A/N: Antes que nada pido disculpas por la demora y por lo corto y rápido que pueda resultar este capitulo. Aún así, espero que lo disfruten.


Mio se encontraba rodeada por un manto de profunda oscuridad y silencio. El miedo se apoderó de ella, no sabía dónde estaba ni cómo había llegado a ese lugar, pero sabía que quería salir de ahí lo más pronto posible. Miró alrededor con cautela, buscando una salida, algo que la consolara, buscando a Ritsu. Por más que se esforzó, no logró ver nada, la oscuridad era demasiado densa. Mio juntó sus rodillas y escondiendo su cara entre ellas se puso a llorar. Sus sollozos se perdían en la inmensidad de aquél desconocido lugar.

Solo quería regresar a casa. Quería regresar con Ritsu, no quería estar sola. De pronto escuchó un sonido, parecían pasos y se hacían cada vez más audibles. Alguien se acercaba. Examinó una vez más los alrededores con la vista, tratando de identificar la fuente del sonido, esperando ver a alguien acercándose a ella. Entonces, como si su deseo hubiera sido escuchado, pudo ver a Ritsu caminando, acercándose. "¡Ritsu!" Mio movió sus labios, pensó el nombre de su amiga y se esforzó en decirlo fuerte, pero la voz no salió. "¡Ritsu, Ritsu! ¿Por qué? ¿Por qué no puedo hablar?". Ritsu se paró justo frente a Mio.

-Apuesto que te diste cuenta hace mucho y no lo pudiste soportar –dijo con notable amargura- Lo siento, desde ahora ya no te causaré más problemas, te haré las cosas un poco más fáciles…- no apartó la mirada de Mio- ya no tendrás que lidiar conmigo.

"¿Qué estás diciendo? ¡Ritsu! ¿Darme cuenta de qué? ¿Ya no tendré que lidiar contigo?" por más que lo intentaba, Mio no podía hacerse oír, su voz no salía.

Takumi apareció detrás de Ritsu, con su habitual expresión amable. Ritsu se colgó de su brazo y lo miró a la cara sonriente. Luego se dirigió nuevamente a Mio.

-No pudiste soportar que me guste pasar el tiempo con Takumi-kun más que contigo, ¿verdad? –luego de un suspiro continuó - Ya no tienes por qué preocuparte, Mio, haré justo lo que querías. Me iré a vivir con Takumi-kun, me casaré con él –lentamente se volteó hacia Takumi, sus mejillas se sonrojaron – y tendremos muchos hijos. No me volverás a ver nunca más. – Ritsu y Takumi le dieron la espalda a Mio y sin decir más se fueron alejando de ella.

"¡Ritsu, no te vayas! ¡Ya no me importa que te guste más Takumi-kun! ¡Te necesito! ¡Ritsu! ¡RITSU!" La desesperación se apoderó de Mio. Gritaba con todas sus fuerzas, estiró su mano en un intento de evitar que su amiga se vaya, pero no la alcanzaba. Se paró, corrió con todas sus fuerzas, pero no podía alcanzarlos y la figura de Ritsu ya casi no se veía. Su cuerpo se volvió cada vez más pesado, hasta que ya no pudo seguir corriendo. Cayó al suelo y una vez más las lágrimas salieron. "No me dejes sola…no me dejes sola…" Sus manos en el suelo se cerraron en puños, las lágrimas seguían brotando incesantemente. "¡Sin ti no puedo seguir! ¡Ritsu!".

Mio se despertó repentinamente, esforzándose por respirar, sudando y con lágrimas en sus mejillas. Miró a su alrededor. Estaba sola en la habitación. Se deshizo de las sábanas y tomó su reloj, eran las 7:21 AM del jueves. No había intercambiado más palabras de las necesarias con Ritsu en lo que iba de la semana, parecía que la estaba evitando. Se puso de pie y vio una nota sobre la mesa "Me adelanté a clases. Ritsu." Mio suspiró. Supuso que su amiga estaba molesta por su repentino escape del lunes.

Por otro lado, Ritsu estaba camino a la universidad. Era bastante temprano, por lo que mantenía un paso lento. Había estado saliendo mucho más temprano de lo habitual para ir a clases, conversando con Takumi u otras chicas durante los descansos, y al llegar a los dormitorios se iba directo a la cama luego de tomar un baño. Estaba evitando a Mio a propósito, no quería enfrentarla. Temía enfrentarla.


Las clases de Ritsu terminaron un poco antes de lo habitual. Se sentó en una banca del campus, con la mirada fija en la puerta del salón de Mio, en cualquier momento debería terminar esa clase. Su semblante enérgico y alegre había cambiado por uno confuso e inseguro.

-¿Aún sigues peleada con Akiyama-san?- Ritsu no se inmutó al oír la voz de Takumi o al notar que se sentaba a su lado.

-No estamos peleadas exactamente… -dijo con tristeza. Sus ojos esperaban ansiosos poder ver a Mio, aunque sea de lejos.

Takumi se volteó a mirarla por unos segundos, luego miró en la misma dirección. No era ningún misterio qué observaba Ritsu. Takumi había estado cerca los últimos días, y había notado la misma rutina desde el lunes. Ritsu se había alejado deliberadamente de Mio y se limitaba a verla desde lejos. Sus ojos siempre reflejaban ansiedad cuando no la ubicaba, alegría al verla y cierta tristeza permanente.

Mio salía del salón después de algunos de sus compañeras, y la reacción de Ritsu fue la esperada, no la perdía de vista ni por un instante. Repentinamente un chico visitante se acercó a ella diciéndole algo. Mio asintió y se despidió de las chicas de su clase para luego acompañar al misterioso visitante a un lado del edificio de salones, un lugar lo suficientemente solitario y escondido, aunque visible desde el punto donde se encontraban Ritsu y Takumi.

-Otra vez..! –murmuró Ritsu apretando los puños y con bastante inseguridad en su rostro.

-Realmente te gusta, ¿verdad? –preguntó Takumi de forma habitual mientras observaba la escena de Mio en silencio.

Ritsu volteó instantáneamente hacia Takumi, totalmente sorprendida. La pregunta había sido demasiado inesperada, no había notado que estaba siendo tan desprevenida. Takumi también volteó a mirarla con una sonrisa comprensiva. Ritsu no pudo mentir ante él, era obvio que Takumi sabia la verdad, después de todo había estado lo suficientemente cerca como para darse cuenta. La baterista asintió con la cabeza y miró al piso sin saber muy bien qué expresión poner o cómo ocultar sus mejillas ligeramente sonrojadas.

-¿Akiyama-san lo sabe? –preguntó con genuina confusión y curiosidad. Ritsu suspiró desesperanzada.

-No se lo he dicho aún. Pero creo que lo sabe, por eso me odia. Debe pensar que soy…repugnante. –Ritsu se esforzaba en decir cada palabra, lo había estado pensando desde hace mucho, pero decir todo eso en voz alta resultaba doloroso - ¿recuerdas que el lunes se fue antes de que regresaras? Me dijo que mejor me fuera contigo o algo así, seguro que le da asco estar cerca de mi. Seguro que preferiría que me aleje de ella.

-¿Por eso la has estado evitando? – Ritsu asintió con la cabeza.

-No quiero ser un problema para ella, no quiero que se sienta incómoda conmigo. –volvió a observar la situación de Mio. Al parecer el chico se le había declarado, Mio murmuraba algo en forma nerviosa y el chico se desanimó completamente. Había sido rechazado.

-Pero no puedes estar segura de todo eso, ¿o si?

-Es la cuarta vez que se le declaran desde que inició el ciclo, debe haber alguien quien le guste… -dijo en un suspiro Ritsu. –me gustaría poder estar ahí para ella.

-¡Hey! ¿Me estás escuchando? Deja de suponer todas esas cosas, mejor dile directamente lo que sientes. - Ritsu regresó su atención a Takumi. Se imaginó tratando de confesarle sus sentimientos a Mio. Sus mejillas se sonrojaron muy visiblemente, su expresión era de sorpresa y vergüenza a la vez.

Mientras tanto, en ese momento el chico que fue rechazado por Mio se alejaba de ella. Miró al frente casualmente y se topó con una escena que la dejó helada. Ritsu y Takumi estaban sentados uno al lado del otro en una banca del campus, mirándose fijamente. Takumi parecía bastante decidido, demostraba firmeza y estaba muy ligeramente inclinado hacia Ritsu, como esperando una respuesta. Por su lado, Ritsu se notaba sorprendida y…¿estaba sonrojada? Eso era muy extraño en ella, incluso para Mio, que había estado a su lado por tanto tiempo. Ritsu parecía estar en una encrucijada, sin saber cómo reaccionar. Esa escena solo podía significar una cosa: Takumi se estaba declarando.

No quería ver más. No quería ver como Ritsu aceptaba, seguro luego de eso se abrazarán y besarán... Mio se dio media vuelta y se fue rápidamente, sin poder contener las lágrimas. Se refugió en el baño más cercano. "Tengo que estar feliz por ella" se repetía a sí misma y trataba de poner una sonrisa. "Tengo que apoyarla, ser buena amiga. No puedo darle problemas ahora, tengo que animarla y alegrarme por ella." Se lavó la cara y se obligó a reprimir el llanto. Practicó una sonrisa nuevamente, no era muy convincente pero al menos ya no estaba llorando.


Mio salió de campus hacia los dormitorios a paso lento. ¿Cómo debía actuar al ver a Ritsu? No estaba segura. Probablemente olvide toda la extraña situación y la felicite por ser enamorada de Takumi. O tal vez sería mejor esperar a que ella misma se lo diga. Por otro lado, aún podía fingir que nada pasó y tratarla como siempre. A lo mejor podría decirle exactamente lo que siente. "Eso no arreglaría nada, empeoraría las cosas." Pensó ante esta última idea.

Empezaba a oír leves pasos al lado de los suyos, al mismo ritmo. Volteó y a su lado vio a Ritsu. Mantenía una expresión confusa y apenada, sus mejillas se mantenían sonrojadas y aún cuando Mio se percató de su presencia, no dijo nada. "¿Me va a contar justo ahora que ese Takumi se le confesó? No estoy preparada para esto…" Mio luchó por no dejar escapar las lágrimas, se preparó para decir algo y romper el silencio incómodo pero Ritsu se le adelantó.

- Mio, uhm…hay algo que quiero preguntarte… - logró decir Ritsu con notable esfuerzo y con su mirada fija en el piso, mantenía el paso lento por la calle.

-¿…si? – dijo Mio algo confundida, ¿qué le podría preguntar en un momento como este que la ponga tan nerviosa? ¿Algo sobre Takumi?

-Pues, últimamente se te han declarado varios chicos, ¿verdad? – Mio asintió con la cabeza - …y los has rechazado a todos, ¿cierto? –esta última pregunta sonó un tanto desesperada. Mio seguía sin saber a dónde quería llegar Ritsu con esto tan repentinamente.

-Sí. ¿pasa algo al respecto? –preguntó para indagar cual era el punto de todo esto.

-No realmente. Solo… me preguntaba si…los rechazas porque ya tienes a alguien que te guste…

La pregunta tomó a Mio totalmente desprevenida. Instantáneamente una imagen de Ritsu se proyectó en su cabeza. La miró fijamente sonrojándose, luego volteó intentando esconder su cara lo más disimuladamente posible. "¡Ah! ¿Por qué sales con esa pregunta en un momento como este? ¡Baka Ritsu!"

-Si…hay alguien que me gusta… - admitió en un suspiro. No hay nada que pudiera hacer al respecto, y admitir que alguien le gusta no sería mayor problema. El problema sería si se entera de quien es ese alguien.

-…oh…ya veo.

-¿Qué hay de ti, ya estas saliendo con Matsumoto-kun? –dijo Mio con la voz totalmente quebrada.

-¿Yo y Takumi? Claro que no.

-No tienes que esconderlo, Ritsu, los vi hace un rato. Se te estaba declarando, ¿cierto? –las lagrimas empezaban a rodar por las mejillas de Mio, todo esfuerzo por contenerlas era inútil.

-¿Mio? ¡Hey…! Es-espera ¿Por qué estás llorando? – Si hay algo que Ritsu no podía soportar, era ver a Mio llorando. Incluso cuando se trataba de una broma o jugarreta típica de ella, toda la diversión acababa cuando veía a Mio llorar. Puso una mano en su cabeza, acariciándola suavemente para calmarla. Estaba realmente confundida. – Todo está bien…

-No está bien…nada está bien. – decía Mio entre sollozos, tratando de ahuyentar las lágrimas con sus manos. – me gustas tanto… no...no quiero que te alejes de mi… - esto último fue apenas entendible pues Mio lloraba aún más mientras lo decía.

Para Mio ya todo había terminado. No quedaban más esperanzas. Se dio vuelta y se dispuso a correr con todas sus fuerzas, sin éxito. Apenas dio el primer paso, Ritsu la tomó por la espalda precipitadamente en un fuerte abrazo. Mio seguía esforzándose en salir corriendo, no quería enfrentarla ahora que era tan vulnerable. Pero era en vano, mientras más lo intentaba más fuerte la abrazaba Ritsu y menos fuerzas sentía para seguir luchando. Finalmente se rindió, las lágrimas seguían cayendo. Ritsu suavizó el abrazo, pero no la soltó.

-Takumi no se me estaba confesando –explicó en voz suave. –me estaba ayudando a reconocer mis sentimientos. Estaba dándome ánimos para decirte directamente que te amo. – la dejó libre.

Mio se volteó mirando a una avergonzada Ritsu que evitaba contacto con sus ojos, sus mejillas se mantenían sonrojadas. Una imagen que Mio nunca había visto antes y encontraba adorable. No pudo contenerse más, estiró los brazos rodeando con ellos el cuello de Ritsu, atrayéndola hasta que sus labios se juntaron. Mio la besaba cálidamente con los ojos cerrados, procurando concentrarse en transmitir sus sentimientos. Ritsu los mantuvo abierto por unos instantes ante la sorpresa, no demoró en dejarse llevar y corresponder. Cuando finalmente se separaron, los papeles se habían invertido. Ahora era Mio la que evitaba contacto visual, totalmente avergonzada.

-Lo...lo sie- no puedo terminar la frase, Ritsu la cayó con un rápido beso en los labios.

- No se te ocurra disculparte – dijo con una sonrisa. Mio asintió con un pequeño incendio en sus mejillas, sonriendo tímidamente. – ahora… exactamente cuánto dijiste que te gusto? – preguntó con sonrisa traviesa.

-¡No lo sé! – Mio caminó lo más rápido que pudo para entrar en su dormitorio. Ritsu la seguía de cerca reclamando una respuesta. Una vez dentro, cerró la puerta con llave.

-"me gustas tanto…" – dijo imitándola –Quiero saber cuánto. – demandó en forma infantil. Le encantaba ver a Mio avergonzada, y no iba a perder esta oportunidad. Se fue acercando más y más a ella hasta quedar a pocos centímetros de sus labios.

-'C-cuanto' preguntas… - Mio seguía nerviosa y un poco confundida.

Las cosas estaban pasando muy rápido, demasiado rápido. Hacía unos minutos que había confesado lo que sentía y ya tenía a Ritsu tan cerca… Sabía que la estaba molestando. Pero la verdad era que sus sentimientos habían sido correspondidos, y ahora, aunque medio en broma, Ritsu le pedía alguna medida. ¿Cuánto le gustaba? Pues la amaba. Siempre la había amado, le encantaba absolutamente todo de ella. Mio se estaba dejando llevar por completo por sus sentimientos, observó a Ritsu con ojos de adoración.

-Te amo tanto…tu cabello castaño y corto, te da una imagen refrescante; tus ojos color caramelo, tan hipnotizantes- paso a paso Mio hacía retroceder a Ritsu con cada frase, tratando de acortar la distancia entre ellas- tu cuerpo tan pequeño y de apariencia delicada; tu actitud sincera; tu alegre forma de ser; aquella sonrisa tan hermosa... Todo. Amo todo de ti… - Ritsu ya no tenía escapatoria, estaba acorralada contra la pared. Mio puso ambos pasos a los lados, manteniéndola bajo su control. – Te amo… - susurró antes de atrapar los labios de Ritsu en un apasionado beso.

Mio se mostraba mucho más ansiosa. No era como aquel inocente primer beso de hace un rato, esta vez Mio no se estaba reprimiendo para controlarse. Al poco tiempo su lengua lamió insistentemente los labios de Ritsu, suplicando por acceso. Este fue concedido, y Mio dominó completamente la boca de su amada. Exploraba cada rincón y acariciaba la lengua de Ritsu con asombrosa habilidad. Eliminó toda distancia existente entre ellas, anhelando poder sentirla más cerca. Por su lado, Ritsu no terminaba de procesar lo que pasaba. Era Mio quien había tomado la iniciativa, es más, estaba siendo dominada totalmente por ella y no había nada que podía hacer al respecto. Se limitaba a corresponder y dejarla hacer lo que guste. Se sentía demasiado bien como para pensar en un contraataque, estaba siendo traicionada por su propio cuerpo.

Finalmente Mio rompió el beso con extremada delicadeza, en busca de aire. Permaneció con la frente apoyada en la de Ritsu, abrió los ojos como despertando de un hermoso sueño. Acarició la mejilla de Ritsu con absoluta adoración reflejada en su rostro. Había estado esperando un momento como este desde hacía mucho tiempo, ya no tenía que reprimirse más. Se limitó a apreciar la imagen de Ritsu avergonzada una vez más, esta vez la baterista permanecía en un pequeño trance. Su expresión la delataba, había disfrutado cada pequeño movimiento que Mio había realizado.

Ritsu sabía que la bajista era de sentimientos y reacciones intensas, sabía que muchas veces tenía que reprimir sus sentimientos de miedo, felicidad o tristeza para que no se salgan de control. Descubrir que también era así al amar resultaba fascinante. De pronto Mio tomó plena conciencia de sus actos. Liberó a Ritsu de su pequeña prisión bajando los brazos y alejándose de ella un paso. Su cara estaba roja a más no poder, se cubrió con las manos.

-Lo-lo siento…! – dijo extremadamente nerviosa. Ritsu le dedicó una mirada comprensiva y la besó en la frente.

-¿Te arrepientes…?

-¡No! No es eso… - exclamó antes de provocar algún otro malentendido. –es solo que…mi cabeza se queda en blanco… y mi cuerpo actúa por sí solo… - Ritsu le quitó las manos de la cara.

-Puedes hacer conmigo todo lo que quieras, Mio. –anunció con una sonrisa traviesa.


A/N: Bueeeno, este fue el último capítulo (yo sé, seguro no lo veían venir...y es demasiado repentino...), la verdad este fic salio mucho más largo de lo planeado, la idea original era un one shoot x]! Luego con eso de la introducción se alargó y blah! Como siempre, espero que me digan en sus comentarios qué tal les pareció. Cualquier crítica es bienvenida :D!Por cierto...estoy buscándole nuevo título XD ya que este fue provisional, alguna sugerencia?

RitsuxOcxmoemoe: debo estar buscando mal, pero no encuentro el fic que me dices, algun link por favor?

blablah: si alguien quiere traducirlas no hay problema, solo asegúrate de darte el crédito como traductor :D! y tmb decir q soy la autora x] por ahi me pasas el link si lo llegas a hacer.

Osaka-91: espero que algún día te animes a escribir uno y subirlo :D todos son más que bienvenidos. Ganbatte!

lalalala: omg! XD seriously? haha it must have been kinda difficult to read it like that. i do appreciate the effort, ty!

Muchísimas gracias a todos los que siguieron este fic desde el inicio, nuevamente disculpen por la tardanza en los updates. Sinceramente los reviews animan mucho a continuar luego de cada capitulo y también a mejorar, por favor no duden en colocar todo lo q les parezca bueno o malo para mejorar :]

Y ya saben! No olviden tmb dejar reviews en otros fics o colaborar escribiendo alguno propio. Recomienden la sección de K-ON :D! y si manejan bien los idiomas, creo que toda traducción será agradecida. Matta ne! ^^