Capítulo 42. La Invasión de Haki y el Retorno de Sarafina.
*REDACTORA*
A pesar de que Zazú había dado tan maravillosas noticias a Scar sobre su hijo y el reino de Shizazen, no pasó ni un mes, cuando los problemas y la mala racha comenzaron a surgir en aquel estable reinado:
Una terrible sequía comenzó a aquejar al reino de Shizazen, en los suelos no florecía nada, los animales comenzaban a emigrar a otros lados, y para colmo, dos manadas de leones atacaron al mismo tiempo el reino. Una de ellas era liderada por un león de aspecto desaliñado y melena oscura llamado Haki, el segundo, era un león con un ojo tuerto y de aspecto sombrío de nombre Zian.
Estos leones tenían una pésima reputación: Ambos, en su momento habían sido reyes, pero al finalizar su etapa de gobierno, se dedicaron a unir partidarios, hasta formar un gran ejercito, y a lo único que se dedicaban, era a declararle la guerra a los gobiernos estables, para desestabilizar y provocar caos y pánico, entre los habitantes. Eran como una especie de terroristas.
Los ejércitos de Haki y Zian eran tan grandes, que el Rey Shizazen tuvo que pedir refuerzos. Los tres gobiernos vecinos a los que pidió ayuda fueron a los de El Rey Leo, El Rey Mufasa y El Rey Sheizan, y estos enviaron como ayuda una pequeña tropa de leonas, más sin embargo no era suficiente, pues los ejércitos de los invasores superaban en número y fuerza, a los de Shizazen, Mufasa, y Sheizan juntos.
Y en vista de todo lo que estaba ocurriendo, el rey Shizazen tuvo que tomar una decisión de último minuto:
"Sarafina, debemos hablar."
Shizazen llevó a Saffy a un lugar apartado; La leona estaba muy asustada.
"Saffy, tú sabes que las cosas no han estado nada bien en el reino. Es importante que tú y nuestra hija, salgan de aquí cuanto antes y busquen un lugar más seguro donde vivir."
"Pero, mi amor," Comenzó a decir Sarafina, "mi hija y yo no podemos abandonarte en estos momentos tan difíciles."
"¡Por favor Saffy, trata de comprender!" Rogó Shizazen. "¿Que no te das cuenta?, nuestra hija es apenas una bebé, no puede crecer aquí, es muy peligroso para ella, además, tú estás viendo que la comida escasea día a día, ya casi no hay agua, todo anda mal aquí. Ella no podrá sobrevivir así."
Sarafina guardaba silencio, escuchando atentamente a su esposo.
"Es importante que tú busques un lugar seguro donde vivir, un lugar donde nuestra hija pueda crecer segura y feliz."
"Shizazen, no sé."
"Por favor, Saffy."
"Pero... ¿Qué hay de nuestro hijo, Mheetu?, si lo llevo conmigo no podrá recibir los conocimientos necesarios para ser el futuro Rey." Expresó Sarafina muy angustiada.
"Yo me quedaré con él," afirmó Shizazen. "Él es un cachorro que ha demostrado ser muy fuerte y valiente. Aún debe seguir aprendiendo todo para llegar a ser un gran rey. Yo cuidaré muy bien de él, por eso no te preocupes."
"Tengo miedo de que les pase algo a los dos," dijo Saffy angustiada.
"No te preocupes, amor. Estaremos bien. Además Mheetu ha crecido mucho, es un cachorro fuerte."
Y así, después de una larga y triste despedida, Sarafina partió hacia lo que alguna vez había sido su primer hogar: Las Tierras Del Reino.
Era bello regresar al lugar que la vio nacer, pero tener que dejar a Shizazen y a Mheetu había sido un duro golpe para ella.
Lo primero que hizo Sarafina al llegar a Las Tierras Del Reino fue ir con Mufasa y Sarabi a decirles que ella estaba de regreso. Ambos reyes las recibieron con mucho cariño, en especial Sarabi.
"¡Saffy!, ¡Cuánto tiempo sin verte amiga! ¡Pero por Aiheu, qué niña tan hermosa!"
"Bienvenida de nuevo, Sarafina," dijo Mufasa. "Supimos lo que pasó. Cuando el consejero real de Shizazen, el cálao Zazén, llegó a mi reino con la petición de ayuda para enviarles tropas de leonas, nos preocupamos mucho por ti."
"Gracias, Muffy, gracias también a ti Sassie, por eso mismo, he venido a decirles que he tenido que dejar las tierras de mi esposo, y ahora solicito regresar nuevamente a Las Tierras Del Reino."
Sarabi y Mufasa se miraron y le dijeron a Sarafina:
"Espera aquí, y te daremos la respuesta."
Ambos se apartaron de donde estaba Sarafina a discutir el asunto. Más tarde regresaron con la respuesta.
"Mi esposa y yo lo discutimos," dijo Mufasa. "Y Creemos que tomaste la mejor decisión al regresar a Las Tierras Del Reino, pero hay un problema; Tú Sabes que va contra las reglas que una leona que deja La Roca Del Rey pueda vivir nuevamente en la cueva real pues las leonas no lo permitirían."
Sarafina asintió con la cabeza, haciéndose a la idea de que no la dejarían quedarse en Las Tierras Del Reino.
"Por lo tanto," Continuó Mufasa, "mi esposa y yo hemos decidido…"
"Que te quedaras a vivir en la cueva abandonada que está junto al árbol de Rafiki." Agregó Sarabi entusiasmada.
Sarabi y Mufasa, llevaron a Saffy hasta la cueva, la cual estaba muy iluminada por los rayos del sol, pues le daban directo. Era un lugar perfecto para vivir.
"Queríamos que estuviera cerca del árbol de Rafiki, para que ustedes se sintieran seguras," Dijo Sarabi.
"Sarabi... Muffy… ¿Cómo podré agradecerles?"
"No es nada Saffy. Tú sabes que aunque ya no puedas vivir en la cueva real, siempre podrás contar con nosotros, porque te queremos muchísimo." Dijo Mufasa con una gran sonrisa.
Sarabi dio a Sarafina un cálido abrazo leonino y le dijo:
"Estoy feliz de tenerte de regreso en Las Tierras Del Reino. Tú siempre serás para mí, la mejor amiga que haya tenido."
Un día, Zira llegó con la noticia a Scar.
"¡Ya te enteraste! Sarafina Regresó a Las Tierras Del Reino."
" ¡¿En verdad!? ¡No puede ser!" Preguntó Scar crispado.
Por un momento pasó por su cabeza el hecho de conocer a su hijo Mheetu; De tener la oportunidad que no le había dado la vida, sin embargo, sus ilusiones se vieron opacadas por las palabras de Zira:
"Pero sólo vino con su hija Nala, al parecer Mheetu se quedó en el reino de Shizazen."
Scar sintió una gran decepción al ver que Talvés nunca tendría la oportunidad de conocer a su hijo Mheetu, y con ello, de nuevo la culpa y el remordimiento comenzaron a invadir su atormentada mente.
