Esperanzas Perdidas
Capítulo 11 Sacrificio
Butters trato de levantarse inmediatamente interpreto el mensaje de Bebe, pero su cuerpo magullado le impidió levantarse de golpe como le hubiera gustado, lo volvió a intentar lentamente y lo mejor que pudo, mientras el resto de los presentes daban un salto para detener la puerta, casi en acto de auto reflejo por la vez pasada.
Sabían que aquellas cosas los buscarían, habían escuchado el ruido de la escopeta desde el exterior y no se llenarían hasta haber matado, eran maquinas asesinas, nada más que eso; los chicos agrupados contra la pequeña puerta para que esta no fuera empujada y ellos descubiertos.
-¿Qué haremos?-cuando Butters se levanto tomo su cabeza por un mareo en la parte posterior de esta, a pesar de todo pudo preguntar aquello en susurro.
-No lo sé…-confeso Bebe sujetando fuertemente sus tijeras de jardinero-No se me ocurre nada…
-¿Tienes mi martillo?-le pregunto Butters a la chica.
-Lo tome yo.-le informo Filmore regresándoselo-Lo dejaste bajo de la mesa.
-Sí, en aquel momento no tenía mucho tiempo para pensar…-le recordó Butters sarcástico y uniéndose al resto que empujaba la puerta-Pelemos.
-¿Estás loco?-Annie se lo dijo con evidente enfado.
-¿Qué más sugieres?-le pregunto Butters también molesto.
-¿Ahí no fue por donde entramos?-Karen señalo la ventana rota del señor Esclavo, su vista también se clavo en el tacón que Bebe había usado y las tablas que habían dejado antes.
-Karen, eres una maldita genio…-la felicito Bebe mientras se apartaba y abría la ventana, se aseguro que aquellas cosas no estuvieran en el techo de la zapatería, suspiro aliviada al ver aquel sitió vació, pero abajo el callejón que los separaba se encontraba lleno de aquellos monstruos.
Los chicos se estaban separando de la puerta justo cuando esta fue empujada, provocando que le diera un golpe en la parte posterior de la cabeza a Token, Toallin y Filmore que continuaban cerca de la puerta, y casi como instinto se lanzaron hacia atrás regresando la puerta casi a su posición original, pues un brazo se coló por la puerta y comenzó a moverse violentamente para buscar una nueva víctima.
Pronto Annie se le unió en la lucha por cerrar la puerta, mientras que Karen, Ruby y Bebe acomodaban la tabla para ir al otro edificio, Karen trago saliva al ver las bestias que se amontonaban cerca de donde la tabla se había extendido y alazaban sus brazos en un inútil intento de alcanzarlos.
-Ya esta.-Bebe ajusto la tabla para que esta no resbalara y volteo al resto-Karen, Ruby, ustedes primero.-les ordeno a las pequeñas.
La primera en cruzar fue Karen por ser la más delgada entre ambas, con el miedo reflejado en sus ojos, se tomo lentamente de la tabla de madera, escucho como crujía de tantos usos de haberle dado al pedazo de madera, su mirada volvió a perderse en el piso, aquellas criaturas la miraban desesperados por apoderarse su carne, eso intimido a la castaña, pero con todo el coraje que tuvo dio un paso nuevamente antes de que un tremendo dolor la obligara a arrodillarse, provenía de su zona intima, para no causar sospechas a sus otras compañeras se arrastro suavemente y tratando de usar sus piernas lo menos que le fuera posible, hasta que termino el recorrido y sujeto con fuerza el otro extremo de la tabla, sin dejarse de tomar de la cintura por el dolor.
Luego de ella le siguió Ruby, la cual no tuvo mayor problema en cruzar y mantener el equilibrio abriendo sus brazos ligeramente.
-Butters tu turno.-le ordeno Bebe.
-No, yo me quedare a ayudar…-el chico trato de acercarse a la puerta.
-Solo harás que te causen más daño.-le dijo Bebe-No estas en condiciones, date prisa.
Butters al principió se iba a negar, pero al encontrarse cara a cara con los ojos determinados de Bebe decidió permanecer en silencio y obedecer, después de todo dudaba que hubiera podido luchar en aquellas condiciones, apenas le quedaban las suficientes energías para cruzar la ventana, trato de recargarse con su mano izquierda en la ventana, pero el resultado fue desastroso, provocando que su herida que tenía del hospital le volviera a doler, parecía una tontería que se quejara después de todo lo que había sufrido y considerando que respiraba por la boca, pues su nariz estaba tapada con sangre, era ridículo que aquella herida le doliera tanto, tal vez por el hecho de que la mano es sensible… daba igual, trepo a la tabla y arrastrándose a paso lento pero seguro llego al otro extremo con las dos niñas.
-Annie.-Bebe ordeno para que ella siguiera, pero la otra rubia se encontraba ocupada deteniendo la puerta-Carajo… -Bebe entendía la situación, debían encontrar una forma de estancar la puerta, o si no aquellas criaturas ingresarían rápidamente, los cuatro que empujaban la puerta para aquellos momentos se encontraban rojos del esfuerzo que estaban realizando y les era imposible soportar los empujones violentos que recibía la puerta.
-La cama…-señalo Token; Bebe intento moverla pero esta estaba pegada con tornillos al suelo, la chica lanzo un grito de rabia y desesperación.
Los zombies empujaban la puerta para abrirla, con una fuerza descomunal que apenas era soportada por los cuatro integrantes; la chica rubia de rizos intentaba mover todo lo que estuviera a su disposición, pero nada parecía poder parar aquellas vestías que empujaban cada vez con más ansías por su botín; si uno de ellos se apartaba podrían ser derribados con relativa facilidad.
La lucha por continuar con la puerta cerrada prevaleció en los presentes, incluyéndose Bebe a la lucha, la puerta recibía azotes de grandes demostraciones de fuerza, la puerta crujía bajo el peso y el resto de los chicos apenas y podía contener la amenaza.
-Ya tardaron demasiado.- Butters hizo el ademan de ir a ayudar, pero Karen y Ruby lo detuvieron.
-Si algo malo paso ya hubieran gritado.-le aseguro Ruby-Volver solo sería retrasar el escape.
Adentro todos empujaban con su mayor fiereza la puerta, Annie sudaba del cansancio, Toallín usaba sus dos manos para empujar, Token recargaba su cuerpo y con las piernas empujaba; Filmore imitaba a Token justo al lado de Toallín y Bebe en el extremo empujaba con ambas manos la puerta; fue entonces cuando el sonido de un clavo en el piso de madera fue escuchado por todos los presentes, resultaba que los tornillos de la puerta se estaban desprendiendo y el marco no aguantaría mucho más.
-Carajo…-Annie asustada abandono a sus compañeros y salió corriendo, montándose en la tabla y atravesándola rápidamente sin atreverse a voltear atras.
-¡Annie!-le grito Bebe en una clara muestra de rabia.
-¡Maldita puta!-Filmore se quejo al tener que soportar como el peso se le venía encima.
-¡Bebe corre!-Token sabía que estaban perdidos-Filmore tu tambien….
-¡No me ire sin ustedes!-dijero ambos al mismo tiempo.
-Aunque se queden todos moriríamos…-le dijo Token recibiendo otra enbestida la puerta, yo los detendré cuanto pueda…-otra enbestida lo interrumpió.
-¡Nada de eso!-le aseguro Bebe mientras la puerta volvía a ser golpeada y comenzándola a ladear un poco, la madera crujía al borde del colapso, la puerta no duraría ni un minuto más en aquellas condiciones, algunos brazos victoriosos se unieron al primero.
-¡VAYANSE!-les ordeno Token.
-¡TODOS JUNTOS!-insistió Bebe-¡UNA, DOS y… TRE…!-antes de poder terminar la madera se estaba por venir abajo, era solo cuestión de segundos y todos reaccionaron lo más rápido que pudieron, juntos corrieron a la salida, aquellas cosas habían entrado, así que Bebe y Token salieron juntos por la tabla y recorrieron uno detrás del otro.
Filmore intento correr, pero uno de aquellos brazos lo tomo, regresándolo a la puerta, esta finalmente cedió, el chico estaba perdido, hasta que Toallín llego y le tendió la mano, Filmore la tomo mientras la puerta caía hacía atrás, ambos sin tiempo presente rodaron hasta quedar bajo la cama, la puerta al haber caído del lado contrario permitió que la visión de los muertos les impidiera ver donde se habían escondido, pero no tardarían en encontrarlos.
-¿Filmore?-fue lo primero que pregunto Bebe-¡Filmore!-le grito a la ventana.
Segundos después un par de brazos salieron de la ventana, dos manos formidables se sujetaron de la tabla y por la ventana un ciudadano con la cara torcida, una sonrisa en su rostro y cabello castaño; salió de improviso de la ventana, subiéndose a la tabla, la rubia al encontrarse con aquella escena ladeo la escalera, provocando que el monstruo se sujetara de la tabla ladeada con sus brazos y comenzara a tratar de levantarse y volver a la parte horizontal, fallidamente, Bebe forcejeó para tirar aquella criatura, la madera cedió y el monstruo cayó por casi ocho metros hasta el pavimento, donde recibió una merecida muerte, el mismo destino le hubiera cernido a Bebe si Token no la hubiera sujetado por la cintura.
-¡Filmore!-gritaron Bebe, Karen y Ruby al darse cuenta que el chico seguía atrapado y no tenía forma de escape, sus gritos provocaron que los zombies se acercaran a la ventana y extendieran sus manos en un inútil intento de querer atraparles.
-Oh diablos…-susurro Filmore desde debajo de la cama, sabía que no tardarían mucho en descubrirlos y comenzó a llorar en silencio como el infante que era.
-Filmore…-Toallín rebusco en su bolso de mano, hablando en un susurro apenas audible con el chico-Toma esto.-le entrego el cuchillo militar, el mismo que habían encontrado en casa del Topo y que FIlmore había dejado al lado de Clyde en la zapatería después de su asesinato.
Fue como si Filmore viera nuevamente a Toallín dándole una rápida lección de cómo apuñalar, luego de eso se vio aplicando el cuchillo en Clyde, eso le hizo soltar el arma escandalizado. Toallín con toda la calma del mundo le volvió a poner entre sus manos el cuchillo, entrelazo las manos y le obligo a que sujetara con fuerza el arma.
-Siempre ten algo con que defenderte.-la aconsejo-Y cosas peores que lo que le hiciste a Clyde tendrás que hacer en un futuro…-la aseguró.
-Tendremos que hacer.-corrigió Filmore.
-Lamento no estar ahí para apoyarte, solo recuerda correr sin detenerte…Cuídate.-le dijo Toallín-Y cuida a esa chica.-le guiño un ojo-Adios Filmore.
-¿Qué piensas hacer?-Filmore al preguntar esto no pudo evitar sacar una lagrima y tomar a Toallín de la mano para evitar que cometiera una locura.
Toallín saco de su pequeña mochila de mano un pequeño corral, el cual contenía tres sacos, de los cuales dos estaban vacios, en el tercero la última granada se encontraba, ilesa, con su seguro puesto; la toalla se puso la banda alrededor de lo que podría denominarse su pecho.
-No lo hagas…-le suplico Filmore entre llantos tratando de ser lo más silencioso posible, en todo ese tiempo que habían pasado pudo llegar a considerar a la susodicha como una amiga y no quería verla partir… No así.
Toallín suspiro, le dedico una última mirada a Filmore debajo de la cama, las sabanas cubrían los cuatro lados, así que era difícil determinar si alguien se acercaba a ellos, de todas maneras le dedico una sonrisa verdadera y pulcra, antes de mirar al frente y cerrar los ojos, lanzando una lagrima suelta, recordó a su hijo… deseo lo mejor para este, pero sabía que ya no lo volvería a ver…
-No olvides llevar una toalla…-fueron sus últimas palabras antes de que saliera de debajo de la cama corriendo y gritando para llamar la atención de aquellas bestias.
Toallín salió rápidamente llamando la atención de los zombies que estaban en la habitación, los cuales fácilmente eran una decena, estos al encontrarse con aquel ser se acercaron sin dudarlo, eran bestias asesinas, no dejarían ni un ser vivo alejarse de sus fauces.
La toalla aprovechando su tamaño esquivó las manos que querían atraparlo de los presentes, viro a la derecha, izquierda, dio un pequeño salto para saltar uno que estaba partido a la mitad, derecha nuevamente, paso bajo la piernas de otro, izquierda y finalmente logró correr hasta la puerta de entrada, ingresando bajo esta para protegerse, se tomo del picaporte maltratado; y respiró un momento de las acciones que había realizado.
Su descanso fue breve, pues la puerta fue arrancada y lanzada con impresionante violencia hacía la pared de las escaleras, la toalla aun sujetada a la puerta sintió como esta al chocar con el concreto se reventó y cientos de astillas quedaron clavadas en su piel de tonalidad azul antes de que este cayera al piso y rodara escaleras abajo, al llegar al fondo siguió con su carrera, cruzo las piernas, evitando por poco los brazos, tomo el camino de la izquierda, la derecha, izquierda, izquierda nuevamente, se encontraba prácticamente al final de la habitación cuando una de esas criaturas se acerco y se le tiro encima.
A su vez en el piso superior Filmore lloraba en silencio lo mejor que podía, trataba de que nada se le escapara, ni el más mínimo moqueado de su respiración, escucho como un objeto de madera chocaba y se destrozaba en una pared no muy lejana, fue entonces cuando se acerco lentamente al borde, no dejaría que el sacrificio de Toallín fuera en vano, escaparía de aquel lugar por su amigo.
Movió levemente el borde de la sabana, tratando de subirla solo lo suficiente para echar un vistazo a la habitación, el piso se encontraba desolado, solo por un monstruo, que antes pudo haber sido una mujer, que se había quedado en la habitación, revolviendo los cajones, buscando más vida de una manera lenta, estaba demasiado cerca de ese monstruo, así que lo más lento que pudo se echo al lado contrario y tomo el cuchillo que Toallin le había dado firmemente con la mano derecha, en su otro costado sujetaba la mochila con provisiones que tenía, no se iría de ahí sin aquellos dos objetos… Le hubiera gustado que Toallín lo acompañara para lo que pensaba hacer…
Filmore salió rápidamente de debajo de la cama, eso llamo la atención del monstruo que trato de alcanzarlo, pero el menor fue más rápido y corrió a la ventana, al abrirla se encontró con sus amigos entre llantos, que se sorprendieron al verlo vivito y coleando, Filmore vio en frente, no había tabla… no tenía como llegar a ellos…
-¡Detrás de ti!-le grito Karen horrorizada al despegar su vista un poco más al fondo.
Aquella criatura que antes se encontraba lejos ahora estaba justo al lado de Filmore y este trato de correr a la salida lo mejor que pudo, pero fue tomado del brazo por la mujer muerta que sonrió; en el tejado de la zapatería el resto observaba impotentes y horrorizados aquella escena.
-¡Busquen otra tabla!-rugió Bebe y todos obedecieron al instante buscando por los alrededores.
Filmore mientras tanto se enfrentaba a la mujer muerta que le tomo del brazo y lo hizo retroceder, el chico del susto cayó al piso y fue arrastrado por aquella mano potente, apenas se detuvo con su brazo libre tomo el cuchillo y se puso en posición de defensa, la mujer trato de tomarlo de aquel brazo, pero Filmore se acercó rápidamente a su rostro, dándole una horrible cortada que la cruzo por la mitad de la cara, provocando que la parte inferior de la nariz pendiera de un hilo fino.
Filmore intento volverla a atacar, pero esta le sujeto el brazo y a toda velocidad acerco su repugnante cara al cuello de Filmore, este le dio una patada en su cuerpo, provocando que se alejara un poco, pero eso solo provoco que regresara con fuerzas renovadas, Filmore rodó a la derecha, provocando que la mujer zombie chocara contra la pared y lo soltara involuntariamente, el chico sin perder un segundo se levanto y salió corriendo de la habitación sin puerta.
En el pasillo un montonal de muertos vivientes, mucho peores que con la que había peleado antes y en mayor número, sin pensarlo y colgándose la mochila salió corriendo a las escaleras directas al tercer piso, al subir se encontró con el piso vació para su suerte, recorrió el terreno medio entre ambas oficinas y abrió la puerta de la azotea, en aquel lugar desolado pudo ver las manchas de sangre de la pelea entre Butters y el señor Esclavo, sin pensarlo mucho tomo un objeto para atrancar la puerta y se dirigió al lado donde se encontraba la zapatería de Clyde.
Pudo ver al resto de los chicos mirándolo atentamente desde la parte de abajo con sus rostros impregnados la preocupación en su estado puro, Karen y Ruby se mordían las uñas, sabían lo que le tocaba hacer…
En el piso inferior los brazos de Toallín fueron sujetados por el monstruo que comenzó a mordisquearlo, provocándole un intenso dolor a la toalla que demostró con gritos, a pesar de que esta no sangraba se pudo notar fácilmente su dolor reflejado cuando con una mano libre y destrozada tomo el gatillo para activar la granada y lo separo del objeto.
Filmore había retrocedido lo más que le fue posible para evitar que le faltara velocidad, cuando llego a cierto punto escucho una gran explosión que había roto una parte importante del edifició, así como una parte de su alma… Esa explosión solo significaba una cosa…
Fue como si todo dejara de existir para Toallín, como si su vida hubiera pasado frente a sus ojos rápidamente y el dolor se marchara, entonces sin previó aviso… sintió como era desintegrado en mil pedazos por una fuerza mucho mayor a la que cualquiera podría soportar en una bola de fuego.
No quedaron restos de Toallín, más que el hueco donde se había suicidado.
Filmore cayó al piso sin previo aviso por la explosión, intento persuadirse, intentar ser optimista, pensando que había logrado escapar… pero no quería engañarse, debía de soportar una atronadora realidad que amenazaba con atacarlo rápidamente si no saltaba, o por el contrario si fallaba en el salto caería a una muerte segura… sin presiones…
Sintió la adrenalina recorriéndolo a la vez que la puerta trasera era abierta, su respiración se sintió corta, la brisa invernal en su cabellera indicando el atardecer y el crepúsculo al final del aula le dio confianza cuando acelero, miró cada paso desde antes, sintió a aquellas cosas acercándosele justo detrás suya,
El borde estaba cerca, dio el salto finalmente y su corazón se detuvo, su cerebro paro su actividad, o eso pareció, su respiración se contuvo de continuar, todo su sistema estaba concentrándose para esperarel dolor de la caída, no se equivoco, cuando llego al piso de abajo había caído casi tres metros, el doble de su estatura en efectos practicos, sus piernas se sintieron al borde del quiebre al haber aguantado su peso, cayó al suelo de la azotea sin más por saber que el dolor que sentían sus pies.
-¡Filmore!-Karen y Ruby se acercaron y lo abrazaron, este no pudo resistirse y con lagrimas vivas en los ojos tambien las abrazo a la vez que el resto de su sistema volvía a la normalidad.
-Lo hiciste bien…-lo halago Butters acercándose a pasos lentos pero seguros.
-¿Y Toallín?-al hacer Token esa pregunta todos fijaron su vista a la parte superior.
Filmore se apoyo en Karen y Ruby, quienes con gusto le ayudaron a caminar, el chico estaba cabizbajo y eso fue suficiente para que el resto interpretara claramente que ahora eran solo siete integrantes del grupo; Filmore lloró sin temor y se seco con la manga de su camiseta roja, vio el cuchillo que conservaba en la mano… Mientras continuara con vida no lo dejaría… Era el último legado que le había dejado Toallín.
-Ahh toalla estúpida...-Bebe trató de calmar su dolor-Por lo menos ayudaste a Filmore, no eras tan detestable como pensábamos…
-¿Por dónde bajamos?-pregunto Annie al darse cuenta de que prácticamente estaban rodeados.
-Buenos, podemos…-comenzó Butters a pensar antes de escuchar justo detrás suya, el edificio donde antes se encontraba comenzó a crujir, el suelo de ese lugar parecía estar al borde del colapso y la inclinación lo posicionaba justo hacía la tienda de zapatos-¡Corran!-fue lo que alcanzo a decir antes de que el edificio cayera bajo su propio peso.
Continuara…
Na.-Para los que aun sigan leyendo esto, significa que han aguantado mucho, la mayoría que lo inicio dudo que algún día lo termine x7 Es mi culpa por no haber podido actualizar… ahh esperen, que no actualice porque no podía… Como quiera, los que leen este fic, lo disfrutan y mucho , lo sé :,v Quiero creer que alguien ha llegado hasta aquí junto a Coyote y Jules (que desde aquí les mando un abrazo).
El día de hoy para los que todavía lean la historia les recomiendo buscar un corto animado llamado Steadfast Stanley, donde encontraran a Bebe, o por lo menos una mujer parecida a Bebe xD Además viene con la tematica zombie ;)
Hasta el siguiente capítulo, donde ya estaremos en los últimos 5 capítulos de la historia, la masacre se pondrá zukulenta, hasta entonces, nos vemos :D
