Capítulo 40: ¿Qué ha sido de ella?
Y así pasó el último medio mes de gestación de ambas leonas.
¿Quién sabe dónde se encontraría Sarafina?, pero donde estuviera, resultaba obvio suponer que su bebé ya había nacido.
Esa madrugada, una vez que Zira había salido de cacería, llegó Zazú a la cueva, más nunca imaginé que traería con él una noticia realmente inesperada para mí. Una noticia que no supe como tomar.
"Señor, por desgracia la cachorrita de Sarabi, de nombre Shanny, murió segundos después haber nacido."
Era extraño; por un lado, sentía algo de descanso y tranquilidad al saber que aquella cachorrita llamada Shanny, no sería motivo de mis preocupaciones. Ella no sería la futura reina que me provocaría sentimientos de envidia ni de coraje, tampoco sería aquella niña que me recalcaría con su simple existencia, el detestable romance entre Sarabi y mi hermano, aunque, por otro lado, no podía evitar sentir una gran compasión por Sassie. El sólo imaginar que ella estaba sufriendo tanto en esos momentos, era una idea desgarradora, pues finalmente yo… aun la amaba.
En eso estaba yo pensando, cuando Zazú interrumpió mis pensamientos.
"Alteza…" Me dijo, y yo me alegré pues, pese a que no era rey, me alegraba saber que me reconocían como Príncipe Segundo. "Yo sólo vine a darle mi más sincero pésame por la muerte de su sobrina."
No le respondí. Me le quedé viendo muy serio.
"Bueno," Dijo Zazú reflejando cierto nerviosismo en la voz "Ya... ya me Voy."
Justo cuando Zazú comenzó a emprender el vuelo, le grité:
"No... ¡Espera Por favor!"
"Sí, alteza."
Me quedé pensativo por unos segundos. Después comencé a decirle.
"Zazú… ¿Has sabido algo de Sarafina?"
"No, señor."
"Bien... ¿Sabes, Zazú?, Sarafina se embarazó casi al mismo tiempo que Sarabi. Me temo que tal vez ya dio a luz a su bebé... ¿Crees que Talvés pudieras...?"
"¡Ah no, alteza! ¡Eso sí que no! ¡Yo a usted no le hago favores! Desde que mi madre Zatzy me cedió su cargo de consejera real a mí, usted sólo se ha dedicado a menospreciarme e insultarme."
"¡Oh!, Vamos Zazú, ¡Por favor!.. Además, tú eres mayordomo de toda la familia real, no solamente de Mufasa y de Sarabi. Teóricamente tendrías que acatar mis órdenes." Finalicé en en un tono de ironía, mientras le rascaba la cabeza al ave con mis uñas a la fea ave, podía percibir su nerviosismo.
Zazú suspiró con resignación, y dijo a regañadientes:
"Está bien… Lo haré... Pero no sé que ganaré…".
Zazú emprendió el vuelo, hacia su búsqueda.
Pasaron varios días, dentro de los cuales hasta llegué a pensar que Talvés el pajarraco me había tirado de a loco, pero justo cuando comencé a juzgarlo, él llegó a la cueva, con noticias.
"Bueno Scar, le traigo la información que me pidió."
"Perfecto Zazú, Dímela."
"Bueno, señor. Primero que nada, Sarafina no se encuentra ya, en las tierras del reino, y no piensa regresar."
"¡¿Cómo?!," Le dije muy sorprendido. "Entonces, ¿Realmente se volvió una leona vagabunda como yo pensé?"
"Negativo, señor." Me dijo Zazú. "Lo que pasa es que Sarafina tiene un nuevo hogar ahora."
Levanté una ceja, y lo miré con extrañeza.
"Y... ¿Dónde vive?"
"Ella está viviendo con su alteza Shizazen, en el reino vecino. Al parecer el rey Shizazen y Sarafina están muy enamorados."
"¡¿QUÉ?!" Pregunté crispado. "¡¿Con el rey Shizazen?! ¡¿Enamorados?!... ¡¿Pero cómo?! ¿¡Por qué?!"
"Eso señor… me temo que es información confidencial"
"¿Ah, sí?," le dije en tono pícaro y mostrándole los dientes. "¿Y si te devoro por no querer decirme?"
Pude notar que Zazú estaba muy nervioso. Él comenzó entonces a titubear.
"Bueno… está bien… se lo diré… según lo que me contó, todo comenzó poco después de que ella se peleó con usted…"
"Yo ya no tengo nada que hacer en estas tierras, Sarabi. Buscaré un lugar nuevo para vivir... Lejos de él."
"Pero Sarafina… ¿segura que estarás bien?"
"Muy segura, Sassie. No soy la única leona que ha sobrevivido sola en el gran mundo."
"Pese a todo, nunca olvides, querida Saffy, que siempre serás mi mejor amiga."
Y así, tras una despedida dolorosa, Sarafina abandonaría las tierras del reino por un largo tiempo.
Pasó una semana dentro de la cual, la valiente leona se vio privada de comida y agua, pero lo más doloroso era la soledad que la invadía. Ella en verdad había creído que todo sería sencillo, pero, embarazada, hambrienta y sin un rumbo fijo, su corazón se desanimaba, más su orgullo herido, no la dejaría volver. Scar no la vería sino era triunfante y feliz.
Así, una congelante noche, Sarafina se recostó en el suelo, rendida. Estaba muy triste. Por aquellos momentos su mente se remontaba una y otra vez a la traición de su amado: ¿Cómo había podido hacerle eso?, ella no lo entendía porque su corazón había pertenecido todo ese tiempo a Scar. Él había sido su gran amor. Entonces se dio cuenta de que la brisa helada de la noche no podía ser comparada con el frío que estaba abrigando en su corazón, el cual sintió dar un vuelco que le provocó el más profundo y sincero llanto. Con una de sus zarpas acariciaba suavemente su vientre, y con otra secaba sus lágrimas. Por un momento sintió que aquel pequeño sería todo lo que tendría en la vida, aunque realmente ella se sentía indigna de al menos una pizca de amor.
Así pasaron unas horas. El cantar de algunos búhos se escuchaba en la penumbra, hasta que de repente, Sarafina vio acercarse a ella, una desconocida silueta:
"Hola," dijo la figura desconocida de un león. "¿Tu quien eres?, nunca te había visto por aquí.
Sarafina se quedó callada. Estaba demasiado asustada.
"¿Te asusté?, en verdad lo siento. Creo que debí presentarme." Dijo aquella voz, en un tono tan amable, que hizo que Sarafina no se sintiera tan incómoda. "Soy Shizazen. El rey de estas tierras. Las conozco tan bien, que de inmediato me di cuenta de que no eres de por aquí, ¿cierto?"
Entonces Sarafina, sintiéndose con mayor confianza, sonrió.
"Sí, majestad. Está en lo correcto."
Entonces, el león ahora conocido como Shizazen, dijo, con una expresión pícara:
"Que mis súbditos me llamen majestad está bien… pero una leona tan hermosa como tú lo haga, definitivamente no, sólo llámame 'Shixy' por favor."
Aquel joven le inspiró mucha ternura a Sarafina. La leona no pudo evitar emitir una suave y silenciosa risita, que buscó ocultar cubriéndose la boca con una de sus zarpas.
"Está bien… Shixy," dijo entre risas.
Cuando ella se descubrió la boca, pasó algo muy especial: Shizazen hábilmente le robó un gran beso, que ella, sin pensárselo dos veces, le respondió.
Y así pasaron los días. Shizazen, quien al haber quedado prendado de Sarafina desde el primer día, mando a sus súbditos a buscar una cueva donde ella pudiera vivir.
El joven rey comenzó a buscarla mucho, y poco a poco el romance entre ambos leones comenzó a florecer. Shizazen había logrado convertir las lágrimas de Sarafina en flores de alegría y color.
Fue tanto su amor por ella, que en cuanto nació su cachorro, Shizazen le pidió matrimonio, y la llevó a vivir con él en su Roca Real1 , buscando en cada detalle, en cada cosa, hacerla feliz, pues jamás antes en su vida, habían aflorado sentimientos tan fuertes y profundos por nadie más.
Sarafina:
"Bajo la sombra me encontraba
Perdida en medio de la nada,
Gritando sin consuelo."
Shizazen:
"Gracias por darme la oportunidad
De encontrarte, para así,
Ser yo quien te libere de la terrible oscuridad"
CORO (Ambos)
En medio del abismo
Llegas tú
Salvándome del hastío
Que brinda la infinita soledad,
Con tu luz2
"Con que… así fue," dije con cierta ironía y desprecio. "Que conmovedor." Finalicé con un sarcasmo, y cruzando mis patas delanteras. La verdad es que ese tema me causó cierta repugnancia, así que desvié la conversación hacia otro tema relacionado que también me interesaba.
"Y el cachorro de Sarafina… ¿Ya nació?"
Zazú sonrió gustoso.
"¡Por supuesto, señor! Y eso pasó el mismo día que Sarabi dio a luz.
"Y, ¿Qué fue?" Le pregunté amablemente.
"¡Oh, señor! Fue un lindo cachorrito llamado Mheetu3.
No lo podía creer, yo tenía un hijo varón llamado Mheetu, al cual tal vez su madre nunca me dejaría ver ni acercarme, y que crecería creyendo que Shizazen era su verdadero padre.
"Y... ¿Cómo está el cachorro?, ¿Está bien?, ¿Nació sano?" Le preguntaba muy impaciente.
"Es un hermoso cachorrito," dijo Zazú. "Está muy sano y fuerte. Tiene unos ojos verdes muy parecidos a los de usted."
"Me imagino," le dije con un dejo de ironía.
"Además," Prosiguió el cálao. "Aunque el Rey Shizazen no es su verdadero padre, ama a Mhettu como a un verdadero hijo. Tanto así que lo ha elegido para ser su heredero al trono."
"¿Y tú como sabes que Shizazen no es su verdadero padre?" Pregunté, mirando a Zazú con sospecha.
"Sarafina misma, me lo dijo..." Afirmó el ave.
Me quedé muy pensativo. Nunca me imaginé que los acontecimientos fueran a dar un giro de tal magnitud. Analizaba las cosas en mi mente, cuando el ave, interrumpió mis pensamientos.
"Alteza... ¿Puedo preguntarle algo?"
"Dime, Zazú."
"¿Por qué está usted tan interesado en la vida de Sarafina y su cachorro Mheetu?"
Una sensación de enojo me invadió. Tomé a Zazú por el cuello, apretujándolo un poco.
"¿En verdad quieres saber?" Gruñí encolerizado. "Bueno pues... Resulta que ese niño, es en realidad mi hijo... Pero tú no vas a abrir el pico... ¡¿verdad?!
Lo solté, dejándolo caer al suelo, el pobre cálao aterrizó de un sentón.
"Yo espero que no abras el pico, porque, si la reputación de Sarafina o la mía se ven manchadas por tu culpa…"
Pasé un dedo por mi cuello, simulando partirlo en dos.
"¿De acuerdo?" le dije mirándolo con malicia y con voz misteriosa.
"No, señor…", dijo Zazú temblando. "Seré una Tumba."
"Eso, espero..." Le dije. "Ahora, ¡ largo de aquí, si no quieres ser mi botana!"
"De acuerdo señor... Me voy... me voy... me fui..." Decía Zazú de forma histérica, mientras emprendía el vuelo.
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1 Para Shizazen en esta historia, su Roca Real, sería el equivalente a La Roca Del Rey, en Las tierras Del Reino.
2 La lírica es totalmente de mi autoría.
3 Supuestamente, Mheetu iba a ser un personaje OFICIAL de la película y sería el hermano menor de Nala, sin embargo al final Disney decidió descartar a este personaje. Eso hace que Mheetu ya no pertenezca a lista de personajes oficiales, y como esto es así, me tomé la libertad de converit a Mheetu en el hermano MAYOR de Nala, finalmente para Disney Mheetu no existe.
