Derrota
Serge, Ryuko, Tank, Leo y Mirina jadeaban comenzando a sentirse cansados, pues aunque lograron derribar algunos Berserkers, aún quedaba un gran grupo, y la situación se tornaba cada vez más caótica, ya que eran conscientes que una gran cantidad de santos ya habían sido asesinados por los Berserksers, y de seguir así, pronto ellos a pesar de ser un grupo de cinco pronto sería sobrepasado no sólo en número sino también en poder.
[Serge/Lince]-Si tan sólo supiéramos cuántos son, pero al ser iguales es complicado contarlos.
[Tank/Escudo]-Tienes razón, desconocemos su número y estamos acorralados, la situación no tiene buen aspecto.
[Gladiator]-Jejejeje, y eso que importa, pronto estarán muertos.
Los guerreros siguieron combatiendo contra los Gladiators intentando no ceder un milímetro, y en las afueras del coliseo, Lesath, Megumi y Alaina seguían combatiendo con las Amazons esquivando y bloqueando mutuamente los ataques que se lanzaban sin parar.
[Amazon]-Malditos Santos, Están condenados a morir en este lugar. Ares beberá su sangre esta noche!
[Lesath/Escorpio]-Eso nunca pasará, aún si la muerte nos aguarda en esta batalla, Athena prevalecerá.
[Amazon]-Eso es lo que creen.
Junto a Sophie y el Patriarca, Kiki, Hikari, Elnath y Asura permanecían haciendo de guardia de la diosa, sin embargo no eran atacados por ningún Berserker, y algunos de ellos comenzaban a mostrarse impacientes.
[Hikari/Géminis]-¿Hey cuánto tiempo más nos estarán ignorando, no que venían por Athena?
Kiki se sobresaltó ante las palabras de su compañera y poniéndole una mano sobre su hombro intentó calmarla.
[Kiki/Aries]-Hikari, no deberías decir ese tipo de cosas.
Sin embargo, una corriente eléctrica hizo que su mano rebotara contra su cuerpo con un fuerte y sonoro chasquido, y al detallarla mejor, el lemuriano pudo ver una mirada de furia en los ojos de la santa de oro como si por un momento se tratara de otra persona, lo cual inmediatamente le trajo una cantidad de recuerdos no muy gratos a su mente.
[Hikari/Géminis]-Deja de decirnos que hacer Kiki, no eres quien para mandarnos.
[Patriarca]-Pero yo si, Hikari, debemos proteger a Athena y si lo que dijo Asura es correcto, aun no aparecen los Berserkers más poderosos.
[Elnath/Tauro]-¡Pero varios de los nuestros han caído! es frustrante estar aquí sabiendo eso, aparte que los dorados están dispersos.
[Sophie/Athena]-Yo tampoco deseo que más personas mueran por mi culpa, si quieren ir, vayan. Se que el Patriarca desea cuidarme por mi edad, pero yo también me defenderé y lucharé, seré una niña, pero por encima de eso soy la Diosa de Guerra.
[Todos]¡A-ATHENA!
Todos los caballeros de oro, se quedaron sorprendidos ante las palabras de su diosa recuperando su compostura, para finalmente posar los ojos en el Patriarca, quien con su expresión oculta por su casco se llevó una mano al mentón por unos instantes antes de dirigirse a Kiki.
[Patriarca]-¿Puedes percibir a Seiya y los demás? no logró sentir sus cosmos.
[Kiki/Aries]-Se alejaron demasiado y en direcciones diferentes, aun estan bien, pero hay mucha interferencia cósmica.
[Patriarca]-Es producto del cosmos de Ares, tiene una fuerza abrumadora. Me sorprende que Athena haya conseguido menguar su efecto hasta este punto, pero es por eso que debemos protegerla, si su cosmos llegara a flaquear el efecto paralizador regresaría de nuevo y estaríamos en desventaja.
[Asura/Virgo]-¡Athena! ¿Que pasa?
Los dorados, al girarse a ver a la pequeña diosa, vieron que esta se encontraba a punto de caer de rodillas, usando a Nike como su bastón para mantenerse de pie.
[Patriarca]-¡Está sometida a una carga muy grande, no podemos permitir que la protección que nos dió contra el cosmos de Ares desaparezca!
[Sophie/Athena]-N-No, No es eso… Hay mas cosmos ayudando a Ares, no puedo más.
[Todos]-¡NO, ATHENA!
La joven cayó inconsciente frente a los caballeros que la protegían, y antes que pudieran hacer algo por ella, el efecto del cosmos de Ares los invadió con una fuerza abrumadora, seguida de una indescriptible sensación de miedo visceral que inmediatamente los hizo caer a todos de rodillas.
Serge y Ryuko en compañía de los tres caballeros de plata, seguían en su lucha contra los Gladiators cuando fueron embargados por aquel terror profundo llenando su mente de imágenes de sus más profundos temores, y así, mientras caían al suelo derrotados. Serge alcanzó a ver en el rojizo cielo ya no una, sino tres siluetas con ojos de fuego que los observaban desde las alturas, y mientras la realidad se oscurecía para él en una visión en la cual el empuñaba una daga de oro ensangrentada y Sophie yacía muerta a sus pies, un ahogado grito llegaba a sus entumecidos oidos con más claridad que la cacofonía de dolor que agobiaba a todos los santos de Athena en aquellos momentos.
[Ryuko/Dragón]-¡PADREEEE!
Junto a Athena, el Patriarca y Asura eran los únicos que aún resistían aquella intensa presión psicológica, y sin embargo, a cada segundo sentían como sus fuerzas comenzaban a desvanecerse.
[Asura/Virgo]-¿Q-Qué es esta fuerza?
[Patriarca]-L-Los hijos de Ares… Phobos y Deimos
En ese momento la voz de Ares irrumpió nuevamente en el campo de batalla como una trueno. Su risa, haciendo eco por todo el coliseo mientras los Berserkers se exaltaban en su victoria con gritos de celebración.
[Ares]-Athena, el fin de tu era ha llegado. Tu sangre y la de tus santos bañara este Santuario que a partir de ahora será mío.
La silueta en el cielo levantó una mano y la tierra comenzó a crujir y resquebrajarse, a medida que la montaña de los doce templos del zodiaco comenzaba a sacudirse derrumbando los recintos de los caballeros de oro.
[Ares]-El Santuario de Ares será el lugar desde el cual observaré a la humanidad consumirse en guerras y matanzas. El lugar desde el cual dominaré la Tierra.
Sin embargo, mientras Ares hablaba y el cataclismo sacudía el Santuario, Sophie, comenzaba a llenarse del cosmos de Athena, otorgándole algo de sus energías al Patriarca y acercándose a Kiki con dificultad, siendo capaz de restaurar sus sentidos al bloquear las visiones de los hermanos del Terror.
[Sophie/Athena]-Kiki… solo tu puedes sacarnos de aquí, es todo lo que podemos hacer.
[Kiki/Aries]-¡P-Pero Athena! somos demasiados y estamos muy dispersos.
[Sophie/Athena]-Confia en ti mismo, como yo confio en ti.
Kiki comenzó a concentrarse en localizar a todos los santos de Athena aun con vida en el coliseo y sus alrededores, pero aquella manifestación de cosmos, aunque pequeña ya había alertado a los Berserkers, que rápidamente rodearon al grupo de caballeros de oro dispuestos a matarlos, esperando solamente que Ares diera la orden de hacerlo.
[Ares]-¡MATENLOS!
El grito de Ares retumbó con una gran fuerza, como si varios relámpagos cayeran al mismo tiempo en un mismo lugar, y justo cuando los Berserkers se disponían a acabar con la vida de todos los santos un gran resplandor iluminó todo el lugar cegándolos momentaneamente…
