Esperanzas Perdidas
Capítulo 8 Un refugio donde descansar
¿Quién podría haberse prevenido? Después de todo nunca imaginaron al amable, fiel e inocente de Clyde podría transformarse en una fiera temible y capaz de asesinar a sus propios amigos a sangre fría, pero ahí estaban los ocho chicos restantes del grupo, con su ex miembro mirándolos con una sonrisa sádica de placer total.
-No, Clyde tu no…-murmuro Token sin poder moverse, seguía helado por el grito del castaño, aquel dolor expresado no era humanamente posible de soportar, lo podía sentir dentro de sí.
-¿Clyde?-pregunto falsamente Bebe, sabiendo que no recibiría respuesta alguna.
Clyde la miro directamente a los ojos, esa cosa que estaba junto a ellos en definitiva ya no era Clyde, tenía su cuerpo pero no era él, su mirada bondadosa e ingenua habitual fue remplazada por una simple mirada fría, sin sentimientos o expresiones algunas, incluso cuando sonreía de manera como el castaño lo hubiera hecho en vida, lo hacía parecer más intimidante.
El chico comenzó a moverse en dirección a Bebe, eso fue suficiente para que Butters saliera del trance y viera la situación desde la perspectiva más fría posible, debían de matar a Clyde de una forma violenta para que no les hiciera daño, y tenían que hacerlo a la de ya.
Butters impulsado por la adrenalina se levanto y tomo su martillo que había adquirido en la mansión Black, sabía que no sería tan sencillo así que respiro profundamente antes de lanzarse sobre Clyde, el aludido con unos reflejos increíbles espero aquel ataque y se hizo partícipe poniéndose cara a cara con Butters, su sonrisa, su asquerosa sonrisa no desaparecía a pesar del forcejeo, del cual claramente iba a triunfar, Butters seguía demasiado cansado para tener una oportunidad, ambos forcejeaban, Butters para alejar su boca de cualquier parte de su cuerpo y Clyde para darle a Butters la mordida, era evidente que Butters perdería.
Bebe impulsada por ver a su novio en aquel estado salió del trance y murmuro:
-Lo siento mucho Clyde.-retomo con mayor fuerza las tijeras de jardinero y se propuso a atacar a su antiguo novio mientras este forcejeaba con Butters, pero el castaño extendió su brazo para detener aquel ataque, Bebe retrocedió, el otro rubio aprovecho esa oportunidad e hizo a Clyde de un lado, provocando que ambos estuvieran de frente, Clyde abrió la boca para morder a Butters en la cara, pero el chico se alejaba todo lo que podía, Clyde lo tomo de la parte trasera de su cabeza y con una fuerza descomunal acerco a Butters, el otro con sus brazos detuvo el impulso, deteniéndose en el pecho del chico, el impulso del corazón era nulo.
Butters y Clyde siguieron forcejeando para desgracia del rubio que quería acabar con todo eso, su martillo estaba a un par de metros de distancia… si tan solo lo tuviera a su alcance, pero el tratar de alcanzar el martillo era una mordida segura, el castaño trataba de dar en algún punto de su piel.
-¡Querías morir bastardo!-Token inesperadamente clavo la jeringa fuertemente en la cabeza de Clyde, el chico presa del dolor solto a Butters, casi le habían dado en la zona letal, pero de todas formas tomo la jeringa, sin embargo Token se recargo encima de su mano y toda la jeringa fue insertada en su totalidad sobre el castaño, a pesar de todo parecía seguir vivo, aunque ya no se movía.
-¿Qué te paso Clyde?-fue Bebe quien se acerco y le acaricio el cabello, para luego tomarlo violentamente y estampar su cabeza una y otra vez-¡No eres Clyde! ¡NO TÚ! ¡MUERE! ¡DEJA IR A MI AMIGO!-le gritaba Bebe mientras estampaba la cabeza del castaño en el piso.
Butters tomo finalmente su martillo y con la mirada le dijo a Token que separara a Bebe, el rubio se agacho frente a Clyde, observo su mordida, hacía ni diez minutos había sido dada por su padre, pero ya se encontraba en aquel deplorable estado el hijo.
-Tu pediste morir, disfrútalo.-comento Butters fríamente, sabía que esa cosa no era ni una ínfima parte de lo que Clyde fue alguna vez en vida, y eso lo ayudo a levantar el martillo, la mirada suplicante de aquella cosa a pesar de ser muy convincente no le quebró el corazón, tuvo que esforzarse para no hacer una mueca de asco, dejo que el peso de la gravedad se ejerciera junto a la fuerza de su brazo, un sonido asqueroso se escucho por toda la habitación, la criatura abrió mucho los ojos y luego dejo de moverlos, habían llegado a la zona letal, esa criatura estaba muerta de una vez por todas.
Annie pálida y temblorosa se puso de pie y tomo a su amiga para abrazarla, la rubia rizada se lanzo sobre ella, pero no lloro por esa criatura, no sentía la menor pena ni compasión por aquel ser que habito brevemente el cuerpo de Clyde, sino que por el castaño en sí, no pudo evitar que se transformara en un ser temible.
La paz no duro lo suficiente porque las rejas de la parte trasera, la parte delantera de lo tienda, donde estaban recargadas Karen y Ruby comenzaron a levantarse sin éxito, gracias a un candado que tenían con un conjunto increíble de manos.
-Oh no, les atrae el ruido, maldita sea…-recordó Bebe, de tanto que habían sufrido hace unos momentos había olvidado al resto de aquellos despreciables seres que se metían en los cuerpos de los humanos y los transformaban en esbirros inmundos, en algo menos de la sombra que habían sido en vida.
-¡Mierda!-exclamo Token mientras levantaba sus cosas rápidamente.
Ruby y Karen salieron corriendo rápidamente, Fillmore las siguió instintivamente, los tres chicos se posicionaron detrás de los adolescentes restantes.
-¡¿Qué haremos?!-grito desesperada Annie al ver como aquellas cosas aporreaban el cristal, mientras sus compañeros levantaban la reja con sus potentes manos.
-¡Oh Dios mío! ¡¿Qué haremos?! ¡¿Qué haremos?!-comenzó a hiperventilar Karen desesperada.
-¡Toallín!-grito Bebe-Dame una de tus granadas.-la chica se lo pidió amablemente, la toalla en cuestión no tardo en obedecer.
-¡Lánzala!-le grito Filmore aterrado.
-¡No!-respondió Bebe segura de sus palabras guardándola en su abrigo.
-¡No dejare que hagas lo que piensas hacer!-le grito Butters bastante preocupado.
-No, no es lo que crees.-le dijo la rubia rizada con un semblante serio, Butters la miro atentamente de manera escaneadora, pero encontró sinceridad en la chica, tuvo que tragar antes de soltarla.
-Bien ¿Qué quieres hacer?-termino preguntando.
-Primero que nada, quiero que abran la puerta de la azotea.-hablo la chica dando ordenes al resto del grupo.
-¿Qué?-FIlmore se quedo estupefacto ante aquellas palabras-¡Debemos de escapar de aquí!
-Y eso haremos, ahora, ¡Abran esa puerta! Es nuestra única salida.-exclamo Bebe desesperada mientras oía como más de aquellas cosas se esforzaban por abrir la puerta delantera.
-¡Esta la salida trasera!-le recordó Token.
-No, nos estarán esperando ahí, debemos de ser precavidos, subimos al tejado, saltamos al siguiente edificio y creamos la distracción en este.-conto su plan la rubia rizada.
-¿Ese es tu gran plan?-se preocupo Annie.
-Algo por el estilo, el edificio al lado de este es uno muy seguro.-dijo la rubia rizada-Además su entrada siempre tiene bastantes cerrojos, podríamos quedarnos ahí en lo que estas cosas se aburren y deducen que morimos en la explosión, cuando sea seguro salimos de aquel lugar.-expreso la rubia.
-¿Cuál es ese local?-pregunto Annie sin dar crédito total a las palabras.
-Uno que conozco bien.-aseguro la chica del abrigo rojo.
-¡¿Entonces porque no solo arrojas la granada?!-le volvió a reclamar Filmore.
-Si la puerta de arriba está trabada necesitaremos tiempo para abrirla, si arrojamos la granada mataremos a varias de aquellas cosas, pero las que están hasta atrás tendrán acceso y nos acorralaran.-le termino diciendo Bebe.
-Hagamos lo que dice.-termino insistiendo Butters mientras el resto subía la escalera-¿Qué te ocurre?-le pregunto el chico a su novia que se quedo rezagada con la granada en la mano izquierda y respiraba entrecortadamente.
-Yo iré al final.-comento Bebe mientras miraba decididamente aquella puerta que amenazaba por ser abierta de un momento a otro.
-¿Qué? ¡No!-su novio se negó posicionándose a su lado y tratando de quitarle aquel peligroso objeto-Oh salsichas, Beby, dame eso.
-Alguien tiene que arrojar la granada.- insistió Bebe-Y si todo sale mal yo no soy tan importante, tú eres más valiente, más fuerte y mucho mejor persona de lo que puedo ser Butty… Has demostrado valentía cuando el resto no sabía que hacer, si ellos te pierden, estarían condenados, si me pierden a mí… solo me perderían a mi…-hablo la chica mientras unas lagrimas las recorrían.
-No digas eso.- Butters la abrazo en un intento desesperado para confortarla.
-Es la verdad.-Bebe correspondió el abrazo, pero seguía pensando en todos los errores cometidos, si no gritara por cada evento que les sucedía aquellas cosas no hubieran subido al último piso de la mansión Black, si en el hospital hubiera tenido el mínimo sentido común y hubiera escuchado la razón permaneciendo en negación a la separación Scott seguiría vivo y si no hubiera llorado a todo pulmón por Clyde aquellas cosas no les estarían amenazados, Bebe sentía que cometía grandes errores constantemente y tenía miedo que uno de ellos terminara con otra vida.
-Todo ese valor me lo das tú, si te perdiera no podría seguir adelante.-dijo el chico apegándola a su cuerpo-Así que dame esa granada y sube con el resto, ponte a salvo…-el chico le susurro eso al oído a la vez que metía su mano en el abrigo rojo de la chica, esta trato de impedírselo, pero Butters al poco tiempo tenía en sus manos el cilindro mortífero y lo alejo del alcance de la chica.
-Regrésamelo.-le exigió la chica enojada, la puerta aun resistía, aun tenían tiempo.
-¡Ve arriba y ponte segura!-le exigió Butters elevando su mano para que la chica no lo alcanzara.
-¡No!-la chica se negó mientras daba un salto para intentar tomar aquel objeto, se apego más al cuerpo del rubio.
-¡Hazlo!-le ordeno el chico mientras ambos quedaban cara a cara, la chica era un poco más baja que él, pero aquella mirada en los ojos les hizo olvidarse de sus problemas por un minuto.
-¡Tortolitos!-les grito Filmore bajando las escaleras, interrumpiendo a los dos rubios que se habían sonrojado-¡Ya abrimos arriba! ¿Ahora qué?-le grito a Bebe.
La chica miro a su novio y una sonrisa se formo en ambos, el candado de la reja finalmente cedió y esta pudo ser levantada, los cadáveres andantes entonces aporrearon la última barrera de defensa, el cristal.
-¡Vámonos!-grito Filmore alterado viendo aquella escena con los ojos abiertos, los otros dos no quedaban muy atrás, pero se sentían un poco más seguros mientras se tomaban de la mano.
-Tiene razón.-Bebe y Butters comenzaron a subir las escaleras, pero a la mitad de estas Butters bajo algunos escalones, hasta solo quedar asomado por el hueco de las escaleras, las criaturas finalmente rompieron el cristal y entraban con un paso firme, en dirección hacia ellos, tenían un gran numero.
-¡Cuídenme esto!-les grito Butters mientras retiraba el seguro de la granada y la tiraba a aquellas cosas, apenas el pequeño cilindro abandono su mano comenzó a subir las escaleras rápidamente, recorrió el primer tramo y giro para comenzar el segundo, hasta que finalmente encontró una habitación que parecía ser una oficina y al otro lado una puerta que daba al exterior.
Aquellas cosas ignoraron el bulto que se coló entre la multitud, y a paso lento caminaban con los ojos fijos en las escaleras.
Bebe, Butters y Filmore cerraron la puerta tras de sí, la azotea era casi del mismo tamaño que la tienda bajo sus pies, arriba solo había un par de ventiladores para el escape del aire acondicionado y distintas cosas de poco valor aun cuando la vida normal se vivía, como tiras de madera gruesa, tinas llenas de agua y otras chucherías; de una lado tenían otro local igual en el aspecto de que la azotea estaba a la misma distancia, pero del otro lado tenían un edificio de tres pisos, que se elevaba superiormente sobre ellos, estaba tan cercano a ellos que casi podían saltar sin mayor problema, exceptuando el hecho de que no tenía donde sujetarse.
-¿Cuánto tiempo tardara en…?-comenzó a preguntar Karen, pero fue interrumpida por un ruido ensordecedor, con el cual la parte delantera de la tienda se desplomo bajo su propio peso, el resto del tejado permaneció intacto, a pesar de estar alejados sintieron el impacto bastante cercano y todos cayeron al piso.
-Parece que me la cuidaron bien.-ironizo Butters mientras se levantaba.
-¿Ahora qué hacemos?-pregunto Annie que a muy duras penas se había levantado y sobaba el codo de una pequeña herida que se gano, el resto parecía estar sin otro tipo de herida.
En respuesta a la chica Bebe tomo un zapato que había tomado prestado de la zapatería sin dueño alguno vivo, dudo que les molestase de todas formas, aunque ya no fueran novios Clyde le seguía invitando un par de zapatos cada cierto tiempo, tal vez con la falsa esperanza de recuperar a la chica, ella sintió otra punzada en su interior por el castaño, pero sabía que no quedaba nada por hacer por él, lo recordaría para mantenerlo vivo, mientras más tiempo viviera ella y mantuviera en su memoria Clyde Donovan, más tiempo tardaría en morir la memoria de Clyde.
-¿Un zapato?-pregunto Token sin entender el concepto, la chica rodo los ojos, como si le estuvieran preguntando algo evidente, pero cuando miro al resto encontró que nadie entendía su verdadero propósito, bufo algo molesta por eso, Bebe jugueteo con el tacón pesado antes de lanzarlo contra la ventana del edificio que tenían junto a ellos, rompiéndola en pedacitos.
Luego de eso solo fue cuestión de colocar un par de tablas gruesas entre ambos edificios para el primero de todos fue Toallín, quien al ser ligero no tuvo mayor problema en caminar sobre las tablas y entrar por la ventana rota, al llegar a la habitación adornada la encontró vacía, ningún alma viva se encontraba ahí. Era una habitación de una chica, casi sin duda, pero la pregunta era: ¿De quién?
Finalmente encontró la puerta de aquella habitación, la cerro lo más silenciosamente que pudo con candado, para después de una última y rápida inspección hacer la señal del pulgar para asegurar que todo estaba bien y de uno en uno, todos juntos atravesaron aquellas tablas improvisadas, cuando el último de ellos cruzó esa zona entre los mayores retiraron los tablones y los dejaron en la habitación donde estaban.
Una vez todos entraron Bebe cerro las cortinas de aquel lugar para que nadie pudiera verlos, la habitación seguía exactamente igual como la recordaba, el resto analizaba la pequeña habitación donde estaban, no era mucho mayor que una habitación individual promedio, los colores de las paredes eran de un rosado chillón y el suelo tenía una alfombra morada, a pesar de que todo parecía asimilar un estilo lujoso notaron que la mayoría de los objetos eran cosas de segunda mano, algunas muñecas tiradas por ahí, uno que otros pantalones de cuero negro, tal vez de algún novio de la chica que vivía en aquel lugar.
-Estamos en la habitación del señor Esclavo.-hablo Bebe.
-¿Qué?-el resto susurro en tono despectivo desacreditando aquellas palabras.
-¿No tenía casa propia?-pregunto Token.
-Bueno, que no le guste contar sobre sus problemas financieros públicamente no signifique que no los tuviera.-termino diciendo Bebe-Hace un par de años perdió mucho dinero,- comenzó a explicar-para ese entonces yo trabajaba en esta tienda con él y su esposo Big Gay Al; el golpe fue duro, tuvo que hipotecar su casa, paso por mucha depresión y la tienda no mejoraba en sus compras…
-Jeje, ¿Trabajabas aquí?-rio Filmore sabiendo exactamente donde estaban, con un tono bastante peculiar.
-No es momento para ese tipo de bromas.-le dijo Karen mientras le daba un pelmazo al chico en cuestión, Bebe miro molesta al chico.
-Sí, trabaje aquí, me tuvieron que despedir cuando el barco los embargo, recorte de personal, supe que pasaron unos muy malos meses él y su esposo, constantes peleas por la falta de servicios, deudas y más deudas en el matrimonio, en fin; terminaron mudándose a esta tienda no teniendo otro lugar donde vivir.-explico la rubia rizada-A veces los visitaba.
-¿Estamos en el emporio de artículos sexuales del señor Esclavo?-pregunto Token como en shock al darse cuenta en el local donde estaban.
-Tiene muchos cerrojos la puerta, no tiene ventanas en el primer piso, y la alfombra aísla el sonido de los pasos, pensé que sería una buena idea.-se ruborizo la chica algo avergonzada, aunque explicándose.
-¿Cuánto tiempo trabajaste en este lugar?-pregunto Filmore pícaramente, pero Karen le volvió a dar otro nucazo.
-Suficientes preguntas, no es precisamente que estemos en la mejor posición para ponernos a hablar de banalidades.-expreso Annie-Lo más seguro será revisar el primer piso que todo esté cerrado.
Los chicos no se negaron a registrar aquel lugar, aunque a efectos practicos no se separaron, salieron primero al pasillo del segundo piso, era uno con tres habitaciones, baño, cocina y otra habitación digna de una colegiala, en los cuales Butters, Token y Annie entraban respectivamente antes que los demás y amenazaban con sus distintos objetos de defensa personal ante cualquier posible amenaza, le daban una rápida revisión a la habitación, mientras Toallín, Karen, Filmore y Ruby cuidaban la sala principal.
Después todos juntos les toco revisar el tercer piso, donde unas pequeñas oficinas se encontraban, eran más para almacenar papeles viejos que otra cosa, ambas con ventanas que daban a la calle, los chicos bajaron ambas ventanas rápidamente, al final del pasillo encontraron la puerta de la azotea, a esta solo salieron Bebe y Butters, armados con las tijeras de jardinero y el martillo del chico, al igual que la terraza de la zapatería no contenía nada importante y decidieron inspeccionar la parte que más peligrosa que podían tomar en cuenta.
Huelga decir que si antes estaban en silencio, la tensión que recorría sus cuerpos provoco una tensión incalculable por el temor de encontrar otra criatura de aquellas, o incluso dos; a final de cuentas un silencio sepulcral lleno el primer piso rápidamente, los distintos estantes con objetos de placer se encontraban tapados con lonas que impedían la vista a los jóvenes, agradecidos por aquello, aquel piso era bastante más sencillo, solo contaba con una habitación gigante con los distintos estantes y una escalera del costado izquierdo, ninguna ventana iluminaba el lugar, aparte de las pequeñas aperturas en la puerta trasera y delantera, los chicos no tardaron en comprobar ambas puertas y se alegraron que tenían varios candados, al grado que la puerta de atrás era imposible de abrir sin un candado.
-Creo que podremos descansar un rato aquí en lo que esperamos que esas cosas se dispersen de la calle principal.-hablo Butters-Beby y yo nos quedaremos abajo para poder avisar en caso de que alguien… o algo, entre, ustedes suban y descansen un poco.
-Tú necesitas descansar.-se negó Token.
-Todos lo necesitamos, pero puedo aguantar un rato más.-le aseguro Butters, ahora vamos, suban.-les ordeno Butters mientras se sentaba en un estante de frente a la puerta principal, la cual le preocupaba más que ninguna otra entrada.
El resto se resigno a subir las escaleras y dedicarse a recomponerse un poco más, aun seguían agotados de sus experiencias por las que habían tenido que pasar, el estomago de Filmore aun dolía después de aquellos golpes que le dio Clyde, una vez arriba decidieron dividirse en dos grupos, las chicas tomaron la habitación de Big Gay Al y los chicos con la toalla tomaron la del señor Esclavo.
Token se apodero de la cama y Filmore temiendo por su intimidad se recostó sobre el piso tomando unas sabanas de un cajón y tendiéndolas en el piso, se acomodo sobre aquel montón y se hecho cuerpo a tierra, preparado para tomar una siesta recuperadora.
Toallín aun seguía un poco molesto por el trato que había recibido por parte de Token y siguió el ejemplo de Filmore de tomar un par de sabanas, aunque más pequeñas y tendio en el piso su cama personal, dejando de lado su mochilita de costado que había llevado consigo desde la casa del Topo y que aun contenía un cilindro destructor y explosivo, aunque no pudo evitar molestarse por la falta de porros, como le vendría bien uno para olvidar todas aquellas preocupaciones que había tenido que afrontar.
Token que estaba acostumbrado a no compartir cama con nadie no protesto ante aquellos, a pesar de que entendía perfectamente que no subían con él debido a su comportamiento la noche pasada, bufo un poco molesto, lo cierto es que no estaba orgulloso, pero tampoco se encontraba en sus cabales, obviamente se encontraba bajo los efectos de la droga sin mucho criterio de su alrededor, de todas maneras ese era el menor de sus problemas, se sentía más afligido por la muerte del castaño… tomo una almohada y la coloco encima de su cabeza para que no lo vieran llorar, Clyde y él habían sido mejores amigos durante tanto tiempo, casi desde que tenía memoria, que el hecho de perderlo frente a sus ojos y de manera tan dolorosa le era imposible de aguantar, el mundo le había quitado a su familia y al día siguiente parecía burlarse en su cara arrebatándole de una manera cruel a su amigo.
Entre pensamiento y llantos cayo dormido y agotado como el resto de sus compañeros.
En el cuarto de las chicas estas no se complicaron y las tres compartían la cama, todas dormían, incluso Ruby, simplemente estaban agotadas de tanto esfuerzo que habían cometido, la única que seguía pensando un poco, aunque con los ojos cerrados era Annie, seguía bastante triste por la muerte de Scott y no podía evitar sentirse fatal y vacía en cierto sentido, le hubiera gustado abrazado, besarlo, hablarle o verlo una última vez, o por lo mínimo despedirse como era debido y no como una completa cobarde que se separo de ellos y los dejo atrás sin importarle la vida de su novio, ni del resto… entre aquellos pensamientos tortuosos la chica no evito caer rendida por un profundo cansancio que invadía su cuerpo.
En el piso inferior Butters y Bebe aguantaban tomados de la mano, ambos compartían un saco de dormir que habían guardado en la mochila del rubio, tomado de la mansión Black, Token cargaba el otro y uno más llevaba Annie.
-Te equivocas.-Butters interrumpió la tranquilidad de la habitación con aquella afirmación.
-¿Qué?-la rubia no entendió a lo que se refería su novio.
-Si te perdemos a ti, perderíamos al miembro más importante de nuestro pequeño grupo.-expreso Butters.
-No, yo no soy tan importante.-la chica se infravaloro a si misma-He causado bastantes incidentes…
-Y has prevenido otros tantos.-le corrigió el chico-Fuiste tú la que tuvo el valor de enfrentar a los señores Black antes que nadie…
-Fue una estupidez, pensé que podría con ambos.-la chica desprestigio aquel acto.
-Nos salvaste.-le recordó Butters-Fuiste la que se negó a que nos separáramos en el hospital, debí de haberte escuchado…-se lamento el chico.
-Yo acepte que se separaran, yo mate a Scott y casi hago lo mismo con Karen, Ruby y Filmore.-comenzó a llorar la chica.
-Deja de hablar así, tu fuiste la única que se negó a que ellos fueran, yo te insistí en que los dejaramos, pensando que arriba sería inseguro.-le dijo Butters.
-Mis gritos solo logran atraer a esas cosas.-comento Bebe.
-Nadie tiene el derecho a culparte por gritar por la muerte de Clyde, era tu ex-novio y un amigo grandioso, un buen chico que no merecía ese destino…-Butters sintió como si un saco cayera en el estomago al recordar a Clyde.
-Esas cosas nos pudieron rodear y matar gracias a mis gritos.-le recordó Bebe.
-Estabas pasando por un evento traumático, colapsaste, eso hacen las personas cuerdas, creeme que si no hubieras sentido nada me hubiera preocupado severamente por ti.
-Aun así en la mansión Black no tenía motivo por el cual gritar.-le dijo la chica, sabiendo que no la podría defender.
-Nadie es perfecto, errare humanum est.
-¿Desde cuándo sabes latín?-pregunto la chica desconcertada.
-Desde que descubrí que es tu segundo idioma favorito.-expreso el chico.
-Lo sea o no, mis errores no se pueden simplemente justificar así.-expreso la chica.
-No, pero eres la chica más perfecta que he conocido, no entiendo porque te quieres hacer de menos.
-¿La más perfecta?-se mofo la chica-Nunca creí que me dirías un piropo tan barato en una situación de este estilo.-se ofendió.
-Es la verdad.-la chica miro al chico y noto de nuevo al pobre e inocente Butters, que parecía recuperarse del que había dado una cara dura para poder mantenerse con vida-Eres decisiva, tienes un carácter explosivo, no tienes miedo a expresarte, en definitiva tengo suerte de que te fijaras en un don nadie como yo.-expreso el chico sonrojándose.
-Mejor que te arrepientas, tu eres amable Butty, y no esa falsa bondad que otros fingen tener, eres honesto, has demostrado tener habilidades que algunos no nos esforzamos por aprender, es decir ¿Enserio bajaste dos pisos sin cuerda?-la chica comenzó sonrojarse.
-No es por jactar, pero reconozco que fue duro.-se alegro el chico, ambos sin darse cuenta estaban hablando nuevamente, estaban conviviendo, estaban haciendo algo que parecía imposible, la puerta delantera siguió sin ser profanada y ambos chicos al poco rato cayeron rendidos el uno sobre el otro, Butters abrazaba a Bebe quien estaba recargada sobre él.
El Sol de mediodía ilumino la calle principal que en aquel momento se encontraba casi vacía, aquellos monstruos vagaban ya aburridos, en la entrada de la zapatería un charco de sangre se comenzaba a endurecer y volverse pegajoso, el pueblo montañes estaba pasando por su segundo día de infección y los chicos descansaban en aquel lugar sospechando que estaban seguros, pero no esperaban que en el pueblo alguno que otro ciudadano aun quedara con vida, pero algunos de ellos habían dejado de tener buenas intenciones, algunos de ellos estaban listos para ser lo que fuese por sobrevivir, los chicos acababan de entrar a las fauces de un lobo sin haberse dado cuenta al invadir aquella propiedad, unas fauces que se cerrarían sobre ellos en cualquier momento.
Continuara…
Notas de autor.-
Bien, este capítulo estuvo un poco más relajado y es que pensé que si seguía matándolos de manera seguida no hubiera sido tan divertido, además que en serio necesitaban dormir un poco, después de todo lo peor aun esta por venir.
Gracias por apoyarme en esta maratón (a pesar que falle el martes a causa de que tuve que partir a la Universidad sin previo aviso) pero 4 capítulos en 5 días, vamos, incluyendo que la noche del viernes subí cap de Eric Donovan, Jovenes Magos y el One Shoot de aviso.
Nos vemos hasta la siguiente semana :D Gracias por leer hasta este punto, tranquilos volveré pronto (lo prometo=) Esta historia va a la mitad, así que preparanse para más.
Dejen review si les gusto y eso sería todo, Gracias y nos vemos la próxima.
