*sale del agujero negro que se la había tragado* Soy una mentirosa y me iré al infierno :'v *huye gaymente en su pochicornio antes de que la linchen*
Explicaciones al final del cap.
Siento su odio a traves de la pantalla (? :'B
Makoto-Kai: Al fin! XD después de tanta espera ya esta el nuevo cap. En serio perdoname por no haberme apurado ;n; ti amo. Gracias por tu paciencia uwu y sí, soy una maldita por abandonar por tanto tiempo :'v
killermerx: Lo sé, soy diabólica (? Por eso cuando muera me harán presidenta del infierno XD y perdona por la espera :s
Sue: El 47 me hizo sufrir como no tienes una idea ;n; pero mira el lado bueno, ¡ya es canon! XD jajaja y bueno, perdona por la espera... casi dos meses, debe ser un nuevo record :v gracias por el apoyo uwu
Deceptiwey: Hasta yo me sorprendo de las cosas tan melosas que llego a escribir XD pero sé que te encanta ewe ¡a quien no le gusta el fluff! xD además Orión es un amor, es casi imposible no morir de ternura~ Y no se tú, pero hasta a mi me dieron ganas de golpear a Sideswipe por interrumpir el momento 7n7 tan cliché la escena, pero igual emosiona xD gracias por el review y el apoyo uwu perdona por la espera :c
: Perdona la espera! ;n; en serio. Gracias por tu review y el apoyo uwu
¡Disfruten la lectura!
Orión / Megatronus / Starscream / Skyfire
Anteriormente…
Vencido por el cansancio y el dolor, comenzó a apagar sus ópticos. A lo lejos escuchaba la voz del otro gritándole que resistiera pero realmente no podía más. Estaba agotado.
"¡Orión!" escuchó a Megatronus llamarlo de nuevo.
Luego todo se volvió oscuro.
~·~·~·~·~
Una gran tensión fue lo que recibió a Megatronus al entrar al cuarto de espera.
Sentándose en uno de los asientos disponibles del lugar, el ex gladiador se dispuso a esperar alguna noticia sobre el estado de Orión. Él ya había sido atendido y curado a la fuerza ya que, si por él fuera, no se hubiera separado de su bibliotecario ni un solo segundo.
Los murmullos que escuchó lo desconcertaron un poco y volteó hacia donde surgían. Al fondo del cuarto logró divisar a una enfermera y a Ultra Magnus intentando calmar a una angustiada Ariel, quien al mirarlo comenzó a acercarse con una mirada indescifrable.
Megatronus se levantó de su lugar, sabía que la femme le comenzaría a gritar o a culparlo por todo, y la verdad es que tenía todo el maldito derecho del mundo en hacerlo. Él estaba trabajando en esa columna exactamente, y si no se hubiera dejado convencer en dejar las placas ahí entonces el peso no habría hecho que se ladeara y Orión estaría bien.
Sin embargo, contrario a lo que había pensado el ex gladiador, cuando Ariel por fin se había situado frente a él sonó el eco de un sonido que había dejado perplejos a todos, principalmente a Megatronus. El Decepticon, aún en shock, solo atinó a llevar una mano a su mejilla por la acción de la femme.
Ariel lo había cacheteado con todas sus fuerzas.
-Él estaba mejor antes de que tú llegaras- siseó con enojo y casi al borde del llanto.
El ex gladiador solo la miró silenciosamente, reflejando una calma exterior contraria a lo que sentía interiormente.
-Ariel- la llamó suavemente Ultra Magnus tomándola de la mano. Fue en ese momento que la femme soltó en llanto y se abrazó al comandante que estaba tan concentrado en consolar a la otra que no notó la lucha interna que se mostraba en los ópticos de Megatronus, en su propio dolor y sufrimiento. Pero hubo quien sí la notó.
Red Alert miró con pena como, sin pronunciar palabra alguna, Megatronus dio media vuelta y salió de ahí. Después miró a su amiga abrazada fuertemente de Ultra Magnus y el cómo, de poco en poco, parecía calmarse por las palabras que el comandante le decía. Negó lentamente, sintiendo algo parecido a la culpa creciendo en su interior.
¿Qué tan ciega estaba?
(…)
Megatronus caminaba tranquilo por las calles de Iacon. Ya había anochecido pero eso lo tenía sin cuidado ya que, de hecho, ni siquiera lo había notado. Sus pasos eran pesados y andaba por la cuidad con un aura que lo había estado siguiendo desde que salió de la sala de espera. Iba rumbo a su departamento con la mirada fija en frente y sus pensamientos a kilómetros de ahí.
"Él estaba mejor antes de que tú llegaras"
Las palabras de Ariel taladraban en su cabeza, llenándola de culpa y no permitiendo que otra cosa se abriera paso en ella. Cada una de las palabras había entrado por sus sistemas auditivos y apuñalando su spark muy lenta y tortuosamente. Cada palabra pesó en su muy manchada conciencia, pisoteándola y rompiéndola un poco más todavía. Cada maldita palabra había dolido, y dolía profundamente porque, aunque no le gustara admitirlo y no lo admitiera jamás, él sabía que aquello era verdad.
Todo aquello era la maldita verdad.
Tarn. Kaon. Todos esos años en la arena, todas esas sparks extintas por sus propias manos, todos los gritos de súplica que había ignorado, todas las voces eufóricas que gritaban su nombre después de cada contienda, todas esas miradas de miedo, horror y pánico hacia su persona. Todo. Todo había sido su culpa. A donde quiera que fuera solo traía dolor a quienes se acercaban.
De pronto Megatronus soltó una risa amarga. No podía creerlo, pero Ariel tenía razón.
El bibliotecario estaba mejor antes de que él llegara.
(…)
Miércoles 21 de Octubre.
[12:43 pm]
¡Hola Megs! ¿Cómo sigues?
[12:44 pm]
A mí me dieron de alta en la mañana, pero cuando llegué a mi departamento me quedé dormido jajaja.
[1:14 pm]
¿Megs?
[1:15 pm]
Bueno, seguro estás dormido. ¡Háblame cuando despiertes! :)
[8:27 pm]
Nunca me hablaste…
[9:03 pm]
:(
[9:30 pm]
Buenas noches, Megs.
.
Jueves 22 de Octubre.
[5:57 am]
¡Buenos días Megatronus!
[11:02 am]
…me estoy comenzando a preocupar.
[5:46 pm]
¡Hey! Falta poco para que termine ¿quieres ir a casa juntos?:)
[6:37 pm]
Creo que no…
.
Viernes 23 de Octubre.
[11:29 am]
¿Estás enojado conmigo?:(
[3:47 pm]
No sé lo que hice, pero perdóname…
[9:30 pm]
…Buenas noches.
.
Sábado 24 de Octubre.
Orión miró por su ventana y suspiró con millonésima vez en el día. Nada era más deprimente que ser joven (relativamente hablando, claro) y no tener nada interesante que hacer ni tener con quien salir en un hermoso fin de semana como aquel.
Suspiró de nuevo.
Extrañaba hablar con Megatronus, mentiría si dijera lo contrario, y era doloroso pensar que algo que haya hecho o dicho pudo haberlo alejado. ¿Por qué lo evita? ¿Estará enojado con él? ¿Acaso lo culpa por el accidente? Orión no entendía nada.
Otro suspiro.
Quizás debería dejar las cosas así. Después de todo su encuentro no fue más que una casualidad, un accidente, ¡tal vez ni siquiera debió hacer sucedido! …O quizás el destino hizo aquello para que Orión se diera cuenta de que realmente necesitaba encontrar a alguien. Que se diera cuenta de lo triste y desolador que era despertar por las mañanas y no tener a nadie a quien decirle buenos días, preguntarle cómo amaneció o desearle un buen día. Darse cuenta de lo solitarias que eran las tardes sin nadie con quien hablar, con quien salir a comer o simplemente sentarse y no hablar de absolutamente nada y sin embargo disfrutar de la compañía ajena…
Orión sacudió su cabeza con fuerza. Dolía. Dolía recordar y no quería hacerlo.
Pero recordó de todos modos.
Recordó los mensajes de "Buenos días ¿Cómo amaneciste?" y los "Que tengas una linda mañana" que se enviaban sin falta alguna. Recordó los almuerzos que compartieron cada día después de conocerse en persona. Recordó esas charlas tan absurdas y tontas que compartían y que solo ellos lograban comprender. Recordó esos momentos en total silencio en los que nada era necesario más que la compañía del otro, una mirada y una sonrisa para decirse todo lo que se tenían que decir.
Recordó, recordó y recordó, y supo que no podía sentirse más triste y solitario que ahora, en esa tarde. Porque Orión lo tenía, tenía a ese alguien. Él tenía eso.
Él tenía todo eso con Megatronus.
Suspiró de nuevo.
-Megs tenía razón, soy un dramático- bufó divertido –Debo ser paciente, seguramente esto se arreglará-
En ese momento el sonido de su comunicador resonó en la habitación y Orión, casi con desesperación y una sonrisa esperanzadora en el rostro, corrió a tomarlo.
La sonrisa se borró al ver que no era quien esperaba.
_._._
[1:18 pm]
¡Hola Orión! ¿Ya comiste algo? Estoy con Ratchet y Wheeljack y queríamos saber si querías salir.
[1:19 pm]
Lo siento Sky, me gustaría pero creo que no.
[1:20 pm]
¿Ya tienes planes?
[1:21 pm]
Algo así. Es que ya comí, además debo ir al Parlamento a revisar unos informes. Lo siento.
[1:22 pm]
Está bien, no te preocupes. Otro día será:)
[1:23 pm]
Sí. Diviértanse.
_._._
Orión ni siquiera espero a que le contestara Skyfire cuando lanzó el comunicador y se tiró en la cama, pensando en lo que acababa de hacer.
Otro suspiro escapó de sus labios.
Orión no había comido (de hecho ni siquiera desayunó) y tampoco tenía que ir al Parlamento a revisar unos informes, ya que todos habían sido debidamente archivados y entregados. Le mintió a Skyfire porque simplemente no tenía ganas ir y toparse con la gente en la calle, no tenía ganas de hablar con alguien y, de hecho, no tenía ni las más mínimas ganas de salir de su departamento.
"Pareces un sparkling", le dijo su subconsciente "Tienes que salir y distraerte" y Orión gruñó porque sabía que era verdad.
Suspiró. De nuevo.
Casi obligado por sí mismo (lo que es bastante raro), Orión se levantó de la cama y se dirigió a la puerta del departamento. Por un momento pensó en preguntarle a Sky en donde estaban, pero se dio cuenta de que no necesitaba hacerlo ya que desde hacía casi 100 años que se había hecho costumbre ir a comer al mismo lugar y era más que obvio que estarían ahí.
Cuando estuvo a punto de salir de su departamento, lo invadió el fuerte impulso de tomar su comunicador y llevarlo consigo, cosa que le pareció demasiado absurda. No podía depender de esa manera de aquel aparato y lo sabía, así que ignoró aquel impulso y salió.
Después de todo, ya no valía la pena cargar con él.
_._._
Los ópticos de Megatronus se encendieron con lentitud mientras el ex gladiador gruñía fastidiado. El dolor en el procesador producto de una sobre-energización sumado al estúpido sonido del comunicador lo ponía de mal humor. Comenzaba a cansarse (en serio) de ese aparatito.
Con mayor pesadez a la normal, se levantó de su cama y se talló la cara con fuerza. Miro el aparato infernal y se debatió entre sí tomarlo o no, pues suponía de quien se trataba. Al final decidió tomarlo ya no hacerlo significaría que lo tendría de nuevo molestándolo en su departamento.
Estúpido Starscream.
_._._
[1:29 pm]
~Llamada entrante: Bufón~
(Aceptar)
M: ¿Qué maldita necesidad de estarme llamando, Starscream?
SS: Solo me aseguro de que no hagas nada estúpido.
M: ¿Cómo qué?
SS: No lo sé. Tirarte de la ventana, tal vez.
M: No haré nada de eso. Ahora déjame en paz.
SS: No hasta que hables conmigo.
M: No hay nada de qué hablar. Adiós.
_._._
En cuanto colgó, el ex gladiador apagó el comunicador y lo aventó por ahí. No quería hablar con Starscream de eso, corrección, no quería hablar con nadie de eso. No. Ni siquiera quería hablar de eso.
Con furia mal contenida, Megatronus recordó lo que le había dicho Starscream el día que llegó a su departamento.
-Flashback-
(N/A: Quería solo ponerlo con cursiva, pero especificar no le hace daño a nadie:v)
La mirada constante del seeker comenzaba a molestarlo más de lo que ya estaba, y eso se podía notar con facilidad, pero a Starscream, siendo Starscream, eso no le importó en lo absoluto.
-¿Entonces no dirás nada?- habló por fin el seeker.
-Sí. Vete- bramó el ex gladiador, su paciencia casi al límite.
Starscream gruñó desesperado. Cuando supo que el ex gladiador también había salido herido en el accidente del Parlamento y que lo habían dado de alta el mismo día, creyó conveniente comprobar cómo estaba. Y no porque se preocupara por él, que estúpido pensar eso, sino para ver si no se había dañado el procesador y había quedado más retrasado de lo que ya estaba.
Al llegar, no había imaginado que se encontraría con el desastre que era el departamento de Megatronus… o al menos lo que quedaba de él. Nada estaba donde debía, varios objetos yacían en el suelo junto a lo que alguna vez fue una silla, los sillones estaban volteados y regados por el lugar, en las paredes se podían ver grietas que parecían recién hechas y en medio de varios cubos de energon vacíos todo estaba Megatronus.
Conociendo el temperamento del ex gladiador, y su manera de manejar las emociones, no fue difícil adivinar lo que había sucedido. Lo que sí sería difícil sería averiguar el por qué.
-¿Tiene que ver con Orión?- se atrevió a preguntar Starscream.
No hubo respuesta, solo un crujir de nudillos. Entonces Starscream supo que no debía volver a mencionarlo, al menos no por el momento.
-¿Qué sucedió?-
-¡NADA!- gritó Megatronus, lanzando con todas sus fuerzas algo que se destrozó con la pared más próxima.
Hubo silencio. Uno demasiado pesado, casi aplastante.
Durante esos momentos, Starscream notó como la respiración acelerada de Megatronus comenzaba a normalizarse, observó como las extremidades ajenas comenzaban a relajarse y se llevaba ambas manos al rostro, ocultándolo.
Starscream se sorprendió al verlo caer de rodillas al suelo.
-… ¿Megatronus?- preguntó desconcertado y con un toque de preocupación.
-Está mejor sin mí- susurró el ex gladiador, demasiado nítido para ser entendible.
-¿Qué?-
-Orión…- respondió el ex gladiador –Él está mejor sin mí-
Starscream pareció comprender.
-¿Y te rendirás y ya?- bufó el seeker.
No hubo respuesta.
Starscream negó con resignación y, dándose media vuelta, se dirigió hacia la salida del departamento para irse.
-Creo saber por qué lo dices, yo llegué a pensar lo mismo - agrego antes de marcharse –Pero creo que deberías verlo a él como una señal-
-¿Una señal de qué? ¿De lo que nunca voy a tener?- rió con sarcasmo Megatronus.
-Una señal de que ya sufriste demasiado y que por fin puedes ser feliz- dijo con firmeza, marchándose y dejando a Megatronus confundido, solo y con demasiadas dudas en la cabeza.
-Fin del Flashback-
Megatronus suspiró con pesadez y luego gruñó con frustración al darse cuenta de su acción.
No podía admitirlo, o más bien no quería, pero existía la remota, casi inexistente, mínima posibilidad de que Starscream tuviera razón. Pero no tenía ganas de pensar en eso, en serio que no, porque cada vez que lo hacía se deprimía, luego se enojaba y terminaba por romper alguna otra cosa de su departamento, y debía controlarse pronto o no habría nada para romper después.
Megatronus se sentó al borde de la cama y tomó un cubo de energon a medio terminar que estaba en la mesa. Aún le dolía la cabeza y no tenía ganas de nada, de absolutamente nada. Y eso lo irritaba demasiado. No quería sentirse como un estúpido sparkling no correspondido ¡Él era un adulto, por amor a Primus! ¿Por qué rayos tenía que sentirse así?
De un trago acabó con la vida de aquel líquido magenta.
Tan tentadora se veía esa ventada en estos momentos que Megatronus casi sintió la necesidad de, en serio, tirarse por ella.
–En serio estoy ebrio- concluyó después de un pequeño momento de claridad.
Aún con el cubo en mano, le dio un vistazo a su habitación y de pronto el peso de la soledad cayó encima de él. Como muchas cosas, Megatronus no quería admitir que necesitaba del bibliotecario, pero cada día se hacía más evidente lo contrario. No quería admitir que en tan poco tiempo aquel mecha torpe, despistado, inocente y alegre se había vuelto alguien demasiado importante para él pero así había sucedido. No quería admitir que necesitaba hablar con alguien, pero realmente lo necesitaba.
Fue por esa razón que, con pasos torpes y pesados, Megatronus se levantó para tomar el comunicador que estaba en el suelo y con la vista un poco nublada tecleó con torpeza un mensaje que envió antes de arrepentirse.
Después de todo, si algo pasaba, podría decir que simplemente estaba sobre-energizado.
.
.
.
"Te necesito", decía el mensaje.
Sé que no compensa tanto tiempo desaparecida, pero mañana subiré otro cap:3 de hecho ya casi lo tengo terminado. Y creo que después subiré otro... ya saben, para compensar :'v
Sé que esperan alguna explicación convincente, pero la verdad no tengo ninguna. Nada. Cero. Vacía. La razón por la que no actualizaba, aparte de la #?!$% inspiración, era por todas las cosas realmente innecesarias que le quería poner a la historia. Perdí la idea principal y me ví en un hoyo del que me costó bastante salir. Inclusive (aunque me avergüence de escribirlo) consideré tirar la toalla y abandonar la historia, pero eso no era justo ni para ustedes como lectores ni para mi como primer trabajo de escritora (sería una deshonra para mi clan (? ;-;) así que intente de todo para que el cap saliera, pero no funcionó.
No fue si no hasta que una amiga me dijo algo que no había considerado nunca que me di cuenta del error que estaba cometiendo. Para no hacer tan larga la historia ella dijo que necesitaba "enamorarme" de nuevo de mi trabajo, me aconsejo que dejara de leer el fic como autora y lo hiciera como un fan más del fandom. ¿Y saben qué? Funcionó xD Demonios, grité como idiota cuando Orión y Megs casi se besan. Son un amor ;w; No puedo creer que los haga sufrir tanto, soy malévola ):D
Y bueno, esta es la historia del por qué no actualizaba (sí, lo sé, soy una dramatica pero así me aman(? ) Gracias a los que se preocuparon y me mandaron PM para saber de mi, a la gente que me apoyo con continuar esto y por su paciencia:3 Los amo a todos ;w; sin ustedes esto no tendría sentido, en serio. Y bueno tomen esto como mi regreso, ahora sí volveré xD pero me entristece decir que no quedan tantos capítulos para terminar esto u.u pero no les diré cuantos faltan ewe y al que adivine se ganará una torta (? :D así que ya saben, participen y ganense su torta jajaja.
Bueno, entonces ciao~ y gracias en serio por el apoyo. Tenganme paciencia, recuerden que apenas comienzo con esto de escribir uwu
