Resistencia
La exclamación de sorpresa de Kiki retumbó suavemente en la cueva y al instante el niño de mayor edad, se despertó sobresaltado cambiando su posición para proteger a su hermana de aquel intruso mientras salían del agujero.
[Serge]-¿Quien eres? ¿Que quieres?
Mientras se incorporaba, Kiki observó con calma la reacción del joven, desviando su mirada levemente en dirección a la niña que se despertaba detrás de él.
[Kiki/Aries]-Me llamo Kiki, soy un guerrero de la diosa Athena, y he venido hasta aquí porque su energía me ha guiado hasta este lugar. Ella es la reencarnación de nuestra diosa, aquella por quien daríamos nuestras vidas si fuese necesario; así que estoy aquí para recogerla y llevarla a Grecia.
Hizo una pausa sonriendo con amabilidad, mientras el joven apretaba los puños al no entender nada de lo que Kiki quería decir y en ese momento la mano de su hermana rodeó su puño tranquilizándolo y dando un paso al frente.
[Sophie]-Eso significa que vienes por mi. Me llamo Sophie y él es mi hermano Serge.
[Serge]-¡Oye Sophie! No creas los disparates que dice, es un loco, un desconocido, y ¿como crees que dejaré que te lleve alguien asi?
Serge se soltó de Sophie volviendo a ubicarse entre ella y Kiki, con un torrente de emociones en su cuerpo, el temor de perder a su hermana, la extraña aura de bondad que emanaba de aquel desconocido, y la rabia que le daba el como ella aceptaba esas locuras sin poner ningún tipo de reparo.
[Kiki/Aries]-Deseas medir tu fuerza contra mi, ¿No es cierto? Ver que tan capaz eres de protegerla de los peligros que la acechan, volverte más fuerte.
Hizo una pausa al notar como el corazón de Serge se desarmaba por un instante ante sus palabras. Si, eso era lo que el joven quería, proteger a su hermana a toda costa, pero ¿podría hacerlo?
[Kiki/Aries]-No lo dudes, vengan ambos conmigo al Santuario, allí Sophie será reconocida como nuestra diosa y tu podrás entrenar y hacerte más fuerte para protegerla a nuestro lado.
Sophie permanecía en silencio observando a Serge, lo conocía mejor que nadie y sabía exactamente lo que estaba a punto de ocurrir, aun cuando se tratara de una locura.
[Serge]-Lucha conmigo.
Los ojos de Kiki se abrieron enormemente ante la sorpresa, pues no se esperaba ese tono determinado en su voz, estaba despojado de todo temor e inseguridad aún cuando el resultado de aquel encuentro era más que obvio. Y antes de que pudiera decir algo para negarse, el joven repitió su petición con la misma determinación.
[Serge]-Lucha conmigo. Puedo ver que no eres mala persona, siempre he tenido esa capacidad de leer los corazones de las personas, pero aun asi, necesito defender a mi hermana y probar mi propia fuerza.
Kiki bajó la cabeza, resignado a que tendría que pasar por ese proceso para cumplir su objetivo, pero no quería ser duro con él.
[Kiki/Aries]-Esta bien, intenta que uno de tus golpes logre tocarme al menos una vez, pero si te dejo fuera de combate te llevaré al Santuario y entrenarás severamente.
[Serge]-Si te golpeo nos dejaras en paz y no te llevaras a Sophie.
[Kiki/Aries]-Lo siento, eso no puedo concederlo.
[Serge]-¡Pues entonces te dejaré inconsciente y huiremos!
El joven no dijo nada más y se abalanzó contra Kiki, quien esquivó el primer golpe con suma facilidad con sólo dar un paso lateral notando al instante que Serge simplemente lanzaba golpes aleatorios, sin idea o noción alguna de técnicas de combate y tras una nueva serie de puños al aire, el dorado dio un salto hacia atrás alejándose de su inexperto rival.
[Kiki/Aries]-Tienes energía lo admito, pero sin técnica ni estrategia no serás capaz de golpearme, inténtalo de nuevo.
[Serge]-No tienes porque pedirlo.
Y sin más se abalanzó contra él, pero ya no lanzaba golpes pues había notado la suprema velocidad del caballero, debía engañarlo y así lograría quitarselo de encima asi que haría una finta para golpearlo.
[Serge]-¡Toma esto!
Exclamó lanzando un potente recto derecho el cual detuvo al notar la intención evasiva de Kiki, cambiandolo por un gancho izquierdo. Pero ante la sonrisa del dorado este hizo un extraño movimiento y el golpe no solo no pudo impactarlo sino que ahora se encontraba detrás del joven que comenzaba a girarse al notar la absurda velocidad de desplazamiento de su oponente.
[Kiki/Aries]-Tienes buenos ojos, pero yo no he usado nada de mi fuerza y ahora me toca.
Antes que pudiera siquiera reaccionar para evitarlo, Kiki puso suavemente su dedo índice en el centro de la frente de Serge, y una suave corriente eléctrica recorrió su cuerpo, totalmente indolora pero sumamente eficaz y el cuerpo inconsciente del joven comenzó a desplomarse a sus pies siento atrapado por el caballero quien con un movimiento rápido lo tomó bajo su brazo izquierdo como si no pesara nada y avanzando hacia Sophie hizo una leve reverencia.
[Kiki/Aries]-Disculpe mi rudeza, Athena, ahora debemos partir inmediatamente hacia el Santuario, y una vez allí me encargaré de entrenar a Serge como uno de sus Santos.
Sophie sonrió, dejando escapar finalmente el aliento que mantuvo retenido durante toda la pelea y asintiendo levemente se acercó a Kiki para acariciar el rostro inconsciente de su hermano dejando que una tenue y cálida ola de cosmoenergía inundara su cuerpo.
[Sophie]-Esta bien Kiki, llévanos. Conozco mi destino…
Hizo una pausa al ver el rostro sorprendido del caballero, y una vez más antes de poder decir algo fue interrumpido.
[Sophie]-Luego del ataque a nuestra aldea, he pasado los días en este lugar mientras Serge hacia lo que podía por traer comida. Durante ese tiempo descubrí quien soy realmente y supe que el ataque a mi pueblo tenía que ver conmigo.
Los ojos de Sophie comienzan a llenarse de lágrimas, y Kiki le acaricia el pelo con suavidad, pues a pesar de ser su diosa de la guerra no es más que una niña que se esfuerza más de lo que puede por mantener la madurez de su divinidad.
[Sophie]-No se si pueda ver a Serge próximamente… y no espero que comprenda porque no puede verme, pero dile que primero tiene que hacerse fuerte, que ese es mi mensaje para él.
Sophie le dio entonces un beso en la frente a Serge, y agarrándose de Kiki, partieron hacia el Santuario.
