Reunidos
Serge comenzó a ver como poco a poco la habitación se iba llenando cada vez más con personas y en un momento determinado Shaina se alejó de su lado avanzando hacia otra mujer de cabello castaño rojizo que comenzó a reñirle por la máscara como si fueran viejas amigas.
[Elnath/Tauro]-Serge, debo ir con los demás, ve con los otros, ya conoces a algunos, ¿no?
Serge asintió observando a Elnath avanzar hacia el grupo que rodeaba al Patriarca, notando que aún faltaban varios y al volver su mirada hacia donde estaban los demás caballeros de bronce vio a Ryuko hablando con una pequeña niña de largo cabello azul, casi de la misma estatura que su hermana, ambas se giraron al darse cuenta que las estaba observando recibiendo una mirada de reproche por parte de la amazona de Dragón.
[Ryuko/Dragón]-¿Que quieres?
[Serge/Lince]-Emm… Disculparme contigo, y agradecerte.
[Ryuko/Dragón]-¿Ah?
[Serge/Lince]-Pelearé con todas mis fuerzas.
Ryuko extendió su mano a Serge, quien dubitativo al principio se la estrechó sintiendo el aura de compañerismo por parte de Ryuko, hasta que la pequeña interrumpió poniendo su mano también sobre las suyas.
[Megumi/Dorado]-Mira atrás Ryuko, llegó.
La joven se giró bruscamente soltando a Serge, y sin poder contenerse un solo segundo se lanzó corriendo hacia uno de los tres santos que entraban en ese momento a la habitación, un hombre de larga cabellera negra, al cual se aferró con fuerza como una niña pequeña.
[Ryuko/Dragón]-¡Padreeeee!
Inmediatamente Serge recordó los últimos momentos de su agonía en el coliseo, el desgarrador grito que escuchó con exactamente esa misma palabra, había sido de Ryuko, su mayor temor, aquello con lo que los hijos de Ares la atormentaron.
Vio cómo otro hombre de cabellera verdosa le acariciaba la cabeza como si se tratara de un familiar cercano antes de dirigir su mirada hacia el Patriarca, el hombre de camiseta azul oscura y a Asura, quien permanecía de pie con sus ojos cerrados y expresión indescifrable.
Unos instantes después Ryuko regresó junto a Serge y Megumi con una expresión diferente en su rostro, como si ver a su padre le hubiese causado un gran alivio, y viendo como los dorados comenzaban a organizarse alrededor del Patriarca, ellos también hicieron lo mismo.
[Patriarca]-Caballeros de Athena, nos encontramos en una situación crítica, como nunca antes en toda la historia. Ares se ha apoderado del Santuario, perdimos una gran cantidad de vidas en la emboscada, Athena… Athena se encuentra inconsciente y no sabemos cuando pueda despertar.
En ese momento el hombre a su derecha, aquel de cabellera castaña y ropas rojas y azules le puso una mano sobre su hombro, mientras otro de los caballeros de oro, un joven de cabellos y ojos plateados lo observaba con preocupación.
[Patriarca]-¡S-Seiya!
[Seiya/Sagitario]-Ten por seguro que Athena no se dará por vencida. Fallamos, es cierto, pero esta guerra apenas comienza y al final el bien prevalecerá y la paz regresará a la tierra.
[Patriarca]-Tienes razón.
Hizo una pausa, observando a todos los santos presentes antes de proseguir.
[Patriarca]-Caballeros, esta será la batalla más dura de nuestras vidas, nos enfrentaremos a un ejército más numeroso y con más poder ofensivo, pero a partir de este momento autorizo a Shiryu, caballero de Oro de Libra a entregarles las armas necesarias cuando se requiera.
El silencio en la habitación fue prácticamente palpable por unos instantes, hasta que el hombre que Serge había visto junto a Seiya momentos antes y que ahora se encontraba al lado de aquel que entró junto a Shiryu daba un paso al frente airado.
[Ikki/Fenix]-¡Pero que te pasa Hyoga! ¿Acaso has enloquecido?
[Shun/Andrómeda]-¡Hermano!
El Patriarca negó con la cabeza, antes de continuar hablando.
[Hyoga/Patriarca]-No, Ikki. En este momento estamos siendo cazados por los Berserkers, no sabemos cuánto tardarán en encontrarnos y sabes que debido a la bendición que reciben de Ares no sentimos sus cosmoenergías, debemos estar preparados.
En aquel momento, el Patriarca se llevó la mano a su casco para sorpresa de Serge, quien observaba atentamente lo que ocurría, por primera vez en los dos años que llevaba en el Santuario vería el rostro del Sumo Sacerdote. A medida que se quitaba el casco de Patriarca dejaba libre una rubia cabellera que nunca dejaba que fuera visible y pudo notar la cicatriz que recorría parte de su pómulo izquierdo casi comprometiendo su ojo izquierdo.
[Hyoga/Patriarca]-En este momento, solo quedamos once caballeros de oro hasta que Kiki se recupere, por este motivo van a trabajar en escuadrones separados en misiones diferentes con el fin de encontrar el punto vulnerable del nuevo Santuario de Ares y sus características con el fin de establecer la estrategia de invasión para recuperarlo.
Algunas caras de desconcierto aparecieron en los rangos más bajos, y el murmullo no se hizo esperar.
[Hyoga/Patriarca]-El escuadrón que irá a investigar el nuevo Santuario de Ares estará conformado por dos grupos, uno de infiltración y otro de distracción. El grupo de distracción se encargará de evitar que los de infiltración sean descubiertos, para liderar este equipo he elegido a dos de los más rápidos: Iroas de Capricornio y Magnus de Leo.
Los dos caballeros inmediatamente se miraron mutuamente dando un paso al frente. Iroas, un hombre de pocos amigos y un temperamento algo volátil de cabello negro corto y ojos de color miel intenso. Magnus por otro lado siempre se ha caracterizado por su voluminosa melena carmesí casi a juego con sus ojos y por su actitud de superioridad frente a todos los demás.
[Hyoga/Patriarca]-Con ellos podrá ir un máximo de cinco caballeros de plata. Mientras, el grupo de infiltración deberá adentrarse lo suficiente para poder recaudar información útil, y poder regresar sin ser vistos, será liderado por Fleur de Piscis y Ghost de Cáncer.
Esta vez un hombre y una mujer avanzaron sin siquiera mirarse. Ella una rubia voluptuosa de rasgos pulidos con una belleza innegable, y el un hombre alto exageradamente delgado, supremamente pálido y con un aura sombría a su alrededor.
Sin embargo el joven de cabellera y ojos plateados dio un paso al frente hacia el Patriarca observando al caballero de Cáncer con mucho recelo.
[Hyoga/Patriarca]-¿Que sucede Zima?
[Zima/Acuario]-Maestro, no puede estar pensando seriamente en enviar a Ghost, yo iré en su lugar.
