Schneider.

-Aún no entiendo porque se lo dio a ese incompetente... Menciono Steven pero estoy seguro que podrán arrebatárselo después de todo el nivel de tu poder debió haber aumentado en todo este tiempo. ¿Cierto Keith?

-En efecto Steven. -Afirmó él -Estuve entrenando muy fuerte todo este tiempo... mi deseo es proteger a la princesa siendo uno de sus guerreros solares y dejar de ser la sombra de ese bueno para nada que resultó ser solo una vergüenza para la estrella de Ross. Le arrebataré el cristal del recuerdo que tiene.

-Lo harás en su momento. -Comentó Lance

-¿Qué me dices de ti Kyo?

-Mi lealtad siempre ha estado con el Sol Jing Yun... me convertí en un caballero estrella para servir y proteger a la Princesa. -Declaró Kyo -nunca dejé de entrenar A pesar de que Unazuki logró ganarme en aquella batalla y se convirtió en un guerrero solar, ahora estoy seguro que mi poder es mucho más grande que el de ella.

-Traeremos a la vida nuevamente a nuestra princesa lo quiera o no ese par... -Manifestó Lance. -Después buscaremos la manera de purificarla... por ningún motivo debe volver a convertirse en Sailor Sun. A lo que ellos asintieron.

-¿Que haremos si después Unazuki y Andrew intentan ponerse en contacto con esas guerreras? -Preguntó Armand.

-No hay problema Armand... los mantendremos vigilados- Respondió Lance y dirigiendo su mirada hacia Kyo y Keith les ordenó -si esos 2 intentan aliarse con las Sailors de la luna... ya saben lo que tienen que hacer.

-Será un placer saldar cuentas con los traidores... -Dijeron ellos al unísono.

-Sé que merecen la muerte Lance... Pero si los matan- Replicó Yuen Lee. -Dijiste que Nadie puede usar sus medallones y sin ellos la diadema no aparecerá.

-Pero yo nunca dije que los matarían...Keith tiene la habilidad de utilizar la coraza solar.- Le respondió con dureza -después de que la Princesa tenga la diadema, es posible que tenga piedad de ellos y les dé una muerte rápida... a una lenta y dolorosa como les espera dentro de aquella prisión de cristal. Tal como les sucederá a esos 3 desertores ¿O alguien se opone?

-Tal como dijiste... es el castigo que merecen los desleales al reino de Aroi y al Stellar System.- Expresó Armand.

-Siento que tenga que ser de esta manera Jing Yun,- Musito Yuen Lee -después de todo Unazuki es tu novia.

-Olvídalo, yo soy un guerrero solar y no por una chica voy a traicionar a la princesa, a quien juré proteger con mi vida -le contesto con frialdad -si ella se une con los enemigos del Sol... morirá por ello.

-Eso es cierto... al aliarse ellos con los enemigos de las estrellas se convierten en desertores... y por eso... merecen la muerte. -Comentó Steven oscureciendo su mirada No podemos ser aliados de la Luna... después de lo que nos reveló el oráculo.

Así es,- Aseveró Schneider.- Debemos Impedir a como de lugar el destino que se cierne sobre el Sol.

-Descuiden... La visión del oráculo no se cumplirá.- Manifestó Lance. -La Luna no apagará el brillo del Sol.

Mientras ellos deciden sus siguientes movimientos, Darien ha llegado al departamento de Sunmi.

-Lamento haber dicho que nosotros...

-Descuida Darien. – interrumpiéndolo en ese momento porque no quería escuchar el resto -yo lo entiendo Y te lo agradezco- se volvió y Suspiró tristemente -además hace mucho tiempo que admití... que yo no tengo nada que ofrecer... gracias por traerme.- Pero Darien la detuvo tomándola de los brazos -Te equivocas Sunmi, Jean-Pierre es un imbécil que no supo lo que tuvo a su lado... Pero él no es el único hombre sobre la faz de la Tierra. Estoy seguro que vas a encontrar a una persona que te ame como te mereces… solo es cuestión de tiempo.

-En realidad no me interesa, Yo dejé de creer en el amor hace mucho tiempo. – Sunmi sacudió la cabeza esbozando una sonrisa triste. – Después de todo, muchas personas están destinadas a la soledad... y creo que yo soy una de ellas.

-Eso no es cierto Sunmi, -besándola en la frente y acariciándole la mejilla con el dorso de su mano -cualquier hombre daría lo que fuera por tener a una mujer como tú... eres inteligente y linda.

-Sunmi recargó la frente en el pecho de Darien. -Ya te había dicho que no quería tu lastima.- Su voz era apenas un susurro.

-Y no lo es -Sunmi miró a Darien y vio ternura en sus ojos, una ternura que le estremeció el alma -siempre tendrás mi apoyo. Yo nunca te dejaré-. Susurrándoselas cerca de su oído luego le dió un tierno beso en la mejilla pero con ese simple gesto, una cálida sensación se instaló en el cuerpo de Sunmi y supo que él cuidaría de ella, haciéndola sentirse agradablemente segura. -Prométeme que considerarás lo que te he dicho, ¿lo harás?- Ella asintió esbozando una sonrisa, tomó un pedazo de papel y escribió algo. Lo dobló y se lo entregó.

Sin sospechar que en la azotea de un edificio aledaño eran observados por Yoko -Me pregunto si La Princesa siente lo mismo que en el pasado... es posible, después de todo dicen que Un amor imposible siempre estará en tú corazón. -Mirando como Darien se despedía de ella besándola en la mejilla -Por lo visto es cierto... la amistad que nace entre dos personas que creen que se conocen sin haberse visto nunca... es el nacimiento del recuerdo del amor que nunca fue y debió haber sido.

Darien se dirigía a su automóvil luego de que Sunmi había entrado a su edificio -No te decepcionaré nunca Sunmi- dijo muy serio volviendo la mirada hacia donde ella había entrado. -Es extraño, pero a veces tengo la sensación de que la conocí... hace mucho tiempo -Deben ser imaginaciones mías, mejor voy a comprarle algo a Serena para disculparme con ella... o de lo contrario, mañana estará llorando como acostumbra hacer. Después de darle una última mirada al edificio subió a su carro encontrándose en el asiento del copiloto una carta donde se ven dos jóvenes, hombre y mujer, brindar con dos copas de oro. La joven, vestida de blanco y azul y el muchacho, vestido de amarillo apreciándose dos serpientes enroscadas en torno a un palo, así como un león alado.

-Y esto, -tomando la carta -¿lo habrá olvidado Sunmi? -mirando en la parte de atrás que traía un mensaje "¿La recuerdas? Sus caminos se separaron... pero ningún amor es más verdadero que aquel que murió sin haber sido revelado" (Oliver W. Holmes)

De repente la imagen de una joven pelirroja corriendo en un hermoso bosque apareció en su mente- Que fue eso- Partiendo en su carro sin percatarse de la atenta mirada de Yoko sobre él.

-¿Qué harás ahora Príncipe Endymion? Cuando menos te lo esperabas... el pasado vino a remover el presente. -Desapareciendo de pronto de ahí.

Mientras que en el parque Serena se encuentra sentada en una banca junto con Seiya mientras ven como se divierte ChibiChibi en los columpios.

-ChibiChibi es hora de irnos o mamá se preocupará por nosotras.

-Solo un ratito más -Pidió la pequeña quien se columpiaba alegremente.

-Déjala bombón, aunque ella sea la luz de la esperanza no deja de ser una niña pequeña, es bueno que de vez en cuando se divierta como cualquier niño...- Comentó Seiya con una pequeña sonrisa en los labios -Además así tengo la excusa perfecta para estar mas tiempo contigo- guiñándole el ojo provocando que Serena se sonrojara. -Es curioso, creo que estoy feliz de que apareciera un nuevo enemigo... así pude volver a ser Seiya Kou... y podré tener mas recuerdos de ti...para cuando me vaya.

-¿Regresaras a tu planeta cuando todo acabe?- El afirmo con la cabeza -pero no importa... -sonriendo suavemente -Aunque me vaya de aquí, te estaré cuidando desde las estrellas... por toda la eternidad... Ni la distancia ni el destino harán que te olvide

-Seiya yo... -suspiró ella cerrando los ojos.

-Sé que estas con Darien y que yo debo mantenerme al margen... -besándola en la punta de la nariz -pero será muy difícil sacarte de mi mente y de mi corazón...- acariciándole el cabello -Tal vez La única forma de estar contigo es en sueños, donde puedo besarte y abrazarte.- Provocando que Serena se Sonrojara a más no poder

-Bombón- Alargó su mano y le acarició la mejilla -¿estas feliz de saber lo que te depara el futuro?

-Bueno creía que sí... -contestó en voz baja, -pero ahora no estoy tan segura...pero no se puede hacer nada es mi destino, además no puedo negarle la vida a Rini.

-Sabes lo que creo, que aunque el destino esté escrito, tú puedes cambiarlo... -Dijo Seiya sonriendo con ternura -porque El destino no es lo que te va a pasar... sino lo que tú quieres que te suceda.

-Bueno creo que es mejor que nos vayamos...tu espéranos aquí Bombón, voy por Chibichibi. -Luego salieron del parque rumbo a la casa Tsukino.

Cuando llegaron, Chibichibi entro rápidamente a la casa pero cuando iba a seguirla Serena, Seiya le pidió que permaneciera con él un momento más. Serena empezó a temblar de anticipación. Podía ver en la cara de Seiya sus sentimientos... quería besarla. Y ella por alguna extraña razón también lo deseaba... quería averiguar lo que era ser besada por Seiya Kou.

Sus ojos se encontraron, y permanecieron así, mirándose, largo rato -Bombón... yo...- Y sin poder evitarlo, la besó con tanta pasión como lo había querido hacer cuando se despidió de ella al tiempo que deslizaba la otra mano alrededor de su cintura. Serena no opuso resistencia, antes bien se entregó a los besos de la persona, que sin darse cuenta había logrado entrar en una parte de su corazón donde se suponía solo debía estar el que fue alguna vez su amor del pasado.

Cerró los ojos permitiéndose perderse en ese pequeño mundo en donde solamente existían ella y Seiya. Por su parte Seiya se encontraba en el paraíso, Serena Sabía a fruta prohibida. Dulce y prohibida. Aquello era el cielo... y a la vez el infierno, pensó Seiya mientras se dejaba llevar por aquel sentimiento que estaba invadiéndolo. Era lo que siempre había deseado, lo que el destino le negaba a tener.

Cuando aquel beso terminó Seiya se llevo una mano a su cabello -Bombón...- pero ella levantó la mano y la apretó contra su mejilla -Me alegra que hayas vuelto... gracias a ti estoy comenzando a entender muchas cosas -susurró ella. Él asintió, pero antes de que se fuera, Serena se puso de puntillas y le besó suavemente la comisura de la boca -eso fue por cuidar a ChibiChibi... ¿Porque no pasas y me esperas adentro?- Musitó avanzando hacia la puerta de su casa.

Las palabras no salían de la boca de Seiya, así que se limitó únicamente a observarla desa­parecer por aquella puerta. Tal vez si tenga una oportunidad de reemplazarlo. Dirigiéndose a alcanzarla.

Sin sospechar que Luna había presenciado aquel beso.

-Serena, ¡Haz olvidado que tu tienes un futuro al lado de Darien!- Exclamó molesta Luna en cuanto llegó Serena a su habitación -¡Acaso quieres engañarlo!- fijando sus ojos mostrando un gesto de desaprobación ante tal conducta. -No juegues con fuego Serena, desde el pasado tu sueño era poder estar con el Príncipe de la Tierra.

-Es cierto que mi deseo en el pasado era poder ser feliz a lado de Endymion, pero dime Luna...- Murmuró Serena Sintiendo un dolor en el pecho al recordar su destino, aquel que tanto deseo antes y que ahora no estaba muy segura de querer -¿Qué es un beso si no me lo dan con sentimiento?... Tal vez La demostración de que ya no hay amor.


Notas de Autora: ¡Al fin! Después de muchas correcciones, quita y pone... logré terminarlo. Quiero dar las gracias a las personas que nos dejaron sus comentarios en el capitulo anterior... Me encantaron todos Muchas gracias.

Neo Reina Serenity.- Que tal muchas gracias por darte el tiempo de leer esta historia, por su puesto que no la dejaremos ni esta ni la de la Oscuridad del Destino, solo que con tanto trabajo son pocos los ratitos que me dan para escribir...que malos son en mi trabajo.

kaoru himurita.- Bueno el Pasado de Sunmi lo estaremos viendo poco a poco... como podrás ver en este capitulo Apolo estuvo viviendo en el reino de Aroi. Saludos y gracias por seguir con esta historia.

Dani.-Gracias por tus palabras, y gracias por tus sugerencias, yo creo que si iré poniendo un poco mas de la relación tanto de Yaten como de Taiki con las chicas... eso lo veremos en los capítulos siguientes...no desesperes.

Ashamed Kawaii .- Gracias por tus comentarios y sugerencias... espero ir progresando poco a poco y con aportaciones constructivas como las tuyas uno puede ir mejorando. Gracias por todo.