Tormenta
En Jamir, Asura se encontraba sentado en posición de loto con las palmas juntas cerca a su pecho, no muy lejos de él Zima con la ayuda de Shun se encargaban de los cuidados de Sophie y Kiki, quienes aún se encontraban inconscientes, recibiendo ayuda de los demás caballeros para dar alivio a los heridos.
[Hikari/Géminis]-¡Hey Asura! ya casi es hora de que regresen, dinos algo.
La guerrera de géminis llevaba un buen rato impaciente y más que ayudar a algo se paseaba de un lado a otro de la habitación con ganas de lanzar un fuerte golpe para descargar sus emociones.
[Seiya/Sagitario]-Tranquilizate Hikari, Asura está concentrándose para seguir sus rastros desde esta distancia. Si no ha dicho nada es que están bien.
[Shiryu/Dragón]-Además, parece que aún no saben que estamos aquí, lo cual sigue siendo bueno.
La geminiana chasqueó su lengua y salió de la habitación con brusquedad, fuera del edificio y comienza a dirigirse al sitio donde debía reabrir el portal dimensional por el lugar debía traer de regreso nuevamente a los grupos de guerreros pues ya se acercaba la hora de su retorno.
Mientras, en las ruinas de Rodorio, el furioso Berserker de Ogro agita su maza golpeando con fuerza el suelo a sus pies donde instantes antes se encontraba Magnus de Leo, quien consiguió evadir el ataque rodando por el suelo, girando rápidamente para lanzar un puñetazo cargado de energía.
[Magnus/Leo]-¿¡Por qué no te das por vencido!?
Iroas se lanzó justo detrás de él, lanzando una serie de veloces estocadas en un estilo similar a la esgrima con la punta de su mano directas al costado del Berserker, haciéndolo retroceder y tambalearse.
[Iroas/Capricornio]-NITEN' ICHI: KA
[Shaina/Ofiuco]-De alguna forma, parece que lograron huir de ese Berserker, pero este tipo…
El rugido de Kuon interrumpió sus palabras, recuperando su compostura y comenzando a jadear pesadamente apoyándose en su maza a medida que de su cuerpo empezaba a salir un vapor de color rojizo y rápidamente recuperaba su tamaño y forma habitual, viéndose rodeado de todos los caballeros de Athena con los que estaba luchando.
[Kuon/Ogro]-Malditas sabandijas, resistieron más tiempo del que esperaba.
Kuon resopló con violencia preparándose para el ataque de todos los caballeros de Athena que lo rodeaban, mientras Ryuko y Marin terminaban de eliminar a los últimos Spartans que quedaban a su alrededor al trabajar en equipo, uniéndose a los demás al ver que solo Kuon restaba.
[Leo/Hércules]-No tienes escapatoria Berserker.
Kuon observó a los siete caballeros de Athena que lo rodeaban, escupiendo algo de sangre al piso con desagrado en su rostro para luego elevar su maza sobre su cabeza elevando su cosmos.
[Kuon/Ogro]-¡Como si eso me preocupara idiota. No soy un Berserker cualquiera, soy un comandante de batallón, eso significa que puedo con todos ustedes pelmazos!
Aun con su arma sobre su cabeza, levantó su otro brazo para empuñarla con ambas manos, liberando al instante una oleada de poder cósmico abrumador, similar al que tenía hace unos instantes en ese modo de fuerza bruta y furia descontrolada, pero a diferencia de ese estado, sus energías se encontraban ahora completamente concentradas.
[Kuon/Ogro]-¡MUERAN SANTOS DE ATHENA!
Con un fuerte movimiento el lemuriano dejó caer su maza contra el suelo con una gran fuerza, y al impacto un fuerte terremoto sacudió toda el área, creando grietas en el suelo de las cuales comenzaron a salir trozos de roca que se elevaron por los aires, junto con partes de las ruinas a medida que un gran cráter comenzaba a formarse.
[Kuon/Ogro]-¡CRACK THE EARTH!
Los caballeros observaban aterrados la devastadora fuerza del berserker, sin saber bien cómo reaccionar al ver los fragmentos de roca tomar el color de brasas ardientes, cuando las palabras del caballero de Leo acompañadas de su explosión de cosmos los sacó de su asombro.
[Magnus/Leo]-Iroas, váyanse sin mi.
[Ryuko/Dragón]-Pero Mag-
[Magnus/Leo]-¡AHORA!
Las rocas comenzaron a avanzar en contra de los caballeros, y las más pequeñas eran destrozadas por el Lightning Plasma de Magnus, mientras las grandes solo eran desviadas hacia diferentes partes golpeando el suelo, resquebrajándolo aún más en nuevas piedras que continuaban con el ataque.
Iroas no lo pensó mucho y haciendo una señal con su mano comenzó a buscar la salida de aquella lluvia de rocas ígneas que caían como meteoros, tomando a Ryuko de la mano para arrastrarla consigo al ver que ella seguía con la voluntad de quedarse a ayudar a Magnus.
[Ryuko/Dragón]-¡Déjame Iroas!
[Iroas/Capricornio]-No, solo estorbarías. Maldición porque los de bronce tienen que ser tan testarudos.
Mientras se alejaban hacia el punto de salida, Ryuko sintió un cambio en el cosmos de Magnus, el cual se tornó más agresivo, y en medio de la lluvia de rocas el pelirrojo caballero encendió aún más su cosmos, incrementando la fuerza de la corriente eléctrica que recorría su cuerpo.
[Magnus/Leo]-Finalmente a solas… ¡Conoce ahora la verdadera furia del León!
Desde el despejado cielo un gran relámpago cayó sobre el caballero de Athena destrozando las rocas que se encontró en su camino, el cual fue seguido del grito de ataque del caballero que retumbó como un rugido.
[Magnus/Leo]-¡LIGHTNING STORM!
Extendiendo sus brazos en una forma similar al gran cuerno de los caballeros de tauro, una gran cantidad de rayos de luz dorada comenzaron a salir de sus brazos, ramificándose como los relámpagos de una tormenta golpeando todas las rocas ardientes en su camino hasta convertirlas en polvo en una espesa nube que no dejaba ver claramente, momento que aprovechó el berserker para abalanzarse contra Magnus con su puño como garra envuelta en fuego en un ataque sorpresa. Y sin embargo, su garra sólo encontró el puño de pelirrojo envuelto en electricidad, creando una intensa explosión que mandó a ambos guerreros en direcciones opuestas por la fuerza del choque.
No muy lejos de ellos, los grupos guiados por Iroas y Fleur seguían avanzando hacia los puntos de encuentro designados en el plan para regresar a Jamir, mientras en aquel lugar Hikari comenzaba a encender su cosmos, siendo observada por el patriarca desde una de las ventana de lo alto de la torre en compañía de los otros cuatro caballeros legendarios.
