Esperanzas Perdidas
Capítulo 4 Abandonando la mansión Black
Bebe abrió la puerta encontrando la nauseabunda escena mientras la toalla era empapada, y por ende absorbía, la semilla del afroamericano, el otro gemía de placer sin descaro alguno.
-¡AHHHHHH!-gritaron Ruby y Filmore juntos de horror al mirar esa escena, a su vez que Scott vomitaba en el suelo.
-¡Token!-grito Bebe hecha furia-¡¿QUÉ CARAJOS CREES QUE ESTAS HACIENDO?!
El chico la miro, sus ojos rojos por la marihuana, estaba desnudo, pero eso no le importaba, respiraba entrecortadamente a causa de la actividad que acababa de hacer.
-Yo quería relajarme un poco.-confeso Token entre apenado y sonriente; como si lo estuvieran regañando a un niño pequeño.
-¿Qué?-preguntaron casi todos al unísono no solo confundidos sino enfadados.
-Yo que quería relajarme un poco...-al decir esto Butters, Clyde y Scott le taparon los oídos a los menores mientras Annie se acercaba a Bebe.
-¡COMO CARAJOS SE TE OCURRE SIQUIERA PENSAR EN ESO!-grito enfadada la chica rubia rizada-¡HAY NIÑOS CON NOSOTROS…!
-A mí no me importa,-comento Filmore-de hecho si me dejan en una habitación con…
-¡CALLATE!-le gritaron todos al mismo tiempo.
Toallín quien estaba en el piso se movía nerviosamente con escalofríos, a la vez que todos le gritaban a Token, quien en parte no podía hacerles caso por el efecto de la droga, Filmore salió al pasillo junto con Karen y Ruby, por órdenes del resto; cerrando la puerta con mucho enojo este obedeció.
-Que aguafiestas.-exclamo Filmore-Pasa algo que no tiene que ver con muertes o heridos y no nos dejan ver.
-Filmore, cállate.-le dijo Ruby cortante abriendo la puerta de la habitación de invitados.
-Total, nunca hacemos nada importante.-se quejó Karen apoyando su cara en sus manos, los cuales estaban dando en el piso.
-Yo una vez casi fui presidente de la clase.-se jacto Filmore.
-Casi.-repitió Karen-Y eso cuando eras niño.
-Bueno, seguimos vivos, y eso es algo importante.-señalo Filmore.
-Tal vez tengas razón.-sugirió Ruby cortante, sin especificar hacía que lado apoyaba.
-¿Lo ves?-dijeron Karen y Filmore al mismo tiempo.
-Nunca me agradaste.-determino la chica castaña-Eres demasiado terco y testarudo.
-Y tú demasiado inocente, según tengo entendido sigues pensando que existen los Ángeles Guardianes y esas ñoñerías.
-Eso es caer bajo.-dijo ella-Incluso más bajo que tú tía en la televisión.
-¡Ella caerá bajo!-recalco Filmore-Pero por lo menos es más madura que tú.
-Mira quien habla, el que se regodea de casi haber ganado unas elecciones de niño.-Karen estaba comenzando a enfadarse-¿Qué dices Ruby?
Ruby se encogió de hombros, y escucho como tocaban la puerta, lo cual le pareció extraño, porque los gritos de Bebe regañando a Token seguían a todo pulmón escuchándose desde el baño, los otros dos también seguían con su discusión; ella se acercó a la puerta y giro el pomo, al instante se arrepintió.
Una fuerza inmensa se apodero de la puerta, pero Ruby no fue tonta y evito que la puerta se abriera de golpe, la chica empujo con todas sus fuerzas, pero las otras manos eran mucho más fuertes que ella.
-¡Ayúdenme!-le grito a Filmore y Karen, quienes palidecieron al ver lo que sucedía, y más por instinto que por otra cosa corrieron y empujaron la puerta lo más fuerte que pudieron, cerrándola de golpe.
Filmore movió el sillón apresuradamente, mientras Karen y Ruby hacían frente a lo que trataba de abrir la puerta; el chico a muy duras penas logro mover el pesado sofá, pero al final la puerta ya estaba sellada, y nada la podía empujar.
Los tres chicos vieron el resto de las "armas" de sus compañeros y descubrieron que los otros no tenían nada para defenderse.
-¡Chicos!-grito Karen aterrada hacía la pared que más cerca estaba del baño.
-…¡TAN POCA VERGÜENZA Y…!-gritaba aun enérgicamente Bebe.
-¡Eh!-grito Annie para parar a Bebe-Creo escuchar algo de la otra habitación.
-¡No!-oían distante a Karen.
-¡Están en peligro!-grito Butters.
Clyde se apresuró en abrir la puerta, la cual a diferencia de la habitación de huéspedes se abría hacía dentro, pero al instante la puerta fue empujada, dándole a Clyde en toda la cara, tirándolo al piso.
-¡No!-fue Scott quien se dio cuenta y empujo al monstruo que se había colado con la misma puerta, obligándola a cerrarse.
-¿Qué carajos?-grito Clyde con la nariz sangrante y un buen moratón en el ojo izquierdo.
-Están…afuera…-dijo Bebe totalmente aterrada.
-Se lo ganaron.-dijo Token sacando la lengua, aun bajo los efectos de la droga.
-¿Qué haremos?-pregunto Butters aterrado-Los niños….
-¡Debemos de hacer algo!-grito Annie.
Pero al mismo tiempo la puerta era jalada para ser abierta, entre Scott y Butters pusieron sus cuerpos de contra peso para evitar que aquello ocurriera, luchando contra una fuerza digna de campeonato de lucha, o peor aún; lo peor no era eso, sino el silencio que fuera de sus respiraciones nada se escuchaban, o eso creían hasta que…
-Jajajaja…-rio alguien con voz aspera.
-No es un buen momento para bromas Filmore.-lanzo Karen con pánico y molesta.
-Yo no reí…-dijo Filmore pálido como la cera.
Los tres chicos de secundaria miraron hacía la puerta; una risa escalofriante se escuchaba con claridad detrás de esta.
-Jajajaja…-se le unió otra, no parecía más que una inocente risa de un niño, pero el ambiente callado y la tensión en el aire, además de la falta de motivos para reír volvían aquella simple cosa aterradora, a pesar de que era imposible que alguien abriera la puerta, pero de todas maneras tomaron distintos aparatos y los fueron sumando a la lista, desde muebles, una televisora vieja y gigante y tantas chucherías encontraron, para evitar que cualquier ser viviente entrase.
-Jajajaja…-era la risa de una mujer, de nuevo parecía inocente, pero esta cada cinco segundos parecía volverse un poco más activa durante unos segundos, como si estuviera disfrutando de una buena carcajada y le faltara aire.
De pronto una nueva risa apareció, y otra más, y otra, y otra; en total más de veinte de esas risas, tanto de niños, niñas, adultos, e incluso creyeron escuchar la risa de un bebe; todas diferentes unas de otras, como si disfrutaran de algo que el grupito de diez chicos no; algo como una presa fácil.
Eso lejos de calmar la tensión, o unir a los chicos los volvía locos.
-¡Podemos ir de una ventana a otra!-grito Butters tratando de hacerse oír entra la multitud de risas detrás de la puerta.
-¡Nos caeríamos!-grito Bebe incomoda también, sentía como si su sangre se encontrara helada, no era la única, Annie se encontraba paralizada del miedo, Clyde miraba con los ojos bien abiertos la puerta, temiendo que esta se abriera de un momento a otro; los únicos que resistían al efecto hipnotizarte y aterrador eran Butters y Scott, quienes estaban ocupados evitando que los causantes de esas risas entraran.
-Ellos entraran.-exclamo Bebe con el alma en los pies-Todos moriremos.
-¡NO ESCUCHES!-grito Butters, pero era inútil, el mismo sentía inútil sus propias palabras, era como si aquella risa le hiciera creer que todo estaba perdido; como si ellos festejaran su victoria adelantada; pero no se rendiría.
-Tiene razón.-dijo Scott, soltando la puerta, esta casi se abre de golpe, pero Butters dio un golpe hacía atrás y con el doble de fuerzas que antes jalaba la puerta, aunque esta se abría, cerraba, en plazos cortos, pero lo suficientemente grandes para que el chico viera que el pequeño rellano de escalera estaba repleto por aquellas cosas y que en todo aquel tiempo solo se había estado enfrentando en fuerza a una de esas cosas, pero ahora que estaban viendo que el chico perdía la batalla, otros se acercaban al pomo para jalar la puerta y hacer que los chicos quedaran a su merced.
Butters era el único que resistía, pero su fuerza no era ni siquiera lo suficiente como para mantener a una de esas cosas, cuando vio que la segunda sujeto el pomo aprecio cada segundo como si de años se tratara, de repente cada latido del corazón se volvía valioso, corazón acelerado por el esfuerzo; cada musculo en movimiento era una tortura, cada fotograma que pasaba por sus ojos era una hermosa pintura, ¿Por qué tenía que apreciar eso justo unos segundos antes de su muerte? Como si fuera una cámara lenta la puerta comenzó a ceder en dirección al pasillo…
-¡No!-grito Toallín tomando también el pomo de la puerta con Butters; juntos jalaban con todas sus fuerzas, al poco tiempo Token despertó de su entumecimiento y quiso ayudar, pero solo tropezó, dándole un golpe a Bebe, quien volvió en sí.
-¡Butty!-grito Bebe pues la puerta del pasillo estaba medio abierta, corriendo y empujando a sus compañeros, despertándolos de sus trances personales.
-¡Oh no!-reacciono Scott.
-¡Diablos!-grito Annie.
-¡Tenemos que hacer algo!-grito Clyde mientras también ayudaba con la puerta.
Por su lado Token apenas estaba recobrando en su totalidad el control de su cuerpo, podía volver a sentir el terror recorriendo cada célula de su cuerpo como si fuera una nueva experiencia.
Entre los ahora siete empujaron a los zombies que estaban cerca de ellos, Bebe lanzaba patadas a toda extremidad que no fuera de sus amigos que se atreviera a traspasar la puerta, finalmente entre Butters, Toallín, Scott y Token pudieron encontrar un balance, aunque a duras penas, ahora la puerta volvia a oscilar entre abrir y cerrar, las risas aumentaban en ritmo y tono; pero notaban la desesperación de aquellas cosas, que momentos antes habían estado jugando con ellos como si un gato jugara con su comida.
Toallín al seguir medio drogada pero en su lugar lo cubrieron Annie y Bebe, todos los chicos sujetaban de alguna forma la puerta, ya sea por otro de sus compañeros o por el mismo perillo, Butters estaba al borde del colapso del dolor muscular.
-Tengo una idea.-dijo la Toalla una vez se recobró de su ataque, buscando en su mochilita de mano.
-¡NO SAQUES PORROS!-grito Bebe enojada.
-¡Cállate niña!-grito Toallín tomando una cinta del fondo de la bolsa, de la cual colgaban tres relucientes granadas.
-¡¿De dónde la sacaste?!-gritaron varios de los chicos al unísono.
Mientras tanto unos brazos se asomaban entre la multitud de objetos que Karen, Ruby y Filmore habían puesto sobre la puerta, esas cosas movían los objetos, ganando cada vez más y más terreno.
-¡Van a entrar dentro de poco!-chillo Karen.
-¡Tenemos algunas armas!-dijo Filmore en tono alto por las risas destornilladores al otro lado de la puerta tomando el cuchillo que Toallín le había enseñado a usar.
-¡Eso no servirá de nada!-le recalco Ruby-A menos que tengas una jodida pistola.
-Mujeres.-bromeo Filmore-Nunca se deciden.
Cada vez más manos sobresalían por la puerta y con eso cada vez se oía más el rechinido de un mueble contra la madera.
-Las encontré en el armario de ese chico… Torpo… o como lo llamaran…-dijo la Toalla tomando una de ellas, y tratando de meter el dedo por el pestillo, fallidamente-Tal vez si la lanzamos… vayan tras esa cosa…
-¡Dámela!-ordeno Bebe alejándose de sujetar a Butters, lo cual provoco que los del otro lado de la puerta se llevaran por una fracción de segundo unas imágenes de su banquete, pero los chicos pudieron controlar la situación
Bebe le arrebato a Toallín la granada, abrió la ventana del baño, se encontraba bien arriba… sabía que cualquier fallo podría ser fatal, se preparó para hacer un lanzamiento...-Por favor funcione...-rezo al mismo tiempo que la puerta crujía, indicando que no iba aguantar mucho tiempo más, si se quebraba sería su fin.
Entonces la chica de pelo rizado lanzó la granada afuera y como si fuera en cámara lenta la granada negra como el asfalto voló por el cielo nocturno, resplendente a su alrededor, la chica la vio alejarse del mural…
Nada sucedió, la puerta estaba al punto de colapso, al igual que los chicos, Bebe miro la puerta, una lagrima floreció en ella; por otro lado en la habitación de huéspedes los zombies lograron empujar los muebles y que estaban sobre la puerta, lo suficiente para que una persona cupiera sobre ellos. Karen, Ruby y Filmore se abrazaban y lloraban en el armario.
Era el fin de los chicos, no podía hacerse nada… ¡BOOM!
Silencio.
Hubo unos segundos en el que el forcejeo siguió, pero entonces los cinco chicos que estaban en la puerta salieron lanzados hacia atrás por su propia fuerza, cayeron unos sobre otros, agotados, y con el miedo impreso en sus caras llenas de lágrimas y sudor.
Pero Bebe y Toallín que eran los únicos que no habían sufrido de la caída corrieron rápidamente y tomaron la puerta con fuerza, aunque del otro lado nadie empujaba, Bebe miro a sus compañeros, y les indico con el dedo que guardaran silencio, el resto obedecido quedándose en el piso.
Karen quería gritar por lo de la explosión, creyendo que estaban en peligro, pero Ruby y Filmore forcejearon y la calmaron en silencio.
Si un alfiler hubiera caído al suelo hubiera sido escuchado a 3 metros a la redonda; los chicos solo respiraban, algunos como Butters agitadamente, pero lo hacían en el mayor silencio posible, ¿Había funcionado la trampa? ¿O la repentina calma solo era una trampa de las otras cosas que fingían haber caído en la trampa para tenderles otra trampa?
Bebe miro de reojo a la toalla.
-Tú puedes pasar por debajo de la rendija, asómate.-dijo moviendo los labios y en un susurro preocupante.
Toallín la miro, trago saliva y miro la rendija debajo de la puerta, no parecía que hubiera nadie, la toalla se atrevió a traspasar parte suya a través del pequeño pedacito de espacio.
Miro del lado de las escaleras, luego del pequeño espacio de pasillo que terminaba con arreglo de florero en perfectas condiciones.
-Parece que…-hablo en voz baja-No hay nada ahí afuera.
Bebe tragó saliva y abrió la puerta, el pasillo donde antes se amontonaban los ciudadanos infectados de South Park, ahora era de nuevo un simple pasillo, el cual tenía un barandal que parecía inclinado hacía el fondo, en el rellano del primer piso de las escaleras pudieron notar algunos cuerpos en posiciones que en definitiva ni siquiera aquellas cosas pudieran considerar como vivas, supusieron que debieron de caer entre el bullicio.
La habitación de huéspedes estaba entreabierta, había espacio para que una persona delgada cupiera, entre todos juntos trataron de pujar, pero nada ocurrió.
-¿Karen? ¿Ruby? ¿Filmore?-pregunto sin esperanzas Clyde.
Los tres chicos escondidos en el closet al oír aquella voz conocida se vieron los unos a los otros y lloraron de la alegría mientras abrían el armario de golpe.
-¡Aquí estamos!-gemía Karen mientras los veía a través del pequeño rellano.
-No grites.-le dijo Bebe-Me alegro que estén bien, ayúdennos a mover estas cosas…
Entre todos, Toallín paso del otro lado para ayudar a los niños, quitaron los obstáculos de aquella puerta.
-Dios mío.-dijo Bebe susurrando pero alarmada y entre llantos-Fueron, fueron muy listos, benditos tontos.-les dio un beso en la frente a Ruby, Karen e incluso a Filmore mientras los abrazaba.
-No son tus hermanos.-le dijo Clyde viendo raro el comportamiento de la chica.
-No me importa.-dijo Bebe mientras se levantaba y escurría la nariz-Yo fui la que les dijo que vinieran aquí… Si algo hubiera pasado…Yo…
-Pero nada paso.-Butters a pesar del dolor que tenía en sus brazos la tomo por los hombros.
Bebe lloro un par de minutos, en el cual el chico trato de calmarla, mientras tanto el resto tomaba sus cosas rápidamente.
-¡Vámonos de aquí!-sugirió Butters mientras Bebe se limpiaba las lágrimas con la manga de su chaqueta roja.
-Ahh…-Token suspiro y miro la desastrosa habitación, no pudo evitar pensar en la reacción de sus padres si vieran destruido aquel cuarto de esa manera…
-¡Alto!-exclamo Clyde-No me siento cómodo viendo a Token desnudo.-hablo Clyde-¿Te molestaría vestirte?-dijo entre enojado y asqueado.
Token fue directamente al armario, no tenían nada dentro…
-¿Qué sucede?-pregunto Bebe, ya calmada, apresurando a Token.
-Debo ir a mi habitación abajo…-expreso este.
-Vamos, muévete.-a pesar de la experiencia que acababan de tener Bebe seguía bastante enfadada con el chico.
Todos se detuvieron antes de abrir la puerta.
-Ya no oigo nada de fuera...-expreso Clyde acercándose a esta.
-No es precisamente que los hayamos oído antes...-dijo Karen alejándose de la puerta y tomando de la mano a Ruby.
-Oh vamos, no creo que sigan aquí.-dijo Filmore mientras tomaba la cerradura y la giraba.
Nada, todo estaba en relativa calma y tranquilidad, sin nada de moros en la costa; lo único que cruzaba el aire eran sus respiraciones, sobre todo la de Butters, quien parecía a punto de desplomarse.
-Quizá...-trato de razonar Bebe-Pueda ser una trampa…
-Quizá deberíamos largarnos lo más rápido posible de aquí.-informo Filmore-Sea una trampa o no, no lo vamos a averiguar aquí.
-Para ser un enano tiene buenos instintos.-alabo Clyde.
Los chicos bajaron al segundo rellano donde se encontraban las habitaciones de los padres de Token, y del mismo en cuestión.
-Token, date prisa en tu habitación.-señalo Bebe.
Token abrió la puerta de su cuarto, pero para su sorpresa el lugar estaba vacío, su ropa estaba desgarrada, la ventana rota y todo lo útil se había ido, era deprimente ver así a su linda morada…
-¡Que te des prisa!-dijo Bebe en voz alta.
-Shh…-le dijo Scott quien no quería que ellos volvieran a gritar.
-No hay ropa.-señalo el chico.
-¿Qué?-exclamo Bebe mientras entraba-Bien, entonces toma ropa de tus padres.
Del otro lado sucedía lo mismo.
-Algo debe de haber.-exclamo Bebe molesta rebuscando rápidamente entre el armario, a pesar de llevar prisa sabían que Token moriría de frio antes si quiera de dar tres pasos en el exterior.
-Ehh miren.-señalo la toalla una caja-Parece que aquí hay ropa.
Al abrirla se encontró con una ropa de cuero, que parecía de mujer, que parecía un par de tallas menos que las de Token.
-¿Porque carajos mis padres tenían ropa de cuero en su closet...?-pregunto Token, pero luego de pensar en las posibilidades solo tomo las cosas agradeciéndole a la toalla.
-¿Alguien más ha pensado que este es el grupo más raro de supervivientes que hemos oído hablar?-pregunto Filmore mientras bajaban las escaleras.
-¿Porque lo dices?-pregunto Butters.
-No lo sé, siempre en las películas los que sobreviven son fuertes, valientes e inteligentes, y de todos nosotros solo Bebe, yo y tú compartimos esa función.
-¡Oye!-reclamo Token.
-Sexo con una toalla.-le dijo Ruby sin mirarlo y mostrando el dedo medio, explicando porque el otro no lo incluía en la lista.
-Eso no importa realmente.-hablo Butters-Lo importante es que seguimos vivos.-expreso el rubio cuando llegaron al último tramo de escaleras, respiraba dificultosamente, pero se encontraba en mejor estado que cuando hacía el esfuerzo.
- Vámonos de esta casa.-hablo Bebe abriendo la puerta de la cocina donde los cadáveres de los Black seguían ahí, aunque algunas cucarachas se reflejaban entre algunos pedazos de piel; Token cerró los ojos y se dejó guiar tomando el hombro de Clyde, quien se asqueo por el hecho de que Token lo tocara.
Los chicos salieron de la mansión Black sin mirar atrás, antes de saltar el barandal se aseguraron que no hubiera moros en la costa; cuando aseguraron que del otro lado estaba limpio saltaron y se alejaron de aquella zona, aunque cuando querían llegar al rellano de la calle notaron que en esta había una conmemoración de aquellas cosas.
Los chicos supusieron que eran obra de la granada que habían lanzado y salieron corriendo a toda velocidad sin dirección aparente, aunque el grupo era guiado por Bebe.
-¿Dónde nos refugiaremos?-pregunto Karen con un suspiro al pensar que si la mansión Black fue tan fácilmente penetrada, lo más seguro es que en ningún lugar estuvieran a salvo.
-Vamos al hospital por medicina para Scott y también para enfermedades como gripe, tos, etcétera.-explico Annie-Sería una estupidez ser de las pocas personas vivas en esta ciudad y morir a causa de una enfermedad estúpida; además si resultamos heridos serian de ayuda.
-Y después de eso nos largamos inmediatamente del pueblo.-dijo Bebe, pensando en lo cerca que estuvieron de morir, en definitiva no quería que eso le pasara a alguno de sus amigos.
-¿Pero por qué no vamos a una farmacia? Ya que ahí venden un montón de medicinas-sugirió la toalla azul.
-No, en esos no tienen mi medicina.-explico Scott.
-Además los remedios de hospital son más eficaces que los de una tienda convencional.-explico Bebe.
-Si pero...-trato de decir la toalla.
-Pero ¿Qué?-pregunto Clyde.
-Ahí compraba mis porros...
-Olvídate de eso. Bueno, quiero preguntarte Toallín, ¿tienes otra granada?-preguntó Clyde.
-¡Por supuesto que sí!-habló la Toalla mostrando de nuevo la cinta, con ahora dos granadas restantes.
-¿Cómo las conseguiste?-pregunto Token.
-Cuando estaba inspeccionando la casa de ese tal torpo, como les dije, entre el mocoso y yo (hey) encontramos algunas cosas útiles como armas en su armario, yo me encontré con esto.-explico la toalla.
-Guárdala por si acaso, por favor.-dijo el chico rubio frotándose un poco los nudillos-Nos podrían ser de utilidad luego.
Caminaron entre las sombras en bastante silencio, para evitar llamar la atención de aquellas cosas, y para su fortuna no se encontraron con ninguna.
Los chicos caminaron un poco más hasta que los lejos vieron el hospital paso al infierno, el hospital tenía vidrieras por todos lados, dentro no parecía haber ningún movimiento, los chicos se acercaron por un costado, puesto que la calle principal aún estaba con alguna de esas cosas rastreras.
-Vamos.-apresuro Bebe sin saber que uno de ellos no volvería a hablarles en menos de lo que podrían imaginarse; y que tal vez las cosas sin planear no siempre salen bien a la primera.
Continuara…
Notas de autor.-
¿Quién cree que morirá? Eue Hasta el próximo cap lo sabran, soy maldad pura :v
Bueno en este capítulo intente mezclar bastante la narrativa con el dialogo, para quienes me conozcan, yo no soy muy narrativo, se me da mejor el dialogo, por eso si hay partes que no se entienden pido mis más sinceras disculpas, pero el terror o tensión se consiguen con narrativa, no con diálogos.
Por cierto ¿Qué tal les pareció la escena? :v ¿Demasiado larga? Yo mismo me sorprendí que la mitad del cap fue dedicado a una escena, pero vaya escena xD
En fin, de nuevo, a veces habrá pequeñas dosis de humor, porque centrarse tanto en el terror puede ser agobiante para más de una persona si el estilo no varía en lo más mínimo, por otro lado tampoco será algo que abunde, y muchos capítulos no tendrán la mínima gota de comedia :v
Y algo se huele entre Karen y Filmore (¿) Ups, spoilers :v
En fin, dejen su opinión en una review, porfavor xD
Nos vemos en el siguiente capítulo, donde espero hacerlos llorar con la primera muerte.
