Capítulo 75: La boda más dulce

Redactora:

Pasó algo de tiempo, dentro del cual Scar había tomado una importante decisión: Elanna y él se casarían.

Así, una tarde, el león de oscura melena mandó llamar a todo el pueblo para darle un importante comunicado:

—¡Querido pueblo! —gritaba Scar con gran fervor desde la cumbre de La Roca Del Rey.

—¿Querido? —Se burló una jirafa con ironía—, imaginen lo que sería de nosotros si no nos quisiera.

—Los he reunido a todos este día para darles un importante comunicado; ¡el día de mañana contraeré nupcias con la princesa Elanna!

Después de puras calamidades, esa era en realidad una buena nueva.

"Quiera Aiheu que la reina traiga bendiciones a estas desoladas tierras," opinaban algunos animales; "Elanna es un ángel, esperemos que al casarse con alguien tan dulce al rey se le quite lo amargado," pensaban otros.

Y así se decidió; Todos estaban muy regocijados y felices. Todos excepto una leona.

Zira estaba destrozada; para ella, la boda de Scar con Elanna era la peor de sus derrotas, el colmo de su mala estrella. Scar debía ser suyo así fuera lo último que hiciese en su vida, y ya no importarían los medios a los que tuviera que recurrir para lograrlo.

A la mañana siguiente, todos los animales se reunieron a las faldas de La Roca Del Rey, estaban muy emocionados por la ceremonia. También asistieron las leonas de la manada de Mufasa, las leonas del ex ejército de Haki y por supuesto todas las hienas.

Elanna lucía radiante esa mañana; Su mirada reflejaba su inmesa alegría. Sus orejas estaban decoradas con unas lindas flores rojas y azules. Después llegó Taka; tenía una inusual expresión de alegría en el rostro, nunca en su vida había sentido tanta dicha. Se acercó a Elanna, para dar los pasos necesarios antes de llegar con Rafiki, el cual los esperaba al frente para guiar los votos.

—Queridos hermanos —comenzó Rafiki—, estamos aquí reunidos para celebrar la unión...

Mientras Rafiki seguía su discurso, Taka miró hacia arriba contemplando La Roca Del Rey en todo su esplendor, después se volvió hacia Elanna, y le susurró suavemente al odio:

—¡¿No te da emoción?!, a partir de mañana tu estarás allá arriba a mi lado, como la nueva reina. Mi amada reina.

Elanna sonrió. Sus ojos brillaban cual diamantes, dejando al desnudo la dicha de su alma.

La boda continuaba.

En ese momento Rafiki sacudió su cayado sobre Elanna y Taka como ritual de unión.

Scar Miraba fijamente los bellos ojos de Elanna, tan profundos y cálidos que en ellos su desolado espíritu encontraba descanso. Scar los contemplaba con un brillo en la mirada que sólo un verdadero enamorado puede irradiar. Ambos se besaron dulcemente.

Al finalizar la boda, todos los animales se acercaron a felicitar a los novios. También las leonas. Sarabi se le acercó a Elanna y le dijo:

—Hermana, no creo que haberte casado con Scar haya sido la mejor decisión que has tomado, pero sabes que siempre te apoyaré en todo lo que hagas.

La abrazó, pero Elanna se sintió algo incomoda con esto, por su parte Scar volteó a todas partes en medio de la multitud, ¡Zira no estaba por ningún lado! , él sintió un vuelco en el corazón; ¡La mejor de sus mejores amigas en todo el mundo no había asistido a su boda!

Trató de no pensar en eso. Nada debía opacar la felicidad de aquellos momentos.

Elanna se le acercó.

—¿Qué piensas, cariño?, Te noto distraído.

—Nada linda…, Solo estaba pidiendo a los dioses que bendijera nuestro matrimonio.

Ambos leones se abrazaron y se besaron con mucho amor.