Capitulo II
Habían pasado un par de semanas desde que ella había huido de la taberna, era el cumpleaños de la pequeña Blancanieves y por los últimos años desde que su madre murió ella y su padre el rey Leopoldo solían viajar hacia otros reinos, de esta manera Blancanieves podía conocer nuevas personas y nuevo amigos y sentirse menos sola por la pérdida de su madre.
Cuando las cosas ya estaban listas para partir y empezar la "aventura" la Reina no se sentía de buen humor para acompañarlos a pesar de las tantas suplicas de su hijastra.
Por favor Regina ven con nosotros será tan divertido- dijo la pequeña
No puedo Blanca en realidad prefiero quedarme en el castillo, además, siempre has hecho esos viajes con tu papá.
Pero ahora tu eres mi mamá y somos una familia ahora, por favor Regina - poniendo una carita triste - ¿por mi cumpleaños?
Esta bien le diré a los guardias que suban mis cosas en el carruaje - dijo una Regina derrotada por los pucheros de Blanca
No te preocupes yo me encargo - se ofreció la pequeña y salió de la cámara de Regina y Leopoldo entró
Me complace mucho que aceptaras venir con nosotros significa mucho para mi hija - dijo y tomó sus manos y se las besó, ella sonrió cortésmente a el y esperó a que este abandonara el cuarto y arrojó cosas hacia la pared molesta y enojada de haber accedido ir al viaje
Agrrr estúpido viaje estúpida niña - exclamó. Momentos mas tarde, bajo las escaleras para encontrarse con el Rey y Blanca quienes lucían tan felices y contentos de que Regina hubiera aceptado ir con ellos.
Regina pidió a Leopoldo poder viajar en otro carruaje para estar más cómoda, diciendo que el el viaje seria largo y a la vez exhausto, el rey la complació y ordenó pusieran en marcha otro carruaje para ella a su total disposición; esto tenia feliz a Regina pues así ya no tendría que soportar la actitud de alegre con la que Blanca estaría. Durante el trayecto Regina pensaba en que no entendía si realmente odiaba a Blancanieves por decirle a su madre Cora lo de Daniel o era solo la ira que sentía al ver a la niña tan feliz y tan inocente; pues muy en el fondo ella todavía se preocupaba por ella y le guardaba cierto aprecio.
El viaje había estado tranquilo y pacifico la Reina pasaba el tiempo estudiando el libro de hechizos para que la próxima vez que se reuniera con el Oscuro Rumplestilskin ella sabría ya como hacer bolas de fuego sin ninguna complicación, fue entonces cuando el carruaje se detuvo apresuradamente, ella abrió la puerta para ver que sucedía:
¿Por que nos detuvimos? - preguntó a uno de los guardias pero ya el Rey se aproximaba a ella
Mi Reina el camino esta cerrado tendremos que dar la vuelta y continuar nuestro viaje por el bosque Sherwood debo hacerle saber que esto nos tomara un dia mas
¿Por el bosque Sherwood? - recalcó
Así es ¿lo conoce?
No...solo he oído de el
Bien..- bueno deberíamos continuar - dijo y le dio un beso en los labios lo que la sorprendió, meses habían pasado ya y ella aun no se acostumbraba a su nuevo rol de madre y esposa, y a pesar que los besos del rey no le eran de su agrado sabia que no podía despreciarlo ella era su esposa y para la sociedad era normal que el la besara cuando quisiera.
Cuando estaban atravesando el camino del bosque Sherwood, Regina decidió dejar de estudiar el libro de hechizos y dar una vista al bosque a través de su ventana e hizo a un lado la cortina; era de tarde y el sol brillaba y su luz atravesaba por entre las ramas de los arboles se veia tan hermoso, ella no lo recordaba así cuando había estado con Tink la noche que la llevo a conocer a su alma gemela y como así de la nada Robin vino a su pensamiento; un momento ¿porqué penso en él? Habían pasado semanas desde la primera vez que se vieron y se conocieron es que acaso ¿quería verlo de nuevo? Ella ladeo su cabeza no podía estar pensando en eso, ¡estaba casada! y esa era una de las razones por las que no había querido entrar a la taberna esa noche y es que a pesar de no amar al Rey Leopoldo, ella no era libre.
Los caballos empezaron a hacer ruidos y mover el carruaje y volvieron a detenerse, cuando hombres con el rostro cubierto se aparecieron rodeando los carruajes y empezaron a pelear con los guardias y algunos otros mientras aprovechaban para robar, uno de ellos entonces abrió el carruaje de la reina:
Por favor , no me lastime - le dijo al hombre enmascarado
No se preocupe milady, solo tomare un par de cosas que no necesita - le respondió pero sin verla directamente y tomo las cosas tan rápido y luego salió como si no hubiera pasado nada Regina salió del carruaje y ya los malhechores se estaban escapando el rey fue hacia ella después de asegurarse que Snow estuviera bien, - estoy bien le respondió ella también - y el la abrazó, pero Regina tenia otras cosas en la cabeza pensaba en la voz de aquel bandido que había entrado a su carruaje, la voz le parecía familiar, estaba segura de haberla escuchado algunos días antes...Robin pensó ¡si! la voz que se le hacia familiar era la de Robin.
El rey entonces decidió cancelar la continuación del viaje debido al incidente del robo, le dijo Snow que era lo mejor que no quería que algo así le volviera a pasar y que como estaba por anochecer lo mejor era pasar la noche en la aldea cercana y continuar mañana, el rey ordeno a uno de sus guardia regresara y que trajera a mas con el para hacer el viaje mas seguro, el y sus demás hombres buscaron una casa donde pasar la noche el, Snow y Regina. Horas después estaba bien entrada la noche y Regina no podía dormir, decidió salir a caminar un momento, se puso una capucha y salió sigilosamente para que los guardias no la vieran, después de un par de minutos caminar encontró una taberna, miro desde fuera y lo vio, si ahí estaba Robin sentado tomando con sus amigos, ella entro y se acerco a su mesa:
- Sabia que aquí te encontraría - dijo con una gloriosa sonrisa en su cara
Milady - y se levanto de su asiento - como? Que esta haciendo aquí? - dijo incrédulo de verla
Vengo buscando un ladrón - respondió, sus amigo le miraron pero el se levanto y la llevo a una mesa mas privado
Milady me disculpo por lo de esta tarde
Entonces sabia que era yo? - le interrumpió
No al principio, cuando me hablaste y escuche tu voz, no pude sacarla de mi mente y recorde que no había escuchado voz mas linda que la tuya, pero no has respondido a mi pregunta ¿que esta haciendo aquí?
Creo que es por que quiero saber por que no me dijiste que era un ladrón
Pues no seria una buena primera impresión, de haberte dicho no habrías aceptado cuando ofrecí llevarla a su casa
Supongo que tienes razón, hubiera sido muy incomodo sabiendo a lo que te dedicabas, ladrón - ella sonrió divertida
Me gusta tu sonrisa - y ella se ruborizo - ¿quieres tomar algo?
Vino por favor - el se levanto y volvió tan pronto como fue posible
¿Porque eres tu...un ladrón? - pregunto
Porque mi gente necesita comida, necesita mas de lo que nuestro rey ofrece que no comparte, esto, no es solo para mi, es por ellos no me gusta ver a mi gente sufrir y dejar como otros desperdician lo que no tenemos
Entiendo
¿Sabes?...he pensado en ti desde aquella noche
¿De verdad?
De verdad, seré un ladrón pero no un mentiroso
Descuida...te creo - y sus miradas se cruzaron ella sintió un clic y se dio cuenta que le gustaba el, apenas lo conocía pero él tenía algo que la hacía sentir segura, cálida y cómoda, Robin procedió a tomar su mano y le dijo
Regina - pero ella no lo dejo continuar - debo irme - y soltó su mano de la de él y salió a prisa del lugar, Robin salió detrás de ella - ¡Regina! - exclamó y ella se detuvo, el la alcanzó- Lo siento si la he ofendido con lo que dije
No te disculpes Robin
¿Porqué te fuiste entonces?
Porque es lo mejor
¿Porque estás casada? Créeme lo sé Regina pero no puedo evitar querer estar cerca de ti, es como si algo me impulsara hacia ti, me importas Regina ¿no sientes lo mismo? ¿No es acaso por lo que estás aquí? - el corto la distancia y se acercó más a ella tomó con sus manos su rostro acariciando sus mejilla gentilmente
No importa lo que yo pueda sentir ¿de acuerdo? No soy una mujer libre - se liberó de sus manos - debería seguir el rey podría darse cuenta que no estoy
Pero Regina
Déjame ir Robin - ella lo besó en la mejilla y lo dejo ahí confundido y decepcionado
Nadie se dio cuenta que ella no había estado en su cuarto, Regina pasó la noche en vela pensando en Robin y en cómo ya había empezado a tener sentimientos por el, le encantaba la forma en que el le sonreía y sus hoyuelos, su seguridad al hablar de las cosas que siente.
Al día siguiente regresaron al castillo ella el rey y la pequeña Blanca, no hubo inconsciente alguno en el camino. Regina decidió no volver a Sherwood para no seguir pensando en el, sabía que era lo mejor, pero ¿lo era?
