Capítulo 78: Una despreciable orden bajo amenaza.

Shenzi, bebía tranquilamente agua de un charco, cuando Zira se le acercó.

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—Necesito tu ayuda—, le dijo Zira.

—¿Qué sucede?

—Eres la Roh´mach de tu jauría, ¿cierto?

Shenzi asintió con la cabeza, algo confundida.

—Pues bien, —continuaba la leona—, quiero que le ordenes a la sacerdotisa Shimbekh, que realice un conjuro "Mina- Phupa Mina-Zwa" a Scar y a Elanna.

Shenzi se sobresaltó mucho al escuchar esto.

¿MINA- PHUPA- mina-zwa?, ¡¿El conjuro para hacer creer a la víctima que aquello que ha soñado sucedió en la vida real?!, ¿Sabes acaso lo riesgoso que es eso?, ¡¿Sabes que hacer eso puede cambiar el destino de alguien de manera radical?!, Dime Zira, ¿Qué es exactamente lo tú quieres que ellos vean en sus sueños para que ellos piensen que las cosas que soñaron fueron reales?, Debes tener una muy buena razón para pedirme algo así.

—Y la tengo, Shenzi –le respondió la leona con brusquedad—, ahora te diré qué es exactamente lo que quiero que ambos vean en sus sueños...

Zira acercó su boca al oído de Shenzi y comenzó a murmurarle algo, mientras la hiena asentía con la cabeza. Cuando la leona terminó de decirle, Shenzi le lanzó una mirada de sospecha a Zira.

—¡Lo sabía! —Exclamó—; Yo siempre supe que estabas enamorada de Scar, pero nunca hubiera imaginado hasta qué límite llegaría tu obsesión por él, sin embargo, realizar ese conjuro es casi corban, las consecuencias podrían ser terribles.

—¡¿Y, qué con eso?! —preguntó Zira enérgicamente, comenzando a exasperarse.

—Aprecio mucho a Scar —replicó Shenzi—, no haré nada que pueda dañarlo.

Los ojos de Zira destellaron con furia. Levantó una de sus zarpas, y dejó al descubierto sus enormes uñas.

—Pues si no lo haces, tus hermanos pagarán las terribles consecuencias, ¿O, acaso quieres que tengan el mismo fin que tu madre Fabana?

En cuanto dijo esto, Shenzi de pronto se sintió acorralada, chantajeada. Abrió mucho sus ojos, y sintió una impotencia terrible. Su mandíbula le temblaba, y arrastrando las palabras, señaló:

—Te aprovechas de mí porque eres leona y yo Hiena. Te aprovechas de mí porque eres la reina y yo solo la Roh´mach de mi gente. Me chantajeas con los seres que más amo que son mis hermanos, ¡Tú ganas Zira!, lo haré. Se lo ordenaré a Shimbekh. Se hacen locuras por amor, pero lo tuyo sobrepasa el límite. Yo sé que un día pagarás muy caro las consecuencias, porque nadie escapa de la justicia implacable de la diosa Roh'kash quien todo lo ve y todo lo sabe.