CAPITULO 21 El demonio y el ángel

Jack entro a toda velocidad en la sala del globo terráqueo ahí estaban esperándolo los guardianes –ahí está, ¿Por qué tardaste tanto?-

-Es el polo norte, ¿sabes cuánto se toma llegar hasta acá?, ¿Qué ocurre?- Pregunto Jack

-Pitch ha vuelto- Jack los miro con sorpresa

-¿Cómo?-

-Al parecer cuando desapareciste hace más de cuarenta años paso lo que suponíamos que iba a pasar, los niños sin diversión fueron presas fáciles para el miedo así es como volvió pero creemos que ese miedo no fue suficiente para que él pudiera enfrentarnos así que todos estos años ha estado haciéndose más fuerte, yo lo vi- El viejo explico

-¿estuvo aquí?-Norte asintió -¿Viene por venganza?- nuevamente asintió

-Jack, él se ha tomado todos estos años para hacerse fuerte y lo logro, tenemos que prepararnos, no sabemos exactamente lo que planea pero esta vez será difícil vencerlo-

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Bite y Elsa caminaron hasta el complejo de apartamentos mientras charlaban, ambos trataban de mantener la calma a pesar de que sabían que algo malo iba a pasar, esa noche Elsa empaco todas sus pertenencias, a la mañana siguiente fue a la universidad a darse de baja y por la tarde fue al café donde trabajaba a renunciar y despedirse de la señora Hunter, su excusa fue que había obtenido una beca en el extranjero y que se iba a ir por un tiempo.

Una vez que arreglo todo Bite, con el globo de nieve, la llevo hasta el polo sur al castillo que Elsa solo había visto una vez, seguía igual de tosco y con trozos de hielo puntiagudos por todas partes pero la hizo feliz, ahora ese era su hogar y ¿Por qué no hacerle unos cambios?, ella se divirtió mucho mejorando el lugar, poniendo algunos muebles, arreglando las paredes y esas cosas; mientras, allá afuera estaba Bite entrenando con sus poderes, sabía que su padre estaba haciendo lo mismo porque podía sentirlo en su cayado, la magia de ambos parecía estar conectada.

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Y del otro lado del mundo en el polo norte Jack efectivamente se encontraba practicando un poco sus habilidades, hacía mucho que no peleaba y si Pitch se había hecho fuerte él también tenía que hacerse fuerte

Se detuvo con la respiración pesada y exhalando frio, hacía mucho que no hacia esto y tal vez ya era muy viejo, sus pensamientos fueron interrumpidos por un cosquilleo en la nariz que le ocasiono estornudar, Jack vio el objeto causante de esto, una pluma blanca que casi se confundía entre toda esa nieve, la giro de la punta entre su dedo pulgar y su dedo índice.

-¿Qué hace esto aquí?- Jack sintió una ráfaga de viento a sus espaldas seguido de un dolor agudo en la espalda baja, algo lo había golpeado fuertemente, cayó en la suave nieve incapaz de poder levantarse y en seguida pudo sentir una patada en las costillas que lo hizo girar quedando de espaldas, no pudo distinguir bien la silueta de su atacante en ese momento pero volvió a recibir una patada en el estómago por parte de este.

-Que patético- dijo una voz burlona –Ni siquiera puedes levantarte-

-¿Qué diablos sucede?- dijo Jack con voz ronca poniéndose finalmente de rodillas

-Patético e idiota, ¡Vamos, levántate!- Jack lo hizo todavía aturdido por la golpiza, finalmente pudo identificar a la persona, un joven de cabellos dorados y perfectamente despeinados, portaba una armadura plateada, una espada envainada a su costado izquierdo y otra detrás de su espalda pero la característica más importante de este sujeto misterioso era que tenía alas blancas y enormes.

-Un maldito ángel- dijo con rabia, Jack sabia de ellos y había estado cerca de ellos ya varias veces, son seres celestiales que inicialmente llegaron al mundo siendo humanos pero después fueron escogidos por cualquier dios o deidad (como el hombre de la luna) para cumplir alguna misión, recibiendo a cambio magia e inmortalidad además de que si lograban completar su misión se les otorgaría su mayor anhelo; para Jack estos seres solo eran una plaga de mimados que solían meterse con él y sus planes -¿Qué quieres?, ¿Qué haces aquí?-

-He venido de visita y a jugar un poco- dijo como si se tratara de un niño odioso.

-Ni siquiera nos conocemos- el joven sonrió y tomo la espada que colgaba de su espalda y se la arrojo a Jack, el ángel desenvaino su propia espada, era enorme, plateada y reluciente.

–Piensa rápido- con ese pequeño aviso se abalanzo contra el pobre Jack quien jamás había tomado una espada en su vida, duras apenas logró esquivar el filo de la espada enemiga, con torpeza tomo la espada y se preparó para el próximo ataque.

-¿A caso te olvidaste tan rápido de mí?- dijo como si en realidad se sintiera herido por aquello.

-No te conozco, jamás te había visto- el ser celestial se le volvió a abalanzar con su espada, esta vez Jack logro detener el golpe con su espada

El joven sonrió –Mmh, ahora eres un poco menos patético- ambos siguieron peleando, para Jack fue difícil ya que las armas no eran su mejor forma de defenderse y para el joven alado parecía ser pan comido a pesar de que su espada se veía sumamente pesada.

-¡Suficiente!- Jack grito harto

-¡Jamás nos detendremos!, ¡no hasta que recuerdes!-

-¿Qué quieres de mí?- Jack lo ataco con fuerza golpeando al ángel en el pecho pero esto no le causo ni un rasguño ya que llevaba armadura

-¡Venganza!- grito con ira pero a la vez con una sonrisa en su rostro.

-¿Venganza?, ¿Qué pude haberte hecho yo si jamás te he visto en mi vida?-

-Tú me lo diste- dijo con aire sombrío, Jack lo volvió a atacar sin comprender.

-¿Darte que?-

-Este nombre tan tonto- Jack estuvo a punto de golpearlo en la cabeza con el filo cuando se detuvo en seco, él soltó el arma, aquel ser había dejado de ser un enemigo para convertirse en un conocido.

-¿Afi?- pregunto con una sonrisa torcida recordando a aquel bebe desnudo, de cabellos dorados y ojos azules que encontró aquella noche en aquel callejón en esa horrible escena sangrienta.

El ángel sonrió mostrando sus perfectos dientes –Jack Frost… rey de Arendelle- se arrodillo ante él pero mostrándole una mirada burlona.

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Elsa abrió la puerta de la recién mejorada entrada viendo a su hijo "adolecente" con una sonrisa en su rostro, Bite lanzaba rayos helados una y otra vez tratando de hacerlos más potentes cada vez, ella borro la sonrisa de su rostro y se sintió como una inútil, el mundo estaba en problemas y Jack junto con los guardianes de seguro estaban preparándose para enfrentar lo que sea que fuera a pasar, inclusive Bite se preparaba y ella estaba ahí desperdiciando sus poderes en escaleras, ¿acaso Jack había mandado a Bite a protegerla?, ¿pensara que no es capaz de protegerse a ella misma o a los demás?, Elsa tenía que esforzarse, por Jack, Bite y los guardianes, no quería ser una carga para los demás pero ella estaba segura que su poder en realidad no se podría comparar con el de Jack, después de todo él pudo deshacer su magia con un simple movimiento aquella vez en Arendelle y eso era antes del incidente del polo sur, cuando ocurrió eso sus poderes se triplicaron.

-Bite, quiero hacerlo yo también- Elsa le dijo corriendo hacia él.

-mamá, ¿Por qué…?-

-Quiero ayudar, si algo malo va a suceder quiero ayudar- dijo ella, Bite la miro sin saber que decir, él se había decidido a proteger a su madre a toda costa después de todo él era inmortal, ella no pero no quería herir a su madre además de que podía sentir el poder de ella, era poderosa, cerca del poder de Jack, el problema con ella era que se retenía a ella misma, eso le impedía liberar todo su poder.

-Luchemos un poco mamá- dijo con una tierna sonrisa

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-Muy bien, explícame ¿Cómo es que esto está pasando?- Jack le pregunto a Afi, ambos estaban dentro del taller de Norte, Jack ya lo había presentado ante los guardianes, Afi venía a ayudar y ellos aceptaron gustosos, después de todo lo más probable es que una batalla se avecinara y necesitarían toda la ayuda posible.

-Cuando cumplí 15 años mi madre adoptiva, Shelby, me conto que era adoptado y que el antiguo rey de Arendelle me había entregado a ella y cuando cumplí 25 años fui elegido para una misión y fue así como me convertí en esto-

-¿Qué misión y quien te la dio?-

-Serafina, ella me eligió para asegurarse de que tú y Elsa pudieran encontrarse en este mundo-

-Por eso el shinigami no te llevo aquella noche… pero Elsa y yo ya nos hemos reunido, ¿Por qué todavía no terminas tu misión?-

-Debido a Pitch…- dijo con odio.

-Entonces esto estará difícil- Afi asintió.

-Jack… tenemos que ganar- dijo con frialdad –quiero volver a Arendelle-

Serafina escogió a Afi para ser el ángel de Elsa y guiarla hacia Jack, ella pensó que él sería el indicado para este trabajo e hizo un gran trabajo diciéndole a Elsa que debía de ocultar sus poderes, que debía huir del orfanato y mostrándole donde estaba la tumba de Jackson.

Desde que estos dos se cruzaron estaban destinados a volver a verse, esa fue otra razón por la que el shinigami dejo a Afi bajo el cuidado de Jack.