CAPITULO 8 Trascendiendo

Elsa se encontraba en la copa de aquel enorme árbol, el árbol que marco su infancia y participe de uno de los recuerdos que tenía con Jack.

Jack… Elsa no pudo dejar de pensar en él, toda esa noche se la paso llorando en las ramas hasta que los primeros rayos de sol la iluminaron, este era el primer amanecer sin Jack, a partir de ahora así seria, los días pasarían, el mundo seguiría girando pero sin él… lo curioso es que ella tenía planeado todo lo contrario.

Su padre tuvo que bajarla del lugar y llevarla de vuelta a casa.

Apartir de ese día las cosas se pueden resumir, en su mayoría. Está de sobra decir que Elisabeth se negó a casarse con alguien más, ella seguía insistiendo en que había hecho una promesa con Jack y que se mantendría fiel a él, sus padres al principio no dijeron nada ya que comprendían la situación pero conforme pasaron los años decidieron que tal vez lo mejor era mudarse; Elsa decidió separarse de su familia y quedarse en Burgess y los Overland, quienes siempre la vieron como si fuera parte de la familia, la invitaron a mudarse con ellos.

Los años siguieron transcurriendo y Elsa ya tenía 37 años de edad, Emma se había casado he ido hace mucho así que ella se encargó del cuidado del señor y señora Overland y empezaron a llamarla con este apellido, Elsa Overland.

Un día cuando estaba con Anna en sus tareas de cosecha encontró algo que le cambio la vida aún más… ahí entre las hojas de una calabaza había atorada una pluma, pero no cualquier pluma, esta era la pluma más singular que alguien podría imaginarse, era blanca y tenía un diseño rosado, con cuidado la tomo entre sus dedos y fue ahí cuando todo se desvaneció por unos segundos.

En realidad lo que vio no fue mucho, solo pudo ver la imagen de un chico que permanecía inmóvil en medio de una tormenta de nieve, no podía distinguirse muy bien pero poco a poco se acercó a él y cuando estuvo frente a frente solo pudo pensar en alguien

-Jack- Dijo ella misma sintiéndose feliz, era él, no había dudas… bueno, su cabello era blanco, sus ojos azules como el hielo, vestía una camisa de resaque con cuello alto, pantalones azules, una banda que se ajustaba a su dorso y sostenía un báculo con forma de luna color plateado.

Jack Frost- Dijo con una sonrisa, creo un copo de nieve con su mano y lo dejo volar hacia ella –tienes que creer en mí…- El copo de nieve callo en la punta de su nariz congelándola

La realidad la golpeo en el rostro.

-Elsa- Anna la sacudía preocupada por su amiga que no reaccionaba

-Jack Frost- Dijo la rubia

-¿Qué cosas dices?-

-Jack está vivo, se ve diferente pero está vivo-

Anna sacudió a su amiga –Elsa, lamento decirlo así pero tienes que entender que Jack lleva muerto muchos años-

-No, su cuerpo nunca fue encontrado-

-Pero es imposible que haya sobrevivido y si fuera así, ¿Por qué no ha vuelto?- Elsa guardo silencio –Sé que perderlo te afecto mucho, lo amabas, pero ¿no crees que es tiempo de seguir?-

Elsa miro a Anna –Lo vi, sé que está vivo, puede que parezca una locura pero tienes que creerme…-

-…Elsa, ven conmigo- Anna la ayudo a ponerse de pie y la llevo hasta su casa, después de que Elsa le conto lo que había visto a la señora Overland, ella tomo la decisión de llamar al médico del pueblo ya que tanto ella y Anna concordaban en que había entrado en una crisis nerviosa, necesitaba ayuda.

Pero Elsa insistió, insistió ese día y al día siguiente y al siguiente por los siguientes años, "Jack está vivo, su nombre ahora es Jack Frost y tiene poderes de hielo" solía contarles a las personas

"Jack Frost congelara tu nariz", les decía a los niños cuando los veía portarse mal

"Tienen que creer en él, volverá", insistió tanto que la gente la tacho de loca, excepto aquellos que se preocupaban por ella. Pero loca o no, ella logro crear una historia que algunos comenzaron a contar; la historia del espíritu de un chico ahogado que solía congelar las narices de las personas, Jack Frost.

En fin, nuestra historia en esta parte del tiempo, termina de una forma trágica, como solo puede terminar.

Elsa, ya era una mujer de unos cincuenta años de edad, esto no sería la gran cosa en nuestro tiempo pero debemos recordar que en aquel entonces, sin los avances médicos que tenemos ahora, era toda una proeza llegar a esta edad; Elsa veía el atardecer sentada en su mecedora como solía hacerlo siempr, cuando de repente diviso una figura humanoide en la punta de uno de los enormes árboles.

Esta figura comenzó a saltar por las demás copas de los árboles y Elsa noto que cuando lo hacía, estos se llenaban de escarcha… era Jack, ella lo supo desde lo más profundo de su ser.

Al paso que pudo siguió a la figura a las orillas del pueblo, este ser se movía rápidamente pero se detenía varias veces para congelar algo, esto fue lo que le dio oportunidad de alcanzarlo.

Finalmente estuvo cerca de él y fue cuando estuvo cien por ciento segura de que se trataba de Jack, el mismo Jack que había visto en aquella revelación… bueno, era algo diferente pero era por esas diferencias que ella estaba segura que se trataba de él, cabello blanco, su viejo cayado y la misma ropa que solía usar.

Él estaba volteado de espaldas del otro lado del rio, tenía que llamar su atención -¡Jack!- La mujer lo llamo y el eternamente joven espíritu del invierno volteo al escuchar su nombre, pero cuando lo hizo no vio a nadie, "Mi imaginación", pensó mientras se alejaba de Burgess.

Resulta que Elsa había resbalado y caído al agua, que si bien no estaba congelada, estaba bastante helada debido a que era diciembre.

Ningún habitante del pueblo se dio cuenta… hasta que encontraron su cuerpo rio abajo varios días después.

Lo único que pudieron hacer fue darle santa sepultura y tallar su nombre en la placa de granito.

Elsa Overland

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Presente…

Jack Frost, tratando de calmar sus ansías después de los recientes acontecimientos del día de gracias, hacia su habitual trabajo.

Nuevamente se encontró en la ciudad del viento, cosa que le recordó a la chica rubia que fue capaz de verlo, "Otra excusa para quedarme", pensó mientras se recargaba en el barandal apreciando la famosa fuente de Buckingham. Si bien prefería los lugares pequeños a las grandes ciudades por alguna razón este lugar le atraía.

-Me pregunto si será posible volver a verla…- Rio ante esta idea –Imposible, llegar a encontrarla en una ciudad tan grande sería una increíble coincidencia-

Jack miro la hoja de un árbol que danzaba al son del viento, su rostro se ilumino con una sonrisa maliciosa –No existen las coincidencias- (Referencia a "El ratón y el niño de la luna")

Con una seña de su mano llamo a la pequeña hoja seca y la tomo entre la punta de sus dedos

-Guíame a ella- La soltó de su agarre y esta voló nuevamente en el viento, Jack riendo emprendió el vuelo siguiéndola.

Jack se sorprendió al verse nuevamente en el lugar donde la vio por primera vez, cerca de la costa, no muy lejos de donde estaba, tal vez su escuela quedaba por este rumbo. /De hecho, esta descripción es verídica, si hay un instituto cerca de la playa/

Y era verdad, ahí venia ella con su mochila caminando, Jack se apresuró y lanzo su cayado a los arbustos, quería averiguar más sobre ella primero antes de que se diera cuenta de quién era en verdad -¡Hey!- Jack la saludo.

La rubia sonrió –Eres tu-

-Soy yo- Respondió con una sonrisa

-¿Cómo volviste a encontrarme?-

-Me lo dijo un pajarito-

-Impresionante-

-¿Estudias cerca de aquí?-

-Sí, en un instituto cerca de aquí-

-¿Escuela privada, no?- Supuso por el uniforme

-Sí- Hubo un pequeño silencio incomodo -¿Y por qué has vuelto a buscarme?-

-Pues…- Jack pensó alguna excusa –La última vez, no me dijiste como te llamabas-

-Elisabeth Winter- Ella le extendió una mano, él dudoso la tomo.

-Jack- Respondió pero la chica lo miro como esperando algo mas –Frost- Hizo una mueca de miedo esperando su reacción.

-Oh… es un bonito nombre- Jack abrió la boca sorprendido, "No sabe quién soy" –Es curioso como tu apellido es Frost y el mío Winter-

Jack rio nerviosamente –Sí, escarcha e invierno, quien lo diría-

Ella rio –Hey, me están esperando para ver una película en el cine, ¿quieres venir?-

-Gracias, Copo de nieve, pero creo que mi presencia no sería muy bien vista- Dijo con ironia para sí mismo.

-El novio de mi hermana puede ser un poco intimidante, pero cuando lo llegas a conocer es un buen tipo-

-No lo dudo, pero de todas formas paso-

-Bien, pero si algún día quieres podríamos salir-

-Sí, eso me gustaría- Elisabeth tomo de su mochila una pluma negra y un pedazo de papel en donde anoto su número de celular –Ten, avísame cuando quieras salir- ella le entrego la hoja a Jack

-Lo hare- Jack la tomo sonriendo

-Nos vemos- Ella se despidió

-Hasta luego-

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-¿Ya le devolvemos los recuerdos?- Pregunto la mujer de cabello negro viendo a la distancia la escena entre los dos jóvenes

-No, aun no- Respondió Manny

-Se nos acaba el tiempo…- Serafina dijo entre dientes

-Lo sé, pero aun no es hora-

-Esta es la tercera vez que hacemos esto-

-Ya lo sé, pero en Arendelle era muy pronto-

-Siempre es muy pronto para ti-

-Sí Jack se quedaba con ella entonces no se hubiera convertido en un guardián-

-Supongo… ¡Pero entonces por que los dejaste que se encontraran!-

-Te recuerdo que fue tu culpa, querida- El hombre la miro con media sonrisa

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Arendelle, año 1800 (aproximadamente)

-¿Elsa?- La ahora reina de Arendelle escucho a su hermana tocar la puerta de su oficina

-Adelante- La reina se encontraba de pie tomando unos libros del estante

-Hola, vine a ver cómo te estaba yendo con tu trabajo- Dijo Anna con preocupación

-Estoy bien- respondió

-¿Segura?, ¿no quieres ayuda?-

-Pues… necesito un libro, ¿podrías decirle a un sirviente que lo busque?-

-¿Bromeas?, lo buscare yo misma…- Anna emocionada de que su hermana al fin le haya pedido ayuda en algo corrió a la biblioteca a buscarlo cerrando la puerta de un portazo.

-¡Espera, Anna, no te he dicho que libro quiero!- Elsa rodo los ojos, a veces su hermana podía ser un poco torpe.


-Para aquellos amigos míos que han seguido mis otras historias, pueden entender perfectamente que pluma fue la que encontró Elisabeth en Burgess… y para los que no, véanlo de esta forma, una pluma que contiene los recuerdos de las vidas pasadas de las personas (como con los dientes que cuida el Hada de los dientes).

Y el Jack que apareció en este recuerdo… es Jokul Frosti. Y no es que se estuviera comunicando, solo es un recuerdo común y corriente que de pura casualidad le dio una revelación a Elsa.

-Pues ahora no tengo dudas que resolver, excepto: yuya, los libros no los tengo ni los he encontrado, todo lo que se de estos es debido a una ardua búsqueda en internet sobre estos libros, he encontrado portadas y algunas páginas más sin embargo no encuentro los libros completos.

-Emmm, supongo que esto resuelve las dudas de si veremos a Elsa y a Jack en Arendelle… pues sí XDDD aunque no sé cuántos capítulos nos llevaremos, ya contamos lo que ocurrió allá por el año 1700 en Burgess, sigue Arendelle y por otra parte tenemos la historia que se desarrolla en el presente y todavía nos falta la del futuro! Amigos, siéntense y relájense esto durara unos 30 capítulos.

-Como hemos visto Manny pidió un favor a Rumple y Serafina también, el que Manny pidió fue para reencarnar (no revivir) a Elsa en Arendelle y Serafina para que reencarnara nuevamente en el presente en Chicago.

Las deudas se acumulan…

-Me siento mal por no haber escrito sobre que paso con la oveja que Jack le dio a Elsa :/

-Ah, si corregi los errores que Niko me hizo ver XDDD