Capítulo 66: ¿Por qué no puedo amarla? ¿Por qué no puede amarme?

HAGA CLIC PARA VOLVER AL INDICE

Scar narrando:

Una noche en la que me sentía realmente abrumado por los pesares de la vida, salí a caminar. Y bajo la luz de la luna, me recosté sobre unos pastizales a contemplar las estrellas. Quería platicar un momento con mi amada madre Uru, con mi segunda madre Fabana, y por su puesto, con la gran diosa Roh´kash, quería meditar y conectarme con esos espíritus. Pero unos desgarradores sollozos desviaron mi atención:

—¿Sarabi? ¿Eres tú?

—¿Qué quieres Scar? —me respondió con desdén.

—Estas llorando, ¿Qué sucede preciosa?

En ese momento la voz de la leona se suavizó un poco.

—Es… Mufasa… A pesar del tiempo que ha pasado, no puedo asimilar su…

—Lo sé, lo sé; No puedes asimilar su muerte.

Sarabi bajó la mirada y asintió con la cabeza, apenada.

—Yo también estoy muy triste por la muerte de mi hermano —le dije–, Ven linda, dame un abrazo—. Ella se acercó a mí. Pude notar su desconfianza –Déjame demostrarte lo mucho que puedo amarte. Déjame demostrarte que puedo ser mejor que mi hermano.

Me paré sobre mis dos patas y la abracé concierta codicia, con mucho deseo y algo ferocidad. Mi cuerpo entero comenzó a estremecerse y a temblar. Era la primera vez que la tenía de esa manera.

—¡Basta! —le oí decir, pero yo no podía parar: Comencé a besarla de una forma salvaje. Quería desbordar en ella todo el deseo que había tenido que tragarme durante estos años. Tras esto, ella se apartó de mí con brusquedad, lanzándome un zarpazo. Pude notar el horror reflejado en sus ojos.

—¿Por qué haces esto? —me preguntó mirándome fijamente—, lo que sientes por mí no es nada más que un capricho propio de un cachorro. Nada más.

Y con estas palabras ella se retiró con paso firme y decidido.

En ese momento sentí mucha rabia. Mucha frustración: ¿Por qué no podía poseerla? ¿Por qué ella no podía corresponder a mi amor? ¿Por qué los dioses me habían negado esa oportunidad? ¿Qué clase de castigo divino estaba yo pagando? ¿Porqué las cosas debían ser así?

¡¿Por qué?!