POV Clarke

La batalla había terminado. Habíamos ganado. Unas cuentas bajas en los terricolas. Dos en nuestro lado del cielo, y cinco que nos importaran en la montaña. Tres de ellas niños…

Juntos con ellos la radiación había matado varias mujeres y hombres de la montaña y de los disparos una pareja de personas mayores que nos habían ayudado había muerto también.

No sé si me perdonaré alguna vez haber matado a todas esas personas… pero cuando estoy con Lexa el dolor desaparece y solo queda una sensación de comprensión.

Si existe el destino, está claro que quiere que estemos juntas.

Han pasado unas horas desde el suceso de la habitación y las reacciones no han tardado en surgir.

Mi madre está administrando la cura a los pocos que la necesitan. Todos los de la gente del cielo nos hemos ofrecido voluntarios para donar nuestra médula, sin esperar nada a cambio. Cómo hizo la gente de la montaña que nos ayudó.

Los terrícolas están montando las pilas de cuerpos para quemar, junto con los palos donde atar a Wallace Padre y Wallace hijo y terminar el ritual que dará fin a la guerra.

No me gusta su idea de barbarismo. Pero es importante para ellos y después de todo… no podemos tener una guerra contra ellos. Y menos ahora.

Jasper está en la enfermería provisional que han montado en el edificio, y aunque tiene una herida de bala, sobrevivirá. Su novia está a su lado y no para de hacerle carantoñas. Aunque dolorido, nunca he visto a Jasper tan feliz.

Me gusta pensar que Jasper es feliz. Sonrío..

LEXA: mi alma está en paz cuando te veo sonreir.

Estamos en su tienda. A solas. Lexa está quitándose la ropa de la batalla y limpiándose la pintura de la cara. Aún no hemos hablado de lo que ha pasado entre nosotras. Supongo que lo haremos después del ritual.

Está sentada frente a una mesa, con un espejo de mano y un cubo de agua. Tiene un trapo en la mano con el que se está quitando la pintura, pero lo está haciendo fatal y tiene la cara embarrada de negro.

Sonrío aún más fuerte y ella para lo que está haciendo y me mira. Ojalá pudiera hacer una foto de este momento. Termina riéndose ella también.

LEXA: sabes? La culpa de que tenga la cara así la tienes tú. Normalmente una sirvienta se encarga de limpiarme la pintura.

Me acabo de imaginar a una chica quitándole con cuidado la pintura a Lexa y se me ha revuelto el estómago.

CLARKE: y de que más se encarga esa sirvienta?

Levanto una ceja para que vea por donde va el tema.

Ella suspira y se ríe nuevamente.

LEXA: nunca he tenido amantes. Y menos sirvientes. No porque sean sirvientes, si no porque sería extraño.

La verdad es que su respuesta me deja a cuadros.

LEXA: no vas a venir a ayudarme?

CLARKE: quieres que sea tu sirvienta?

LEXA suspira y vuelve a su faena de quitarse la pintura.

Lo hace fatal. Una comandante que dirige a más de 20000 soldados y no sabe quitarse pintura de la cara.

CLARKE: dame.

Me acerco y le quito el pañuelo.

CLARKE: yo te la quito.

Se sienta de espaldas a la mesa y noto cierto tono burlón en su mirada.

LEXA: no quiero que seas mi sirvienta. Quiero que seas la reina del cielo.

Me sonrojo. Mojo el pañuelo en el agua y me acerco más a ella. Empiezo poco a poco a quitarle la pintura. Estar tan cerca de ella hace que me ponga nerviosa. Y lo sabe, no para de mirarme y sonreír.

CLARKE: sabes muy bien que lo de princesa es un mote.

Hace un gesto de indiferencia.

LEXA: mi pueblo te considera una princesa de todos modos.

Me agarra la mano con la que le estoy limpiando la pintura y dice.

LEXA: yo te considero la líder de tu pueblo. Tengas el título que tengas.

Me agarra de la cintura y hace que me siente en sus piernas. No voy a negarlo. La postura en muy sugerente. Rodeada mi cuerpo con sus brazos y hace que me pegue más a ella.

LEXA: tenemos que hablar… sobre esto.

Pega su nariz a la mía y me hace cosquillas con ella. No para de sonreír y creo… creo que yo tampoco puedo parar.

CLARKE: bueno… pues empieza tú.

Le robo un beso. Creo que cuando estemos solas voy a permitirme estos lujos siempre.

Ella sonríe y me devuelve el beso. Esta vez el beso es más profundo. Aún no noto su lengua pero… me está volviendo loca. Como me acaricia la espalda… pufff noto un fuego interior in crecento.

No puedo más. Profundizo más el beso. La beso con más avidez, más furia, más pasión. Ella lo continúa.

Me coge por la cintura y se levanta. Me agarro a ella con los pies rodeándole la cintura y pongo los brazos entrelazados en su cuello.

El beso es cada vez más profundo y noto como una humedad se crea en mis partes más nobles.

Lexa se dirige hacia su cama y justo cuando estamos en el borde se deja caer, dejándome tumbada en la cama boca arriba y ella estando de rodillas en el borde.

CLARKE: bfff espera.

Se queda como una estatua. Parada. Con sus ojos fijos en mí y sus manos aún en mi cintura. Cierro los ojos tres segundos para guardar este momento en mi memoria. Pero no quiero que la primera vez que ocurra algo "serio" sea antes de quemar los cuerpos de los caídos en la batalla.

LEXA: he hecho algo mal…? No quería… Yo solo…

CLARKE: yo también me he dejado llevar. Es solo, que cuando esto ocurra… no quiero tener que levantarme a los 15 minutos a quemar los cuerpos de los caídos en la batalla.

Me incorporo y me siento en la cama. Ella me abraza y deja caer su cabeza en mi barriga.

LEXA: tienes razón…

Deja un beso en mi barriga.. para después alzar la cabeza, mirarme y robarme otro en los labios.

Inspira cerca de mí, como para querer captar mi olor y después se acerca de nuevo a la mesa.

LEXA: podrías quitarme la pintura por favor? Tengo que volver a pintarme para la ceremonia.

Coge el pañuelo y me lo ofrece.

CLARKE: si voy a quitarte la pintura… vuelve a sentarte como antes.

Me obedece sin dudarlo.. y aunque me siento encima suya como antes, esta vez si acabo quitandole su pintura. Eso sí, entre besos y caricias.