CAPITULO 15 Ángel

Jack voló por uno de los reinos cercanos a Arendelle, llevando el invierno como siempre lo hacías cuando se detuvo por una de las calles empedradas al escuchar un sonido extraño.

Al principio pensó que se trataba de un animal herido pero al acercarse se dio cuenta de que se trataba de un pequeño bebé, se arrodillo e inclino su cabeza mirándolo.

El pequeño estaba mojado por la nieve, las lágrimas corrían por su rostro, su boca se abría de par en par llorando, no tenía dientes, tenía un poco de pelo rubio, ojos castaños y por lo que se veía tal vez no llevaba ropa; Jack hizo una mueca, él amaba los niños pero los bebés nunca habían sido su fuerte.

-¿Qué te paso?-

-Mira a tu izquierda- Jack se volteó apuntando con su cayado al escuchar la voz de una mujer, ella se encontraba sentada en lo alto de un muro viendo la escena.

La miro de reojo con la poca luz que había, ella tenía el cabello negro al igual que sus labios, su vestido era verde y parecía entrelazarse con las enredaderas que crecían sobre el muro y si bien era de noche y estaba oscuro, a su alrededor parecía estar mucho más oscuro.

-¿Quién eres?- Jack apunto aún más con su cayado, el hecho de que fuera una mujer no le impediría lastimarla si era necesario.

-Puedes llamarme Serafina-

-¿Serafina?, ¿eh?-

-Así es- La mujer se miró las uñas como si no le interesara mucho esta conversación

-Eres un espíritu como yo-

-No exactamente… pero si quieres podríamos decirlo así-

-¿Qué quieres?-

-Tú preguntaste que le había pasado al rorro y yo respondí-

-¿Rorro?- /Se le atribuye varios significados a esta palabra según el lugar en donde se use; niño, bebé, guapo, etc. En este caso Serafina quiso decir que era un bebé y que era guapo (haciendo saber que cuando sea mayor será un joven bien parecido)/

-Mira a tu izquierda-

Jack volteo a ver a la izquierda dándose cuenta de algo que, muy estúpidamente, había ignorado todo este tiempo.

Retrocedió al ver el cuerpo sin vida de una mujer que se encontraba tendida en la nieve.

Con la punta inferior de su cayado movió la nieve teñida de sangre encontrando un puñal.

-¿Murió?-

-Así es… un hombre la asesino y se llevó un anillo de oro que llevaba pero el muy tonto olvido el arma homicida-

Jack no supo cómo sentirse al respecto –Entonces no hay nada que hacer-

-Claro que sí-

-¿Eh?-

-El bebé-

-¿Le buscaras un hogar?-

-No lo hare yo, lo harás tu-

Él abrió los ojos -¿Por qué yo?-

-Créeme, si lo haces se te devolverá el favor-

Jack miro al bebé que seguía llorando –Pero yo no sé cómo…- Cuando se volteó a ver a Serafina esta ya había desaparecido.

Suspirando con fastidio tomo tomo al pequeño por la tela que lo envolvía, como si se tratara de una cosa y lo examino

-No llores- el pequeño no atendió a su petición, Jack lo tomo con sus dos manos y comenzó a sacudirlo de arriba abajo sin preocuparse de lastimarlo, solo quería hacerlo reír y funciono, el bebé dejo de llorar.

-Bien, bien, bien, eso es ahora buscaremos a alguien que cuide de ti- La manta comenzó a resbalarse del niño y cayó al suelo, efectivamente no llevaba nada de ropa –Oh, de seguro te estas congelando… ¿Por qué me miras así?- el bebé lo miraba sonriendo tontamente y entonces Jack comenzó a sentir su ropa mojada, él miro hacia abajo y su rostro se convirtió en odio –Oh, tu pequeño…- el bebé se había orinado en sima de Jack.

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Jack volvió a envolver al crio en la manta, voló hacia el tejado de una de las casas y coloco al bebé en una caja de madera que encontró, él comenzó a desvestirse; arrojo la capa café, su chaleco y la camisa blanca quedando solo en pantalones -¿Sabes?, esa es la única ropa que tenía-

-¿Qué hare?- pensó y entonces recordó a Elsa y como ella creaba su ropa con sus poderes, ¿sería capaz de hacer el mismo truco?, como fuera, no perdía nada con intentar.

Jack creo otra camisa como la que tenía antes –Bastara por ahora-

Tomo al bebé de la caja y lo cargo, esta vez con más delicadeza pero este lloro nuevamente -¿Y ahora qué quieres?-

Jack toco sus mejillas regordetas con la punta de su dedo índice y el bebé tomo el dedo con su pequeña mano y lo metió en su boca.

-Asco- Dijo Jack al sentir la saliva del pequeño en su dedo índice

-Ouch- grito al sentir que lo había mordido –Para no tener dientes muerdes duro-

-Tienes hambre- Pensó en voz alta.

Lo mejor sería volver a Arendelle y pedirle ayuda a sus amigos, él no podía con esto.

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-Elsa, despierta- La reina pudo sentir que alguien la movía por los hombros, al abrir los ojos pudo ver a Jack.

-¡Jack, que haces aquí!- Elsa grito cubriéndose con las sabanas, a pesar de que ella usaba camisón de dormir largo, era inapropiado que un hombre la viera en esas condiciones.

-Necesito tu ayuda- Dijo mostrándole el bulto que tenía en los brazos.

-¿D-de donde lo sacaste?- Elsa olvidando lo que era apropiado salto de la cama y tomo al pequeño en sus brazos.

-Lo encontré-

-¿Lo robaste?- ella lo miro asustada.

-¡No!, estaba solo junto al cuerpo de su madre a la que asesinaron- Se defendió.

-Qué horror-

-Lo es y no para de llorar, creo que tiene hambre- Elsa se apresuró a abrir la puerta y dirigirse a la cocina, Jack la siguió.

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-Pobre pequeño- Anna sostenía al bebé mientras lo alimentaba –tenemos que buscarle el hogar perfecto-

-Lo llevaremos al orfanato cuando amanezca, ahí se encargaran de buscarle una familia-

-Pero Elsa- Anna y Jack miraron a la rubia.

-Es lo único que podemos hacer, también hay otros niños que desean una familia y si le damos ventaja no sería justo-

-¿No podríamos adoptarlo?- Dijo Anna.

-¿Adoptarlo?-

-Sí, yo y Kristoff podríamos criarlo-

-Anna, no, ni siquiera sabes si Kristoff está de acuerdo-

-Lo estará-

-Entiendo que ambos estén preocupados pero créanme que hacer esto es la mejor oportunidad que podemos darle- Jack y Anna se quedaron callados y asintieron.

Elsa, quien llevaba al bebé en brazos iba cubierta por una capa para evitar que la reconocieran camino al orfanato; Jack la acompañaba.

No llevaban ni medio camino cuando el bebé comenzó a llorar -¿Eh?, ¿y ahora qué?- pregunto Jack.

Ambos se sentaron en una de las bancas que había en la plaza del reino.

-Pero si ya te di de comer- Dijo Elsa meciendo al pequeño.

-Los bebes comen muy seguido, a veces cada cuatro horas- dijo una voz femenina, ambos voltearon a ver a la mujer y está en seguida se dio cuenta de quién era Elsa.

-Su majestad, lo lamento- hizo una reverencia ante ella.

–Por favor, no es necesario-

-¿Puedo intentar?- Pregunto la señora con amabilidad.

-Claro- Elsa le extendió al bebé y ella lo tomo felizmente entre sus brazos, sorpresivamente este dejo de llorar.

-Que tierno, mi esposo y yo siempre quisimos hijos-

-¿Nunca los tuvo?- pregunto ella.

-Tuvimos uno pero murió al nacer y desde entonces no pudimos tener otro- dijo con tristeza.

-Oh, lo lamento ¿sabe?, este bebé perdió a su madre ayer, un amigo lo encontró y lo estoy llevando al orfanato- Elsa discretamente miro a Jack.

-Qué horror…- La mujer miro al pequeño y luego miro a la reina con ojos suplicantes –Su majestad, por favor permítame encargarme de él, por favor-

Ella nuevamente miro a Jack sin saber que pensar o que decir –Y-yo- Elsa miro directamente a los ojos de la mujer.

-Vamos Elsa, creo que ella puede encargarse de él-

-No sé- "Por un lado esta mujer de verdad podría cuidarlo" -…Esta bien, después de todo me atrevería a decir que el destino los ha unido- Elsa le sonrió a la mujer.

-Muchas gracias su majestad, ¿quiere darle un nombre?-

-¡Afi!- Grito Jack con euforia.

-¿Afi?- Elsa miro a Jack.

–Afi- la mujer lo miro con extrañeza pero no quería contrariar a la reina de Arendelle.

-No espere… no quise-

-No, no, ese nombre está bien- Sonrió nerviosa la mujer –gracias- se dio media vuelta con el bebé en sus brazos.

-¿Afi?- Elsa pregunto una vez que la mujer se alejó.

–Significa abuelo- el rio con fuerza.

-¡Jack!, es un nombre horrible- Elsa dijo enojada pero a la vez no pudo contener la risa ante las ocurrencias del espíritu -¿Crees que lo volveremos a ver?-

Jack la miro –Espero que si-

-Jack Frost, ¿te encariñaste?-

-No- dijo con fastidio.

Jack sintió como Elsa tomaba su mano, sorprendido por este gesto la miro confundido –Perdón-

"¿Por qué hice eso?", Elsa se arrepintió de lo que acababa de hacer, estaba a punto de salir corriendo cuando sintió a Jack tomar su mano apretándola con firmeza.

-Elsa, yo…- "¿Qué sucede?", pensó Jack al escuchar salir las palabras de su boca, al parecer habían salido sin querer.

-¡Ahí están!- Se escuchó a Kristoff en la lejanía.

-¿Dónde está el bebé?- Pregunto Anna.

Kristoff abrió los ojos al ver a la pareja tomando sus manos, le dio un pequeño golpecito a Anna para que mirara.

-Oh- Anna tuvo que contenerse para no gritar al ver esto –nosotros ya nos vamos- ella y Kristoff se dieron media vuelta volviendo por dónde venían.

Elsa y Jack se soltaron de las manos al darse cuenta de que los habían atrapado en esta situación –No es lo que piensan- corrieron para alcanzar a los otros dos.

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El presente…

Elisabeth se colocó el pijama de ositos y se colocó unas medias, esta noche estaba helando y era de esperarse, la navidad estaba a la vuelta de la esquina, pronto saldría de vacaciones y las festividades empezarían, de hecho la gente ya estaba colocando sus adornos navideños, pudo percatarse de esto asomando su rostro a través de la ventana viendo las casas de sus vecinos, decoradas con luces coloridas, inflables, etc.

Pego un brinco al ver un rostro conocido asomarse por la ventana, era Jack.

Elisabeth abrió la ventana -¿Pero cómo…?, estamos en el segundo piso- ella no podía creerlo.

Jack entro –Elisabeth… tengo que hablar contigo-

-Si es por lo que sucedió en el parque… no te preocupes, creo que es lo que eres-

-¿Lo sabes?-

-Eres un inmortal, ¿no es así?- Dijo jugueteando con su cabello de forma nerviosa.

-Sí, Jack Frost, espíritu del invierno-

-Cuando te conocí, vi que estabas descalzo en medio del frio… ahí fue cuando supe que eras especial, pero eras tan agradable que no pude aceptarlo-

"¿Ella piensa que soy agradable?, ¿a qué se refiere con eso?" -¿Entonces no me odias?-

-Pues… estoy algo molesta, pero no te odio-

Jack contuvo el aire por un momento y lo dejo salir –Uff, no te imaginas el alivio que siento ahora mismo-

Elisabeth rio -¿Con quién hablas?- Se escuchó una voz venir de afuera, Jack no reconoció esa voz.

-Con una amiga por Skype- respondió ella.

-Bien, ¿pero puedes bajar a recoger tus libros?-

-En seguida bajo, mamá- Elisabeth se puso de pie –ahora vuelvo- le dijo a Jack y acto seguido bajo a reunir los libros que había dejado abajo cuando estudiaba.

Jack miro alrededor de la habitación, se sintió algo incómodo ya que nunca había estado en la habitación de una chica, ni siquiera de la hermana de Jamie.

Jack pasó los dedos por un estante viendo las cosas que había, juguetes que tal vez pertenecían a Elisabeth desde que era pequeña, fotos, un pequeño bonsái y algunos libros.

Se detuvo en seco al palpar aquella pluma, la tomo con la punta de sus dedos y la observo detalladamente; era blanca como la nieve, la acerco a su nariz e inhalo, acto seguido arrugo la nariz con desprecio.

-Mirra- /Sustancia aromática, mejor conocida como uno de los regalos de los reyes magos/

-Lamento la interrupción- Elisabeth entro por la puerta cargando unos libros, Jack rápidamente oculto la pluma en el bolsillo de su sudadera.

-Y dime, Elisabeth, ¿hay más seres como yo que puedes ver?- Pregunto cada vez con más curiosidad en la historia que ocultaba esta chica.

-Sí-

"Definitivamente hay algo en ella", pensó Jack -¿Qué clase de seres?-

-Pues… tengo un mejor amigo, él no es un espíritu, pero es muy agradable, gracioso y estoy segura de que te caería bien si lo conocieras-

-Elisabeth, ¿hay algo…?-

-Perdón que te interrumpa pero… hay algo que he olvidado decirte todo este tiempo- ella lo interrumpió.

-¿De qué se trata?-

-Me-me gustaría que no me llames Elisabeth-

-¿No?- Pregunto extrañado.

-Me parece un nombre muy largo y todos mis amigos me llaman de otra manera-

-¿Soy tu amigo?- Pregunto con sorpresa.

-Sí, si no te molesta-

-¡Claro que no!... es decir, tu-tu eres muy agradable-

-Gracias- las mejillas de ella se pusieron un poco rosadas.

-¿Entonces cómo te gustaría que te llamara?-

-Llámame Elsa-

Los ojos del chico se abrieron y si bien su corazón no funcionaba, pudo jurar que casi se le salía por la boca.

Flashback

-¡Jack!-

Comencé a subir el árbol hasta llegar a la misma rama donde estaba ella, cuando estuve frente a ella recuerdo mi corazón latir con fuerza y al no tener algo que decir con mi dedo índice toque la punta de su nariz

-Te encontré, Elsa-

Jack recordó ese momento, ese único recuerdo que poseía y que guardaba con cariño en su corazón sobre aquella niña rubia de ojos azules.

-Elsa- dijo con voz quebrada.

-¿Estas bien?, ¿sucede algo?- Elsa lo tomo por los hombros preocupada.

-Tengo que irme- Dijo sin mirarla, salió por la ventana y voló hasta el cementerio de Burgess.

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-Elsa, Elisabeth- Jack caminaba de un lado al otro con ambas manos sobre su cabeza tratando de comprender.

-Burgess, Chicago, pasado, presente, ¿Cuál es la realidad?- Jadeaba sin parar.

-¿Confundido?- Sus pensamientos se vieron interrumpidos por la voz masculina que provenía de las sombras, dejando las inseguridades de su corazón se colocó en posición de ataque.

-¿Quién está ahí?-

-Tranquilo, vengo en paz- Se revelo la figura del joven que llevaba una armadura plateada, cabello rubio y rizado, ojos color café y enormes alas blancas.

-Lo sabía, tú eres el que estuvo en casa de ella- Jack soltó el rayo de hielo hacia el ángel con odio, pero este lo esquivo con facilidad.

En el mudo existían seres de toda clase, duendes, espíritus, trolls, dioses, deidades; Jack sabía eso y luego estaban los ángeles… sus enemigos naturales.

-Hey, que agresivo- el ángel rio.

-¿Qué tienes que ver con ella?-

-¿No es obvio?, soy su ángel protector-

-¿Protector?, ¿Por qué un pichón como tu tiene que protegerla?-

-Pronto lo sabrás, pero primero he venido a devolverte el favor que me hiciste hace años-

-¿De qué rayos hablas?- Jack apretó con rabia los puños.

-Tal vez no te acuerdes… pero tú me diste una familia y el nombre más horrendo del mundo-

-¿Qué?-

-Soy Afi… y he venido a devolverte tus recuerdos- Él le mostro un cristal azul (El mismo cristal usado para invocar a Jack en "Encuéntrame")

-¿Qué es eso?-

-Te lo dije, son tus recuerdos y antes de dártelos tengo que advertirte algo… esto dolerá un montón- Él rubio con alas le lanzo el cristal golpeándolo justo en el centro del pecho.

Jack cayo inconsciente al suelo y Afi se acercó –Era inevitable que nuestros caminos se cruzaran… aunque no hayamos sido nosotros los que lo decidieran-

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-Aclaremos: Afi es mi OC, tal vez a muchos les aburra pero… lo necesito para conectar las historias XDD

-Hubo una pequeña referencia de "Encuéntrame", el cristal que gran Papi uso para crear el portal e invocar a Jack a Arendelle es el mismo que almacena los recuerdos de Arendelle, más adelante verán la explicación de como todo termino así.

-Para los que han leído mi historia anterior, se darán cuenta de que recicle prácticamente el capítulo 14 "El huérfano". Mera flojera XDD, perdón.

-Respondiendo comentarios:

Niko: es verdad, perdón, cometí varios errores en este capítulo DX, bueno ya en varios, pero es que no estaba muy concentrada porque iba escribiendo en el autobús.

Kira: Espero que lo que viene no sea peor DX

Invitado, amiguito: Todo se está acomodando, tal y como lo habías predicho XD