Capítulo 102:
La lealtad y el apoyo incondicional de la ex manada de Haki hacia Scar
Al caer el ocaso, Scar reunió a sus fieles seguidoras de la ex -manada de Haki para suplicarles por su ayuda. El león estaba desesperado.
—¡Ayúdenme! ¡Las leonas de Mufasa no quieren cooperar!, preciso su apoyo más que nunca en estos momentos tan críticos. Requiero que ustedes vayan a luchar en la guerra contra los reinos vecinos. ¡Se los suplico!
Entonces, una de las leonas llamada Scruffy le dijo a él sin pensarlo dos veces:
—Claro que sí, Scar. Tú sabes que puedes contar con nosotras para lo que sea. Somos tus amigas incondicionales.
El resto de leonas de la ex manada de Haki asintieron.
—¡Gracias, manada! ¡No saben cuánto se los agradezco! –decía el rey extasiado, después miró a Zira y con cierta timidez le dijo: -Por cierto Zira, es de suma importancia que tú también vayas a la guerra. Incluso Nuka debe acompañarte.
—Estoy de acuerdo, Scar. Pero ¿Y los niños Kovu y Vitani?, aún son muy pequeños para estar lejos de mí
—Los niños tendrán que ir contigo y cuando te toque luchar, deberás esconderlos en un lugar seguro.
—Está bien—, respondió Zira con desgano, intentando esconder en lo más profundo de su ser su disconformidad, no obstante, al final intentó ver la situación por el lado amable; Ella le estaba haciendo un favor muy importante al león de su vida.
Entonces la leona Cintia, la madre del pequeño Rakchasa, se acercó a Zira, colocó una zarpa en el hombro de ésta de manera amistosa, y le dijo:
—Te acompaño en tu preocupación. Sólo de pensar que mientras yo esté peleando tendré que dejar oculto a mi pequeño Rak, me muero de angustia.
Zira entonces la miró, y muy agradecida por sus palabras de aliento, sonrió, y se dio cuenta de que no estaba sola, también de que Cintia era una leona muy tierna y de buen corazón.
HAGA CLIC PARA VOLVER AL INDICE
