Esperanzas Perdidas

Capítulo 6 Escape

-¿Qué?-Butters se quedo petrificado al ver aquella herida espantosa, no era el único, los niños también desconocían de aquella herida por lo que no pudieron evitar lanzar un grito ahogado, que sin duda alguna el de Karen fue el peor de todos.

-Yo… cuando Annie se separo de nosotros les dije a los niños que corrieran, trate de detener a uno de ellos con un buen golpe en la cabeza, pero me sostuvo la mano y antes de que pudiera reaccionar me mordió...-Scott se detuvo-Para mi suerte… logre darle un buen golpe apartando a ese bastardo… pero ya está infectada y van solo cinco minutos, aproximadamente, desde que me mordió.-explico Scott con pena.

-Puede que no pase nada.-trato de engañarse Butters, no quería perder a un buen amigo así de fácil, no sabía cuánto le quedaba a Scott, pero no era mucho, noto que estaba más pálido de lo normal, eso no indicaba nada bueno, respiraba entrecortadamente y sus ojos parecían un poco nublados-¿Llevas cinco minutos desde la mordida?-pregunto Butters sorprendido.

-Sí… Y no creo poder seguir más… Me mareo bastante… Me duele mucho… Pero, creo que puedo aguantar y quiero que hagan esto por mi… Yo iré directo a ellos, los distraeré…

-¡NO SCOTT!-lo interrumpió Butters tomándolo de ambos hombros y tratando inútilmente de hacerlo entrar en rezón, a pesar de que ambos estaban llenos de lágrimas.

-Es lo mejor,-suspiro-no me queda mucho; ustedes subirán por las escaleras de mano del ascensor, estos edificios siempre tienen esas cosas…es la única manera posible de que todos ustedes escapen… Los niños… No serán capaces de escalar por el edificio… Mucho menos yo…

-No podemos dejarte…-lloro Karen con sus ojos rojos.

-No tienen otra opción.-aseguro Scott-Los distraeré para ustedes.-continuo hablando-Butters… Dile a Annie, que la amo… siempre la ame… Y… espero que seas feliz con… Bebe…-dicho esto vomito un poco en el piso, su cuerpo estaba temblando.

-Estas terrible.-le dijo Butters ayudándolo a levantarse, pero él rechazo la ayuda.

-¡Corran al elevador!-les ordeno Scott, lanzándole su mochila de provisiones a Butters, ya no la necesitaría, el contrario la tomo a pleno vuelo y se la colgó.

-No te dejaremos.-le aseguro Karen.

-¡Corran!-les volvió a gritar Scott con un tono de voz que asusto a los niños, estos se abrazaron aterrados, solo quedando Butters sin intimidarse.

-Adiós Scott.-se despidió con una triste sonrisa en la cara, alegre porque los ayudaría en su último suspiro de vida, pero triste porque sabía que eran posiblemente las últimas palabras que Scott escucharía.

-Cuídalos.-le dijo su amigo refiriéndose a todo el grupo en general, luego salió de la habitación, feliz de que lo escucharan, Butters cerró los ojos y Scott comprendió que no podía ver lo que estaba a punto de realizar.

Scott tomo aire y comenzó a correr mientras gritaba desesperadamente "NOO" "PORFAVOR NOOOO", sus gritos llamaron la atención de todos los monstruos que estaban por el pasillo.

Lentamente las criaturas comenzaron a salir de sus escondites y perseguirlo, Scott se quedaba cada vez más sin salidas posibles, sobre todo trataba de evitar la ruta del ascensor, debía de ganarles el máximo de tiempo posible a los niños y Butters, el cansancio que sentía no lo ayudaba para nada y el dolor de la herida era espantoso, pero podía soportar un poco más, debía de…

Una persecución frenética se desarrollaba, algunas de esas cosas se tropezaban y conseguían tomar a Scott por sus pantorrillas, pero este los apartaba rápidamente y seguía corriendo por los pasillos del hospital, de las habitaciones distintas personas que vestían con batas salían, al igual que personas normales, vestidas con sus típicas ropas de invierno y hasta se podían apreciar algunos pacientes que salían de sus habitaciones, todos miraban a Scott de manera amenazante, mientras se acercaban a él, a pesar de ser lentos, también lo era el chico que cada vez podía correr menos a causa del agotamiento físico.

Scott temía por lo peor, comenzaba a marearse de una manera espantosa y dejo de caminar en línea recta para ir en zigzag sin así quererlo, pero de todas maneras siguió adelante, a pesar de que aquellas cosas cada vez le ganaban más terreno.

Butters espero un minuto antes de volver a abrir la puerta, el pasillo estaba iluminado por el Sol del amanecer, pero ningún alma viva o muerta rondaba por el pasillo, escuchaba los gritos de Scott alejarse y eso solo provoco que lanzara un suspiro de tristeza, Karen seguía llorando devastada, la pobrecita se había encariñado con sus compañeros y el saber que el buen chico de Scott moriría de una forma aterradora, solo y sin compañía para sus últimos momentos de vida… Simplemente dejaba a los chicos bastante tristes.

Pero no por eso se pondrían a llorar, aprovecharían ese valioso tiempo que les compro Scott para salir del aquel infierno y largarse del pueblo de una vez por todas.

Filmore sujeto la mano de Ruby y Karen, era el único al que no se le resbalaba ni una sola lágrima, pero era porque sabía que algo de ese estilo les pasaría tarde o temprano, aunque en su interior la culpa lo consumía arduamente.

Los cuatro chicos recorrieron los pasillos con bastante cuidado buscando cualquier señal del dichoso aparato, pero no encontraban nada, los gritos de Scott se escuchaban cada vez más lejos, pero eso no era del todo bueno, sino encontraban el ascensor antes de que sus gritos cesaran todo sería inútil, ellos morirían atrapados en aquel piso.

Con el corazón en un puño los chicos corrían entre pasillo y pasillo, todos vacios, hasta que finalmente llegaron a uno que estaba totalmente vacío, donde se hallaban unas puertas metálicas a mitad de este; era solo cuestión de abrir las puertas y todo terminaría.

Entre Butters y Karen tomaron la puerta izquierda del ascensor, Ruby y Filmore tomaron la puerta que se desliza a la derecha, pero a pesar de que tiraron con todas sus fuerzas se necesitaba de más para abrir aquel lugar, los gritos de Scott comenzaban a apagarse lentamente.

Los chicos motivados por la adrenalina y el instinto de supervivencia empujaron con mayor fuerza, pero era inútil, no eran capaces de mover aquellas puertas metálicas más de un par de centímetros, buscaron algo que les ayudara para mantener las puertas abiertas y rápidamente removieron el pasillo, pero lo más útil que encontraron fue un aparato que servía agua de garrafón, Butters y Filmore lograron separar la puerta con todas sus fuerzas mientras Ruby y Karen metían a duras penas el aparato, el aparato entro a muy duras penas y amenazo con partirse en dos, pero aguanto ambas puertas, las cuales notaron un objeto en medio de estas y se separaron automáticamente.

-Parece que aún queda un poco de luz eléctrica.-hablo FIlmore.

-No pierdan el tiempo y entren.-les apresuro Butters mientras miraba si era seguro, hasta arriba del todo noto un bulto oscuro, que era por seguro la caja del elevador, en el último piso por lo que podía calcular, de todas maneras encontró la escalera de manos del lado derecho y dejo que Filmore montara en esta primera, el chico se adelanto unos palmos antes de que le siguiera Ruby y cuando esta se hallaba elevada le precedió Karen.

-Avanza dos puertas más, al piso seis.-le dijo Butters mientras comenzaba a adentrarse por las puertas, pero volvió a escuchar otro grito de Scott a la distancia, no solamente pausado, sino también se notaba por el tono que estaba agotado… Scott estaba a punto de colapsar, Butters solo pudo mirar a una pared se imagino a Scott frente suya… y simplemente no pudo contenerse-Gracias.-dijo antes de tomarse de la escalera de manos y seguir a los niños.

Mientras tanto Scott respiraba bastante entrecortadamente, se movía más de manera automatizada que por su propio pensamiento, todo era bastante borroso y aquellas cosas estaban a palmos de él, pero aun así les sacaba ventaja y Scott sabía que su momento llegaría en cualquier segundo, solo era cuestión de tiempo que cayera rendido.

Siguió adelante hasta que encontró frente suya una puerta abierta, la de las escaleras de emergencia… se le ocurrió una idea suicida, pero el suicidio era la única opción para no terminar convertido en uno más de aquellas cosas, se acerco a las escaleras y cerró la puerta tras de sí, sabiendo que eso no detendría ni una milésima de segundo a los zombies, puso un pie sobre el barandal de la escalera estrecha, la puerta fue abierta y el pequeño tramo se lleno rápidamente de aquellas criaturas, pero Scott dejo su cuerpo caer, eso ya no importaba… o eso creyo, hasta que su caída se detuvo.

El chico que apenas podía sentir nada movió a duras penas su cabeza y encontró con que encima una de aquellas despreciables criaturas le salvo la vida tomándolo del tobillo, no lo dejarían morir, más manos parecían querer acercarse y ayudar a que Scott subiera, que se convirtiera en uno más de ellos, eso era lo único que querían de él, elevarlo y preservarlo como uno de los suyos.

La sola idea de ser una de aquellas cosas motivo al chico a moverse frenéticamente hasta que finalmente le dio una buena patada en la cara al que lo sujetaba, la criatura soltó a Scott en un arrebato y este volvió a sentir como la gravedad era su único sentimiento, mientras caía por el espacio vació de las escaleras de caracol.

Todo paso lentamente para los ojos del pobre chico, su vista cada vez era más nublosa y realmente solo esperaba de un momento a otro que todo terminara, ya no gritaba, ya no forcejaba, sus manos se movían buscando un lugar para sujetarse, pero era puro instinto, realmente Scott ya no tenía esperanza alguna por seguir vivo; al contrario, ansiaba morir, escapar de todo ese sufrimiento, de esa enfermedad que amenazaba con transformarlo en una criatura asesina.

Si la vida de una persona pasa frente a sus ojos antes de morir, cualquiera se encontraría con una vida complicada por una enfermedad llamada diabetes, que solo le provoco burlas a lo largo de los años, aunque al final de cuentas encontró consuelo en una chica, al poco tiempo el apocalipsis llego y al día siguiente partía para siempre, ya no volvería a pensar, ya no volvería a respirar, a sonreír, ni a llorar, todo lo que era Scott dejaría de existir, y todo eso paso por su mente antes de sentir un dolor inundándolo, finalmente el piso había llegado, el dolor lo inundo y se desvaneció en un segundo, ya no sentía ni pensaba nada, lo había logrado.

Scott Malkinson pudo descansar.

Filmore continuo subiendo por las escaleras de mano hasta llegar a la sexta planta, en ese momento no sabía qué hacer, él no podía abrir la puerta fácilmente y definitivamente tenían que apresurarse a abrirla, fue sacado de sus pensamientos cuando la cabeza de Ruby topo encima suya.

-¿Por qué no te das prisa?-le pregunto con su voz monótona, aunque denotaba un tono de tristeza.

-No puedo abrir esto…-exclamo el chico pelinegro mientras se hacía a un lado por unas vigas metálicas alineadas horizontalmente, Ruby le siguió, luego Karen y finalmente Butters, el chico pelinegro llego hasta el otro extremo rodeando el ascensor, al igual que Ruby, pero Karen permaneció junto a Butters, quien se acerco a la puerta metálica del mismo.

-¿Volvemos a estirar?-pregunto Filmore al mayor como su igual, Butters sonrió y tomo con el borde de sus dedos la puerta en cuestión, al igual que Filmore, a su vez las chicas sujetaron a ambos.

Estiraron nuevamente, pero nada sucedió, lo volvieron a intentar con el mismo resultado nulo, comenzaban a desesperarse, así que Butters comenzó a aporrear la puerta duramente, esperando encontrar respuesta del otro lado.

Bebe, Annie y Toallín seguían en la misma situación, esperaban cualquier indicio de Butters, Bebe lo había perdido de vista poco después de que este comenzara a bajar por la columna, después de eso no quito su vista del piso, deseando con toda su alma que nada cayera a cualquier distancia, le tomo unos cinco minutos ver que su predicción erro y un objeto salió volando en tiro parabólico, su corazón se detuvo ¿Estaba viendo la muerte de su amado?

Para su alivio se equivoco y fue solo un objeto al final de cuentas, ya que al fondo no aparecieron más manchas de sangre después de que el objeto cayera al fondo, a pesar de que espero por un minuto entero más, nada ocurrió.

Después de eso se alejo de la ventana, aceptando que Butters hubo cumplido con su misión, ahora solo quedaba esperar a los chicos, pero ya que no podían subir por las escaleras de emergencia, tendrían que hallar otra manera… ¿Pero cuál?

-¿Ya todo paso?-pregunto Token mientras se acercaba al resto de los chicos, Clyde lo seguía muy de cerca.

-¿Por qué no vinieron antes?-exclamo Bebe enojada y alterada, la presión que tenía no mejoraba nada la situación.

-Creímos que lloraban por la muerte de… ¿Annie?-se sorprendió Clyde al verla viva-Espera ¿Y el resto?

Entre Annie y Bebe les dieron una buena paliza a ambos, los cuales solo se cubrieron sus cabezas poniendo sus dos manos encima de la cabeza y alejándose del alcance de sus puños.

-¡Malditos egoístas!-les reclamo Annie.

Los chicos golpeados se miraron con pésame y tuvieron que contentarse con la versión de los hechos que Toallín les informo de la situación, ambos se arrepintieron por su cobardía y se limitaron a esperar a que el resto de los chicos llegara sanos y salvo.

Después de un rato de estar en total silencio escucharon unos golpes en el ascensor.

-¿Cómo es posible?-pregunto Annie.

-Esas cosas suelen tener una escalera de mano.-le dijo Clyde-Debieron subir por ahí… Vaya genios.

-No es el momento, ayúdenme.-les exclamo Bebe mientras tiraba con fuerza de un extremo, a pesar de todas sus fuerzas solo lograron abrir lo suficiente para poder ver el interior.

-Beby…-susurro Butters antes de que se volviera a cerrar la puerta con fuerza.

Los otros chicos hacían lo mejor que podían, pero las puertas no eran manuables en su totalidad y resultaba dificultoso moverlas.

-Solo hay que esperar.-exclamo optimista Karen-Y podremos huir.

-Aun falta escapar, pero a grandes rasgos ya pasamos por lo complicado.-le explico Butters.

Pero casi al instante escucharon un fuerte rechinido, Butters se atrevió a mirar encima de ellos… el ascensor comenzaba a ceder por la falta de energía eléctrica, el problema era que los chicos aun estaban estancados dentro de aquel lugar.

-¿Qué fue ese sonido?-exclamo Toallín.

-El elevador esta encima de ellos…-conecto rápidamente los puntos Bebe-¡Van a morir!-dicho esto se aferro con mayor fuerza y abrió la puerta aun más, del otro lado Butters hacía lo mismo, el elevador parecía a punto de caer encima de ellos y eso provocaba que dejara el cansancio de un lado.

-¡Vamos!-les dio animo Karen abrazándose totalmente a Butters, con la fuerza de todos juntos las puertas se abrieron de par en par rápidamente, a la vez que unas tuercas parecían reventar arriba, Butters tomo a Karen y ambos saltaron a zona segura, Filmore hizo lo mismo, pero Ruby no se movía, estaba palida.

-¡Ruby!-grito Filmore y sin pensarlo tomo a Ruby de los hombros, inclinándose más de lo debido, Bebe lo tomo de la cintura y Filmore permaneció suspendido en el aire-¡Date prisa y salta!-le dijo Filmore a la chica, pero esta miro hacía bajo y se negó, el chico trato de tomarla más fuerte cerca de él, pero la chica se negaba.

Bebe apenas y podía aguantar el peso.

-¡¿Qué crees que haces?!-le grito exasperado Filmore.

-¡No soporto las alturas!-le grito la pelinaranja, aunque la realidad era que estaba tan rota por dentro que no sabía que estaba haciendo, de todas maneras la pelinaranja se sujetaba para no caer y eso ayudo a FIlmore a mantenerse en la misma posición mientras Bebe lo tomaba por las piernas.

-Tomala con fuerza.-le sugirió Bebe roja del esfuerzo.

Pasaron nos segundos cruciales cuando, el elevador finalmente cedió, estaban a segundos de que los golpearan cuando Filmore se abrazo de Ruby , aferrándose a ella y Bebe salto hacia atrás, impulsando a que los tres salieran del hueco y cayeran al suelo, milésimas de segundo antes de que una caja metálica atravesara a toda velocidad aquella sección y siguiera su recorrido con un sonido chirriante.

-¡¿Qué fue eso?!-le reprendió Filmore.

-Odio las alturas…-expreso la chica con un llanto poco usual de ella, pero era normal, prácticamente los cuatro supervivientes estaban envueltos en llanto.

-Esperen un segundo y… ¿Scott?-al preguntar esto el animo de Annie cayo en picada, su novio no se hallaba con el resto.

-Annie… él… no pudimos…-ahora le tocaba a Butters balbucear sin saber que decir, era tanto pero a la vez tan poco lo que podía escapar de sus labios, pero la verdad era lo más sabio en un momento tan crítico-Él se sacrifico…

-¡¿QUÉ?!-le grito la chica destrozada mientras se dejaba caer al suelo rota, el llanto era una expresión, pero ella estaba mucho más allá de eso, se encontraba rota por el momento, destrozada en su interior y con el corazón dañado.

Su mundo parecía desplomarse, si había aguantado era todo gracias a su novio Scott, el simple hecho de imaginarlo muerto, o como uno más de aquellas cosas le era imposible de admitir, Scott un chico tan lleno de vida no podía estar muerto, su novio seguía vivo.

-Lo mordieron cuando los emboscaron… no tuvo tiempo para darme detalles, pero me dijo… me dijo que te amaba Annie, que quería que estuvieras bien…-continuo Butters, a pesar de que aquellas palabras no parecían tener efecto sobre la rubia-Fue valiente.-eso sí que llamo la atención de la chica que levanto su rostro rojo de las lágrimas para mirarlo a los ojos-Se sacrifico para hacernos ganar tiempo, sin él estaríamos muertos…

La chica se limpio las lagrimas, pero permaneció de pie, sin decir nada al respecto, no parecía indiferente, solo sin ánimos.

-Vámonos…-susurro mientras el resto también se movía, Toallín le dio a Butters su propia mochila y este se la colgó justo al lado dela de su difunto amigo.

-Ahora ¿Qué haremos?-pregunto Clyde.

-Tomaremos las escaleras de emergencia.-termino hablando Butters.

-Pero había de esas cosas persiguiéndola a ella por ahí.-le recordó Bebe señalando a Annie.

-No tenemos otra opción.-exclamo Butters-Además, Scott los alejo de aquella zona, vamos.

El chico abrió se dirigió a través de los pasillos hasta que se encontró nuevamente con la puerta de Salida de Emergencia, la encontró trabada por una camilla, seguramente de un instento desesperado por Annie para alejar a aquellas cosas.

Movió con suma facilidad aquel objeto y abrió la puerta rápidamente, preparado para empujar al vacio si fuera necesario, a pesar de todo lo hizo en el mayor silencio posible y no azoto la puerta, miro hacia abajo y se encontró con que aquellas cosas se amontonaban hasta debajo de todo, por lo cual le hizo una seña al resto de que le siguieran en silencio y el resto así lo hizo.

Después de un par de minutos de subir frenéticamente las escaleras, algunos casi saltando de dos en dos escalones, llegaron al último piso, la azotea, encima del noveno piso. Al salir no encontraron ninguna de aquellas cosas a simple vista, así que divisaron las escaleras metálicas para bajar, los chicos las tomaron y salieron corriendo por aquellos escalones, hasta que finalmente después de mucho bajar se encontraron con el final de esa escalinata en el segundo piso, solo debían desmontar la escalera del final y ya estarían en el suelo, así lo hicieron y bajaron rápidamente, pero seguros, de uno en uno.

Los chicos salieron corriendo del hospital, donde habían dejado atrás a Scott y que a pesar de haber sido útil en medicamentos e infecciones, resultaba trágica la muerte de su amigo, los chicos no se repondrían fácilmente, ahora su grupo era de nueve integrantes. El amanecer había culminado hacía más de media hora y el cielo volvía a estar azul como lo era usualmente en el bello pueblo montañés, ahora destruido.

Volvieron a caminar por detrás de los locales, pero ahora sin rumbo fijo.

-Debemos de descansar en algún lugar…-exclamo Butters agotado.

-Tiene razón.-le secundo Filmore.

El resto de los chicos se miraron sin saber cómo responder ese argumento, todos estaban agotados, no habían dormido la noche pasada y acababan de pasar por momentos trágicos que les nublaban el pensamiento, excepto uno de ellos.

-Entremos aquí a pensar, no es seguro quedarse fuera.-exclamo Clyde tomando una llave que encajaba perfectamente con la cerradura de un local que tenían detrás suya.

-Clyde ¿Cómo tenías la llave de este lugar?-le pregunto sorprendida Karen.

-Como ya les había dicho, la zapatería de mi papa estaba en la calle principal.- respondió el chico mientras alumbraba con la linterna el lugar, las puertas metálicas de enfrente estaban cerradas, por lo que nadie los podría ver de fuera, era perfecto para un refugio temporal.

Los chicos entraron pensando que tendrían un respiro y que estarían seguros por unos momentos, pero se equivocaban, Scott era la primera víctima de aquel terrible día, pero no por eso la ultima.

Continuara…

Notas de autor.-

Dos capítulos seguidos, lool, bueno, espero les vaya gusando como va todo esto, porque aun falta (como había dicho antes) toda la historia se desarrolla en este día, así que esperen más.

Agarrense porque mañana tienen otro, uno más el lunes y a lo mejor un ultimo el martes y luego la siguiente semana volveremos al horario habitual Lunes: Esperanzas/ o Eric D., Miercoles: Eric D./o Jurasick Park 2 Viernes: Jovenes Magos

En fin, nos vemos mañana, dejen review si les esta gustando la narrativa, me estoy esforzando por darles una atmosfera y suspenso al limte, sé que no soy el mejor y me falta mejorar mucho, pero realmente soy nuevo en este estilo, espero que les gustara tambien la trágica muerte de Scott :D

Dejen review si les esta gustando, y nos vemos hasta la próxima x3