TRAS BAMBALINAS

.

.

Mini-capítulo 09. Fujoshi

.

.

Nuevamente otro capítulo. No he abandonado esto, sólo es cuestión falta de tiempo. Gracias por los comentarios.

.

.

Aclaraciones: Sucede en algún momento de la serie cuando están estacionados en la base lunar.

.

Advertencias: Slash, algunas escenas.

.

Disclaimer: Nada me pertenece, excepto la idea de esta historia, el resto es propiedad de Sunrise.

.

.

.

.

Si bien su personalidad no era llamativa y favorecía su filosofía de repeler cualquier intento de contacto humano cercano e íntimo, su creciente relación con Tokishima Haruto lo había hecho blanco de las miradas de algunas entusiasmadas chicas de aquella institución. Mientras que la situación política y militar con los enemigos permanecía en aparente calma, la angustia y preocupación de los estudiantes no involucrados directamente en el combate se había sosegado, a tal punto, que su comportamiento se volvía irritante y molesto.

-Que huraño eres, L-elf –el comentario no malicioso atrajo su atención nuevamente hacia su acompañante –No creo que sea para tanto, los gestos amenazantes de muerte pueden considerarse como violaciones a la integridad personal de los compañeros de trabajo, es ilegal, ¿sabes?

Frunció el ceño ante el comentario. Observó de reojo las figuras a su alrededor con la mirada fija en ellos. Aquella excesiva atención que provocaba no le gustaba mucho.

-No estoy seguro que entiendas la severidad de lo que sucede –le respondió con indiferencia.

-¿Que somos los personajes principales de sus historias románticas? –sonrió visiblemente divertido, posiblemente recordando las lecturas de miles de escritos meses atrás en muchas clasificaciones y variopintas situaciones.

-¿Que perdiste el conocimiento de la vergüenza al saber sobre sus retorcidas fantasías? –recibió una mirada fulminante y un codazo directamente a su costado.

Reacciones inmediatas involucraron murmullos de algarabía y una sesión de fotos completa.

-¿Lo haces a propósito, Tokishima Haruto?

-De donde sacas esas ideas –contempló al ojiazul, se notaba su buen humor, excesivamente buen humor –¿Es por lo de anoche? –cuestionó. Se colocó frente al otro, quien seguía sentado frente al escritorio garabateando algo en el papel.

-No –un brillo peligroso alcanzó a percibir en los ojos azules.

El parloteo de las chicas indagaba sobre los posibles acontecimientos de la noche anterior, más de una vinculaba eso a una posible infidelidad o incluso a un fracaso en la cama.

Ridículo.

-Eres tan infantil.

-¡Me dejaste por fuera del cuarto y desnudo! -los papeles volaron al aire. Tenía la atención completa de un enojado Haruto.

Las exclamaciones de sorpresa y de emoción se elevaron como una ola después de una anotación en un campo de fútbol.

-Ni siquiera fue un minuto –entrecerró sus ojos. Había sido un arrebato poco típico de él, sus reacciones impulsivas eran culpa del otro chico.

La expresión en el rostro del menor le recordó que no siempre era una presa indefensa y frágil. Lo iba a lamentar esta vez.

-No te la voy a dejar fácil, L-elf –lo siguiente que ocurrió fue el choque de los labios ajenos sobre los suyos y una lengua colándose con brusquedad en su boca.

Los flashes de las cámaras no se hicieron esperar, así como los videos de la condenada escena para ser recordada a posteridad.

Tampoco podría olvidar la pérdida masiva de sangre de media población femenina del módulo 77.

.

.

.

¿Reviews?