(CONTINUACIÓN)
Capitulo 5
-Luffy: ¿Sakura? -el chico cauteloso avanzo un paso y en ese mismo instante ella abrió sus ojos revelando algo que le causo preocupación. Aquellos hermosos ojos expresaban tristeza y cansancio.
-Sakura: ¿Cómo te va, Luffy? -el chico se rasco nervioso la nuca y sonrió mostrándole los dientes a lo que ella solo cerro sus ojos para no verlo. Se parecía demasiado a el y era dificilísimo no verle sin ver a uno de sus amores.
-Luffy: je, je, je, je yo he venido con mi tripulación y como tenia hambre me fui pero… me he perdido -le declaro avergonzado el muchacho al ser descubierto de aquella manera. No la tenia miedo cosa que a ella le gustaba, el se sentía cómodo.
-Sakura: ya veo -se levanto sacudiéndose el polvo de sus ropas orientales y se acerco a el- te llevare de vuelta a la ciudad y te invito a comer ¿tienes hambre o me equivoco? -el rugido del estomago del muchacho la hizo sonreír levemente- vamos anda…
Caminaron por el desierto por unos minutos y vislumbraron la ciudad a lo que Luffy grito entusiasmado y en cuanto lo hizo ella sintió como su corazón volvía a latir, se parecía mas de lo que pensaba y eso era demasiado. Al llegar Luffy se impulso con sus brazos de goma y sin el saberlo empujo fuertemente a Smoker, el capitán de la marina, contra Ace haciendo que ambos atravesaran las paredes de varias casas.
La muchacha se adentro en el bar y vio el boquete realizado por Smoker y Ace para despues suspirar y sentarse junto a Luffy quien había pedido mucha comida lo que la asusto pues en ese aspecto también se parecía a el. Mientras el del restaurante les sirvió de comer, Ace se levanto de los escombros y decidido a darle una lección al estúpido que lo hizo atravesar muros se sorprendió al encontrarse con Luffy y junto a el una joven sumamente hermosa y exótica. Estuvo por hablarle al que consideraba un hermano pero Smoker le empujo contra el suelo nuevamente.
-Smoker: ¡Tu! -Luffy le miraba mientras devoraba todo como si fuera un pavo pero a la vez iba recordando quien era aquel tipo haciéndolo sudar frio. El capitán le miraba exasperado y en un segundo miro a su acompañante sorprendiéndolo un poco pero se sorprendió mas cuando el la cogió en brazos como un costal de patatas tomándola por sorpresa y salía corriendo.
Los amigos y tripulación de Luffy al verle correr con la mismísima Marina detrás echaron a correr al barco como alma que lleva al diablo y justo cuando los iban a pillar apareció Ace. Luffy no cabía de su asombro y felicidad por lo que hizo caso a su hermano y se fue al barco a esperarle. Estiro sus brazos y llego al barco donde su tripulación entera retrocedió al ver a quien cargaba menos Zoro que la miraba fijamente.
-Sakura: Luffy… bájame ¡Ya! -rápidamente la soltó haciendo que ella cayera de culo al suelo e hiciera una mueca de molestia a lo que la mayoría tembló pensando que su capitán era estúpido.
-Luffy: lo siento je, je, je pero la Marina… -Sakura le callo con la mirada.
-Sakura: esos idiotas no hubieran echo nada por que yo estaba allí tonto además ¿para que me traes a tu barco? No soy de tu tripulación -Luffy endureció el gesto.
-Luffy: tienes razón no lo eres… pero quiero tener a la mejor tripulación y tu estarás en ella así que te parece un trato -la chica le miraba con una ceja alzada- tu te unirás a mi tripulación y cuando yo sea el Rey de los Piratas y encuentre el One Piece tendrás mi recompensa.
Todos le miraban boquiabiertos menos Zoro, su capitán según la mayoría pensaban que era un idiota pero Zoro pensaba que por una vez no tenia nada de tonto.
-Sakura: así que tu recompensa… (en realidad no creo que pudiera matarte pero si te ayudare a cumplir tus sueños al igual que los de los demás) no, te hago una propuesta mejor… seré tu nakama y tripulante ¿Qué me dices?
A todos les había sorprendido, Luffy en cambio sonrió de oreja a oreja demostrando a Sakura una vez mas su parecido con aquel pariente y asintió fervientemente.
-Luffy: trato hecho y ahora a esperar al idiota de mi hermano -su tripulación le miro confundida.
-Ace: ¿A quien llamas idiota, estúpido? -se encontraba de cuclillas sobre la barandilla del barco mirándole divertido mientras su hermano caía de culo asustado.
-Nami: ¿ese es tu hermano? -la pelinaranja le miraba de arriba abajo pues no estaba nada mal y además no se parecía en nada a Luffy.
-Ace: si, soy el hermano mayor de este idiota y siempre le he ganado -Luffy se levantaba divertido mientras Sakura le daba una mirada a aquel joven para despues saltar a uno de gruesos palos que sostenían la bandera y tumbarse con los brazos cruzados detrás de la cabeza- vaya, ¿Quién es?
-Luffy: je, je es mi nueva nakama Sakura o como la llamaban… -se callo pues su otro nombre se le había olvidado.
-Nami: la llamaban el Ninja por cierto yo soy Nami, el rubio Sanji, el reno Chopper, el narizotas Ussop, ella es Vivi, el pájaro es Karoo y el de cara de amargado Zoro -Ace asintió a modo de saludo.
-Zoro: ¿a quien llamas amargado huraña? -ambos chocaron sus frentes a modo de batalla.
-Ace: veo que tienes una buena tripulación y eso que iba a decirte que te unieras a la de Barbablanca -poniendo sus pies en cubierta.
-Luffy: no, tendré la mejor tripulación y seré el Rey de los Piratas -Ace seguía sonriendo pues veía como su hermano no cambiaba.
De pronto avistaron seis barcos grandes de Baroque Works tomándolos por sorpresa. Pero no paso mucho tiempo, en un segundo Sakura había saltado de aquel barrote y caído delicadamente para hacer unas posiciones de manos y ser envuelta en pequeños rayos.
-Sakura: Raiton; Raikiri -el cielo de donde estaban los barcos se oscureció con nubarrones sorprendiendo a los Sombreros de Paja y Ace. De entre las oscuras nubes apareció un dragón echo de electricidad que impacto de lleno en los seis barcos destrozándolos completamente- serán pesados, no se cansan nunca…
-Vivi: increíble a matado a cientos de hombre de Crocodile -la pelirosa la miro y divertida le guiño un ojo.
-Sanji: woah Sakura-chan es increíble -moviendo sus piernas y manos como si fuera un espagueti.
-Luffy: sugoi como ha molado era un dragón -la chica asintió con media sonrisa, de verdad aquel muchacho era todo energía.
-Ace: ¿Cómo lo has hecho? -la chica le miro a los ojos poniéndolo nervioso cosa que ninguna mujer antes consiguió si es cierto que como hombre tenia necesidades y las satisfacía con la primera que se lanzaba y fuera de su gusto pero nada mas. Ella sin embargo con una mirada lo ponía nervioso.
-Sakura: vaya un pirata de Barbablanca… bueno pues simplemente tengo ciertas habilidades como controlar los elementos y de ahí hago mis ataques -le explico con facilidad.
-Zoro: nada mal mujer ¿Conoces a Mihawk? -ella le miro y algo en su interior se molesto, ese tipo era un idiota con el ego hasta las nubes y se parecía a cierta persona…- escúchame bien espadachín de cuarta, mi nombre es Sa-ku-ra no mujer -el de pelo verde la miro entrecerrando sus ojos- y si, le conozco y es un buen amigo.
-Zoro: ¿Cómo me has llamado, MUJER? -la miro desafiándola con la mirada al igual que ella y eso le gusto en cierto modo además de que le estaba gustando molestarla.
-Sanji: marimo deja de molestar a Sakura-chan y vamos todos a la cocina a comer -le reprendió el cocinero haciendo que el espadachin chasqueara su lengua y se metió a la cocina seguido de todos, incluso de Sakura y Ace que caminaba a su lado e incluso se sentó a su derecha en la mesa.
Zoro miraba de reojo en la mesa al "hermano" de Luffy pues se acercaba a la pelirosa y sin saber porque no le agradaba, es mas le molestaba y eso que ella no era nada suyo. No se pudo sentar al otro lado de ella por que se había sentado Chopper con las mejillas sonrojadas ligeramente. Al reno le parecía muy bonita y le daba vergüenza y mas cuando la vio mirarle detenidamente y acercar su mano a su cara mientras los demás le observaban.
Chopper cerro los ojos esperando un golpe o algo pero sintió un leve golpecito con su dedo índice en su nariz azul y abrió los ojos sorprendido.
-Sakura: bonita nariz, es exótica -y le sonrió con cariño cosa que a el le derritió y la abrazo por la cintura enterrando su cara en su pecho para su buena suerte ganándose varias miradas matadoras.
-Sanji: dime Sakura-chan ¿Qué te gustaría para comer? -ella le sonrió con amabilidad dejándolo estático.
-Sakura: ¿podrías hacerme ramen y partirme unos tomates por favor? -el cocinero se quedo al principio extrañado pero asintió igualmente.
-Nami: etto… Sakura-san ¿Dónde compras esas ropas? -las ropas orientales (como la de Gintaro de Gingitsune) que llevaba le eran extrañas.
-Sakura: oh, eran ropas de mi pueblo, ropas por decirlo de algún modo… sagradas -Ussop estaba interesado en la conversación.
-Ussop: ¿Cómo que sagradas?¿que quieren decir? -en eso la pelirosa le miro y le sonrió con simpatía agradándole pues hasta ahora había tenido cierto miedo de ella, los rumores que la persiguen no son nada inocentes.
-Sakura: como te lo explico… -se coloco un dedo en sus labios pensativa y sin quererlo a dos hombres de los allí presentes les pareció la imagen mas sensual que habían visto jamás- cada ropa expresa el poder que tienes las que llevaba en Loguetown sin embargo eran un regalo de una persona muy importante para mi y estas son un regalo de mis maestros.
-Sanji: aquí esta la comida señores y damiselas -todos comieron sus comidas y Sakura miraba de reojo como Luffy estiraba su mano para quitarle comida a Ussop y este le gritaba.
Le recordaba tanto que pareciese que se hubiera reencarnado en aquel chico. Luffy soñaba con ser el Rey de los Piratas al igual que una vez el soñó con ser conocido y ser el Hokage. Por eso le ayudaría a cumplir su sueño. Miro de reojo a Vivi, aquella princesa del reino de Alabasta y frunció el ceño, Crocodile era un capullo. Le conoció en uno de sus viajes y en cuanto le miro no le hizo falta nada mas para saber que era un cabron con aires de grandeza además de creerse el mas poderoso.
El gilipollas le había dicho que iba a ser suya y que se la metería hasta hacerla gritar, justo con esas palabras y la molesto porque lo primero ella no era de nadie y lo segundo ese estúpido no iba a metérsela, prefería la muerte. Por otro lado había oído hablar de ese Ace, Puño de Fuego, teniente de la segunda tripulación de Barbablanca. Estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no se dio cuenta de que la princesa Vivi, la miraba con miedo pues no sabia cuando alguno de sus demonios saldría y los mataría.
De pronto, la pelirosa dejo de comer su ramen y miro a la peliazul de ojos violetas que se estremeció por aquella mirada esmeralda fría. Mientras cogía un tomate y le daba un bocado la seguía mirando fijamente sin perderse el temblor que daba su cuerpo.
-Sakura: ¿de que me tiene miedo princesa? -la peliazul pego un brinquito en su asiento y trago duramente.
-Vivi: yo… yo no… -las palabras no salían de la garganta de la princesa pero Nami, decidio contestar por ella.
-Nami: de que uno de tus demonios nos mate -ahora la pelirosa fijo su mirada en la navegante que aunque la mirase como retándola por dentro tenia miedo.
Ace había dejado de comer al igual que todos menos Luffy que las miraba sin entender nada.
-Sakura: mis demonios como tu les dices no os matara, no lo permitiré -aquella ladrona de cabellos naranjas le había dado en una de sus muchas sombras las cuales tendría que soportar su peso.
-Nami: pues que quieres que te diga pero yo tampoco estoy muy segura de eso, ¿Quién sabe lo que podrías hacernos? -la pelirosa de ojos esmeraldas aplasto de golpe el tomate en la mesa salpicando a su alrededor y se levanto con lentitud mirándola.
-Sakura: ¿me estas llamando monstruo, ladrona? -la pelinaranja frunció el ceño y se levanto apoyando sus manos en la mesa y acerco su cara a la de Sakura.
-Nami: si, para mi y para el resto de la tripulación eres un monstruo el cual a Luffy le a dado pena y a decidido traerte pero nosotros no somos tan inocentes como el -todos estaban sorprendidos y Sakura solo se dedico a mirarla por un segundo para apartar su mirada y que no vieran el sufrimiento en ellos.
Se dio media vuelta y salió a la cubierta dejando a todos pensativos pero Luffy estaba con el ceño fruncido. El si que había visto el sufrimiento en los ojos de la pelirosa y se imaginaba por lo que tuvo que pasar por culpa de ello. Sabia que tenia secretos y sombras que la seguían y la mayoría eran dolorosos por lo que miro a Nami con el ceño fruncido.
-Luffy: Nami -la seriedad de su capitán la obligo a mirarlo mientras esta se sentaba y suspiraba mientras le sonreía- te equivocas -Nami se puso seria inmediatamente- todos tenemos secretos que nos acompañan, algunos mas que otros e incluso mas dolorosos como por ejemplo Sakura -Nami miro hacia otro lado pues no quería aceptarlo- ¿acaso no sabes el sufrimiento que tiene que tener, el dolor por el que tiene que pasar por ello? -la navegante le miro algo avergonzada- no tienes ni idea lo que tiene que ser para ella controlar esos monstruos sin que nadie la ayude siquiera -se levanto y se encamino a la puerta pero antes de abrirla dijo unas ultimas palabras- si todos pensáis eso de ella es que sois idiotas… -y se marcho a buscarla dejándolos con aquel pensamiento de culpa.
-Nami: solo he dicho la verdad no se porque se pone así -miro hacia otro lado mientras se ganaba una mirada de reproche por parte de Zoro.
-Zoro: el tiene razón, tu solo has soltado por esa bocaza lo que pensabas tu no lo que nosotros pensábamos -ella le miro mal- lo sabes y lo has hecho por que te cae como la mierda -se reclina sobre la silla y cierra sus ojos- que sabrás lo que esa chica a tenido que sufrir durante muchos años con aquellas criaturas…
-Ussop: te has pasado Nami, yo creo que ella solo quiere ser normal mientras que tu la has juzgado por como se te ha dado la gana sin pensar en como se sentía -Nami chasqueo la lengua.
-Chopper: yo… no he estado mucho aquí pero ella a sido junto a vosotros una de las que no me ha juzgado por ser un reno de nariz azul -agachando la mirada con vergüenza.
-Sanji: por una vez estoy de acuerdo con el marimo y el narizotas Nami-san -Nami le miro incrédula.
-Vivi: Nami-san yo solo tenia miedo pero es normal pues no la conozco a fondo pero no me atrevería a juzgarla tal y como has hecho -Nami agacho la mirada esta vez avergonzada pues lo reconocía, además de tenerla algo de celos- pero tranquila te has equivocado todos lo hacemos siempre puedes disculparte -Karoo asintió con la cabeza y Nami asintió no muy convencida de disculparse pues seguía sin caerla bien.
