Capítulo 14: Tender Trip.

La tarde del siguiente día, Mi hermano y yo, regresamos una vez más al cementerio de elefantes:

Mufasa se había hecho a la idea de que las pequeñas hienas se habían convertido ya en sus mejores amigas.

Estaba muy entretenido jugando con ellas, hasta que lo interrumpí:

— Muffy, debo regresar a La Roca del Rey, olvidé tu regalo.

— ¿Un regalo?... ¡Qué bien!— Dijo mi hermano entusiasmado. —Vamos juntos.

— No hermano. Tú quédate a jugar con las hienas. Yo lo traeré aquí, ¿está bien?

"De acuerdo," contestó Mufasa con resignación. "Pero no te tardes."

Hice una seña a las Hienas que Mufasa no pudo percibir, y me alejé sigilosamente del lugar.

Iba yo de camino hacia La Roca, cuando miré hacia arriba, y para mi mala suerte, noté que una conocida ave sobrevolaba por encima de mí: Era Zatzy, la cálao consejera real de mi padre.

Lancé un bufido lleno de frustración. No podía comprender cómo diablos se había dado cuenta de que mi hermano y yo estábamos merodeando El Cementerio de Elefantes. Yo estaba desconcertado.

"¡Esa pajarraca chismosa! ¡Lo Arruinará todo!" Pensé entre mí, invadido por la rabia.

Salí disparado a perseguirla, aunque eso me estaba costando trabajo. Iba demasiado rápido

Mientras tanto, Shenzi, Banzai y Edd intentaban persuadir a Mufasa de conocer a su madre.

"Vamos Muffy," le decían. "Conoce a nuestra madre, ella es muy buena"

Con mucho trabajo, finalmente lo persuadieron, y así, Mufasa los siguió hacia la árida cueva roji-verde1 donde habitaba toda la jauría.

1 Que vendría siendo la misma, donde en la película, Scar y las hienas hacían sus reuniones.