Capítulo 39: ¿Por qué a mí?

Pasó un mes y medio.

Faltaba, aproximadamente, medio mes para que Sarabi y Sarafina dieran a luz, pues como todos sabemos, los embarazos de leonas pueden variar desde los noventa y dos días, a los cuatro meses.HAGA CLIC PARA VOLVER AL INDICE

Casi con un mes de anticipación me había estado preparando para saber qué responder cuando me preguntaran por qué no había asistido al nacimiento del cachorro de Sarabi. Yo sabía que más o menos en el momento que naciera el bebé de Sarabi, nacería el bebé de Sarafina, pues se habían embarazado casi al mismo tiempo y veces me preguntaba que había sido de ella. El día de la ceremonia la había visto muy bien, pero por medio de Zazú me enteré de que ella había abandonado la manada. Muchas veces me preguntaba a dónde habría ido.

Estos pensamientos me remordían la conciencia, y más porque sabía que ella llevaba un hijo mío en su vientre. La conciencia comenzaba a atormentarme más y más cada vez.

Por otro lado, sólo podía pensar que la vida hasta ahora había sido muy injusta conmigo, es decir, lo único que yo siempre había querido había sido obtener el amor de Sarabi, ¿Eso era mucho pedir? ¿Sería que estaba pagando un castigo divino? ¿Sería acaso que en realidad estaba encomendándome al dios equivocado?, tal vez Fabana tenía razón sobre Roh´kash, Y yo, tontamente seguía encomendándome a Aiheu? ¿Tendría algo que ver la profecía? ¿Quién podría decirme?