Capítulo 120: Batalla Final

*CAPITULO PARTICULAR*

Scar narrando:

"¿Por qué he de creerte?," me preguntó Simba; "Todo lo que me has dicho, ha sido mentira."

Efectivamente. Simba había dado justo en el blanco. Todo, mentira. Como mi lealtad a las hienas, como mi gobierno perfecto: ¡Toda mi vida era una triste mentira!

"Bueno..." dije al fin mirando a Simba suplicante; "Y, ¿Qué piensas hacer? No matarías a tu propio tío."

"No, Scar," respondió Simba: "No soy como tú."

Simba no podía haber hecho comentario más acertado. Ser como yo implicaba ser cobarde, ser malvado… ser un asesino.

"¡Oh, Simba!, gracias, eres tan noble. Seré tu fiel vasallo. Ahora dime, ¿En qué puedo servirte?, dime, Lo que sea," expresé.

Y como un rayo en medio de la tormenta, las palabras que pronunciaría Simba a continuación me dejarían helado; eran las mismas palabras que una vez yo le dije cuando él era un cachorro.

"Huye… Huye lejos Scar… ¡Y nunca regreses!"

"¡Ah, sí!," le dije, fingiendo sumisión; "Entiendo. Como tú quieras…. Majestad."

Un último impulso. Un último intento del Scar en mí por defender lo que era suyo. Por defender lo que con tanto trabajo había logrado… un último intento… la búsqueda de mi última oportunidad.

Con una de mis zarpas lancé velozmente un montoncito de cenizas que ardían en fuego a los ojos de Simba, sin embargo éstas no lograron penetrar en ellos. Simba colocó su Zarpa en su cara quitándose las cenizas de la cara y lanzando un gemido de profundo dolor. Aproveché su distracción para atacarlo, lanzándome sobre él. Una batalla campal inició entre nosotros dos. Yo ya era un león cada vez más viejo, así que Simba me llevaba la ventaja. En uno de los ataques, logré por fin derribarlo, y cuando me lancé sobre él para darle la mordida de gracia, la mordida que lo aniquilaría, él hábilmente me esquivó con sus patas, lanzándome de La Roca Del Rey al precipicio.

La caída había sido dura. Quedé muy lastimado. Me costó ponerme de pie. Y, cuando por fin pude hacerlo, vi a Shenzi, Banzai y Edd, mirándome fijamente; ¡Qué reconfortante fue verlos en aquellos momentos!

HAGA CLIC PARA VOLVER AL INDICE

"¡Ah!," exclamé lleno de satisfacción; "¡Amigos míos!"

"¡¿Amigos?!" Exclamó Shenzi en tono sarcástico y riendo de una manera que me dejó pálido. "¿Qué no había dicho que éramos 'Enemigos'?" Finalizó volteando a ver a Ed.

"Sí, eso dijo" Bramó Edd.

Acto seguido, los dos hermanos voltearon a ver a Edd, quien al instante rió de una excéntrica y aterradora manera, saboreándose.

En ese momento, y totalmente horrorizado, me di cuenta de que había llegado mi triste final…