Esperanzas Perdidas
Capítulo 7 Vida injusta
Los chicos entraron a la zapatería del padre de Clyde por la parte trasera, estaban agotados a tal punto que Butters se dejo caer al piso momentos después de haber entrado.
-Butty…-susurro Bebe mientras lo levantaba, su novio no estaba bien; después de todo había pasado por demasiado en menos de dos días, los acontecimientos que los forzaron a abandonar la mansión Black y el hospital requirieron de un gran esfuerzo físico de la parte del rubio, si bien no era el chico más fuerte del grupo, había demostrado hasta el momento ser el de mayor valía de todo el grupo.
-Necesita descansar un poco.-le recomendó Karen, y junto a Bebe movieron a Butters hasta un sofá de dos plazas que servía para esperar a ser atendidos, lo dejaron sobre este y se quedaron para vigilar, el resto se les unió.
Annie estaba devastada por la muerte de su novio, pero solo se contento con mirar el piso y abrazar sus piernas, no lloraba, solo pensaba, lo más seguro, en su novio.
Clyde no se sentía nada bien de volver a la zapatería de su padre, después de todo los recuerdos del pasado eran numerosos y el simple hecho de saber que no volvería a ver a su padre andar nuevamente por los estantes lo deprimía de sobremanera, su empatía hacía Scott no volvía la experiencia más confortable para el castaño.
El resto se hallaban en un estado similar, simplemente no podían decir nada, seguían aterrados por todas las experiencias traumáticas por las que habían pasado en tan poco tiempo, los eventos se volvían en una montaña rusa de sentimientos que parecía amenazar con desbordarse en cualquier momento.
Metidos en sus pensamientos trataban de superar lo que había pasado en el hospital, pero nadie estaba de ánimos para hablar, todos se encontraban cansados y necesitaban dormir unas sesenta horas como mínimo para recuperarse un poco, pero también estaban desesperados por escapar de aquel lugar y sabían que tirados no lograrían nada.
De todas maneras permanecieron en silencio durante casi media hora, sin que ninguno de ellos hablara en un silencio bastante incomodo y casi se volvia el decimo compañero de aquellos chicos hasta que:
-¿Por qué lo hizo?-termino preguntando Annie, aunque Butters seguía dormido en el sofá.
-No creo que sea buen momento.-le dijo Bebe.
-Yo diré cuando es un buen momento, y ahora que tenemos tiempo creo que es el momento.-le dijo Annie con los ojos rojos.
-Él se sacrifico para salvarnos.-comenzó a hablar Filmore-Cuando nos separamos lo mordieron, nos lo dijo cuando Butters llego para ayudarnos, atrajo la atención de ellos… Para ganar tiempo.
-¿Por qué Scott?-pregunto Annie.
-Supongo que prefirió morir a que todos muriéramos de todas formas, fue muy valiente de su parte.-agrego Karen.
-Pero eso casi no sirvió de nada si ciertas señoritas no tuvieran miedo de saltar.-le recordó FIlmore a Ruby cuando ambos estaban en la parte interna del ascensor y la chica se negó a saltar, tuvo que tomarla y empujarla hacía la salida, casi sacrificando su propia vida y en parte de la de Bebe.
-No tenía miedo.-comento Ruby triste, mirando al piso-No quiero seguir viviendo.
-¿Qué?-todos levantaron sus cabezas para ver a la pequeña peli naranja.
-Eso no parecía ayer cuando trataste de animarnos.-le lanzo Clyde mordazmente.
-Ustedes sí quieren vivir… yo no, veo idiota seguir aquí, esperando lo inevitable y…-la chica cerro la boca súbitamente por un golpe en su cachete.
-¡¿Cómo puedes decir eso?!-le grito Karen alterada a la vez que Filmore la detenía, pues la castaña amenazaba con darle otro golpe a la otra chica, Ruby quedo con los ojos abiertos como platos-¡Eres una egoísta! ¡Eso es lo que eres! ¡¿Acaso crees que no estamos sufriendo lo suficiente?! ¡No nos puedes hacer esto!
Ruby se intimido, Karen no solía reaccionar violentamente, pero lo cierto es que los acontecimientos de los últimos dos días habían vuelto a la castaña más fuerte de lo que era; normalmente se quebraba ante cualquier inconveniente y era Ruby la que aguantaba todo, pero en aquella situación de vida o muerte, Karen había cambiado de aquella mentalidad, y Ruby creía que en parte era gracias a la charla que tuvieron en la habitación de huéspedes en la casa Black.
-Yo… por eso mismo no quiero seguir con ustedes…-Ruby se rompió y comenzó a llorar vivamente, dejando de lado su frialdad-Yo… yo… lo siento…lo siento, no quería decir eso, lo siento…-luego de eso se acerco a Karen y la abrazo, la castaña se sorprendió, pero de todas maneras le acaricio el cabello cálidamente y la abrazo para reconfortarla, el calor de sus cuerpos las reconfortaba, sobre todo a Ruby-Lo extraño tanto…
-Yo también los extraño, yo también.-hablo Karen mientras el resto retiraba la mirada.
Paso un minuto entero en el que Ruby lloro sin control sobre el hombro de Karen antes de que esta se calmara, después de eso comenzó a respirar entrecortadamente y finalmente se termino calmando, aunque lanzaba algún que otro moquillo.
Ruby no hablo, pero levanto la mirada y miro al frente, algo triste, pero no tanto como antes, se notaba que había sacado su último aire de tristeza.
-Chicos ¿Cuándo nos iremos de este jodido pueblo?-termino preguntando Filmore al cabo de poco tiempo mientras limpiaba el cuchillo que le había regalado Toallín en la casa del Topo.
-Esperemos a que Butty se recupere un poco para salir de aquí.-le termino respondiendo Bebe.
Los chicos esperaron unos diez minutos más antes de comenzar a caer rendidos, Annie se abrazaba a si misma impaciente por el despertar de Butters, Token también tenía presente en su cabeza a sus padres, pero por algún motivo los remordimientos no eran tan grandes como el día pasado.
Clyde no podía evitar fijar la vista en uno y otro lado e imaginar tiempos mejores cuando él, su padre y su hermana Melany dirigían la zapatería, o cuando eran solo su padre, él y su madre… como los extrañaba a todos, no sabía que fue de su familia, cuando volvió a su casa no encontró a nadie y al recorrer la escuela Melany no se encontraba por ningún lado, aunque claro estaban en la preparatoria-secundaria de South Park, ella estaba en el preescolar-primaria por lo que dedujo lo peor, pero aun así dentro de él había algo que le decía que su padre y su hermana seguían vivos y a la vez el sentido común le decía que no se formara falsas esperanzas, era algo con lo que debía cargar duramente.
Filmore era de los menos afectados con respecto al tema, era cierto que su familia había muerto, pero no estaba triste por eso, sino porque en realidad ahora estaba más solo que antes, si eso era posible, tenía minimo el refugio de tener a Karen y Ruby, dos de sus amigas, aunque no pudo evitar lanzar un suspiro por el resto de ellos y por sus padres.
Toallín… simplemente seguía pensando en su hijo, quería encontrarlo por lo menos una última vez para despedirse.
Butters dormía de manera poco placentera sobre el sofá, estaba agotado y apenas se enteraba del mundo que lo rodeaba, su vista era neblinosa y sentía un profundo ardor en su mano izquierda, además de comezón intensa, pero el cansancio era más intenso.
Finalmente Bebe tomaba de la mano derecha a su novio preocupada por el estado en el que se encontraba, y a su vez pensaba en sus padres y amigas, como el caso de Wendy, había muerto… tan joven, tan inteligente y bella; muerta en un fugaz momento, sabía que el mundo era injusto, pero realmente el quitarle la vida a tantas personas y convertirlos en aquellos cadáveres andantes era algo aun peor de lo que se podía imaginar.
Todos estaban tan inmersos en sus pensamientos que no notaron un movimiento detrás de los estantes, un sujeto caminaba lentamente hacía ellos, sin emitir ruido alguno, sus pasos eran apenas perceptibles, casi como el zumbar de una mosca a dos metros de distancia, su propósito era claro, acabar con mínimo uno de aquellos jóvenes, ¿Pero cuál escogería? El más cercano al final de cuentas termino apostando.
Su deseo de hacerle sufrir era grande, su instinto se lo decía, darle una mordida certera en el hombro, en aquella zona dolería más que en cualquier otra, cerca del corazón, para que la infección tomase su tiempo, definitivamente su víctima estaba condenada, no tenía escapatoria, cada vez más se acercaba y mientras más lo hacías su boca era más y más abierta, hasta que llego un punto clave, un ataque letal y rápido en el hombro, se lanzo un poco hacía atrás para tener mayor encaje y adelanto con toda su fuerza.
La sangre, dulce sangre recorrió por su boca a la vez que su víctima quedo paralizada, presa del pánico, soltó de su mandíbula la carne del contrario y comenzó a relamerse la sangre que quedaba, el dulce sabor a la sangre; su víctima lanzo un grito de dolor, eso era mejor, lo disfrutaba más.
-¡NO!-grito Bebe quien había visto aquello.
La chica hizo el ademán de levantarse pero a final de cuentas FIlmore en un acto de valentía estúpida se tiro contra la criatura con su cuchillo militar directamente apuntando a ese engendro, el monstruo fácilmente pudo detener pero no lo hizo y se gano una buena herida de manera que el cuchillo corto parte de su cara, su lado derecho estaba rojo, de todas maneras Filmore continuo con la trayectoria y cayó al suelo , aunque fue lo suficientemente listo para subir el cuchillo de manera que estuviera fuera de su trayectoria.
El monstruo estaba de suerte, dos víctimas de un sentón, pero lo que no imagino es que la toalla también se le tirara y lo dejara en el suelo con un grito salvaje, a esa mierda fue fácil derrotarla, solo necesito tomar con fuerza el objeto en cuestión, lo envolvió y arrojarlo, para su no poca sorpresa cuando trato de volver a levantarse se encontró cara a cara con una chica que tenía una expresión asesina en su rostro, frente suya sujetaba unas tijeras de jardinero repletas de sangre y no tardo introducirlas por su boca y empujar con todo su cuerpo hacía abajo.
El monstruo la tomo del cabello y comenzó a estirarlo para tratar de librarse, pero la rubia rizada solo lanzo gritos de dolor y con lagrimas en los ojos siguió empujando lo más al fondo, pero la criatura no se iría tan fácilmente, daría más pelea, así que volvió a estirar pero con fuerza renovada, le arranco el cabello de un tirón y la chica aquella vez no aguanto el dolor y soltó las tijeras, el muerto aprovecho y le dio una patada para hacerla de lado.
Filmore comenzaba a recuperarse del golpe que se dio, no sangraba ni nada por el estilo, de todas maneras volvió al combate rápidamente con su cuchillo que tenía una delgada línea de carne, el monstruo tomaba el mango de las tijeras de jardinero y comenzó a retirarlas lentamente de su boca, que ahora estaba agrietada y salía sangre, le ardía como mil demonios, pero eso no importaba, lo importante era matarlos a todos, sentir de nuevo el placer del sabor de su sangre.
Filmore cegado por la ira uso la habilidad que le enseño Toallín y le dio con el borde de la hoja justo en la cabeza, el monstruo no pudo esquivar aquel ataque, pero el golpe que le regreso a Filmore fue capaz de arrojar al pequeño de vuelta al suelo.
-¡Muere maldito monstruo!-grito el herido a mordida mientras tomaba su bate de metal, por lo visto no mordió lo suficientemente cerca de una vena, y lo usaba para golpear la cabeza del susodicho, los primeros golpes no tenían el mínimo efecto pero a medida que los golpes aumentaban de intensidad la criatura se movía lentamente, el mordido golpeaba con más intensidad, siendo salpicado de sangre, no le importaba la herida, quería terminar con aquel zombie, cada golpe resonaba un sonido de metal contra hueso y carne, hasta que al final esa criatura estaba totalmente quieta, pero seguía viva, incapaz de moverse, lo único que se movía eran sus ojos, que parecían ¿Suplicar? ¿Aquella criatura le suplicaba a su víctima?
Pero a pesar de todo eso quebró al pobre mordido; miro el cuerpo frente suya, la parte superior de la cabeza estaba abollada, pero apenas y estaba intacta la parte más valiosa del cuerpo humano, el cerebro, este era visible y parecía como si se moviera algo entre aquella sustancia babosa que lo conformaba, era una visión asquerosa.
-No, no puedo…-un par de lagrimas salieron de sus retinas, se armo de valor para lo que estaba preparado a cometer-Lo siento papa.-dicho esto dio un último batazo con mayor intensidad y aplastando los sesos de su progenitor.
-Clyde…-Token quien estaba pegado a la pared y no se movía, pálido por lo que acababa de ver, fue lo único capaz de decir, miro a su amigo con una lástima y compasión mayores de las que pudo haber sentido antes por ninguna otra persona, tal vez el afroamericano había perdido a sus padres, pero Clyde oficialmente había matado a sus dos padres… indirectamente.
El castaño respiraba entrecortadamente, mientras un ardor terrible salía de la herida, comenzaba a sentir como aquella sangre lo comenzaba a recorrer por todo el cuerpo, era como si un potente veneno ingresara en su torrente sanguíneo, era una herida diez mil veces peor que su ojo morado o cualquier hueso quebrado.
-Clyde…-Filmore se levanto con un fuerte dolor en el estomago, seguramente tenía una contusión en este, pero de todas maneras no pudo evitar sentir compasión por el castaño.
La única que parecía no poder decir nada, más que moverse descontroladamente para calmar el dolor era Bebe, se tomaba fuertemente las partes de la raíz donde su cabello había sido arrancado, pero el dolor no cesaba así, por lo que necesito moverse con fuerza, a pesar de que todos estaban en silencio y ella era la que terminaba llamando la atención.
-Cly..de…-Butters lo había visto todo e intento ayudar, pero cuando trato de levantarse cayó al piso inútilmente. por sus pocas fuerzas restantes, el chico rubio de todas maneras no tenía tiempo de sentirse mal por su mala condición, solo le importaba llegar al castaño.
Annie protegía entre sus brazos a Karen y Ruby, quienes se aferraban a la chica y tenían los ojos abiertos como platos, sorprendidas por el evento que acababan de presenciar.
Clyde cayó al piso de rodillas, tanto del cansancio como del dolor físico y emocional, no se encontraba para nada bien en aquel momento y sentía como si todo fuera a punto de desaparecer en una espesa lejanía.
-¡Clyde!-exclamo Bebe corriendo hacía el chico.
-¡NO!-grito Token también acercándose, ambos de cada lado del castaño.
Filmore tomo a Toallín y lo extendió, la toalla no estaba herida a mayores rasgos, pero también se sentía débil; aunque luego de notar eso, la atención de ambos se fijo en Clyde, en Bebe y Token quienes lloraban a su lado.
-Agh.. ahh…-Clyde se sentía débil y un dolor intenso inundaba su cuerpo, trataba de moverse desesperadamente para de alguna manera tratar de calmar el dolor, pero solo logro de darse de bruces contra el suelo, Bebe y Token lo ayudaron a que se diera la vuelta, fue entonces cuando Token noto la incisión que tenía su amigo en su hombro, una mordida limpia, había tomado algo de carne en el proceso, pero no tanto, de todas maneras la herida comenzaba a expulsar una pus extraña y bastante asquerosa.
-¿Qué le sucede?-pregunto alterada Bebe al ver aquella cosa.
-Creo que la mordida causo esto…-expreso Token desconcertado.
-¿Cómo?-le grito la chica, aunque sabía que era verdad-Vamos Clyde, has soportado cosas peores ¡No te rindas! Lucha, lucha.
Clyde miro a Bebe y comenzó a llorar moqueando, le llevo una mano a la cara pero su coordinación le fallaba, termino tomandola del cuello; la chica no hizo nada, pero se preparo para lo que pudiera venir.
-Estoy más que muerto, lo puedo sentir como un veneno que me recorre…-hablo el castaño-No creo que me quede mucho tiempo.
-Carajo Clyde, Scott pudo aguantar casi cinco minutos sin decir ni pio, tu no puedes ni dos minutos.-lo trato de "animar" Filmore para que resistiera, pero solo se gano una patada por parte de Bebe y una mirada asesina por parte de Token y Annie.
Los ojos de Clyde comenzaron a mirar cada vez más indefinidamente los objetos, hasta que llego el punto en el que sus amigos no eran más que simples nubes de humo, su cerebro ardía como mil demonios, especialmente encima de la parte trasera del cuello, su corazón latía a un ritmo descontrolado que le volvía complicada la respiración, en cualquier momento no le sorprendería si explotara, hasta le alegraría, el dolor era indescriptible, el sistema nervioso parecía morir lentamente, perdía el sentido del tacto en el cuerpo; sus ácidos estomacales se revolvían violentamente dentro de él, cada vez que respiraba el aire le ardía por dentro, sus pulmones parecían negarse a guardar un poco, así que comenzó a respirar aceleradamente, mientras eso ocurría la herida de la mordida se tornaba de un color negro, indicando que casi todas las células de esa zona habían muerto violentamente.
-¡Clyde!-Bebe veía ese lento y doloroso trastorno sin poder ayudar, habían intentado poner de todo a la herida, desde alcohol hasta pastillas molidas, nada parecía tener efecto alguno sobre la herida, finalmente Token quien revolvía en su mochila encontró algo hasta el final, una aguja.
-¿Alguno tomo morfina?-pregunto el chico.
-Yo.- Toallín abrió su mochila colgante y le lanzo una botellita con un poco de aquella sustancia a Token, el afroamericano la tomo y la agito rápidamente, para luego tomar la sustancia a partir de la tapa y con la aguja, al casi llenar la aguja se detuvo y tomo la herida de Clyde, le dio unos golpecitos con sus dedos y la sumergió en la piel del castaño, que cada vez comenzaba a perder color de piel, pero al recibir la morfina fue como un regalo del cielo, Clyde pudo relajarse un poco, su mirada perdida se separo más, ahora no veía nada, su visión era totalmente gris, sus pulmones aun ardían como mil demonios, pero podía volver a respirar un poco.
-Bebe…-termino hablando Clyde con poco control de su vocabulario-Bebe…
-¿Qué ocurre?-se acerco la chica en medio del llanto que la acosaba, se aparto un par de lágrimas y se acerco al chico moribundo.
-Te amo…-hablo Clyde en voz alta.
La chica se quedo pasmada, ninguna palabra salió de sus labios, Butters por su lado miro a Clyde comprensivamente, antes él y Bebe habían sido novios, hasta que cortaron hace un año atrás, ambos parecían devastados, fue en ese entonces cuando Butters y Bebe se volvieron más íntimos, manteniendo su relación en un secreto constante.
-Clyde…-la chica le acaricio su cara suavemente, seguramente recordando aquellos buenos ratos de novios, en mejores tiempos; el chico le tomo de la mano y la apretó con ternura.
-Todo ese tiempo juntos… fue el mejor de mi vida… Lamento haber sido tan idiota… y que todo terminara… como termino… Nunca me atreví a disculparme… soy un…c-cobarde… tu eres una chica muy valiente… por favor… no mueras como yo… no aguantaría saber que esto te pase a ti… a nadie… nadie se merece este…dolor… Por favor… escúchame bien…-las lagrimas salían con mayor intensidad y las pausas de Clyde indicaban que le quedaba poco tiempo-No…dejes…que te… haagan daño…-comenzaba a moquear y sus ojos rojos parecían perder todo de vista, pero Clyde lanzo un último suspiro para decir lo más importante-Por favor… no quiero ser uno de ellos… mátame…mátenme… por piedad… duele… mátenme…-rogo Clyde con los ojos cerrados en una mueca de dolor profundo.
-No…-Bebe se lanzo a llorar sobre su pecho profundamente-No me pidas eso… ¿Cómo puedes pedirlo?-gritaba la chica mientras lo abrazaba.
-Por piedad… No quiero ser uno de ellos, mátenme, córtenme la garganta… sáquenme el corazón… hagan lo que quieran… pero terminen con esto…-lloraba Clyde.
-No… necesitas más morfina.- Token tomo la jeringa y comenzó a llenarla nuevamente, pero Clyde movió su mano apartando el botecito y tirándolo al piso.
-Guárdenlo para ustedes… No valgo la pena… Solo mátenme… Por favor… No quiero seguir sufriendo…-en su interior era como si sus intestinos fueran movidos por una criatura invisible, toda su sangre se sentía envenenada, su ritmo cardiaco amenazaba con que su corazón explotara en el sentido literal de la palabra y eso provocaba un ardor incontrolable, su cerebro comenzaba a apagarse, estaba comenzando a morir, a transformarse en uno de ellos, Clyde lo sentía, sabía que eso no podía significar más que eso, se convertiría en un monstruo, sin piedad, sin corazón, sin sentimientos, olvidaría su vida, sus amigos y sus momentos de felicidad, vagando solo para poder infectar a alguien más, eso lo aterraba, no quería una vida así.
El resto lo notaba en su mirada, pero no eran capaces de hacer nada por el pobre alma en pena, se sentían inútiles, ahí estaba Clyde, sufriendo por su vida y ellos eran incapaces de hacer nada, "inútiles buenos para nada", es como se sentían.
-Yo lo hare…-hablo Filmore, tomando su cuchillo entre lagrimas y acercándose al castaño que no podía hablar más, luchaba internamente para no caer muerto en una espiral de dolor y sufrimiento, por lo menos no caer muerto por la infección.
-¡NOO!-grito Bebe pero entre Butters y Token la detuvieron, el afroamericano nunca había oído ese tono tan lastimoso en su amigo, Clyde, el que siempre había estado lleno de vida, rogando por morir de manera piadosa, eso significaba que un dolor mucho peor de lo imaginable estaba sufriendo el castaño.
Filmore se arrodillo junto a la cabeza del castaño, tomo su cuchillo con fuerza y lo miro a los ojos, a pesar de que Clyde los tenía medio cerrados miraba a su asesino-salvador, lo miraba con gratitud y esperando el momento de su muerte, no se opuso en lo más mínimo cuando Filmore levanto el cuchillo y lo coloco en un extremo del cuello del castaño.
-¡CLYDE!-grito Bebe por el chico cuando vio que el cuchillo atravesó la piel del cuello de su antiguo novio y mientras lo recorría sentía como si su corazón se rompiera en dos, la chica trato de soltarse pero el rubio y el pelinegro no la dejaron-¡SUELTENME! ¡SUELTENME! ¡CLYDE! ¡NOOO! ¡LEOPOLDO BUTTERS STOTCH! ¡SUELTAME AHORA MISMO!-le grito la chica con los ojos en llamas y volteando al aludido, el chico la miro con una expresión de compasión pero no cedió en lo más mínimo, la chica forcejeaba pero no lograba nada, y en su interior comenzó a hacerse a la idea que aunque se zafara, ya nada podría hacer.
Filmore atravesó todo el cuello verticalmente, Clyde trato de volver a respirar pero sus pulmones solo recibieron el oxígeno combinado con su sangre, el ardor fue insoportable, como ahogarse, Clyde lanzo dos últimos gorgoteos de vida que fueron fácilmente descifrados por el resto-Gar…cia..s-al decir aquellas palabras expulsaba sangre por la boca y sus pulmones se colapsaron por aquel líquido, provocando un dolor intenso y mortal, que termino con la vida del castaño, su corazón volvió a latir lentamente, pero cada vez quedaba menos oxígeno… PUM… habían soltado a Bebe que se tiraba sobre él…PUM… Su vista era indefinida, comenzaba a situarse a un punto fijo…PUM… y ese fue el ultimo latido, la vida de Clyde se escapo y él no pudo estar más feliz de que todo terminara, la paz que lo invadía fue momentánea porque al instante el cerebro dejo de pensar.
Clyde dejo de existir.
Sus ojos ya no parecían estar fijos en nada, de su boca escurría sangre, pero ya nada más, nada dentro de su cuerpo se movía… excepto…
-¡NOOO!-Bebe lloraba encima de él con mucha intensidad-¡NOOOOOO!-gritaba desesperadamente-¡CLYDEEE! ¡MUEVETE! ¡HABLA! ¡POR FAVOR! ¡NO TE VAYAS! ¡NOOO!-gritaba la chica al cadáver, pero era inútil, sus ojos se llenaron de más lagrimas de las que podía sacar y lloro sobre el pecho de Clyde.
Su novio la miro tristemente, entendía el dolor de ella, y la dejaría en paz mientras se calmaba un poco, el chico también lloraba por la pérdida de su amigo, pero el más afectado era Token, quien parecía ver el cuerpo de Clyde sin dar crédito a sus ojos.
Filmore se alejo lentamente y sin atreverse a ponerse de pie… acababa de matar a alguien, su conciencia sonaba arduamente contra él, pero este sabía que había hecho bien, había acabado con el sufrimiento de Clyde, de todas maneras en su cabeza sonaban las frases "Asesino", el chico no tardo en llorar y fue hasta donde estaban sus amigas que lo abrazaron comprensivamente, la toalla tomo un objeto cerca del suelo, junto al difunto Clyde y lo guardo en su bolsa, pero entonces noto la mano del castaño, estaba totalmente pálida y lo peor parecía ser que… se había movido un poco.
-¿Qué?-cuando la toalla dijo esto noto que otro dedo también comenzaba a moverse-¡Apártate de él!-le grito a Bebe, la chica volteo a ver a la toalla justo antes de que Clyde lanzara un grito lleno de miedo y dolor, mucho peor de todo lo que alguna vez pudo haber sufrido, la rubia comenzó a alejarse lentamente sin parar de mirar al castaño, el cual lanzaba un grito que lastimaba los tímpanos y que les dolía a todos los presentes, el escuchar a otro ser humano de aquella manera era una tortura horrible, pero lo peor fue cuando el castaño termino el grito, abrió los ojos, miro a su alrededor y sonrió; pero su sonrisa lejos de ser la de un buen samaritano o un fiel amigo, era una sádica, estaba feliz de tener victimas nuevas.
Continuara…
Notas de autor.-
Espero les gustara el cap, creo que tendre que dejar de poner notas de autor, le quitan la seriedad… En fin, van 3 caps de este segundo día :v Y aun no es ni mediodía, ahh lo que les espera, lo que les espera…
¿Por qué esta muerte es peor que la de Scott? Facil, Scott conservo su cordura y no llego al borde de la muerte tan dolorosamente, en fin, eso lo dejo a su criterio ahh y Scott pudo resistir más porque fue mordido en el brazo y la mordida tardo un pelín más en infectarlo.
Además sus defensas estaban acostumbradas a combatir infecciones, en fin, eso los dejo a su criterio, espero les encantara el capítulo, dejen review si los detroze (y tranquilos, cosas peores vienen) nos vemos :D
