¡Hola!~

Éste es el quinto One-Shot.

Ahora le toca el turno a Ukyo.

¡Espero que sea de su agrado!~

[Brothers Conflict no es de mi propiedad, sólo utilizo a los personajes para una historia ficticia]


-Aclaraciones-
Tipo de fuente para cada personaje en sus diálogos.

Ukyo.
Ema.
Kaname.

[One-shot – 5]

Asahina Ukyo.

-Culpable-

— Buenos días Ema, ¿dormiste bien?

Gracias a la nueva integrante de la familia, las mañanas en la cocina ya no son tan solitarias, ahora, estaba llena de vida por el aura tan alegre de nuestra nueva hermanastra.

Buenos días Ukyo-san, dormí bien, gracias por preguntar.

Aunque, últimamente, el aura alegre de Ema iba disminuyendo; se le veía cansada y preocupada por algo.

¿Por qué razón estará de ese ánimo?

¿Será por la escuela?

No lo creo. Ella a diferencia de Yusuke, tiene buenas calificaciones, además, el resultado de la Universidad ya lo tiene y fue aprobatorio.

¿Alguno de los chicos le habrá hecho algo?

Eso sería imposible, siempre estoy al pendiente de todos ellos, y si hubiese pasado algo, esa persona obtendría en ese mismo instante un castigo.

No le permitiría a ninguno de ellos hacerle daño a Ema.

— ¿Sucede algo? En estos últimos días te he visto algo desanimada.

¡Ah!... N-No sucede nada, simplemente no he dormido bien, eso es todo.

— ¿Sólo es eso?

Si.

Obteniendo esa respuesta, no le creí en absoluto.

Conocía muy bien a Ema.

Ella no le cuenta sus problemas a nadie para no agobiarnos con más problemas de los que ya tenemos.

Eso es muy amable de su parte, pero eso hace ponerme de mal humor por no tener la oportunidad de ayudarla aunque sea un poco.

¿Acaso no se da cuenta de que eso nos hace daño?

Nos hace pensar que no nos tiene confianza.

Pero por mi parte, respetare su decisión de no contarme nada.
Cuando ella necesite contar algo, estaré ahí para escucharla y tratar de ayudarla.

— Bueno. Comencemos a preparar el desayuno, si perdemos más tiempo no alcanzaremos a prepararlo, y no quiero que ninguno de ustedes salga de esta casa sin haber desayunado.

Esta bien, empecemos.

Acabando el desayuno, cada uno de nosotros vamos a nuestros deberes.

Algunos van a la escuela, otros van a su trabajo.

Cada día es así, esta rutina diaria la conocía a la perfección.

Algunas veces tomo el metro para ir al trabajo, no será el transporte más cómodo de todos, pero sí el más rápido, si me fuese en automóvil, tendría el problema del tránsito, y eso sería perjudicial para mí.

Estando ya en el despacho, empiezo con a ordenar el papeleo y firmar algunos de ellos.

El día de hoy no había mucho trabajo, y eso haría que regresara temprano a casa.

El día comenzó soleado, pero poco a poco, comenzaba hacer más viento y aquel clima soleado empezaba a desaparecer.

— Tal parece que lloverá.

Por fortuna, traía mi paraguas en ese instante, y no tendría problemas para regresar a casa.

Las horas pasaron y era momento de regresar a casa.

Despidiéndome de la secretaría y estando ya en la puerta principal del despacho, escucho el tono de llamada de mi celular.

En la pantalla de mi celular, descubrí de quien era la llamada, era de Kaname.

— Kaname, es extraño que ahora me llames a mí para decir que no regresaras a casa en la no…

Kyo-nii, no se trata de eso.

— ¿Entonces?

Se trata de Imouto-chan.

— ¿Qué pasa con ella?

Desde la tarde no ha regresado y hemos tratado de llamarle pero no contesta.

— ¿Los demás no conocen a donde fue?

Si así fuera, ya la hubiéramos encontrado.

— I-Intentaré llamarle, tal vez contesta su teléfono… también la estaré buscando por esta zona por si de casualidad esta por aquí, gracias por avisarme Kaname, si la encuentran, por favor, llámame enseguida.

Esta bien.

Colgué el teléfono y lo guarde en mi bolsillo.

De algún modo, me sentía culpable por esta situación, yo conocía el estado de ánimo de Ema y no hice nada para evitar que hiciera este tipo de acciones.

Abrí mi paraguas y salí del despacho para comenzar a buscarla.

Marque varias veces su número; no contestaba.

El tiempo pasaba rápidamente y estaba anocheciendo.

No recibía ninguna llamada de mis hermanos, eso quería decir que todavía no sabían su paradero.

Pasando cerca del parque donde tuvimos el Hanami, marque de nuevo el número de celular de Ema, enseguida, escuche un tono de celular muy familiar.

Acercándome un poco más, note a una persona sentada en un banco teniendo en sus manos su celular que no dejaba de sonar y de brillar.

Estando ya a una distancia considerable, en la pantalla del celular de esa persona, vi escrito en el mi nombre.

— ¿Ema?

Al haber dicho ese nombre, la persona volteo enseguida; era ella.

Estaba empapada y temblaba del frió que tenía.

Me quite el saco y lo puse encima de sus hombros; también puse el paraguas arriba de ella para que las gotas dejaran de caer en su cuerpo.

Ukyo-san…

— ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no respondes el teléfono? Tienes muy preocupados a tus hermanos y ahora todos ellos están buscándote por todas partes.

—…

— ¿Me dirás qué está sucediendo?

Yo… lo siento mucho, Ukyo-san, por preocuparlos siempre. Realmente soy un desastre, y ahora, todos ustedes empezaran a odiarme por ser así.

— Nosotros nunca te odiaremos, para todos nosotros, era la más persona más especial que tenemos, desde tu llegada, has iluminada la residencia como no tienes idea.

Ukyo-san…

— Y gracias a esa luz que desprendes, nuestro cariño hacia ti aumenta cada vez más, y por ese cariño, siempre nos preocupamos por ti… es por eso que todos nosotros te estuviésemos buscando por hacer este tipo de cosas.

Ukyo-san… ¿me quiere?

Esa pregunta tan repentina me hizo pensar bastante.

¿Tanto cariño le tenía que siempre deseaba protegerla?

¿Ese gran cariño era el causante de mis grandes enojos cuando veía que uno de mis hermanos se "propasaba" con Ema?

¿Mi cariño era tan fuerte, que "las llamas de los celos" aumentaba cada vez más?

Ese cariño… ¿era amor?

Si, era amor.

Un amor que siempre ocultaba para no causarle una agonía a mi hermana menor.

Un amor que crecía cada día al verla.

Ya no era una atracción sexual como en los primeros meses de su llegada, ahora, era una atracción diferente.

— Por supuesto que te quiero, eres parte de mi familia.

No sólo la quería por ser mi hermana, era mucho más que un simple amor fraternal.

¿Sólo me quiere como su hermana menor?

¿Cómo debía responder a ello?

¿Debería decirle en este momento mis sentimientos?

Ukyo-san, ¿le gustaría saber el por qué salí de casa?

— Si tienes la confianza para decirme tus razones, adelante, te escucho.

Ukyo-san es el culpable.

¿Yo era el culpable?
¿Acaso le hice algo malo sin darme cuenta?

— ¿Por mi culpa hiciste todo esto? Me gustaría que dieras más detalles.

Ukyo-san es el culpable de mi falta de sueño por pensar siempre en usted, es el culpable de mis temores y agonías al saber que Ukyo-san puede rechazar mis sentimientos, es el culpable de que ahora yo esté aquí y este declarando mis sentimientos de manera inoportuna.

Terminando su confesión, que si, era inoportuna, deje el paraguas en el suelo y alargue mis brazos para envolverlos en el cuerpo empapado de Ema.

La abrace con fuerza.

Todo este tiempo no me había dado cuenta de sus sentimientos.

Al final, yo era el culpable de todos esos males que tenía.

Todo este tiempo, yo era "el malo que la hacía sufrir".

— Perdóname, no lo sabía.

—…

— También perdóname por no ser sincero contigo… no sólo te quiero como mi hermana menor, además, te amo… y desearía que siempre estés a mi lado.

Ukyo-san…

— De ahora en adelante, quiero que seamos sinceros ante nuestros sentimientos, dejemos esa falsa careta y esas escusas que nos causa daño, ahora, debemos ser sinceros nosotros mismos y demostrar lo que sentimos… y más aun, conociendo nuestros sentimientos que son correspondidos.

Te amo, Ukyo-san.

— Yo también te amo.

Me separe un poco y acerque mi rostro con el de Ema.

Mis lentes estaban empañados y no veía muy bien.
Antes de quitármelos, tus labios tocaron los míos.

Tus labios tenían un sabor muy dulce.

La forma en que los movías notaba tu falta de experiencia en estas situaciones.

Cerré mis ojos y correspondí aquel beso.

Ese sería nuestro primer beso de muchos que tendremos más adelante.

-Tu compañía me es tan necesario para seguir adelante-

-Tú sólo existir hizo que mi vida tuviese un propósito-

-Y ese propósito-

-Es el de amarte-

-Ni los besos, ni los abrazos, ni las palabras dulces demostraran todo el amor que tengo por ti-

-Pero espero que sea suficiente para demostrar aunque sea un poco mi amor por ti-


¡Aquí se termina el One-Shot!

Espero que haya sido de su agrado este One-shot que es el más largo que he escrito… ¿por qué será?

El próximo One-shot será de Azusa.

Y el siguiente de ese, será el de Natsume.

¡Por favor sean pacientes!
Téngalo por seguro que los escribiré.

¡Hasta luego!~