POV Clarke
Ya éramos el decimotercer clan. Los terrícolas vitoreaban sin parar, la fiesta había empezado. Se arrimaron a las pilas de cadáveres ardiendo y empezaron a beber y festejar la victoria. Pronto se unieron, aunque a una distancia prudencial de las pilas, la gente del cielo.
Puedo ver mezclados con terrícolas a un Jasper dolorido y su novia, Monty, Raven, Octavia… hasta mi madre estaba con Indra bebiendo y celebrando!
Yo aún seguía conmocionada. Todas las cosas que habían pasado ese día… y las que quedaban por pasar. Le había dicho a Lexa que iba a pasar la noche con ella, pero ahora… tenía dudas. No de que quisiera estar con ella. Es solo que me apetecía estar un rato a solas conmigo misma.
A pesar de la fiesta, me dirigí a mi tienda. Pensé que en ella encontraría el descanso que necesitaba.
Cuando entré la vi desierta, tal y como esperaba. Compartía la tienda con Octavia y Raven. Y sus cosas estaban po encima de la mesa. No teníamos nada más que una especie de "colchones" que los terrícolas nos habían enseñado a construir.. y que Raven había mejorado, una mesa y dos sillas. Supongo que como casi nunca pasaba tiempo con ellas aquí no habían hecho falta más sillas. Siempre estaba en la tienda de Lexa urdiendo planes… o simplemente estando con ella.
Observé que en la mesa seguía el espejo de Octavia. Lo cogí y me miré en él. Tenía una aspecto terrícola… pero no dejaba de verse que era de la gente del cielo. Me miré el vestido súper ceñido. Menos mal que nadie me vio la cara cuando las sirvientas empezaron a romperlo delante de mí. No hablaban mi idioma, les dije algo sobre la irá de Lexa al ver roto el vestido y se rieron… y entonces empezaron a coserlo.
No me quiero imaginar a alguien sin sirvientes poniéndose este vestido. Lincoln tenía razón. Con razón se reía. Sonrío. Estamos creando lazos los unos con los otros.
Veo una sombra a través del espejo y me asusto.
LEXA: soy yo. No te asustes. No te encontraba… y estaba nerviosa.
Se acerca más a mí, del susto aún estoy temblando un poco. Nota mi temblor y se aparta.
LEXA: lo siento, no quería… asustarte. Yo solo…
No le salen las palabras. Supongo que no quiere repetir el suceso con Costia. Supongo que no encontrarme le ha hecho revivir cosas del pasado.
CLARKE: no te preocupes. No pasa nada, solo quería estar un rato a solas. Hoy he vivido demasiadas cosas, y necesito desconectar un poco de ellas.
LEXA: qué es desconectar?
CLaRKE: pensar en otras cosas.
Lexa asiente. Y se dirige hacia la salida. Me habla de espaldas.
LEXA: te he asignado a mis dos mejores guardias personales. Están al salir de la tienda. Te seguirán a todas partes, a menos que les digas que no lo hagan. Como he hecho yo ahora. Al principio te resultará incómodo, pero es por tu seguridad.
Está en la puerta, a punto de salir.
LEXA: entenderé si no vienes esta noche, Clarke.
No digo nada y se va. Suspiro. No es que no quiera estar con ella. Por supuesto que quiero estar con ella. Supongo que con esto le he roto un poco el corazón.
Suspiro otra vez. Dejaré pasar un poco el rato. Me tumbo en mi colchón y a los 10 minutos aparecen Octavia y Lincoln.
Parece que vienen a lo que yo debería estar haciendo con Lexa.
Octavia me ve y cambia su cara.
OCTAVIA: Así que los dos guerreros que hay fuera son porque tú estás aquí. Por qué no estás con Lexa? Debería ser vuestra gran noche.
Suspiro otra vez.
CLARKE: Necesito estar un rato a solas.
Lincoln me mira y mira a Octavia. Pasa su mirada de una a otra. Creo que no sabe si se van a quedar o no.
y yo creo es que hora de ver a Lexa.
CLRAKE: me voy a verla. Espero que Raven no os corte el rollo.
Octavia de ríe y abraza a Lincoln. Al menos se esperan a que salga de la tienda. Salgo y me encuentro a los dos guardias personales de Lexa. Me ha dado a sus guardias de más confianza? Está claro que no quiere que me pase nada malo. Les saludo y asienten. Comienzo a andar y me siguen. El camino hasta la tienda de Lexa es corto, pero se hace incómodo.
Hay dos guardias en la puerta que me impiden pasar.
CLARKE: quiero ver a Lexa.
GUARDIA: Heda no puede recibir a nadie por el momento.
Cómo? Qué está pasando? Me mosqueo.
CLARKE: sabes quién soy. Déjame pasar.
GUARDIA: no.
Mi humor empeora por momentos.
Me giro a mis guardias y les pregunto qué está pasando, pero no tienen respuesta.
Aprieto los dientes.
CLARKE; Déjame pasar. Ya.
El guardia ve mi cara y se tambalea un poco pero vuelve a repetir "no".
Mi cara es un poema. Voy a volver a increparle pero de la tienda salen dos chicas que me quitan la respiración y las ganas de matar al guardia. Saludan a los guardias y se van cabizbajas.
Quienes eran? Las sigo con la mirada, cuando escucho al guardia.
GUARDIA: Heda te recibirá ahora.
CLARKE: porfin.
Pego al pasar a la nueva mole de guardia de Lexa y entro en la tienda. Cuando estoy en la puerta les digo a los míos que se queden fuera.
La tienda está iluminada por dentro con muchas velas. Muchísimas velas. Crean un ambiente precioso.
Veo a Lexa con ropa de cama en medio de la habitación. De pie. Se ha lavado la cara y quitado el vestido.
Qué estaría haciendo con esas dos chicas? Pensaría que no iba a venir y quiso desfogarse con ellas? Una ira crece en mí envuelta de celos.
CLARKE: quienes eran?
La pregunta es sería, igual que mi tono.
LEXA: quienes eran quien? Los guardias a los que casi matas por no dejarte pasar o las chicas que han salido de mi tienda?
CLARKE: las chicas. Creías que no iba a venir?
LEXA: que hubieras venido o no no cambiaría nada de lo que he hecho con esas chicas. Si es eso lo que te preocupa.
CLARKE: seguramente si lo hubiera hecho.
Me giro dispuesta a irme. No voy a aguantar estas películas.
Lexa da unos pasos ágiles y me alcanza. Cómo puede ser tan rápida? Se pone delante de mí.
LEXa: donde vas?
CLARKE: a mi tienda.
LEXA: por qué?
Me mira extrañada. Yo le aparto la mirada.
LEXA: estás celosa?
CLARKe: quienes eran.
Lexa se ríe. Me intenta abrazar pero doy unos pasos hacia atrás. Me pone cara de pucheros.
CLARKE: no te lo repetiré.
LEXa: dos criadas que me han quitado el vestido y limpiado la cara. Mejor dicho, que SOLO me ha quitado el vestido y limpiado la cara. Por Becca Clarke, la única persona con la que quiero hacer algo es contigo. Y respecto a tu pregunta, no sabía si vendrías o no, pero he querido poner las velas por si acaso.
La miro con calma, parece que dice la verdad. No sé porque dudo por ella. Será por el poder que tiene. O por el cuerpo que tiene. Podría tener a cualquiera. Y sin embargo dice que me quiere a mi.
CLARKE: te creo.
Me giro y doy vueltas por la habitación. Lexa me sigue.
LEXa: estás más tranquila?
Se queda parada delante de la cama, con los brazos en jarra. Yo sigo andando por la habitación y no contesto.
LEXA: si quieres irte puedes marcharte sin temor.
CLARKE: no te temo.
LEXA: la verdad es que las chicas eran guapas no?
Su comentario hace que me encienda.
CLARKE: la verdad es que sí.
Voy a picarla. A este juego pueden jugar dos.
CLARKe: si se lo pidieras… Se acostarían conmigo?
Noto como Lexa se tensa. Toda ella.
LEXA: no soportaría saber que alguien que no sea yo te toca.
Ahí tengo lo que quería.
CLARKE: a mi me pasa lo mismo.
En verdad no tiene la culpa de que me haya puesto paranoica.
CLARKE: siento haberme puesto así. Yo… quiero ser la única que…
LEXA: yo también quiero ser la única.
Nos acercamos, nos abrazamos. Hundo mi cabeza en su cuello. La aspiro. Que bien huele.
Su cuerpo se acopla junto al mío. El abrazo se vuelve más fuerte. Más reconfortante. No me arrepiento nada de haber venido aquí. Pero.. y ahora… qué vamos a hacer?
Tengo ganas de.. hacerla mía. Sé que ella también las tiene. Me gustaría estar a la altura de las circunstancias. Estoy nerviosa, no sé si lo voy a hacer bien.
LEXA: quiero dejarme llevar Clarke. Por esto que sentimos. Quiero que te enamores perdidamente de mi, tal y como yo estoy yo de ti.
CLARKE: crees que no estoy enamorada de ti.
LEXA; lo estás?
CLARKE: no tengo dudas de lo que siento. Pero la situación de abruma. Que sintamos esto implica muchas cosas, para nuestra gente. Quiero tener una relación normal contigo. Quiero poder cogerte de la mano y que la gente lo vea. No quiero esconderme. No quiero esconder lo que siento. Envidio a Lincoln y Octavia. Ellos pueden.. ser ellos. Y nosotras?
Lexa suspira y cierra los ojos. Da vueltas por la habitación.
LEXA: yo tampoco quiero esconder lo que siento. Pero tampoco quiero ponerte en peligro. Por qué no empezamos por poca gente? Gente de confianza. Al menos hasta que lleguemos a Polis. Allí, tendremos otros problemas, aunque menos graves, y podremos manejar esta situación.
Lexa me devuelve la mirada, y se acerca poco a poco. Cada paso que da me pongo más nerviosa. Me muero por besarla y creo que ese momento está al llegar.
LEXA: Quizá así no estaremos "tan" escondidas. Podremos tener momentos con gente en los que seamos nosotras mismas y no las representantes de nuestro pueblo.
Ha llegado hasta donde estoy. Me coge las manos y las pone sobre sus hombros. Después pone las suyas sobre mis caderas.
LEXA: Qué me dices?
CLARKE: Qué... cuando me vas a empezar a besar?
