POV Clarke

La noche anterior había sido fantástica. Compartimos muchas caricias y confidencias y volvimos con nuestros respectivos aliados.

Me siento feliz. Preocupada, pero feliz. Vuelvo a cabalgar con Lexa a mi lado. Pero ya no nos escondemos para besarnos. Ni para abrazarnos. El camino se está volviendo un poco rápido. Pero de momento no hemos tenido sorpresas. Algunos rastreadores han encontrado rastros de personas y los informantes dicen que tenemos al ejército de Azgeda a unos 6 días a pie. Lexa está cogiendo ventaja.

Pienso en lo que dicen de que es implacable en la guerra. Quizá tengan razón. Ganar tiempo en el camino ha sido crucial. La rotación de los hombres, las paradas ligeras. Incluso alguna vez ha bajado a correr con sus hombres para ver cómo estaban. No me extraña que digan que es una comandante diferente. Supongo que todo esto lo aprendería de Anya. Que suerte tuvieron todos de que las emparejaran.

LEXA: hoy será la última noche que pasemos al aire libre Clarke. Cómo quieres pasarla?

Esa pregunta es fácil.

CLARKE: contigo. Ayer te eché de menos mientras dormía.

Lexa me pone ojos de corderillo.

LEXA: y yo a ti. Clarke… tengo que prepararte para Titus.

CLARKE: tengo que ponerme algo elegante?

Lexa niega con la cabeza y sonríe.

LEXA: ojalá fuera eso. Intentará volvernos la una contra la otra… por mi seguridad. Incluso puede que meta por medio a gente del cielo. Octavia será tu sombra durante los días que estemos allí. No confío en nadie más que en ella para cuidar de ti dentro de una habitación. Mis guardias y los tuyos le hacen caso a él también. Eso no lo puedo cambiar Clarke.

Lexa pone cara de preocupación. Intento calmarla.

CLARKE: todo saldrá bien Lexa

LEXA: a veces pienso que Titus fue quien entregó a Costia.

Lexa mira al frente y pone su pose de Heda. Como la tiene de ensayada.

CLARKE: por qué piensas eso?

LEXA: por cómo desapareció. Estábamos en la torre, ya la verás, y discutimos… mucho. En cierto modo, por Titus. Azgeda no quería unirse a la coalición y querían ser ellos los que mandarán por encima de Heda. La superioridad de su ejército era aplastante respecto al de Triku. Pero no al ejército de la coalición. Azgeda no quería entrar en guerra conmigo. Quería imponerse. Sabía que perdería una guerra, aunque hubieran muchas bajas en mi lado. Perdón, nuestro lado.

CLARKE: y qué pasó? Qué motivo daban para no aliarse a los demás clanes?

LEXA: la coalición era débil, pero yo era quien lo unía. Nunca lo política ha sido tan difícil Clarke. Tenía escondida a Costia, para que no pensaran que era débil o que una simple sirvienta podría decidir el estado de 12 clanes. Azgeda supo de su existencia y lo evidenció. Titus me pidió que cortara la relación, que la enviara a casa. Yo sabía que si hacía eso la matarían antes o después. Costia tampoco quería volverse, pero.. en cierto modo la obligué. Ese día, le dije que teníamos que pensar en esa opción, en que se fuera por un tiempo a un sitio donde no pudieran encontrarla. Salió de la habitación enfadada, gritándome si la quería de verdad. Fue lo último que supe de ella. Supuse que se fue a su habitación, pero a la mañana siguiente no apareció. El resto de la historia ya la sabes.

CLARKE: por eso no quieres que Octavia se separe de mi… vaya con Titus. Parece que está enamorado de ti.

Lexa se ríe.

LEXA: no, lo que le pasa es que tiene una posición complicada.

CLARKE: ya veremos…

Seguimos un rato cabalgando, el camino empezaba a ser sinuoso pues estábamos por una montaña

LEXA: cuando pasemos esa curva… verás por primera vez Polis. A mi me impresionó la primera vez que lo vi. Estoy deseando ver tu reacción al verla.

Y no era para menos. Era una ciudad. Una ciudad de verdad echa ruinas. Con una torre gigante que antaño fue un edificio importante. Ahí estaría en ascensor.

Supongo que tengo la boca abierta hasta el suelo, porque Lexa no para de reírse.

CLARKE: así que la Torre es tu casa?

LEXA: nuestra casa Clarke.

Me sonrojo.

CLARKE: dime que tenéis agua caliente para bañaros

LEXA: en la torre hay agua caliente para bañaros.

Suspiro profundo. Por fin.

LEXA: pasa algo?

CLARKE: no.. es que.. hace mucho que no me pego una ducha con agua caliente.

LEXA: eso se puede arreglar.

Me sonríe, se acerca con su caballo al mío y me pide que me acerque. Alarga su mano y roza mi cara.

LEXA: pase lo que pase de ahora en adelante… prometeme que recordarás estos dos días, estas dos noches…

Eso era fácil. No podía parar de pensar en ella.

CLARKE: te lo prometo Lexa.

Asiente y me dice que va a ver a todo el pelotón. Se va hacia atrás y Octavia ocupa su lugar en la marcha.

CLARKE: sinceramente, te prefiero a ti que a los armarios.

Octavia sonríe.

OCTAVIA: eso es un halago princesa? Me gustas más cuando estás con Heda un tiempo. Sisi. Totalmente.

CLARKE: creo que nunca he sido tan feliz… espero que me dure.

OCTAViA: me gusta verte así… aunque no sea con mi hermano.

Ya me había olvidado de Bellamy.

CLARKE: cémo está?

OCtAVIA: asimilando que en vez de estar con él estás con una mujer… y con la Comandante de un ejército que nos sextuplica.

CLARKE: visto así no lo tiene fácil.

OCTAVIA: visto así menos mal que se enamoró de ti la comandante. Si no hubiera sido por eso… A saber qué habría pasado.

CLARKE: seguramente estuviera muerta ya. Alguien me habría matado por coger, lo que dicen que es, mi poder.

OCTAVIA: Sí bueno.. quédate con tu poder de matar cosas. Yo me quedo el de amar de los terrícolas. Por cierto…

Se acerca más a mí y me habla en voz baja.

OCTAViA: ya habéis…

Asiento.

OCTAVIA: y cómo es?

CLARKE: cómo es que?

OCTAVIA: en la cama Clarke.

Me sonrojo. Aún no lo hemos hecho en una cama. Ha sido todo demasiado rápido. Aún me acuerdo de como follamos en la mesa de su tienda… pufff fue bestial. Quitarle el vestido. Tenerla arriba y abajo…

CLARKE: aún no lo hemos hecho en una cama… pero es fantástica. Es… Brutal.

OCTAVIA: se la ve en forma… seguro que se le marcan los abdominales.

CLaRKE: no tanto como a Lincoln. Vosotros ya..?

OCTAVIA: sí..

CLaRKe: y cómo es?

OCTAVIA: es mi primer chico… pero es bestial.

Me sonríe.

OCTAVIA: crees que será cosa de terrícolas?

Me río y ella se ríe conmigo. Es genial poder hablar con ella sobre esto.

Seguimos un rato cabalgando, hasta que llega Lexa y dice que no acamparemos. Que seguiremos hasta llegar a Polis. Los ánimos de la gente del cielo se apagan, mientras que los terrícolas gritan de alegría.

CLARKE: Lexa.. por qué no paramos? Ha pasado algo?

LEXA: al ritmo que llevamos nos esperan pasado mañana o como mucho mañana por la noche. Llegaremos por la mañana, nos anticiparemos a políticos y posibles traidores.

CLARKE: desde cuando sabías esto?

LEXA: se me ha ocurrido ahora.

Madre mía. Entonces ya no vamos a dormir al aire libre otra vez? Oh. Oh espera. Eso significa que descansemos en Polis mañana?

CLARKE: cuando lleguemos a Polis.. descansaremos?

Lexa asiente.

LEXA: os asignarán habitaciones. La tuya estará al lado de la mía. No te preocupes.

CLARKE: creía que íbamos a dormir juntas.

LEXA: y lo vamos a hacer. Solo que no sabes en qué cama.

Me guiña un ojo y se vuelve a reír. Quizá sea mejor así. Si nos enfadamos puedo irme a mi habitación y tener un tiempo conmigo misma.

CLARKE: lo de la habitación desde cuando lo tienes pensado?

LEXA; desde que te invite a Polis.

CLARKE: ya pensabas por entonces en qué cama hacerme tuya?

Lexa se sonroja. Se acerca a mi en su caballo y me dice…

LEXA: llevo pensando y soñando hacerte mía desde la primera vez que dijiste "tu eres la que envió 300 soldados a matarme".

CLARKE: sabes que así no me conquistas verdad?

Lexa me mira sorprendida y se aleja.

LEXA: creía que querías saber la verdad.

CLARKE: la verdad… quiero llegar ya a tu habitación.

LEXA: pronto Clarke. PRONTO.

CLARKE: me pone nerviosa como dices mi nombre cuando hay deseo de por medio.

Lexa sonríe. Tiene la mirada pícara. Estoy deseando llegar a una cama con ella.

La noche se vuelve dura, vamos más lentos pero seguimos avanzando.

Poco a poco el amanecer empieza a alzarse y Polis está en frente de nuestras narices. Por fin llegamos. Lexa va la primera.

Lo primero que nos encontramos de la ciudad es que tiene una especie de muro de 3 metros construido con trozos de edificios rotos, piedras grandes, madera, coches… de todo. En concreto nosotros estamos en frente de una puerta negra de metal.

Por arriba del muro hay guardias que ven a Lexa y empiezan a circular por voz que Heda ha llegado. Abren las puertas y entramos. En la ciudad hay calles, con puestos de venta a lo medieval. Están montandolos, cuando Lexa pasa por el lado de alguien… Este se arrodilla y dice Heda.

CLARKE: te tienen mucho respeto.

LEXA: más bien miedo.

CLARKE: por qué te temen?

LEXA; porque soy Heda. Otros Heda antes de mí no eran muy buenos con el pueblo. Por eso me respetan. Por si me vuelvo contra ellos. No se dan cuenta de que ellos son mi pueblo y vivo solo y para protegerlos.

CLARKE: creía que también vivías para quererme…

LEXA: Heda no. Lexa si vive parar quererte Clarke.

CLARKE: y quién eres ahora de las dos?

LEXA: soy las dos a la vez, siempre.

CLARKE: me gustas más cuando eres Lexa…

Sonreímos. Este día va a ser muy largo.