Capítulo 37: La reconciliación.
Aún cuando salió apresuradamente, Sarafina poco a poco tuvo que descender la velocidad, pues su embarazo no le permitía seguir corriendo. Con mucho trabajo, subió hasta la roca del rey. Allí encontró a Zazú platicando con su madre Zatzy.
"Zazú, necesito hablar con Sarabi, urgentemente. ¿Podrías avisarle que estoy aquí?"
Zazú notó la agitación y tristeza en la voz de Sarafina.
"¡Claro! En seguida le aviso." Respondió el cálao sin pensársela dos veces.
Zazú se metió rápidamente a la cueva real. Unos segundos más tarde, Sarabi salió de ahí.
"Sarabi, ¿Podemos hablar?" preguntó Sarafina en un susurro.
"Claro," Le dijo Sarabi preocupada. Era como si por un momento se hubiera olvidado del pleito que habían tenido, pero es que había percibido el malestar de su mejor amiga.
Sarafina se quedó pasmada, muy callada, mirando a Sarabi. Después, sus ojos comenzaron a nublarse, hasta que por fin estalló en un desesperado llanto.
"Sarabi, tenías razón en todo sobre Scar. Es un completo patán. Perdóname por no haberte creído. Actué como una tonta."
"No, Saffy" Le decía Sarabi amorosamente. "Nunca pienses eso. Tú solo estabas enamorada. Scar es el tonto."
Se quedaron así un rato, pues Sarafina no podía parar de llorar. Era un río de lágrimas.
Poco a poco el llanto de Sarafina comenzó a cesar y ella se apartó un poco de Sarabi.
"Pero dime Saffy," Decía Sarabi, cuidando sus palabras, pues no quería ser imprudente. "¿Que fue lo que pasó? ¿Qué te hizo ese desalmado?"
"Me utilizó, Sarabi: Me dijo que no me amaba, y que este bebé que espero, no es ningún producto del amor."
"¡¿Cómo se atreve?!" Vociferó Sarabi descompuesta. "¡Ese León insensible!... ¡Pero me va a escuchar!
"¡No, Sarabi!," exclamó Sarafina. "Déjalo así. Yo sé que algún día, él solo se dará cuenta del daño que ha causado: cuando se concientice de que es padre, y no pueda acercarse a su hijo, empezarán los remordimientos para él."
"Sí... Tal vez tengas razón," exclamó Sarabi con un dejo de frustración. "Pero ganas no me faltan de arrancarle la melena a ese patán." Concluyó.
Sarafina se quedó pensativa unos segundos.
"Te digo algo, Saffy," Comenzó Sarabi. "No le hagas caso a Scar. Ese cachorro que esperas sí es producto del amor."
"¿Cómo dices?," Preguntó Sarafina, mirando a Sarabi con cierta curiosidad y extrañeza.
"¡Sí, Saffy!, Tal vez Scar no valoró tu amor, pero tú lo amaste tanto que ese pequeñito que está en tu vientre es producto del amor más puro."
Aún, con unas cuantas lágrimas recorriendo su rostro, Sarafina, con un destello de dulzura en su mirada...
Sonrió…
HAGA CLIC PARA VOLVER AL INDICE
