Era media noche en el campamento de los Merry Men donde casi todos dormían, y Robin que no muy lejos acompañado de una fogata cuya luz resaltaba su rostro hundido en pensamientos de entre la oscuridad fue sorprendido por Little John que se acercaba a él un poco preocupado por su amigo y pregunto:
¿Qué pasa Robin te encuentras bien? Van un par de noches que te veo preocupado y bueno - rió- me preocupa
Es solo que - Robin hizo una pausa - creo que podría estar enamorándome de alguien
¿Qué? Es genial hombre, pero eso no debería preocuparte deberías estar feliz son buenas noticias
¿En serio?
Sí el amor es algo bueno, lo mejor que puede pasarte ¿es aquella chica que vino a buscarte a la taberna la otra noche?
Sí ella - y una inocente sonrisa se formó en sus labios y sus ojos parecían resplandecer - Regina - se llama Regina - le gustaba decir su nombre
Es un lindo nombre vaya que sí y por lo visto es muy bonita también
Lo sé, es hermosa
¿Cuál es el problema entonces? - preguntó Little John dejando caer su mano sobre el hombro de Robin - ¿no siente lo mismo por ti?
No lo sé, en verdad no estoy seguro
¿No lo sabes? Ve con ella y pregúntaselo
No puedo no es tan sencillo
¿Porqué, es casada? ¿Vive lejos del reino?
Las dos cosas
Oh - dijo Little John asombrado - eso si es un problema, ¿que no puedes buscarte una mujer soltera?
Lo sé, sé que no debería pensar más en ella, pero no puedo evitarlo pienso en ella todo el tiempo y sé que no tengo oportunidad alguna pero todo lo que quiero hacer es verla, hablar con ella quiero estar ahí para ella ¿sabes?
Wow! ¿te digo algo?
Claro
No creo que estés por enamorarte amigo, porque ya lo estás
La mañana siguiente en el campamento de los merry men, estos estaban planeando la manera en que robarían uno de los carruajes del rey Midas
Es un carruaje lleno de oro y la guardia no sé muy grande me han dicho - dijo Little John
Si eso es cierto no nos será tan difícil entonces, queda acordado entonces para esta tarde
Sí - dijeron todos y volvieron a sus tiendas menos Robin y John
¿Pudiste dormir anoche? - preguntó Little John
Apenas - respondió Robin - pensé tanto en ella
Amigo olvídala, es mejor
Eso quisiera John pero no es tan sencillo
Robin tú eres un ladrón ella es la reina creo que sobra decirte las diferencias entre ustedes
Intentó convencerme de eso amigo, sé que no puedo ofrecerle nada en comparación con lo que le ofrece el rey pero no es feliz
¿Ella te lo dijo?
No pero lo vi en su cara, lo oigo en sus palabras y pienso ¿y si yo puedo hacerla feliz?
Qué situación tan complicada
Lo sé
Ya hombre levanta el ánimo ven bajemos un rato al pueblo, distraigámonos un rato - decía John y Robin aceptó y caminaron hacia el pueblo. Por otra parte en el castillo del rey Leopoldo, Regina se encontraba esperando a que uno de los mozos del establo terminara de colocar la silla de montar en su caballo preferido, vestía un pantalón de cuero negro y botas del mismo color que combinaban a la perfección y un abrigo color azul marino y guantes negros que sostenían una rosa
Listo su majestad, ¿gusta que avise a uno de los guardias para que la acompañe?
No es necesario yo iré con ella chico - contestó su padre Henry y el mozo se retiró - mi hija te estaba buscando - y la abrazó y le dio un beso en la frente
Papá preferiría la verdad cabalgar sola
Déjame acompañarte Regina hace mucho que no cabalgamos
Está bien papá - accedió la reina, montando dos caballos y emprendieron camino fuera del castillo
¿Y dónde iremos?
A la tumba de Daniel - contestó ella
Pero está a un par de horas, ¿has avisado al rey que tardaras?
Lo olvidé no lo vi esta mañana, no creo que se de cuenta
¿Aún no te acostumbras a tu vida con el cierto?
No papá, aún no me acostumbro tengo 21 años y ya tengo una hijastra, créeme estoy segura de que no quiero esta vida
Lamento mucho lo que estás pasando hija
No te preocupes papá - dijo Regina con una sonrisa de lo más pesarosa, luego continuaron en silencio el camino cabalgando cada vez más rápido, papá Henry sabía que su hija no era feliz y tenía consigo un gran sentimiento de culpa, recordó mientras iba en su caballo cuando ella era pequeña y solo quería pasar los días con él jugando, se acordó del momento en que le dio a Regina a rocinante su hermoso caballo. Pasaron tres horas cuando llegaron a la turbia donde yacía Daniel, Regina le pidió espacio para estar a solas él la obedeció sin ningún problema y se quedó a unos metros del lugar, Regina se acercó a la tumba de Daniel y dejó la rosa en un costado
Hola Daniel, lamento no haber venido estas últimas semanas, he venido porque quiero hablarte de alguien - Regina pausó por un instante - hace un tiempo conocí a tinkerbell, es un hada ella me dijo que podría era posible que yo pudiera amar de nuevo y me llevó a una taberna donde según ella se encontraba mi alma gemela, pero no tuve el valor de entrar esa noche porque tuve miedo, miedo de querer miedo de olvidarte porque Daniel tú eres una parte importante en mi vida y el día de la taberna conocí un hombre se llama Robin y es de quien quería hablarte ¿sabes? Solo fueron pocas las veces y no lo he visto desde entonces pero no dejo de pensar en él y me pregunto si tinkerbell ¿tenía razón y puedo amar de nuevo? Pero quisiera saber si estás de acuerdo, si querer a otra persona no significa que no te amé o te olvide por completo, yo solo quiero una oportunidad de ser feliz - Regina sollozó unos momentos - oh Daniel cuan felices hubiéramos sido de no ser por mi madre
Regina debemos irnos no podemos estar tanto tiempo fuera del castillo - dijo su padre poniendo una mano sobre su hombro
Si papá - y montaron los caballos enseguida - papá ¿fuiste feliz con mí mamá?
Por un tiempo lo fuimos - contestó su padre - pero cuando sus poderes fueron creciendo las cosas cambiaron
¿La extrañas?
A veces creo que sí, pero sé que tú estás mejor sin ella y si no ha vuelto pienso que encontró quizás un buen lugar en wonderland
Tal vez, papá ¿tú crees que en algún momento yo puedo ser feliz?
Pero por supuesto hija, pienso que si tratas más y te esfuerces en conocer mejor al rey podrías llegar a quererlo y ver el reino como tu hogar, ¿sabes? Daniel querría eso, que fueras feliz de nuevo la felicidad Regina, la hacemos nosotros mismos el que llegues a querer al rey nos significa que Daniel no haya sido importante
Gracias papá - dijo Regina dejando que su padre creyera que hablaba del rey - te reto a una carrera papá - y comenzó a cabalgar rápido, su padre solo sonrió y le dio cuerda al caballo yendo detrás de ella
Horas más tarde cuando ya estaban en el castillo, Regina entró a su cámara y Rumplestilskin apareció
¿Quieres explicar por qué me dejaste esperándote hoy? - decía el Oscuro sentado en una de las sillas
Lo lamento Rumple, tenía algo más que hacer, cosas de una reina - contestó Regina con tono sarcástico
Dudo que hacer visita a tu novio muerto cuente como algo que "tengas que hacer" en tus deberes de reina
¿Es que siempre andas espiándome?! ¿Sabes? Me gustaría tener mi privacidad
Y la tienes querida, pero cuando me dejas esperando tengo que saber qué es lo que haces
Está bien no lo volveré hacer...querido
Excelente, bien ¿vamos a mi castillo? - y dio un giro con su mano para estar en segundos en el castillo
No puedo quedarme por tanto tiempo el rey puede preguntar mi paradero
Por favor - rió Rumple - Leopoldo está más interesado por los intereses de su reino que por ti - estas palabras molestaron a Regina
Practicaremos algo o no de lo contrario creo que estaré mejor en el castillo - protestó la reina
Necesitas trabajar tu humor majestad...mezclemos unas pociones - y se juntaron en la mesa Rumple abrió el libro de hechizos y Regina tomó algunas de los ingredientes que se encontraban en el gabinete
Hoy veremos cómo te va con la poción de olvido - refirió el Oscuro
¿poción de olvido? - preguntó la alumna
Si pero no es cualquier poción de olvido, siempre hay que hacerla con cuidado puedes hacer que alguien se olvide por completo de una persona o incluso acontecimientos importantes en su vida - dijo Rumple orgulloso
Eso es increíble comencemos - y esas palabras alegraron a Rumple, las horas comenzaron a pasar y cuando Regina se percató de ello pidió a su maestro la regresara al castillo, el accedió y sin más la regresó al Castillo del rey Leopoldo donde ya estaba entrando la noche y segundos de estar Regina en su cuarto alguien llamaba a la puerta:
¿Regina, puedo pasar? - era la voz de la pequeña Blancanieves
Si Blanca adelante - contestó un poco alterada y Blanca entró corriendo y la abrazó
¿Estás mejor? - preguntó - tu padre le dijo al mío que no te sentías bien y que no querías que se te molestará en toda la tarde - gracias papá pensó Regina
No como quisiera Blanca dormí todo este tiempo y solo me levante para tomar un baño en verdad quiero descansar
¿Deberíamos mandar por alguien?
No Blanca ya se me pasara solo debo descansar - decía Regina sonriendo a la pequeña
Está bien me iré entonces, mañana si te sientes mejor ¿quisieras cabalgar conmigo?...solo un rato
Ya veremos mañana linda - y blanca se retiraba y un sirviente tocó a la puerta, Regina le permitió la entrada - Que sea rápido - exigió - Su majestad el Rey dejó esto para usted - dijo extendiéndole una bandeja que tenía un sobre encima, ella lo tomó y despidió al sirviente, la tarjeta decía: "Mi Señora, tengo unos pendientes que arreglar fuera del reino regreso en unos días he encargado a la caballería que cuiden a mis dos tesoros, Leopoldo" - esto calmó a Regina unos días sin dormir sin su marido siempre habrían de ser bienvenidos, salió al balcón un rato y observaba el reino algunas partes con pequeñas luces y más allá la oscuridad plena luego posó su mirada a la luna y contempló
Hermosa ¿no es cierto? - y la reina se asustó
¿quién dijo eso? - interrogó mirando hacia abajo pero no había nadie
Soy yo Milady, Robin - y Robin pendía de un costado del castillo cerca del balcón que se encontraba lleno de arbustos y de donde el de alguna manera había logrado subir Regina lo vio y lo ayudó subir donde ella estaba
¿pero cómo? ¿qué haces aquí? - y su rostro parecía iluminarse ante la llegada de Robin
Quería verte - ella se sonrojó y él sonrió, luego lo jalo hacia el suelo del balcón quedando sentados uno frente al otro
Espera ¿alguien te vio? - susurró mirando a los costados
Claro que no fui muy cuidadoso, ¿porque susurramos? - decía imitándola
Ja, en primera no debes estar aquí en segunda... no debes estar a aquí ¿porqué has venido Robin?
Ya te dije, quería verte Regina no he dejado de pensar en ti ni un segundo
Robin ya te había dicho
Antes que me digas que no eres libre, solo contéstame ¿sientes lo mismo? ¿Piensas en mí Regina?
Sí Robin he estado pensando en ti también - le dijo sonriendo pasando su delicada y suave mano acomodándose sobre su mejilla
¿Entonces no lo amas?
No mi matrimonio con el rey Leopoldo es una farsa, pero Robin a pesar de lo que sienta esto no puede ser - decía Regina y su mirada se tornaba triste
Lo sé lo sé y he luchado por convencerme de eso desde entonces quiero que mi razón entienda que no puedes ser para mí pero no puedo, no puedo - y la tomó de la mano - Robin - dijo ella en un suspiro - Démonos la oportunidad Regina - suplicó
Podría traernos problemas
No me importa yo ya tengo un problema...estoy enamorado de ti - expresó el ladrón dejando a la reina en total sorpresa con los labios entre abiertos buscando palabras
¿Estás enamorado de mi?
Si creo que sí- y entonces lo besó, la reina se había quedado sin armas ante el ladrón quién correspondió el beso con la misma urgencia.
