¡Hola! Bien, a y este es un one-shot muy especial. Normalmente siempre nos centramos en Sakura y Shaoran y como se desarrolla su amor, pero a lo largo de la serie hay otras parejas que también se enamoran con la misma intensidad. Una de esas parejas es la de los padres de Sakura.

Nadeshiko y Fujitaka siempre me parecieron una pareja extraordinaria, así que este es un pequeño homenaje a ellos. Esta pareja peleo por su amor, contra todos los perjuicios sociales y pues obtuvieron su me pareció triste el hecho de que la madre se Sakura hubiera fallecido joven, y creo que aquí intento plasmar lo que es querer a alguien con tanta intensidad y perder a esa persona. Sin contar que el señor Kinomoto siempre fue un buen padre responsable.

Sin más, los dejo con esta historia, que es un poco más triste que las anteriores, y que como podrán darse cuenta esta escrita recientemente y por eso tiene un tono muy diferente. Espero les guste.

Disclaimer: Los personajes aquí presentados no me pertenecen le pertenecen al ingenio de Clamp. Si me pertenecieran me hubiera gustado decir algo más de la familia del profesor Kinomoto.

Acepto comentarios, sugerencias y su valioso review en las cajitas de abajo.

¡Muchas gracias por leer!


"Nostalgia".

—¡Nos vemos papá!¡Que tengas lindo día!—Sakura Kinomoto se apresuraba para salir por la puerta de entrada de su casa. Mientras tanto, su papá la despedía desde la cocina, mientras limpiaba los recipientes del desayuno, aprovechando que solo iría a saludar a a unos colegas de la universidad esa mañana.

Su hija siempre iba corriendo, pero ahora que era novia del joven Li, salia de su casa a una mayor velocidad y para Fujitaka erainevitable acordarse de Nadeshiko, la madre de Sakura y Touya.

A pesar de que desde hace poco tiempo podía ver y sentir la amable y protectora presencia de su esposa por la casa, el Señor Kinomoto no dejaba de extrañarla con el anhelo de alguien que a amado de todo corazón y profundamente.

No se permitía sentir triste por que no quería que Touya o Sakura (que eran muy receptivos) se preocuparan, además de que sus dos hijos todavía no habían dejado de crecer y lo necesitaban, más lo cierto era que todos los días cuando se despertaba el sentimiento y vacío de perder a su persona más importante se hacía presente.

Por que si, había amado a Nadeshiko, y amar a alguien de esa manera y ya no tenerla a tu lado constituye en un dolor que cala en lo más profundo del alma.

Cada que Sakura sonreía o que Touya se esforzaba en la escuela, veía reflejada a su esposa en sus hijos, y era ahí cuando el señor Kinomoto anhelaba que su Nadeshiko los hubiera visto crecer.

Todos los días cuando amanecía solo en su cama, pensaba en la felicidad que su persona más importante le había proporcionado. Entre esa felicidad se encontraban sus dos maravillosos hijos y la oportunidad de amar a alguien con una intensidad que superaba cualquier dimensión. Y era en ese momento, donde se daba cuenta que jamás podría amar a alguien de una manera similar, que ella era su alma gemela y que esa clase de amor solo se daba una vez en la vida.

Y es que desde el momento en que cayo del cielo (para ser más precisos se cayo de un árbol cuya rama se rompió de manera estrepitosa) sabía que esos hermosos ojos verdes eran los que quería mirar para toda la eternidad.

En ocasiones lamentaba como se había dado todas las cosas, el hecho de que no fuera de su edad o lo suficientemente joven, o el que no le hubiera podido ofrecer el nivel de vida que llevaba con su familia los Amamiya, el haberla apartado de su abuelo y de todas esas personas que la querían, el que Touya y Sakura jamás tuvieran contacto con dicha familia, en fin, muchas cosas que sabía no se habían dado de la manera más apropiada, pero jamás lamentaba el haberse enamorado del ángel más bonito del mundo.

Y no lamentaba haberla amado, por que ella, Nadeshiko, le había entregado su corazón con cada pequeño gesto que hacía, cada pequeña sonrisa que compartían y sabía que había intentado con toda la fuerza de su alma hacerla feliz todos los días que permaneció a su lado.

Y Nadeshiko lo había enamorado con su dulzura, con su amabilidad, con su gran corazón, ese que veía en Touya y Sakura, por que ella era no solo hermosa por fuera, era un ser hermoso por dentro.

Y Fujitaka estaba seguro, que hasta reunirse nuevamente con ella, recordaría con nostalgia todos los momentos que paso a su lado: cuando le cayo desde el cielo, cuando (y a pesar de todo) acepto salir con él(su maestro que era mayor), cuando le propuso ser su esposa y sin vacilar le contesto que si, cuando le dijo que estaba embarazada y se enteraron que iba a ser niño, cuando nació su pequeña Sakura, en fin, todos y cada uno de los momentos que conformaban su historia.

Ahora que sus hijos crecían él sabía que no importaba la nostalgia, que no se sentiría triste, así como le había prometido, por que "todo estaría bien". Por que el sabía, que no importando donde se encontraran, ni lo lejos que estuvieran uno del otro, no importará el tiempo que pasara le seguiría teniendo ese infinito amor.

Y cuando se reencontrara con ella, estaría muy orgullosa del trabajo que había hecho son sus hijos, y de la feliz manera en la que había vivido su vida.

Y el se esforzaría para que la nostalgia no le impidiera ayudar a sus hijos a encontrar esas personas que los hicieran los más felices en la tierra, como el lo había sido con Nadeshiko.

Aunque, en su ser interno sabía que no estaban tan lejos, así que el se aseguraría de decirle a su esposa "no te preocupes, ellos crecieron bien, y amaron intensamente" en cuando tuviera la oportunidad.

Fin