El origen de los guardianes y Frozen no me pertenecen son de DreamWorks y Disney respectivamente.

Gracias por leer.


CAPITULO 20: DIA 62 La pelea

Jack POV´s

-¡Jack!- era la voz de Elsa, me desperté sobresaltado, salte de la cama y corrí hacia la habitación de Elsa, el lugar estaba congelado

-¿Qué paso?, ¿estás bien?- la abrace

-Alguien se lo llevo-

-¿Qué?-

-El atrapasueños, alguien entro a mi habitación anoche y se lo llevo- La habitación cada vez se sentía más helada.

-¿No viste quién era?- Elsa negó con la cabeza.

-Bien, no te preocupes, conseguiré otro- la abrace aún más fuerte.

En mi mente se empezaron a formar sospechas de quien había entrado… Pitch, pero eso no era posible él nunca hubiera actuado así, si de verdad quisiera hacer daño hubiera matado a Elsa a la primera oportunidad que se le presentara, a menos de que… no pudiera hacerlo.

Elsa bajo a desayunar mientras yo me quede investigando, pero por más que busque no encontré ni el más mínimo rastro de Pitch, de todas formas tenía que estar atento, mi deber era proteger a Elsa, no solo por ser un guardián si no porque ella era mi mundo.

Volé hasta el otro lado del castillo, al salón de baile, abrí la puerta ahí estaban Elsa, Anna, Kristoff y Olaf alrededor de algo -¿Qué hacen?-

-¡Jack, sal de aquí!- Elsa me grito enojada

-Está bien, está bien, no tienes porque enojarte así- dije irritado

-¡Fuera!- Ella me empujo fuera del salón, cerrando la puerta

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Volé hacia la cocina en busca de chocolate, tenía que calmarme un poco, trate de abrir la puerta pero estaba cerrada, así que decidí entrar por la ventana del exterior, también estaba cerrada.

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Aterrice frente la puerta de la biblioteca, "si no puedo estar con Elsa, ni comer chocolate entonces tal vez pueda leer algo" me dije a mi mismo, sorpresa, sorpresa, la puerta también estaba cerrada, Elsa y los demás me estaban ocultando algo, volví al salón de baile y toque con fuerza la puerta, tome mi cayado y la golpeé con un rayo, esta se abrió

-¡Jack Frost!, te dije que no entraras- Elsa se enfado

-¡Qué demonios te pasa últimamente!- grite enojado -¿Qué me están ocultando?- Anna y Kristoff me miraron nerviosos

-Estamos haciendo una fi…- Kristoff rápidamente tapo la boca de Olaf

-shhh- le dijo el negando con la cabeza

-Tenemos que hablar- le dije a Elsa, ambos salimos al pasillo

-No entiendo que está pasando, ¿a-acaso ya no me quieres?- dije dolido – ¿hice algo mal?, ¿Por qué te alejas de mí?, ¿Por qué me ocultas cosas?-

-¡claro que no!, nunca podría dejar de quererte, ¿no puedo tener secretos?, ¿no puedo hacer lo que quiera?-

-No…- Elsa me miro enojada -¿no?- pregunto ella

No, es decir si, no-yo no-

-Creo que estoy lo suficiente grande para hacer lo que quiera- se cruzó de brazos

-Somos pareja, las parejas no tienen secretos-

-¿Secretos?, ¿Cómo tú me ocultaste tu verdadera intención de la "inocente" despedida de soltero?-

-Oye, tú-tú fuiste quien se puso a coquetear con el vikingo pata de metal-

-El vikingo se llama Hipo, tiene novia y no le estaba coqueteando- Ella estaba que echaba humo o más bien hielo y yo también.

-Claro que si-

-¿Entonces además de que no puedo hacer lo que quiera tampoco puedo tener amigos?-

-Puedes tener amigos pero no tan guapos- eso se escuchó mal

-¡Tiene novia!-

-¡Y tu novio!-

-¿y luego?-

-¡que eres mía!- Eso también se escuchó mal.

-Yo no soy de nadie- Ella se dio media vuelta y se fue enojada.

-¿Por qué tantos gritos?- dijo Anna alterada

-Elsa y yo tuvimos una discusión- dije serio -¿Qué es lo que me han estado ocultando?, ¿Por qué Elsa ya no quiere pasar el tiempo conmigo?- Ella me miro nerviosa finalmente suspiro y dijo:

-Ella ha estado planeando una fiesta sorpresa de cumpleaños para ti-

-¿Q-que?, ¿pero cómo supo…y-yo nunca le dije…?-

-Ella se pasó todo un día haciendo cálculos como loca, la hubieras visto, finalmente dio con la fecha que parecía correcta y desde entonces se puso a organizar todo ella sola, no nos había dicho nada hasta ayer-

-Soy un idiota- me golpeé a mí mismo –ella quería hacer algo lindo por mí y yo le grito- me recargo en la pared y me deslizo hasta caer al suelo de madera.

-¿Qué hago?-

-Discúlpate- Anna puso su mano sobre mi hombro

-¿Y si no quiere escucharme?-

-Lo hará, te ama tanto que no puede estar enojada contigo- suspire profundamente.

-Tienes razón, iré a hablar con ella- me puse de pie y me dispuse a ir con ella

-Espera Jack- volteé –Elsa ha estado trabajando muy duro en esta fiesta sorpresa, así que será mejor que no se entere de que sabes sobre esto-

-Está bien-

-y ya que la sorpresa se arruino tendrás que poner cara de sorpresa- Anna me reprimió con el dedo índice –si no, te golpearé-

-Primero veré si puedo arreglar esto- dije sonriendo.

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Volé hasta el balcón de Elsa, la ventana estaba abierta así que entre, ella no estaba por ningún lado.

Había tomado algunas flores del jardín y había improvisado un ramo de flores, ya había visto antes a los humanos hacer esto solo esperaba que funcionara, me sentí muy nervioso, no sabía que iba a decir o como iba a reaccionar ella, lo había echado a perder, como siempre.

Entonces me di cuenta de que sin querer había congelado las flores, literalmente eran solo hielo, no es que se vieran mal pero no quería darle algo tan frio a Elsa…

-¿Jack?- Me sobresalte, rápidamente escondí el ramo de flores congeladas detrás de mi espalda

-¡Yo sé que tal vez no quieras hablarme o verme!... pero al menos escúchame un minuto-

-Está bien, tienes un minuto-

-Fui un idiota, lo lamento, yo sé que no soy un buen novio y-y ni siquiera merezco tener a alguien como tú en mi vida. Lo arruine, como siempre y si no quieres perdonarme lo entenderé, pero déjame decirte que tienes razón, tú no eres de nadie, no eres un objeto, eres libre de salir con quien sea y hacer lo que sea es solo que me sentí celoso de Hipo, tú y yo ya casi no nos veíamos y me sentí herido, por eso decidí hacer lo de la despedida de soltero y fue una terrible idea porque me di cuenta de que jamás serviré para tomar alcohol… pero lo que trato de decir es que… te amo, te amo y no podía soportar verte con alguien más, alguien mejor que yo, alguien vivo, tenía miedo de perderte-

Elsa me miro –Eres un idiota Frost… pero también te amo- Ella corrió a abrazarme y yo también la abrace –De verdad lo siento- dije.

-Está bien, no puedo enojarme contigo… ¿qué tienes ahí?- me dijo ella, la mire nervioso –Nada- dije rápidamente.

-Déjame ver, ¿Qué ocultas Frost?- me moví de un lado a otro tratando de evitar que viera lo que ocultaba pero finalmente ella lo descubrió

-¡Son hermosas y perfectas!, ¿Cómo supiste que era alérgica a las flores?- Mire de un lado a otro nervioso.

-Anna me lo dijo- Mentí.

-Es una excelente idea, así no puedo tener alergia- me volvió a abrazar y yo también la abrace sonriendo, nos separamos y ella dejo las flores en su tocador y se me acerco para darme un profundo beso, puse mis manos en su espalda y las deslice hasta su cintura, ella profundizó aún más el beso pasando sus brazos alrededor de mi cuello, nos separamos cuando nos faltó el aire, con mis manos le empecé a hacer cosquillas, ella se resistió retrocediendo, pero yo no quería dejar de hacerlo, ella tenía la risa más linda del mundo -Para Jack o voy…- ella tropezó y cayó hacia atrás jalándome con ella, terminamos en una posición un poco comprometedora pero nos reíamos.

La bese nuevamente, esta vez el beso era más desesperado, me aparte cuando sentí que estábamos yendo muy lejos pero Elsa me volvió a besar. Sentí sus manos deslizarse por mi sudadera hasta que llegaron a mi abdomen, bese suavemente su cuello.

-Jack- adoro cuando dice mi nombre, baje mis labios cada vez más y ella deslizaba sus manos cada vez más abajo…

-¿Su alteza?- Nos sobresaltamos cuando escuchamos la voz del sirviente que llamaba detrás de la puerta

-¿Si?- nos pusimos de pie arreglando nuestra ropa y cabello

-Se le solicita su presencia en la sala real para atender las peticiones de sus súbditos-

-Oh, es verdad, lo había olvidado, en seguida voy- ella tomo la perilla de la puerta y yo la tome de la mano y le di un gran beso.

-¿Sabes?, tal vez podríamos continuar más tarde- Mi rostro se puso rojo -¿qué le sucede señor Frost?-

Me aclare la garganta un poco -¿no deberías ir a…?-

-adiós- ella salió cerrando suavemente la puerta.

-ufff- dije sacudiendo la cabeza y poniendo mis manos en mi cintura –vaya chica-

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Esa noche me senté en una mesa al lado de la cama de Elsa, vigilando sus sueños sin que ella se diera cuenta, hoy habían pasado un montón de cosas pero todavía recordaba lo que sucedió en la mañana, esta noche cuidara a Elsa a toda costa no iba a dejar que nadie le hiciera daño, no importa si eso implica quedarme todas las noches así.


¿Qué opinan?, la verdad no me siento segura con las cosas HOT ya que quería que esto fuera %100 inocente pero si les gusta lo dejo y si no les gusta lo quito.