Incursión

Al caer la noche los once Santos se reunieron a la entrada de la torre de Jamir acompañados por el Patriarca e Hikari para dar inicio a su misión. La tensión era casi palpable entre ellos, pues lo que estaban por hacer consistía de algo prácticamente suicida, todos vestían sus armaduras y esperaban en silencio el momento adecuado. Aparte de la última visita de Serge a su maestro y hermana, no hubo despedidas.

Hikari dio un paso al frente, y tras lanzarle una mirada fugaz al Patriarca, este dio su aprobación asintiendo levemente, a lo cual la asiática dio un paso al frente.

[Hikari/Géminis]-Esperamos que regresen.

Luego, levantó sus manos sobre su cabeza, rozando por un instante las palmas de sus manos para luego bajarlas hasta la altura de su pecho desgarrando la realidad.

[Hikari/Géminis]-¡ANOTHER DIMENSION!

Frente a ella aparecieron una serie de portales dimensionales rodeando a la santa de géminis los cuales empezaron a desplazarse a su alrededor hasta ubicarse en unos puntos determinados.

[Hyoga/Patriarca]-Cada uno de estos siete portales estará ubicado en puntos cercanos al santuario sin estar lo suficientemente cerca para que se encuentren con Berserkers nada más aparecer y varios de ellos harán la función de señuelos para complicarles más las cosas. Recuerden que tienen cuatro horas para regresar al punto donde se abrirán nuevamente los portales. Buena suerte.

Los caballeros dieron un grito de exclamación y cada grupo se dirigió a un portal diferente lanzándose en ellos antes que fueran cerrados por Hikari.


En las ruinas de Rodorio, un portal se abrió y por el varios caballeros comenzaron a aparecer avanzando sigilosamente hasta ocultarse entre las casas destrozadas, mientras observaban con tristeza como un lugar tan pacífico y alegre como era aquel pueblo, ahora destruido y con los cadáveres de los habitantes que no pudieron salvar pudriéndose en las calles.

Del otro extremo, en una zona boscosa cerca a donde solían estar los cuarteles de los caballeros de bronce y plata se abrió el segundo portal cargado de santos mientras en diversos lugares se abrían y cerraban los demás que servirían como distracción, y mientras el equipo de infiltración comenzaba a ocultarse entre los bosques, Serge daba una mirada a sus compañeros y a lo que alcanzaba a divisar del nuevo Santuario viendo como había cambiado de un dia para otro, el solo aspecto de los edificios era diferente, mucho más rústico y salvaje de los tradicionales edificios griegos en los que habitaban.

[Serge/Lince]-¿Como cambiaron todo tan rápido?

Serge susurró a sus compañeros y Fleur lo miró con seriedad para luego sonreir mientras le guiñaba un ojo.

[Fleur/Piscis]-El poder de los tres dioses supongo…

[Chara/Perros de Caza]-Oe, y también hay un aire desagradable que no estaba antes.

Chara era un hombre de largo cabello oscuro, rostro alargado y mirada penetrante, el cual Serge no había tratado previamente, pero podía ver que era un buen hombre aunque muy probablemente uno no muy amable.

[Fleur/Piscis]-También puede deberse a eso, pero atentos, ya esta empezando.

A lo lejos, un cosmo comenzaba a encenderse dejando una especie de huella tras de sí mientras se movía, Serge reconoció aquella energía al instante, se trataba de Ryuko, quien según lo planeado haría de cebo en el pueblo para llamar la atención de los Berserkers.

[Fleur/Piscis]-Esa es la señal, andando.

La hermosa guerrera actuaba con liderazgo guiando al grupo mientras vigilaban que no fueran descubiertos y emprendieron su camino acercándose a los renovados cuarteles que ahora servían a los Berserkers y luego de unos pasos dio una señal para que se detuvieran y comenzó a mirar a su alrededor.

[Chara/Perros de Caza]-¿Que pasa? No hay enemigos cerca.

Serge al ver la reacción de Fleur comenzó a examinar sus alrededores y rápidamente noto lo que estaba ocurriendo, justo al momento cuando ella comenzó a hablar.

[Fleur/Piscis]-¿Han visto a Ghost?


Después de encender su cosmos, Ryuko lo llevó nuevamente a un nivel normal, como si fuera alguna clase de caballero que todavía no regula adecuadamente su cosmos y continuó caminando por las calles de Rodorio siendo seguida de cerca por sus demás compañeros de armas, los cuales vigilaban atentamente cada rincón que podían en espera de un ataque sorpresa mientras permanecían lo mas ocultos que fuera posible.

[Leo/Hércules]-Oye Mirina, ¿te parece bien que la señorita Ryuko haga esto?

Inmediatamente la caballero de Sagitta se giró frunciendo el ceño hacia su compañero, y comenzó a hacerle señales para que hiciera silencio.

[Leo/Hércules]-Es demasiado joven e inexperta, no digo que nosotros estemos viejos, es solo que somos mucho mas fuertes, aun si ella es la hija del legendario Shiryu de Libra.

Mirina en silencio puso sus ojos en blanco y empezó desesperadamente a hacerle señales a Leo, quien siguió ignorandolas mientras seguía hablando energicamente hasta que unas uñas se clavaron en su yugular silenciandolo al instante pero sin hacerle daño realmente, y una suave voz femenina le susurró al oído.

[Shaina/Ofiuco]-Si sigues haciendo ruido te arranco las cuerdas vocales...

No muy lejos de ellos Magnos, Iroas y Marin observaban como Ryuko seguía avanzando, encendiendo su cosmos cada que movía algún escombro que se atravesaba en su camino volteandose para ver a qué se debía el alboroto a sus espaldas haciendo que todos se quedaran en silencio en ese momento, y notando justo entonces, que aparte del ruido que hacía Ryuko, el silencio era absoluto, no había viento, ni el sonido de las criaturas nocturnas de los alrededores.

Magnus miró a Iroas, procedió a hacer un silbido corto hacia Ryuko, uno que servía de clave para que se detuviera y se pusiera atenta ante cualquier ataque y justo como esperaban el silencio se hizo completo, dando una sensación muy diferente a cuando recién salieron del portal.

Inmediatamente Ryuko adoptó su posición de combate cerrando sus ojos y concentrándose en el silencio, permaneciendo en aquella posición por unos instantes, hasta finalmente girar su cabeza hacia la calle opuesta a la que estaba.

[Ryuko/Dragón]-¡Asi que ahi estas Berserker!

No hubo respuesta a las palabras de Ryuko, las cuales hicieron eco en aquella avenida, sólo silencio. El resto del equipo de distracción comenzó a tensionarse, observando en todas las direcciones, sintiéndose observados, y de repente el ruido metálico de un paso rompió aquel abrumador silencio, haciendo que todos dirigieran sus miradas al punto que Ryuko había estado observando, en la cual apareció un hombre tosco de cabellera negra y armadura angulosa llevando una pesada maza en su mano la cual emitió un estridente sonido metálico al ser arrastrada por las losas de la calle, momento en el cual fue ahogada por una gran cantidad de pasos a medida que aproximadamente unos cincuenta Spartans aparecían por todos los costados rodeando todo el equipo de distracción como si conocieran los lugares donde estaban ocultos.