A/N: Sé que ya es bastante tarde para esto, pero más vale tarde que nunca: Felíz navidad!. Jaja, que patético. Olvidé dar mis saludos navideños en el capítulo anterior xP
También olvidé agradecer por todos los comentarios! Muchíiiiisimas gracias a todos los que dejaron reviews, me alegra que les haya gustado ^^
Capitulo 2
Mio durmió hasta tarde. Cuando despertó Ritsu ya la estaba esperando en la mesa con el desayuno prácticamente listo.
-Buenas noches –saludó Ritsu en burla y sonriente al verla despierta.
-Buenos días –respondió Mio relaja y devolviendo la sonrisa.
-Parece que se te pasó el dolor de cabeza, bueno, luego de haber dormido tanto no me sorprende.-comentó Ritsu mientras empezaban a desayunar.
La noche anterior Mio estaba tan fuera de sí que prefirió ir directo a dormir con la excusa de tener un insoportable dolor de cabeza. Las horas de sueño resultaron realmente reparadoras. El mixer era ahora cosa del pasado, ya no habría más Takumi-kun; y aún mejor, era sábado así que Mio esperaba poder pasar todo el día con su mejor amiga sin interrupciones de otras estudiantes o tareas que hacer. El pensar en todo esto la ponía de muy buen humor.
La mañana pasó sin mayores percances. Luego de realizar una rápida limpieza general, salieron a comprar. No había prisa, y necesitaban ahorrar todo el dinero posible, por lo que decidieron ir a la zona comercial. Fueron sin prisa, tomándose su tiempo en el camino, conversando de las clases, de sus nuevas amigas, los primeros exámenes que se acercaban. Gracias al viendo helado que corría sin previo aviso por las calles, caminaban más juntas una de la otra. Mio no podía estar más relajada; caminar con Ritsu tan cerca, sin mayores preocupaciones y oyendo sus broma era suficiente para mantenerla en completa calma.
-¡Ritsu-san! – la pequeña burbuja de paz y felicidad de Mio se rompió en menos de 1 segundo. "por favor que no lo oiga, por favor que no lo oiga". Ciertamente, Ritsu estaba muy distraída como para escuchar que alguien la llamaba, pero toda su atención se concentró al sentir una mano sobre su hombro.
-Vaya, Takumi-kun
-Mou, estuve gritándote desde hace rato. –se quejó manteniendo una actitud amable el joven, luego se dirigió a Mio – buenas tardes, Akiyama-san.
-Buenas tardes…- Mio saludó por modales, tratando de esconder el hecho de que se había arruinado por completo su día.
-Probablemente no me recuerdes ya que no tuvimos oportunidad de hablar, soy Matsumoto Takumi, estuve haciéndole compañía a Ritsu-san ayer en el karaoke.
-Gusto en conocerte, Matsumoto-kun.
-¿Qué haces por aquí? – preguntó Ritsu con las mismas energías que la caracterizan.
-Estoy yendo a comprar algunos víveres, no tenía dinero suficiente. –Takumi se tomó la nuca al admitir esto último.
-Genial, ¡vamos juntos! Mio y yo también estamos de compras. –con una seña de Ritsu los tres retomaron su rumbo hacia la zona comercial. Ritsu iba en medio, a su izquierda Mio y al otro lado Tamuki.
-Y…¿cómo van con las clases? – inició Tamuki encogiéndose de hombros luego de un momento de silencio.
-Eek! –Ritsu hizo una mueca de sorpresa, Mio se limitó a suspirar. –Pues…
-¿No le estarás causando problemas a Akiyama-san, verdad? – continuó riendo ligeramente.
La conversación se mantuvo ligera y amena, al menos para Ritsu y Takumi. Por su parte, Mio no soportaba verlos hablando tan casualmente, ¿qué hacía Ritsu siendo tan amigable con un extraño?. Se limitó a responder con la mejor cara que pudo las preguntas que le hacían, pero evitaba participar de la conversación a toda costa, sin embargo se mantenía al tanto de cada palabra dicha. Por mucho que Mio se esforzaba, no podía encontrar mayor defecto en Takumi. Era alegre, pero no en exceso, se reía de las bromas de Ritsu y soltaba algunas cuantas él mismo, por lo que decía era estudioso, su familia tenía dinero pero quiso ser lo más independiente posible desde que ingresó a la universidad. Mientras más conversaban, más encajaban juntos y más irritada se sentía Mio.
-Ritsu, me adelantaré a comprar las verduras, te busco en un rato. Compra las carnes y pescado. –se apresuró a decir Mio al ver que estaban cerca de su destino. Quería huir de la escena lo más pronto posible.
-¡Si señor! – respondió Ritsu haciendo un saludo militar. Miró con cierta preocupación cómo Mio se alejaba y soltó un pequeño suspiro.
Ritsu se despidió de Takumi antes de reencontrarse con Mio.
-¿Todo listo? – preguntó Mio mucho más calmada que antes.
-Creo que sí. Ne, Mio, ¡hay que rentar una película para ver esta noche! – propuso enérgicamente Ritsu.
-Hm…me gusta la idea, que deberíamos ver..? –Mio respondió con una sonrisa, ahora que Takumi ya no estaba cerca se sentía un poco más relajada. Una película con Ritsu seguro le mantendría el ánimo.
-¡Ya lo pensé! Hay una realmente interesante de… -Ritsu empezó la línea en su usual voz enérgica para cambiarla súbitamente por un tono típico de los cuentos de ultratumba- una niña que desaparece misteriosamente en el bosque y… -Mio aceleró el paso diciéndose a sí misma una y otra vez que no tenía miedo.
Llegaron a los dormitorios luego de haber comprado bocadillos y rentar películas de suspenso, comedia y drama. Les llevó tiempo poner las compras en su lugar pero ya listas se acomodaron en la mesa con los bocadillos, usando una de las camas como respaldas y utilizaron una laptop como dvd. A pedido de Mio, la de suspenso sería la última que verían, tenía esperanzas de quedarse dormida para cuando tocara verla.
Ritsu rió a carcajadas con la primera película, Mio lloró a cántaros con la segunda, y finalmente era turno del suspenso. Desde el inicio, ambas fueron totalmente absorbidas por la situación que se presentaba en la pantalla, sin darse mientras más avanzaba la trama, más se acercaban la una a la otra, hasta que sus manos se tocaron. En una escena repentina, Mio no pudo evitar sostener la mano de Ritsu con fuerza, a lo que la baterista respondió de igual forma.
Se mantuvieron de esa forma sin darse cuenta hasta que el suspenso hubo terminado y la película entró en una especie de epílogo. Mio estaba ahora más relaja, y había perdido la concentración en la película, de pronto notó que aún estaba tomada de la mano con Ritsu, aunque ya no tan fuerte como antes. Miró a Ritsu, que para suerte suya mantenía la vista fija en la pantalla, y se sonrojó levemente. Se sentía diferente a cuando tomaba su mano cuando estaba enferma, ¿o era solo su imaginación? "Los amigos suelen hacer eso cuando están en el cine, ¿verdad?...No! esos son los… enamorados. No, no, debo dejar de pensar en cosas extrañas."
-¿Estás bien? –Ritsu preguntó confundida al ver a Mio sacudir levemente su cabeza. Los créditos se mostraban en la pantalla.
-Eh? –Mio la miró aún sonrojada y un poco sorprendida por la interrupción de sus pensamientos -…si…estoy bien – respondió mirando al piso.
-Hum… - Ritsu no estaba convencida con esa respuesta. No le tomó mucho tiempo darse cuenta el porqué del repentino nerviosismo de Mio. También se sintió ligeramente nerviosa, pero más que eso, se sentía feliz. Sostuvo con mayor firmeza la mano de su amiga, dejando que aquél sentimiento cálido la llene. Unos minutos después se volteó hacia Mio, con intención de hacerle alguna broma para verla más avergonzada. Para su mala suerte, ella ya se había quedado dormida. –Oyasumi, Mio.- decidió dormir ahí, a su lado, así no tendría que separarse de ella, al menos por esa noche.
Mio se sentía realmente motivada el lunes por la mañana. El inicio del fin de semana que acababa de pasar parecía solo un mal sueño si se ponía a pensar en las últimas horas del sábado y todo el domingo. Había podido pasar todo el tiempo con Ritsu sin interrupciones. Atesoraba aquellos momentos que podía relajarse a su lado, aunque se tratara de cosas simples y cotidianas como hacer la limpieza, cenar, ir de compras o matar el tiempo viendo películas o conversando.
La mejor parte del inicio de esta semana es que tendría que asistir a clases, por lo que no habría más encuentros inesperados con ese chico que la hacía sentir enferma. Incluso si se encontrasen fuera de clases, los primeros exámenes se aproximaban, y Mio se encargaría de darle lecciones privadas e intensivas a Ritsu. Un plan perfecto.
-Ne, Mio, ¿te ha pasado algo bueno últimamente?-preguntó Ritsu mientras caminaba junto a ella con su ya conocida actitud juguetona. Acababan de terminar las primeras clases del día y contaban con un poco de tiempo para descansar antes de la siguiente.
-Nada en especial –respondió la bajista con una inusual sonrisa que escondía sus motivos.
-¿Por qué tanto misterio? Anda, ¡dime! ¡Miooo! – comenzó a tirar de su ropa para llamar la atención.
Mio la ignoró por un tiempo con una inquebrantable expresión de alegría. Cuando ya empezaba a ser molesto, se volteó en dirección a Ritsu y antes de que pudiera regañarla como a una niña, se quedó congelada mirando la escena de fondo. "Imposible." Los ánimos de Mio se esfumaron en un instante, no podía creer lo que veía.
- ¿Qué viste..? – Ritsu no pudo evitar voltear hacia donde Mio mantenía su concentración. Su rostro se iluminó, cambiando rápidamente de confusión y sorpresa a una gran sonrisa. Alzó su mano y dijo en voz lo suficientemente alta para ser escuchada a distancia –¡ Heeey! ¡Takumi-kun! –Tras llamar su atención, Ritsu se acercó a Takumi, quien llevaba cables y cajas con equipos diversos.
-Buenos días, Ritsu-san, Akiyama-san. –Tamuki saludó con una amable expresión y dijo rápidamente a sus acompañantes que los alcanzaría después.
-¿Qué haces aquí? No está permitido espiar a las estudiante –bromeó Ritsu. Mio seguía en shock, no podía creer su mala suerte.
-Estoy en el club de audiovisuales de mi universidad, y tenemos una especie de alianza con el club de aquí, venimos seguido. Ahora veníamos a devolver unos equipos prestados. –explicó mostrando la caja que sostenía. – Así que no estoy espiando, tengo un pase, ¿ves? – sacó un carnet de su bolsillo. Era cierto, Takumi tenía acceso a prácticamente todas las instalaciones de la universidad. – ¿Ustedes están en descanso?
-Algo así, en unos 15 minutos tenemos clases. –respondió Ritsu con poco interés al respecto.
-¿Está bien si me quedo con ustedes mientras esperan? Solo debo dejar esta última caja y regreso.
-¡Claro! Mientras más, mejor. Aquí te esperamos.
Takumi se apresuró en alcanzar a los otros miembros de su club para dejar las cosas prestadas. Ritsu se sentó en una de las bancas del campus con Mio al lado.
-Sería genial poder pasar los descansos con Takumi de ahora en adelante, ¿no crees?
Eso fue todo. Mio no lo soportó más.
-Múdate con él. –murmuró molesta.
-¿Eh? Lo siento, no te escuché.
-Múdate con él. –repitió más fuerte.
-Jaja, ¿de dónde salió eso? Solo me gusta pasar el tiempo con Takumi-kun.
-¡Entonces múdate con él! Si tanto te gusta ve a vivir con él. Cásate con él. Tengan muchos hijos y sean felices. Ya no es asunto mío. –Mio dijo todo esto gritando con una mezcla de enojo y dolor en su voz. Se arrepintió apenas hubo terminado. Evitó mirar a Ritsu y se disculpó en voz baja. –Lo siento, yo…me adelantaré a clases. –Mio se levantó inmediatamente y se puso a correr.
Ritsu se quedó sentada, inmóvil y mirando al suelo. Takumi llegó al poco tiempo y notó el ambiente de confusión y tristeza que rodeaba a Ritsu.
-Hey…¿todo bien? – no obtuvo respuesta – uhm…¿te peleaste con Akiyama-san?
-No exactamente…pero creo que me odia.
-Han sido amigas desde hace mucho tiempo, ¿cierto? No creo que te odie tan fácilmente, ya se le pasará. –puso una mano en su hombro y le dedicó una mirada comprensiva.
-Eso espero –Ritsu lo miró e hizo su mayor esfuerzo por mostrar una sonrisa que pareciera sincera, sin mucho éxito. –Ya es hora de ir a clases, nos vemos luego.
-No hay problema. Cuando me necesites, solo llámame o envíame un mail y veré qué puedo hacer.
-Gracias. –respondió con desanimo pero con sincera gratitud. Luego se dirigió a su salón.
Apenas el profesor dijo que podían retirarse, Ritsu salió de su salón y caminó rápidamente hasta el de Mio. Esperó fuera por un par de minutos a que saliera la mayoría, al no ver a su amiga decidió preguntar.
-Disculpen, ¿saben si Mio ya salió del salón? –preguntó a un par de chicas que salía casi al final.
-¿Akiyama-san? No vino a clases hoy. ¿No eres su compañera de cuarto?
-Ah…si! Ahora que lo pienso no se sentía muy bien esta mañana. –fingió recordar Ritsu llevándose una mano a la nuca.
-Es una lástima, espero que pueda regresar a clases pronto…
-Gracias, hasta luego. –se retiró corriendo lo más rápido que pudo hacia los dormitorios.
Una vez ahí, abrió la puerta con fuerza, llamando a Mio en voz alta. Mio estaba dormida sobre su cama, abrazando a su almohada. Ritsu cayó sentada en el piso totalmente exhausta, permaneció así un par de minutos para recuperar el aliento. Cuando su respiración se calmó se acercó a la cama de su amiga y se arrodilló a verla.
Se detuvo a observar detenidamente. Mio abrazaba su almohada firmemente, en busca de seguridad, supuso. Su rostro expresaba frustración, tristeza, angustia. Ritsu le acarició la cabeza con cuidado de no despertarla, en un intento de consolarla entre sueños. Con igual delicadeza se acercó lentamente y la besó en la mejilla. Sus labios apenas tocaron la piel de Mio durante un par de segundos, y fue tiempo suficiente para identificar un sabor salado. Miró con mayor detenimiento y notó que todavía quedaba una lágrima por salir de los ojos de Mio.
-Apuesto que te diste cuenta hace mucho y no lo pudiste soportar. Lo siento, desde ahora ya no te causaré más problemas, te haré las cosas un poco más fáciles…ya no tendrás que lidiar conmigo.
A/N: Bueeeeeno... la verdad creo que este capítulo no me quedó muy bien. Es más corto de lo que esperaba, creo que hay bastantes momentos en Ritsu o Mio están OOC (fuera de personaje) y no sé...simplemente tengo la sensación de que no me quedó nada nada bien. Ustedes dirán, sean sinceros, ya saben que acepto todo tipo de opiniones.
Dejando el fic de lado... hay algo que me gustaría comentar. He notado que han sacado fics de K-ON en indonesio y francés, lo cual me alegra bastante. Me alegra que empiece a haber más gente que escriba en su propio idioma, ayuda a expandir el K-on fandom y también a captar más gente para FF. =P Algo que también he notado es que han traducido fics de un idioma a otro, ya sea el mismo autor o un tercero que le gustó :] ya se me había ocurrido antes y lo había visto en otras secciones, espero que se animen a traducir fics que les guste o los propios. x] yo también lo intentaré en cuanto pueda, pues hay varios fics en inglés hermosos que me gustaría que la gente que no sabe inglés también los pueden leer. u_ por ahora no me atrevo porque mis conocimiento del idioma (inglés) no está a la altura como para traducirlos adecuadamente, o eso creo.
XD en fin, si leíste hasta aquí, muchísimas gracias. Por favor dejen reviews con su opinión y sigan animando a más gente a participar de esta sección ya sea escribiendo o dejando reviews =P bye bye.
-Feliz año nuevo, en caso no actualice antes-
